ItzelValeriano
Rango16 Nivel 75 (36643 ptos) | Líder de ventas

La primera vez que la vio él tenía 7 años.

Había sido en un accidente, su pelota se había ido a la calle y él había ido por ella, corrió sin fijarse y un auto lo atropelló.

Ella había venido por él, sus ojos negros lo habían dejado embelesado, por un momento pensó que sería buena idea seguirla, cerró los ojos y antes de que ella le tomara de la mano para iniciar su viaje juntos, él volvió a recuperar la conciencia.

Estaba dentro de una ambulancia, a su lado su madre lloraba, y esa hermosa mujer que había visto había desaparecido.

Desde aquel día una obsesiva idea se le grabó muy en lo profundo de su mente:
Volver a ver esos ojos negros.

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Oasis
Rango11 Nivel 51
hace casi 4 años

Muy buena la trama solo una pequeña corrección, creo que esta demás el "se" en el cuarto párrafo. Pero creo que sera una gran historia, así como una de tus historias que estoy empezando a leer.

ItzelValeriano
Rango16 Nivel 75
hace casi 4 años

@Valeria_96 Gracias, no me había fijado, tal vez al momento de cambiar de frase no borré por completo la anterior, pero ya lo suprimí.
Muchas gracias por leerme y dejarme tu opinión.
Saludos :)

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace casi 4 años

¿Quién era esa mujer, llegó para llevárselo a la otra orilla y al final decidió no hacerlo?
Interesante tu comienzo.


#2

-¿Cómo te llamas? – Le preguntó una voz, había mucho ruido, escuchaba a alguien llorar, las sirenas de una ambulancia, alguien maldiciendo, intentó concentrarse en la voz que le hablaba.
-Fausto. – Contestó, intentaba abrir los ojos, pero era demasiado difícil para él, de vez en cuando podía captar pequeños destellos de luz y por momentos, le parecía verla a ella, yendo a su lado, esperando el momento en que pudiera llevarlo a ese misterioso lugar al que van las personas cuando mueren. Sus ojos profundamente negros tenían una promesa escrita.

“Pronto estaremos juntos” parecía decirle aquella divina visión.

-¿Cuántos años tienes, Fausto?
-12. – La voz del niño era muy baja, tanto por naturaleza, como por la debilidad que le provocaba la pérdida de sangre.
-Bien Fausto, estarás bien. ¿Puedes decirme qué fue lo que pasó?

¿Qué había pasado? Había pasado que quería encontrarse con su amada de ojos negros y ellos se lo estaban impidiendo.

-Intenté quitarme la vida. – Contestó con firmeza a pesar de su debilidad. La voz que le hablaba no contestó inmediatamente.
-Estarás bien. – Volvió a decir, pero esta vez la voz sonaba triste, ambos sabían que eso era mentira.

Fausto sabía que no estaría bien hasta que no estuviera en el mismo sitio que aquellos negros ojos como había deseado por tanto tiempo.

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace casi 4 años

Sigue siendo muy interesante, te felicito.


#3

Pasó algunos días en el hospital.

Había unas vendas alrededor de sus muñecas que le impedían ver las marcas que se había dejado. Estaba seguro de que todas aquellas personas que lo habían “salvado” lo odiaban.

No querían que fuera feliz.

Se quería morir, volver a contemplar aquellos ojos bellos.

¿Por qué no lo entendían?

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace casi 4 años

Es que los médicos se empeñan en que las personas vivan, son unos necios.


#4

Cuando le dieron el alta, sus padres lo llevaron a terapia psicológica, pero por más que cualquier profesional le hablara, no le hacían sacarse su firme y loca idea de morir de la cabeza.

-¿Por qué lo hiciste, Fausto? – Le preguntaba aquel hombre.
-Porque quise.
-¿Quieres morir?
-Si.
-¿Hay una razón? ¿Tienes problemas en casa? ¿En la escuela?
-Sí, no y no. – Fue lo que contestó, y estaba siendo sincero.
-¿Puedes decirme tu razón?
-Sí, sólo quiero morir, creo que es lo mejor que podría pasarme.
-¿Por qué lo dices?
-Hay alguien a quien quiero ver, y sólo muriendo podré lograrlo. – Hace poco que había comprendido esto último y no esperaba que nadie más lo entendiera.
-¿A quién quieres ver?
-Usted ni nadie podrán entenderlo nunca. - Dijo con voz alta y firme, como para que se convirtiera en un hecho.

