Cristmyers197
Rango9 Nivel 44 (4044 ptos) | Escritor autopublicado
#1
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  • #2

Aun intento descubrir si te odio por cambiarme la vida, o si te amo por la misma razón. El profundo abismo en el que me abandonaste se está convirtiendo en una cima que ansío conquistar.
Aún logro evocarte en cada rincón de la habitación. Las horas que pasaron cada noche mientras llenabas de palabras acariciantes mis insomnios.
Esas palabras dichas casi al oído, aunque sabíamos que entre los dos mediaban miles de kilómetros, que poder tenían.
El poder de hacernos soñar que era posible la comunión de nuestros cuerpos aunque se conjugase en contra el espacio y la distancia.
Logré sentir tu cálido aliento rozando mi cuello cada vez que tecleabas aquellas letras con frases y promesas que salían de tu alma soñadora y que eran solo para mí.
Lograste sentir mi abrazo y la tibieza de mi cuerpo en aquellas noches en que comprendías que mis escritos eran solo tuyos.
Como tuyos eran mis anhelos, mis silencios, mis alegrías y la pena de no tenerte.
Con solo tres palabras me hiciste tuya.
Con dos frases me adueñe de ti.

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Cristmyers197
Rango9 Nivel 44
hace más de 3 años

@Jose_Lobo muchas gracias por tu lindo comentario.
Me alegra que te haya gustado mi historia.
Un gran abrazo.

leo1
Rango12 Nivel 57
hace más de 3 años

Me encantan las historias de amor, y me encantará ver como continua esta. Suerte!!!

dess
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

@Cristmyers197 Es agradable encontrarse con algo tan bien escrito. Me encanta tu narración. Espero poder leer como sigue. Exitos!

Loki_Good
Rango13 Nivel 62
hace más de 3 años

Awww no había tenido tiempo de leerla, aunque de antemano sabía que me encantaría*-*♡♡♡ Amé esta parte:
"Porque de insomnio era tu vida y en insomnio transformaste la mía.
Con solo tres palabras me hiciste tuya.
Con dos frases me adueñe de ti"

HERMOSO.
Aunque lo que viene parece no serlo...

Cristmyers197
Rango9 Nivel 44
hace más de 3 años

@Loki_Good , gracias y si, lo que viene no es hermoso, bueno como todo en la vida y en el amor. Pero hay que vivirlo de todas formas.

Flaneta
Rango12 Nivel 56
hace más de 3 años

Suena bien, aunque demasiado abstracto para mi gusto.

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace más de 3 años

El poder de las palabras incluso a pesar de la distancia que separa los cuerpos.


#2

Sólo con palabras cimentamos una pasión que resistió la lejanía de los cuerpos.
Con frases colmadas de premura llenamos cada vacío que moraba en el rincón más frio de ambas soledades.
Pero dos soledades no hacen compañía y la distancia nos fue pesando en los huesos y en la sangre.
Y el odio y la rabia se hicieron presentes en nuestras palabras.
Y la duda sembró y echó raíces en nuestros corazones.
Y el anhelo por tenernos cerca sin poder tocarnos nunca, nos pasó la cuenta.
Y se diluyó el amor y la pasión se apagó, tal como si le hubiésemos vertido el veneno que ahora se destilaba en cada una de nuestras conversaciones.
Nunca me golpeé tan fuerte intentando entrar.
Nunca caí desde tan alto intentando bajar.
Aquellas palabras que nos unieron fueron las mismas que nos separaron.
Tú con tres palabras.
Yo con dos frases.
Que poder le damos a las letras.
El poder de construir y el poder de destruirnos.
Y Tú... tú me destrozaste.
Necesito escalar para volver a ver la luz después de haber estado sumergida en la oscuridad por tanto tiempo.
No logro recordar, mi memoria está llena de agujeros. Son tijeretazos que le auto inferí tratando de borrar aquella huella que tu paso dejó en mi consciente y en mi subconsciente.
Porque con palabras te apropiaste de todo, con rimas susurrantes despertaste en mí el deseo de ser esa persona que buscabas para llenar tus noches.
Quise ser ella, me transformé en algo que nunca fui y te entregué toda la poesía que rezumaba mi alma. Te quise, cuanto te quise. Te soñé cada vez, a tramos, en los pequeños momentos en que tu pluma me dejaba cerrar los ojos.
Porque de insomnio era tu vida y en insomnio transformaste la mía.
Y cada noche rememoro cómo entraste en mi vida. A través de las pantallas de un móvil, te enteraste que yo habitaba este planeta, me buscaste y al saberte buscando yo te acepté y tus noches se transformaron también en las mías y ya nunca más quise dormir.
Pero nunca importó, porque esas palabras eran mi cable a tierra, la promesa del paraíso, el café que me permitía seguir funcionando a pesar del sueño, la adrenalina que me mantuvo activa y cautiva de tus versos. Noche tras noche entrabas y salías cargando un trozo de mi expectante corazón.
Y te lo ibas llevando todo, como un ladrón furtivo, que llegaba al ocaso y se marchaba al amanecer. Pero estaba consciente de que me estabas esquilmando el alma, te robabas mi amor con mi pleno consentimiento. Entonces no era robo, fue un regalo, un presente que quiero devuelta, aunque no se debe cobrar lo dado, déjamelo para poder seguir respirando porque sin ti no encuentro el aire. Debo aprender a respirar de nuevo, sabiendo que no estás más ahí, oculto en el crepúsculo, esperando para entrar a fuerza de tinta en mis venas.
Porque cada noche me buscaste y en cada una te encontré, al otro lado de la pantalla y mis manos cogían fiebre de tanto pulsar las teclas debido al calor que se desprendía de aquel maligno aparato y al día siguiente sentía frío, los huesos de agua, los párpados pesados, la cabeza agobiada pero el pecho henchido y bullente, lleno de amor para ti y las palabras me salían fáciles.
Las frases sarcásticas que siempre estaban presentes en mi trato hacia los demás, en ti se dulcificaron y si para los demás aún tenía frases hirientes, para ti mis palabras se volvieron de seda, porque tú eras mi ángel y el dueño de las sombras, aquel que lograba tocar mi esencia. Eso eras y mucho más.
Pronto comenzaron las promesas, ibas a venir y yo no lograba sosegar mi corazón desbocado, martillaba dentro de mi pecho anunciando tu presencia.
La sangre cantaba en las venas, mi piel despertaba en la sensibilidad por las ansias de ser tocada por tus manos, aquellas manos que acariciaban el teclado pronto compondrían poesía sobre mi carne y ésta aguardaba trémula, ansiosa de tu roce.
Los vellos de mi nuca siempre erizados esperaban que susurraras las frases dictadas desde lejos, remarcando los acentos, las agudas y las graves, mi piel sería el papel y tu cuerpo la pluma.
Todo mi ser te esperaba, pero cada mes tenías una excusa diferente, se retrasaba el encuentro. Me pedías perdón cada noche y cada lágrima vertida en la triste espera prometiste restañar con tus dedos suaves de poeta.

