Tete
Rango13 Nivel 61 (16219 ptos) | Premio de la crítica

CAPÍTULO 1. EL ÁRBOL.
Aquella noche mi abuela entró en la habitación y me susurró al oído:
-Ven conmigo y no me hagas preguntas-, con mucho sueño y sin ganas me levanté y
la seguí. No imaginaba lo que tramaba, pero resultaba raro que me despertara a media
noche.
Nunca fue lo que se dice una abuela al uso. Compositora y una de las más
importantes solistas de guitarra del mundo, llevaba a sus espaldas cantidad de anécdotas y una vida de lo más interesante. Nos encantaba a todos sentarnos a su lado y escuchar las historias que inventaba para mantenernos un buen rato junto a ella, nuestra Sherezada particular, cada noche encadenaba relatos sobre seres imaginados, nos hablaba de otros planetas, de árboles escondidos en sitios sagrados, de música, de
sueños con barcos. Lo narraba de forma que quedábamos petrificados siguiendo los
gestos de su cara, el movimiento de sus manos, no siempre parecían invenciones. Las
anécdotas de sus conciertos y de cómo la música venía a ella nos encantaban, sin
embargo, jamás la vimos tocar.
-Abuela ¿qué pasa?-, le dije.
-Psss-, ven conmigo.

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12

47
Charlies27
Rango13 Nivel 62
hace más de 3 años

@Tete, no había leído esta historia aún. Esta primera caja me ha encantado. Me encantan los personajes como la abuela.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Leí un comentario de @Romahou sobre este relato. Primera caja perfecta!

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace alrededor de 3 años

Vas a disfrutar con esta lectura @G_Rurba

Abrazos

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

En efecto @Romahou, así ha sido. Gracias por la recomedación. ;)

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace alrededor de 3 años

Qué envidia leerlo en primeras del tirón @G_Rurba

Con lo que sufrí yo caja a caja

Jajajaja

Tete
Rango13 Nivel 61
hace alrededor de 3 años

@Romahou gracias siempre a ti. La mayor parte de las lecturas de esta historia vienen de tus recomendaciones. Te debemos mucho. Un abrazo grande, enorme.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace alrededor de 3 años

Gracias @Tete

Ls historia es y sigue siendo increible

Abrazos

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 3 años

La ambientación retiene; las abuelas tiene mucho que enseñar. También me adentro en estas hojas de árbol por un comentario que leí de @Romahou.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace alrededor de 3 años

@Sevenfor, esta historia mía le debe muchas lecturas a @Romahou, yo diría que casi todas. Es por eso que le estoy muy agradecida. Espero que te guste. Saludos.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace alrededor de 3 años

Los tesoros están para descubrirlos @Tete

Para dejar un mapa supuestamente perdido y buscarlos isla tras isla...

Abrazos

akamatsutusut
Rango7 Nivel 33
hace casi 2 años

@Tete x) te comiste un arco iris y cag#$%& esto. Guao, esta muy bien. Parece Narnia.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace casi 2 años

Jaja muy bueno tu comentario @Gon_Mirdon . Gracias por leer.!!


#2

-Psss-, ven conmigo.
La seguí hasta su habitación, ya dentro cerró de forma sigilosa la puerta.
-Tengo que hablar contigo Héctor, me dijo con una mirada extraña que me dio miedo.
Entonces metió la mano en su camisa y buscó en su sujetador, donde guardaba siempre su pañuelo y sacó una llave pequeña, diminuta. Se acercó a su armario, miró en una esquina detrás de una montaña de sábanas, levantando suavemente una pieza a modo de remiendo que escondía una cerradura e introdujo la llave. Sin apenas hacer ruido se abrió un portón, tras él apareció una guitarra, la tomó dulcemente entre sus manos y con el mismo cariño que mostraba con nosotros la acarició y me la mostró.
-Tengo algo que contarte.
Lo primero que se me pasó por la cabeza era por qué mi abuela escondía esa guitarra, no lo lograba entender, en su casa había instrumentos repartidos por doquier, había experimentado con todos pues la música venía a ella -de forma peculiar, mágica-, decía, pero en el momento que la sostuve entre mis manos algo me sucedió. No podría aunque quisiera, describir el tumulto de sensaciones que se apoderaron de mí. Me noté ausente, perdido entre imágenes que me resultaban familiares, como si ya las conociera.
-Siéntate a mi lado, voy a contarte algo que ya conoces, te lo he relatado a trozos en partes sin orden y distorsionadas, pero ha llegado el momento de que todo esté en su sitio.
-Abuela no entiendo nada- le dije.
Mi abuela, que en los últimos meses no se encontraba muy bien de salud, padecía pérdidas momentáneas de memoria y sentada en el sillón frente a la ventana del jardín pasaba muchas tardes con la mirada perdida. Ahora, muchos años después, entiendo por qué eligió ese momento para hablar conmigo.
-Te voy a contar un cuento muy especial, quiero que lo recuerdes siempre y que lo tengas muy presente en tu vida.
Yo asentí con la cabeza, me sentía mayor aunque tenía siete años y más que nunca vi lo importante que era para ella. No pudimos nunca ocultar el sentimiento de mutua admiración y cariño que nos unía, era evidente que entre nosotros existía algo más, recordaba conversaciones silenciosas con ella, hablábamos entre nosotros sin que nadie nos escuchara.
Después de un instante, donde percibí que organizaba pensamientos, entendí que lo que me pretendía contar no era fruto de su imaginación, era algo más profundo.
-Estoy preparado para lo que tengas que contarme, -afirmé convencido de lo que estaba diciendo. Comenzó su relato:
En un país extraño cerca de ningún sitio, había un bosque que cubría todo lo que la vista podía alcanzar y mucho más. Allí crecían árboles de todas las especies y variedades. Oculto en aquel mar verde, un ser oraba a los pies de un inmenso ejemplar, tan enorme, que daba miedo sólo mirarlo. El anciano árbol siempre estuvo allí y junto a él desde el comienzo de los tiempos, adorándolo como si de un Dios se tratara, una tribu de chamanes vigilaba. Eran seres cubiertos de harapos y no se adivinaba nada de su fisonomía.
Un día, empezaron a aparecer por el bosque leñadores que observaban los árboles y realizaban marcas siguiendo criterios a veces azarosos. El bosque protegía a su ejemplar más querido, la espesura lo ocultaba, a pesar de que su tamaño hacía difícil tal empeño. Alguien lo descubrió y dio la voz de alarma, al contemplarlo no fueron capaces de pronunciar palabra, no habían visto jamás nada parecido. No era solo el árbol lo que impresionaba, la ubicación en algunos momentos se volvía laberíntica, se percibía una estrategia premeditada para hacer imperceptible la presencia del monumento natural, se hacía invisible hasta encontrarse justo delante.
No tardó en llegar el momento en que estos hombres armados de sierras y otras herramientas empezaron a talar su tronco. Muchos de ellos dudaron que fuera posible derribar un árbol de tales dimensiones, incluso hubo quien se opuso a un despropósito de esa magnitud; a pesar de ello, con mucho esfuerzo y tras varios días se oyó un grito:
– ¡Tronco va! –, y se derrumbó con lentitud hasta caer golpeando con gran estruendo el suelo del bosque.
Era un árbol milenario, había estado allí quietamente miles de años, puede que millones, y en un instante desapareció sin más del lugar al que perteneció desde el inicio de los tiempos. Fue al cortarlo cuando uno de los leñadores dijo asombrado que el ruido al caer le recordó un quejido, un alarido doloroso, no fue capaz de decírselo a nadie pero junto con la certeza de sentirse observado presentía que acababan de cometer una atrocidad.
Aquella noche, toda la tribu de seres extraños se congregó a su alrededor y velaron su cuerpo desde el ocaso al alba, en silencio, como si de uno de ellos se tratara. Solo se oían los suspiros dolorosos de aquellos que durante generaciones veneraron lo que amaban más que a su propia vida. No podían intervenir en el devenir de los acontecimientos, eran meros observadores, y se percibía rabia e infinito sufrimiento en sus plegarias. Fue justo antes del amanecer, apenas unos minutos antes de que llegaran los trabajadores, cuando el ser misterioso que hacía las veces de gran jefe, tomó su hacha y buscó en el interior del árbol hasta topar con lo que parecía un trozo deforme de madera, lo extrajo de él y con gritos desgarrados clamó:

“VOLVERÁS AL SITIO AL QUE PERTENECES,
LA TIERRA TEMBLARÁ Y EL CIELO TORNARÁ OSCURO,
TODO EL UNIVERSO ENTONCES
SABRÁ QUIEN ERES,
ALMA ENTRE LAS ALMAS,
DIOS ENTRE LOS SERES,
Y ASÍ SERÁ, SERÁ ENTONCES,
CUANDO EL CIELO OSCURECERÁ
Y SOPLARÁ EL VIENTO,
Y ASÍ SERÁ, SERÁ ENTONCES,
QUE A LA TIERRA VOLVERÁ,
AQUELLO QUE FUE,
Y SIEMPRE SERÁ”.

El chamán le extrajo el corazón. Después, de forma silenciosa, como había transcurrido la noche, se marcharon de allí cabizbajos y llenos de un dolor que les hinchaba el alma. Aquel ser, con las facciones irreconocibles por la pintura y cuyo cuerpo se asemejaba a cualquier cosa menos al de un ser humano, tomó el trozo de madera y llevándolo junto a su pecho lo apretó con fuerza susurrando palabras en una lengua ancestral. Se entabló una comunicación en una dimensión desconocida, y las indicaciones sobre el destino del fragmento fueron transmitidas.
Transformaron el corazón del árbol en un libro que terminó colocado en medio de una solemne ceremonia en el sagrado lugar, en ese instante, una luz cegadora brotó del centro del tomo, proveniente de las entrañas de la tierra, y se perdió en lo más profundo del universo, las hojas comenzaron a moverse como si ráfagas de viento las agitaran, a la vez que se escuchaban oraciones a modo de cánticos que duraron toda la noche. El haz de luz dio forma al invisible eje que unía el centro de la tierra con las profundidades del cosmos, parecía apuntar hacia un lugar concreto entre miles de estrellas.
Al amanecer el libro ya no contenía páginas en blanco, una densa madeja de símbolos, iconos e imágenes en movimiento se agolpaban en ellas como si tuvieran vida propia. El manuscrito en el que se convirtió contenía la historia del universo, descifraba los enigmas que atormentaban a las mentes más brillantes, los versos más bellos escritos y por escribir, las más crueles atrocidades acontecidas en el corto periodo de tiempo durante el cual el hombre se apoderó del planeta y las más bellas acciones de otros tantos hombres buenos. Ciencia, medicina, filosofía, el volumen almacenaba también la memoria del árbol que todo lo vio y algo más...

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Se siente penetrar en el mundo del autor.

Muy bueno

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Romahou, gracias por tus palabras. Esta es la primera historia que me decidí a escribir, nació una noche como cuento antes de dormir y poco a poco fue creciendo con más o menos acierto. Creo que al final la subiré entera.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Es una buena noticia poder seguir leyendo

Saludos

Flaneta
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

Pues tiene buena pinta, Guapita. Le confieso que me he quedado en la mitad de la caja, pero intuyo un cuento bonito y muy bien ejecutado. Así que... Bian! Para que un cuento capte mi atención habría de ser un falso cuento.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Flaneta estaba convencida de que jamás arrancaría un corazón de sus dedo. Lo valoro en la medida que aprecio su criterio, mentiría si no le dijera que me ha arrancado una sonrisa y me ha hecho feliz por un instante. Es la sensación placentera del alumno que recibe una palmadita en la espalda de aprobación por parte de su profe. No tenga prejuicios hacia los cuentos, a veces pueden sorprendernos. Saludos!!

Flaneta
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

Ta, Ta, Ta, Ta… Ta! No me llame “profe”, y menos su profe: no escribo, apenas leo. Lo único en lo que podría presumir de ser bastante bueno es endosando motes para la eternidad, quedarme con el pueblo y saber reconocer si algo me pone, entonces voy y lo digo; lo cual no significa que sea bueno o malo, sólo si a mí me gusta o no. Ya ve, méritos bastante simples.

Flaneta
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

Niña, niño, niña.

ValdiviesoDaniel3264
Rango13 Nivel 64
hace más de 3 años

es impresionante, la abuela, siempre será la enciclopedia de la vida.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Enganchado.

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 3 años

Mágico. La historia del universo en verso.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace alrededor de 3 años

Me apetecía meter un cántico en esta caja @Sevenfor para que el lamento de dulcificara. Gracias por leer.


#3

CAPÍTULO 2. EL LUTHIER
Quizás fue la suerte, o puede que algo que escapa al entendimiento, lo que hizo que aquel día pasara un luthier por el aserradero donde descansaban los tablones del árbol, un luthier que buscaba madera para nuevos instrumentos. Recibió un encargo muy especial y no debía decepcionar a su mejor cliente, necesitaba algo distinto.
Había recorrido durante meses multitud de aserraderos y no había encontrado lo que buscaba, pero aquel día todo cambió, aquella madera era algo fuera de lo común: suave, tersa, de un color intenso, tanto que se dispuso de inmediato a sacar de su mochila un palo redondo de madera con el que comenzó a golpear a lo largo de los tablones para hacer pruebas de resonancia. Buscó entre montañas de piezas, golpeando cada una de ellas escuchando su respuesta, quería localizar los tablones más próximos al centro del árbol, por experiencia sabía que éstos eran los mejores, pero allí había demasiados, no era posible que provinieran todos de un solo ejemplar, se alarmó al pensar que podrían haber talado un bosque. Eligió un tablón que le resultó peculiar.
-No está en venta,- gritó el obrero encargado de la custodia de los tablones.
-Márchese de aquí ahora mismo,-insistió.
El luthier, descendió despacio con su tablón en la mano, haciendo caso omiso a las palabras del guarda. Una vez abajo, metió su mano en el bolsillo y sacó una maraña de billetes, sin contarlo se lo dio.
-Nadie sabrá nada, esto es un negocio entre tú y yo.- Dicho lo cual se giró marchándose tranquilamente.
Era una madera como pocas había visto hasta entonces, no era palosanto, ni ébano o caoba, ni siquiera koa, la estudió a fondo comprobando su densidad, dureza y contracción, para obtener información precisa sobre ella, lo hacía siempre antes de construir un instrumento, pero no obtuvo pistas del tipo del árbol del que procedía. Preguntó a colegas del gremio, nadie supo decirle.
-Quizás proceda de un árbol exótico, se dijo y no quiso dar más vueltas al asunto, centrándose en lo que realmente importaba. No dudó ni por un instante del éxito de su misión, contemplando entusiasmado el tablón veteado de forma singular. Dedicó años y todo su talento en transformar aquel trozo de madera en algo extraordinario, pasó noches enteras calibrando el diapasón, cortó con pericia las ranuras de los trastes para obtener una profundidad homogénea, se encerró en su taller durante días logrando una roseta digna del instrumento que pretendía construir, calculó al milímetro lo que se alarga la cuerda al pisarse, evitando que el más mínimo error diera al traste con su esfuerzo. Cuidó con mimo todos los detalles de la construcción, de sobra sabía que al final cualquier error de cálculo, elección de la madera, colocación de las cuerdas, afectaría a la calidad del resultado, así que decidió que no sería la falta de esmero causa de ello.
La sorpresa llegó a posteriori, a pesar del esfuerzo, la sonoridad no era lo esperado para un instrumento de esa calidad y esto era el menor de sus males. Revisó todo el proceso intentando mejorar la resonancia, se cuestionaba qué era lo que estaba haciendo mal, pero ensimismado en sus pensamientos giraba la cabeza de un lado para otro negando cualquier fallo por su parte.
Su sueño se desvanecía y, en su desesperación por convertirla en algo único, todo se tornaba en lo contrario. No daba crédito a lo que estaba sucediendo, jamás había tenido entre sus manos una materia prima de tanta calidad y que diera peor resultado, no dejó de insistir y de lijar día y noche, alterando sus nervios y su salud.
Daba por seguro que algo extraño sucedía y que se escapaba a sus cortos alcances. Tenía sueños raros y llegó a suponer que la madera estaba hechizada o embrujada, no sabía decir exactamente el qué. Cuando despertaba por las mañanas murmuraba.
-¡Paparruchas!,-negándose a dar una explicación irracional a todo lo que le estaba sucediendo, ni siquiera cuando las cuerdas saltaban al intentar afinarla.
-¡Paparruchas!,- gruñía una y otra vez de forma huraña. Finalmente acabó colgándola en el escaparate.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Gran nivel de y en el detalle.

La madera no le estaba destinada?