Mardus
Rango11 Nivel 51
hace más de 1 año

Igual si los psicólogos lo ven tan insistente con lo de suicidarse lo hubiesen decidido internar.

ItzelValeriano
Rango16 Nivel 75
hace más de 1 año

Si, pero si lo internan se acaba la historia, pensemos que eran negligentes.
Saludos @Mardus, gracias por comentar.

Mardus
Rango11 Nivel 51
hace más de 1 año

Sí, pero igual en esas circunstancias el protagonista podría haber fingido "normalidad", sabiendo que podrían ingresarlo.

ItzelValeriano
Rango16 Nivel 75
hace más de 1 año

Estoy de acuerdo contigo @Mardus, honestamente fue un detalle en el que no pensé, pero tienes razón, pudo haber sido mejor. Gracias por tu comentario, saludos.


#5

Aquella sólo había sido la primera de muchas veces que intentaría reencontrarse con su oscura amada.

Le había llevado cinco años tomar valor para comprender e intentar por primera vez aquel acto mortal.

Cinco años pensando y buscando una forma de ver a esa mujer de mustia belleza. Su piel pálida, su rostro anguloso, sus ojos hundidos, llenos de fuerza y tranquilidad, oscuros como una noche sin estrellas, su largo cabello negro azabache, su cuerpo escuálido.

Tenía que encontrar la manera de reunirse con ella, sabía que todo el mundo a su alrededor se lo impediría, no querían que estuvieran juntos, no comprendían que aquel amor era tan grande que traspasaría las barreras entre la vida y la muerte.

No le importaba perder la vida, dejarlo todo por encontrarla de nuevo, por poder tocarla por lo menos una vez.

#6

Dejó que el tiempo pasara, que todos se calmaran con respecto al asunto, comenzó a actuar “normal”, sonriente y amable con todos. Quería que se olvidaran de aquella “loca” idea que tenía.

Su madre lo miraba con menos preocupación cada día, pero aún no le permitían quedarse sólo en ningún sitio, incluso lo hacían dormir en la habitación de su hermano mayor, Fernando.

Todos en casa lo trataban con bastante condescendencia, su padre le compraba muchos obsequios, su madre le consentía hasta el menor de sus caprichos, su hermano hablaba con él y le compartía todas sus cosas, su hermana Paula lo abrazaba y besaba cada vez que le era posible.

Todo aquello le agobiaba. Él no estaba triste, no se sentía ignorado, ni mal.
Sólo quería morirse.
¿Era tan difícil de entender?

#7

Estaba sentado en la orilla de la cama, contemplaba la luna llena por la ventana, era preciosa. Pensaba en aquellos nobles ojos oscuros y pensaba en la mejor manera de ir a su lado.

“Cortarme las venas no funcionó.” Pensó. “Podría colgarme de algún árbol de camino a la escuela; o podría tomar algunas de las pastillas de la abuela; aunque creo que sería más efectivo lanzarme a las ruedas de un camión.”

Se levantó de la cama y fue por un cuaderno y un lápiz y comenzó a enumerar opciones posibles para morir. Había muchas maneras, pero tendría que decidirse por la más sencilla y efectiva.

Además de que tendría qué pensar en cómo realizar cualquiera de las ideas que se le estaban ocurriendo, buscar el momento y los medios adecuados, y sobretodo pensar en cómo reducir los daños colaterales de su muerte.

Aún había mucho por planear, y entre más rápido cumpliera con su propósito de muerte más pronto estaría cerca de su amor.

Soul_Outsider
Rango10 Nivel 48
hace casi 4 años

Que trama tan buena. Cautivante y lleno de emociones como todas tus historias.


#8

El tiempo pasaba rápido para los demás pero para él los días avanzaban con una dolorosa lentitud.

