Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53 (8295 ptos) | Artista reconocido
#1

Hacía frío en aquella cámara, sellada desde tiempos inmemoriales. El vaho casi se congelaba al instante, por lo que tenía que respirar rápido y por la nariz para evitar que un bloque de hielo ahogase mi garganta. Mis manos, aún enfundadas en unos gruesos guantes, chirriaban al encogerse. Estaba claro que no podría pasar allí mucho más tiempo, y apenas llevaba unos minutos.
El carcelero cerró la pesada losa de metal tras de mí. Ya llevaba recorrido un buen trecho de la estancia, más larga que amplia, pero cada paso, sintiendo cómo multitud de agujas herían mi pecho al respirar, se hacía un suplicio. Aún así, no estaba desanimado. Ya estaba cerca de aquello que empujaba mi presencia a aquél inhóspito y lúgubre lugar, donde el frío provenía de ningún lugar y zarzas con púas del grosor de un brazo se abrían a derecha e izquierda.
Inspiré profundamente, conteniendo el dolor de mi cuerpo. Cada paso, el frío se alzaba más implacable, pero ya casi había llegado. Miré aquél amasijo de cadenas, donde el frío era casi palpable, y sonreí con cierta timidez, con esperanza.
Por fin lo había encontrado.

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Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

No te mentiré, @Soul_Outsider. He tenido que buscar "parcero" en la maravillosa biblioteca de internet. Me halaga, y te agradezco tu comentario, amigo.

Loki_Good
Rango13 Nivel 62
hace más de 3 años

Eres muy bueno @Miguel_Otxoa ya te lo he dicho. Apenas estoy sumergiéndome entre tus historias. Espero que continúes ésta y seguirte leyendo. :3'

Loki_Good
Rango13 Nivel 62
hace más de 3 años

Respecto a tu historia, me meto en el papel de tu personaje. El frío parece cosa de nada, pero es terrible. Llega el momento cuando te duelen hasta los huesos... :((

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

Muchísimas gracias por tu inmerecido halago, @Loki_Good. Pretendo continuar esta historia, sí. Poco a poco, porque, por desgracia, el tiempo no abunda en esta época del año. Y concuerdo contigo. El frío es doloroso y cruel. Gracias por pasarte por mis historias. Un saludo, compañera!

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

Descuida, @Atico, puedo prestarte los míos, si quieres. Ya hace tiempo que no los necesito jaja Muchas gracias. Me alegro de que te haya sorprendido :D

hannais
Rango5 Nivel 21
hace más de 3 años

Me gusta! Ya tenemos frío pero esperanza porque lo encontramos, ahora esperaremos .. Gracias :)

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

A ti, por malgastar tu tiempo leyéndome, @hannais. Sí, lo hemos encontrado. En cuanto pueda, continuaré :D

Romahou
Rango18 Nivel 89
hace más de 3 años

Habemus duelo @Miguel_Otxoa

Asi que ya empiezas relato con 18.... Jajajaja

Me gustó

Yo me pasé de extensión. Lo siento, no pude escribir nada nuevo pero ya contaré de dónde viene este

El desafío ha comenzado....

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace alrededor de 3 años

Sí, habemus duelo. Lo de 18..., en fin, a ninguno de ellos les haría mal una cerveza, y podía compartir las mías jajaja
Te pasaste en extensión, y eso te ha pasado factura. Sinceramente, el tuyo me gusta mucho. No he dicho ninguna mentira. Pero, aún así, nos debemos otro duelo. En el que tú escribas algo nuevo, y en el que yo, lo que escriba, sea sabiendo que es contra ti jajaja

Aún queda desafío, @Romahou...

Romahou
Rango18 Nivel 89
hace alrededor de 3 años

Le pregunte a @alenora por tema extensión, no tenia margen.

Y quería enviar este, ya te diré por qué...

Brindemos de 18 en 18
Seguimos jugando y acepto nuevo desafío amigo

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace alrededor de 3 años

Pues brindo por el motivo de tu texto, a la espera de que concluya este desafío y se presente el siguiente, @Romahou !!

TinadeLuis
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 3 años

Muy buena narración, @Miguel_Otxoa. Como dicen en otros comentarios, se siente el frío, y se pregunta uno "¿Ya llegué?".


#2

Me acerqué con lentitud. El momento era tan solemne que merecía la pena saborearlo.