Saludos

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Romahou, creo que te vas haciendo una idea, pero esto es solo el principio. Gracias por molestarte en leer. Saludos.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@krisosthomo, revisaré lo que me indicas, te considero docto en la materia y seguro que llevas razón, agradecida.
Has definido con acierto la finalidad del texto, que en cierto modo refleja como somos o mejor como soy. Te tomo la palabra: éxitos y un fuerte abrazo.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Brando_Ballantine, no se me había ocurrido, gracias por tu aportación. Tengo pendiente revisar la historia, afinarla un poco, tendré en cuenta tu aportación, no lo dudes.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Los procesos detallados en la elección de la madera y la construcción del violín son tan buenos que diría que eres carpintera de instrumentos a ratos...
Una caja perfecta con un giro que no me lo esperaba: el que no fuera para él


#4

CAPÍTULO 3. EL CUADRO (Primera parte).
Llevaba casi cinco años en el turno de noche de la pinacoteca. A pesar de su aspecto, rubia platino natural, casi un metro ochenta de altura y unos ojos celestes como una tarde despejada de primavera, Silvia sabía que había nacido para aquel trabajo. No se sentía débil en absoluto, había dedicado mucho tiempo a trabajar su cuerpo para poder entrar a formar parte de la seguridad del museo. Le encantaban las artes marciales, la defensa personal, tenía muy claro que no quería ser tratada como un florero, y que su aspecto no condicionaría su trabajo.
Cuando por las noches el silencio más absoluto se hacía entre aquellas sobrias paredes, los cuadros parecían pertenecerle, estar expuestos solamente para ella. No fue así siempre, el arte a pesar de conmoverla no la había atrapado, pero las noches interminables contemplando óleos, acabaron por hacer que sus ojos fueran capaces de mirar más allá del paisaje, personajes o cualesquiera de los objetos representados, quedando prendada de ellos.
Su mirada penetraba en el lienzo radiografiando la obra, adivinando la forma de las pinceladas y las intenciones del artista, se veía a sí misma planteando el cuadro, mezclando colores en su paleta imaginaria. Otras veces jugaba a ser crítico de arte resguardándose en la soledad de las frías salas, se descubría emitiendo juicios sobre algunas pinturas.
-Un atrevimiento- se decía riéndose de su soberbia,
-y todo esto sin haber cogido un pincel en mi vida, salvo la brocha de los polvos compactos ja ja ja, -reía.
La alarma sonó de repente, la pilló descolocada, las incidencias no eran normales, de hecho era la primera vez que ocurría algo así desde que comenzó su trabajo. Se puso en marcha, recorrió con su linterna de forma apresurada cada una de las salas del museo, no lo hacía de forma desordenada, tenía un recorrido previsto para estos casos. Todo parecía estar en orden, por el intercomunicador sus compañeros les iban informando sobre sus avances. Finalmente el coordinador certificó que había sido una falsa alarma, algo aún por determinar la había disparado, no había nada que temer.
Respiró tranquila y aminoró la marcha, a pesar de sentir un gran alivio, su sexto sentido parecía decirle que no se detuviera, avanzó por las siguientes salas despacio, observándolo todo detenidamente. No encontró ni el más mínimo indicio de algo fuera de lugar, el corazón le volvía a latir con normalidad pero su cabeza era persistente a la hora de hacer caso a los sentidos, en especial al que de forma perturbadora la acompañaba desde la infancia.
-Esta vez me has fallado, -se dijo, después de asegurarse de que todo estaba en orden. Decidió volver de nuevo a su puesto, pero daría un rodeo, lo haría atravesando los talleres de restauración y el almacén, de este modo se quedaría más tranquila.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

Gracias @Brando_Ballantine, intento tener cuidado, no obstante sucede. Si me gusta sttorybox es porque te ofrece la posibilidad de que los textos sean revisados por alguien más que uno mismo. Saludos.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Deseando llegar al taller


#5

CAPÍTULO 3. EL CUADRO (Segunda parte).
Apuntó con su linterna en todas direcciones, buscó alguna señal que delatara que algo estaba fuera de lugar, comprobó todos los rincones de la enorme sala donde en estanterías aparentemente sin orden multitud de cuadros se amontonaban. No eran lo suficientemente valiosos como para formar parte de la exposición, no había sitio para todos. Se acercó despacio, nunca había estado allí antes tanto tiempo, estaba sola y tenía la excusa perfecta para permanecer un buen rato husmeando. Curioseó, se deleitó contemplando obras que muy pocos ojos habían tenido el privilegio de disfrutar y quién sabe cuántos más aparte de los suyos disfrutarían.
Un suspiro delató su estremecimiento, el vello del cuerpo se le erizó, ascendiendo por la parte posterior del cráneo un escalofrío. Respiró profundo antes de sacarlo de allí y ponerlo sobre un altillo. Buscó el interruptor de la luz, iluminó la sala alejándose y acercándose para contemplarlo desde todos los ángulos posibles. ¿Qué es lo que la aturdía de aquella obra?, ¿de quién era y qué representaba la escena?, su cabeza no podía encajar lo que estaba viendo.
De repente el intercomunicador volvió a sonar y decidió dejarlo todo en su sitio, volviendo a su puesto de trabajo.
En los turnos de las noches siguientes regresó a la sala, buscaba detalles que revelaran la época o el autor. Por las mañanas después de descansar un poco, se marchaba a la biblioteca, necesitaba saber.
No encontró nada, pero sabía cómo empezar. Gestionó su cambio de jornada laboral durante una temporada por las mañanas. Le dolía tener que tomar esta decisión, las noches en el museo le reportaban una agradable sensación de paz, sentía lo mismo que cuando era pequeña y en ocasiones desaparecía para esconderse en el templo de su barrio en horas sin afluencia de fieles.
En los descansos para el desayuno se acercaba a la sala de restauración, se mostraba muy interesada por el trabajo que se realizaba allí, sus estudios de historia del arte le daban la excusa perfecta para justificar su interés.
Así fue durante un mes que decidió prorrogar porque no era capaz de desvelar abiertamente sus intenciones, merodeaba haciendo preguntas técnicas y artísticas pero no se atrevía a preguntar por el misterioso cuadro.
Aquella mañana se levantó cansada, el tiempo pasaba y no sucedía nada, estaba como al principio, no había avances significativos, así que optó por cambiar de estrategia.
Cuando llegó la hora del desayuno comenzó la rutina diaria de acercarse por la sala de restauración y charlar un poco con los compañeros. Muy decidida abrió la sala contigua y pidió permiso para mirar un poco, de vez en cuando aparecía con alguna obra entre sus manos mostrando sorpresa por su exquisitez, pidiendo opinión a sus amigos. La mañana que mostró la pintura que la obsesionaba a los compañeros, descubrió algo para lo que no estaba preparada.
-¿De quién es este cuadro?
El muchacho que estaba frente a ella levantó la mirada quitándose las gafas de aumento, lo miro con desgana, de soslayo, se quedó pensativo y tras un momento interminable contestó con otra pregunta.
-¿De dónde ha salido, es tuyo?
-Silvia lo miró extrañada, parecía no tener conocimiento de la existencia de aquella obra.
-Estaba aquí en el almacén,- contesto Silvia incrédula.
-No es posible, ese cuadro no lo tenemos catalogado.-contestó a su vez la compañera de al lado que llevaba el inventario del almacén.
-¿Estás segura?-insistió Silvia.
-Completamente-sentenció.
-Entonces, ¿qué hace aquí?
-Ni idea- afirmó despreocupada.
-¿Sabrías decirme algo sobre él?,- preguntó de forma inquisitiva.
-Es la primera vez que veo una obra de ese tipo, no sabría decirte más.
-Pero, ¿qué opinas, qué te parece?, dame al menos tu opinión personal.
Volvió a mirar la obra y esta vez con cierta inquietud sentenció.
-No se parece a nada de lo que tenga conocimiento, es más, diría que no es de este mundo,- y sonrió descaradamente.
Silvia reaccionó de forma tranquila, disimulando su enfado, expertos en obras de arte que no supieran darle detalles, pensó para sus adentros, y volvió a colocar la obra en el almacén, esto complicaba aún más las cosas.
Una vez en casa, paso toda la noche visualizando la obra en su cabeza, ese cuadro la estremecía, le provocaba sensaciones inquietantes, recordó las palabras de su compañero y aunque le costase reconocerlo llevaba razón en sus argumentaciones. No se parecía a nada.
Una idea empezó a rondarle la cabeza, si ese cuadro no estaba catalogado y no constaba como propiedad del museo, ¿podría llevárselo? No estaba segura de que no fuera delito, consultó antes a sus superiores, buscó un abogado y tras cerciorarse de la legalidad de la operación terminó comprándolo. Nadie, absolutamente nadie en la cadena de mandos del museo tenía idea alguna de cómo esa obra había acabado en el almacén, la venta fue posible porque según la comisión de expertos ese cuadro no tenía ningún valor artístico, parecía la obra de un crío, o puede que de un loco.
En los meses sucesivos la rutina se apoderó de nuevo de su vida, decidió seguir con su turno de día, era más emocionante, además podría aprovechar para resolver algunas cuestiones relacionadas con el cuadro.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Crece la obsesión...

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Me pregunto, ¿Será la madera del marco o el cuadro en sí el que encierra el auténtico valor?.
Sigo.

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 3 años

Veo mucha madera y arte por estas letras.


#6

CAPÍTULO 4. MARÍA. (Primera parte).
La pequeña niña de diez años miraba todos los días el cristal tras el cual la guitarra lucía quieta desde siempre, por lo menos que ella recordara. Junto a la guitarra, violines, violonchelos y demás instrumentos de cuerda componían lo expuesto en la tienda llamada: “CARLOTE E HIJOS”. Sin que nadie lo supiera, aquella niña suspiraba a diario por la guitarra de sus sueños. Desde siempre sintió pasión por ese instrumento y su maestro Ricardo tenía parte de culpa en ello. Una tarde Carlote quedó perplejo al contemplar como aquella niña miraba fijamente la guitarra; hipnotizada, no parpadeaba. Desde aquel día, estuvo pendiente de ella, admirando la forma en que pasaba las tardes pegada al escaparate, hubiera jurado que la niña conversaba con el instrumento. Se convirtió en un espectáculo para él, casi una rutina, de reojo contemplaba la delgadez de su cuerpo que la hacía parecer más pequeña de lo que realmente era, y fijaba su interés en el brillo de aquellos ojos achinados por la fuerza que las colas ejercían sobre ellos. Veía cómo de forma sutil se sentaba en el bordillo del escaparate y pegaba su diminuta nariz al cristal, entonces se quedaba absorta, paralizada casi, mirándolo. Tras las cortinas que daban al taller, intentaba entender la obsesión de aquella niña. Fueron pasando los meses y un día Carlote decidió intervenir y le dijo:
– ¿Te gusta?
Ella ni lo escuchó, estaba paralizada. Sorprendentemente continuó diciendo:
–Te la regalo, es tuya. –Se sintió mejor pensando que acababa de hacer una buena acción, en definitiva la guitarra era un trasto que le había ocasionado muchos quebraderos de cabeza y sería muy difícil venderla. Se preguntaba a qué músico le podría ofrecer una guitarra empeñada en desafinar y cuyas cuerdas se rompían tan fácil. María no podía creer lo que le estaba pasando, la tomó contra su pechó y agarrándose al cuello de Carlote lo besó y le dijo:
– ¡Gracias!
Por un momento sintió que la guitarra estaba en las manos correctas, era como si todo encajara y hubiera un motivo para todo. De pronto le dijo:
-Cuídala mucho tiene carácter, es una guitarra rebelde, he dedicado muchos años de mi vida a ella. Es tozuda como una mula vieja, te lo digo yo que la conozco bien. -Hablaba de ella como si fuera su novia o su mujer, una mujer con la que no se llevaba bien pero a la que adoraba. El primer día que vio a la niña junto al escaparate comprendió que debía dejarla marchar, que su parte en esa historia había concluido,-todo fluye-se dijo.
–Seguro que sabrás hacerla sonar –No era capaz de explicar por qué, pero sentía que ella podría conseguirlo, se sintió feliz y contrariado al mismo tiempo, dejaba marchar lo que iba a ser su jubilación y el viaje de sus sueños.
Lo que notó cuando la tuvo por primera vez entre sus manos no lo olvidaría jamás mientras viviera, ni la infinidad de sensaciones que percibió. No tardó mucho tiempo en descubrir que las notas que brotaban de la guitarra tenían algo más que decir. Empezó a practicar y descubrió que tenía un don que desconocía para la música, o ¿quizás fuera otra cosa?, lo cierto es que las notas venían directamente a su cabeza sin saber muy bien por qué, y sus dedos algo torpes al principio, se mostraron muy ágiles en poco tiempo. Cuando tocaba se relajaba de manera que la música que su cabeza percibía pasaba directamente a sus dedos, intérpretes involuntarios de melodías en ocasiones melancólicas. No era dueña de sus sentidos, el instrumento la inducía a un estado de semi-inconsciencia donde la música se fundía con visiones extrañas que no llegaba a entender pero que se convirtieron en cotidianas a fuerza de repetirse en su cabeza. Veía un barco nuevo, enorme y muy lujoso abandonado en un muelle abarrotado de barcos oxidados, otras veces eran parajes exóticos donde la naturaleza configuraba formas caprichosas y los árboles lo cubrían todo, veía siluetas de niños parecían un grupo, pero no sabía qué significado dar a todo ello. El don se hizo cada vez más evidente, era imposible ocultar las destrezas a la guitarra de aquella niña, capaz de interpretar cualquier partitura por compleja que fuera a la perfección. Empezó a destacar y fue su maestro quien decidió que debía mostrar su talento.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

La imagen de la niña hablando con el instrumento a través del escaparate y la decisión del "carpintero" me ha gustado muchísimo.
Sigamos.


#7

CAPÍTULO 4. MARÍA. (Segunda parte).
-María no lo entiendes pero esto no es algo que debas ocultar y acaparar para ti sola. - dijo Ricardo de forma pausada, lo había reflexionado largo tiempo antes de lanzarse a hablar con ella.
-Pero Ricardo yo no quiero tocar para nadie, me siento feliz cuando estoy a solas y...-calló de forma repentina.
-¿Y qué María?, continúa di lo que tengas que decir.
-No tengo nada más que decir. -sentenció.
Ricardo sabía perfectamente que tras su silencio se escondía algo más, pero no se atrevía a seguir indagando.
-María no lo entiendes pero tu música es diferente, no he escuchado nunca nada parecido, y te aseguro que toda mi vida he estado dedicado por entero a ella. No debes de ocultar tu talento, y lo más importante, debes compartir tu música, es algo excepcional y hará bien a mucha gente lo presiento.
Se quedó en silencio, meditando qué decir, para ella eran momentos muy íntimos, la magia que surgía al tocar la hacía evadirse de la realidad, como si se desplazara a otra dimensión.
-Te voy a hacer caso,-adoraba a su maestro y sabía que podía confiar en él ciegamente.
Los rumores acerca de su música se empezaron a extender y los teatros se abarrotaban para escuchar a la niña prodigio de la guitarra. La fluidez y calidad con la que componía mantenía fascinados a maestros de todos los lugares que acudían a estudiar el caso por si había algún tipo de engaño. Después de meses de seguimiento no pudieron más que rendirse al virtuosismo de la pequeña. Los sonidos de la guitarra evidenciaban que la música tenía poder en sí, tenía la capacidad de hacer vibrar los tejidos más profundos, alteraba estados de ánimo y era de una enorme belleza, incluso hubo quien se aventuró a afirmar que esa música podría sanar enfermos.
-Dime la verdad María, le preguntaba una y otra vez Ricardo, ¿Cómo lo haces?, -pero ella siempre lo miraba y se limitaba a encogerse de hombros. La observaba detenidamente por si atisbaba algo pero después de un rato y casi desesperado se volvía a casa sin respuesta, la música brotaba de sus dedos a borbotones.
Carlote también se hizo eco de sus éxitos, de incógnito presenciaba sus actuaciones y aunque orgulloso al principio por sentirse partícipe, empezó a mascullar en su cabeza ideas sobre cómo beneficiarse de ello. Si no hubiera sido por su intervención ella jamás habría llegado tan alto. Esa guitarra era obra suya, él encontró la madera y él malgastó su salud en construirla, los largos años dedicados a ella lo habían marchitado físicamente y como pago no tenía nada, perdió un gran cliente y su fama se vio afectada tras el descalabro con la guitarra. Merecía parte de beneficio, lo exigiría.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Vaya elaborada forma de tallar una historia espléndida

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Romahou, lleva varios años escrita y guardada. Es hora de que salga a la luz. Gracias por tus palabras las recibo como agua de mayo. Saludos.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Debe exponerse...!!!

Saludo

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Romahou, en ello estoy aunque creo que es clásica en exceso y por ese motivo no llega a cuajar, o quizás no he sabido bien como darle forma. De todas formas para mi es una cuestión muy personal y solo con haber sido capaz de lanzarme a escribirla ya me siento satisfecha (obviando su calidad y otros aspectos que me son indiferentes). De todas formas, insisto en mi gratitud hacia ti por molestarte en dedicarle tu tiempo.

Loquar
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

Muy ágil prosa. Parece que las frases deslizan unas sobre otras, sin fricción. Esto o es un don angélico o fruto del mucho cuidado, que es talento no menos admirable. Naturalmente, no hay error alguno, ni agramaticalidad. Pero, además, no hay indicio de tal, ni aun una sustitución automática de sujeto por objeto, que obligase al lector --por motivos de concordancia elementales-- a darle la vuelta a los casos, que uno interpretó errónamente. No hay tropiezos.

Quizá esa virtud se pague con cierta falta de relieve. El lector es llevado en volandas hacia la resolución, con tan poco gasto, que acaba saliendo por el otro cabo de un período sin darse cuenta. Tras un vuelo instrumental por la homogénea noche de los ojos. ¿Podría, cree usted, faltar un poco de pasión --estoy en guerra con esa palabra--, o de astucia? ¿No es demasiado formal --en el sentido en que lo son los novios en vísperas de contraer--, un casi trabajo informativo?

Recuerdo dos maneras de sustraerse al tedio de lo perfecto, informativo, formal: una la usaba J Benet --otros muchos también-- trasponiendo los datos --que podían
derramarse durante cien páginas y constituir un trabajo edafológico de alcance-- trasponiéndolos, decía, a una comparación: esta puede ilustrar las proporciones de margas y arcillas de un terreno a representaciones visuales, cómicas, bélicas, etc. El desaliento que experimenta el lector ante un porvenir de escolar poco aplicado y un texto de orden ladrilláceo se remedian así, y la capacidad del autor se acredita al mismo tiempo.

Loquar
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

El otro se lo leí a S Sarduy a propósito de Lezama Lima, y se resume en un "dicho popular francés":
"Cuando Picaso quiere algo, lo pinta." Es decir, proporciona un equivalente, en esta caso una pintura de, por ejemplo, un chateau (pintura que venderá, etc., etc.)

