Kiowa
Rango6 Nivel 28 (1201 ptos) | Novelista en prácticas

He aprendido a ver.

Solía escuchar, solía oír cada palabra, cada aleteo, cada suspiro. Solía escribir. Bien me conoces tú, perfecto extraño, al que escribo en noches absurdas sin ningún motivo en particular.

Tú, sólo tú, eres mi creación, la personificación de mis locuras, y sin embargo, estás lleno de cordura. Te he de encontrar si regreso un día a mi hogar, si decido no volver a escapar.

Te quedaste en silencio mucho tiempo, supongo era la mejor manera de reclamar mi atención. Lo conseguiste. Aquí estoy. Escribiendo, buscando, llamando. Tratando de calmar las ansias de abrazarte, de susurrar a tu oído las palabras que esperas oír de mí.

Regreso a tu encuentro después de tanto. Regreso a casa. Regreso a comentarte todo lo que han visto mis ojos. Regreso a ti.

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#2

Hola, tú. Últimamente me he dedicado a escribir, a divagar, es algo usual, si me conoces, sabes que tiendo a hacerlo cuando planeo escapar.

Ésta noche quise hablar sobre el tiempo, sobre la vida, sobre lo frágil que puede llegar a ser esto.

Ya había hablado de esto con varias personas, lo estaba platicando con un perfecto extraño el otro día, pero no fue hasta hoy que decidí decírtelo.

Tenemos una perspectiva irreal sobre el tiempo. Tendemos a creer que tenemos todo el tiempo del mundo, que mañana podremos tener la oportunidad de realizar lo que no pudimos culminar hoy. Creemos que podemos postergar nuestros planes una semana, nuestras metas unos meses y los amores unos años.

Tenemos la errónea idea de que todo puede esperar. Pero éste último año he aprendido que ésta idea en particular, no es del todo cierta. Un día abracé a mi viejo y al otro día estaba llorando sobre su ataúd.

Él me enseñó algo de la peor manera: el tiempo no espera a nadie.

Podríamos seguir suponiendo muchas cosas sobre la vida. Podríamos asumir que mañana le diremos "Hola" a nuestros amigos, o le escribiremos un "Te quiero" en el cuaderno, a esa persona que de verdad nos importa. Puedes darle largas al asunto.

Puedes esperar. O, puedes simplemente dejar el miedo y vivir.

Corre, salta, disfruta. Corre el riesgo y dile que le quieres. Canta esa canción sin importar si desafinas. Baila con tu mejor amiga sin vergüenza a las miradas de desconocidos. Toma tu celular y mándale un mensaje, lo debe estar esperando.

Come ese chocolate y olvida la dieta. Llámalo, dile que lo sientes. Pídele disculpas a esa amiga que perdiste. Dile a tu mamá que vas a tratar de ser mejor. A tu papá que comprendes su carácter.

Lee ese libro que dejas a un lado. Roba un beso o dos.

Acepta lo que dicta tu corazón, él te dará las más grandes aventuras.

Hace más de 3 años

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#3

Hola, querido extraño, nos conseguimos de nuevo.

Una tarde de éstas mientras vagaba, me encontré con una pregunta, con una duda. ¿Pensaba acaso que el mundo cambiaba muy rápido?...

Estuve pensándolo un rato y no llegue a muchas conclusiones al respecto. Sólo me atreví a afirmar lo siguiente:

Que yo no cambio lo suficientemente rápido.

Que el quererle, tras nuestra absurda despedida, se vuelve más idiota con el paso del tiempo.

Que en un segundo pueden pasar millones de cosas y yo sólo quiero escucharlo todo.

Que le extraño, por más daño que nos hagamos, lo voy a extrañar pues fue mi amigo.

Que ya son casi nueve meses desde que mi mitad partió sin decir adiós.

Que le deseo lo mejor del mundo.

Que quiero la felicidad de todo aquél al que alejé de mi vida.

Que no les guardo rencor pero no los quiero cerca.

Que mi pasaje ya tiene fecha y mi partida está próxima.

Que quiero un último abrazo y una última canción.

Que por el Olimpo, te extraño.

Dime, ¿cómo hago para vivir en tu recuerdo?

Hace más de 3 años

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#4

Hola, perfecto extraño.

En ésta ocasión te escribo para clamar tu olvido, no puedo vivir con el deseo perenne de tu regreso, bien sabemos que no es posible, ella no dejará que regreses a mi lar.

Puedo imaginarnos, puedo vernos juntos, como lo hicimos una vez, viendo el cielo y sus estrellas, cantándole a la caprichosa Luna una de nuestras canciones favoritas.

Puede sentir tus labios sobre los míos y tus manos sobre mi rostro, puedo escuchar un "Te quiero" en el murmullo del viento pero sigo sin verte a ti.

¿Cómo podría ésta vida sin vida ser algo bueno para mí? Siento que no puedo respirar porque el dolor de tu ausencia me ahoga, me rompe poco a poco. No quiero tu lástima, mucho menos una palabra de aliento. Conoces mis motivos, creí conocer los tuyos. Me equivoqué.

La soledad es una amiga barata que se olvida de mí cuando se encuentra con tu recuerdo, la detesto. Buscaré con qué llenarla, un nuevo amor, una nueva aventura, un nuevo deseo. Buscaré en los confines del tiempo una pista para aquello que he perdido.

Deseo firmemente que tu porvenir sea maravilloso, no te guardo rencor, no te deseo mal alguno, simplemente deseo que dejes de ser, dejes de estar, dejes de venir aquí, a mi alma caprichosa, a mi ser que grita tu nombre. Quiero dejarte ir. Te dejo ir.

Supongo que el olvido está lleno de obstáculos y pruebas, cada una he de superarla para alcanzar aquello que busco, para alcanzar aquello que me ha sido robado, para poder ser yo, para que puedas ser tú.

Te amaré, de eso no hay duda, pero tengo un amor mayor por mi persona.

Adiós.

Hace más de 3 años

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Freedle
Rango3 Nivel 11
hace más de 3 años

Amo tus escritos ¿Ya te lo había dicho? <3


#5

Perfecto extraño,

Hoy charlé contigo, mientras caminaba la vereda de tu recuerdo. Iba acompañada de una noble amiga, reíamos en medio de la lluvia. Me preguntaba si pensarías en mí alguna vez, mientras andaba por allí, te vi, tan jovial como siempre, ibas de la mano de alguien más y no me notaste siquiera.

Supones en éste momento que esa escena habrá quebrado algo en lo profundo de mi ser, o habrá provocado algún daño. Hoy te vi y por primera vez en mucho tiempo, tu recuerdo no dolió.

Supongo que estamos creciendo, amigo mío.

Tuya, siempre.

Kiowa.

Hace más de 3 años

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#6

Perfecto extraño, te extraño.

Una vez, hace mucho, deseé tenerte por siempre, deseé ser tuya y que tú fueses mío, un deseo por completo egoísta por decir menos.

Hoy, luego de muchos meses, luego de casi dos años de haberte conocido, puedo decir que podría amarte por mucho más tiempo y no debo. Me siento enferma, me siento devastada, me siento fuera de lugar.

En ésta situación mi paciencia infinita me juega una mala pasada, quiero tu felicidad a riesgo de mi dolor, quiero que seas feliz mientras espero tu regreso, quiero que me recuerdes mientras trato de olvidarte.