Habían pasado ya tres años desde aquel día. Tres largos años de espera por aquel momento, le pareció que había esperado la vida entera por otra oportunidad. Fausto se había convertido en un apuesto joven alegre y amoroso, aunque su mente siempre estaba en algún lugar lejano. Parecía que después de todo ese tiempo la familia entera había olvidado aquel “incidente” en donde el más pequeño de la casa había intentado quitarse la vida.

Todo parecía bastante normal, no había problemas en casa ni en la escuela, sus padres siempre trataban de que todo estuviera bien para que no recayera, sus hermanos lo apoyaban en todo lo que podían y tenía buenos amigos.

Con todo eso no esperaban que lo volviera a intentar, porque no tenía motivos aparentes para querer dejar esta vida.

Lo que no sabían es que su deseo de muerte no estaba atado a lo que tenía o no en esta vida, sino a lo que se encontraría en lo que había después de ella.

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace casi 4 años

Me encanta la trama, es muy original.


#9

Fausto iba camino a la escuela aquella mañana, era el primer día de clases del nuevo curso, se subió al autobús y se puso a mirar por la ventana, el día se veía particularmente triste, estaba nublado a pesar de ser agosto y en su auricular sonaba una canción triste.

Tears in Heaven.

Todo parecía tan melancólico.
Tan nostálgico.
Como si la vida misma estuviera consciente de que estaba a punto de abandonarla.

Se sentía extraño estar tan cerca de lograrlo que parecía algo irreal. Había planeado todo y dejando la modestia de lado, era un plan perfecto.

Nada podía salir mal, estaba a unas horas de reunirse con su añorada dama oscura.

#10

La vio subir al autobús y acercarse a su asiento.

-¿Puedo sentarme aquí? – Preguntó ella y él la miró, asintió con la cabeza y volvió a ver por la ventana, todo en cuestión de segundos.

La vio de reojo, era una chica bonita.
Pero no era una belleza común.
Era una belleza… Diferente.

Ella tenía un aspecto gótico, tenía tanto negro en su atuendo que lo único que resaltaba eran sus ojos grises y los destellos de sus accesorios de plata.

Su rostro no era especialmente bello, de hecho era bastante simple, pero sus ojos mostraban una fuerza y tranquilidad que sólo había visto una vez antes.

En los ojos de la muerte.

#11

Su plan perfecto tuvo que posponerse por un tiempo.
Por lo menos hasta que conociera un poco más a esta chica.

Cuando se bajaron del autobús caminaron cerca uno de otro, pero en la puerta se separaron, ella caminó por el pasillo de la izquierda y él por el de la derecha.

No pudo quitarse del pensamiento a la chica gótica ni dejar de pensar en sus familiares ojos.

#12

Los días pasaron rápidos formando meses y poco a poco fue perdiendo el interés en aquella chica, no la había vuelto a ver por ninguna parte. Pensó que probablemente se habría mudado y cambiado de escuela o algo así.

Retomó sus planes de suicidio, no tenía motivo para retrasar su cita con la muerte.

Era la mañana de un sábado del mes de Octubre. En el transcurso de esos meses había cambiado de plan suicida. Había decidido ahorcarse. Incluso había elegido el árbol en el que lo haría. Era una preciosa jacaranda en el parque que estaba a unas cuadras de su casa. Era la que estaba más alejada de las áreas transitadas.

La jacaranda que había elegido era muy grande, pero tenía algunas ramas bajas que le serían fácil de alcanzar.

Las jacarandas pueden llegar a florecer dos veces al año, una vez en primavera y si tienes suerte, otra vez a principios del otoño.

Ésta en particular aún conservaba flores.

El efecto alfombra que provocaban sus flores en suelo era hermoso, un círculo violeta rodeado de tonos amarillos y naranjas de las hojas secas de los otros árboles.

Parecía el lugar perfecto para abandonar esta vida.

Había estado ensayando hasta conseguir hacer el nudo perfecto y había escrito una carta para su familia, nada podría salir mal, estaba decidido a llevar a cabo su plan. Guardó la soga en su mochila y se la echó al hombro, dejó la carta sobre el escritorio en donde hacía sus tareas escolares y salió rumbo al que sería el sitio donde daría su último respiro.

