Sherlocked
Rango5 Nivel 24 (654 ptos) | Escritor en ciernes
#1

Nunca me interesó enamorarme. Mi prodigioso cerebro se encargó de dominar las emociones innecesarias, guió las acciones correspondientes. El mundo es mi instrumento, las personas son meras marionetas. Mi plan perfecto.
La perspectiva de mis convicciones me llevaron a la cima. Yo tengo el poder, siempre lo supe. Pero no existe un plan perfecto porque no existe un ser humano perfecto.
Tus manos recorren con impaciencia mi cuerpo, estoy jadeando, cuando la expansión de tu piel ardiente y desnuda, que parece no tener fin, se pega contra la mía.
Te gusta creer, en estos momentos, en la falacia de que puedes minarme y dominarme. Pero soy yo el que lo controla todo.
No tengo la fuerza necesaria para alejarme.
El amor es peligroso, adictivo, es el símil de una llama. Y yo soy una polilla, no puedo escapar de ti. Intenté, mi mente intentó eliminar el peligro, a ti. La información que le di a Nicolás era mi último intento racional de alejarte, de destruirte, la única persona que logró enamorarme, Uxía, el estorbo para mi plan perfecto.

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Benny
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

Muy sugerente!! Te doy mi voto :)


#2

Contribuí a destruirte, te alejé de tu único amigo. Pero pensé que estabas muerta. Mi corazón anuló a mi mente. Moriría sin ti.
Ahora es demasiado tarde, no hay vuelta atrás, no hay remordimientos ni disculpas.
El primer contacto de piel contra piel casi me empuja al borde del precipicio. Al final pueda que consiga caer.
Tu asombrosamente morena piel encima de mí. Me miras a los ojos.
"Di mi nombre" te ordeno, tus ojos están invadidos de lujuria y odio hacia mi persona.
"Gorka". Tus caderas envisten contra las mías.
Mi nombre en tus labios, no es lo mismo, no desde que Iñaki entró en tu vida, carecen de la pasión que nos unía. Pero, ¿que puedo hacer? Has muerto por él. Todo lo que haces es para volver con él, incluso esto, lo sé. Tu mente necesita una distracción. Yo soy esa distracción. El proveedor del cóctel de químicos necesarios para que puedas seguir con tu trabajo.
Estoy tan confundido, mi orgullo se tambalea, me quiero ir, no quiero ser sólo esto para ti, pero al mismo tiempo quiero quedarme, se que esto es lo único que obtendré de ti. El amor es ridículo.
¿Que más podría obtener de ti? Eres como mi hermana pequeña, no debería tener nada de ti, pero soy demasiado egoísta.
Tus besos en mi cuello son abrasadores, tus manos se aferran a mis muslos, tus uñas arañan mi piel, siento como pequeñas gotas de sangre se liberan a su paso, me odias y me quieres destruir, pero no lo harás. Una mezcla de placer y agonía.
Es muy difícil escoger entre el placer y el dolor. Sé que está mal, madre moriría de un infarto si nos viera.
Y sé que está bien, no puedo resistirme a ti, aunque quisiese o pudiese no lo haría, es una droga, mi droga.
No hay nada que pueda hacer.

#3

La última jugada de mi mente fue hecha, mi corazón conoce la vergüenza contigo, sé que no me quieres, nunca lo hiciste y eso está bien. Esta pseudo-relación de amantes simbiótica es suficiente porque me mata cuando estás lejos y a la vez no representa un gran riesgo para mis planes.
Siento calor sobre mi boca, la piel fina de tus labios aplastándome, tu lengua se apodera de mi boca. Mi orgullo es anulado, cuando gimo fuertemente, separo las piernas para acogerte entre ellas.
Cierro los dedos detrás de tu cabeza, acercándote a mi cuerpo, quiero que te fundas en mí. Mi mente se rinde cuando estoy contigo, sin embargo gobierna cuando me alejo de ti. Pero mi corazón está encadenado a ti.
El pensamiento hace que mis entrañas se retuerzan, oculto mi rostro en tu cuello, mis manos se mueven con fluidez por tu espalda reconociendo cada recoveco. Estás tan perdida, tan dañada, traicionada y destruida... . No puedo volver al pasado, no puedo arreglar nada.
No quiero arreglar nada, si yo no me puedo liberar de ti, tú tampoco lo harás de mí. Detienes todo movimiento. Tus ojos se clavan en mí, me veo reflejado en ellos a través de tu gélida mirada. Nuestras respiraciones agitadas son el único sonido de la habitación. Quieres acabar ya, tu mano presiona con fuerza mi muñeca, la otra inmoviliza mis caderas, cierro los ojos, siento como lentamente empiezas a deslizarte sobre mí, implacable, despiadada, forzando mis músculos a aceptarte, avariciosa. Mi grito de placer hace eco en las desgastadas paredes de esta insulsa habitación, tus gemidos son casi imperceptibles, es un poco doloroso para ti, es mucho más doloroso par mí.
Lo acepto, haces que mi corazón se arrodille ante ti.
Uxía se mueve profundamente por mi cuerpo, siento mis músculos contraerse por onde ella pasa, mis piernas se aferran a ella. Parece interminable. Embiste con fuerza, desesperada por el clímax. Gimo y aferro mis manos a sus rizos, yo tampoco quiero prolongarlo. Flashes de luces iluminan la oscuridad debajo de mi ojos. Mi máximo placer.