Nuestros amigos no te nombran, no te mencionan y yo me trago el deseo de preguntar por ti, no le hace bien a nadie mi obsesión enfermiza, mi locura asfixiante, tú estás bien y yo he de aprender a estarlo. Por mi bien y por el de todos, debo huir, debo seguir en la lucha para ganar tu olvido, debes morir en mi memoria.

Siento que más que amor, aún sabiendo que te amo, es un capricho, ese tormento al pensar o imaginar lo que pudimos haber sido, lo que pudo haber pasado.

Uno consigue sus metas a riesgo de sus peores miedos, yo luché por la mía y mi peor pesadilla se hizo realidad.

Te recuerdo con ternura, aún con todas las cosas que nos hicimos, todos los dramas con los que vivimos.

Te extraño.

Escríbeme.

Tuya, Kiowa.

eleachege
Rango17 Nivel 82
hace casi 3 años

Me gustaron mucho tu cartas llenas de reflexiones, meditaciones y no sé, mi repuesta esta en algunos de mis escritos al amor y al desamor. Un saludo @Kiowa. Te sigo y nos leemos


#7

Perfecto extraño,

¿Mencioné que te desprecio? ¿mencioné que te convertiste en una aparición recurrente en mis sueños? ¿mencioné que me dueles?

Quisiera poseer el valor suficiente para llamarte, para escribirte, para compartir una palabra más. Quisiera abrazarte y besarte una vez más para luego largarme. Quisiera que nunca nos hubiésemos conocido. Quisiera que no existieses. Quisiera que no me dolieras.

La última vez que hablamos rechacé tu propuesta. No estábamos listos. Aún no lo estoy.

La última vez que hablamos nos dijimos cosas que no podremos cambiar, yo no quisiera cambiarlas. Siempre me trataste con guantes de seda y por primera vez en mucho tiempo fuiste genuino, fuiste real.

Quisiera decir que hoy, tras un año sin vernos me encuentro bien, que superé ese amor no correspondido, que les conseguí un reemplazo, que no te extraño.

Miento al decir que ya leí tu libro, que ya borré tu número y que tu foto, descaradamente robada, fue ya borrada de mi celular. ¡Hey! Nadie me cree lo guapo que eres. Es la única prueba que poseo.

Mi mamá pregunta por ti algunas veces. Lili y yo le dijimos que eras gay. Cruel, lo sé pero no había forma de hablar de ti sin que hiciera muchas preguntas. Dejaste claro que nuestra absurda relación no podría hacerse pública. Lo lamento, no tenía otra opción.

Estoy volviendo a tener problemas con mi alimentación, sé cuánto te molesta pero estoy teniendo ataques de ansiedad como la última vez. Cantar no me va a sacar de ésta situación.

¿Te conté que dejo mi cabello suelto y gané confianza? ¿Sabes que ahora soy un poco más descarada? Si pienso en lo que tú harías soy capaz de poner mi mejor sonrisa y decirle a la gente lo que espera oír. Aunque usualmente, siempre soy sincera. Eso no ha cambiado.

Quiero que sepas que también lo extraño a él, supongo que no por la misma razón por la que te extraño a ti pero lo hago. Habrían congeniado y habrían hecho competencias para ver quién me conquistaba primero. Los conozco. Tu ego es muy grande y él es muy infantil.

Amor mío, novio, amante, esposo, olvidé nuestros apodos. He de llamarte Poeta. Alguna vez fuiste mi poeta particular. Alguna vez cantaste a mi oído. Alguna vez me llamaste tuya.

Eso quedó en el pasado, junto a ti.

Te amo.

Tuya.

Hace más de 2 años

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Freedle
Rango3 Nivel 11
hace más de 2 años

Te adoro. Adoro cómo escribes. Ya que te den un Pulitzer o algo.

Ryan
Rango6 Nivel 29
hace 4 meses

No logro entender quien era el perfecto extraño...... y que fue lo que hizo para que todo terminara asi


#8

Amor mío,

Creo que nunca te hablé de él, nunca te comenté lo que sucedió entre nosotros, nunca te dije cuán feliz e idiota fui a su lado.

Le amé, también te amé a ti, nunca será el mismo amor pero es lo que siento por ambos, un amor lindo y que no es felizmente recibido.

No me malinterpretes, siento cosas fuertes por ti pero en nosotros todo fue una montaña rusa, intensa y loca. Nunca supe realmente el motivo que te llevó a fijarte en mí, aunque nunca hice la pregunta en voz alta. Simplemente veía tus ojos caramelo y encontraba la respuesta, me amabas.

En cambio, con él todo fue simple pero feliz. Éramos niños buscando música y pizza, buscando divertirnos, buscando problemas pero no fue suficiente, nunca lo es.

He querido regresar a él, me pregunto cómo estará, qué habrá sido de la chica que le gustaba y cómo lo irá con su novia. He estado esperando un mensaje que no llega y por temor a la burla no soy la primera en ir a su encuentro, no puedo, no lo haré.

No puedo regresar a ti aún, hay heridas muy grandes por sanar y una brecha que nos separa que debemos reparar. Falta tiempo, no estamos listos, no estoy lista para regresar a ti, para volver a tus brazos.

Creo que por primera vez he sido sincera en este aspecto, hubo alguien más y hasta que regrese a ti, supongo que habrán otros, es inevitable, tú también tienes a alguien más.

Puede que nos hagamos falsas ilusiones al pensar que volveremos a estar juntos en un futuro. Tal vez no nos veamos de nuevo nunca y tal vez no lo vea a él jamás. Tal vez este pesar que embarga mi sueño sea un desperdicio de sentir, tal vez ninguno piensa en mí pero una parte de mí sigue con esa curiosidad morbosa, con esas ganas de saber, con ese deseo de confirmación.

Hay cosas que no cambian, mi curiosidad es una de ellas, es gracioso cuán fácil era discutir éstas cosas contigo y ahora ya no puedo hacerlo.

He de discutir con tu recuerdo.

Tuya.

Hace más de 2 años

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#9

Perfecto extraño...

Hablemos, hablemos como solíamos hacerlo, como solíamos fingir. Hablemos como cuando creíamos que lo teníamos todo, como cuando eras tú y como cuando era yo.

Hablemos.

Encuentro fascinante la simpleza de mi deseo, no quiero más que eso, quiero hablar contigo, quiero pretender que tenemos algo en común, que no estamos tan lejos, que la distancia entre nosotros no va más allá que este metro que nos separa.

Mi alma necesita tus palabras, aun cuando mi cerebro grita pidiendo paz. Siendo sincera, no podría estar más asustada con nosotros, con lo que nos depara el futuro, con lo que será de mí, con lo que será de ti. No quiero pensar en lo que vendrá, no quiero fantasear en algo que sé no podrá pasar.

Mis planes se basan en ideales que hasta para mí son algo fantásticos pero si te digo la verdad, me hacen feliz, me hacen sentirme viva y consiguen levantarme a diario con una sonrisa.

Mientras ideo un futuro lleno de colores que llenan mi alma, quiero escucharte a ti, quiero escucharte aún cuando el reloj nos roba la vida y se lleva nuestras oportunidades, quiero oírte una vez más.

