Musarana
Rango4 Nivel 18 (353 ptos) | Promesa literaria
#1
    Partes:
  • #2

Sentada en el borde de la cama, mi mirada se pierde en la penumbra camino de mi reflejo
¿Quién es esa desconocida con una maleta a sus pies? Apenas me reconozco ¿Cómo he llegado a este punto?
Mis manos, envejecidas prematuramente, encienden un cigarrillo. No tengo claro quién consume a quién. Una gota de sudor recorre mi cuello y se pierde en el balcón de mi escote. Hace mucho calor, demasiado para esta época del año.
Echo un último vistazo a la habitación y hago memoria. ¿Por qué he de huir? Para vivir...
Intento ponerme en pie pero las cicatrices me mantienen anclada a esta cama. Es muy difícil irme, pero más lo sería intentar quedarme.
Un ruido. Acaba de llegar a casa. Ya debería haberme marchado, pero parece que mi destino es que nos enfrentemos una última vez. Una vez más.
Muchas veces he iniciado este viaje, pero nunca he llegado muy lejos. Siempre hay algo que me disuade.
Hoy será diferente. Lo presiento...

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Croos
Rango7 Nivel 32
hace más de 3 años

¡Y empieza lo emocionate!


#2

Abre la puerta con una suavidad inusitada. Se sienta a mi lado y toma mi mano.
"¿Te vas?" Me pregunta, clavando sus enormes ojos en los míos. Apenas acierto a darle una respuesta. Mi memoria viaja al día que decidí dejarlo todo por esos ojos... por ella.
Por un instante flaqueo en mi determinación y dudo. Como respuesta a mi silencio, aprieta mi mano con fuerza y vuelvo a la realidad, a los insultos, desprecios y vejaciones verbales. En mi cabeza resuena una y otra vez, ¿quién te va a querer? ¿Dónde vas a ir?
Suelta mi mano y me mira con repulsión. "Zorra" susurra entre dientes "¿te vas? ¿Adonde? ¿Con tu familia? ¡Tu familia soy yo! ¡Te dieron la espalda cuando les dijiste que te ibas a vivir con una mujer! ¡No tienes a nadie! ¡Estás sola!"
Con la callada por respuesta me pongo en pie y cojo la maleta. Es liviana. Apenas he empaquetado lo imprescindible.
Me corta el paso. Levanta su mano y me abofetea. Es la primera vez que me pone una mano encima.
La miro y me da pena. Pena de mi, pero sobre todo de ella. ¿Qué va a ser de ella? ¿Quién la va a querer?
La verdad, eso importa poco ahora. Por fin me armo de valor y encaro la puerta. Me mira con incredulidad y su cara de desencaja, se arroja al suelo y abraza mis piernas llorando desesperada. "No te vayas. No me dejes. Voy a cambiar, lo prometo"
Me arrodillo y la tomo de los hombros, beso dulcemente sus labios y abro la puerta. Me lleno de orgullo, nunca había llegado tan lejos. Por fin soy libre. Salgo a la calle y el sol primaveral calienta mi alma que lleva tanto tiempo confinada en una nevera. Respiro hondo y marco ese número de teléfono que tantos meses llevo queriendo marcar. "¿Mamá? Soy Marta..."

Hace más de 3 años

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LupeCarter
Rango5 Nivel 21
hace más de 3 años

"¡Te dieron la espalda cuando les dijiste que te ibas a vivir con una mujer!" cambió todo el esquema que llevaba en la cabeza. Me gustó bastante

Musarana
Rango4 Nivel 18
hace más de 3 años

@claudio_3 gracias por tus palabras, me ruborizo al leerlas. Me animas mucho a seguir escribiendo.