AlejandroWriter
Rango6 Nivel 28 (1167 ptos) | Novelista en prácticas
#1
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  • #2

Preludio

No era un hombre supersticioso, en absoluto, siempre encontraba una justificación "científica" a cualquier evento inusual que se escapase por un momento de la razón.

Ferviente aficionado de las antiguedades, pasaba una vez por semana por Antiques HK a ver si encontraba algo que llamase su atención, en la mayoría de las veces tenía suerte y la mañana del 28 de septiembre de 2015 luego de caminar entre armarios, lámparas viejas, uno que otro baúl y mesita de noche encontró lo que según él era la mejor de sus adquisiciones en muchos años. Se trataba de un espejo de colgar con un marco de madera tallado con extrañas inscripciones, la madera era gruesa y en algunas partes presentaba lleves deformaciones, producto de los años. En general tenía un buen aspecto así que hizo que lo llevasen hasta su casa. Al llegar lo instaló en su habitación a un costado de su cama de manera que pudiese observarlo siempre que quisiera. Aquel espejo, más que cautivarlo, lo embeleso.

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Romahou
Rango18 Nivel 89
hace más de 3 años

Intrigante inicio pleno de posibilidades.

Sigue, no?

Saludos

Tita91
Rango4 Nivel 19
hace más de 3 años

Me encantó. Intrigante


#2

11 de octubre de 2015.

14 días después de aquel 28 de septiembre aseguraba sentir mucho más frío que de costumbre pero se lo atribuía a la inminente llegada del invierno...

23 de octubre.

Aunque el invierno estaba lejos, Abraham Hills seguía sintiendo un frío inexplicable que le penetraba hasta los huesos y en su mente se repetía para si mismo una y otra vez -es cosa del invierno, es cosa del invierno, es cosa del invierno-. con ímpetu, tratando de convencer a su razón de que no se trataba de algo más.

24 de octubre.

Era de noche y la chimenea aún retenía el calor de toda la leña que había quemado durante la tarde, miro su reloj y decidió que era hora de dormir, las manecillas más gruesas estaban próximas a posarse sobre el número 12 cuyo baño de oro, brillaba con intensidad. Por alguna extraña razón ya no le gustaba su cuarto, sentía que algo o alguien le observaba a la distancia, a esto no le encontraba una explicación razonable, temía que estuviese perdiendo la cordura.

Se puso de pie y dejó el salón para dirigirse a su estudio, caminó entre la tenue luz que alumbraba la planta baja y a su paso observaba como todas las sombras de sus antiguedades iban formando sombras extrañas en la pared que por momentos parecían cobrar vida, a lo lejos en total oscuridad se encontraba el estudio, sabía que estaba allí aunque no lo pudiese observar con claridad. Atravezo la línea que en su momento dividía la luz de la oscuridad y se adentró en el corto pero oscuro camino hacia su dormitorio improvisado.

Camino a tientas para no tropezar y en su proceso golpeo alguna de las reliquias, una lámpara, una porcelana, lo que haya sido casi cae al suelo pero logro agarrarle en el aire y al mismo tiempo escucho como se cerro de golpe la puerta de su habitación en la planta alta, su piel se erizo desde la punta de los pies hasta la cabeza, voto instintivamente hasta el estudio y se encerró.

Aunque le costó quizá una hora, aquella noche durmió de largo...

Hace más de 3 años

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