Platícame sobre tus miedos, sobre tus sueños, sobre tus deseos. Cuéntame todo y luego vete, luego fúgate, vete de mi hogar.

Vete sin miedos, sin reproches, sin excusas. Déjame, así como yo te dejo a ti.

Con amor,

Kiowa.

Hace más de 1 año

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#10

Perfecto extraño,

Quiero pertenecer a alguien, quiero que alguien me pertenezca. No es ese deseo de posesión egoísta, de eso ya tengo mucho, quiero que alguien añore tenerme cerca y ser libre al mismo tiempo.

Quiero vivir aventuras, no saber qué haré mañana, ni lo que cenaré ésta noche, quiero lo inesperado, quiero la pasión de lo incierto, quiero ser amada plenamente.

No quiero planes, no quiero una tarjeta de navidad, no quiero sentir que me asfixian con deseos que no son míos, que me han sido impuesto por una sociedad cuadrada que solo busca familias en masas. No quiero pertenecer a ese grupo y despertar 10 años después odiando mi vida.

No quiero tener la casa, el auto, el perrito y los niños, no me niego a tenerlos alguna vez pero no quiero que mi vida se base en ese panorama tan simple, tan vano, no quiero revivir los planes que han tenido todos por siglos: estar casada debe ser tu mayor aspiración.

Quiero colores.

Quiero saltar de un avión, quiero bañarme en una cascada, quiero aprender 5 idiomas, quiero gastar mi dinero en los necesitados, quiero ayudar en un refugio, quiero conocer nuevas ciudades, quiero correr a las 3 de la mañana en una calle desierta, llena de adrenalina por haber hecho una travesura, quiero cantar en frente de cien personas para luego huir avergonzadas.

Quiero vivir.

Quiero alguien me acompañe en todas éstas aventuras y yo acompañarle en las suyas, porque para mí eso sería la demostración de amor puro que busco, vivir al día y ser feliz.

Así que querido mío, ¿piensas tú que mis deseos son egoístas?

Hace más de 1 año

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#11

Amor mío,

Últimamente he pensado mucho, he visto como las personas van y vienes de camas que no prometen una segunda oportunidad, de amores que duran 5 minutos, de sudores y placer que no son gratificantes.

He visto cómo las personas van por la vida destruyendo su alma por 5 minutos de tonteos, por 5 minutos de capricho, por 5 minutos de desamor. Van por la vida no queriendo amar, van por la vida queriendo jugar.

He de respetar los deseos ajenos, supongo. A mí no me entusiasma la idea de entregarme a alguien a quién no amo, a alguien al que no pertenezco, a alguien que no me pertenece, a alguien que no me respeta.

Mis amigos van por la vida exponiendo sus tácticas de conquista y cuán fácil les resulta llevarse a una mujer a la cama. "Una cerveza", "una salida al cine", "un helado", "unas palabras bonitas" y listo, la pobre ingenua se entrega, se da por vencida a la emoción que promete ese pequeño momento de 5 minutos, independientemente del tiempo que destinen todos ellos para tal promesa.

Vamos por la vida fingiendo que el amor es igual al sexo. Luego de 24 años me ha resultado más sencillo llegar a la siguiente conclusión: no todo el que ama practica sexo, ni todo el que lo practica, ama.

En inexperiencia he conseguido comprender algo: no estoy hecha para los tonteos.

Me lo han propuesto, me han intentado enamorar con viles estrategias, al ser la única niña de cuatro hermanos, las conozco todas, sé qué es real y qué no lo es, sé jugar con la mente de los muchachos, sé ser zorra sin tener que desnudarme y los hago sufrir por ello pero no obtengo felicidad en ello, no consigo amor.

Y eso es lo que al final importa, amar y ser amado.

¿Qué sentido tiene entregarte y pertenecer a alguien por un corto tiempo si al final te deja con un vacío horrible que no puedes llenar?

No te juzgo, perfecto extraño, por pretender amarme para conseguir tu cometido, no te juzgo pues sé que aunque te negabas a admitirlo, me amaste profundamente pero no me amaste lo suficiente y yo me amo mucho como para cometer ese error.

Prefiero seguir siendo lo que he sido, una reliquia, una virgen que será sacrificada por la salvación de la humanidad, prefiero seguir siendo objeto de burlas hasta estar con alguien que me haga sentir querida cada minuto, sin egoísmo ni dobles intenciones.

Quiero seguir esperando porque sé que la ganancia será maravillosa y yo tengo la paciencia que se requiere.

Un beso, K.

Hace más de 1 año

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#12

Perfecto extraño,

Hoy te escribo para conocer tu opinión una vez más, para que me escuches de nuevo, ya que siento que tú encontrarás mi siguiente misiva sincera, sabrás comprender lo que quiero transmitir, sentirás mi deseo y me ayudarás a preparar lo que el futuro me depara, porque me conoces.

Ésta noche quiero que leas una carta dirigida a mi futuro esposo, a ese que aún no he visto, ese que está en algún lugar esperando por mí y que conoceré una tarde, mientras transito la vida buscando una nueva aventura, mientras tropiezo por las calles de la soledad a la espera de su encuentro.

Lo conozco y él me conoce a mí, me lo conseguí en un sueño y me negué a amarle en un principio, hasta que me conquistó, logró tomar mi corazón y llevarlo consigo, logró hacer que me enamorara de un desconocido y ahora debo encontrarlo, debo regresar a su lado, porque él está esperando por mí.

La siguiente carta le pertenece, es suya, aún no sé si formará parte de mis votos o se la recitaré el día que lo encuentre o simplemente aguarde a nuestra vejez, únicamente sé que es suya.

"Vida,

Supongo que no hay mejor manera de llamarte, podrías ser Mateo, Santiago, Josué o Ricardo pero hoy te llamaré vida, eso eres, mi vida.

Tardé un poco en llegar a tu lado, sé que lo hice, lo siento. Tardé en encontrar el rincón en el que me esperabas, en el que aguardabas mi llegada pero aquí estoy, aquí estamos.

Con un montón de lunas por delante o sencillamente una llovizna fría.

Estoy aquí, ante ti, pretendiendo no estar nerviosa, ni que hay personas observando mis acciones, fingiendo ser fuerte para no arruinar mi discurso.

Quise preparar toda una metáfora en la que tú y yo estábamos destinados a estar juntos, en la que no había otra forma en la que las cosas podrían haber terminado, en que ésta era el único final que teníamos pero ya eso lo sabemos.

Te conozco desde antes de encontrarnos y tú me conoces a mí, te di dolores de cabeza mientras me negaba a dejarte entrar en mi vida, no me arrepiento, de haberlo puesto sencillo me habría aburrido en dos minutos. Tú conseguiste que la situación cumpliera con mis gustos, que fuese loca y representara una aventura y te lo agradezco.

Has hecho todo lo que ha estado en tu mano para hacerme feliz y lo que no sabes es que lo soy desde que desperté esa mañana, luego de haberte conocido, desde que correspondí tu sonrisa torcida que anunciaba locuras. Lo soy desde que saltamos muy alto para caer al suelo llenos de alegría y darnos cuenta que nuestra compañía era lo que buscábamos.