No estoy muy seguro de que sea justo con su escrito. Me he fijado en esta caja, y me maravillaba el ritmo de oleaje regular, la solución que encuentra y aplica, antes de meterse en el problema. Me parece excelente prosa, y si planteo el reparo es con ánimo de suministrar un recurso a quien crea que lo puede incorporar, sea a un texto plano o a la hoja de sierra que cada cual teja. Leeré, recordaré el resto del texto con detenimiento.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Loquar Fascinada quedo ante sus comentarios. Sólo le pediría una oportunidad a lo que hasta ahora parece evidente desenlace. No es oro todo que parece...En cuanto a la planicie del texto coincido con usted, en mi defensa alego que es mi obra primigenia y puede que aquí me detenga, jamás me dio por escribir salvo este cuento tardío que no se porqué razón saltó una noche de la cama de mis hijos al portátil. Ahora que la edad me salvó de prejuicios y me llevó por el camino de hacer lo que me place, he descubierto con agrado lo feliz que me hace contar historias, aunque sean a mi misma. Seguiré subiendo la historia a sttorybox , deseando leer sus comentarios que para mi son obras de arte en si mismos. Gracias!!.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Loquar, leo y releo sus comentarios porque encuentro en ellos las palabras que he necesitado escuchar desde el principio. Entiendo su observaciones, pero no me veo capacitada para mucho más, por otro lado, la planteé como una historia infantil, centrándome en la trama y olvidándome de los detalles, descripciones y todo aquello que alejara del meollo. Tengo mucho que aprender, pero me reafirmo en tomarlo a usted como mi guía, envidiando ese manejo de las palabras y ese pozo inagotable de saber que discretamente transpira. Un saludo.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Cerrazón de caja atisbando conflicto que no esperaba: ¿será un punto de inflexión en la trama bien argumentada?
El tono y ritmo de las descripciones y personajes se mantiene inalterable de forma plácida, de manera que navegar por estas letras se hace confortable siendo un ragalo para los ojos. Gracias por escribirlo.
Leo es obra primigenia. Quizá debiéramos contar tambien aquellas páginas que imaginamos y no llegamos a plasmar en papel por falta de tiempo o momento propicio.
En los currrículums se debería incluir la experiencia en imaginar. En el tuyo constaría: "muy dilatada" :)

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 3 años

Me gusta como va la trama de la historia. Pronto aparece el punto de encuentro del talento frente a negocio. Espero que esto último no lo altere. Sigo!


#8

CAPÍTULO 5. COSQUILLAS.

Aquella mañana fue la primera vez que lo vio sentado y perdido. Era un chico espectacular, con unos inmensos ojos redondos como sus labios. No pudo apartar la vista de él. Le hubiera encantado acercarse y preguntarle algo, pero su timidez le impedía hacer ese tipo de cosas. Un cosquilleo desconocido le recorría el estómago de un lado a otro. Él ni la vio.
Estuvo toda la noche recordando ese dulce momento, olvidó el cuadro, no podía dejar de pensar en él. Lamentó no haberse acercado, quizás no volvería a verlo en su vida y esto la entristeció. Sintió rabia por ser como era, por no atreverse siquiera a decir “buenos días”, como excusa para mirarlo a los ojos e intentar ver a través de ellos como lo hacía con los cuadros. Se quedó dormida, el cansancio la venció.
La semana siguiente estuvo atenta a todos los que desfilaban por las atiborradas salas de la pinacoteca, sin desatender sus obligaciones pero con la mirada pendiente a cada cara, por si entre tantas facciones de pronto surgiese de la nada, como en los libros, el chico que la deslumbró aquella mañana dejándola indefensa, más de lo que nunca antes se había sentido.
Empezó a desesperar a darlo todo por perdido, por eso casi se le escapa al entrar, apenas pasados cinco minutos de la apertura, esta vez se dirigió a otra sala, se le veía ansioso miraba los cuadros como si buscara algo en ellos. Lo estuvo observando desde una distancia prudencial, igual que la primera vez, no se le notaba cómodo, estaba inquieto, nervioso, no encontraba lo que buscaba. El resto de visitantes disfrutaban de las obras de una manera diferente, con sosiego, deleitándose, el chico miraba como el detective que intenta resolver un enigma, encontrar las pruebas que revelen la verdad de un caso.
Volvió a notar el hormigueo de estómago, era consciente de que aquello que sentía era un flechazo en toda regla, a pesar de no creer en estas cosas. Lo siguió por un par de salas, lo miraba de arriba abajo intentando convencerse de que no era para tanto, quizás había exagerado la admiración por aquel chico, de lo único que estaba segura era de que esa sensación extraña que la acompañaba desde su nacimiento y que ella llamaba con cierto humor su sexto sentido, en este caso la empujaba a seguirlo, a acercarse a él de alguna manera.
No pudo frenarse, se dispuso a actuar colocándose antes su larga melena dorada con las manos, atreviéndose a decir:
-¿Necesitas ayuda, parece que buscas algo? - Sin mirarla contestó de forma nerviosa y apresurada.
-No, solo estoy pasando el rato.
Silvia se sintió decepcionada, se giró para marcharse, cuando le tocaron el hombro.
-Disculpa, solo estaba mirando un poco, gracias por tu interés.-Y una dulce sonrisa se dibujó en su cara, no fue capaz de mantenerle la mirada.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@TheStrangeGrayBoy, la historia era para mis hijos "María" y "Gonzalo", luego fui tomando los nombres de mis sobrinos para el resto de personajes, por eso intenté personalizarla al máximo para ellos. No me gustan los nombres anglosajones y como entiendo que no voy a comercializar con mi historia decidí no optar por cambiarlos. Ahora que lo dice, ¿se imagina el personaje de María como Elisabeth o Jenifer o algo parecido?. Me ha puesto a pensar...Gracias por la lectura y por sus opiniones que para mí son muy respetables.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

No estoy seguro de si "-Sin mirarla contestó de forma nerviosa y apresurada. " debiera ir en la intervención de él o en la de Silvia. Creo que sería mejor en la de él.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace alrededor de 3 años

Gracias @G_Rurba. Tengo que revisarlo. No dudes que miraré lo que me indicas. Saludos y gracias por tu tiempo y tus palabras.


#9

CAPÍTULO 6. EL BARCO. (Primera parte).
EL BARCO
Los tablones de madera fueron a parar a un astillero donde el encargo de un magnate había desencadenado la tragedia del árbol.
El señor Ferrer se dirigió a su junta general y con voz fuerte y poderosa sentenció:
-¡No importa lo que cueste, no importa el tiempo, no importa nada, quiero mi barco y lo voy a tener!,-dijo mientras señalaba los planos de un barco de grandes dimensiones construido íntegramente de madera, que mostraban la ambición desmesurada de un hombre acostumbrado a hacer su voluntad y a salirse con la suya. El dinero era su mejor aliado y podía comprar con él conciencias, impedimentos, y todo cuánto se propusiera. Nadie supo explicarle ni hacerle entender que lo que pretendía era prácticamente imposible, así que no quedó más remedio que buscar o inventar el árbol. Fueron desplazados por todo el planeta especialistas y no hubo selva virgen ni bosque por más oculto que estuviera que no fuera revisado. Al final, tras varios años, el trabajo dio su fruto. Localizar el árbol fue complicado pero más aún lo fue la construcción, el diseño era complejo, los requisitos exigidos por Ferrer no eran fáciles de satisfacer. Un barco con un diseño innovador pero basado en embarcaciones históricas de grandes dimensiones y con todo lujo de detalles, construido íntegramente con la madera de un único árbol todo un desafío. Soñaba construirse un buque digno de un rey a semejanza del “soberano de los mares”, del que su padre, aficionado al modelismo naval, siempre le hablaba.
-Es el mejor y más lujoso barco jamás construido, -le repetía una y otra vez su progenitor mientras que con pericia y tesón de un cirujano colocaba el enésimo cañón de la maqueta. -Fue ordenado construir por Carlos I de Inglaterra en mil seiscientos treinta y cuatro, desde entonces no se ha logrado construir nada parecido hijo.
-Yo lo construiré en tu memoria, padre-se decía,-pero será un barco de recreo donde descansar y divertirme, allí haré mis mejores negocios.
Sus deseos fueron cumplidos y el barco se construyó tal cual Ferrer lo había imaginado, no fue a verlo hasta que no terminó su construcción el día previo a su botadura, detestaba el polvo y el ruido de los astilleros, no quería explicaciones sólo resultados. El calor apretaba y eran ya casi las tres de la tarde cuando subió a bordo, al alcanzar la cubierta quedó boquiabierto y se sintió exultante, aquello excedía a su imaginación era más bonito aún de lo que había soñado y un grito inesperado brotó de su interior.
-¡Maravilloso!-un vahído hizo que cayera al suelo desmayado, lo levantaron rápido y todo quedó en un susto.
Al día siguiente, se celebró una gran fiesta para botarlo, no faltaron ricos manjares, vinos y licores para la ocasión. Todos los asistentes quedaron perplejos al ver aquella maravilla de la ingeniería naval, el orgullo de su dueño. Tal y como había ordenado, le habían construido un barco único para alguien que se sentía único. El resultado estaba a la vista de todos los presentes aquel día, simplemente no tenía igual.
Se paseó de corrillo en corrillo alardeando ante sus colegas y despertando la envidia de muchos de los presentes. Ferrer era un gran empresario admirado a la vez que odiado. Tenía negocios por todo el planeta y sus multinacionales de la alimentación hacían subir y bajar el precio de los cereales a su antojo. Cuando era más joven no tenía el menor escrúpulo en las repercusiones que sus decisiones podían ocasionar, ahora, ya pasados los sesenta, algunas noches tenía dificultad para alcanzar el sueño.
Nadie pudo predecir lo que finalmente sucedió, cuando daba a su término la velada, alguien de la tripulación gritó alarmado y tuvieron que desalojar el barco rápidamente, hacía aguas. No sabían cómo ni por qué, pero el agua del mar se filtraba por todos lados, era imposible localizar el origen. En los camarotes inferiores se acumulaban grandes cantidades y se llegó a pensar que se hundiría allí mismo. No fue así.
Lo que sí se hundió fue el orgullo de quien lo mandó construir y flotaron la rabia y el desprecio hacia el barco que se convirtió en su vergüenza pública. Llevado por la ira, mandó revisar el buque e invirtió importantes sumas de dinero en repararlo; nada daba resultado.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Esta caja puede dar más juego (proceso de la construcción del barco, reflejo de la codicia, personajes banales del mundo de la industria, "gente superficial", ...)

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 3 años

Justo eso de que la codicia rompe el saco. Cada capítulo proporciona una enseñanza, al igual que una fábula.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace alrededor de 3 años

Intenté construir una historia para niños o no ta niños que hiciera reflexionar @Sevenfor. No se si lo conseguí. Saludos.


#10

CAPÍTULO 6. EL BARCO. (Segunda parte).
-¡He malgastado una fortuna en un barco que hace aguas, he esperado una eternidad, por un árbol que supuestamente no existía y otra por un barco que supuestamente era imposible construir! ¡Los mejores ingenieros, claro está, para esto!, -golpeó con el puño cerrado el cristal de la mesa haciéndolo añicos delante de todos.- Y todavía os atrevéis a decirme que no es posible repararlo, solo falta que me contéis que ese barco está hechizado, y soltó una carcajada terrorífica que encogió los estómagos de todos los allí presentes.
-¡No existe el no para mí, me oís, no existe el no para mí! Quedáis todos despedidos fuera de aquí-y mandó reclutar personal nuevo y todo volvió a comenzar.
Pasaron años sin que pudieran dar solución al problema. Cuando lo consiguieron, al adentrarse mar adentro para probar la embarcación, sin saber cómo ni por qué, el barco parecía no querer navegar, la nave se “negaba” a ir mar adentro. El aburrimiento hizo mella en todos, una especie de desgana se empezó a colar en el ambiente y terminó por desmotivar a todo el que estaba implicado directa o indirectamente en el proyecto. Lo dieron por imposible y terminaron por abandonarlo en un cementerio de barcos.
La vida de Ferrer también dio un giro. Acabó arruinado, la suerte dejó de acompañarlo en los negocios y todos los que habitualmente lo ensalzaban y cubrían de gloria dejaron de prestarle atención. Recurrió a sus contactos para intentar recuperar su fortuna, desesperado suplicó a todos cuántos había enriquecido con sus artimañas pero nadie acudió en su ayuda. Estuvo un tiempo deambulando solo por la ciudad, perdido y desesperado, él era Ferrer, no merecía esto, se decía una y otra vez. Durante uno de sus paseos sin rumbo, vino a su mente un recuerdo que quedó guardado en algún rincón de su cabeza, recordó el desmayo que sufrió la primera vez que subió a bordo del soberano de los mares. En los escasos segundos que duró pudo verse en un escenario distinto del que hasta ahora se había desarrollado su vida. Desde ese instante, la posibilidad de que esa visión fuera más una premonición que un desvarío se apoderó de él, no dejaba de darle vueltas a la cabeza.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Continuando el buen tino,interés y lenguaje de la historia, quizá esta combinación de tres últimas cajas adolece un poco de ritmo, se aleja ligeramente del sentir del lector.

Pensaste intercalar alguna otra entre estas?

Opinión solamente.

Ya espero seguir leyendo

Un abrazo

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Romahou, puede que lleves razón, lo único que puedo decir es que la historia es como un puzle de partes en principio inconexas que dan saltos hacia atrás y hacia adelante en el tiempo. Gracias por seguirla, eso siempre y por tu opinión que es para mi muy importante. Pensaré detenidamente lo que me dices.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Me gustan los saltos temporales, más como estos, entrelazados con sentido.

Sé de su complejidad porque los uso mucho.

Ha sido esa combinación de cajas, quizá el leer las tres seguidas, quizá alguna extraña percepción, quizá el orden.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

En "En los escasos segundos que duró pudo verse en un escenario distinto del que hasta ahora se había desarrollado su vida" ¿se refiere a que durante el desmayo se vio por momentos a modo de visión en la ruina?
Poco a poco cada objeto se impregna de magia. Los dueños de la madera también. Sigamos.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace alrededor de 3 años

@G_Rurba ahora que lo has leído entero entenderás la visión de Ferrer.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Totalmente de acuerdo


#11

CAPÍTULO 7. LA PANDILLA.
Habían quedado sobre las cinco para jugar un rato al fútbol y pasar la tarde como solían hacer a diario. Cuando terminó el partido, Alejandro, dijo con voz rotunda:
-¿Qué, a dónde vamos ahora?
El más alto con pelo rubio acaracolado se quejó- yo tengo que marcharme a casa, tengo que estudiar-Una risotada se escuchó de repente.
-Vamos David que todos los días nos cuentas la misma historia,-dijo Alejandro. La única chica del grupo murmuró de manera soterrada:
-Mi padre ha comentado en la comida que en el muelle 13 hay un barco nuevo para el desguace. Dice que es impresionante y que los marineros rumorean que está embrujado. Podríamos acercarnos y echar un vistazo. ¿Qué os parece?-
Volvieron a sonar carcajadas de nuevo y Alejandro volvió a intervenir de forma socarrona:
-¿Qué es un barco fantasma o un galeón pirata, Fuen? No es tu padre mayorcito para esas tonterías, -volvió a reír.
-Yo no lo veo ninguna tontería Alejandro, dijo Joaquín, aficionado a las aventuras de Sherlock Holmes.
-Podríamos acercarnos y mirar un poco ¿cuál es el problema? Estoy cansado de hacer siempre lo mismo.
-Yo voy aunque sea solo.- ¿Alguien se anima? , intentó convencerlos.
-Paso-, dijo Alejandro enfadado, se consideraba el líder y no le gustaba que nadie propusiera ideas aparte de las suyas. Los demás lo siguieron.
-¿Pero quién es el loco que ha traído hasta aquí este barco, si está nuevo?, gritó Guillermo el más pequeño y avispado de todos. -Se miraron con cara de asombro, dudando si subir o no.
-Vamos a subir,- dejó caer Fuen,-para eso hemos venido ¿no?
-¿Tú estás loca o qué?, -advirtió Guillermo. Si este barco tan impresionante está aquí es por algo, yo empiezo a creer lo que los marineros comentan. No habéis observado que ni los rateros se han atrevido a desvalijarlo, y seguro que hay cosas de valor ahí dentro. ¿No os dais cuenta de que algo sucede?
-Joaquín ratificó a su hermano asintiendo con la cabeza.
Fue Javier, el más tímido y retraído del grupo el que se adelantó y sin mediar palabra se introdujo en la nave. No intentaba demostrar que tenía agallas, simplemente no pensó. Los demás lo siguieron.
-No puedo creer que los “amos del cortijo” hayan dado de lado a esto-así es como llamaban a una pandilla de jóvenes delincuentes relacionados con las mafias de la droga y asuntos turbios varios que dominaban la zona.
-Si llegan a enterarse de lo que hay dentro lo desvalijan antes de contar diez.
-Vámonos ya de aquí,-gritó Alejandro, que al final se decidió a acompañarlos,-esto no me gusta nada.
-¡Cagueta!, le dijo Guillermo,-¡estás muerto de miedo!
-Ven aquí pedazo de...-su hermano Joaquín se interpuso delante y Alejandro se paró en seco. Si algo tenía Joaquín es que era un armario de cuatro puertas, fuerte y casi tan ancho como alto.
Fuen tomó la iniciativa y dirigiéndose a todos planteó:
-Tenemos dos opciones, vamos todos juntos y echamos un vistazo en grupo o nos dividimos, vosotros diréis- y dejó abierto el asunto a votaciones. En el fondo la curiosidad les podía, a pesar de que las piernas a más de uno les temblaban de forma descontrolada. Ganó la primera, de todas formas ya no les quedaba mucho tiempo pues la tarde daba a su fin y tendrían que marcharse pronto, decidieron hacer un breve recorrido y al día siguiente se suspendía el partido de fútbol.
Cuando abandonaron el barco no podían creer lo que habían visto, la ostentación estaba presente en todos los rincones y en todos los detalles, era una obra de arte flotante, ¿qué habría pasado para que estuviera allí? quién y por qué eran las preguntas que rondaban en sus cabezas.
Al día siguiente, no habían terminado casi de almorzar cuando los hermanos se levantaron a la par de la mesa dejando boquiabiertos a sus padres.
-Nos vamos hemos quedado con unas chicas, -dijo Guillermo, con su habitual facilidad para inventar excusas, y sin mediar palabra salieron por la puerta. Sus padres se miraron atónitos y rompieron a reír.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Diálogos frescos y naturales. Genial!
(P.D: antes de : "-¿Pero quién es el loco que..." que dice Guillermo, leo y releo y entiendo que están en el escenario de cuanod están jugando a fútbol, pero los diálogos siguientes ya se sitíuan en el muelle 13. Creo haría falta una incisión de la narradaora para ayudar ubicar la escena)

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 3 años

La forma en los diálogos a veces despista por no hacer todos los incisos y aclaraciones entre guiones, pero el contenido es muy bueno y eso es un plus. :) Adoro los diálogos entre niños.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace alrededor de 3 años

@Sevenfor llevas razón. No he tenido tiempo de revisar. Lo haré. Gracias por la observación.