#13

La chica de los ojos grises iba en camino al mismo lugar. Ambos caminaban tan absortos en sus propios pensamientos que casi chocan de frente. Estaban de pie justo debajo de la jacaranda, parecía una escena sacada de algún anime japonés, las flores caían sobre ellos y a su alrededor, el viento movía las ramas de la jacaranda y les alborotaba el cabello, él vestía jeans y una camiseta negra, ella llevaba un vestido corto negro y unas botas de plataforma largas, a pesar de la altura que le brindaba su calzado era más bajita que Fausto.

Y entre toda esa gótica oscuridad que era ella, su mirada intensa y tranquila atraían la atención de Fausto.

Ese gris incomparable, un par de destellos en medio de esa sombría apariencia.

Se quedaron mirando por casi un minuto entero, a pocos centímetros de distancia, pero entonces, ella dio media vuelta y salió corriendo.

#14

Y una vez más no pudo llevar a cabo su plan.

Esa chica misteriosa le hacía querer quedarse en este mundo para descifrarla, eran sus ojos, que le recordaban a los ojos de la muerte, los que le atraían de sobremanera, los que hacían que sintiera el deseo de seguirla y quedarse en la Tierra sólo para poder seguir viendo esos ojos grises.

Pero luego recordaba la sensación de estar en presencia de la muerte, aquella divina aparición que le causaba tanta tranquilidad, aquellos ojos que le decían “Ven conmigo”, ambas le daban la misma sensación de jalarlo a algo desconocido.

Sabía que adondequiera que decidiera ir, la vida o la muerte, le esperaba algo más.

Amor, probablemente; amor en unos ojos que se engancharan a los suyos, que le hicieran promesas, amor de ese que puede superarlo todo.

#15

Regresó a su casa, se sentía mal. Nunca se había imaginado que le pasaría nada como aquello, ¿cuántos chicos de 15 años pasan por esto? Tener que decidir entre la vida y la muerte sin razón aparente.

Frente a todos a él no le hacía falta nada, su familia lo quería, tenía buenos amigos, le iba bien en la escuela, era bueno en deportes, en videojuegos, en cualquier cosa que quisiera.
Si se suicidaba ¿comprenderían todos quienes lo querían que había sido por amor? ¿Comprenderían ellos sus motivos? ¿Entenderían que quería estar cerca de la muerte porque simplemente le parecía bella?

Era una locura.

Fue en ese momento, cuando se cuestionaba qué haría y si los demás lo entenderían, que se dio cuenta de que su convicción de morir ya no era la misma. Estaba dudando ahora.
Estaba dudando porque así como había algo que tiraba de su alma para que fuera al más allá, también, había algo que tiraba de ella para que se quedara aquí.

Unos misteriosos ojos grises.

#16

Su plan de muerte se había pospuesto una vez más, y había sido reemplazado por uno distinto.

Conocer a la dueña de los ojos grises.

Decidió que no podía dejar este mundo sin antes saber quién era ella, la buscaría, le preguntaría su nombre, hablaría con ella, descubriría el misterio oculto tras aquellos ojos, y luego, podría morir en paz.

Así serían las cosas.

La buscó a diario en los pasillos, en la cafetería, a la hora de entrada y de salida, incluso a veces se salía de clases y la buscaba en otros salones, pero no la encontraba, no había ni un atisbo de su oscura ropa ni de sus grises ojos.

Y así pasaba los días, buscándola por todas partes, con el deseo interno de encontrársela de repente.

La buscó en el autobús y en el parque, porque la había visto ahí antes, pero era como si la tierra la hubiera engullido.

No había rastro de la misteriosa chica gótica de los ojos grises.

#17

El tiempo parecía avanzar con demasiada prisa, Fausto cumplió 16 años en Noviembre 2, recordaba que su madre le había dicho que cuando él nació ella celebraba la vida mientras que los demás celebraban la muerte.