Compartimos sueños y sencillamente no somos una pareja común, ni siquiera la forma en la que nos conocimos lo fue, ni hablar en cómo explicarle al mundo que tú y yo amanecimos una mañana con una sonrisa en el rostro por haber encontrado a nuestra alma gemela.

Mis amigas se ríeron de ello en cuanto lo comenté, decidí esperar a estar ante ti para que sus ojos vieran lo real que fue y lo feliz que soy.

Eres lo que busco y mucho más, tu corazón ha sido sincero y tierno al recibir el mío, lleno de grietas y lágrimas, conoces la historia y conoces al perfecto extraño.

Tenemos diferencias, tienes tus metas y yo las mías pero en algo coincidimos: no nacimos para vivir de convencionalismos.

Gracias por aparecer esa madrugada, por obligarme a quedarme a tu lado hasta que me enamoré de ti, por hacerme reír cuando lloro, por acompañarme en cumplir cada jodida idea que aparece por mi mente, por enojarte conmigo pero luego amarme como siempre. Gracias por ser y estar.

No te prometo un mañana, no te prometo ser perfecta, te prometo un hoy y un cielo estrellado, es todo lo que puedo ofrecerte, es todo lo que tengo.

¿Qué dices? ¿lo tomas?

Te amo."

Esto va dedicado a mi futuro esposo, cuando le encuentre, las lunas en soledad habrán valido la pena.

K.

Hace más de 1 año

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#13

Amigo, amor, perfecto extraño.

Te amo, ya ni sé la razón por la que lo sigo negando, te he amado desde que tengo conciencia. Te he amado cuando nadie más lo ha hecho pero seguimos así, distantes, sin cruzar nuestros caminos, sin saber dónde estamos.

Conocimos nuestro destino, no era el mismo. Conocí el amor de mi vida en un sueño y espero tú consigas el tuyo algún día.

Te amo porque es sencillo y no hiere a nadie. Te amo porque no hacerlo sería matar de a poco mi humanidad.

Quisiera pudieras ver mi alma como veo la tuya, quisiera que entendieras que alguien te ama y daría su alma por ti, aunque no sea yo.

Hay distintos tipos de amor, el mío fue muy infantil y muy poco. El que me han ofrecido no ha sido el adecuado.

He amado a muchos y ellos me han amado a mí. No coincidimos mucho tiempo en el camino pero sí lo suficiente como para aprender a amarnos a destiempo.

He conocido la bondad, la alegría y el desprecio con el que pueden tratarme y con el que puedo responder. He recordado que siento profundamente y que le tengo miedo a la vida.

He estado aquí por mucho tiempo y no sé si lo esté por mucho más.

Lo único que sé con seguridad es que te amo.

Tuya, K.

Hace alrededor de 1 año

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#14

Tu recuerdo me acosa, araña mi alma buscando un vestigio de lo que fuimos, una señal para aceptar tu regreso, una palabra, una suplica pero no puedo hacerlo, no de nuevo.

No pretendo recriminarte nada, hablar de todo el mal que nos hicimos y las consecuencias de nuestro desamor, no puedo orillarnos a intentar una vez más, a entablar una conversación que no tiene ningún fin. No pondré en escena mi corazón para conseguir sea humillado una vez más. No podemos.

Hace un par de años supuse que todo estaría bien, que conseguiríamos ser cordiales el uno con el otro, que lograríamos ser felices con nuestra amistad, no tuvimos éxito. Conseguimos arruinar nuestra oportunidad una vez más.

¿Te cuento un secreto? Ya no recuerdo qué me hizo enamorarme de ti, ya no recuerdo cuándo te conocí, no sé como hablamos por primera vez, ni cuánto hace que nos olvidamos. No recuerdo nada más que nuestra risa en el viento y la esperanza de un quizá, un quizá que perdió valor hace mucho.

He echado de menos tu voz, antes solía pensar que llamarías, que dirías que todo estaría bien y seríamos como antes. Luego de un tiempo decidí que no quería recibir esa llamada, que no quería escucharte decir que todo estaba bien, que no quería sentir mi alma siendo robada de a poco porque no podría resistir que tú no estuvieses aquí. Escogí ignorarte, escogí huir, porque era la opción prudente, la opción fácil.

La opción cobarde.

Si bien te amé en algún momento de mi absurda vida, en ésta adolescencia desesperada, en éste naufragio de sentir, quiero que sepas que nuestras acciones mataron lo que pude haber sentido alguna vez, porque no tenía la fuerza para seguir luchando por un imposible.

No tuvimos oportunidad y no la tendremos.

Bien dicen por ahí que ni en un día se quiere ni en dos se olvida pero nosotros nos encargamos de olvidar todo, de no dejar evidencia y de destruir ilusiones. Dejamos de ser y pasamos a actuar como alguien más, te agradezco haberme dado ésta lección de vida, una dura de entender, una que al fin y al cabo me salvó de muchas batallas. Gracias.

Quisiera decir que ésta es mi carta de despedida, sabemos que esa afirmación es falsa, ni tú me olvidas a mí ni yo consigo escapar del recuerdo de nuestra risa. A fin de cuentas, es lo único genuino que tenemos, lo único que me queda de lo que un día fingimos ser.

Te volveré a escribir, de eso estoy segura, volveré a coincidir contigo, volveré a clamar tu olvido cuando escuche las notas de una guitarra pero en mi camino espero encontrar otros como nosotros, otros que consigan hacerme despertar, otros que quieran intentarlo, otros que sientan que yo no miento.

Quiero poder dar un salto fuera del abismo en el que me sumerjo, uno que me roba el aire y que no me deja dormir, uno que está plagado por el vacío que dejaste al marcharte, uno que no he podido llenar.

Tendré que intentarlo, pronto, mi tiempo se acaba.

K

Hace alrededor de 1 año

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#15

La oscuridad me arrastra sin poder evitarlo, sin poder impedir que éste desastre continúe su paso de destrucción, la danza eterna entre los deseos suprimidos de unos corazones egoístas, una pesadilla.

He pretendido por mucho tiempo pensar que todo está bien, que tomamos la mejor decisión y aunque ciertamente, fue la decisión correcta, siento que no cerramos nuestro libro, no arrancamos la página, no dijimos adiós y eso es lo que me mantiene en vela a diario. La imposibilidad de avanzar.

Tú y yo fuimos testigos de los estragos que dejó nuestro amor, no solo en nuestras vidas, en la de nuestro entorno, en nuestra alma. No tuvimos límites, no supimos detenernos y ahora estamos frente a frente mirando en los ojos del otro el vacío de la miseria.

Yo quería ser feliz y lograr soñar, tú querías crecer y vivir la realidad. No queríamos lo mismo, nunca lo hicimos, ahí está la génesis de nuestro problema, no pudimos ser uno y en libertad.

Quise escuchar tu alma, quise sacrificar mis sueños, quise permanecer a tu lado vendiendo mi alma al diablo para conseguirlo. Pensaba que valías la vida, cuando sólo vales la pena.

Tal vez debería permitirte hablar, permitirte explicarme la razón por la que actuamos así, porque decidiste aferrarte a tus caprichoso deseo en vez de compartirlo conmigo. Necesito explicaciones que no podrías darme, no sin renunciar a lo que eres.

