Mardus
Rango11 Nivel 50 (6420 ptos) | Artista reconocido
#1

Aquella noche sin luna, la ladrona esperaba agazapada en el tejado de la mansión que quedaba justo en frente de su objetivo. La torre del hechicero Eubenor estaba allí mismo, rodeada por una alta muralla y con sus tesoros bien protegidos, pero disponibles para aquel lo bastante atrevido para desafiar a un mago.

Hace alrededor de 3 años Compartir:

2

21
TroodonT
Rango8 Nivel 39
hace alrededor de 3 años

Buenas
¿Vas a incluir mucha magia o será más realista y la magia jugará un papel secundario?

Saludos

Mardus
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

En principio quiero basarlo en un mundo tipo los juegos de rol Dungeons and Dragons.


#2

Cerca, resonaron los pasos acorazados que le indicaron que se acercaba una de las patrullas de guardias de la ciudad. Ni se molestó en ocultarse mejor, su capa y armadura negras ya la fundía lo bastante bien con las sombras y, además, los guardias nunca solían mirar hacia arriba. La mujer contempló el paso del grupo de cinco hombres con sus relucientes cotas de mallas, sus lanzas y su paso marcial. Confiaban en que el ruido que armaban disuadiese a cualquier maleante y no intervenían en acciones de combate tan a menudo como uno podría imaginar.

Aprovechó para revisar por última vez su equipo. Estoque y daga al cinto, una pequeña bolsa con pergaminos y viales que le podrían resultar útiles a la espalda, la cuerda élfica (extremadamente ligera) con garfio enrollada y lista para ser usada. Todo en orden.

Cuando el pesado paso de los guardias se perdió en la distancia, suspiró una vez se levantó de donde estaba acuclillada y se dejó caer del tejado, aterrizando tan suavemente como lo haría un gato callejero.

Atravesó corriendo los veinte metros que la separaban de su objetivo y al llegar se agachó tras uno de los árboles que allí habían. Lanzó con destreza el garfio que se fijó a lo alto del muro al primer intento. Subió con agilidad por la cuerda los seis metros de muro, una vez arriba recuperó el garfio y la cuerda, enrollándola a toda velocidad y sujetándola a un gancho en su cinto.

Examinó durante un momento el jardín. Todo parecía en calma. Según los informadores a los que había sobornado con buenas monedas de oro, los vigilantes del lugar deberían estar haciendo el cambio de guardia en ese momento. Saltó al suelo, rodando al llegar abajo para no sufrir ningún daño.

Ya había llevado a cabo la parte fácil. Ahora venía lo complicado.

Hace alrededor de 3 años

3

10
Romahou
Rango18 Nivel 88
hace alrededor de 3 años

Interesante desarrollo.

Cambiaría uno de los dos "solían" que vienen muy juntos. Por sonoridad.

Saludo

Mardus
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

¡Cierto!

TroodonT
Rango8 Nivel 39
hace alrededor de 3 años

Muy bien @Mardus. Buena ortografía e interesante trama.

Saludos :D


#3

Avanzó en completo silencio, aprovechando las sombras para resultar prácticamente invisible, los muchos árboles que había por allí (el lugar casi parecía un parque) le facilitaban mucho el trabajo. La torre sólo tenía algunas antorchas colocadas en pebeteros en la pared, situados a buena distancia unos de otros. La mujer agradeció en silencio al hechicero que facilitase tanto las cosas para que un ladrón le hiciese una visita nocturna.

De pronto, todos sus instintos se activaron, había alguien... o algo muy cerca, no sabía como explicarlo, pero casi podía sentir unos ojos que la observaban atentamente. Desenfundó estoque y daga y, con la espalda apoyada contra el tronco de un árbol observó con atención lo que la rodeaba.

Allí no parecía haber absolutamente nada, quizás sus sentidos le jugaban una mala pasada. Aunque... sí, algo se había movido a su derecha. Parecía como si la misma sombra del lugar se acercase cada vez más a ella. Empezó a sentir frío. Esforzando un poco más la vista, pudo distinguir varios pares de ojos rojizos que la miraban desde la distancia. Tres seres humanoides, formados de sombra la comenzaron a rodear.

Hace alrededor de 3 años

1

8
Mardus
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

Ummmm ¿la bala perdida la mata a ella debido a que el francotirador no había dormido demasiado y le temblaba el pulso? Por cierto, @Atico te mandé un mail.