En menos de lo que se daba cuenta estaban a mitad del mes.
Y luego, ya era Diciembre.
Las compras navideñas, el olor a pino, las luces tintineantes y la atmósfera de paz lo envolvieron, y así de rápido como llegaron, se fueron.
Enero y febrero pasaron completamente inadvertidos.

Fausto comenzó a perder las esperanzas de encontrar a la chica de los ojos grises.

La primavera llegó para darle vida al entorno de Fausto, todo se veía tan colorido, tan lleno de sonidos y de movimiento.

Y él se sentía tan… Simple.

Esa tarde salió a caminar para pensar, necesitaba encontrar la forma de volver a verla por lo menos una vez más, sólo para saber su nombre, o podía pensar en la forma más adecuada de morir, igual, si en vida no tendría la certeza de ver aquellos ojos grises, en la muerte tenía la seguridad de ver unos ojos negros que le inspiraban los mismos sentimientos.

Caminó por el parque, y sin pensarlo estaba yendo a la jacaranda donde meses atrás había decidido quitarse la vida.

Y ahí estaba ella.

#18

El corazón le dio un vuelco de emoción. ¡Ahí estaba!

Parecía que la chica sólo se aparecía cuando él comenzaba a tener deseos de muerte, era bastante oportuna.

Caminó despacio hacia ella, temeroso por alguna razón que desconocía, pero ella levantó la vista y sus miradas se cruzaron unos segundos.

Ella se puso de pie y echó correr de nuevo, pero esta vez no la dejaría irse.
Corrió tras ella.

-¡Espera! – Le gritó sin que sirviera de nada, ella continuó corriendo y vaya que era rápida.

La había perseguido ya por varias cuadras y parecía que ella no se cansaría nunca, él corría tan rápido como podía, pero estaba comenzando a cansarse. Una pizca de esperanza llegó a su mente cuando notó que la chica aminoraba el paso, tal vez creyendo que él ya estaba lo suficiente cansado, pero el deseo de Fausto de saber su nombre era más grande que su cansancio y él dio su último esfuerzo por alcanzarla. Ella se dio cuenta de que el chico que la perseguía estaba pisándole los talones e intentó correr más rápido, intentó cruzar la calle sin mirar antes de hacerlo, ella no vio el coche pero él sí.

#19

Todo pasó muy rápido para Fausto.
No dejaría que le pasara nada a la dueña de los ojos grises que lo ataban a la Tierra.
La alcanzó por fin y la jaló del brazo.

No estaba seguro de qué pasó después, escuchó el sonido de las llantas del coche frenando en el pavimento, un grito, un golpe, y luego sentía que el cuerpo entero le dolía y que algunas partes de su piel ardían.

No era la primera vez que le pasaba, ya sabía lo que todo eso significaba, el coche lo había golpeado y probablemente él estaría tirado en el suelo sangrando. No importaba demasiado lo que le hubiera pasado a él, igual había tenido deseos de morirse, tal vez merecía morir, tal vez era destino que muriera así, pero…

¿La habría salvado? ¿O estaría ella tirada en el suelo también?

Abrió los ojos con mucha dificultad, sintió alivio cuando vio frente a él unos grises con expresión preocupada, la había salvado, ella estaba bien.

-Ya viene una ambulancia, quédate, por favor. – Fausto cerró los ojos y asintió.

El terror que sintió después era indescriptible, cuando abrió los ojos de nuevo, aquella visión le sacudió hasta la última fibra de su ser. Los ojos grises de la chica se habían vuelto de un negro profundo, sus facciones se transformaron hasta quedar irreconocibles, y en el lugar de aquella chica había una figura familiar, un rostro de una increíble belleza mustia.

La muerte.

#20

Luchó contra algo que se removía en su interior, no sabía exactamente lo que era, pero algo le decía que no debía de ir detrás de la muerte esta vez.

Sentía miedo, miedo a morir.

Eso que había deseado tanto, el encuentro que había estado buscando se había presentado, tenía frente a él a la bella dama de los ojos negros, pero esta vez aquella mirada vacía no le transmitía paz, al contrario, se sentía inquieto y agitado.

Intentó mantenerse despierto, pero el dolor era demasiado.