Concebí un mañana pintado de colores, pintado de esperanza, cuando a mi lado solo estaba el lobo feroz dispuesto a soplar mi vela para alejarme de todo, porque justo en el atardecer de mi nostalgia conseguiste alejarme lo suficientemente rápido para evitar que sufriese lo que no me correspondía.

No estuviste para mí en mis victorias pero yo estaré en la distancia dándote ánimos en tus derrotas, no te guardo rencor, no aún.

Regreso más tarde, me llama el deber.

Tuya, K.

Hace alrededor de 1 año

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eleachege
Rango17 Nivel 82
hace 11 meses

Esa noche volví a idealizarla y la brevedad me obligó a besar su alegre sonrisa. La sorpresa ondeó en su rostro al separarse de mí, pero me tomó de una mano y la seguí en su carrera camino del bosque. Al llegar al pie de la colina me soltó y subió hasta llegar a la loma, levantó sus brazos con las manos clamando hacia el cielo y la vi volar perdiéndose en la inmensidad para dejarme como un perfecto extraño en medio de un vacío.
Escribes con tanto sentimiento @Kiowa, que al leerte me parece escuchar el musitar de tu voz. Saludos.

Kiowa
Rango6 Nivel 28
hace 11 meses

Mi alma se llena de paz al leer tan bellas palabras, @eleachege, te agradezco profundamente.

Lamento su abandono. Tal vez regrese un día a tu lar. Tal vez escuches su voz en el murmullo del viento. Tal vez, sólo tal vez, puedas encontrarla un día y nada de esto habrá sido en vano.
¿Podré decir lo mismo sobre mi perfecto extraño?


#16

Perfecto extraño,

En mi continuo afán de desechar mis sentimientos, he frecuentado tus libros, tus canciones, tus recuerdos, busco con ello ahogar mi alma con la esperanza de aborrecerte por completo.

No descifré otra forma de dejarte ir, habiendo escapado hace tanto tiempo. No conseguí la manera de recuperarme, de recuperar lo que era, porque perdí la práctica tras tantos fracasos.

Debería existir un grupo de apoyo, de esos que procurar ayudar a los adictos, porque eso soy, una adicta a ti, con todas sus letras, no me queda más remedio que admitirlo.

Pido al cielo cada día por mi deseo, porque lo único que he pedido en todo éste tiempo, se haga realidad. Quiero ser feliz aunque sea con alguien más.

Me encantaría echarte la culpa de todos mis males, aún lo hago en silencio pero la realidad es otra, lo que sentí por ti se clavó tan profundamente que creo que nadie tomará la ardúa tarea de enamorarme de nuevo, de hacer que confíe una vez más en alguien distinto, de hacerme creer.

Entiendo que es un problema que me compete a mí, que sigo aferrada a un imposible y a ellos que no luchan por lo que quieren. Porque el otro escenario que se expone ante mí, no es tan encantador como el que quiero creer: no podré ser amada por nadie.

Y sé que ahí fuera, hay alguien esperando por mí, que me está buscando tanto como yo lo busco, porque la felicidad se consigue luchando por ella y el amor no toca a tu puerta si no sales a buscarlo.

Amor mío, ayúdame a escapar de ti, ayúdame a encontrarle, dile que lo espero como cada día, vestida de nervios y bañada de ilusiones, que aunque no tenga más que mis locas ocurrencias y mi corazón roto para ofrecer, no planeo rendirme una vez nos encontremos.

Dile que lo amo y que disculpe la demora, que perdí el metro y en Caracas hay mucho tráfico. Dile que estoy aquí, que me busque.

Dile.

K.

#17

Desconocido,

¿Cuántas veces me he despedido ya? ¿Cuántas veces he llorado tu olvido? ¿Cuántas veces tendré que pasar por esto? ¿Qué hicimos para pasar por esto?

Tal vez sea mi capricho de enamorarme con letras, mi deseo inocente de conseguir la bondad en el acompañante de mi alma, tonta niña que cree en príncipes aún cuando sabe que no pertenece a la nobleza ni los príncipes se enamoran de las plebeyas.

Necesito alguien que se siente conmigo, que comparta sus temores y sus deseos, que viva aventuras conmigo, que viva sus tragedias, que viva. Necesito con quién compartir un café en la mañana con un pan dulce, con quién preparar la cena y con quién pelearme a la hora de dormir porque me robo la mitad de la cama para mí.

Necesito quién esté para mí porque sé que yo estaré siempre, sé que daré mi alma, sé que si lo merece entregaré mi vida entera a cambio de su compañía y su complicidad.

Podría llamar a mi puerta, enviar un correo, un mensaje, presentarse y conquistarme de a poco, porque aunque me niego a diario es lo que deseo en lo profundo de mi ser, ¿acaso no es lo que buscamos todos?

Quiero compartir mi vida pero mejor iniciemos con un café.

K.

#18

Me enamoré de sus letras y supliqué su regreso, porque no hay más grata sorpresa que oir de sus labios mi incierto porvenir, porque en el abismo de lo imposible reposa la sucursal de mi fantasía, porque los pequeños detalles valen más que una casa en la playa y porque un suspiro enamorado suma más que mil orgasmos.

Me enamoré de sus letras porque no conocí más de usted, porque no conseguí la manera de acercarme que comprobar su existencia. Me enamoré de su cinismo, me enamoré de lo irreverente, me enamoré de su sabiduría.

Me enamoré de lo magnifico que aguarda en su mirar, me enamoré de lo que provoca y de lo que cultiva, me enamoré como niña, me enamoré como anciana, me enamoré cometiendo el más divino pecado, porque eso hacen los enamorados.

Me enamoré cuando quisiera desenamorarme, porque para amarle debo encontrarle y usted no quiere ser encontrado. Me enamoré de lo desconocido, me enamoré de la promesa.

De algo me arrepiento y es de no haber llegado primero, de no haber estado para curar su corazón la tarde en que lo rompieron, quiera el cielo brindarme la oportunidad, quieras tú hacerlo.

Yo aquí espero, a la orilla de mi deseo, con el cálido abrazo en pausa hasta tu regreso.

Espero,

K.

#19

He forzado una vez más mi historia, no hay excusa que valga, el querer conocerle me ha llevado a cometer la estupidez de actuar como lo hice contigo.

Cuánto me gustaría escuchar tu voz una vez más, con el regaño constante y tu ceño fruncido al notar que jamás haré lo que me dices, porque mi orgullo es más grande que mi arrepentimiento, porque no quiero darte el gusto, porque no me da la gana de que tengas la razón pero por favor, háblame.

Me río en silencio, recordando cuánto te hacía rabiar, cuánto te hacía sufrir por mi impertinencia y ahora estoy aquí, repitiendo los mismos errores a causa de mi inmadurez, a causa de mi terror y mis ansias.

Alguna que otra vez me imagino siguiendo el consejo de mis amigas, acostándome con alguien por lujuría, sin sentimientos en juego, sin posibilidad a errores pero eso no hace más que mortificar mi alma, yo no soy esa persona, yo no consigo placer en lo mundano, no consigo alegría en lo que no llena el alma.

Soy una niña disfrazada en el cuerpo de una mujer. Soy una más que sueña despierta, soy una mañana de abril, soy una persona con defectos y he aprendido a luchar con ellos encima, no concibo otra manera que luchar a diario, tratando de cumplir mis sueños.

