AngelMagat
Rango18 Nivel 85 (55028 ptos) | Premio Nobel

Abro este espacio con la intención de hacerle un homenaje a unos de mis escritores preferidos: Eduardo Galeano, un escritor a contra corriente de todo y casi de todos. Iré poniendo las partes de su obra que se me han quedado grabadas por uno u otro motivo.

EL FESTEJO QUE NO FUE

Febrero 17

Los peones de los campos de la Patagonia argentina se habían alzado en huelga, contra los salarios cortísimos y las jornadas larguísimas, y el ejército se ocupó de restablecer el orden.

Fusilar cansa. En esta noche de 1922, los soldados, exhaustos de tanto matar, fueron al prostíbulo del puerto San Julián, a recibir su merecida recompensa.

Pero las cinco mujeres que allí trabajaban les cerraron la puerta en las narices y los corrieron al grito de asesinos, asesinos, fuera de aquí…

Osvaldo Bayer ha guardado sus nombres. Ellas se llamaban Consuelo García, Ángela Fortunato, Amalia Rodríguez, María Juliache y Maud Foster.

Las putas. Las dignas.

De Los hijos de los días, Siglo XXI, Buenos Aires, 2012.

Hace alrededor de 3 años Compartir:

15

44
Submarino
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 3 años

Seguiré leyendo este homenaje!

leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 3 años

Muy merecido homenaje: )

rossanakar
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 3 años

Excelente. Despeja nieblas. Te leo.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace alrededor de 3 años

Merecido, sin duda.

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

@Brend Gracias por pasar, es un gran escritor y lo que es más importante, un gran hombre, algo que no todos los escritores son por desgracia.

LUISNELSON1958
Rango7 Nivel 33
hace alrededor de 3 años

Galeano escribía y hablaba de una forma que te conquistaba. Fue defensor de los más débiles. Un homenaje de un uruguayo.

LUISNELSON1958
Rango7 Nivel 33
hace alrededor de 3 años

Galeano tiene algo...intangible, que toca los sentlmientos.

Yanett
Rango5 Nivel 23
hace alrededor de 3 años

Qué bonito...

Poetista
Rango6 Nivel 25
hace alrededor de 3 años

no te mereces ni nombrarlo, eres el mas falso de esta mierda y el nunca escribió con intereses lucrativos, tu si por cada like.
si entendieras algo de la literatura, entenderias este comentario paleto @AngelMagat

HernanACalvo
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

La puta lo que hicieron los milicos en 1922 y la puta lo que hicieron las putas. Podrían haber pasado a la historia como trabajadoras de honor. Muy bien amigo.

561838
Rango10 Nivel 48
hace más de 1 año

Amor a Galeano

HernanACalvo
Rango13 Nivel 64
hace más de 1 año

Amiga @voz_sin_vos muy bueno. Un genio Galeano. Lo malo es que todo se repite. Me pregunto donde estaran ahora las putas dignas y en nuestro caso argentinas.

HernanACalvo
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 1 año

Muy bueno @AngelMagat ya lo había leido y te comento que tambien es uno de mis escritores preferidos. Viva por las putas dignas. Algo que cierta gente no comprende. Nos seguiremos leyendo en seco.


#2

DICEN LOS INDIOS:

¿Que tiene dueño la tierra? ¿Cómo así? ¿Cómo se ha de vender? ¿Cómo se ha de comprar? Si ella no nos pertenece, pues. Nosotros somos de ella. Sus hijos somos. Así siempre, siempre. Tierra viva. Como cría a los gusanos así nos cría. Tiene huesos y sangre. Leche tiene, y nos da de mamar. Pelo tiene, pasto, paja, árboles. Ella sabe parir papas. Hace nacer casas. Gente hace nacer. Ella nos cuida y nosotros la cuidamos. Ella bebe chicha, acepta nuestro convite. Hijos suyos somos. ¿Cómo se ha de vender? ¿Cómo se ha de comprar?

1639
Memoria del fuego
I Los nacimientos

Tete
Rango13 Nivel 61
hace alrededor de 3 años

¡Cuánto hemos de aprender!, buen maestro Galeano, de qué manera nos hace sentir.

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

@Tete Así es, y con una manera de decir tan especial que es imposible no emocionarse al leerlo.

Isatxo
Rango9 Nivel 44
hace alrededor de 3 años

Le amo. Cada palabra suya es una obra de arte.
Gracias y mil gracias por esto.

" ¿Para que sirve la utopía' Para caminar... "

Romahou
Rango18 Nivel 89
hace alrededor de 3 años

Si somos hijos, qué desagradecidos...

Submarino
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 3 años

Tan arraigado a la pachamama ~

leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 3 años

y aquí se resalta esa sapiencia de los indios que si comprenden bien el significado y sentido de la tierra...

HernanACalvo
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

La indiada, o sea los naturales de esta tierra, son bastante observadoresy realistas con respecto a la tierra. Nos da la vida, de comer, nos da abrigo, nos da la magia de la naturaleza que la cubre, nos da, nos da. Genial. Es una pena que la estemos destruyendo y no la respetemos.

HernanACalvo
Rango13 Nivel 64
hace más de 1 año

Amiga @voz_sin_vos nuevamente otra verdad que justo en estos dias se esta repitiendo en el sur de nuestro pais entre los mapuches (dueños de la tierra robada) hy los amigos del gobierno. Todo es un ciclo.

561838
Rango10 Nivel 48
hace más de 1 año

Pero @HernanACalvo la verdad es la de los medios y así será! Eeuu injusto pero democrático. Venezuela mala y dictatorial. Argentina buena y esperanzadora. Mapuches terroristas.

HernanACalvo
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 1 año

Amigo @AngelMagat se puede decir mucho más de la tierra. Soy argentino y naci cuando nacía la Argentina justo el día de la escarapela. Por eso sará que tengo tanta tierra adentro.


#3

1761 / Cistell / Canek

Los indios mayas proclaman la independencia de Yucatán y anuncian la próxima independencia de América.

—Nomás que puras penas nos ha traído el poder de España.

Jacinto Uc, el que acariciando hojas de árboles hace sonar trompetas, se hace rey. Canek, serpiente negra, es su nombre elegido. El rey de Yucatán arenga a los demás indios. Los profetas habían dicho que despertará quien muera peleando. Dice Canek que es rey contra el poder de los poderosos y anuncia el fin de la servidumbre y de los postes de flagelación y de los indios en fila besando la mano del amo.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

6

11
ggg
Rango7 Nivel 34
hace alrededor de 3 años

La colonización es algo k todo el mundo intenta pasar de largo...