#12

CAPÍTULO 8. EL VIAJE. (Primera parte).
Puntuales a su cita y con provisiones como habían acordado al despedirse, se dispusieron a investigar todo lo que diera de si esa interesante tarde. Javier tomó esta vez el mando del grupo, solía aceptar las decisiones de Alejandro sin más pero en esta historia no estaba dispuesto a dejarse llevar, había que hacerlo bien desde el principio o estarían perdiendo el tiempo, así que se dirigió a ellos con tono seguro:
-Aquí pasa algo raro, eso ya lo sabemos, y si queremos desentrañar parte de este misterio deberemos darnos prisa porque estoy seguro que en cuanto los amos del cortijo pierdan el miedo y se decidan de una vez a entrar nos quedaremos fuera. Hay una diferencia entre ellos y nosotros: Ellos buscan un botín y nosotros queremos saber qué misterio se oculta tras estas maderas. Para que esto funcione necesitamos un buen plan, sentido común, y algo me dice que buenas dosis de intuición. Creo que deberíamos empezar de desde abajo hacia arriba, revisando bodegas, cocinas, camarotes, terminando por la cubierta, en algún lugar tiene que estar la pista que haga luz en todo esto.
-Lo importante son los detalles no lo olvidéis- continuó Joaquín, anotad en los cuadernos cualquier cosa que os llame la atención para eso los hemos traído.
Javier volvió a retomar la palabra,
-Haremos grupos pequeños para agilizar la exploración, al final de la tarde nos reuniremos para hacer una puesta en común de lo que llevemos anotado. Joaquín y su hermano Guillermo irán juntos y se encargarán de cocinas, bodegas, y los camarotes de la tripulación. Alejandro y Fuen los camarotes de los invitados, David y yo revisaremos el teatro, sala de fiestas, comedores y gimnasios. Nos encontraremos aquí dentro de dos horas.
Perdieron la noción del tiempo dentro del barco, cuando por fin se vieron era casi noche.
-Tenemos todos las libretas preparadas-dijo Javier que se había convertido en portavoz del grupo-pues entonces comencemos. Ninguno de ellos era consciente del tiempo transcurrido, cuando se disponían a explicar los resultados de sus investigaciones, de pronto el ruido de un disparo se hizo tras ellos.
La pandilla de jóvenes delincuentes llevaba días escondidos en el muelle, esperando a ver si alguien se animaba a entrar y servía de conejillo de indias. Eran muy valientes cuando se trataba de empuñar un arma o de enfrentarse a delincuentes de medio pelo como ellos, en esos ambientes se sentían muy cómodos, pero ese barco llevaba colgada una leyenda y eso eran palabras mayores, ese miedo sí que los podía, así que decidieron esperar a ver qué sucedía con los críos. Cuando comprobaron que no tenían nada que temer se animaron a reclamar el botín como suyo. Se intuía interesante, la venta de la madera les reportaría una buena suma, sin hablar de todo lo que se adivinaba contenía, según los rumores que habían llegado hasta ellos, estaba tal cual lo habían construido, nadie se atrevió a robar el más mínimo detalle. En este caso el miedo se había convertido en su aliado, solo tenían que verificar que no pasa nada extraño, que solo eran rumores y a partir de ahí desvalijarlo y hacerse ricos.
-No os imagináis cuánto me alegro de veros a todos sanos y salvos, -sentenció el cabecilla de la banda al que todos llamaban Franki,-llevaba varias semanas esperando a que alguien se armara de valor para hacer lo que vosotros habéis hecho. Por lo visto aquí no sucede nada de nada y todas esas patrañas sobre el barco eran mentira, tal como suponía, pero no estaba de más comprobarlo y vosotros lo habéis hecho por mí.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Muy bien por la inclusión de la pandilla en la historia. La intervención de los amos del cortijo la veo un pelín forzada (quizá sea porque me planteé la historia como un relato mágico para adultos y por polivalencia también pudiera ser un relato para jóvenes, cosa que no sé si era tu intención inicial)
P.D. Creo se coló un "de" en : "...deberíamos empezar de desde abajo hacia..."


#13

CAPÍTULO 8. EL VIAJE (2ª PARTE).
-¡Déjanos marchar Franki!- dijo David intentando aparentar tranquilidad. Fueron juntos al colegio, hasta que cumplió ocho años y desapareció de la clase para siempre. De aquellos momentos no guardaba gratos recuerdos.
-Ja ja ja ja, ricitos de oro, eso habrá que negociarlo,-y dicho esto hizo gestos con las manos para que los llevasen al comedor y allí los atasen a todos a la espera de nuevas órdenes. Tenía que pensar qué hacer con ellos, hubiera podido dejarlos marchar y acto seguido hacerse con el barco, pero la idea de poder hacer negocios con los niños, le rondaba la cabeza.
-El barco se mueve-dijo Fuen que empezó a percibir las suaves vibraciones del barco. Se miraron atemorizados, sabían que sería muy difícil que los encontraran, las conexiones de los amos del cortijo se extendían más allá de la ciudad y no solo eran sustancias peligrosas la mercancía con la que se lucraban. A pesar de no sobrepasar la mayoría de ellos los diecisiete años, no tenían escrúpulos a la hora de comerciar con lo que fuera.
Franki levó anclas, pretendía llevarse el barco de allí para poder desvalijarlo tranquilamente, sus contactos le ofrecieron un atraque seguro donde poder trabajar a cambio de parte del botín. Lo que no sabía ni Franki ni sus secuaces era que el barco estaba en el cementerio porque no había sido posible conseguir que navegara, cuando no hacía aguas, presentaba de forma repentina cualquier otro problema que comprometía la seguridad para la navegación.
En todo momento el barco se dejó maniobrar. La travesía era de lo más confortable. Franki estaba perplejo, él y su grupo de amigos se sentían como millonarios improvisados disfrutando de los placeres que les proporcionaba ese inesperado viaje. En su cabeza imaginaba lo que haría con tanto dinero, tenía que venderlo despiezado, aunque en el fondo le dolía no poder disfrutar más de los gozos que el barco le ofrecía, pero era muy grande y muy llamativo para quedárselo por las buenas, el verdadero dueño podría reclamarlo. Lo que no tenía muy claro era el destino que daría a los críos, la chica podía venderla fácilmente en cambio con los muchachos sería más complicado. Lo pensaría tranquilamente, en última instancia si se complicaba la cosa, podría optar por tirarlos por la borda y problema resuelto, pero no entraba en sus planes tirar el dinero.

Hace más de 3 años

2

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Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Cuantos contrastes sin olvidar la raíz de la historia.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Sí, sí, lo dicho.


#14

CAPÍTULO 8. EL VIAJE (Tercera parte).
Estaban atemorizados elucubrando sobre lo que harían con ellos, todos sabían que Franki no tenía escrúpulos, la fama que le precedía no era gratuita.
-Nos acabarán matando-dijo David,-la crueldad de Franki no tiene límites, lo he visto cometer auténticas barbaridades que no os voy a contar ahora, y estoy hablando de su tierna infancia, ahora ya no tiene miedo a nada ni a nadie...,-y se calló de repente quedándose pensativo como si alguna rara idea le rondara.
Estaban tan asustados que ni se atrevían a contar lo que se les pasaba por la cabeza, historias espeluznantes, la muerte ya no se les hacía tan lejana como hasta ahora. Guillermo, a pesar de su corta edad, tenía una agudeza especial que lo hacía percibir y analizar los detalles que para los demás pasaban desapercibidos.
-Vamos a negociar y a jugar a un juego que se me acaba de ocurrir,- nadie contestó, - solo tenéis que seguirme la corriente.
No le hicieron caso pero tampoco tenían idea alguna que pudiera ayudarles a salir de allí. Durante su expedición por las bodegas, en una de ellas tras unas cajas observó cómo los tablones de madera tenían talladas unas marcas. Al principio pensó que se debían a los rozamientos de las cajas, parecían arañazos como los que su madre odiaba en los muebles y que él con sus coches de juguete estaba encantado de hacer, hasta que veía la alpargata de su madre volar hacia su cabeza. Cuando se acercó más, contempló como los arañazos no eran simples rasguños hechos al azar por la colocación de la carga, dibujaban el mapa de algún lugar, parecía una isla. Se entretuvo y con mucho detalle plasmó el mapa en su libreta, todo esto le recordaba mucho a las aventuras de Jim Hawkins en la isla de tesoro.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Esa pequeña referencia-guiño final enriquece

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

Efectivamente. Magnífica historia referente en mi infancia.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

... de aventuras juveniles (podrías presentarla a algún premio de editoriales especializadas enel género)


#15

CAPÍTULO 8. EL VIAJE (Cuarta parte).
Franki apareció de repente gritando,-¡mañana llegaremos a puerto, el viaje se acaba!
-Sé lo que pretendes-comentó Guillermo-,quieres vender el barco y todo lo que contiene, o quizás deseas hacer negocio con la madera, buscas dinero, lo que no tengo claro es lo que quieres de nosotros, ¿por qué no nos has dejado en tierra?, ahora somos un problema para ti.
Una carcajada siniestra retumbó en el comedor haciendo palidecer a los críos.
-Tus piratas no son capaces de ver más allá de sus narices Franki, pero yo tengo algo que ofrecerte. Todos sabemos que este barco no es un barco normal, aunque quieras negarlo, sabes que hay algo más tras estas lujosas maderas. Yo he descubierto lo que puede hacerte más rico de lo que tú imaginas, cientos de veces más rico de lo que la venta de este barco junto con nosotros te reportaría, solo tienes que escucharme.
A Franki le asombró la tranquilidad con la que el crío se dirigió a él, estaba sereno y muy seguro de lo que estaba diciendo, no tenía miedo y no parecía que se inventara nada, pero tampoco podía descartar del todo que se tratara de un órdago, así que decidió seguirle la corriente hasta conocer de lo que era capaz.
-Te propongo un trato: nuestra libertad a cambio de un tesoro.- Franki volvió a soltar una carcajada que hizo que todos sus hombres acudieran asustados.
-Aprovecho que tus hombres están presentes para que me des tu palabra, en caso de no cumplirla, todos ellos sabrán que no eres legal y ya no se fiaran de ti.
-¡Empieza de una puñetera vez!- gritó Franki enfadado, no soportaba que un mocoso le pusiera entre la espada y la pared y menos delante de sus hombres.
Guillermo mostró el mapa que había sacado del muro de madera de la bodega y le insinuó que lo que indicaba ese mapa era una isla que escondía algo que podría ser un tesoro. Lo cierto era que el dibujo parecía convincente y reconocible. Bajó junto con sus hombres a la bodega y pudo comprobar que lo que el crío decía era cierto. La duda se apoderó de él y no pudo dormir en toda la noche, al día siguiente tomó la decisión de hacer caso del crío, no tenía nada que perder y podía retrasar unos cuantos días sus planes iniciales.

Hace más de 3 años

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#16

CAPÍTULO 8. EL VIAJE (Quinta parte).
Guillermo fue más allá y convenció a Franki para que los soltara, no podían escapar del barco y tal como habían demostrado eran mucho más perspicaces que todos sus hombres juntos. Las pistas del mapa indicaban una recóndita isla perdida en una zona conocida por la multitud de barcos siniestrados, perdidos o hundidos sin dejar rastro, esto hizo palidecer a Franki y al resto de la tripulación, pero su avaricia lo hacía sobreponerse al miedo. En un par de días podría convertirse en uno de los delincuentes más poderosos del planeta si tal como el mapa indicaba un tesoro se escondía entre la maleza de esa misteriosa isla.
No quedó nadie en el barco, lo dejaron fondeado lejos de la playa. Todos querían ver con sus propios ojos el oro y las joyas preciosas que se ocultaban no lejos de allí. El mapa era rico en detalles, así que no les costó mucho trabajo seguir las indicaciones, nadie dudó ni un instante que el dibujo de Guillermo no fuera real o que fuera el resultado del aburrimiento de algún carpintero, lo dieron por cierto desde el primer momento.
Tras varios días perdidos por senderos escabrosos Franki empezó a desesperar, no estaba seguro de que allí se escondiera tesoro alguno y lo que desde un principio temió en lo más profundo de su cabeza se estaba cumpliendo, el crío lo había engañado para ganar tiempo.
-Tenía que intentarlo, no podía quedarme con la duda-se decía a sí mismo para justificar tal locura, a la vez que el sentimiento de odio hacia los niños se incrementaba por momentos, -lo vas a pagar con creces- murmuraba.
Llegaron a un punto en el que era imposible seguir, el mapa indicaba un sendero que no existía, y los secuaces de Franki cansados y hambrientos empezaban a dar muestras de rebeldía, cuestionándolo. Se sintió en la necesidad de hacerse fuerte ante sus hombres y tomando a Guillermo por el brazo lo llevó junto a él poniéndole un cuchillo en la garganta:

Hace más de 3 años

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Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Esta sucesión me tiene atrapado


#17

CAPÍTULO 8. EL VIAJE (Sexta parte).
-¡Esto es lo que le sucede a los listillos que piensan que pueden engañar a todo el mundo porque sienten que son los más astutos!-dicho lo cual, llevado por la ira se dispuso a dar ejemplo a todos a través del pequeño, levantó su mano para ejecutar su malvado plan cuando una especie de garra parecida a una mano lo sujetó por atrás. Cuando la extraña mano se posó sobre Franki, calló de rodillas al suelo, cerró los ojos comenzando a temblar y a gritar como si un dolor indescriptible le atravesara tanto el cuerpo como el alma. En ese instante sintió en su ser todo el dolor causado a todas y cada una de las personas que a lo largo de su vida había dañado. Pudo verse en el cuerpo débil del primer niño al que pateó sin misericordia, recibió sus propias patadas pudiendo notar su desprecio. Vivió en primera persona el dolor de sus víctimas en su propia piel. Los demás miraban impresionados como sufría, las muecas de dolor transformaron de forma fugaz su joven rostro en el de un anciano decrépito. Uno a uno sus hombres fueron sintiendo lo mismo al ser sujetos por las extremidades de unos seres camuflados con extrañas vestimentas. Los quejidos llenaron el cielo de nubes grises y los niños aterrados por lo que estaba sucediendo empezaron a temblar de miedo, temían que les hicieran daño a ellos también, esperaban su momento. Franki de rodillas aún, dejó de gritar y de gemir de dolor rompiendo a llorar. Lloraba desconsolado, como si nada pudiera confortarlo, apenas podía ponerse de pie.
-Perdón,-acertó a decir- lo siento, lo siento mucho, como he podido, -repetía una y otra vez, encerrado en un bucle que parecía no tener fin. Sus hombres se unieron a él en sus disculpas convirtiéndose éstas en una plegaria que rebotaba en las nubes grises y volvía a la tierra en forma de lluvia refrescante y calma. El agua limpió el ambiente y el chamán oculto tras sus harapos, se acercó a los niños.
-No debéis tener miedo alguno, nosotros no hacemos daño.- y dicho esto los invitó a acompañarlos. Se tomaron de la mano y siguiendo las indicaciones de aquel ser transitaron por caminos que parecían dar vueltas en círculo cuando no retrocedían para volver a comenzar en un punto que se antojaba parecido al del inicio. Reconocieron el lugar al que se dirigían porque hasta el aire que respiraban se tornó distinto, más fresco y limpio del que jamás habían respirado y el olor a naturaleza salvaje, virgen, les impregnó hasta lo más hondo de su ser. Se miraron atónitos. Fueron invitados a compartir un poco de fruta fresca, junto con una especie de jugo de frutos salvajes muy refrescante, sentados en torno a un altar de madera de enormes dimensiones sobre el cual un libro expuesto en un atril reposaba cerrado. Franki había dejado de llorar como si hubiera expiado y cumplido penitencia por sus atrocidades al pedir perdón, su rostro se había relajado mostrando una dulce serenidad por primera vez en su vida.
-Debo pediros algo,- y dicho esto, el chamán relató con calma a los niños una historia extraña que parecía totalmente irreal. Ellos escucharon atentamente sin perder detalle, asintiendo de vez en cuando, mostrando conformidad con lo que se les pedía. A continuación, el gran jefe, se acercó al altar y levantó de forma solemne la tapa del libro, hizo un gesto con las manos para que los críos se acercaran, lo que contemplaron les dibujó una mueca inquietante en el rostro, algo había cambiado en ellos tras esta visión. Terminaron dormidos sobre grandes hojas en el suelo. Al despertar sin saber cómo ni de qué manera se encontraban de nuevo en el barco atracado en el muelle trece y el tiempo parecía no haber transcurrido. De lo que no había quedado ni rastro era de Franki ni de sus secuaces. Se miraron sin poder dar explicación alguna a lo que acaba de suceder, regresaron a sus casas y a excepción de la historia del chamán que quedó grabada en su cabeza todo lo demás cayó en el olvido.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

La historia ha subido de nivel, ahora que te acercas más a personajes y núcleo

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

Ya te comenté que al principio es una sucesión de historias inconexas que poco a poco van encajando. Gracias por tu seguimiento, eres el único, así que si te gusta, te la dedico.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

No sé si servirá de gran cosa o se puede hacer (las malditas normas), pero con tu permiso recomendaré la lectura en alguno de mis textos.

Por lo que se pierden...

La dedicatoria es un honor, porque quiero compilarlo completo para leerlo entero en papel

Abrazo

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Romahou, el honor es mío, me había planteado dejar de subir cajas porque excepto tu nadie le sigue la pista, pero aunque solo sea para ti las subiré.

Sixto_GS
Rango10 Nivel 48
hace más de 3 años

Cada vez que añadías un capítulo me decía «la está subiendo rápido, la leo toda junta». Aquí aún falta mucha tela que cortar, menos mal que me he puesto al día, del tirón. Estaré impaciente a partir de ahora a la espera de nuevas entregas. Llegar hasta aquí ha sido muy fácil, a mí me atrapas siempre. ¿Y es lo primero que escribiste, @Tete? Alucino, me encanta esa mentalidad de hacer lo que te dé la gana, creo que ese es el del secreto de por qué me gusta tanto leerte.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

Te estaba siguiendo la pista al ver las notificaciones. Me alegra sinceramente que te guste. Espero no decepcionarte al final. Gracias @Sixto_GS he tardado en decidirme a subirla, ahora veo que ha merecido la pena.