Necesito un consejo, perfecto extraño, necesito tu madurez, te necesito a ti.

K.

#20

He estado confesando mis amores, bueno, los que tú conoces pero hay uno especial que nadie conoció, un secreto del que sólo Dios tiene conocimiento.

Julián.

Él es un par de años menor que yo, lo conocí en el bachillerato, forjamos amistad en mi último año. Le gustaba, eso lo supe y decidí evitar a toda costa que lo confesara en voz alta. No podía estar con alguien menor que yo, ¿qué dirían las personas?, ¿qué dirían mis padres?, ¿qué dirían los suyos?

Sin embargo, nuestra amistad continuó, él tuvo amores, yo los míos, nos queríamos, pretendíamos ser amantes a los ojos de los curiosos, aún cuando no tuviéramos más que una linda amistad, un amor hasta fraternal.

Esa fue la mentira que me inventé para poder disfrutar de su compañía.

Nos unía la sublime caricia de la música, amo cómo canta, su voz es una brisa que arrasa todo a su paso, es hermosa y siempre se lo he dicho, me siento orgullosa de lo que ha alcanzado. Siempre seré su admiradora número 1, aunque él no lo sepa. Lo admiro.

El día en que realmente tuve conciencia de lo que sentía por él, huí como una cobarde, huí sin detenerme porque eso era más sencillo que enfrentar mi alma y mi corazón. Lo dejé ir, no podía arrastrarlo conmigo.

Había peleado con mi noviecito y lo digo de esa forma, no porque le guarde algún tipo de rencor, no, lo amé en alguna etapa de mi vida; lo digo de esa manera porque no fue más que una relación de niños, al menos de mi parte.

Continuando con mi relato, había discutido con mi novio, nos habíamos distanciado y yo necesitaba un amigo, un hombro en el que apoyar mi pesar. Recurrí a él tras meses de no habernos vistos, eso era lo curioso, Julián y yo nos veíamos por temporadas y nuestro cariño era el mismo, al menos el que yo sentía por él. Me invitó un helado, conversamos un rato, cuan película, empezó a llover, entre las risas y el frío él decidió hacer lo que siempre temí, trató de besarme, no lo consiguió.

Me sentí muy mal, porque aún cuando mi corazón lo haya querido en el pasado, estaba con alguien, al que por mucho enojo le tuviese en ese instante, merecía respeto. Él se decepcionó, lo vi en sus ojos, no dijo nada, yo no dije nada. Me fui de ahí, no volvió a responder mis mensajes, no volvió a atender mis llamadas, no regresó a mí, se cansó de lo poco que podía ofrecerle.

Yo me cansé de lo poco que podía ofrecerle.

Nos volvimos a ver un tiempo después, él con el alma hecha pedazos, habían asesinado a su novia, lo vi en sus ojos, le dolía pero su orgullo no permitía que le ayudásemos, nunca dejó que las personas sintieran lástima por su pesar. Lo acompañé unas horas, conversando de todo y de nada pero la chispa que nos unía no estaba, ya era demasiado tarde para recuperarle, lo más sano que pude hacer por nosotros fue marcharme, vivir de su recuerdo, porque es más sencillo recordarlo, a luchar con su indiferencia.

Todo éste tiempo se ha convertido en mi secreto, ha sido mi más bonito recuerdo y me devano los sesos tratando de imaginar qué habría pasado de haber arriesgado todo, lo que posteriormente perdí, correspondiendo ese beso que no nos dimos.

No me he arrepentido de ninguna de mis decisiones en la vida en voz alta. Lo único que lamento realmente, es no haberle dado la oportunidad a Julián, de haber preferido su amistad a un amor más profundo.

Él no lo sabe, creo que no se lo diré nunca, no vale la pena pero lo amé, lo amé esa tarde de lluvia, con sus manos acariciando mis brazos para espantar el frío. Lo amé cuando se acercó a robarme un beso y giré el rostro para mirar la plaza, lo amé cuando huí como una cobarde, lo amé cuando traté de animarlo y aún lo amo, cuando nos separan miles de kilómetros de distancia.

Lo amo, porque será mi secreto, el que no he compartido más que con Dios y ahora contigo perfecto extraño. Lo amo, porque es imposible no amarle, si tan sólo lo conocieras, lo sabrías pero lo amo, como se aman los ideales, como se ama la fantasía.

Lo amo y le deseo lo mejor que la vida pueda ofrecer porque no hay menos que pueda merecer.

Éste es mi secreto, mi confesión, nos leemos en otra ocasión, perfecto extraño.

Tuya, K.

#21

Hay personas que no ven lo que hacen mal pero bien que les sale de maravilla eso de criticar.

Soy muchas cosas, soy dramática, soy malcriada, soy floja, soy soñadora, soy pesimista (la mitad de las veces), soy alegre, soy amorosa (con los que quiero), soy rencorosa, soy orgullosa, soy fuerte, soy sincera, soy temerosa, soy crítica, soy necia, soy engreída (mucho) y quiero pensar que soy justa.

Me molesta el oportunismo. Me molesta la gente que se aprovecha de la buena voluntad, que busca el provecho propio, que procura conseguir un beneficio, independientemente del que sea, sin medir consecuencias. Hay personas que aún obrando mal, pretenden tener la razón, podría dar una lista.

Hay personas hermosas, que te brindan la mano sin esperar nada a cambio, que son bondadosas, cuyo único propósito es tratar de ayudar. Hay persona que valen la vida y me encantaría poder ayudar a cada una de ellas. Hay personas que son tan bellas que pueden iluminar una habitación y no hablo de una belleza física, esa no me interesa en absoluto, es la luz que poseen. Me encanta poder decir que conozco muchas de esas personas.

¿Qué clase de persona quieres ser?
¿El parásito que busca absorber todo a su paso? ¿O la luz que ilumina el camino del necesitado?

#22

Ay, perfecto extraño...

Soñé sobre él hace un par de noches, le reclamé nuestro desamor, nuestros infortunios. Le reclamé su desconsideración.

Paseaba bromeando junto a mi mejor amigo, compartiendo historia sobre los últimos meses hasta que apareció en el campo de visión de ambos. Con su absurda sonrisa y el deseo de arreglar de nuevo todo lo que había pasado. Me di media vuelta y continué mi camino sin dirigirle la palabra, no pretendía volver a sucumbir en lo que alguna vez fue.

No lo iba a permitir.

En uno de los pasillos de mi antigua universidad, sentada en el suelo con mis cosas esparcidas en abandono como solía hacerlo siempre, ríendo con la tonterías que me contaban mis amigas y viendo a las personas pasar, allí me encontraba cuando apareció nuevamente, saludó a todos con el mismo carisma que solía usar conmigo, se acercó, tomó mi rostro y me besó.

Solo un beso robado, como que el que intentó robar en una de nuestras citas pero que yo no fui lo suficientemente valiente para permitir.

¿Sabes lo gracioso de todo? No sentí nada, no sentí lo que pensé que sentiría cuando ocurriese tal acontecimiento.

Se disculpó, se disculpó de forma genuina, no pidió mi amistad, no deseo que retomasemos contacto, sólo quería perdón y yo le perdoné, porque eso le daría paz, nos la daría a ambos.