Heracles
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

colonizacion, invasion, cual es la diferencia? buen trbajo @AngelMagat

HernanACalvo
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

Mierda en Yucatan se lavanto la indiada y declararon la proxima independencia de america y Kanek se hace nombrar rey. Los profetas habien anunciado que moriría en manos de los conquistadores. Mientras él anuncia el fin de la servidumbre. Muy bueno, se ve que lo mataron y nunca apareció ningun otro para pelear por esos logros.

HernanACalvo
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 1 año

Amigo @AngelMagat siempre hay dos historias, una la que se escribe y otra la real, la del sufrimiento y la de todos los dueños de esta tierra arrazados.


#4

1701
San Salvador de Bahía

Palabra de América

El padre Antonio Vieira murió al filo del siglo, pero no su voz, que continúa
abrigando el desamparo. En tierras del Brasil suenan recientes, siemprevivas, las
palabras del misionero de los infelices y los perseguidos.
Una noche, el padre Vieira habló sobre los más antiguos profetas. Ellos no se
equivocaban, dijo, cuando leían el destino en las entrañas de los animales que
sacrificaban. En las entrañas, dijo. En las entrañas, no en la cabeza, porque mejor
profeta es el capaz de amor que el capaz de razón.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

4

10
AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

@Atico Es que Galeano cuenta en sus libros la Historia no oficial del mundo, sobre todo de América latina. Todo lo que dice es verdad, y ocurrió de verdad.

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

@Atico Poco a poco iré poniendo más Historias suyas.

HernanACalvo
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

Creo que el misionero tenía razon respecto a lo que decian los profetas de que el amor se reflaja en las entrañas no en la cabeza o la razon.

HernanACalvo
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 1 año

Amigo @AngelMagat la historia que esta escrita en los libros es mucho más pulcra que sacar a relucir la verdad.


#5

Centinela de América
1701

En la pura noche vivían los indios, los muy antiguos, en la cordillera de los
Andes. El cóndor les trajo el sol. El cóndor, el más viejo de los que vuelan, dejó
caer una bolita de oro entre las montañas. Los indios la recogieron y soplaron a
todo pulmón y soplando el oro hacia el cielo, en el cielo lo dejaron por siempre
prendido. El sol sudaba oro, y con el oro de sus rayos los indios modelaron a los
animales y plantas que pueblan la tierra.
Una noche, la luna brilló envuelta en tres halos sobre las cumbres: uno de
sangre, anunciador de guerra; otro de fuego, anunciador de incendio; y un negro
halo de ruina. Entonces los indios huyeron hacia los altos páramos, cargando el oro
sagrado, y junto al oro se dejaron caer al fondo de lagunas y volcanes.
El cóndor, el que trajo el sol a los andinos, es el cuidandero de esos tesoros.
Con grandes alas inmóviles sobrevuela los picos nevados y las aguas y los cráteres
humeantes. El oro le avisa cuando ve venir a la codicia: chilla el oro, y silba, y
grita. El cóndor se lanza, vertical, y su pico arranca los ojos de los ladrones y sus
garras les deshilachan la carne.
Sólo el sol puede ver la espalda del cóndor, su calva cabeza, su cuello
arrugado. Sólo el sol conoce su soledad. Visto desde la tierra, el cóndor es un vuelo invulnerable.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

3

11
leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 3 años

bellísimo!!!

HernanACalvo
Rango13 Nivel 64
hace más de 1 año

Cuantas más son las palabras, menos son los lectores. Como perder la función del sol, la descripción del condor. los dueños de la tierra, el oro y su cuidado. Hermosa descripción.

HernanACalvo
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 1 año

Amigo @AngelMagat en realidad cuando llegaron los conquistadores ya estaban los indios aca en el territorio de las americas, y vivian en las montañas hasta que el condor les trajo el sol. Cuantas más son las palabras, menos son los lectores. Como perder la función del sol, la descripción del condor. los dueños de la tierra, el oro y su cuidado. Hermosa descripción.


#6

1711

Paramaribo

Ellas callaron

Los holandeses cortan el tendón de Aquiles del esclavo que huye la primera
vez, y a quien insiste le amputan la pierna derecha; pero no hay modo de evitar
que se difunda la peste de la libertad en Surinam.
El capitán Molinay baja por el río hasta Paramaribo. Su expedición vuelve con
dos cabezas. Hubo que decapitar a las prisioneras, porque ya no podían moverse
enteras a través de la selva. Una se llamaba Flora, la otra Sery. Todavía tienen la
mirada clavada en el cielo. No abrieron la boca a pesar de los azotes, el fuego y las
tenazas candentes, porfiadamente mudas como si no hubieran pronunciado palabra
alguna desde el lejano día en que fueron engordadas y embadurnadas de aceite y
las raparon dibujándoles en la cabeza estrellas o medias lunas, para bien venderlas
en el mercado de Paramaribo. Todo el tiempo mudas, Flora y Sery, mientras los
soldados les preguntaban dónde se ocultaban los negros fugados: ellas miraban al
cielo sin parpadear, persiguiendo nubes macizas como montañas que andaban allá
en lo alto a la deriva.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

1

6
leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 3 años

hermoso y sentido...los clamores de libertad


#7

Ellas llevan la vida en el pelo

Por mucho negro que crucifiquen o cuelguen de un gancho de hierro
atravesado en las costillas, son incesantes las fugas desde las cuatrocientas
plantaciones de la costa de Surinam. Selva adentro, un león negro flamea en la
bandera amarilla de los cimarrones. A falta de balas, las armas disparan piedritas o
botones de hueso; pero la espesura impenetrable es la mejor aliada contra los
colonos holandeses.
Antes de escapar, las esclavas roban granos de arroz y de maíz, pepitas de
trigo, frijoles y semillas de calabazas. Sus enormes cabelleras hacen de graneros.
Cuando llegan a los refugios abiertos en la jungla, las mujeres sacuden sus cabezas
y fecundan, así, la tierra libre.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

1

6
leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 3 años

simplemente hermoso de nuevo: )


#8

La Pachamama
1716

En el altiplano andino, mama es la Virgen y mama son la tierra y el tiempo.
Se enoja la tierra, la madre tierra, la Pachamama, si alguien bebe sin
convidarla. Cuando ella tiene mucha sed, rompe la vasija y la derrama.
A ella se ofrece la placenta del recién nacido, enterrándola entre las flores,
para que viva el niño; y para que viva el amor, los amantes entierran cabellos
anudados.
La diosa tierra recoge en sus brazos a los cansados y a los rotos, que de ella
han brotado, y se abre para darles refugio al fin del viaje. Desde abajo de la tierra,
los muertos la florecen.