Sixto_GS
Rango10 Nivel 48
hace más de 3 años

Mujer, un poco de fe. En este tiempo por aquí he comprobado que las historias largas acaban teniendo un público limitado pero fiel. Personalmente, cuando me gustan es lo que más disfruto (llegué a seguir una que finalmente tuvo 105 cajas o así y que debimos leerla 2 o 3). Lectores tan generosos con su tiempo como Romahou no hay muchos. Esperemos que te pongan en el Top Semanal (igual ya estuvo, pero fue poco tiempo, ¿no?).
"Si lo construyes, él vendrá" (adivinanza/referencia peliculera)

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Sixto_GS me ha gustado la referencia peliculera, disfruto con esta emoción dosificada que nos proporciona sttorybox. Es un aliciente que de otra manera ni existiría. No espero nada, no pierdo nada, pero mola mazo. (Ya lo dijo el gran Camilo Sexto). Un fuerte abrazo.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

De lo mágico a lo fantástico, un paso. :D


#18

CAPÍTULO 9. ENCUENTRO. (Primera parte).
Por fin lo encontró, habían pasado muchos años desde la última vez que estuvo dentro. Cerró los ojos respirando profundamente, un leve cosquilleo le acarició la mejilla, sin embargo no había nadie, -es ella,-se dijo y sonrió.
Si algo había aprendido de su padre era que siempre hay que intentar resolver los problemas con todas las fuerzas y que eso requería sacrificio y constancia, había que intentarlo todas las veces que fuera necesario sin rendirse, y eso fue lo que le llevó hasta él. Desde que nació, había acompañado a su padre a su trabajo en los astilleros. Aún sin saber hablar, le explicaba todo lo que veía y cómo funcionaban las cosas; tener un padre apasionado del mar y de los barcos fue fundamental en su vida. Ya dentro, respiró de forma pausada y dijo:
–Ya eres mío. –Ese barco lo entusiasmaba, lo conocía al dedillo, cada rincón, cada esquina, había jugado en él miles de veces desde que empezó su construcción lo podía recorrer con los ojos cerrados. No había nada que le gustase más en este mundo que disfrazarse de pirata y escalar al palo mayor, desde allí y con su catalejo otear el horizonte en busca de posibles enemigos. Tenía la sensación de que aquel barco era diferente a otros que había visto construir, era como si el barco estuviera vivo, por las noches soñaba con navegar con él, ser su capitán. Adoraba aquella embarcación y no estaba dispuesto a perderla de vista así como así, se pasó indagando sobre su paradero muchos años pero parecía que todo se volvía en su contra. Guardaba muy gratos recuerdos de aquella época de su vida, cuando no andaba jugando subiendo y bajando de un mástil, se sentaba a observar a los obreros durante horas, no solo observaba sino que además escuchaba sus comentarios acerca de las decisiones para ellos acertadas o no de los ingenieros, participaba incluso aportando ideas, a lo cual ellos respondían a veces con sonoras carcajadas y otras se miraban en silencio sorprendidos con las explicaciones del pequeño. Escuchaba, disfrutaba aprendiendo, curioseando, se convirtió en aprendiz de muchos oficios y al final de la construcción del barco hubiera podido desempeñar cualquiera de ellos con maestría. Era su barco, lo adoraba, era su juguete, su vida.
Su madre murió durante su parto y su padre trabajaba como constructor de navíos o marinero, dependiendo de dónde encontrara trabajo o de sus necesidades económicas. El nacimiento de su hijo hizo que se propusiera mantenerse un largo periodo de tiempo en tierra para escolarizarlo y así procurarle una mínima formación. Muchas noches, las pasaba en el barco donde hacía horas extras para poder comprarle todo cuanto necesitara. El niño dormía allí casi siempre, era muy feliz, tenía todo cuánto podía desear, hasta el dulce beso de su madre todas las noches, que mantenía en secreto por expreso deseo de ella. Solo la veía cuando dormía en el barco, ella le acariciaba el pelo y el rostro mientras le contaba unos cuentos muy divertidos que lo hacían reír a carcajadas, quizás por eso se sentía tan bien en él y lo buscó con tanta vehemencia. Al finalizar su construcción su padre fue despedido, tuvieron que marcharse de allí para buscarse la vida en otro lugar. Gonzalo lloró amargamente en soledad tener que separarse de aquel lugar y sobretodo de su barco, pero se prometió a si mismo que algún día lo recuperaría. No quiso, a pesar del empeño de su padre, seguir estudiando, prefirió no separarse de él, tenía claras cuáles eran sus prioridades en la vida y su padre estaba entre las primeras.

Hace más de 3 años

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#19

CAPÍTULO 9. ENCUENTRO (Segunda parte).
Viajaron juntos atravesando mares y océanos, estaba ansioso por aprender y empaparse de todo cuanto pudiera proporcionarle riqueza interior, durante su infancia en el barco, su cabeza hervía en ideas, notaba que aprendía a un ritmo de vértigo, asimilaba todo cuánto oía y veía con gran facilidad, interpretaba planos como si hubiera estudiado para ello, calculaba mentalmente de forma precisa, sabía leer cartas de navegación sin apenas recibir formación. Entendía que esa facilidad suya no era innata, le había sido regalada por algún motivo, presentía que había algo en ese barco que lo estaba preparando pero ¿para qué? Intuía que cada hecho importante por más que pareciera fruto del azar, era guiado por una mano invisible, que al mover los hilos de su vida a su antojo, lo conducía a las situaciones más increíbles.
Estaba convencido de que esa fuerza desconocida los había guiado hasta aquel lugar, no estaba dentro de sus previsiones pero una gran tormenta desvió aquel día su rumbo, los dejó a su suerte perdidos en medio de la nada durante varios días, hasta que avistaron tierra firme. Era un lugar tan remoto que era imposible localizarlo en los mapas. Los lugareños los trataron con agrado, ofreciéndoles herramientas y hospedaje para reparar su embarcación de los daños sufridos, sus cálculos eran de aproximadamente un par de semanas que se convirtieron en un par de años. La ausencia de prisas en aquel lugar le hizo empaparse de las tradiciones que los indígenas guardaban como tesoros. Se integró con facilidad en los gremios de constructores donde fue aceptado por su pericia y se convirtió en uno de ellos a pesar de ser gremios muy cerrados que guardaban con celo las ancestrales tradiciones transmitidas de forma oral a modo de canciones de padres a hijos. Sintió que retrocedía miles de años en el tiempo dejando que sus sentidos despertaran y se agudizaran para captar las señales que la naturaleza enviaba. Aprendió a navegar interpretando lo que el cielo revelaba durante el día, analizando las nubes y sus formas, olfateando el aire de manera profunda, mientras que por la noche la cúpula celeste se revelaba ante él como un tapete bordado de estrellas brillantes que indicaban hacia dónde debía dirigirse. Dejó libre a su instinto más primitivo sintiéndose pleno por completo, esta plenitud lo llenaba de sensaciones desconocidas para él. En la soledad de aquella playa, por las noches cuando sólo el sonido de las olas al romper se escuchaba, en lo más profundo de su ser las notas de un instrumento que parecía de cuerda, se repetían continuamente en su cabeza. Era una melodía muy agradable, lo apaciguaba y se dejaba llevar viajando por lugares remotos y perdidos en su cabeza. Aunque tuvo serias dudas sobre abandonar el pueblo dónde se sentía tan vivo, tan humano, dónde la cercanía a la naturaleza que experimentaba en aquel lugar lo amarraba a sus playas y a un estilo de vida real y profundo, decidió marcharse, sentía que lo llamaban. La música desconocida tiraba de él mostrándole el paradero de su navío, lo llevó hasta él.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Ya siento los nudos apretarse para enlazar todas las tramas...

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Se retoma el pulso narrativo del inicio, por lo que gana en consistencia la obra.
La última línea... la releo y hay algo que no me cuadra. Quizá se la puntuación. Si la ves bien, no me hagas caso.

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 3 años

También creo que con esta parte retoma la fuerza inicial. Continúo para ver si todas las piezas de madera encajan.


#20

CAPÍTULO 10. LA PÉRDIDA.
LA PÉRDIDA
Después del concierto había quedado con Ricardo para tomar algo e irse a descansar al hotel. Estaba contenta, recibía muchas muestras de cariño y ese calor la reconfortaba. Se estaba acostumbrando a la fama que al principio la molestaba sobremanera. Le llegaban cartas de muchos lugares agradeciéndole las bondades de su música, la recibían como un bálsamo y ella se sentía feliz. Cuando se disponía a salir de su camerino, alguien llamó a la puerta. Al abrirla, una sonrisa se dibujó en su cara.
-¡Hola Carlote, cuánto me alegro de verte!- y sin pensarlo dos veces se abalanzó sobre él y lo besó fuertemente, le tenía un enorme cariño.
-Hola María, lo mismo digo.-pero su cara no reflejaba la misma emoción que sus palabras. El motivo de su visita no era un plato de gusto para él, pero las circunstancias eran las que eran.
-¡Cuánto tiempo sin verte, han pasado muchos años y muchas cosas!-le dijo entusiasmada-ven siéntate a mi lado, deja que te cuente. Carlote la siguió y con un poco de esfuerzo se sentó junto a ella, en ese momento la vio, en la esquina del fondo del camerino, colocada en un apoya guitarras. Un impulso incontrolable hizo que se levantara de golpe y se dirigiera a por ella. La tomó entre sus manos y la contempló en silencio. Estaba exactamente igual que él la recordaba, la niña la había cuidado bien, después de unos interminables segundos volvió a su lado y carraspeando antes de poder articular palabra sentenció.
-María me la voy a llevar-y miró fijamente el rostro descompuesto de ella.
-Necesito dinero, estoy viviendo casi como un pordiosero y esta guitarra puede sacarme de esta miserable vida que llevo.-Y dicho esto se puso de pie esperando a que María lo frenase o le propusiera algo a cambio de devolvérsela. María se quedó quieta, inmóvil sin saber qué hacer, de pronto le dijo a Carlote:
-Puedes llevártela si quieres, es tuya, pero no te podrás lucrar de ella, no sonará igual con nadie más que conmigo.-y dicho esto salió del camerino con el rostro sereno y tranquilo, aparentando la más absoluta normalidad, aunque por dentro sentía que se estaba muriendo.
Cuando llegó junto a Ricardo, se puso a llorar y fue incapaz de contarle lo que había pasado hasta bien entrada la madrugada. Ricardo lloró con ella.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Boom! esperaba en candeletas la "reentré" de este personaje y Silvia y...

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 3 años

Muy buena esta caja.


#21

CAPÍTULO 11. GONZALO.
Aquella noche en la biblioteca alguien se le acercó por detrás mientras estaba absorto en su volumen sobre trigonometría esférica. Cuando levantó la cabeza vio el rostro sonriente y rosado de una chica que mirándole fijamente le dijo:
-Me haces un hueco a tu lado, Gonzalo.-No pudo decir que no pues dicho esto lo empujó con un culetazo y se sentó en el banco en la zona libre de su derecha. Era una situación de lo más extravagante, se puso nervioso, no sabía si porque ella conocía su nombre o porque la chica era preciosa.
-Te llevo buscando desde hace mucho tiempo, pensé que no lo conseguiría, estaba a punto de tirar la toalla.-dijo angustiada. Gonzalo no comprendía nada de nada.
-Tienes que acompañarme, tengo que hablar contigo, pero preferiría que me invitaras a un café, ¿te animas? No le dio tiempo a decir que no, lo tomó por la mano y lo sacó de allí casi a rastras. Cruzaron la acera y se sentaron en la primera mesa libre que encontraron en la cafetería más cercana.
-Me llamo Fuen, y tengo que contarte algo.-Gonzalo seguía perplejo. Cuando le dio el primer sorbo a su café acertó a decir:
-Veo que ya sabes mi nombre, no sé de qué me conoces ni lo que tienes que decirme pero por favor, aclárame de una puñetera vez qué es lo que quieres.
Fuen no pudo parar de reír al ver la cara de despiste de Gonzalo, así que no se demoró más y tomándolo por la mano empezó a contar una compleja e increíble historia. Al principio la tomó por loca, pero conforme ella iba desgranando y tejiendo su relato, pudo asociar ciertos datos con las experiencias personales vividas en su barco. Cuando finalizó, ambos respiraron profundamente y se quedaron largo rato en silencio, meditando.
-Te creo, siempre he sabido que una fuerza misteriosa se ocultaba tras muchas de las cosas que me han ido sucediendo en la vida, pero no era capaz de darle un sentido. Te ayudaré a lo que me propones. -y dicho esto le guiñó un ojo y se dejó caer sobre el espaldar de su silla satisfecho.
-Fuen lo miro perpleja, pensaba que sería mucho más difícil convencer al devora libros de que la siguiera. Se sintió rara, ese chico la ponía nerviosa, tras su aire de empollón se adivinaba un chico fuerte y curtido en trabajos al aire libre, los suyos no parecían músculos plastificados de gimnasio. Había sido todo un descubrimiento.

Loquar
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

Qué bien urdido. Qué bien extendido el aceite de la mejor oliva sobre la rebanada de pan reciente. Discurro de esta manera: la imposición o la disposición de las cajas nos ha averiado: escribimos folletones en miniatura, entrega tras entrega: intriga tras intriga. Con gancho, cliff hanger, lo que sea que quiera llamarse. Somos una especie de sociedad de voluntarios patrocinados por un abstracto instituto de farmacología que experimentan entre sí y se medican los unos a los otros. ¿Acabaremos siendo el mismo? (No se asuste el personal por el desenlace: la variedad del que somos, del llamado Uno, impugna la unidad, la uniformidad, la unanimidad, la ningunanimidad.)

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Loquar llevo un rato buscando palabras en mi cabeza. Cuando me dirijo a ti o a usted (el primero me parece muy personal y el segundo formal en exceso), me bloquea el temor de que mi ignorancia asome en demasía. Una vez me desnudo y me hago transparente me siento más cómoda. Gracias por su comentario, en mi tierra el aceite y los olivos son más que el sustento de las familias, son una forma de entender la vida en todas sus vertientes, es un vínculo con la tierra de la que procedemos y que nos hará suyos cuando convenga. No quiero pecar de falsa modestia, tomando prestada su entrada en este caso, pero si confieso que todo este mundo se me antoja ajeno, lejano, no me hallo en él y eso me asusta. Tomo sus palabras con placer y con cautela. Un saludo y éxitos, como dice @krisosthomo.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

...ya se van retomando, ya...

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 3 años

...la intriga y el querer saber más.


#22

CAPÍTULO 12. EL SUSTITUTO.
EL SUSTITUTO
No le fue difícil encontrar a un guitarrista con experiencia suficiente para que junto con su guitarra produjeran un producto de éxito. El ambiente bohemio y cerrado de los músicos le era tan familiar como su propio taller. Tenía claro que sus manos, gráciles con formones, gubias y lijas no atinarían con las cuerdas, los años y las penurias terminaron por dejarle un temblor incómodo que le imposibilitaba ciertas tareas. Achacó a esto el no conseguir arrancar un solo acorde, no estaba dispuesto a reconocer que la guitarra lo ninguneaba. Solo dos personas habían manipulado el instrumento, ambos con suertes dispares. Era el turno de probar con un tercer intérprete. Localizó a una joven promesa, era un crío de no más de quince años, Carlote lo vio como el sustituto ideal, no había en principio ningún motivo por el que éste no pudiera sustituir a su predecesora con mejores resultados si cabe. La prueba fue exitosa, y desde un principio dejó atado y bien atado dos cuestiones: la propiedad de la guitarra y su parte de beneficios en todos los conciertos. Todo parecía ir viento en popa pero la perfección del nuevo guitarrista distaban mucho de la profundidad, la emoción y los sentimientos dispares que provocaba en todos cuantos la escuchaban María. La magia había desaparecido, eran interpretaciones correctas, no había nada más. Recordó entonces las tardes junto al escaparate de aquella niña que parecía estar en trance frente al instrumento, sus palabras cuando le arrebató la guitarra, pero en un instante su semblante se transformó y decidió no darse por vencido. Quizás no había encontrado al intérprete adecuado, seguiría probando.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Herramienta y persona forman y conforman el instrumento.

Uno sin otro, la mitad de nada

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Romahou cierto y en este caso el instrumento elige al intérprete.


#23

CAPÍTULO 12+1. CANCIONES ANTIGUAS.
CANCIONES ANTIGUAS
En los días transcurridos tras la desaparición de la guitarra, Ricardo trató de animar a María e intentó convencerla de que saliera a la calle y se despejara un poco. No paraba de llorar, y se sentía culpable por no haber tratado de impedir que Carlote se marchara. Se había convertido en parte de ella misma, era como una prolongación de su cuerpo y de su ser, no concebía su vida sin ella. Ricardo fue persistente y María acabó haciéndose a la idea de que debería aprender a vivir sin ella, si es que eso era posible. Por las noches escuchaba sus acordes mientras dormía, cuando despertaba buscaba por toda la casa por si por arte de magia la hubiera devuelto. Los días eran eternos y tristes.
Fue durante uno de los largos paseos que Ricardo y ella daban por las mañanas, cuando escuchó cantar a una cría en la esquina formada por dos de las calles principales de su ciudad, era pequeña, de no más de seis años, quizás tuviera más, aunque su aspecto frágil y delicado engañaba. La había visto otras veces, jugando con un grupo de críos desarrapados. Se paró en seco frente a ella, cautivada por su forma de cantar, eran canciones antiguas, sonaban raro, quizás fueran de otro país, no era capaz de adivinar el idioma, no pudo dejar de mirarla embelesada. Cuando terminó, alargó su mano hacia ellos, Ricardo puso una moneda y les guiñó un ojo.
-¡Gracias, caballero!,- dijo sonriendo, disponiéndose a emprender la marcha.
-¡Espera!-gritó María, ¿Quién te ha enseñado a cantar, dónde has aprendido esas canciones, eres de otro país?
-Siempre hemos vivido aquí, mis abuelos, mis padres, no sé si mis bisabuelos, quién sabe, quizás.-dijo despistada. -Las cantaba mi abuela, a veces las escucho en sueños y otras me vienen a la cabeza durante el día-dijo indiferente. Se disponía a salir corriendo cuando María la paró de nuevo. - ¿Sabes tocar algún instrumento?
-Sí, el tambor- dijo riéndose a carcajadas golpeando rítmicamente con las dos manos la caja de madera sobre la que estaba sentada. María miró a Ricardo sonriendo.
-¿Te gustaría aprender a tocar algún instrumento?, puedes decírselo a tus amigos, te he visto jugar con ellos algunos días.
-No tengo dinero, va a ser que no- contestó de forma grosera.
-No te preocupes por eso, solo tenéis que probar y comprobar que tal, para mí será un placer enseñaros.
Quedaron para verse en días posteriores. La empresa tuvo éxito y María consiguió unos alumnos entregados y agradecidos. Concentró sus esfuerzos en ellos, el gesto de su cara volvía a ser el de siempre. El grupo, se hacía cada vez más numeroso y esto la enorgullecía, el local se llenaba cada tarde de críos, de instrumentos de cuerda cedidos gracias a aportaciones de vecinos complacidos, ya no se veían niños pidiendo por las calles. Un nuevo sueño tomaba forma, tenía mucho que ofrecer a unos críos hambrientos de estímulos, su bagaje anterior le daba una perspectiva diferente de lo que las vibraciones sonoras eran capaces de aportar a unas almas sensibles y apenas marcadas. Aprovechó esta circunstancia para intentar transmitir a sus nuevos amigos algo más que conocimientos y técnicas, les mostró lo que sucede cuando pones el alma al servicio de las manos al tocar.
María observaba de forma cuidadosa a Ángela, su nueva amiga, en cierto modo le recordaba a ella. Tenía una voz prodigiosa, dulce, profunda, pero lo que más le llamaba la atención eran las canciones que interpretaba. Sonaban como muy antiguas, intentó averiguar preguntando a los padres sobre su procedencia, pero no supieron darle datos. Intentaba unir en su cabeza los sonidos de su guitarra con las canciones de la niña. ¿Existía alguna conexión?, imposible, se decía. Y decidió olvidar el tema para siempre, quizás estaba obsesionada.
El cariño que los críos le ofrecían de forma desinteresada iba mermando, cicatrizando las heridas de su pérdida, en cierto modo, su instrumento se hacía presente en cada clase, cuando ponía en práctica lo que ya era parte de su ser cuando tocaba.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Este capítulo me pone en calma y armonía, como si todo funcionase y encajase...


