DandA21
Rango5 Nivel 20 (424 ptos) | Escritor en ciernes
#1

Se encontraba de pie ante aquella planta alta en su departamento, como era costumbre viendo hacia aquel parque que quedaba al frente la gente pasaba y pasaba era de suponerse 6:30 pm en Mayo parecía buen momento para salir a pasear.

De pie detrás de esa ventana en aquel cuarto, con su café en mano siempre amargo, ¿quien bebía café a esa hora y en mayo?; pues, el parecía deleitarse tanto con el elixir, eso pensaba el del café, su propio elixir natural. Seguía con la mirada atento hacia el lugar reflexionando un momento sobre lo que unos días atrás había ocurrido en su vida, de pronto una sonrisa un tanto decepcionante se apodero de el ya que recordó sus sueños de antaño, lo que mas le frustraba es que el hombre que ahora era, no parecía ni siquiera la huella de lo que unos años atrás era su persona, un joven amable, romántico, un tanto inocente, un joven soñador capas de lograr lo que se proponía con la mirada fija en sus ideales creyendo que todo cuanto hiciera es posible.

-Jaa¡ que ingenuo- dijo en tono burlón mientras sorbía de su elixir amargo que deleitaba sus papilas gustativas

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#2

Una persona así hoy en día le parecía simplemente un tanto patética, demasiado soñadora, pero, ¿porque me siento así?, se preguntaba así mismo mientras seguía viendo por aquella ventana perfectamente limpia.

- Vaya vaya, hasta que dieron en el blanco-trono su cuello y en un momento su taza callo y al impactarse contra el suelo esta se rompió; en un abrir y cerrar de ojos se movió rápido del lugar en el que se encontraba, metió su mano dentro de su saco y disparo sin errar entre las cejas de su atacante.
-3cm más y lo logras, vaya pedazo de porquería-entro a la recamara para revisarse, pero no era en momento de revisarse tenia el tiempo contado, metió al interior de su saco aquella evidencia que probaba su inocencia, se dirigió directo hacia la ventana de la habitación, la abrió y fue así como salio de aquel departamento sujetándose firme de la escalera de emergencia, resbalo su antebrazo tenia una herida que no le ayudo para nada a sostenerse.

-anotado infeliz-en un susurro apenas audible estaba al asecho el siguiente atacante-

-maldición, al final de cuentas si que tenia buena puntería- termino por llegar al callejón sin embargo se detuvo sin saber porque exactamente, la escena que apareció frente a sus ojos le impacto una joven acorralada aun lado del basurero apunto de ser violada, un frió recorrió su cuerpo ante la escena pero al final voltio y siguió su camino, no es mi problema se dijo así mismo.

-Suéltame¡¡¡-exclamo la chica intentando safarse con todas sus fuerzas-
-cállate -un hombre de aproximadamente 1.85 cm aplastaba su cuerpo por completo la tenia acorralada y con una navaja amenazando clavarse a su costado-
-No por favor, No no - las piernas le temblaban-

El continuo su camino lo perseguían porque detenerse ayudar a alguien mas arriesgándose, en otro tiempo no hubiese dudado en saltar al atacante y defender aquella chica de test morena, cabello largo sujetado en una coleta; pero claro no se iba a detener, porque primero esta la vida de uno o ¿no?; se cuestionaba mientras escapaba de ese lugar.

-Taxi¡¡-alzando la mano sana al llegar a la calle, este se detuvo y rápidamente entro escondió su arma en su saco mientras su antebrazo comenzaba a doler tanto que lo único que hacia era apretar fuerte la mandíbula.-stanford 345 por la 3era avenida -tratando de actuar lo mas normal posible, solo tardo uno segundos en mentalizar su dolor y controlarse.
-que bonito el día ¿no señor? -comento el taxista al ver por el retrovisor, el joven que había subido era demasiado peculiar- ¿turista? - en un intento por entablar una conversación amigable mientras avanzaba a la dirección que le había dicho.

-si claro maravilloso día- en un tono un tanto sarcástico mientras hacia como que se asomaba para ver que no lo siguieran guardo el arma sin que el taxista se percatara para apretar fuerte su antebrazo evitando que mas sangre saliera su saco negro podía simular que nada ocurría.

Llegaron a la dirección bajo del taxi, dejo de apretarse la herida para sacar un billete y pagar- quédese con el cambio-volvió a tomar su antebrazo y adentrarse a una panadería

-el pequeño Erick-una voz se escucho a su derecha en donde estaban algunos postres-
-claro sobre todo pequeño-tal parecía que no había dolor en su semblante aunque la sangre comenzó a escurrir antes de que una gota cayera al suelo escondió su mano entre su saco tocando su pecho como si fuese a sacar algún objeto-no tenemos el tiempo para ...
-si si tranquilo tengo tu pan especial-con una sonrisa en quien se había convertido en tan poco tiempo, se cuestionaba de pronto steve, un joven alto de aproximadamente 1.85 cm de cabello castaño oscuro con un corte militar, camino hacia los hornos empujando una puerta blanca grande de madera tomo uno de los cuchillos para cortar el pan y aguardo a que su gran amigo entrara por aquella puerta.

-mas te vale -le dijo en tono algo amenazante, después paso de largo a la cajera siguiendo a steve al entrar por esta un golpe directo a su nuca que debió matarlo o aun mas dejarlo inconsciente solo lo hizo provocarse un dolor que se extendió por toda su columna.