#4

Te corres, empujándote lo más lejos que puedes llegar, mi cuerpo aún temblando por el orgasmo, tu gemido ahogado en mi mandíbula. Te dejas caer bruscamente encima de mí, ambos tranquilizamos nuestros ritmos cardíacos.
Nuestras mentes vuelven a tener el control, somos personas de razón.
No sé cuanto tiempo pasa, en estas circunstancias es imposible precisar.
El silencio llena el aire a su alrededor, pesado y sofocante.
Me odias en este momento, tanto que incluso es doloroso.
Yo también Uxía.
Es una mentira superficial, que exista solo aquí y ahora. Y lo peor es que me basta, mira lo que me hizo este amor.
Tus manos se colocan a cada lado de mi cabeza, tus ojos reflejan pena, imperdonable. Te interrumpo antes de que sueltes una de tus condenadas frases.
"Estás muy guapa esta noche", levanta las cejas, la he sorprendido, sonrío irónicamente y le murmuro al oído, "pero estás sola". No digo nada más, lo lees en mi expresión. Iñaki decidió seguir con su vida, es un superviviente, después de todo tres años es mucho tiempo de duelo.
Eso te enfada, en un segundo estás sobre mí abofeteándome y al siguiente estás al pie de la cama. Lo mereces, no necesito tu lástima. Me has quitado mi orgullo y yo te he quitado tus sueños y esperanzas.
No tengo suficiente fuerza para alejarme de ti, pero tengo la necesaria para hacerte daño. Nunca lo olvides, nunca Uxía. No necesito tu pena ni tu compasión.

#5

Pasó demasiado tiempo desde que Gorka y Uxía se vieron por última vez, los sentimientos de él nunca cambiaron, pero los de ella si, terminó dándose cuenta de que Iñaki nunca sería para ella.
Puede que el detonante para que se diese cuenta fuese verle inmensamente feliz junto a otra mujer o darse cuenta de que necesitaba el peligro sobre todas las cosas, y eso era algo que sólo Gorka le podía proporcionar.
En el ocaso de sus vidas, cuando las arrugas empezaron a decorar sus cuerpos y su trabajo en el servicio de inteligencia empezó a ser una carga demasiado difícil decidieron mudarse a Sussex.
Durante muchos años el nunca te voy a abandonar en verdad parecía ser un hecho que se extendería por toda la eternidad, sin embargo a los 83 años de edad Uxía terminó rompiendo su promesa.
Fue una muerte pacífica, tras una agradable noche escuchando a Gorka tocar el piano y después dormir a su lado. Infarto de miocardio, Gorka no sabía cuando ocurrió, pero al despertar aún mantenían sus manos entrelazadas.
"Me has abandonado" y en frente de su tumba, por fin encontró algo que reprocharle, Uxía su compañera de viaje, su único amor, le había mentido. La muerte la alcanzó y con eso, sus palabras se derrumbaron.
Hay cosas que no pueden cumplirse y por tanto no deben prometerse. Frente a la sombría y solitaria existencia que le esperaba, Gorka sólo pudo culpar a Uxía de su pesar y como si pudiese castigarla se obligó a olvidarla pero no lo consiguió.
Uxía podía estar muerta, pero lo cierto era que mucho de ella se aferraba a permanecer en este mundo.
Gorka se agachó delante de la tumba de su esposa depositando una sola rosa roja, como muestra del amor que siempre profesó por ella.
"Abuelo, ¿nos vamos ya? Tengo hambre", dijo una niña de inmensos ojos verdes y pelo rizo.
"En seguida nos vamos, Gaia".
Puede que de alguna forma Uxía si cumpliese su promesa, pensó Gorka levantándose y cogiendo de la mano a la dulce niña que estaba a su lado y después de una última mirada a la tumba de su amada salió del cementerio.

#6

Hilda sacó una llave de su bolso, hacía tres días que no sabía nada de su padre, no era raro que se ausentase durante un par de días, desde que murió su madre lo hacía a menudo. Tendía a encerrarse, a aislarse en su soledad pero esta vez tenía la sensación de que algo malo pasaba.
Abrió la puerta de la casa, todo estaba a oscuras, encendió la luz y se aventuró hasta el salón. Cuando entró por la puerta el alma se le cayó a los pies, en el centro del salón estaba su padre, ahorcado, con una nota a sus pies.
Corrió para ver si su padre todavía tenía pulso, cuando comprobó que estaba muerto llamó a emergencias para que se hicieran los trámites necesarios.
Cuando llegó a su casa, su marido y su hija ya estaban durmiendo y Hilda se sentó en el sofá junto a la chimenea con la carta en las manos, al final se decidió a leerla.
"Querida Hilda, si estás leyendo esto, significará que ya no existo.
Hoy, día 23 de diciembre de 2012, domingo, a las 19:05, decidí por voluntad propia y sin ninguna clase de coacción externa, poner fin a mi vida.
La sola idea hace que mi pulso se acelere y la sangre se me congele en el pecho. Ni siquiera en estos momentos soy capaz de levantar la mirada ante semejante visión y no estremecerme de miedo, pero la idea de permanecer un minuto más en este mundo sin Uxía es aún peor. Un mundo salvaje, egoísta y cruel.
El amor y la amistad son dos caminos vedados para mí y mis ojos se inundan de lágrimas cada vez que pienso en Uxía.
Ya es demasiado tarde para la autocompasión. Mis últimas palabras tienen que ser de amor y agradecimiento, agradecimiento a ti, Hilda, que me cuidaste en el ocaso de mi vida y a Gaia que me dio la esperanza de un mundo mejor, un mundo en el que no siempre fui desgraciado a fin de cuentas.
Hice todo lo que estaba en mis manos, pero las cosas no salieron bien, soy débil y no tuve el valor necesario para seguir adelante, ahora ya es tarde.
¿Sabes? Siempre supe que dónde estaba Uxía, estaba el paraíso.
Adiós Hilda".

alejo
Rango1 Nivel 0
hace más de 4 años

Muy bueno.