Memoria del fuego

II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

1

5

#9

Retablo de los indios
1717
Entre los indios de Canadá no hay ningún panzón ni ningún jorobado, dicen
los frailes y los exploradores franceses. Si algún cojo existe, o ciego, o tuerto, es
por herida de guerra.
No conocen la propiedad ni la envidia, cuenta Pouchot, y llaman al dinero
serpiente de los franceses.
Consideran ridículo obedecer a un semejante, dice Lafitau. Eligen jefes que no
tienen privilegio alguno; y a quien sale mandón lo destituyen. Las mujeres opinan y
deciden a la par de los hombres. Los consejos de ancianos y las asambleas públicas
tienen la última palabra; pero ninguna palabra humana resuena más fuerte que la
voz de los sueños.
Obedecen a los sueños como los cristianos al mandato divino, observa
Brébeuf. Los obedecen cada día, porque a través de los sueños habla el alma cada
noche; y cuando llega el fin del invierno, y se rompen los hielos del mundo,
celebran una larga fiesta a los sueños consagrada. Entonces los indios se disfrazan
y toda locura está permitida.
Comen cuando tienen hambre, anota Cartier. No conocen más reloj que el
apetito.
Son libertinos, advierte Le Jeune. Tanto la mujer como el hombre pueden
romper su matrimonio cuando quieren. La virginidad no significa nada para ellos.
Champlain ha descubierto ancianas que se habían casado veinte veces.
Según Le Jeune, trabajar no les gusta nada pero les encanta, en cambio,
inventar mentiras. Ignoran el arte, como no sea el arte de desollar cráneos de
enemigos. Son vengativos: por venganza comen piojos y gusanos y todo bicho que
guste de la carne humana. Son incapaces, comprueba Biard, de entender ninguna
idea abstracta.
Según Brébeuf, los indios no pueden entender la idea del infierno. Jamás
habían oído hablar del castigo eterno. Cuando los cristianos los amenazan con el
infierno, los salvajes preguntan: Y en el infierno, ¿estarán mis amigos?

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

0

5
#10

1766
Campos de Areco

Los caballos cimarrones
A templo lleno han cantado en Buenos Aires los veinte niños indios del coro de
la misión de los jesuitas en San Javier. Han cantado en la catedral y en varias
iglesias; y el público supo agradecer esas voces venidas como del alto cielo.
También ha hecho milagros la orquesta guaraní de violines y trompas marinas.
Los músicos emprenden el regreso, conducidos por el fraile Hermann Paucke.
Dos semanas de viaje los separan de sus casas en el litoral. En los altos del camino,
Paucke recoge y dibuja todo lo que ve: plantas, pájaros, costumbres.
En los campos de Areco, Paucke y sus músicos guaraníes asisten al sacrificio
de los caballos cimarrones. Los peones llevan a los corrales a estos caballos salvajes, mezclados con los mansos, y allí los enlazan y los van sacando, uno por
uno, a campo abierto. Entonces los voltean y les abren el vientre de un tajo. Los
cimarrones galopan todavía, pisándose las tripas, hasta rodar en el pasto; y al día
siguiente amanecen los huesos blanqueados por los perros.
Los caballos salvajes andan por la pampa en tropillas que más parecen
cardúmenes, peces voladores ondulando entre el aire y el pasto, y contagian a los
caballos mansos sus costumbres de libertad.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

0

4
#11

1767
Misiones

Historia de los siete pueblos
El rey de España había regalado siete pueblos a su suegro, el rey de Portugal.
Los ofrendó vacíos, pero estaban habitados. Esos pueblos eran siete misiones
fundadas por los padres jesuitas, para indios guaraníes, al este del alto río
Uruguay. Como muchas otras misiones de la región guaraní, habían servido de
baluartes de la siempre acosada frontera.
Los guaraníes se negaron a irse. ¿Iban a cambiar de pastura, como rebaño de
ovejas, porque el amo decidía? Los jesuitas les habían enseñado a hacer relojes,
arados, campanas, clarinetes y libros impresos en su lengua guaraní; pero también
les habían enseñado a fabricar cañones para defenderse de los cazadores de
esclavos.
Soldados portugueses y españoles arrearon a los indios y los indios
regresaron, deslizándose en la noche, hacia sus siete pueblos. Y nuevamente los
indios fueron arreados y nuevamente regresaron, pero volvieron hechos viento
tronador, tormenta de relámpagos incendiando fortines; y todo el mundo supo que
los frailes estaban de su lado. La voluntad del rey es voluntad de Dios, decían los
superiores de la Orden de Loyola, voluntad impenetrable que nos pone a prueba:
Cuando Abraham obedeció la voz divina, y alzó la espada sobre el cuello de su
propio hijo Isaac, Dios supo enviar a un ángel para parar el golpe en el momento
preciso. Pero los sacerdotes jesuitas se negaban a inmolar a los indios y de nada
sirvieron las amenazas del arzobispo de Buenos Aires, que anunció la excomunión
de indios y de curas. En vano los jerarcas de la Iglesia mandaron quemar la pólvora
y romper los cañones y las lanzas que en las misiones habían parado, mil veces, las
arremetidas portuguesas contra la frontera española.
Larga fue la guerra de los siete pueblos contra las dos coronas. En la batalla
del cerro de Caybaté, cayeron mil quinientos indios.
Las siete misiones fueron arrasadas, pero el rey de Portugal nunca pudo
disfrutar la ofrenda que el rey de España le había hecho.
Los reyes no perdonaron la ofensa. Tres años después de la batalla de
Caybaté, el rey de Portugal expulsó a los jesuitas de todos sus dominios. Y ahora lo
imita el rey de España.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