#4

Más que verlo, sintió como una brumosa garra se cernía sobre ella. Rodó hacia un lado con agilidad y, con el mismo movimiento, lanzó un tajo con el estoque en la dirección aproximada de la que había venido el ataque. Su arma no encontró resistencia, pero la criatura emitió algo parecido a un grito, un grito que parecía salido de las profundidades de algún oscuro infierno. La sombra retrocedió hasta desaparecer, pero sus dos compañeras seguían allí.

Había oído hablar de aquellos seres, criaturas cuya esencia misma era la sombra, se escondían en la oscuridad y atacaban a los incautos, debilitándoles cada vez más con su frío toque hasta que morían, y se convertían en monstruos iguales a sus asesinos. Eran criaturas insustanciales, inmunes a todo tipo de ataques, excepto a armas mágicas... como las de la ladrona.

Sonriendo ante la situación (después de todo una no asalta torres de magos si no está un poco loca), esquivó un nuevo ataque y dio una pirueta entre las dos sombras restantes, dando tajos a diestro y siniestro. Una de las criaturas le rozó el brazo izquierdo y notó como perdía fuerza en esa extremidad. No había tiempo para lamentarse, apretó los dientes y realizó una finta a la derecha con el estoque, engañó a la sombra que fue hacia el otro lado y se encontró con su daga. El ataque fue extremadamente preciso y la sustancia del ser se descompuso totalmente.

Ya sólo quedaba una, ¿pero dónde estaba? Le había perdido la pista un momento mientras mataba a la otra y ahora se había fundido con el entorno. La mujer comenzó a retroceder, con la guardia alta y haciendo círculos a su alrededor. Y entonces, sintió una vaharada de frío sobre ella.

Hace alrededor de 3 años

2

7
TroodonT
Rango8 Nivel 39
hace alrededor de 3 años

Avanza muy bien. Me gusta.


#5

La criatura flotaba en el aire sobre ella y se dejó caer hacia abajo, con las garras por delante.
La ladrona hizo lo primero que se le ocurrió, dio una voltereta hacia atrás, manteniendo las armas apartadas del cuerpo. La sombra cayó a plomo en el lugar donde ella había estado un instante antes.
La mujer y la criatura se levantaron a la vez, con lentitud, midiéndose en silencio. Pasaron unos segundos de quietud total, el suave viento mecía las briznas de hierba del jardín.
La sombra rompió la tregua primero, lanzándose hacia adelante con un rápido movimiento. La ladrona fue más rápida, dejándose caer de espaldas y tajando con daga y estoque al ser que flotaba sobre ella.
Se deshizo como la otra, no dejando atrás ninguna pista de su presencia.
La mujer se levantó todavía alerta. ¿Volvería la que había escapado? ¿Habrían más de esas criaturas por allí?
Se frotó el dolorido brazo izquierdo mientras pensaba en que la noche apenas acababa de empezar.
Valoró sus opciones. En la bolsa que llevaba con ella tenía un pergamino que le permitiría escalar por la pared de la torre como si fuese una araña, pero claro, los pergaminos, cuando los usaba alguien que no era un mago o hechicero podían fallar, o causar situaciones impredecibles. Su otra opción era entrar por una puerta secreta de la que sus informantes le habían hablado, pero claro, entrando por ahí tendría que subir hasta lo alto, avanzando por todos los peligros de la torre.
¿Qué hacer?

Hace alrededor de 3 años

4

5
Ichabod
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 3 años

Muy buen relato!! Me tienes pegado a la pantalla @Mardus . Las sombras muy bien logradas como enemigo. Yo la veo capaz de ir por la puerta y subir la torre sin despeinarse jajaja!! Como será el hechicero que le espera arriba?

Me gusta, me gusta...

Mardus
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

Ella es una mujer arriesgada, igual sí sería capaz de entrar por la puerta e ir subiendo poco a poco. El pergamino parece un riesgo también. ¿Tú qué dirías que hará?

Ichabod
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 3 años

No se, no se... El toque en el brazo es leve? Puede ser un problema si decide usar el pergamino y escalar, aunque también para entrar en la otra arma en ristre. Por otro lado está el problema que el pergamino no funcione como toca o sea demasiado cantarín y desvele su posición por la magia (no se como tratarás los "efectos especiales" de una magia).

En la torre es más que probable que habrá algún que otro guardia, trampas... pero también lugares donde esconderse y trampear a los enemigos hasta llegar a su objetivo...