En cierto modo, el pavor me consumía. Las cadenas parecían moverse al compás de una brisa inexistente, y no sabía qué clase de artificios podrían acompañar aquél halo de frío estremecedor. Para que os hagáis una remota idea de los nervios que me atenazaban, el pensamiento de que el frío era tan denso que, de haber traído conmigo una hogaza de pan, hubiese podido untarlo, me hizo reír como si escuchara al mejor de los juglares interpretar su balada más cómica. Y, claro, supongo que mi carcajada, chirriante y neurótica, fue lo que hizo que unos ojos asomaran entre los eslabones de aquél amasijo de cadenas que no permitía ver nada más allá del crudo acero.

Unos ojos que, acompañados de un gorjeo ininteligible, congelaron la sangre en mis venas.

No fue el frío el que me paralizó, ni siquiera el poderoso escrutinio que esos ojos subyugados hacían al recorrer todo mi cuerpo. Era, más bien, la certeza de estar viviendo una realidad imposible. Era la inequívoca verdad de que las leyendas mentían, y que el conocimiento, tanto popular como histórico, había resultado ser una nefasta farsa.
Vale, quizá vosotros no entendáis la gravedad de la situación, pero para un Cronista como yo, aquello trascendía los límites de mi realidad, e incluso de mi cordura. Probablemente, si no actuaba rápido, eso sería lo que pasase, así que, sacudiendo la cabeza levemente, di un paso hacia atrás.
— ¿… a los ojos?
Había vuelto a hablarme, y, de nuevo, no comprendí sus palabras. Dando otro paso hacia atrás, y con más temor que confianza, pude balbucear unas palabras. Esta vez, el que emitió sonidos ininteligibles fui yo.
—Te pregunto que qué ves en mis ojos.
Tenía la voz ronca, gutural, como si no recordase la última vez que hablaba. O eso me pareció.
—¿Cómo… quién? Tú… deberías… — No pude continuar mis palabras. Apenas un hilo diminuto de voz brotaba de mis labios, como el caudal de una laguna en la estación más calurosa del año. Y era francamente frustrante.
—Muerto, sí. ¿Cuántos años han pasado?
—Unos doscientos, según narran todos los escritos que he leído sobre ti.
Bien. Una pregunta para la que tenía respuesta. Su muerte se celebró hace doscientos trece años, para ser exactos. Y, ahora, hablaba con un muerto. Tenía que salir pronto de allí. Debía pedir explicaciones, y, sobre todo, debía escribir sobre esto.
—Doscientos años… — El silencio que acompañó sus palabras me pareció excesivamente largo, pero no me atrevía a intervenir –. Doscientos años soportando en mis hombros el dolor de la humanidad. Doscientos años contemplando el mismo horizonte, siempre impávido, siempre frío. Doscientos años arrodillado, subyugado por estas cadenas, sin poder moverme, sin poder enderezarme, sin poder dormir. Doscientos años recordando el motivo de mi dolor, sufriendo cada día por ello. Doscientos años en los que los minutos eran horas y las horas minutos, donde la muerte venía a reírse de mí, con visiones terroríficas, para jamás llevarme con ella. Doscientos años añorando un amor que me fue despojado de la forma más cruel. Doscientos años en los que he sido tildado de asesino, en los que he sido maldecido y humillado. Doscientos años soportando el peso del mundo... Pero, por fin, ha llegado la hora. Y tú vas a ayudarme.

En ese momento, sentí sus ojos clavarse en los míos, como dos afiladas dagas atravesándome el cráneo.

Y, sin poder contenerme, grité de dolor.

Romahou
Rango18 Nivel 89
hace más de 3 años

Insoportable carga.

Continúa???

Saludos

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

Sí, tengo pensado continuarlo, aunque no sé cuándo tendré tiempo para ello. Espero que pronto.
Un saludo, @Romahou, y gracias por tu interés.

Nocleido
Rango6 Nivel 27
hace más de 3 años

¡Qué escalofrío!

Ichabod
Rango11 Nivel 50
hace más de 3 años

Wow!! Me has atrapado, otra vez. Espero pronto una continuación!!

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

Yo también la espero, @Ichabod. Pero estoy de exámenes y tengo muchas cosas atrasadas. Muchas lecturas, mucha escritura, vivir...
Gracias por el comentario y por pasar por aquí. Da gusto verte más allá de tu erudito y tus célebres entradas en sttory-pub jajaja
Un saludo, compañero.