0

4
#12

1767
Misiones

La expulsión de los jesuitas
Las instrucciones llegan en sobres lacrados desde Madrid. Virreyes y
gobernadores las ejecutan de inmediato, en toda América. Por la noche, de
sorpresa, atrapan a los padres jesuitas y los embarcan sin demora hacia la lejana
Italia. Más de dos mil sacerdotes marchan al destierro.
El rey de España castiga a los hijos de Loyola, que tan hijos de América se
han vuelto, por culpables de reiterada desobediencia y por sospechosos del
proyecto de un reino indio independiente.
Nadie los llora tanto como los guaraníes. Las numerosas misiones de los
jesuitas en la región guaraní anunciaban la prometida tierra sin mal y sin muerte; y
los indios llamaban karaí a los sacerdotes, que era nombre reservado a sus
profetas.
Desde los restos de la misión de San Luis Gonzaga, los indios hacen llegar una
carta al gobernador de Buenos Aires. No somos esclavos, dicen. No nos gusta la
costumbre de ustedes de cada cual para sí en vez de ayudarse mutuamente.
Pronto ocurre el desbande. Desaparecen los bienes comunes y el sistema
comunitario de producción y de vida. Se venden al mejor postor las mejores
estancias misioneras. Caen las iglesias y las fábricas y las escuelas; las malezas
invaden los yerbales y los campos de trigo. Las hojas de los libros sirven de
cartuchos para pólvora. Los indios huyen a la selva o se hacen vagabundos y putas
y borrachos. Nacer indio vuelve a ser insulto o delito.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

1

4
leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 3 años

si...como pesa esa última línea


#13

1781
Romance popular de los comuneros

Acallen los tambores
y vosotros, sedme atentos,
que éste es el fiel romance
que dicen los comuneros:
Tira la cabra pal monte
y el monte tira pal cielo;
el cielo no sé pa dónde
ni hay quien lo sepa ahora mesmo.
El rico le tira al pobre.
Al indio, que vale menos,
ricos y pobres le tiran
a partirlo medio a medio...

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

0

4
#14

1772
Leogane

Zabeth

Desde que supo caminar, huyó. Le ataron a los tobillos una pesadísima
cadena, y encadenada creció; pero mil veces saltó la empalizada y mil veces la
atraparon los perros en las montañas de Haití.
Con hierro caliente le marcaron la flor de lis en la mejilla. Le pusieron collar
de hierro y argollas de hierro y la encerraron en el trapiche, y ella hundió los dedos
entre los rodillos trituradores de caña y después, a mordiscos, se arrancó los
vendajes. Para que a hierro muera volvieron a atarla, y ahora agoniza cantando
maldiciones.
Zabeth, esta mujer de hierro, pertenece a la señora Galbaud du Fort, que vive
en Nantes.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

0

4
#15

1775
Gado-Saby

Bonny

Una embestida de balazos abre paso a los ochocientos soldados venidos de
Holanda. La aldea cimarrona de Gado-Saby cruje y cae. Tras las cortinas de humo y
fuego, los rastros de sangre se pierden al borde de la selva.
El coronel suizo Fourgeaud, veterano de las guerras de Europa, decide
acampar entre las ruinas. En la anochecida, suenan voces misteriosas desde la
espesura y silban tiros que obligan a los soldados a echar cuerpo a tierra.
La tropa pasa la noche cercada por disparos, insultos y canciones de desafío y
victoria. Los cimarrones, invisibles, ríen a carcajadas cuando el coronel Fourgeaud,
desde el suelo, promete libertad y comida a cambio de la rendición.
—¡Muerto de hambre! —le gritan las mil voces de la fronda—.
¡Espantapájaros!
Las voces llaman esclavos blancos a los soldados holandeses y anuncian que
muy pronto el jefe Bonny mandará en toda esta tierra de Surinam.
Cuando el amanecer rompe el cerco, el coronel Fourgeaud descubre que sus
hombres no han sido heridos por balas sino por piedritas y botones y monedas.
También descubre que los cimarrones han pasado toda la noche acarreando selva
adentro sacos de arroz, yuca y ñame, mientras el tiroteo de proyectiles y palabras
inmovilizaba a los holandeses.
Bonny ha sido el autor de la maniobra. Bonny, caudillo de los cimarrones, no
lleva en el cuerpo la marca de hierro. Su madre, esclava, huyó del lecho del amo y
lo parió libre en la selva.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

0

4
#16

1782
La Paz

Las libertadoras

Las ciudades españolas del Nuevo Mundo, nacidas como ofrendas a Dios y al
rey, tienen un vasto corazón de tierra apisonada. En la Plaza Mayor están el cadalso
y la casa de gobierno, la catedral y la cárcel, el tribunal y el mercado. Deambula el
gentío alrededor de la horca y de la fuente de agua; en la Plaza Mayor, plaza
fuerte, plaza de armas, se cruzan el caballero y el mendigo, el jinete de espuelas de
plata y el esclavo descalzo, las beatas que llevan el alma a misa y los indios que
traen la chicha en barrigonas vasijas de barro.
Hoy hay espectáculo en la Plaza Mayor de La Paz. Dos mujeres, caudillas del
alzamiento indígena, serán sacrificadas. Bartolina Sisa, mujer de Túpac Catari,
viene desde el cuartel con una soga al cuello, atada a la cola de un caballo. A
Gregoria Apaza, hermana de Túpac Catari, la traen montada en un burrito. Cada
una lleva un aspa de palo, a modo de cetro, en la mano derecha, y clavada a la
frente una corona de espinas. Por delante, los presos les barren con ramas el
camino. Bartolina y Gregoria dan varias vueltas a la plaza, sufriendo en silencio las
pedradas y las risas de quienes se burlan de ellas por reinas de indios, hasta que
llega la hora de la horca. Sus cabezas y sus manos, manda la sentencia, serán
paseadas por los pueblos de la región.
El sol, el viejo sol, también asiste a la ceremonia.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