#24

CAPÍTULO 14. LA VISITA
Esa tarde llegó a casa cansada, se dejó caer en el sillón, no llevaba ni cinco minutos tumbada con los ojos abiertos cuando llamaron a la puerta. Un muchacho más o menos de su edad, con una sonrisa encantadora la miró preguntándole a continuación:
-¿Eres María, verdad?- Se quedó sin saber qué decir. Lo volvió a mirar de arriba a abajo sin estar segura que contestar.
-¿A qué María buscas?, yo me llamo María pero creo que andas confundido, yo no te conozco.
-Tú eres la chica de los conciertos, la que toca la guitarra, ¿verdad?, te he visto en los periódicos.
María se fue para atrás e hizo el amago de cerrar la puerta, el chico la detuvo.
-No cierres, necesito hablar contigo es importante.- Sus ojos parecían sinceros, su tamaño hacía que no pudiera apartar la vista de ellos, sólo los rizos rubios que se descolgaban elásticos hacia su frente la hacían desviar un poco la mirada.
-Perdona, no me he presentado, me llamo David, sólo te pido unos minutos-. Se le antojó que podría ser un periodista que venía a meter las narices en su vida, así que decidió inventar una excusa y quitárselo de encima. No tuvo tiempo, el chico continuó hablando.
-Tu guitarra forma parte de algo más grande de lo que imaginas, necesito que me acompañes, debo explicarte algo.- Al escuchar esto, se desconcertó un poco, hasta ahora ella y Ricardo parecían ser los únicos conscientes de que había algo que no podían explicar en torno a la guitarra y su música. De repente este chico, parecía tener información de lo que para ella era un misterio que la acompañaba desde hacía mucho tiempo.
-Pasa, aquí estaremos tranquilos.-la curiosidad le podía.
-Antes de nada he de decirte que la guitarra ya no está conmigo- dijo con una mirada desgarrada, ahora si vas a contarme algo te ruego que no te demores más.- David titubeó por un momento, dudó si continuar, pero miró a la chica a la cara y pudo ver el dolor que la atravesaba. Entendió que ella era parte importante en todo el asunto, asumiendo que necesitaría toda la información que pudiera aportar.
-Está bien, entonces la buscaremos juntos, cuento con ayuda- y respiró profundo para trasladar a María todo lo que ella debía de saber.

Hace más de 3 años

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Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Vamos llegando....


#25

CAPÍTULO 15. TODOS JUNTOS
TODOS JUNTOS
Desde el día que conoció a David, su vida volvió a cambiar, alternó las clases de música del barrio con la búsqueda de Carlote, había que encontrarlo y convencerlo. Quedaron en verse en el barco, era la primera vez que coincidían todos más no era una reunión de extraños. El barco la deslumbró no tanto por su opulencia como por las sensaciones dispares que le provocó,-igual que cuando tocaba-se dijo sonriendo. No había nada fuera de lugar, todo estaba como en sus visiones, la espectacular escalera de caracol que llevaba hasta la biblioteca, el pasadizo lleno de obras de arte que desembocaba en el teatro, el balneario, no podía perderse allí dentro por eso no necesitó de ayuda para llegar al comedor donde estaba citada.
Cuando vio aparecer a Gonzalo sintió el impulso irrefrenable de ir a abrazarlo, así lo hizo. Gonzalo la recibió con los brazos abiertos y la mantuvo apretada contra su pecho, se habían visto tantas veces en sueños, se conocían tan bien, que lo único que echaban de menos era el calor de un abrazo. El invisible vínculo que los unía los hacía sentir más que hermanos, aunque eran unos desconocidos. No tuvieron necesidad de decirse nada, se limitaron a mirarse a los ojos. El resto de amigos contemplaron conmovidos la escena, la dulzura del momento se trasladó a todos los rincones de la habitación. Gonzalo presentó a María al resto del grupo, se saludaron atentamente. De la misión encomendada sólo quedaba localizar la guitarra, parecía lo más fácil, se acercaba el momento, pero no podrían cantar victoria hasta dar con ella. Gonzalo tomó la palabra dirigiéndose a todos con tono solemne:
-Aprendí a andar en este barco, me ha visto crecer y yo lo he visto a él transformarse poco a poco en lo que tenéis delante, este es mi hogar, no he conocido otro. Podría contaros miles de curiosidades, extrañezas que no he contado a nadie y sé que me creeríais, porque todos tenemos experiencias similares, por eso estamos aquí. La pieza que falta en este puzle es la guitarra, debemos encontrarla y devolverla a casa. No tenemos idea de por dónde empezar porque parece que el luthier ha desaparecido, tendremos que pensar un buen plan para hacernos con ella. Debemos dar con Carlote e intentar convencerle de que devuelva la guitarra a María, si esto no funciona no podremos hacer nada.
Buscaron, investigaron en los gremios de luthiers, entre los músicos y no lograron nada.
Decidieron continuar con sus vidas sin dejar de estar vigilantes ante cualquier pista. Gonzalo en sus ratos libres ayudaba a sus nuevos amigos compartiendo sus destrezas, sirvió de estímulo para que muchos de ellos acabaran entusiasmándose en facetas que hasta ahora les eran ajenas.
Mostró a Alejandro el arte de tallar la madera, hicieron falta un par de días para conseguir que ya no pudiera despegar sus manos de un formón, nunca imaginó que de un trozo de madera pudiera emanar tanta belleza, quedó prendado, apresado por el olor de las virutas.
Los demás, llevados de la mano de Gonzalo, se embarcaron en la aventura de descubrir la nobleza de oficios antiguos, rescatando algunos de ellos del olvido e inventando los que nunca existieron.
Gonzalo sin darse cuenta sirvió de catalizador de vocaciones, les descubrió las cualidades que sin saber poseían, lo que sirvió para que todo cuanto realizaran fuera impregnado de un amor sin condiciones.
Los envenenó de ganas, la huella con la que el barco le marcó desde su infancia, la fue trasladando a cada uno de ellos, despertándoles un instinto primitivo que desconocían, inculcándoles como principio fundamental en su vida el amor y el respeto por la naturaleza.
Todo parecía un juego, el grupo se hacía más fuerte a medida que iban pasando los días.

Loquar
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

Este es escrito de mayoría de edad, y si en otras partes digo cómo me resulta y cómo me resultaría, aquí se me hace dificil. Sólo se me ocurre aliviarlos un poco de volumen (pero el autor, la autoría sabe aquí el oficio y se maneja con autoridad.)

Sugerir correcciones --que es lo único que me cabe-- supone liarse con el pormenor, con la gubia que complemanta al formón. Supone, en una, un trabajo que cada autor sabe hacer. Sin duda, cuatro ojos ven más que dos, y el prójimo ayuda. Por ejemplo: quizá se haya pasado al compositor --puedo imaginar cómo-- "intentaron buscar a Carlote... y junto a él la guitarra", es una especie de sumario del periodo justo supra, que se puede eliminar.

Observaciones de tal jaez y calibre un segundo observador tal vez las encuentre más rápido. El fabricante las acaba por encontrar.

Gran redacción, hábil desarrollo de un argumento interesante. A mí me gusta mucho.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Loquar, revisaré lo que indicas, en algunos capítulos he tenido más cuidado que en otros y eso se deja ver. Agradezco sus comentarios, no sabe cuanto me ayudan, y lo que más feliz me hace y le soy muy sincera es que le guste. Durante el tiempo que la estuve escribiendo estuve a punto de tirar la toalla y no continuar, pensaba que era una suprema tontería.

Loquar
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

Usted @Tete, proporciónenos combustible, y arderemos.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

La suerte y el azar han estado entonces de nuestro lado para, no sólo termines, sino también compartas esta maravilla.

Ya fuese capricho o voluntad, ahora convierte en nuestro disfrute.

Abrazos y ninguna renuncia a texto

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Los envenenó de ganas....

Como a mí....

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Y de nuevo lo mágico parece hacerse realidad entre personas que se vieron en visiones

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 3 años

Los relatos se enlazan y cobra un color especial. Aún sigo preguntadome que pasó con el cuadro al final, a ver si lo averiguo en los prox. capítulos.


#26

CAPITULO 16. LA CASA DE EMPEÑOS.

Cuando entró en la casa de empeños solo quería sacar lo suficiente para cenar aquella noche, llevaba varios días sin comer, apenas las sobras endurecidas de un pan que había dosificado para que durase lo máximo posible. Estaba casi desfallecido, pero a la flojera provocada por la inanición se unía la pesadumbre que lo carcomía por dentro. No había funcionado nada de lo que tenía planeado, al dejar la guitarra sobre el mostrador dijo adiós definitivamente a sus sueños. No había hecho las cosas bien desde un principio, quizás si hubiera negociado con la niña, quizás si le hubiera pedido sin más parte del dinero de sus actuaciones, quizás si la avaricia no lo hubiera cegado. Ya era tarde, solo quería cenar algo caliente y dejar de pensar. No logró encontrar a nadie que se equiparara en lo más mínimo a la pequeña, lo peor de todo es que sabía perfectamente que no lo encontraría por más que buscara. La niña ya se lo advirtió aunque no quiso escucharla. No fue capaz de rebajarse, de pedirle disculpas para que dejara de sufrir. Rememoraba en su cabeza todo lo que había sucedido desde el día en que se topó con ese tablón de madera en el aserradero, buscando una pista que diera sentido a todo. Recordó los días encerrado en su taller, ilusionado como un niño construyendo su obra maestra, poniendo su alma en ello, y no encontró nada que explicara lo sucedido. Tomó su dinero, buscó un sitio cálido dónde poder cenar, descansar un poco, mañana pensaría cómo sobrevivir. Cuando salió del restaurante miró al cielo, nada parecía haber cambiado sin embargo ya no era el mismo.

Loquar
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

El lector, que asiste, se cree que acompaña. (Un gran resultado: la gente te dice que ve y huele los ambientes, que sigue por las calles y las salas a los personajes. Pero usted está vendiendo el contenido de sus tribulaciones. Y si la cartografía deje de ser superflua es porque es pertinente a la meditación como meditación misma. El capítulo inicial de Rayuela, lo supiese el Cronopión o no, es un queso de gruyere, tan agujereado y poroso, tan lleno de nombres de calles. Encontraría a la Maga. O no. El más profundo Oliveira sale de este viaje lleno de salidas.)

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Necesito ya sin terminar releer el texto completo......

Loquar
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

La mención por lo menudo de detalles locativos (nombres de calles, de ríos, de pueblos y ciudades) permite respirar al texto, que sin estos detalles --insisto en su carácter: no es informativo, y el autor lo sabe, sabe que el lector se va a conformar-- se encierra en una serie de imaginaciones a partir de las pistas suministradas, imaginaciones bastante confusas. Piénsese en un extraterrestre retransmitiendo un paseo por una calle . No sabe que es una calle, no sabe tampoco qué es, de qué va el paradójico conjunto, o 'calle', (un objeto, para nosotros.) Refiere lo que ve. Nos costaría a partir de la descripción deducir el lugar. Pues ahí tienen a Cortázar: un café en la rue de mont ventoux. Ya está. Llegamos al arenoso escamandro. Ya está. Alcobendas, SanSe, Sanagus y El Molar, hemos llegado.

En los textos, yo diría que más vale que sobren locativos a que falten. Se dilata el espacio, se ventila. Se ahorra uno difíciles problemas. (En un bareto es más ilustrativo enumerar nombres de botellas que elaborar laboriosas precisiones. Unos tipos que piden un tinto de verano ya han dicho algo de sí mismos. Una botella de Ponche Caballero es un tesoro.)

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Loquar, puede ( y su criterio me parece incuestionable), que lleve razón. Desde mi punto de vista, la historia fue concebida para que a partir de un hecho inicial ( la tala del árbol), se muestre como un conjunto de historias inconexas en torno al hecho y que van poco a poco encajando como un puzle. El lector anda perdido de capítulo en capítulo, dando saltos en el tiempo. Sin esto, la obviedad de los acontecimientos hacía el desenlace evidente. Gracias por sus comentarios que tanto me ayudan, yo me encierro en mis planteamientos y soy incapaz de ver más allá.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Esta lectura solicita la confianza del lector desde su inicio (como toda historia compleja), sin ella, perderás los detalles de raíces y conexiones.

Su punto débil es también su virtud, ya que devuelve lo entregado con intereses.

Saludo

Loquar
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

Creo que debo indicar que he comentado al hilo, y que me he extraviado en consideraciones teóricas según mi catecismo, de ninguna manera querría dar la impresión de que faltan o sobran virtudes, textos ni fragmentos. Nada más apunto una propiedad de ellos. @Tete da sobrada impresión de manejarse con comodidad en su historia, en la articulación de la fábula en segmentos muy notables todos. (A mí me gustan, al menos.) Sigo pendiente.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Loquar, disculpe si yo me pierdo a veces en sus comentarios, ya le dije una vez que este mundo me venía grande y me ratifico. Sus campanillas granas me entusiasman, me siento como mis hijos la noche de reyes. No deje de acompañarme con su discurso para bien o para mal.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Uno se pregunta: ¿cómo con el esmero y mimo con el que trabajó este artesano y con el gesto de "bondad" que tuvo en regalar la guitarra, ha acabado así?


#27

CAPÍTULO 17. CARLOTE.

Localizaron al intérprete que Carlote seleccionó tras recuperar la guitarra, éste les puso sobre la pista, les comentó que parecía haber perdido la cabeza, que estaba obcecado con el instrumento, que cuando no se sentía observado hablaba con ella como si pudiera escucharlo, que desconfiaba de todos poniendo mucho celo en esconderla, como si temiera que se la arrebataran. Les contó que la última vez que lo vio parecía ido, deambulaba por la calle hablando solo, lo saludó y pareció no reconocerlo, avisó a las autoridades y lo último que supo de él es que lo internaron en un centro psiquiátrico.
Ya solo era cuestión de tiempo dar con él y así fue.
Cuando entraron en la habitación lo encontraron sentado en una esquina en el suelo, apoyando la espalda en una de las patas de la cama, con la mirada ausente, perdida hacia el infinito. Su delgadez extrema y la palidez de su rostro preocuparon a María, era como si quisiera dejarse morir.
-Carlote soy María- le dijo tomando sus manos y acariciándolas suavemente, -he venido a verte porque necesito hablar contigo. El artesano levantó su plateada cabeza y no pareció reconocerla. Esperaron un rato intentando que Carlote reaccionara, no pasaba nada, estaba ausente, en su mundo, eso fue lo que les contó un rato antes la enfermera con la que charlaron en recepción. No se podía hacer nada. María rompió a llorar, estaba desolada, Gonzalo trató de animarla sin mucho éxito, entendía perfectamente cómo se sentía, la dejó desahogarse sin molestarla.
Carlote no se movía apenas, indiferente a todo cuanto tenía lugar en la habitación, sordo ante los sollozos de María. Tras serenarse un poco, volvió a su lado acariciándole dulcemente el pelo y la cara antes de despedirse, lo besó con el mismo ímpetu y agradecimiento con el que lo hizo cuando le regaló su guitarra.
Al marcharse se volvió de nuevo hacia el anciano, por impulso sacó de su mochila un reproductor de música donde tenía guardadas algunas de sus actuaciones. Lo puso en funcionamiento, en ese instante, Carlote levantó la cabeza y les miró con cara de asombro, no pudo controlar su llanto, entre suspiros dijo:
-¡Por fin has venido!- susurró-, pensé que no volvería a verte y eso no podría soportarlo, María. Era como si de repente hubiera despertado de su letargo. María lo tomó por la barbilla mirándolo fijamente a los ojos, -no sufras más, Carlote- no te guardo rencor, siempre te he querido mucho, ¿cómo no voy a perdonar al hombre que me hizo el mejor regalo de mi vida, a quien construyó un instrumento único?
-María me tratan como a un loco y te aseguro que no lo estoy- dijo sereno, sé que me escucha, siempre lo he sabido, es como si tuviera alma, esa guitarra no es un instrumento normal hay algo en ella que me desconcierta y casi me lleva a la demencia.
-No te preocupes, esto se ha acabado, ahora voy a contarte algo y luego vas a acompañarnos.
Cuando salieron por la puerta Carlote sintió que cada segundo de su vida había merecido la pena, se sintió orgulloso de su trabajo decidiendo olvidar la parte oscura de todo lo vivido. Todo parecía marchar bien por primera vez en mucho tiempo, les quedaba rescatar la guitarra de la casa de empeños y cumplir la misión, se acercaba el momento.
-Estás resplandeciente-le dijo sonriendo Gonzalo a María mientras con un gesto cómplice le pellizcaba la mejilla. No lo podía disimular, se sentía feliz, en unos instantes la tendría de nuevo en sus manos ¿qué más podía desear?, se decía.
María tuvo una sensación extraña al entrar en la tienda, mientras esperaban su turno recorrió con los ojos todos los rincones de la pequeña habitación abarrotada de objetos de todo tipo pero no la vio, una amargo resquemor se apoderó de ella,-quizás esté dentro- quiso convencerse.
-La hemos vendido- dijo de forma grosera el usurero que regentaba el local. -Hace más de seis meses que expiró el plazo del rescate, como usted comprenderá esto no es la beneficencia- terminó diciendo.
El vendedor no supo dar pista alguna sobre quién se quedó con ella, -aquí entra a diario mucha gente-, fue lo único que comentó de forma tajante. Cuando salieron por la puerta, Gonzalo se acercó a María, se disponía a ser su paño de lágrimas, pensaba que se derrumbaría allí mismo, pero sucedió todo lo contrario. De forma muy segura lo miró y le dijo convencida:
-Hay un motivo para todo, siempre lo hay, la encontraremos no lo dudes, es nuestro destino.-dijo María serena.
Todo volvía al punto de partida, buscaron por todos lados siguiendo cualquier pista por disparatada que pareciera, pero era como si se la hubiera tragado la tierra.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

En toda gran aventura hay un viaje.