-in...infeliz-alcanzo a golpear fuerte con su codo en el plexo solar justo en la boca del estomago sin embargo no se esperaba que steve no estaba solo lo sujetaron entre 3 mas y al final lo dejaron inconsciente después de varios intentos, era de esperarse un tipo alto 1.90, espalda ancha y hombros pronunciados.

Tomaron su cuerpo y lo ataron a una silla de manera que no pudiera defenderse.

-tiene una herida en el antebrazo-un hombre no mayor de 37 años revisaba su sospechoso principal- ¿estas seguro que era el?
-claro que si estoy seguro, jaja herido vaya vaya, háblale al doc. -en una sonrisa un tanto macabra, amarillenta por tanto cigarro; de pie en aquella habitación oscura steve veía a su amigo en aquella silla indefenso.
-esta despertando
-vaya era hora

Entre abrió sus ojos la luz estaba directa a sus ojos lo que le provoco que sus pupilas se contrajeran para evitar el exceso de luz.

-AAaaa¡¡¡ hijo de -intento maldecir pero un trapo del cual emanaba un hedor insoportable cubrió su boca pronto esto dejo de importarle ya que sintió como trataban de coserle el antebrazo mientras aun estaba atado, un sudor frió recorrió su cuerpo era miedo lo que comenzaba a sentir, apretó con sus dientes aquel trapo.

-o vamos, solo es un pequeño dolorcito pero tu no sientes eso o ¿si?-tomo una clásica Revólver RT 410, poniendo una bala en esta llego hasta el y le apunto entre ceja y ceja sin ningún remordimiento alguno-¿cuantas veces has tenido a la muerte frente a ti?

Solo le quedo pasar saliva mientras una gota de sudor paso desde su frente hasta su mejilla izquierda

#3

Aqui nos encontramos de nuevo en una de esos momentos de los cuales simplemente seria mejor acabar con mi vida, se lo que pasara pues lo que esta dentro de mi es mayor, los mutilare a cada uno y claro me regocijare en cada segundo, oh steve tenias que defraudar mi confianza. eran sus pensamientos maníacos y algo psicóticos saliendo a la luz como si pulsaras aquel botón que desactivara aquella jaula que en su interior resguardaba la misma bestia.

-listo he terminado-se levanto el doctor con su bisturí en mano y los guantes manchados de sangre

-te mataría en este instante pero te necesito vivo, sabes lo que quiero -con la mano libre steve retiro levemente el pañuelo hediondo de la boca de ahora su victima.

una mirada fría y un aspecto lúgubre se apodero del rostro de Erick, viendo fijamente a Steve esa gota de sudor frió cayo al suelo y en un instante se hizo hacia atrás con todo y silla tan fuerte que la silla se quebró de las patas traseras, no dijo nada simplemente actuo y libero aquella sensación sedienta de mutilar a quien lo había atado como un vil animal.

-pero que rayos, hay que seda-no pudo decir mas cuando menos lo penso Steve yacia tirado en el suelo no supo en que momento Erick habia liberado su pierna derecha para hacerlo caer a el.

-jefe-Se acerco uno de los compinches intentando ayudarlo para levantarse

Erick fue atrapado por otros 3 mas y comenzaron a golpear su abdomen para debilitarlo sin embargo el hombre parecía no mostrar ningún rasgo de dolor, mantenía su boca cerrada en la cual ya algo de sangre comenzaba acumularse, y cuando al fin Steve se levanto hecho furia para ir a golpearlo Erick rió y le escupió la sangre que tenia en la boca, uso su cabeza para golpear a uno de los que lo sostenían , no podía moverse aun mucho ya que sus manos aun estaban atadas detrás de su espalda, pero sus piernas estaban libres ya y fue lo que uso, esas largas y piernas trabajadas alcanzaron a Steve en una patada potente que lo hizo tambalearse uso el peso de su cuerpo para retirarse a los otros 3 que parecían como trapos aferrándose a su espalda.

Agggg....aa...hijo de -levantados steve se limpio el rostro viendo como sus subordinados eran prácticamente arrojados a diferentes direcciones de la habitación, sonrió de manera sarcástica, apunto directamente a la cabeza de Erick pero espero a que este le viera a los ojos y cuando alfin esto ocurrió escucho una voz por el comunicador.

Detente Steve o no tendrás lo que tanto hemos buscado

La mano le tembló un poco guardo la pistola y saco otra de la parte de atrás de su cinturón esta contenía un potente tranquilizador que haría dormir a cualquiera sin embargo Erick se abalanzo contra el y lo hizo chocar contra la pared como un toro embistiendo.

colabora pedazo de porquería-el golpe no fue como para dejarlo inconsciente pero si como para soltar el arma que traía en sus manos.

El juicio estaba por completo segado simplemente se podía escuchar a si mismo el palpitar de su corazón, después de embestir a steve y dejarlo en el suelo esas mismas piernas que lo golpearon en el abdomen ahora se dedicaban a ahorcar el cuello de steve tan fuerte que este se puso rojo y poco a poco el oxigeno se le terminaba y este comenzó a desmayarse, los refuerzos no tardarían por lo cual Erick solo lo dejo así busco, movió sus piernas para dejar enfrente sus manos atadas, retiro el arma de Steve y se dispuso a salir de aquella habitación sin importarle sus heridas recibidas, un ardor le recorría el cuerpo juntamente con un calor producto de la sangre que iba perdiendo.