0

4
#17

1781
Cuzco
Sagrada lluvia

El niño quiere volver la cabeza, pero los soldados le obligan a mirar. Fernando
ve cómo el verdugo arranca la lengua de su hermano Hipólito y lo empuja desde la
escalera de la horca. El verdugo cuelga también a dos de los tíos de Fernando y
después al esclavo Antonio Oblitas, que había pintado el retrato de Túpac Amaru, y
a golpes de hacha lo corta en pedazos; y Fernando ve. Con cadenas en las manos y
grillos en los pies, entre dos soldados que le obligan a mirar, Fernando ve al
verdugo aplicando garrote vil a Tomasa Condemaita, cacica de Acos, cuyo batallón
de mujeres ha propinado tremenda paliza al ejército español. Entonces sube al
tablado Micaela Bastidas y Fernando ve menos. Se le nublan los ojos mientras el
verdugo busca la lengua de Micaela, y una cortina de lágrimas tapa los ojos del
niño cuando sientan a su madre para culminar el suplicio: el torno no consigue
ahogar el fino cuello y es preciso que echándole lazos al pescuezo, tirando de una y
otra parte y dándole patadas en el estómago y pechos, la acaben de matar.
Ya no ve nada, ya no oye nada Fernando, el que hace nueve años nació de
Micaela. No ve que ahora traen a su padre, a Túpac Amaru, y lo atan a las cinchas
de cuatro caballos, de pies y de manos, cara al cielo. Los jinetes clavan las espuelas
hacia los cuatro puntos cardinales, pero Túpac Amaru no se parte. Lo tienen en el
aire, parece una araña; las espuelas desgarran los vientres de los caballos, que se
alzan en dos patas y embisten con todas sus fuerzas, pero Túpac Amaru no se
parte.
Es tiempo de larga sequía en el valle del Cuzco. Al mediodía en punto,
mientras pujan los caballos y Túpac Amaru no se parte, una violenta catarata se
descarga de golpe desde el cielo: cae la lluvia a garrotazos, como si Dios o el Sol o
alguien hubiera decidido que este momento bien vale una lluvia de ésas que dejan
ciego al mundo.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

3

4
leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 3 años

demasiado conmovedor...honrando a las razas sufrientes...tanto dolor.


#18

1781

Zipaquirá

Galán

En el pueblo de Zipaquirá se firma el tratado de paz, que el arzobispo redacta,
jura sobre los evangelios y consagra con misa mayor.
El acuerdo da la razón a los rebeldes. Pronto este papel será ceniza, y bien lo
saben los capitanes comuneros; pero también ellos, criollos ricos, necesitan
despejar cuanto antes la tormenta asombrosa, sumo desarreglo de las gentes
plebeyas, que crece oscureciendo los cielos de Bogotá y está amenazando a los
americanos de fortuna tanto como a la corona española.
Uno de los capitanes rebeldes se niega a entrar en la trampa. José Antonio
Galán, que había hecho sus primeras armas en el batallón de pardos de Cartagena,
continúa la pelea. Marcha de pueblo en pueblo, de hacienda en hacienda, liberando
esclavos, aboliendo tributos y repartiendo tierras. Unión de los oprimidos contra los
opresores, proclama su estandarte. Amigos y enemigos le llaman el Túpac Amaru de aquí.

Hace alrededor de 3 años

0

4
#19

Creen los indios:
1781

Jesús se ha vestido de blanco para venir al Cuzco. Un niño pastor lo ve, juega
con él, lo persigue. Jesús está niño también, y corre entre el suelo y el aire:
atraviesa el río sin mojarse y se desliza muy suavemente por el valle sagrado de los
incas, cuidadoso de no raspar estas tierras recién heridas. Desde las faldas del pico
Ausangate, cuyo helado aliento irradia la energía de la vida, camina hacia la
montaña de Coylloriti. Al pie de esta montaña, albergue de antiguas divinidades,
Jesús deja caer su túnica blanca. Camina roca arriba y se detiene. Entonces, entra
en la roca.
Jesús ha querido darse a los vencidos, y por ellos se hace piedra, como los
antiguos dioses de aquí, piedra que dice y dirá: Yo soy Dios, yo soy ustedes, yo soy
los que cayeron.
Por siempre los indios del valle del Cuzco subirán en procesión a saludarlo. Se
purificarán en las aguas del torrente y con antorchas en las manos danzarán para
él, danzarán para darle alegría: tan triste que está Jesús, tan roto, allí adentro.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

5

4
Submarino
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 3 años

Y sus limpias también !

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

@Brend Yo lo entiendo como una especie de nacimiento de la Teoría de la liberación.

Submarino
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 3 años

Una vez vi un cortometraje de una etnia del Perú , también sus limpias eran la liberación de su cuerpo !

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

Es de mis libros de cabecera, esta trilogía de memoria del fuego, una historia no oficial del mundo y sobre todo de Latinoamérica.

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

@Brend Es de mis libros de cabecera, esta trilogía de memoria del fuego, una historia no oficial del mundo y sobre todo de Latinoamérica.


#20

La papa nació del amor y del castigo,

según cuentan en los Andes
El Inca, cuentan, condenó a los amantes que violaron las leyes sagradas. Que
los entierren vivos y juntos, decidió.
Ella había sido una virgen consagrada al dios Sol. Había huido del templo para
darse a un siervo labriego.
Vivos y juntos, decidió el Inca. En pozo profundo fueron enterrados, atados
entre sí, boca arriba; y ni una queja se escuchó mientras los cubría la tierra.
Llegó la noche y las estrellas anduvieron por raros caminos. Poco después,
desapareció el oro del lecho de los ríos y se volvieron estériles, puro polvo y piedra,
los campos del reino. Sólo la tierra que tapaba a los amantes estaba a salvo de la
sequía.
Los altos sacerdotes aconsejaron al Inca que desenterrara a los amantes, los
quemara y esparciera al viento sus cenizas. Que así sea, decidió el Inca.
Pero no los encontraron. Cavaron mucho y hondo y no encontraron más que
una raíz. Esa raíz se multiplicó y la papa fue desde entonces la comida principal de
los andinos

1785
Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

8

4
Submarino
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 3 años

Un tubérculo fructífero ! Donde rayos me he perdido !

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

Donde rayos me he perdido !
No sé qué quieres decir

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

@Brend Donde rayos me he perdido !
No sé qué quieres decir

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

@Atico Las leyendas mayas y aztecas son todas preciosas, y hablan de un amor de los indios por todo lo que vive.

Submarino
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 3 años

@AngelMagat , Al decir "Donde rayos me he perdido !" es porque no lo había leído antes ! Soy muy expresiva!

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

@Brend es que llevo muchas cajas publicadas en poco tiempo

Submarino
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 3 años

@AngelMagat ! El tiempo es relativo! llevo ausente algunos días! quizá sea eso.