Yo creo que se decidirá por la puerta secreta, a riesgo de que los informantes sean unos mercachifles de cuidado, y si todo va bien usará el pergamino para escapar sin que nadie se entere.

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace alrededor de 3 años

Secundo a @Ichabod. Como ladrona, debe ser más práctica que perezosa, porque, si bien lo del pergamino es buena idea, los riesgos para un "no mago" son inusitados, y poner en peligro la misión por algo así no parece propio de ella, por lo poco que he podido avistar de su personalidad. Quizá me equivoque yo también, vaya.
Muy interesante, compañero. Un saludo.


#6

Decidió dejar el pergamino en la bolsa, de momento, igual lo necesitaría más tarde.
Avanzó hasta la parte trasera de la torre, una zona rodeada de altos árboles, muy oscura.
Con mucho cuidado, pues además de la sombra que había escapado, podrían haber más vigilantes por allí, examinó la pared. Debía de existir alguna palanca, o botón por algún lado... Encontró una grieta sospechosa, difícil de ver. Con mucho cuidado, introdujo la daga por allí y sí, encontró lo que buscaba. Se escuchó un crujido y en la pared se abrió un panel, la puerta que buscaba.
Entró en la habitación que estaba totalmente oscura y el panel se cerró a su espalda.
Su visión nocturna era bastante buena, pero no tanto como para ver en la oscuridad total, así que extrajo de la bolsa algo que la ayudaría. Una simple piedra, pero encantada con un conjuro permanente que la hacia emitir un tenue brillo, no demasiado potente, pero lo suficiente como para inspeccionar su entorno.
Estaba en una especie de almacén pequeño con una puerta de madera. A su alrededor había comida de todo tipo y toneles, nada de utilidad para ella.
Guardó la piedra y abrió la puerta lentamente. Se encontró en un pasillo iluminado con antorchas. Desde la izquierda escuchó unos pasos que venían hacia ella.

Hace alrededor de 3 años

0

6
#7

Cerró la puerta nuevamente, agudizó el oído, sí, unos pasos se acercaban, dos personas, al parecer. Y armados, a juzgar por el revelador sonido de las vainas chocando contra la armadura.
Se tumbó en el suelo. La puerta no llegaba justo hasta abajo, dejando un resquicio en la parte inferior que le permitía ver algo del pasillo.
Efectivamente, dos pares de botas pesadas pasaron frente a la puerta. Una de esas personas se detuvo repentinamente, se giró hacia la puerta y se quedó parado ante ella un buen rato.
De pronto, la puerta se abrió con violencia y entraron en la habitación dos individuos, ambos protegidos por armaduras de combate que no dejaban ver ni un resquicio de su piel. Llevaban espadas largas al costado y escudos a la espalda.
No había nada en la habitación. Los vigilantes se quedaron un momento allí de pie, sin hablar entre ellos ni emitir ningún sonido. Al cabo de poco tiempo, volvieron a cerrar la puerta y sus pasos se perdieron en la distancia.
La ladrona, encaramada en lo alto de una de las estanterías se permitió un suspiro de alivio.

Hace alrededor de 3 años

0

6
#8

Tras salir del almacén, con mucho cuidado, avanzó por el pasillo de la izquierda. Encontró varias puertas cerradas, pero decidió ignorarlas, era poco probable que en esta planta encontrara algo de valor.
Llegó hasta la zona de la entrada, un amplio salón con muy pocos adornos. A cada lado de la puerta que conducía al exterior había un vigilante acorazado, como los dos que había visto antes. Los estuvo observando un rato. No se movían lo más mínimo, casi parecían estatuas de lo estáticos que estaban. Otra cosa que le llamó la atención es que en altos nichos en las paredes habían gárgolas, cosa curiosa, dado que ese tipo de esculturas solían estar fuera de los edificios, no dentro.
Desde donde estaba veía la escalera de piedra que conducía en dos sentidos: a los pisos superiores y al sótano.
Una corta carrera la llevaría en uno u otro sentido, si se movía lo bastante rápido y en silencio como para que los guardianes no la detectasen.
Pero tenía que decidirse. ¿Arriba o abajo?

Hace alrededor de 3 años

1

5
Ichabod
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 3 años

Arriba, siempre arriba. Aunque esas gárgolas me dan mala espina...


