Zerezathe
Rango3 Nivel 11 (118 ptos) | Cuentacuentos freelance
#1

Ella permanecía en su cama, a oscuras, oculta bajo la manta que su padre le había regalado mientras alguien tocaba a la puerta incesantemente. No quería abrir, le aterraban las visitas y todo lo que proviniera del exterior, pero el sonido de esos nudillos chocando una y otra vez contra la madera de su puerta comenzaba a ponerla histérica, no sabía cuánto rato más podría soportarlo.
Asomaba la cabeza por encima de la manta y podía vislumbrar la rendija de luz que provenía desde el exterior, mientras trataba de imaginarse a la persona que se encontraba en el otro lado.
Finalmente se desprendió de la manta y, con piernas temblorosas, se levantó de la cama, fue lentamente hacia la puerta y giró el pomo. Al abrir la puerta, la luz de fuera la cegó por unos instantes, pero cuando pudo acostumbrarse a la misma descubrió quién estaba allí. A su puerta no había llamado una persona cualquiera, era, nada más y nada menos que LA FELICIDAD, que venía a sacarla de ese lugar y de ese estado en el que se encontraba. Así que le sonrió, aferró su mano y la llevó al lugar donde las flores jamás marchitan.

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Marilam
Rango7 Nivel 33
hace más de 4 años

Me encanta! Pásate por mi perfil

rllavero
Rango9 Nivel 41
hace casi 4 años

Buscando mi relato en el buscador, he dado con este. Buen comienzo!