#21

1771
París
El Siglo de las Luces

Se agrietan en Europa los venerables muros de catedrales y palacios. La
burguesía embiste, armada de máquinas de vapor y volúmenes de la Enciclopedia y
otros imparables arietes de la revolución industrial.
De París brotan las desafiantes ideas que, volando sobre el populacho necio,
dan su sello al siglo. Tiempos del furor de aprender y la fiebre de inteligencia: el
Siglo de las Luces levanta a la razón humana, razón de la minoría que piensa,
contra los dogmas de la Iglesia y los privilegios de la nobleza. La condenación, la
persecución y el destierro no hacen más que estimular a los sabios hijos de los
filósofos ingleses y del fecundo Descartes, el que empezó por dudar de todo.
Ningún tema resulta ajeno a los filósofos de la Ilustración, desde la ley de
gravedad hasta el celibato eclesiástico. La institución de la esclavitud merece sus
continuos ataques. La esclavitud contradice a la naturaleza, sostiene Denis Diderot,
director de la Enciclopedia, Diccionario Razonado de las Ciencias, de las Artes y de
los Oficios; un hombre no puede ser propiedad de su amo por la misma razón que
un niño no puede ser propiedad de su padre, ni una mujer de su marido, ni un
sirviente de su patrón, ni un súbdito de su rey, y quien crea lo contrario está
confundiendo personas con cosas. Helvetius ha dicho que no llega a Europa barrica
de azúcar que no esté teñida de sangre humana; y Cándido, el personaje de
Voltaire, ha encontrado en Surinam a un esclavo sin una mano, que se la comió el
molino de cañas, y sin una pierna, que se la cortaron por fugarse:
—A este precio comen ustedes azúcar en Europa.
Si admitimos que los negros son seres humanos, admitimos cuán poco
cristianos somos, dice Montesquieu. Toda religión que bendiga la esclavitud merece
que la prohíban, afirma el abate Raynal. A Juan Jacobo Rousseau, la esclavitud lo
avergüenza de ser hombre.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

2

3
leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 3 años

así es la dulzura de algunos es la amargura de otros...

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

@leo1 es la Historia de la humanidad, unos hacen todo lo posible porque el mundo avance hacia la igualdad y la justicia, perdiendo incluso la vida en el intento, mientras otros hacen todo lo contrario. Han vencido claramente los segundos por desgracia.


#22

1776
Monticello
Jefferson

El redactor de la declaración de independencia, certificado de nacimiento de
los Estados Unidos, es hombre de mil talentos y curiosidades.
Incansable lector de termómetros, barómetros y libros, Thomas Jefferson
pregunta y descubre, persiguiendo la revelación de la naturaleza y queriendo
abrazar todas las dimensiones del pensamiento humano. Está reuniendo una
fabulosa biblioteca y un universo de piedras, fósiles y plantas; y sabe todo lo que
saberse pueda sobre la filosofía neoplatónica, la gramática latina, la estructura de la lengua griega y la organización de la sociedad a través de la historia. Conoce a
fondo su tierra de Virginia, cada hijo y abuelo de cada familia, cada brizna de
hierba; y está al día con las novedades de la técnica en el mundo. Disfruta
ensayando máquinas de vapor, nuevos modelos de arados y métodos originales
para producir manteca y queso. Él ha imaginado su mansión de Monticello y la ha
diseñado y construido sin error.
Los puritanos contaban la población por almas. Jefferson la cuenta por
individuos de la especie humana. Dentro de la especie, los negros son casi iguales.
Los negros tienen aceptable memoria y ninguna imaginación y su pobre inteligencia
jamás podría entender a Euclides. Aristócrata de Virginia, Jefferson predica la
democracia, una democracia de propietarios, y la libertad de pensamiento y fe;
pero defiende la jerarquía del sexo y de los colores. Sus planes de educación no
alcanzan a las mujeres, ni a los indios, ni a los negros. Jefferson condena la
esclavitud y es, y seguirá siendo, amo de esclavos. Más lo atraen las mulatas que
las blancas, pero tiene pánico a la pérdida de la pureza racial y cree que la mezcla
de sangres es la peor de las tentaciones que acechan al colono blanco.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

0

2
#23

1792
Río de Janeiro
Los conjurados del Brasil

Hace apenas medio siglo se creía que las minas del Brasil durarían tanto como
el mundo, pero cada vez hay menos oro y menos diamantes y cada vez pesan más
los tributos que es preciso pagar a la reina de Portugal y a su corte de parásitos.
Desde allá envían muchos voraces burócratas y ni un solo técnico en minería.
Desde allá impiden que los telares de algodón tejan otra cosa que ropa de esclavos
y desde allá prohíben la explotación del hierro, que yace al alcance de la mano, y
prohíben la fabricación de pólvora.
Para romper con Europa, que nos chupa como esponja, conspiró un puñado
de señores. Dueños de minas y haciendas, frailes, poetas, doctores,
contrabandistas de larga experiencia, organizaron hace tres años un alzamiento que
se proponía convertir esta colonia en república independiente, donde fueran libres
los negros y mulatos en ella nacidos y todo el mundo vistiera ropa nacional.
Antes de que sonara el primer tiro de mosquete, hablaron los delatores. El
gobernador apresó a los conjurados de Ouro Preto. Bajo tormento, confesaron; y se acusaron entre sí con pelos y señales. Basílio de Britto Malheiro se disculpó
explicando que quien tiene la desgracia de nacer en Brasil copia malas costumbres
de negros, mulatos, indios y otra gente ridícula. Claudio Manuel da Costa, el más
ilustre de los prisioneros, se ahorcó en la celda, o fue ahorcado, por no confesar o
por confesar en demasía.
Hubo un hombre que calló. El alférez Joaquim José da Silva Xavier, llamado
Tiradentes, Sacamuelas, sólo habló para decir:
—Yo soy el único responsable.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

0

2
#24

1796
Ouro Preto
El Aleijadinho

El Aleijadinho, el Tullidito, creador de plenitudes, talla con el muñón. Es de
una fealdad espeluznante el escultor de las más altas hermosuras en la región
minera del Brasil. Por no servir a señor tan horroroso, quiso suicidarse uno de los
esclavos que compró. La enfermedad, lepra o sífilis o misteriosa maldición, lo va
devorando a mordiscones. Por cada pedazo de carne que la enfermedad le arranca,
él entrega al mundo nuevas maravillas de madera o piedra.
En Congonhas do Campo lo están esperando. ¿Podrá llegar hasta allí? ¿Le
quedarán fuerzas para tallar los doce profetas y alzarlos contra el cielo azulísimo?
¿Bailarán su atormentada danza de animales heridos los profetas anunciadores del
amor y de la cólera de Dios?
Nadie cree que le quede vida para tanto. Los esclavos lo cargan por las calles
de Ouro Preto, siempre escondido bajo la capucha, y le atan el cincel al resto de la
mano. Sólo ellos ven los despojos de su cara y de su cuerpo. Sólo ellos se arriman
a este esperpento. Antonio Francisco Lisboa, el Aleijadinho, se va rompiendo; y
ningún niño sueña que lo pega con saliva.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

2

3
leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 3 años

que sensibilidad tan desbordada la de este poeta.