Me brindó la única sonrisa real que le he visto, ni siquiera era real, fue todo producto de mi imaginación, mis desvarios pero quise creer que todo fue cierto, que él estuvo allí despidiendo lo que alguna vez fuimos y deseando con sinceridad mi felicidad.

Siempre he extrañado lo que no fuimos, dejando de asumir lo que en realidad somos: dos idiotas que no saben querer, ni conservar una amistad.

Me enamoré del patán idealizado en el que lo convertí, bueno, no completamente idealizado pues sabía que era un patán casi desde el momento en que dijo hola.

Supongo que ese fue el cierre que siempre estuvimos deseando o al menos, el que yo necesitaba, me quedan personas por olvidar, amores por superar y dolores por enterrar pero él fue el primero de ellos.

Tal vez debería darle un nombre, tal como hice con Julián pero la diferencia con Julián que se convirtió en un secreto que oculté por casi 10 años, en plan de "pueblo chico, infierno grande", ellos no tienen porque tener más protagonismo en mi historia que las modestas intervenciones que hicieron.

Ese él de éste capítulo, no es más que un recuerdo en mi libreta y una tarde compartida, desde éste instante con el firme propósito de ser feliz, lo he de dejar escondido en un rincón hasta que lo olvide.

¿A ti cuando te dejo de sentir, perfecto extraño?

#23

Perfecto extraño,

Hoy le dije adiós, hoy me despedí de esa amiga que solía adorar, porque pensé que era mi amiga, pensé que teníamos algo en común, me engañé pensando en su bondad, en su alegría, quise pensar que no era egoísta y que me quería aunque fuese un poco.

No logré mantenerla aquí con nosotros, porque se hizo pasar por cordero y nos juzgó como malas personas, fue absurdo el tratar de retenerla, su libertad no era mía ni de nadie, ella escogió hacernos sentir miserables y yo escogí no rendirme en nuestra ilusoria amistad.

Hoy decidí dejar el dolor por una amistad que no fue real, o al menos una que solo fue significante para mí, me dolía más de lo que me dueles tú, porque en su momento necesité de esa amistad, porque en el infierno de ésta ingrata historia tuya y mía, fue mi apoyo incondicional.

Mi error fue ese, creer que por ser mi apoyo, yo sería su amiga por siempre y que no se alejaría con el viento como lo hizo, pensé que se quedaría y viviríamos nuevas aventuras, compartiríamos desamores mientras la edad se nos iba encima.

No fue así.

Yo fui su amiga, ella fue solo alguien que deseó ayudar en un momento y luego se aburrió de la rutina.

¿Sabes? Su excusa fue "necesito encontrarme y quererme", lo entendí, de verdad que sí lo hice, lo que no entendí es como puedes dejar de lado, todo el cariño que te profesan tantas personas para huir sin dejar más que un recuerdo amargo y peor aún, hacernos sentir culpables de tus males porque no había nada más sencillo que hacerlo.

Es por eso que tomé la decisión de despedirme, de dejarla ir, porque aunque su recuerdo me duele de vez en cuando, más cuando los recuerdos de tu nombre me atacan y sus palabras no logran calmar mis lágrimas, no puedo permanecer aferrada al deseo de una amistad que nunca pasó del intercambio de quejas sobre la vida.

La dejo ir y le deseo lo mejor del mundo. Tal vez encuentre mejores amigos y su soledad se llene de nuevas maravillas. La recordaré con cariño y me conformaré con lo poco que vivimos juntas, porque tengo muchos amigos que me aman y que no merecen que los ignore por luchar contra el recuerdo de un fantasma.

Lo hago por ellos pero sobre todo, lo hago por mí.

¿Cuándo te dejo ir a ti?

K.

Freedle
Rango3 Nivel 11
hace 4 meses

Tal vez encuentre mejores amigos y su soledad se llene de nuevas maravillas.


#24

Amor mío.

Hoy recibí el cuarto rechazo más duro en la vida. No es que no haya sido víctima de rechazos a lo largo de mi corta vida, solo que hay unos que pesan mucho más que otros.

El ser rechazada por chicos en el plano amoroso o por personas que no me consideran suficiente como para pertecener en su círculo de amigos, jamás ha sido un problema para mí, ni lo será mientras tenga a mis amigos cercanos y música para entretenerme.

Te hablo de un rechazo que hace mella en mi orgullo, el académico.

Me conoces, desde niña he querido dos cosas: hablar inglés y viajar por el mundo. Conseguí hablar inglés, es mi idioma favorito. Quiero viajar pero para ello necesito educarme, quiero hacerlo mientras trabajo, mientras ayudo a cambiar al mundo.

Hoy durante mi almuerzo, luego de cuatro meses de espera, recibí el peor correo que podría recibir, mi rechazo.

Había solicitado en tres programas distintos la oportunidad de ser beneficiada con una beca de estudio en España, era mi única oportunidad, la perdí.

¿Sabes que estoy aterrada?

Siento que pierdo la vida, que no estoy haciendo nada con el tiempo que tengo, que la gente vive sus sueños y yo jamás podré cumplir los míos porque tal vez el destino así lo quiere, quiere que permanezca aquí en las cuatro paredes de mi habitación, a la espera de mi despedida.

Amigo mío, no sabes cuánta impotencia siento, cuántas lágrimas he derramado por no poder cumplir mis deseos, supongo que la lección de esto es que no puedo soñar, no debería. Me llené de historias en las que la protagonista conseguía sus metas y yo no he podido hacer más que aprender a hablar inglés.

Me siento deprimida, quiero huir, quiero irme, quiero estar muy lejos.

Éste cuarto me asfixia, siento que el mundo cae sobre mis hombros y no puedo hacer mucho para detenerlo.

Estaba muy ilusionada, era mi oportunidad, pensé que tras tanto luchar podría conseguir un rayo de luz entre todo este caos pero el universo decidió que yo no lo merecía, porque aparentemente no lo merezco.

Luego quise hablarte, quise que escucharas mi despecho pero descubrí que eras feliz, no puedo molestarte, no de nuevo.

No sé qué hacer, tú no me ayudarás y yo no puedo ayudarme.

Te extraño, sé feliz.


#25

Amigo mío.

Te he llamado de muchas maneras y te he culpado de cada uno de mis males porque siendo sinceros es la manera más sencilla de continuar con ésta locura que llamo vida.

Lo lamento.

Bien o mal has estado para mí en mis altos y bajos, en silencio o riendo de mi miseria pero has logrado que tu presencia llene el vacío que alguna vez puedo llegar a sentir.

Has estado como ella.

Ella fue mi mejor amiga cuando tenía 14 años, recién llegada a un pueblo donde no conocía a nadie, donde era nadie y donde no lograba conseguir amigos, ella llegó y se hizo mi amiga porque tiene una facilidad para agradar que no conseguí entender hasta entrada mi edad.

Ella rió conmigo en mis desastres, se arriesgo en los grupos a los que me inscribía para tener algo que hacer los viernes en las tardes, con el firme propósito de no llegar temprano a mi hogar, tomó conmigo en esa fiesta de quince años un whiskey que sabía mal y al que le añadimos coca-cola, cometiendo el mayor de los pecados al ser unas novicias en el tema.

Ella se atrevió a decir que debía dejar ir a ese chico que tanto me gustaba porque no estábamos destinados a estar juntos y no valía la pena luchar por algo que no era para ti, aún cuando ese chico era su amigo.