Me hiciste jurar que te seguiría esperando cuando ya las fuerzas apremiaban por dejar ir esta ilusión, para retomar mi vida, mis amistades y el sueño de mis noches que se fugaba por la ventana sin permitirme el descanso, pero tus palabras seguían llegando y llenando mi cabeza de fantasías y expectativas irrealizables, aunque lo presentía, no lograba desprenderme de tu hechizo, no conseguía exorcizarte de mi alma y me hundía cada noche en una vorágine de letras que pronto hicieron mella en mi cordura.
Mis amigos preguntaban acerca de mis constantes silencios, las lagunas en mi mente se transformaron en lagos profundos y no lograba hilvanar las ideas para explicarles que era a ti a quién esperaba, con quien tenía una cita cada noche y que por ello ya no había tiempo para los demás, porque me bastaba con tu compañía en la distancia. Cuanto valor tenía aquello, pero nadie entendía.
Y comencé a odiarte por no venir, por vivir en eterna espera, pues deseaba probarte en carne y no solo en el texto, con el que seguías tecleando promesas sin sentido, por tenerme presa sin haber cometido falta, por no probar tus labios, por no tenerte en mi cama, por dejarme entrar en tu vida sólo en la noche, mientras tú eras dueño de mi vida entera. No había día que no te pensara, que no te deseara, la tristeza se hizo mi compañera y tu ausencia llenó todo el espacio.
Las palabras se volvieron hielo y acero, la suavidad abandonó el teclado y las recriminaciones fueron la constante en nuestras conversaciones.
El sueño de conocerte se transformó en la pesadilla de no encontrarte. Te diluías entre las sombras, te enredabas en el torbellino de mis ideas preconcebidas. Mis dedos no escribían a la velocidad necesaria para expresar todo lo que significabas en mi vida y mis reclamos no encontraban eco al otro lado de la pantalla y continuaba aporreando las teclas sin recibir respuestas... cuando vienes... ¿cuándo vienes?, lloraban mis letras y se vaciaban mis ojos en un río cuyo caudal parecía no tener fin.
Mientras tú continuabas mintiendo, que ya muy pronto, que espérame mi amor, pronto estaré contigo.
Sin darme cuenta había escalado la montaña de mis emociones en las noches perfectas de pasiones desbordadas, mientras las palabras que escribiste construían escaleras, senderos, puentes y caminos que consiguieron llevarme hasta lo más alto.
Sólo tuviste que retirar todo lo dicho, callar ante mis apremios, y negar la verdad irrefutable que se abría camino en mi cerebro.
Tú nunca vendrías, tú me estabas engañando, llenando mis noches para que nunca fuese de otro, pero tampoco tuya y esa fría revelación me lanzó de cabeza precipicio abajo y ahí me mantuvo hasta ahora, prisionera de la oscuridad en la que me dejaste inmersa, golpeando mi cabeza entre las piedras del fondo sin lograr entender que fue lo que te impidió llegar hasta mí.
¿Fue algo que hice? ¿Había alguien más?, ¿quién era ella?, ¿quién eras tú?, ¿por qué te metiste en mi vida, te colaste en mis sueños, te apropiaste de mi mundo y lo pusiste cabeza abajo?
¿Quién eres?, después de años de escribirte sobre el amor. Luego de entregarte mi corazón, mi espíritu indómito y todas aquellas palabras que jamás le habría entregado a otro, recién me pregunté quien eras y de donde habías salido.
Y no hubo respuesta a estas interrogantes porque de pronto te habías quedado mudo, los versos prestos que hacían florituras en el aire de la pantalla luminosa apenas tus dedos tocaban las teclas ya no tenían rimas.
Eran frases inconexas, faltas de sentido, llenas de errores y fallas ortográficas. Ese no eras tú, era una máquina que contestaba a los gritos en mayúscula que profería la mía traspasándote el desgarro de mi alma consumida.
Fueron miles de palabras al viento. No siento ya mis dedos de tanto escribir sin encontrarte. En el vacío del espacio cibernético permanecí flotando no sé por cuanto tiempo y luego me aventé desde la cima, cuando comprendí que te había perdido, que hace meses no venias por las noches a robarme el sueño, sueño que por cierto también se desvaneció en la locura de no tenerte.
Ahora ya no logro dormir, ellos dicen que yo nunca te conocí, que tú nunca exististe y les explican a mis padres que cuando me encontraron, la batería de mi móvil se había agotado quizá hace mucho, semanas o meses, que el aparato estaba destruido de tanto ser aventado contra las paredes y contra el suelo, que mis dedos no tenían uñas, que en mis ojos no encontraron una chispa de cordura, que cuando intentaron que les contestara sus preguntas mis labios no se abrieron nunca, solo mis dedos teclearon el aire.
Los escucho hablar a través de la muralla que nos separa, dicen que mis amigos llamaron porque hace meses no lograban comunicarse conmigo, no atendía el móvil y tampoco abría la puerta. Que les dije que iba a estar con un novio que conocí por la Red, a quién nunca les quise presentar.
No saben que jamás viniste, que te desvaneciste junto con mis sueños, que mis labios se volvieron fríos al no poder besarte, que mis brazos se cansaron de tanto escribirte y ya no tengo fuerzas para levantarlos. Que te llevaste todo y no me dejaste nada, que te amo sin remedio y sin correspondencia.
No saben que no estoy en una habitación de hospital si no en el fondo de este abismo oscuro, tampoco saben que quiero salir, que deseo escalar y ver la luz.
Aquellas palabras que nos unieron, fueron las mismas que nos separaron.
Tú con tres palabras
Yo con dos frases.
Nunca me golpeé tan duro intentando entrar.
Nunca caí desde tan alto intentando bajar.
Y Tú... tú me destruiste.