#25

1795
Quito
Espejo

Pasó por la historia cortando y creando.
Escribió las más afiladas palabras contra el régimen colonial y sus métodos de
educación, una educación de esclavos, y destripó el ampuloso estilo de los retóricos
de Quito. Clavó sus diatribas en puertas de iglesias y esquinas principales, para que
se multiplicaran después, de boca en boca, porque escribiendo de anónimo podía
muy bien quitar la máscara a los falsos sabios y hacer que parecieran en el traje de
su verdadera y natural ignorancia.
Predicó el gobierno de América por los nacidos en ella. Propuso que el grito de
independencia resonara, a la vez, en todos los virreinatos y audiencias, y que se
unieran las colonias, para hacerse patrias, bajo gobiernos democráticos y
republicanos.
Era hijo de indio. Recibió al nacer el nombre de Chusig, que significa lechuza.
Para tener título de médico, decidió llamarse Francisco Javier Eugenio de Santa
Cruz y Espejo, nombre que suena a linaje largo, y así pudo practicar y difundir sus
descubrimientos contra la viruela y otras pestes.
Fundó, dirigió y escribió de cabo a rabo Primicias de la Cultura, el primer
periódico de Quito. Fue director de la biblioteca pública. Jamás le pagaron el sueldo.
Acusado de crímenes contra el rey y contra Dios, Espejo fue encerrado en
celda inmunda. Allí murió, de cárcel; y con el último aliento suplicó el perdón de sus
acreedores.
La ciudad de Quito no registra en el libro de gentes principales el fin de este
precursor de la independencia hispanoamericana, que ha sido el más brillante de
sus hijos.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

0

2
#26

1796
San Mateo
Simón Rodríguez

Orejas de ratón, nariz de borbón, boca de buzón. Una borla roja cuelga, en
hilachas, del gorro que tapa la temprana calva. Los anteojos, calzados por encima
de las cejas, rara vez ayudan a los ojos azules, ávidos y voladores. Simón Carreño,
Rodríguez por nombre elegido, deambula predicando rarezas.
Sostiene este lector de Rousseau que las escuelas deberían abrirse al pueblo,
a las gentes de sangre mezclada; que niñas y niños tendrían que compartir las
aulas y que más útil al país sería crear albañiles, herreros y carpinteros que
caballeros y frailes.
Simón el maestro y Simón el alumno. Veinticinco años tiene Simón Rodríguez
y trece Simón Bolívar, el huérfano más rico de Venezuela, heredero de mansiones y
plantaciones, dueño de mil esclavos negros.
Lejos de Caracas, el preceptor inicia al muchacho en los secretos del universo
y le habla de libertad, igualdad, fraternidad; le descubre la dura vida de los
esclavos que trabajan para él y le cuenta que la nomeolvides también se llama
myosotis palustris. Le muestra cómo nace el potrillo del vientre de la yegua y cómo
cumplen sus ciclos el cacao y el café. Bolívar se hace nadador, caminador y jinete;
aprende a sembrar, a construir una silla y a nombrar las estrellas del cielo de
Aragua. Maestro y alumno atraviesan Venezuela, acampando donde sea, y conocen
juntos la tierra que los hizo. A la luz de un farol, leen y discuten Robinsón Crusoe y
las Vidas de Plutarco.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

0

3
#27

1799
Ciudad Real de Chiapas
Los tamemes

Don Agustín de las Quentas Zayas, gobernador de Chiapas, proyecta un
nuevo camino desde el río Tulijá hasta Comitán, rumbo a Guatemala. Mil doscientos
tamemes transportarán los materiales necesarios.
Los tamemes, mulas de dos piernas, son indios capaces de soportar hasta
siete arrobas. Con cuerdas atadas a la frente, cargan sobre sus espaldas inmensos
bultos o personas sentadas en sillón, y así atraviesan las altas montañas y bordean
precipicios con un pie dentro de la vida y otro afuera.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

4

4
Submarino
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 3 años

Mulas de dos piernas. Debería ser un orgullo obrero! baaa! supongo que la realidad es tal cual

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

@Brend Todo lo que cuenta Galeano es cierto, tan real como la vida misma. Él cuenta la Historia de los olvidados por ella.

Submarino
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 3 años

Galeano, hombre sabio y sensato , y una excelente narración para la cruda realidad.

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace alrededor de 3 años

@Brend Todavía queda mucho Galeano para poner, muchas historias reales y conmovedoras. Gracias por pasar a leer y comentar.


#28

Coplas del mundo al revés,
para guitarra acompañada de cantor

Pintar el mundo al revés
se ha visto entre tanto yerro:
el zorro corriendo al perro
y el ladrón por tras del juez.
Para arriba van los pies,
con la boca va pisando,
el fuego al agua apagando,
el ciego enseñando letras,
los bueyes en la carreta
y el carretero tirando.
A las orillas de un hombre
estaba sentado un río,
afilando su caballo
y dando agua a su cuchillo.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

0

3
#29

1802
Pointe-á-Pitre
Los indignados

También en la isla de Guadalupe, como en todas las colonias francesas, los
negros libres vuelven a ser esclavos. Los ciudadanos negros se reincorporan a los
inventarios y a los testamentos de sus amos, en calidad de bienes muebles
embargables; y nuevamente pasan a formar parte de las herramientas de las
plantaciones, los aparejos de los barcos y el arsenal del ejército. El gobierno
colonial convoca a los blancos que han abandonado la isla y les garantiza la
devolución de sus propiedades. Los negros no reclamados por sus dueños se
venden en provecho del tesoro público.
La cacería se vuelve carnicería. Las autoridades de Guadalupe pagan cuarenta
y cuatro francos por cada cabeza de rebelde. Los ahorcados se pudren a
perpetuidad en lo alto de la colina Constantin. En la plaza de la Victoria, en Pointe-
á-Pitre, el quemadero de negros no se apaga nunca y las llamas son más altas que
las casas.
Tres blancos protestan. Por dignos, por indignados, los condenan. A Millet de
La Girardiére, viejo oficial del ejército francés, varias veces condecorado, lo
sentencian a morir en jaula de hierro, expuesto al público, sentado desnudo sobre
una hoja cortante. A los otros dos, Barse y Barbet, les romperán los huesos antes
de quemarlos vivos.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

1

4
leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 3 años

Triste y cierto...que la vida sobrepase la ficción con tanta crueldad e injusticias...