Cerró los ojos por un momento y vio a su dama oscura acercarse a él.

Hace más de 1 año

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#21

El mundo estaba oscuro y frío, veía una luz cegadora en la lejanía, quería alcanzarla pero su cuerpo no se movía.

Todo era silencio y calma.

Vio a la muerte a lo lejos, sus ojos negros lo llamaron una última vez, pero él no hizo caso. Vio a su dama oscura darse la vuelta y comenzar a caminar lejos de él. Se quedó completamente inmóvil viendo a la muerte marcharse.

Ella desapareció y ahora no había nadie con él, sintió ganas de ir a buscarla pues justo el instante después de que la perdió de vista se sintió demasiado solo. Buscó con la mirada a cualquiera de sus dos damas oscuras, a la de ojos grises o a la de ojos negros, seguiría a cualquiera de las dos para olvidar la soledad tan profunda en la que se encontraba sumergido estando en ese lugar.

Hace más de 1 año

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#22

Lo primero que vio al abrir los ojos fue a una chica vestida totalmente de negro, tenía la cabeza agachada por lo que no podía ver su rostro pero él sabía que detrás de esa cortina de cabello oscuro había unos ojos grises llenos de vida.

-Hey… - Dijo quedamente.

La voz de Fausto resonó en la silenciosa habitación; la chica levantó la cabeza. La visión de aquellos ojos grises con esa expresión de preocupación le pareció a Fausto algo tan hermoso como trágico.

-Hola. – Dijo ella con un tono de voz dulce e inseguro.

Hubo un momento de silencio y tranquilidad.

-¿Cómo estás? – Preguntó ella.
-Creo que bien. – Dijo Fausto mientras se removía en la camilla.

La chica se acercó a él y le ayudó a acomodarse. Su tacto era suave, sus manos blancas eran cálidas. Sus ojos se veían más hermosos aún de cerca.

-No sabía a quién llamar para avisarle lo que sucedió, tomé tu celular y llamé al contacto que tienes de emergencia. Creo que era tu mamá o no sé pero me dijo que vendría lo más rápido posible, eso fue hace unos 40 minutos, tal vez no tarden en llegar.

La chica hablaba tan rápido que Fausto apenas tenía tiempo de procesar todas sus palabras.

-Siento mucho que te haya sucedido esto, no era mi intención, no quería que me siguieras. Yo sólo corrí y tú venías detrás, no sabía lo que querías y me asusté así que yo corrí y no vi el auto y tú me empujaste y…

Había comenzado a llorar.

-Lo siento. – Fausto se sentía avergonzado. – No era mi intención asustarte, yo sólo quería saber tu nombre.

Ambos se quedaron en silencio, ella se limpió las lágrimas.

-Mi nombre es Catalina.

Felicidad y tristeza lo invadieron al mismo tiempo.

Por fin sabía su nombre... Pero eso quería decir que aquí terminaba todo.

Hace más de 1 año

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#23

Gracias por leer esta historia.

Les cuento lo que sucedió con ella, esta primera parte la comencé a escribir hace ya bastante tiempo y la iba escribiendo conforme la publicaba, llegó un momento en que adelantaba cajas en el archivo de word donde la estaba escribiendo hasta que la terminé (en el archivo), y juro que pesé que la había terminado de publicar, sin embargo me di cuenta de que no, releyendo lo escrito se me ocurrió hacer una segunda parte que planeo comenzar a publicar la siguiente semana, espero que puedan disfrutarla.

Les agradezco sus corazones y comentarios.
Saludos.

Hace más de 1 año

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andres24
Rango6 Nivel 28
hace más de 1 año

Disfrute mucho la lectura de esta historia. Atrapa y tiene una combinación entre suspenso y romanticismo que me gustó. Esperando con ansias la segunda parte 😊

ItzelValeriano
Rango16 Nivel 75
hace más de 1 año

Muchas gracias @andres24
Estoy trabajando para que en los próximos días pueda comenzar a publicar la segunda parte. Agradezco tu comentario y tu apoyo.
Espero que sigas disfrutando. Saludos.