Loki_Good
Rango13 Nivel 62
hace más de 3 años

Alucinante*-* @Cristmyers197 Un relato hermoso, lleno de frases cargadas de sentimiento. Quedarán grabadas en mí por la eternidad...

"Porque cada noche me buscaste y en cada una te encontre."

"El sueño de conocerte se transformó en la pesadilla de no encontrarte. Te diluías entre las sombras, te enredabas en el torbellino de mis ideas preconcebidas."

"¿Quién eres?, después de años de escribirte sobre el amor. Luego de entregarte mi corazón, mi espíritu indómito y todas aquellas palabras que jamás le habría entregado a otro, recién me pregunté quien eras y de donde habías salido."

"Aquellas palabras que nos unieron, fueron las mismas que nos separaron.
Tú con tres palabras
Yo con dos frases.
Nunca me golpeé tan duro intentando entrar.
Nunca caí desde tan alto intentando bajar.
Y Tú... tú me destruiste."

Loki_Good
Rango13 Nivel 62
hace más de 3 años

Me encantó. Se ve que te esforzaste @Cristmyers197 Felicidades. De los mejores que he leído.

Cristmyers197
Rango9 Nivel 44
hace más de 3 años

@Loki_Good la verdad me emocionaste a mi, si mi relato toca a una sola persona como tú ya me siento pagada.
muchas gracias y la verdad no me tuve que esforzar mucho, este relato salió de una noche pasada de copas inspirada en algo vivido, pero que afortunadamente no me envió al manicomio.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 3 años

El detalle descriptivo de las sensaciones atormentadas no tiene pérdida ni desperdicio. El cerrazón real del relato pone el toque de cordura a la locura del amor herido. Muy bien escrito. Felicidades. Mucha suerte!

Cristmyers197
Rango9 Nivel 44
hace más de 3 años

@Julius , muchas gracias, el amor siempre trae dolor, más aún cuando es alimentado y luego no correspondido.
Quería transmitir el desgarro del alma. Parece que lo logré.
muchas gracias, lo mejor de estos concursos son estos comentarios.
Un abrazo

leo1
Rango12 Nivel 57
hace más de 3 años

Encantador relato, con un tono emocional que trasmite intimidad y ese clima conmueve. Felicitaciones @Cristmyers197 y suerte!!!

BlueSpirits_4
Rango1 Nivel 0
hace más de 3 años

muy bella historia. Me encantó, mucha suerte