Ichabod
Rango11 Nivel 50
hace más de 3 años

Se hace lo que se puede @Miguel_Otxoa Si por mi fuera publicaría una entrada por día en mis historias, junto con alguna nueva, pero las musas no me son propicias últimamente y soy más proclive a la procastinación de lo que quiero reconocer...

Suerte con los exámenes!! Yo reconozco que los echo de menos... jajaja!!

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

Muchas gracias, @Ichabod, pero cuando ves que la temporada de estudiar no acaba, deseas trabajar o hacer cualquier otra cosa jajaja
Sí, te entiendo perfectamente, a mí me pasa lo mismo. Pereza y poco tiempo. Malas consejeras jajaja

Loki_Good
Rango13 Nivel 62
hace más de 3 años

Es increíble @Miguel_Otxoa me gusta mucho tu forma de redactar. Me sumergí a la historia y la sentí mía. (Metafóricamente) te sigo leyendo.

oikosBsAs
Rango12 Nivel 58
hace más de 3 años

@Miguel_Otxoa Sí que eres un cronista. Liso y llano. Claro y conciso. Y como está el patio, es mucho Miguel!!!!!

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

No había leído tu comentario, @oikosBsAs, y menos mal, porque vas a provocar que me crezca !! jajaja Mil gracias por tu comentario y, espero, tu sinceridad, aunque no la comparta jajaja

TinadeLuis
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 3 años

Es estupendo. ¡Qué intensidad! No se puede ni pestañear, @Miguel_Otxoa. Lo mejor, en mi caso, es que ya tengo todos los capítulos.


#3

—¿Qué… qué me has hecho…?
Estaba de rodillas, sujetándome la cabeza con ambas manos. Un dolor lacerante me había asaltado por sorpresa. Algo así como una multitud de pequeños tentáculos hurgando dentro de mi cerebro, escarbando los rincones más recónditos y desnudándome por completo. Jamás me había sentido tan vulnerable como entonces. El temblor incesante de mi cuerpo era testigo mudo del dolor que había surcado mi cuerpo, fugaz como la gota sudorosa que recorría mi columna antes de disiparse en la tela que recubría mi torso.
—Salvarte la vida. El dolor produce energía, que calienta tu cuerpo. La ira que hierve en tus venas te mantendrá a salvo de la muerte. Ella me visita a menudo, ¿sabes? Riéndose de mí. Podría llevarme, pero no lo hace. No está obligada a ello, y se deleita con mi sufrimiento. Los corazones mortales no soportan su visión, y enloquecen tras su visita. Los más afortunados mueren al momento, y eso la aburre. Los que no, se vuelven dementes. Despojados de razón, sentimientos. Absurdos, vacíos, carentes de cualquier ápice de bondad. Integrados entre la población, hasta que su demencia los lleva a cometer los actos más crueles que el ser humano concibe. Buenos guerreros.
Sus palabras, incesantes, atravesaban mi cabeza como una marabunta de alfileres. Jamás debí venir aquí. Salir, eso es lo que debo hacer. Salir y no volver jamás.
—Y tú eres de esos, ¿no? — Miré las cadenas de las que provenía aquella voz que, de repente, parecían haber menguado, dejando a la vista un rostro que, sin embargo, parecía estar… ¿esculpido en piedra…?
Aún de rodillas, gateé ligeramente hacia atrás, hasta que un muro invisible frenó mi avance. Sus ojos, entonces, orbitaron hasta mí.
—No, amigo mío. Yo no soy ni lo uno, ni lo otro, por eso se jacta de mí.
Hubo otro silencio, sonoro, atronador. Seguía temblando, pero ya no de dolor, sino de miedo. Sentía que debía decir algo, o ese terrible dolor podría caer otra vez sobre mí, en cualquier momento. Pero las palabras se trababan en mi boca. Mis labios se negaban a pronunciarlas. Mis cuerdas vocales, oxidadas, se negaban a despegarse, y mi garganta atoraba mi laringe, de modo que ningún sonido podría brotar de ella.
Juro que pasamos en esa posición al menos otros doscientos años. Quizá pensaréis que estoy exagerando, pero el tiempo no era más que un mero concepto que, en aquella sala, burlaba cualquier insondable realidad.
—Convertido en piedra. Otro castigo más. Doscientos años…. Lo que antes has sentido, es lo que padezco yo a cada segundo. Debería estar muerto, y no lo estoy. Por eso, vas a ayudarme.
—¿Có…cómo…? — Con resignación, conseguí balbucear apenas unas sílabas, que chirriaron ante mis oídos como bisagras marchitas. Los ojos de ese ser se clavaron en mí. Se me heló el corazón. Cesó mi respiración. Los ojos me miraron, crueles.
—Muriendo — susurró una voz en mi mente.