#9

Corriendo, aprovechando las zonas de sombra que dejaban las distantes antorchas y moviéndose a toda velocidad, llegó en un instante hasta la escalera que subía. Los peldaños de piedra ascendían describiendo una espiral, sin pasamanos y a la vista de cualquiera que estuviese en la entrada que mirase hacia arriba.
Pero los vigilantes de la puerta ni miraron en su dirección, por un momento se preguntó si en realidad serían estatuas. De todas formas subió con todo el cuidado posible, bien embozada en su oscura capa.
Cuando iba a mitad de camino escuchó un ominoso crujido. Miró en la dirección de la que venía el ruido. Era uno de los nichos de la pared, los que contenían gárgolas. La que estaba en ese lugar movía el cuello en su dirección, la cabeza cornuda parecía olisquear y la mandíbula se abría y cerraba mostrando unos dientes afiladísimos. La criatura extendió las alas de su espalda, saltó del nicho, y quedó flotando en el aire. No era una estatua de piedra en absoluto, ese tipo de gárgolas, muy usadas por los hechiceros como guardianes, eran seres vivos cuya piel gris se asemejaba mucho a la piedra, tanto que, de permanecer inmóviles, nadie podría decir que no eran meros elementos decorativos. Con su grueso pellejo, sus afiladas garras y los cuernos en la cabeza eran oponentes muy peligrosos para todo aquel que no fuese un combatiente experimentado.
La ladrona no movió ni un músculo de su cuerpo, se quedó muy quieta, con las manos bajo la capa, cerca de los mangos de sus armas.
La gárgola se acercó volando hasta su posición, se detuvo justo delante de ella. Por un momento creyó que no la había visto, que estaba perfectamente oculta en las sombras, pero entonces, el ser de carne similar a la piedra, emitió un escalofriante siseo y se abalanzó hacia ella, con las garras afiladas como puñales buscando su cara.

Hace alrededor de 3 años

6

5
Ichabod
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 3 años

Lo sabía!! Esas gárgolas son las que vigilan el torreón por dentro. ¿Por quçe sino iban a estar a modo decoración? A no ser que el Hechicero, del cual todavía no sabemos nada... tenga un gusto raro para decorar.

Mardus
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

Los hechiceros son muy excentricos. También resulta curioso que los vigilantes de la entrada no actúen. :)

Ichabod
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 3 años

También, también... son meras distracciones para que la ladrona no se fije en las gárgolas? O son algo más? La están dejando subir de forma premeditada hasta su objetivo? En próximas entregas lo averiguaremos!

Me ha quedado muy de anuncio de televisión? :P

TroodonT
Rango8 Nivel 39
hace alrededor de 3 años

Muy bien @Mardus Me ha gustado mucho como usas el suspense.

Eso sí, encuentro que suena rara esta frase:

quedando flotando en el aire

Como muy redundante.

Saludos ;D

Mardus
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

Pues sí. Ciertamente queda extraño ahora que lo dices. :)

FreddyEscribe
Rango7 Nivel 31
hace alrededor de 3 años

Leo tu relato, y me transporto a la época donde disfrutaba buenos juegos de RPG de la siempre amada PsOne


#10

Mientras la mujer esquivaba hacia un lado, su estoque penetró en la membrana del ala de la gárgola a la vez que le hundía la daga varias veces en el costado. Lamentablemente, aunque era muy rápida, no lo fue lo bastante como para evitar que una de las garras de la criatura rasgase el hombro derecho.
La ladrona cayó sobre la escalera, por suerte manteniendo el equilibrio lo suficiente como para evitar caer por el borde. El hombro le escocía y una rápida mirada le mostró la tela desgarrada bajo la hombrera de la armadura. Notaba la sangre húmeda que ya comenzaba a deslizarse por su brazo.
La gárgola estaba bastante dañada, la ala izquierda colgaba inútil a un lado y gran cantidad de sangre oscura manaba de las heridas producidas por la daga. El monstruo estaba enloquecido fuera de sí e intentó morderla. Su mandíbula fue recibida por una potente patada que, aunque no le ocasionó daño alguno, desconcertó lo suficiente a la gárgola para que la ladrona se levantase.
Ahora estaba de pie y en una posición superior, comenzó a lanzar tajos con el estoque mientras subía poco a poco las escaleras. Pero la herida del hombro le comenzaba a pasar factura, no podría seguir a ese ritmo mucho más.
La gárgola la seguía sin apartar los feroces ojos de ella. En un momento dado, alargó un brazo intentando coger de la pierna a la mujer, pero el estoque pinchó la garra y le obligó a retirarla. La criatura emitió un agudo alarido que resonó potente por todo el lugar, momento que la ladrona aprovechó para impulsarse hacia delante y clavar con todas sus fuerzas el estoque en la garganta de su enemigo.
La gárgola cayó por un lado de la escalera y chocó con fuerza contra el suelo, pero su llamada había tenido el efecto deseado pues sus compañeras comenzaban a despertar en los nichos y a estirar las alas para remontar el vuelo.