#28

CAPÍTULO 18. EL CONCIERTO.

Estaban todos nerviosos, era la primera actuación y ninguno podía controlar el puñado que les apretaba el estómago. Ricardo trató de tranquilizarlos:
-Va a salir perfecto, ya veréis, habéis ensayado miles de veces no tengáis miedo, tratad de disfrutarlo. Se había creado una complicidad muy especial entre Ricardo, los niños y María. Eran una pequeña familia. La orquesta de cuerda tocaba en el barrio, para los vecinos y familiares. Ángela cantaría junto a ellos, sería algo sencillo pero muy emotivo, ella era la única que parecía controlar bien el miedo escénico, estaba serena a pesar de su corta edad. Ya no llevaba los pantalones agujereados por las rodillas, su madre le compró un vestido muy elegante para su pequeña estrella, se sentía muy orgullosa. La noche prometía lágrimas a raudales.
La orquesta empezó a tocar, el silencio más absoluto se hizo. Las primeras ahogadas lágrimas se veían resbalar por las mejillas de abuelas y parientes cercanos. María estaba encantada de ver la felicidad en el rostro de todos, esto mitigaba su pena. La actuación se desarrollaba como se había previsto, primero la orquesta sola, en la parte central María cantaría junto a la orquesta, luego un solo a capela de la niña y finalmente todos juntos de nuevo para terminar.
Al finalizar la noche los aplausos lo ensordecían todo, de repente Ángela empezó a cantar, estaba en trance, nadie parecía escucharla pues el grupo de críos de la pequeña orquesta junto al ruido de fondo la tapaba. María la vio y se aproximó a ella, tomándola entre sus brazos la llevó a una zona apartada, lejos de las miradas de todos.
Cuando ajena a la multitud pudo serenarse, se dio cuenta de que era la canción que entonó el día que se fijó en ella por primera vez, puso atención a la letra porque a diferencia de aquel día reconocía el idioma.

"El lienzo encendido
de añejos pigmentos
vibraba perdido.
Bajo la cobija de ripios sagrados
el tiempo escondía
retales en ocre.
Ancestral estrella
árbol de otro mundo
tu secreto espera"

El tiempo se detuvo para las dos, se sintieron ajenas a todo cuanto les rodeaba, solo se veían la una a la otra, como en una nube. Ángela cantó hasta caer al suelo, María la recogió y la abrazó con fuerza.
Sus sospechas se confirmaban, lo supo desde que la vio.

Hace más de 3 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Lo mágico, lo fantástico, el hechizo y...

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Lo mágico, lo fantástico, el hechizo y...


#29

CAPÍTULO 19.LA BÚSQUEDA
María presentó a Ángela al resto del grupo. Estaban intrigados, los había citado allí pero no tenían idea de para qué. Le hizo gestos para que comenzara a cantar.
El estribillo se repetía una y otra vez, María la zarandeó intentando que volviera en sí, desde la noche de la actuación, cada vez que cantaba entraba en trance, la melodía que acompañaba la letra tenía tintes étnicos.

"El lienzo encendido
de añejos pigmentos
vibraba perdido.
Bajo la cobija de ripios sagrados
el tiempo escondía
retales en ocre.
Ancestral estrella
árbol de otro mundo
tu secreto espera"

Se miraron entre ellos, realmente parecía una señal.
María propuso trasladar a papel la letra de la canción, de esta manera podrían analizar mejor el mensaje. En silencio, absortos en el extraño poema, la verdad parecía estar escondida, pero no era tarea fácil adivinar lo que ocultaba tan enrevesado acertijo.
Gonzalo miró a María y se encogió de hombros, ni siquiera estaban seguros de Ángela. ¿Y si no fuera más que una niña que repetía canciones de sus antepasados sin más?, pero María tenía una intuición, estaba completamente segura de lo que sentía.
-La canción habla de un lienzo, pigmentos, puede que se refiera a un cuadro, probemos a tirar del hilo por aquí, quizás esta pista nos conduzca a otras.
-Comencemos buscando en los museos más importantes, el Prado, Louvre, Hermitage, somos muchos, nos repartiremos el trabajo. Buscaremos un cuadro con una guitarra como elemento central, una composición árbol-guitarra quizás, lo mejor sería dejarse llevar dejar que los cuadros se muestren y nos ayuden.
Pasaron meses perdidos en pinacotecas, entre cuadros, Alejandro jamás había estado antes en una, al principio se limitó a buscar árboles entre los cuadros, transcurrido un tiempo, en ciertos momentos se descubría así mismo embobado, allí fue donde la vio por primera vez.
No le hizo caso, pero por cortesía sabía que debía responder a su ofrecimiento de ayuda, al girar la cabeza se topó con algo para lo que no estaba preparado, ella. Un nerviosismo desconocido le invadió de repente, no podía apartar la mirada.
-Disculpa solo estaba mirando un poco, gracias por tu interés- la sonrisa que brotó de sus labios fue sincera e incontrolable, no podía hacer nada por disimularla.
-Hace una semana fue la primera vez que te vi, mirabas los cuadros como si buscaras algo, tengo la sensación de que no fue tu primer día por aquí, creo que podría ayudarte si me dejas, no permitas que mi uniforme te confunda, me encanta el arte, si de verdad buscas algo te puedo ser de gran ayuda.-concluyó Silvia.
-No estaba seguro de si en ese momento le preocupaba más lo que buscaba o la fascinación que sentía por aquella chica. Sin darse cuenta, embobado como se encontraba en ese momento asintió con la cabeza, queriendo decir que si a todo lo que ella propusiera, fuese lo que fuese.
-Está bien, empezaré por presentarme, me llamo Silvia y formo parte de la seguridad del museo, aparte de esto, me encanta la pintura y paso muchas horas de mi tiempo libre estudiando historia del arte, –la timidez que la caracterizaba desapareció de golpe, ese día las palabras se atropellaban en su boca. No podía dejar de hablar ni de mirarlo, no quería perderlo de vista de nuevo.
-Eeeencantado de conocerte Silvia, yo me llamo Alejandro, Alex para los amigos, pero tu llámame como te apetezca.- El ligero tartamudeo con el que comenzó a hablar hizo que se ruborizara. Llevo un tiempo trabajando como carpintero, más bien soy artesano, hasta hace poco no tenía muy claro qué es lo que quería hacer, un amigo me enseñó a tallar la madera, y desde entonces he descubierto qué es lo que me apasiona y qué quiero hacer en la vida.
-¿Y qué es lo que busca un artesano en una pinacoteca?- Silvia dejó que su instinto hablara en voz alta sin darse cuenta, en esos momentos no era capaz de controlar muy bien ni lo que pensaba ni lo que decía.
- Alex respiró profundo para ganar tiempo, necesitaba pensar antes de lanzarse a hablar, no podía contar sin más lo que hacía allí, lo tomaría por loco, además no la conocía.
- Busco ideas para un nuevo proyecto, cuando no tengo muy claro cómo enfocar un trabajo necesito inspiración, y este lugar es sensacional, los cuadros nos muestran paisajes, personajes y escenarios difíciles de encontrar en otro sitio.- jamás se había expresado de esta manera, se sorprendió a si mismo hablando con el corazón en la mano, lo que acababa de decir era sincero, pero no era toda la verdad.
-Silvia estaba segura de una cosa, la forma en la que observaba los cuadros no era como la de la mayoría de los visitantes que pasaban por allí, buscaba algo en las pinturas, estaba segura que tarde o temprano descubriría el qué.
Pasaron el resto de la mañana hablando, conociéndose, quedaron para verse al día siguiente, a partir de ese día ya no se separarían más.
Silvia ayudó a Álex a buscar la inspiración que necesitaba, le indicó dónde se encontraban los cuadros que pudieran contener árboles o guitarras, no lo creyó del todo, pero estaba segura de que el chico no podía contarle nada por algún motivo, dejaría que el tiempo jugara a su favor y que cuando lo estimara oportuno le contase la verdad. Le fue de gran ayuda, conocía al dedillo todos los rincones del museo, pasaron días hasta llegar a completar el recorrido, además de sugerirle óleos aprovechaba para explicarle anécdotas de la vida de los autores, curiosidades o detalles ocultos de las pinturas.
Alejandro estaba perplejo con Silvia, lo había deslumbrado, había caído prendado de sus cálidos ojos azules y sobre todo de ella en su totalidad, su forma de hablar, de mirarlo, la pasión con la que le describía los cuadros.
-Esta es la última obra, a partir de aquí lo único que me queda por enseñarte es el almacén, hasta aquí llega mi ayuda.
-¿Almacén?,-preguntó con una mueca.
-Allí es donde guardamos los cuadros que no se exponen por motivos diversos, falta de espacio, no tienen valor artístico suficiente para formar parte de la exposición, no pertenecen a pesar de su valía a un autor de reconocido prestigio, no sé qué más decirte-, y dejó de hablar quedándose pensativa.
-¿A los visitantes no nos es posible visitar esa sala verdad?-preguntó desanimado.
-Cierto, a ti no pero a mí sí. Dame unos días y te conseguiré un permiso especial para que me acompañes.- De todas maneras creo no equivocarme al asegurarte que ahí dentro no hay nada que pueda servirte, conozco lo que hay inventariado de primera mano y ninguna obra coincide con lo que buscas.
-Está bien, te creo. ¿Nos vamos a cenar?,-y le hizo un guiño acompañado de un movimiento de cabeza.
Aquella noche, Silvia preparó con toda la ilusión del mundo una cena especial, normalmente era Alex el que cocinaba, pero le apetecía preparar un plato que su madre le solía hacer para su cumpleaños, y aquella noche era su cumpleaños.
Alex se puso cómodo, había estado muchas veces en su casa y se sentía bien allí. Mientras ella cocinaba se tumbó en la cama para descansar un poco después de ducharse, al hacerlo se cayó un libro que ella había dejado sobre la cama deshecha, entre las sábanas. Cuando se inclinó para cogerlo lo vio. Debajo de la cama escondido. Tiró de él y quedó fascinado al instante, en ese momento recordó su estancia en la isla cuando el chamán los llamó para que contemplaran el libro y allí estaba. Era ese cuadro, estaba seguro.
La llamó a voces, nervioso, ella acudió rápidamente pensaba que había sucedido algo.
-¿Qué hace este cuadro aquí, por qué lo tienes tú, de dónde lo has sacado?
Ella contestó con otra pregunta,- ¿Conoces este cuadro?- acertó a decir, estaba nerviosa y extrañada, -no es posible.
Los dos se miraron esta vez de forma inquisitiva, ambos preguntándose a sí mismos qué relación había entre la persona que tenían en frente y el cuadro en cuestión.
El olor a comida quemada llegó hasta allí, se levantaron rápidamente y acudieron a la cocina.
La cena se había ido al traste, una carcajada estalló de repente y ambos se miraron con extrañeza y amor, mucho amor, fuera lo que fuese ese cuadro los había unido.
Después de esto Álex presentó a Silvia al resto de amigos, hasta ahora no les había dicho nada, lo llevaba muy en secreto, era algo muy personal.
Miraron impresionados la obra de arte, -ciertamente impactante, diferente, exactamente igual que la del libro- dijo Fuen.
-¿A dónde nos conduce el cuadro?, ¿cómo interpretar lo que tenemos que hacer, dónde buscar?- dijo Javier.
-Volvemos al punto de partida, pero al menos esto es algo.

Hace más de 3 años

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Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Los nudos se aprietan...

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Quizá eche en falta un poco de mística adicional en estos encuentros, como planos oníricos superpuestos.

Mis extrañas preferencias y lo mal acostumbrados que nos tienes.

Saludo

Vate
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Madre mía, @Tete. Acabo leer casi toda la historia del tirón, y debo decir que ha sido algo fantástico. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto de un relato, y no te hablo sólo de Sttorybox. Todos los piropos que te ha ido echando el amigo @Romahou son acertados, has tejido un tapiz hecho de imágenes en principio inconexas, pero que al alejarte descubres que conforman una imagen global increíble: la historia de un árbol. Y eso que aún no está finalizada.
Cuenta con otro indiscutible seguidor, compañera. Espero que sepas disculpar mi tardanza.
Un abrazo, y todo el deseo del mundo de ver cómo avanza viento en popa a toda vela el reencuentro (me recuerda, curiosa y muy agradablemente, a It de Stephen King...)

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Vate, es de lo más bonito que me han dicho nunca. Gracias por tus palabras, no sabes lo feliz que me hacen. Intentaré no decepcionarte. Un abrazo muy fuerte.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Olé, olé y olé como se ha engarzado la escena de Silvia de cajas muy muy atrás en este punto de la historia. Fetem!
Modestamente: Entre el 1er encuentro Silvia/Alex y "...ya había estado varias veces en su casa..", hay poco "espacio". Si se desea se puede insertar algún episodio que vincule su amistado alguna disertación/reflexión acerca de los personajes/personas que hacen de lo incomprable el mayor de los tesoros.
(P.D. creo que sobran los guiones a inicio de párrafo en la voz narrativa de:
- Alex respiró profundo ...
-Silvia estaba segura de una cosa,...)

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 3 años

...¡y el cuadro! Genial la conexión de ambas ramificaciones :)


#30

CAPÍTULO 20. UN NUEVO FRENTE.

Llevaron el cuadro al barco que se había convertido en su cuartel general, eran muchos los ojos encargados de analizarlo. Por más que lo miraban no entendían nada, no sabían cómo interpretar lo que tenían delante. Un enorme montículo mal definido, plasmado en pinceladas apenas acertadas, provocaba en el espectador una sensación de desasosiego, no podía atribuirse a un estilo ni a una tendencia.

En su cuaderno de bitácora, Gonzalo apuntó:

“Los días transcurren despacio, por más que lo intentamos no somos capaces de conexionar el cuadro con la guitarra, imposible de descifrar el contenido del lienzo, no sabemos qué hacer. Creo que estamos tan perdidos como al principio.”

Javier, que se había convertido en un arqueólogo apasionado, después de meditar unos días para sí, se aventuró a plantear una hipótesis que hasta ese momento no se había atrevido a revelar por disparatada.

-No estoy seguro de lo que voy a exponer, pero solo os puedo decir que a mí, esa mancha en forma de loma lenticular con abertura grisácea me recuerda la estructura de un dolmen.

-¿Estás diciendo que puede ser algo como Stonehenge?,-preguntó David incrédulo. -¡Guau! Todo esto empieza a superarme –concluyó.

-No exactamente, pero tiene relación, además no paro de darle vueltas a la letra de la canción y puede que ahí esté la clave.

-En términos técnicos, la cobija es el nombre que recibe las piedras del techo que cubren la estructura del dolmen. Se coloca sobre las losas laterales y mucho me temo que la canción no hace mención a un cuadro, creo que el lienzo son los propios ortostatos o paredes de la estructura megalítica.

El texto de la canción nos llevó hasta el cuadro y ahora sino me equivoco nos está guiando a hacia algo con más entidad como pueden ser las piedras sagradas de un dolmen, no me queda claro todo esto, pero creo que deberíamos investigar en esa dirección.

-Concluyendo para que me entendáis, creo que se refiere a algo parecido a pinturas hechas sobre piedra, pinturas rupestres o similares. Deberíamos buscar un dolmen probablemente de galería cubierta, donde se hayan descubierto o estén por descubrir pinturas o inscripciones talladas en la piedra - sentenció Javier.

El silencio lo invadió todo, no podían ratificar ni negar la hipótesis del joven arqueólogo, pero tenía sentido, estuvieron de acuerdo que era la única pista sensata que tenían. Como otras veces primero tocaba documentarse y filtrar las posibles estructuras que no cumplieran con las directrices dadas por Javier. Solo cinco dólmenes repartidos por todo el mundo encajaban, tampoco garantizaban nada.

Javier se sintió mejor después de contar lo que tantos días llevaba silenciando, era el único capaz de ver en la pintura una estructura de ese tipo, la letra de la canción fue la pista decisiva, le mostró qué buscar, aun así una duda razonable hizo que guardara silencio hasta no tener más pruebas de lo que acababa de descubrir.

Hace más de 3 años

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9
Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Y aquí me como mis palabras anteriores.

Que disfrute.