#30

Catamarca
El pecado de Ambrosio
1804

Atado al poste de la Plaza Mayor de Catamarca, Ambrosio Millicay recibe
veinticinco azotes.
El mulato Ambrosio, que pertenece al maestre de campo Nieva y Castillo, fue
denunciado a las autoridades porque había cometido el delito de aprender a leer y a
escribir. Le acribillaron la espalda a latigazos para escarmiento de indios y mulatos
tinterillos metidos a españoles.
Boca abajo sobre las piedras del patio, Ambrosio gime y delira y sueña
venganzas:
—Permisito —pide en sueños, y clava el cuchillo.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

0

3
#31

1804
Sevilla
Fray Servando

Por querer la independencia de México, y por creer que el dios pagano
Quetzalcóatl era el apóstol santo Tomás en persona, fray Servando ha sido
condenado al destierro en España.
De cárcel en cárcel y de fuga en fuga, el hereje mexicano recibió hospedaje
en los más diversos calabozos españoles. Pero este artista de la lima, el túnel y el
salto de altura, ha logrado andar mucho camino en el viejo continente.
Trotamundos, rompemundos: pajarito de alas ágiles y pico de acero, fray
Servando se defiende de la fascinación de Europa maldiciendo todo lo que ve. Soy
mexicano, dice y se dice a cada paso, y opina que las mujeres francesas tienen
cara de rana chata y bocona, que en Francia los hombres son como mujeres y las
mujeres como niños, que la lengua italiana está hecha para mentir y que Italia es la
patria del superlativo y del fraude, aunque hay allá una ciudad que vale la pena,
Florencia, porque se parece bastante a las ciudades de México. Contra España, este
fraile impertinente reza un rosario de insultos: dice que los españoles imitan como
monos a los franceses, que la Corte es un lupanar y el Escorial no más que un
montón de piedras, que los vascos clavan clavos con la frente y los aragoneses
también, pero con la punta hacia afuera; que los catalanes no dan un paso sin
linterna ni admiten visita de pariente que no traiga la comida y que los madrileños
son enanos fundadores de rosarios y herederos de presidios, condenados a un clima
de ocho meses de invierno y cuatro de infierno.
Ahora, en un calabozo de Sevilla, fray Servando se está arrancando los piojos
del pecho, a puñados, mientras un ejército de chinches hace olas en la frazada y las
pulgas se burlan de los manotazos y las ratas de los palazos. Todos quieren
almorzar a fray Servando y él pide, por favor, una tregua. Necesita un ratito de paz
para ultimar los detalles de su próxima fuga, que ya la tiene casi a punto.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

2

3

#32

1815
Campamento de Purificación
Artigas

Aquí, donde el río se enoja y se revuelve en hervores y remolinos, sobre la
meseta purpúrea rodeada de fosas y cañones, gobierna el general Artigas. Estos mil
fogones de criollos pobres, estos ranchos de barro y paja y ventanas de cuero, son
la capital de la confederación de pueblos del interior del río de la Plata. Ante la
choza de gobierno, los caballos esperan a los mensajeros que galopan trayendo
consultas y llevando decretos. No luce alamares ni medallas el uniforme del caudillo
del sur.
106
Artigas, hijo de la pradera, había sido contrabandista y perseguidor de
contrabandistas. Él conoce los pasos de cada río, los secretos de cada monte, el
sabor del pasto de cada comarca; y más conoce los hondones del alma de los
huraños jinetes que sólo tienen la vida para dar y la dan peleando a lanza en
alucinante torbellino.
Las banderas de Artigas flamean sobre la región que mojan los ríos Uruguay y
Paraná y que se extiende hasta las sierras de Córdoba. Comparten este inmenso
espacio las provincias que se niegan a ser colonia de Buenos Aires después de
haberse liberado de España.
El puerto de Buenos Aires vive de espaldas a la tierra que desprecia y teme.
Asomados a los miradores, los mercaderes esperan los navíos que no traen ningún
rey pero sí traen novedades para vestir, decir y pensar.
Ante la avalancha de mercancías europeas, Artigas quiere levantar diques que
defiendan nuestras artes o fábricas, con libre acceso para máquinas, libros y
medicinas; y deriva hacia el puerto de Montevideo el comercio provincial que
Buenos Aires usurpa en monopolio. La liga federal artiguista no quiere rey, sino
asambleas y congresos de vecinos; y para colmo de escándalos el caudillo decreta
la reforma agraria.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras

Hace alrededor de 3 años

2

3
Heracles
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

Este es el tipo de historia que deberian enseñar en las escuelas @AngelMagat


#33

1816
Campos de la Banda Oriental
La reforma agraria

En Buenos Aires ponen el grito en el cielo. Al este del río Uruguay, Artigas
expropia tierras de la familia Belgrano y de la familia Mitre, del suegro de San
Martín, de Bernardino Rivadavia, de Azcuénaga y de Almagro y de Díaz Vélez. En
Montevideo llaman a la reforma agraria proyecto criminal. Artigas tiene presos, con
hierros en los pies, a Lucas Obes, Juan María Pérez y otros artistas del minué y de
la manganeta.
Para los dueños de la tierra, devoradores de leguas comidas por merced del
rey, fraude o despojo, el gaucho es carne de cañón o siervo de estancia, y a quien
se niegue hay que clavarlo al cepo o meterle bala. Artigas quiere que cada gaucho
se haga dueño de un pedazo de tierra.
El pobrerío invade las estancias. En los campos orientales, arrasados por la
guerra, empiezan a brotar ranchos, sementeras y corrales. Se hace atropellador el
paisanaje atropellado. Se niegan a volver al desamparo los hombres que han
puesto los muertos en la guerra de independencia. El cabildo de Montevideo llama
forajido, perverso, vago y turbulento a Encarnación Benítez, soldado de Artigas,
que galopa repartiendo tierras y vacas al frente de un tropel de malvados. A la
sombra de su lanza encuentran refugio los humildes, pero este pardo analfabeto,
corajudo, quizás feroz, nunca será estatua, ni llevará su nombre ninguna avenida,
ni calle, ni caminito vecinal.

Memoria del fuego
II Las caras y las máscaras