Luchamos por conseguir nuestra entrada en los estudios superiores, ella queriendo ser militar y yo queriendo ser periodista pero el destino nos orilló a tomar otros caminos. Terminamos por ser contadora y en mi caso abogado, supongo que algo nos deparaba la vida en ésta situación.

La vida se complicó cuando la vida universitaria abrió sus puertas, ya no frecuentábamos tanto como antes, aun cuando buscamos el tiempo cada fin de semana en el que regresaba a mi hogar desde la universidad.

Nos distanciamos.

Seguimos pretendiendo ser amigas, en mi caso porque no podía olvidar que ella fue la primera amiga que tuve en ese miserable pueblo y ella no sé muy bien la razón, supongo que guardaba en su interior algún vestigio de ese cariño fraternal que alguna vez nos unió.

Cuando comenzó mi etapa con los chicos y comencé a salir con el que sería mi novio, ella comenzó a distanciarse aún más, me ocultó que tuvo un novio porque había insinuado que era algo raro, su madre la delató y yo callé para no tocar de nuevo el tema.

Debo suponer que no me tenía tanta confianza después de todo, como para ocultar algo tan importante en su vida, como lo fue ese "novio".

Teníamos una conocida en común que llegué a considerar mi amiga pero terminó traicionando mi confianza de una manera desagradable, aunque teniendo todo en perspectivo fue tan victima como yo lo fui pero en ese momento estaba enamorada y no veía razones, confié en las personas equivocadas.

El punto es que en el momento en el que me tocó abandonar ese pueblo, ella prometió ayudarme, me dio su palabra para luego fingir un montón de excusas para no cumplir con su promesa y así asistir a la fiesta de cumpleaños que le organizaron a esa conocida.

Me dolió, me enojé y decidí darle fin a esa situación que insistíamos en llamar amistad, que estaba plagada de nostalgia por los recuerdos que alguna vez nos unieron, porque si algo me habían enseñado es que lo único que tienes frente al público es tu palabra, si no la cumples, ¿qué más puedes ofrecer?

Mi madre la adora, de hecho, continúan intercambiando mensajes a través de su familia.

Un par de años después en mi último año de la carrera me escribió, con ese tono que da entender que esperaba que mi brote de enojo hubiese pasado, preguntando por mi familia, preguntando por mi madre, le respondí con toda la calma con la que fui capaz, más tarde descubrí que iría de visita a mi hogar.

Mi mamá estaba emocionada, quería que saliera a recuperar a mi "amiga", que dejase de ser tan orgullosa. Decidí llamar a mi hermana e instalarme a hablar en lo que esa desconocida se marchaba, tarde comprendí que sería tal vez la última oportunidad que tendría para escucharla.

Se marchó del país.

Siendo sinceros, me alegra que se haya ido, está luchando por vivir y salir adelante, cosa que no iba a conseguir en su núcleo familiar.

Hay una sola de la que me avergüenzo, al recibir la noticia de la muerte de su hermano, cuando me acerqué a la funeraria, no pude dejar ir mi enojo, no podía, me repetía una y otra vez que ella me había cambiado por una persona que ni siquiera había asistido a acompañarla en un momento tan difícil para esa familia, no pude apoyarla como debía.

Son cosas que no puedo cambiar y que ya hicieron daño, espero que le esté yendo feliz y que consiga buenos amigos, a los que le tenga confianza y les sea leal, porque nuestro experimento de amistad falló, dejando nada más que un enojo enorme en mi alma.

Necesitada de un amigo.

K.

#26

Perfecto extraño,

Éste espacio se lo quiero dedicar a él, a otro él, no por el egoísta deseo de hablar sobre un hombre porque los considere superiores, en cambio lo haré porque sus intervenciones en mi vida son constantes, me llenan de sonrisas y de lágrimas, me ayudan a aprender y me ayudan a creer, es por ello que en éste espacio te hablaré sobre él.

Él no es Julián, no eres tú, no es mi abuelo, no es mi padre.

Él es el chico que quiso que permaneciera enamorada de sus migajas mientras mantenía una extraña relación con su ex novia, decidió intentar engañarme con un romance oculto del ojo indiscreto, un romance imprudente que noté muy tarde y que me llevó a destrozar mi corazón para luego intentar repararlo de a poco.

Él me llenó de chistes, miradas traviesas y abrazos cálidos, dibujó luz en mi oscuridad para luego borrarla con el agua salada que emanaba tras mi mirada, guardé la esperanza de que se fijase realmente en mí, de que me quisiera un poco más de lo que decía hacerlo pero no sucedió, nada cambió.

Jamás me vio más allá de una ex gordita que fue la novia de uno de sus amigos, una chica que quiso entregarse en cuerpo y alma con la esperanza de así conseguir su corazón a cambio de una follada, menos mal no fui tan imbécil como para caer en sus redes, me habría arrepentido.

No pude conseguir mucho de él, salvo comida, deliciosa comida, porque a pesar de haber perdido todos los kilos que había ganado a lo largo de mi carrera, no había dejado de ser la gordita que comía toda la chatarra que le pudieses servir.

Quise pensar que había un problema conmigo, una razón por la que no podía ser merecedora de su cariño, en mi mente el frágil deseo de todo enamorado es imaginar que sus sentimientos son correspondidos, pretendía que algún sábado me miraría y en sus ojos conseguiría el brillo que profesaba para alguien más, porque quise pensar que sería mío.

Él me dedicó poesía, canciones y abrazos, me regaló la eternidad en un beso, me brindó la serenidad que en algún momento anhelé pero era igual de libre que yo, no podría permanecer conmigo por mucho tiempo.

Me ofreció una solución: quedarme a su lado mientras era un secreto para el ojo curioso, no sería más que una niña enamorada de su amigo, una cretina que trataba de ganarse el afecto de alguien que intentaba arreglar sus cosas con el amor de su vida pero que en secreto me "amaría" como siempre debió hacerlo.

Me ofreció un país, me ofreció la luna y las estrellas, me ofreció todo aquello que se prometen los enamorados, lo vi en sus ojos, vi la mentira y la desesperación. Me amaba pero no lo suficiente, aún cuando quisiera poder corresponderme, no podría hacerlo.

Me acompañó un rato en el funeral de mi abuelo, me hizo reír un poco, él sabía cuánto dolor había en mi alma en ese momento, tenía la vida hecha un desastre porque el amor de mi vida había fallecido, él conocía mi dolor y me acompañó por un rato.

Luego se marchó.

No le he vuelto a ver, me escribió hace un par de años, durante mi clase de idiomas, me ofreció el mismo trato de la última vez, nuevamente decliné su oferta, soy demasiado mujerón para alguien que no me corresponde.

Ya había envenenado mi alma durante mucho tiempo y por fin estaba sanando, no podría retroceder por tan poca recompensa.

Hace poco supe que había regresado con ella, que habían retomado su relación, que estaban juntos, me indignó un poco pero no me sorprendió, son el uno para el otro, sin embargo, lo que me indignaba era el haber sentido alguna vez algún tipo de cariño por una persona que dañaba mi alma por su propia satisfacción.

No lo haré de nuevo. Lo prometo.

Tuya, Kiowa.