Romahou
Rango18 Nivel 89
hace más de 3 años

Un mes después?

Cómo me haces esto...???
jajaja

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

Jajajajaja dos días después de terminar mis exámenes oficiales... No es mal promedio, ¿verdad? jajaja
Además, mal que me pese, he de decir que, cuando empecé a escribir esto, no sabía exactamente por qué derroteros llevarlo, así que tampoco puedes culparme mucho...
No ha sido un mes para escribir esto, @Romahou. Sino, me jubilaría como aprendiz de escritor para meterme a aprendiz de erudito, o algo de eso jajaja
Gracias por leer, como siempre.

Nocleido
Rango6 Nivel 27
hace más de 3 años

Yo sí que me he quedado helada con tu imaginación @Miguel_Otxoa, que bonita la forma de expresar la muerte y el dolor.

Loki_Good
Rango13 Nivel 62
hace más de 3 años

Repito lo de mi sempai. ¿Cómo nos haces esto? TT_____TT Quiero más...

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

@Loki_Good Siento la tardanza, y mil gracias por el apoyo. No tengo escusa, solamente espero que el final no desagrade jaja


#4

Algo debió fallar, porque no perecí.

Después de que aquella terrible verdad resonase en mi cabeza, me sumergí en una espesa oscuridad. Quise gritar, pero mi cuerpo no me obedecía. Me debatí, en balde, en un intento de volver a ser dueño de mí. Intenté moverme. Juro que lo intenté. Con todas mis fuerzas. Exploré en lo más recóndito de mí, buscando cualquier ápice de energía que me insuflara la entereza necesaria para sobreponerme a mi implacable parálisis, pero no lo hallé. Así que, al final, agotado, decidí esperar.

Me dejé llevar, viajando por aquella insondable y oscura niebla. Sabía que me movía, aunque no sabía a dónde. Quise atisbar algo. Cualquier resquicio de luz, cualquier ínfima mota de esperanza…, pero no vi más que diferentes tonalidades de una negrura imperecedera.

Al final, caí de rodillas. O eso supuse, pues hacía tiempo que no sentía mi cuerpo mortal. La oscuridad, tan pronto como vino, se disipó. Y. aunque ningún peso me aplastaba, no podía moverme. Mis ojos, o lo que deberían ser mis ojos, obedeciendo algún mandato ajeno, se abrieron.

Lo primero que pensé, pese a lo extraño de la situación, fue que había perdido la visión periférica, pues solo había oscuridad a ambos lados de mi rostro. Luego, reparé en que, ante mí, solo se alzaba, hasta donde la vista alcanzaba, un inmenso sendero de tierra marchita, ennegrecida, muerta. Un sendero que no describía curvas, que no estaba rodeado más que por sombría niebla. Un sendero que prometía un furibundo final.

Presa del pánico, intenté desasirme de las invisibles cadenas que me ataban al suelo, que impedían mi movimiento. Como podéis vaticinar, mi intento fue fútil. Sin embargo, yo no lo vi así. Estuve luchando internamente durante horas, días, semanas… quizá años. O quizá lustros. Jamás lo supe, ni jamás lo sabré. Solo hasta que mi mente me convenció de que aquello era inútil, no cejé en mi tardía resistencia. Al final, asimilé que, al menos, la sed me mataría y, con esa esperanza, observé un horizonte infinito, donde no había nada.

El dolor vino un tiempo después. No habría podido decir cuándo, pues en este lugar, el tiempo está tan difuminado como las sombras que me rodean. Inútil es el tiempo, e inútil pensar en él. Así que, como iba diciendo, el dolor llegó. Me cogió de improvisto, mientras rogaba a quien pudiera escucharme que, si la misericordia divina era tal, alguna figura se recortara contra el horizonte. Al principio, me paralizó. Es irónico, porque no podía moverme. Pero es así. El dolor me paralizó. Ni siquiera podía pensar. Solo sentir. Y cuando ni siquiera tu garganta es capaz de proferir sonido alguno, el dolor se hace más inhumano, más íntegro, más cruel.