Sólo mejoraría si me hicieses personaje de tu obra y estuviese ya en ese barco

Abrazos

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Toda una búsqueda... toda una aventura :D


#31

CAPÍTULO 21. EL DOLMEN

Cinco dólmenes después de depurar la lista de candidatos no parecía mucho trabajo, Javier la ordenó en base a una serie de criterios que debían reunir las estructuras. La primera de las opciones y la que reunía más puntos era un dolmen ubicado al sur de la península ibérica.
Esta vez Javier actuó de director de la expedición, dedicando unos días a preparar a sus ayudantes, se enfrentaban a una estructura megalítica que ocultaba grandes secretos. La serie de curiosidades matemáticas sobre este dolmen estudiadas en papel no los preparaba para la imponencia del monumento. Allí los números sonaban vacíos frente al poder que emanaba de la estructura descomunal.
Todos sonrieron antes de entrar, cuando Silvia alcanzó el umbral de la entrada se inclinó como muestra de respeto, la enormidad de las losas la hizo imaginar a un hombre primitivo dando gracias a la naturaleza por el sustento, venerando a sus muertos a través de aquellas piedras. No tenía dudas, estaba ante la entrada de un templo, su sexto sentido parecía estallar, invadido por las sensaciones que recibía de aquel lugar.
Una vez dentro de forma instintiva, sin pronunciar palabra, se tomaron de la mano rodeando el imponente pozo central que dominaba el interior, todos notaron la energía que emanaba de piedras. Permanecieron un buen rato en silencio con los ojos cerrados, de repente , Ángela que se empeñó en acompañarlos, comenzó a cantar, las paredes reflejaban la voz de la cría amplificándola, el sonido reverberado en las piedras y devuelto les hizo erizar la piel a todos. El instante parecía mágico, por un momento recordaron la sensación de paz que les invadió durante su estancia en la isla con los seres extraños, era un lugar sagrado.
Cuando volvió en sí, Ángela sonrió de una manera particular, distinta, como si regresara de un lugar desconocido,- lo he visto todo- fue lo único que pudo decir, después durmió durante horas.
Cuando despertó, no recordaba nada, la extraña sonrisa fue lo único que se resistía a desaparecer, pero no tenían nada que les llevara a la guitarra, seguían tal cual.
Los días pasaban, no había ni rastro de pinturas, se hicieron pasar por estudiantes de una universidad que acompañaban a su profesor en su ruta de exploración de dólmenes europeos para no levantar sospechas.
Se levantaban antes del amanecer para evitar las horas centrales del día donde el calor quemaba, revisaron el interior de la estructura megalítica palmo a palmo, lo que fuera que debían encontrar se les resistía, habían algo que se les escapaba, no sabían qué.
No había amanecido aun cuando llegaron a la entrada, empezaban a desesperar, Joaquín les avisó el día anterior de que deberían continuar investigando en otro lugar, un par de días más y le tocaba el turno al siguiente de la lista. La decepción se apoderó de ellos, este lugar les era muy familiar, se sentían como en casa, no un hogar pasajero que te acoge mientras vives, el hogar donde quieres permanecer para siempre.
Entraban y salían del dolmen con sus linternas, cuando María se giró, observó cómo Ángela estaba rígida mirando al horizonte en el pasillo de entrada del dolmen, hacia la salida del sol, de pronto la niña comenzó a cantar, todos dejaron lo que estaban haciendo, los primeros rayos del sol empezaron a incidir sobre las losas de la pared derecha iluminándola, los rayos penetraron hasta el fondo y de la penumbra marcadas a fuego sobre las piedras empezaron a brillar figuras simples, elementales, dispuestas a modo de jeroglíficos como si quisieran narrar una historia. Perfectamente definido en su estructura un enorme árbol como origen de todo, reconocibles los seres de la isla, incluso ellos mismos, la silueta del barco en sus rasgos básicos y lo que centró la atención de María, que hizo que se aproximara casi sonámbula, la silueta de una guitarra en manos de un hombre que en una barcaza se acercaba a un muelle.
Javier pasó las manos suavemente por las piedras, acariciándolas, buscando la mano del hombre actual en todo aquello, pero no había duda, estaba seguro, alguien miles de años atrás había dibujado esto. De nuevo infinidad de preguntas se agolpaban en la cabeza de todos, se miraron más asombrados que asustados.
Poco a poco, los rayos comenzaron a abandonar el habitáculo, despacio, a medida que dejaban de iluminar la piedra, los dibujos comenzaron a desaparecer, como si nunca hubieran estado allí.
-Uff, dijo Javier, hay algo que no he sido capaz de recordar, tanto trabajo me ha hecho cometer un fallo de principiante, hoy es 21 de junio, solsticio de verano, por pocas damos al traste con todo, este dolmen fue construido orientado hacia la salida del sol durante este solsticio.
Los demás estaban atónitos, para ellos lo sucedido había sido algo mágico.
Ángela, los miró a todos, sonriendo les dijo:
-Volveré algún día, esta es mi casa, ahora debemos marcharnos, os llevaré al lugar donde alguien se acerca.

Hace más de 3 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Y de nuevo lo fantástico :D... Esa niñita, Ángela, tiene muchas cosas que decir y esto va tocando a su fin...

Tete
Rango13 Nivel 61
hace alrededor de 3 años

El dolmen existe. Es el dolmen de Menga en Antequera Málaga. También es real que durante el solsticio de verano la luz del sol ilumina esa pared hasta el fondo. Posee además un impresionante pozo central. A mi me erizó la visita a ese lugar. No me dejó indiferente, fue por eso q decidí incluirlo como elemento en la historia.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace alrededor de 3 años

@TheStrangeGrayBoy en el comentario anterior te explico lo de la elección de la fecha. Gracias por seguir esta historia y por comentar y aportar tus opiniones. Saludos.

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 3 años

La expedición, da sus frutos, poco a poco.


#32

CAPÍTULO 22. SORPRESA.

Esperaron sentados en el muelle a que la pequeña embarcación se acercara, era vieja y descuidada como el dueño, un anciano barbudo. Guillermo con ese humor que lo caracterizaba gritó a carcajadas:
-¡Robinson Crusoe!, ha vuelto de su isla desierta, y los demás se contagiaron de la risa.
Cuando estuvo frente a ellos, la voz amable del anciano les saludó con un:
-Buenos días muchachos-, parecía muy educado.
Gonzalo respondió con otro:
-Buenos días señor...,-y esperó a que el anciano continuara.
-Eso es lo de menos criatura-, respondió de nuevo,-pero creo no equivocarme al pensar que me estáis esperando. ¿Queréis un paseo en mi barca?, no hay problema pero sois muchos y tendremos que hacerlo por turnos.
María se aproximó, no se ando con rodeos,-Necesitamos su guitarra-, acertó a decir.
Se quedó pensativo, no esperaba que aquel grupo de críos estuviera allí para reclamarle una guitarra que había comprado a precio de saldo hacía tiempo, no tenía nada, solo ese instrumento que le había llamado la atención en la casa de empeños cuando compraba una linterna. Pensó que le ayudaría en sus solitarias travesías.
Titubeó antes de contestar,- ¿quién os ha dicho que tengo una guitarra? no entiendo nada.
-Está bien, os la daré a cambio de algo.-se miraron intrigados.
-No tenemos dinero señor, comentó Guillermo.
-No es eso lo que quiero de vosotros, os la daré a cambio de que me contéis cómo sabíais que la tenía, por qué tanto interés en ella, y lo más importante tenéis que ser sinceros, no soporto la mentira.
Se miraron antes de contestar, se lo había puesto difícil ¿qué debían hacer ahora? María lo tomo por la mano diciéndole, -está bien, creo que es justo, tome la guitarra y venga con nosotros.
-Creo que no deberíamos hacer esto María, puede ser peligroso no lo conocemos de nada.
-Si tiene la guitarra debe de ser por algo, hay un motivo para todo, recuerda-contestó la niña.
Cuando llegaron al cementerio de barcos, el anciano empezó a temblar parándose en seco, su rostro palideció e hizo amago de querer retroceder.
-¿Qué significa todo esto, de dónde habéis salido, qué es lo qué queréis de mí?- gritó asustado.
-Quedaos la guitarra y dejadme en paz - se giró y empezó a correr. Gonzalo lo retuvo e intentaron tranquilizarlo, el ataque de pánico sufrido por el anciano podría ser peligroso, la cosa se complicaba ahora todos estaban perdidos en mil preguntas.
-Necesitamos la guitarra porque junto con la madera de este barco no hace mucho formaron parte de un árbol sagrado, era un árbol milenario venerado y protegido por fuerzas que transcienden lo racional, estaba oculto hasta que la ambición de un loco poderoso dio con él, debemos devolverlos a casa, todo debe volver a su sitio. El anciano dejó escapar un suspiro y como pudo logró decir:
- Ese loco era yo. Yo ordené buscar el árbol, yo mandé construirlo, mi orgullo provocó esta desgracia.
Los niños no le creyeron, no era posible que aquel desgarbado y decrépito anciano fuera el responsable de aquello. Consiguieron que subiera a bordo, el barco comenzó a moverse. Ferrer se sorprendió al verlo navegar, se rio a carcajadas, no podía dejar de hacerlo, no era posible.

Hace más de 3 años

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Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Todos los personajes son etéreos y sus motivaciones envidiables

Nos hacen creer que cualquier circunstancia formidable es factible y normal.

Estupendo....

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 3 años

@Romahou poco queda ya. Gracias siempre por seguir hasta el final.

Vate
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Se echaba de menos a Ferrer, y me gusta que no sea capaz de parar de reír.
Deseando saber qué ocurre ahora =)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

¡Ferrer!!! nadie aquí sale por casualidad =D


#33

CAPÍTULO 23. LA HISTORIA
Estaba todo listo, el tronco cortado estaba decorado con grandes hojas verdes y flores de todos los colores, sobre su inmensa superficie colocado el libro. El chamán oraba tranquilo junto a su compañía de súbditos, sus cuerpos cubiertos con variopintas túnicas parecían estar de celebración, diríase expectantes, la pandilla de Franki compartía oraciones, ellos no ocultaban sus rostros. Los recibieron al anochecer en la playa, la luna llena iluminaba la noche, no había nubes que ocultaran su brillo ni el de la multitud de estrellas que adornaban el cielo. El barco fondeó muy cerca de la playa, los botes salvavidas los trasladaron a todos. Gonzalo se adelantó e inclinando un poco la cabeza a modo de reverencia se acercó al chamán diciéndole.
-Es hora de reparar el daño causado,- en ese instante, Ferrer se acercó arrodillándose frente al chamán.
-Durante mucho tiempo he sentido que tenía poder, decidía sobre la vida de mucha gente pues mis órdenes repercutían en ellos, mi único objetivo fue enriquecerme porque el dinero me proporcionaba más poder, nadie estaba por encima de mi voluntad, políticos, empresarios, todos me temían. El barco debía ser mi escaparate, mi carta de presentación frente a todos, debía demostrar sin palabras quién era yo, sabía que necesitaría un árbol especial para cumplir mi sueño, estaba seguro que lo localizaría. Para mí el árbol no significaba nada, estaba ahí para disponer de él, no tenía más función que la de servirme, ¡qué equivocado estaba!-se lamentó.
El gran chamán hizo gestos para que se levantara y pidió a todos que lo acompañaran, todo estaba preparado para la gran ceremonia, su presagio se había cumplido, por fin el árbol volvía a casa. María respiró profundo necesitaba embriagarse del perfume salvaje que envolvía el lugar, miró a Gonzalo y lo descubrió exultante, realmente lo estaba, de todo cuanto había vivido hasta ahora, esto era lo más emocionante, aunque no era consciente de lo que le esperaba. El chamán se colocó sobre el altar que un día fue árbol frente al libro y se dispuso a dar instrucciones precisas, colocando a su derecha a María y a su izquierda a Gonzalo. Los demás se colocaron haciendo un círculo alrededor de lo que quedaba del tronco, el luthier entregó la guitarra. Al colocar el instrumento sobre el altar, las cuerdas empezaron a vibrar y el chamán rompió a emitir sonidos guturales que hicieron erizar la piel de los que allí estaban. Una suave brisa meció las copas de los árboles, poco a poco la brisa fue subiendo de intensidad a medida que los cánticos aumentaban su tono, a su vez la tierra sobre la que se apoyaban tomó vida propia meciéndolos a todos a su antojo. El cielo empezó a cubrirse de nubes negras que presagiaban tormenta, la noche estrellada se convirtió en un espectáculo dónde el viento y la lluvia eran sus principales protagonistas. Intentaron mantener la serenidad a pesar de las adversidades, el chamán seguía subiendo progresivamente el tono de sus oraciones, sincronizado con los fenómenos meteorológicos y de todo tipo que estaban aconteciendo. De repente dejó de orar paralizándose todo y en un idioma que los niños si eran capaces de entender cantó acompañado de sus ayudantes junto con el sonido cómplice de la guitarra:
“VOLVERÁS AL SITIO AL QUE PERTENECES,
LA TIERRA TEMBLARÁ Y EL CIELO TORNARÁ OSCURO
TODO EL UNIVERSO ENTONCES
SABRÁ QUIEN ERES,
ALMA ENTRE LAS ALMAS,
DIOS ENTRE LOS SERES,
Y ASÍ SERÁ, SERÁ ENTONCES,
CUANDO EL CIELO OSCURECERÁ
Y SOPLARÁ EL VIENTO,
Y ASÍ SERÁ, SERÁ ENTONCES,
QUE A LA TIERRA VOLVERÁ,
AQUELLO QUE FUE
Y SIEMPRE SERÁ.
Fue entonces cuando comenzó a formarse de la nada un tornado de grandes dimensiones que hizo saltar en mil pedazos el barco atracado cerca de la playa, la fuerza del fenómeno lo convirtió en millones de finas virutas de madera que el viento trasladó flotando en el aire hasta depositarlas cubriendo el suelo que rodeaba el tronco, abonándolo. Cuando Gonzalo fue consciente de lo que acababa de suceder se hincó de rodillas en el suelo, estaba escrito que así sucediera pero no pudo soportar ver desaparecer de aquella manera lo que tanto amaba, no le había dado tiempo a preparase para este golpe, perdido entre tanta belleza. La misteriosa extremidad de aquel ser se posó sobre su hombro para intentar consolarlo, un murmullo le musitó al oído, lo apaciguó, pero no pudo contener un reguero de lágrimas desbordadas por sus mejillas, sintió que ahora si lo había perdido para siempre, y a ella, ya no volvería a verla jamás.
El chamán abrió el libro y dirigiéndose a todos dijo:
-Llevamos muchos años viviendo en este planeta, decidimos quedarnos para proteger la semilla que plantaron un día nuestros antepasados, este árbol era un ejemplar único, especial, fue traído por ellos desde nuestro hogar más allá del sol, era nuestra misión cuidarlo y orar junto a él, así ha sido durante generaciones. Este árbol nos ha permitido ser observadores de los cambios sufridos por el planeta a lo largo de varios milenios, siempre permanecimos ocultos, nunca visibles hasta ahora. Sentimos que algo sucede, sufrimos mucho por ello, contemplamos horrorizados como actúa el ser humano sobre su entorno y sus semejantes. Habéis avanzado si, más la ciencia sin conciencia no conduce a ningún sitio, el odio por el odio tampoco. El día que los leñadores talaron su tronco algo nos golpeó a todos por dentro, sentimos rabia, indignación, nunca antes lo habíamos sentido, pensamos que no podríamos superar esto, sin embargo se puso en contacto con nosotros y nos envió las instrucciones de lo que debíamos hacer. Convertimos su corazón en este libro, tal y como él deseó y nos indicó cómo localizaros, él se encargó del resto. Su poder emana de la naturaleza, y fue ella la que lo ha devuelto de nuevo a casa. En poco tiempo brotará otro ejemplar, ha abonado la tierra para que esto suceda, está escrito. En cuanto a vosotros, estáis aquí por otro motivo, creemos que son muchos los que sufren, no podemos hacer nada para evitarlo, pero si podemos paliar en parte tanto daño. La guitarra y el libro son parte de este ser que un día fue, estaban destinados a fundirse en la tierra con el resto de la madera, pero ha sido él quien ha decidido que esto no suceda.
María la guitarra te acompañará hasta el fin de tus días, conoces cuál es su don y debes aprender a utilizarlo bien, es parte del alma de este árbol. Cuando conozcas sus alcances, entenderás que sanar el alma es tan importante como sanar el cuerpo, ahí radica su importancia, y la música es la mejor herramienta. Úsala bien, pues tus congéneres adolecen de un alma confusa, perdida en creencias malinterpretadas que dañan y oprimen. Esa será tu misión y la de tus descendientes. Para ti Gonzalo es el libro, sabemos cómo el barco te ha ido preparando, te ha ido moldeando sin que tú lo supieras desde que eras un bebe, todo ha sido premeditado para hacer de ti un ser, completo, que lee las señales de la naturaleza y percibe más allá de los sentidos. Tú serás el guardián del libro, te entregamos su custodia. Nadie más que tú conocerá los secretos hasta ahora ocultos de la naturaleza. No habrá enigmas para ti, sobre éste u otros mundos. Muestra a tus iguales que la naturaleza es el camino, en ella está todo y lo es todo, es muy sencillo.

Hace más de 3 años

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Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Se cierra el círculo.

Triste porque acaba, contento por su cuidado final.

Me ha dejado en calma.

Maestra.

Tengo que volverlo a leer....

Abrazos

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 3 años

Uffff, necesito un chamán, una abuela, una guitarra, un.... ¡Qué final más guay!

Tete
Rango13 Nivel 61
hace alrededor de 3 años

Gracias a ti @TheStrangeGrayBoy por llegar hasta aquí, siempre a ti. Me alegra que te guste. Algún día, cuando disponga de un poco de calma y sobre todo de ganas, la revisaré. Un abrazo muy fuerte y reitero mi agradecimiento.

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 3 años

...¡y la abuela María! Un cierre magnífico.


#34

MI ABUELA MARÍA
-Ya lo sabes todo Héctor- sentenció mi abuela con el rostro sereno.
-Ya sabes cuál será tu papel en el futuro, cuando yo ya no esté aquí. No podía esperar más tiempo, la muerte me acecha tenía que contártelo. De ahora en adelante pasarás las tardes conmigo, te iré explicando cómo funciona todo, tú serás mi sucesor tenemos que darnos prisa.

FIN.

"Ya no me perteneces,
que el azar decida tu destino,
si tal vez el olvido mereces,
o la suerte de unos ojos cristalinos"

A María y Gonzalo, todo es por y para ellos.
A @Romahou, gracias por llegar hasta aquí, esto es en parte tuyo.
A @Vate y @Sixto_GS porque siempre han estado ahí,
A todo aquel que piense que "imaginar es algo que nos pertenece, no podrán quitarnos el derecho a soñar y a pensar como nos venga en gana".

Sixto_GS
Rango10 Nivel 48
hace casi 2 años

Muchas gracias Tete. Todo un honor que te acuerdes de uno. Me encanta esta historia.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace casi 2 años

Voy a ver si puedo revisar las partes más flojas, creo que se lo debo a la propia historia.