Z634
Rango10 Nivel 49 (5697 ptos) | Fichaje editorial
#1

Hace tiempo ya que has estado distante: las horas que pasabas a mi lado se han disuelto como el humo del cigarro que he decidido fumar esta noche. Te has alejado, has dejado espacios vacíos en la cama por noche enteras, has cerrado la puerta a mis miradas, a mis caricias y a mis besos.

Las charlas interminables se esfumaron también. Hace tiempo que las palabras no salen de tu boca, que son cortantes e hirientes, que son silencios: silencios que envenenan el alma y destruyen poco a poco.

-Cariño, ¿qué pasa?- te he preguntado, obteniendo respuestas monosilábicas de tu parte. Que la vida es difícil, lo entiendo, que el trabajo y las cuentas pendientes de hace meses te abruman, también lo sé, y aquí estamos, los dos, combatiendo el mismo monstruo juntos... Pero, ¿realmente estamos juntos?

Hace casi 4 años Compartir:

2

8
Jorge_TzN
Rango10 Nivel 47
hace casi 4 años

@Z634 Hey! ¿dónde estás? no te he visto por el VI Concurso.

Z634
Rango10 Nivel 49
hace casi 4 años

@Jorge_TzN Awww que lindo que te has acordado de mi!!
Han sido semanas demasiado demandantes en la escuela y no he logrado terminar mi relato :c espero terminarlo antes de que el plazo termine, sino, ya será para el siguiente concurso. ¡Éxito amigo mío! En cuanto tenga algo de chance me pasó por tus relatos. Y felicidades! Vi que uno de tus comienzos propuestos fue seleccionado ;)


#2

Hoy han sido en vanos mis esfuerzos de negarme a ver la realidad, hoy, simplemente terminé de perder la esperanza de que esto fuera un momento pasajero.

Después de tanto preguntar, obtuve una respuesta: palabras que salieron torpemente, en un susurro lastimero e ininteligible:

-Hay alguien más.

Te vi marchar por la puerta de enfrente, con la cabeza gacha y arrastrando los pies: con el peso de una culpa invisible tratando de derribarte; te vi marchar sin decir palabra, sin si siquiera atreverme a mover un músculo, y al escuchar el sonido del vehículo alejarse de nuestra casa: me dejé caer.

Sentí el frió del piso calándome hasta los huesos, las lágrimas acumulándose en mis ojos deseando explotar, el corazón latiendo deprisa y deteniéndose al mismo tiempo: incluso el aire a mi alrededor parecía hacerse más pesado: imposible de respirar.

Estuve no sé cuanto tiempo de aquella forma, atormentándome en pensar que había hecho mal, si es que acaso había fallado de alguna forma como mujer.

Enfurecí.

Me levanté de aquella humillante posición, sequé mis ojos y calmé a mi corazón: ¿qué diablos estaba haciendo? Podría haberte dicho todo esto cuando llegarás del trabajo, pero decidí que era mejor así.

Amor mío, ¿recuerdas cuanto te dije que el amor no era suficiente?

Las razones que te han llevado a buscar a alguien más las desconozco: juventud, quizá, o tal vez buscabas en ella una salida a los problemas que no sabes resolver. Quizá siempre fui demasiado complicada: demasiado apasionada, y eso te apabulló. Quizá simplemente fue deseo, quizás ella te da todo sin chistar, quizás tiene una risa fácil y comparte más cosas contigo de las que tú y yo llegaremos a compartir. ¿Quién sabe?

#3

Pero después de preguntarme todo esto, de llorarte y buscar una solución: he hecho tus maletas.

Entendí que el error no fue mío. Que no es porque sea una mala mujer, una mala esposa y mucho menos una mala amante. Entendí que es estúpido cargarme culpas que únicamente te pertenecen a ti: nos fallaste.

Nos arrojaste como se arroja a la basura la envoltura de un dulce que ya no quieres comer, como un cadáver al río...

Tal vez es acaso que siempre fui demasiado para ti: la mujer inteligente y fuerte que no temía enfrentar a la vida, la mujer que no temió entregarse por completo al amor, aquella que proyectó su vida a tu lado, la que compartió contigo sus planes, la que deseaba luchar para que los sueños de ambos se hicieran realidad. Tal vez es que nadie te había amado con tanta vehemencia como lo he hecho yo estos años: tal vez fue mi intempestivo carácter, la forma en que siempre intenté sacar lo mejor de ti, retarte a enfrentar aquello que no era justo o deseable.

Y es por eso, amor, que hoy, por todo ese amor que aún te tengo, te pido que te vayas.

Vete.

Vete y corre tras ella, busca tu felicidad y corre un riesgo por una vez en tu vida. Te liberó de mí, de nosotros, de la vida que quisimos construir juntos algún día... Porque de eso no queda ya nada.

Vete, amor mío, y no vuelvas.

Cuando llegues a casa ya no estaré, habré hecho mis maletas también y emprendido un nuevo viaje sola, porque nunca necesite de ti: entregarte mi vida fue decisión mía, así como ésta de dejarte ir ahora.