Al final, la sed no me mató. Tampoco lo hizo la soledad, ni el hambre, ni el dolor. Un dolor al que pronto me acostumbré, y que no quedó más que como un eco sordo en mi mente. Nada de eso lo hizo, porque aquí sigo. Ya ni siquiera ruego al cielo, pues creo que, donde estoy, ni siquiera hay de eso.

Mi largo encierro solo me ha llevado a una cruel certeza. Si mis acciones lo liberaron, alguien debió ocupar su lugar. Así que aquí estoy, esperando a que llegue alguien que me libere, alguien que soporte mi carga y asuma una magna responsabilidad.

Mientras tanto, aquí estoy. Soportando el peso del mundo.

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

@Romahou Cuatro meses después, amigo mío. Pero te prometo que no habrá más esperas... No aquí, al menos. Un saludo, compañero.

NoraCiliaste
Rango8 Nivel 39
hace más de 3 años

Vaya manera bonita de describir sensaciones tan angustiosas! @Miguel_Otxoa me ha encantado esta historia. Saludos :)

Romahou
Rango18 Nivel 89
hace más de 3 años

La percepción del tiempo y el auto castigo

Esperando un reemplazo.

Sin saber....

Acabo de leerlo entero y lo volveré a hacer.
No quiero perderme ni escape nada

Pero me identifico con el personaje y sus epopeya que tan bien nos haces percibir y sentir

Abrazo

Pd: escribe más

Ichabod
Rango11 Nivel 50
hace más de 3 años

Y los cielos de abrieron y de él una figura bajó con un profundo escrito entre sus manos. La continuación a esta historia se convirtió en realidad y vimos todos que era bueno.

Excelente @Miguel_Otxoa . Se echaban de menos tus escritos... Y sí, como ha dicho @Romahou : Escribe más. Yo añado: Por favor...

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

Mil gracias por tomarte la molestia en leerlo, @NoraCiliaste. Me alegra que te haya gustado, la verdad. Un abrazo :)

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

Por supuesto que no, @SDA_love50, pero hace poco que me he reincorporado, hay mucho que leer y poco tiempo para ello. Cuando pueda, revisaré la multitud que hayas escrito en mi ausencia. Un saludo, compañera !

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

¿Te identificas, @Romahou? Esas cosas es lo que hacen que un escritor hinche el pecho, orgulloso. Sin embargo, no creo que esta historia sea para que nadie se identifique con ella. No es precisamente alegre. Aunque, como bien escribistes y bien te comenté, no es solamente la alegría lo que nos mantiene vivos, sino su antagonista. Muchas gracias por la paciencia, amigo mío, y por el tiempo invertido. Es francamente agradable que tan buenos escritores sean a la vez lectores y te den su opinión. Y esto también va por @Ichabod.
PD: Intentaré escribir más, aunque no prometo nada jejeberebe

TinadeLuis
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 3 años

Final maestro, @Miguel_Otxoa, al que nos vas llevando sin darnos cuenta. Una transición tan sutil que absorbe, y sacudes la cabeza para asegurar que no se trata de ti.

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace alrededor de 3 años

Muchísimas gracias, @TinadeLuis, por el tiempo invertido, y también por los comentarios, halagadores.

Lo malo que tengo, es que vislumbro una idea en mi cabeza y tengo la imperiosa necesidad de comenzar a escribir, sin atisbar el nudo, o el desenlace, y así me cuesta tanto terminar. Pero bueno, poco a poco, que es lo importante.

De nuevo, gracias. Esas palabras, viniendo de una autora tan buena como tú, contentan a uno en este último día del año.

¡Un abrazo!

TinadeLuis
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 3 años

Muchas gracias a ti. Vete todo lo despacio que quieras, el resultado es fabuloso, @Miguel_Otxoa. Feliz Noche y Año Nuevo. En mi perfil os lo deseo. Un abrazo.

artguim
Rango13 Nivel 63
hace casi 3 años

He estado leyendo poco a poco la mayoría de tus escritos, @Miguel_Otxoa, y ahora (dudando que no lo estuviera ya antes) estoy en condiciones de felicitarte por un conjunto de historias muy diversas, bien narradas y que logran enganchar al lector desde el principio. Admiro mucho a aquellos autores que, como tú, se arriesgan a navegar por las aguas de géneros o estilos alejados de aquellos en los que se sienten cómodos, logrando aún así buenos resultados.

No tengas duda de que, a partir de ahora, estaré muy pendiente de tus próximas creaciones, tarden lo que tarden.

Un saludo.