Dramaqueen
Rango7 Nivel 31 (1757 ptos) | Autor novel
#1
    Partes:
  • #2

Nunca pensé que esconder un cadáver fuera tan difícil. El armario dejó de ser viable cuando vi algunas patrullas pasar por mi cuadra, aunque quemarlo sería una buena idea. No es la primera vez que la estúpida de Marilyn me deja con su "trabajito" en la cajuela de mi auto, pero esta vez fue peor, era su cuarto esposo en tres años.
—Mary— le hablo delicadamente al oído después de haber hecho el amor, no podía dormir y seguía fumando, gracias a ella. No sabía si odiarla o amarla por haberla encontrado.—Hay que desahacernos del cadaver...— pero ella no respondió, ni siquiera respiraba, no se movía...
Si esconder un cadáver era difícil, esconder dos era aún peor.

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osgonso
Rango11 Nivel 54
hace más de 3 años

Jajajajajaja: la segunda caja promete! Aunque tiene cierto parecido con el de Treides, lo de que la tal Mary ande dejando maridos muertos por doquier tiene buena pinta. Veremos qué ocurre.


#2

La mujer siempre fue una alcohólica, había llevado una vida muy triste y solitaria, ambos le dábamos una pizca de aventura a nuestras vidas con nuestra bizarra relación. Pero esta vez se pasó de la raya, ¿cómo se atreve a morirse sin antes decirme que hacer con el cuerpo de su maldito esposo?
Estaba desesperado y tenía dos cuerpos a mi merced, no quería ir a prisión... hice un repaso mental de todas las series policíacas que miré alguna vez en televisión, tirar los cuerpos al río era una mala idea y sólo podían ser quemados en algún lugar despejado... la otra forma era fingir un homicidio-suicidio entre los difuntos, la cabeza comenzó a dolerme.
De un momento a otro me encontraba con mi Mary en brazos bajando las escaleras del departamento hasta mi auto, fingiría que está dormida y llevaría todo al mar... a diferencia del río, en el mar había animales salvajes que pudieran alimentarse de mi amada Mary y su fallecido esposo.
Tenía la piel de gallina pues los nervios no me dejaban ni moverme, estaba entumido, a penas recordaba como respirar, en ese momento tuve el impulso de saltar al agua y matarme, cualquier cosa era mejor que la cárcel...
—Leo, despierta inútil. Hay un cadáver en el auto.— ahí estaba ella, con su cabello corto y su silueta a la luz de la luna, fumando un cigarrillo, como siempre. Estaba desnuda y su piel aún mantenía el aroma dulce de su perfume.—Vamos, no tienes idea de lo difícil que es esconder un cuerpo. Tenemos que desvestirlo y quemar la ropa, asearlo y eliminar todo rastro de nosotros en él, luego viene la mejor parte, enterrarlo en el bosque, así el ciclo volverá a comenzar.—Me lanzó una de sus endemoniadas sonrisas perturbadas, esas que hacían que mi cabeza diera vueltas y me convierta en su esclavo, me vestí y bajamos a recoger el auto.
Ella sabía bien lo que estaba haciendo, no era la primera vez, se tomó la calma de limpiar a su esposo y desvestirlo y al final lo enterramos en una fosa que había escarbado. Ella iría en busca de su quinto esposo ¿y yo?, yo esperaría a que ella me busque otra vez.

Hace más de 3 años

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