Hace alrededor de 3 años

7

5
Ichabod
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 3 años

Una cosa que no me ha quedado muy clara...

La gárgola es de piedra o de carne y hueso? o de piedra pero sangra?

Me explico mejor, cuando empieza a moverse es una gárgola de piedra lo que se mueve o rompe el armazón de piedra que la recubre y pasa a ser un monstruo de carne y hueso con apariencia de gárgola?

Mardus
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

Las gárgolas son unas criaturas cuya piel se asemeja mucho a la piedra, es muy resistente a armas normales y demás pero no es exactamente piedra. Las armas de la ladrona pueden dañarla por ser mágicas. De otra manera, no le habría hecho ni un rasguño.

TroodonT
Rango8 Nivel 39
hace alrededor de 3 años

por un lado se la escalera.

Me gusta como sigue @Mardus

Revisa esa frase :D

Saludos

Mardus
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

Cosas de escribir desde el móvil. Creo que aclararé mejor lo de la gárgola en cajas anteriores.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace alrededor de 3 años

Esos detalles los concretaría en la historia para valorar la lucha y capacidades de ladrona y monstruo....

Saludos

Mardus
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

En la caja 9 ya lo aclaro un poco mejor.

Ichabod
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 3 años

Vale, animal con piel resistente a las armas. Ahora si me hago una imagen perfecta.

Tenía en mente las gárgolas de piedra de las catedrales y la típica imagen de película de, o bien monstruos pétreos (literalmente) voladores o la otra típica, recubrimiento de piedra rompiéndose y sale de su interior el monstruo, por eso te he preguntado.

Continuemos en la siguiente caja!!


#11

La mujer se apresuró a subir hasta el siguiente rellano, esperando, de alguna manera, que allí le fuese más fácil resistir el ataque de las gárgolas.
Enfundó la daga y se cambió el estoque a la mano izquierda, tomó una bocanada de aire y se preparó para la batalla inminente.
Pero los seres voladores no subían hasta ella. Tres gárgolas se quedaron en la escalera, justo antes de llegar al rellano, mirándola con odio, pero sin avanzar lo más mínimo. La ladrona se permitió esbozar una gran sonrisa. Supuso que las órdenes del hechicero restringían su coto de caza al primer piso y ellas lo acataban literalmente. Al final las criaturas se terminaron cansando y se alejaron volando de allí, mirando de vez en cuando hacia atrás y emitiendo un ofendido siseo.
Con un suspiro de alivio, se dejó caer en el suelo y estudió el entorno. La escalera seguía subiendo, hasta el tercer piso y ante ella había una gran puerta de madera con una cerradura de muy buena calidad, por lo que parecía.
Apoyó la espalda contra la pared y buscó en su bolsa un pequeño vial metálico. Abrió la tapa con los dientes y bebió el contenido de un sorbo. La poción de curación actuó casi de inmediato y sintió un agradable calor extendiéndose por todo su cuerpo, especialmente por las zonas dañadas. Abrió y cerró la mano derecha a la vez que movía el brazo de arriba abajo, el dolor remitía. Al minuto, la mujer ya estaba de pie, con las heridas casi curadas. Le quedaba otra poción curativa y esperaba no tener que usarla.
Pensó un momento en su situación. Por lo que le habían dicho sus informadores, Eubenor no estaba en ese momento en la torre, fue por ello que había escogido ese momento para asaltarla. Pero, al parecer, el hechicero era aficionado a las criaturas mágicas. ¡A saber lo que habría guardando los pisos superiores!
De cualquier manera, actualmente lo tendría difícil para volver a bajar,así que no le quedaba más remedio que seguir adelante y llegar hasta la parte más alta de la torre.
Pero antes de seguir subiendo tenía algo que hacer. La puerta de ese piso era robusta y seguro que protegía algo valioso. Sacó el juego de ganzuas y se preparó para estudiar la cerradura.

Hace alrededor de 3 años

0

3
#12

La cerradura en cuestión aparentaba ser más impresionante de lo que realmente era. El mecanismo no resultó demasiado complejo y ni siquiera parecía tener trampas que la protegieran. Sólo tardo unos segundos en abrir la puerta de par en par.
La enorme sala resultó ser una biblioteca iluminada por orbes de luz continua, similares a su piedra. Los altos estantes formaban varios pasillos y al fondo del que tenía justo enfrente se veía otra puerta.
Adelantó el pie para entrar en la sala, pero el instinto la detuvo a medio camino. Justo delante de la puerta, en el suelo, se veía, a duras penas porque estaba trazado muy sutilmente, una especie de extraño símbolo. Sabiendo que normalmente no era muy buena idea pisar extraños símbolos en la torre de un hechicero, la mujer retrocedió. Tomó impulso y saltó por encima del grabado del suelo.
Aterrizó con agilidad, sana y salva, dentro de la biblioteca.
Sin saberlo ella, sus progresos fueron seguidos por algo que descansaba sobre una de las estanterías y acababa de despertar al abrirse la puerta. Era un ser pequeño, de unos treinta centímetros de altura. Su piel era rojiza y la cabeza, totalmente calva, estaba rematada por unos diminutos cuernos. Tras él se agitaba su larga cola, rematada en un aguijón similar al de un escorpión. Sonrió mostrando unos afilados dientes al ver como la mujer entraba en la biblioteca. Desplegó las alas de murciélago de su espalda y se fue volando por un agujero del techo, con un destino incierto.
A la ladrona le pareció escuchar un leve aleteo sobre ella. Miró en todas direcciones con atención, pero no logró ver nada. Por fin se decidió a investigar un poco esa biblioteca y la puerta del fondo. Seguro que en esta planta encontraría algo de valor. O al menos eso esperaba porque empezaba a pensar que la idea de asaltar la torre igual no había sido demasiado brillante.

Hace alrededor de 3 años

0

4
#13

La biblioteca contenía una cantidad asombrosa de todo tipo de libros. Supuso que muchos de ellos serían valiosos, para el comprador adecuado, pero dado que no era experta en libros antiguos, se contentó con echarles un vistazo por encima, mientras paseaba por los largos pasillos formados por las estanterías.
En una zona había un atril con un gran libro abierto sobre él. No entendió el idioma pero habían en sus páginas dibujos de una especie de armadura enorme. Al parecer era un manual para ensamblar esa armadura... Si es que era una armadura, claro. Había oído que algunos hechiceros podían crear unos enormes guardianes llamados golems que eran prácticamente imparables. Ojalá no fuera el caso.
No volvió a escuchar el sonido de alas que le había parecido oír al entrar y tampoco los pasos acorazados de los extraños guardias de la primera planta. Demasiado fácil.
Llegó hasta la puerta del fondo que ni siquiera tenía cerradura y se abrió con facilidad. En la habitación que encontró, bien iluminada también por orbes de luz como los de la biblioteca, había una especie de museo.
En expositores de cristal había todo tipo de anillos, armas y armaduras, muy antiguas y sin duda, mágicas en su mayoría.
Atrajeron su atención dos objetos, principalmente. Un anillo de oro adornado con la cabeza de un dragón y una daga.
El arma tenía un aspecto impresionante. Una hoja que se adivinaba extremadamente afilada, de color rojizo y cubierta de runas. El pomo se asemejaba a la cabeza de un demonio cuyos ojos rojos eran dos gemas brillantes y la guarda parecía una garra oscura, con afiladas uñas.
Tenía que hacerse al menos con esos dos objetos. Pero había algo en la habitación que le incomodaba, seguro que había algún tipo de trampa por alguna parte.
Lo examinó todo concienzudamente, centímetro a centímetro.
Encontró unos pequeños y sospechosos agujeros cerca del suelo y al mirar de nuevo la puerta de entrada descubrió en el marco una hendidura en la parte superior.
Había visto trampas similares en otras ocasiones. Si abría los expositores sin el debido cuidado, una lámina de metal, lo bastante pesada como para aplastar cualquier cosa que intentase poner debajo, caería sellando por completo el hueco de la puerta. En ese momento algún tipo de gas comenzaría a entrar por los agujeros del suelo hasta llenar la habitación.
Así que todo se reducía a sí era lo bastante hábil para conseguir los objetos sin activar la trampa, o si merecía la pena el riesgo.

Hace alrededor de 3 años

1

4
Romahou
Rango18 Nivel 88
hace alrededor de 3 años

Ágil, interesante, fácil y rápido de leer.

Quizá un poco lineal, con una única trama, pero aún es pronto e imagino depende de su extensión.

Continúa bien

Saludos


#14

Los expositores tenían dos placas de presión, uno a cada lado. Al levantar la tapa y ser liberados del peso, las placas se activarían, ocasionando que la trampa en cuestión se pusiese en funcionamiento.
Para obtener el anillo usó un fino alambre que formaba parte de su equipo habitual. Abrió ligeramente la tapa y, con la punta de dos dedos mantuvo en su sitio las placas. Mientras tanto, uso el índice y el pulgar de la mano derecha para mover el alambre y trabar el anillo con él. En poco tiempo la joya ya estaba en sus manos y la tapa volvía a estar cerrada.
Ahora se concentró en la vitrina que contenía la daga, objeto que suponía que sería mucho más poderoso que el anillo. El arma era mucho más pesada y el alambre ahí no le servía para nada. Tras pensar un rato, optó por buscar dos objetos pesados, dos libros de la biblioteca que tenía justo al lado. Abriría rápidamente la vitrina y pondría los libros sobre las placas de presión pudiendo coger así la daga.
Respiró tranquila cuando la tapa estuvo abierta, sin incidentes, con los libros colocados en equilibrio sobre los bordes. La daga estaba al alcance de su mano y la trampa no se había activado.
Con una sonrisa de satisfacción, cogió la daga. Y en ese momento la sonrisa se borró de su cara, porque un desagradable CLIC resonó por toda la habitación.
Sin pararse a pensar, aún con la daga en la mano, salió corriendo hacia la puerta. La placa metálica que había previsto que estaba allí ya bajaba con rapidez para cerrar el acceso.
Por los pelos, saltó fuera de la habitación cuando el metal ya llegaba al final de su recorrido. De hecho, la punta de su capa resultó atrapada y tuvo que cortarla antes de levantarse.
Ya de pie, se limpió el sudor que comenzaba a mojar su frente y miró la daga de cerca, esperando que hubiese válido la pena el riesgo.

Hace alrededor de 3 años

5

3
FreddyEscribe
Rango7 Nivel 31
hace alrededor de 3 años

Por eso Edna Modas dice "¡NO CAPAS!"

Mardus
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

Es una prenda poco práctica en realidad.

FreddyEscribe
Rango7 Nivel 31
hace alrededor de 3 años

Debo suponer que se utiliza para ocultar cualquier cosa que lleves encima, una espada o una daga por ejemplo; porque, apartando el fin estético, ¿qué otra utilización podría tener?

Mardus
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

En la lucha con espada, a modo de distracción y protección @FreddyEscribe. Es muy útil para, por ejemplo, enrrollarla en el brazo izquierdo, despistar al oponente lanzándola a su cara...

Mardus
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

Y si eres un súper villano es un complemento esencial.


#15

Mientras la ladrona se entretenía jugando con trampas, sus progresos eran seguidos con atención desde los pisos superiores.
En una habitación con todo el aspecto de ser un laboratorio de alquimia bien equipado y con todo tipo de objetos horrendos, había en su centro un pequeño pedestal, rodeado por runas, donde descansaba una bola de cristal en la que se veía con total claridad cómo la mujer escapaba de los pelos de la habitación.
La pequeña criatura alada con aspecto de diablillo que antes había visto a la ladrona en la biblioteca revoloteaba alrededor de la bola, sin dejar de murmurar en voz baja en algún extraño idioma.
Una figura encapuchada ignoraba totalmente al ser alado y observaba todo lo que pasaba en las plantas inferiores con suma atención.
—No le va nada mal, de momento. Sigue viva al menos, y ha logrado escapar de las sombras y las gárgolas. Veamos si logra llegar hasta aquí arriba y reclama el premio que le corresponde —dijo el encapuchado más para sí mismo que para el demonio alado.
Mientras seguía mirando los avances de la mujer estalló en carcajadas. Una risa extraña, inhumana, enloquecida.
Incluso el ser alado con cuernos se estremeció un poco al escucharla.

Hace alrededor de 3 años

0

3