Az_zhar69
Rango9 Nivel 40 (3151 ptos) | Escritor autopublicado
#1

No sé por qué escribo esto ni se para dónde va solo porque en una conversación salió el tema en broma pero en el fondo no es una idea tan estúpida o solo por esta curiosidad que luego me cuenta mucho y agradezco de igual forma.
No sé cómo empezar ni por que en verdad lo estoy escribiendo, en parte espero que nadie le tome mucha atención, el titulo va a intrigar pero en esta primera parte los haré esperar.
Próximamente el inicio de cincuenta dulces de una loli...

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#2

¿Cuándo empezó? ¿Aquel día que bromeaba? O cuando en verdad sucedió…
Solo sé que la idea surgió en ambos desde el primer beso.
Era un día ligeramente normal, tenía planeado salir a pasear pero aun no tenía acompañante, miraba la lista de chat de arriba abajo pensando a quien pedirle que me acompañara, al ver su nombre me detuve a pensar, mi mente me mostro posibilidades e ideas, olvide todo y lo salude, como es mi estilo empecé con una plática casual antes de preguntarle si aceptaría un paseo conmigo, acepto sin peros ni rodeos, pusimos hora y lugar, mi mente repetía posibilidades, cada vez menos, descartando lo imposible y manteniendo lo tangible, me fue un poco difícil dormir, no es raro, siempre que tengo algo que hacer no puedo dormir y despierto algo temprano, todo depende de que tanto me importe, no me puedo engañar tanto, la hora me confiesa la realidad de mis emociones, despierto una hora antes y empiezo a alistar todo antes de salir, afortunadamente ayer escogí mi ropa, unos pantalones aparentemente de mezclilla algo ajustados pero cómodos para mi recorrido, playera de mangas largas blanca al igual que mi sudadera con capucha, me queda algo grande, al grado que tengo que doblar un poco las mangas y unos botines de agujeta de color café, tomo lo necesario y paso a un asunto antes de mi encuentro, llegue muy a tiempo, ahí estaba él, sentado en la banca más cerca del pequeño escenario del lado izquierdo, yo llegue por la derecha detrás de la pequeña estructura metálica que acentuaba el escenario, me vio y nos saludamos aun con metros de distancia que acortaba con cada paso, me senté a su lado, intercambiamos unas palabras antes de caminar hacia mi plan tan poco planeado, solo tenía en claro un lugar, el resto sería cosa de ambos, caminamos hasta mi parque favorito, subimos muchas escaleras y luego caminamos por los senderos de tierra, me detuve un momento para buscar el punto que tanto me gustaba pero lo perdí, seguí caminando a otro de mis lugares favoritos en el cual nos sentamos a platicar y jugar un poco, me abrazaba y cargaba entre momentos, de la nada surgió una guerra de cosquillas con la ventaja que mi cuerpo es insensible en ese aspecto de reírme pero para suerte de ambos apareció un punto, una pequeña zona en mi cuerpo que se activa de forma espontánea y temporal, cuando se dio cuenta sabía que estaba perdida, en verdad que lo aprovecho y no paro de hacerme cosquillas hasta un rato después de que el punto desapareciera, todo era divertido hasta que mi sentido curioso, malvado y un tanto “vengativo” surgió, empecé a hacerle cosquillas y él si es algo sensible, es más alto y fuerte que yo así que sin problema alguno termine atrapada entre sus brazos casi inmóvil, no dejábamos de vernos directamente a los ojos, yo seguía picando el costado de sus costillas y cuando menos me lo esperaba y más me lo advertía me dio un beso en los labios, me quede en blanco un momento, sentía como me sonroje un poco, no dejaba de mirarlo, tan perdida en sus ojos, momento justo para que decidiera cargarme hacia otro punto, generalmente no me gusta que me cargue, nadie pero él me tiene hipnotizada solo le menciono que no deje nuestras mochilas, me seguía teniendo entre sus brazos, era cálido cada instante, me seguía besando de apoco, tomo mi bufanda roja que tanto adoro y que uso todo el tiempo para cubrir mis ojos, me besaba más apasionadamente y se deslizaba un poco a mi cuello, casi me era imposible contener mis gemidos, solo suspiraba hondo para mantenerme callada, cada que se detenía intentaba alejarme un poco para conservar la compostura, di un par de pasos enfrente y lo mire, no pude evitar ver una mancha oscura en su pantalón, mi cerebro lo justifico con una gota de agua que goteaba en aquel lugar y las incesantes lluvias de los últimos días pero una neurona al fondo de mi mente sabia la verdad, justamente en ese momento me fallo la escapatoria, pues me siguió, me tenía contra una puerta la cual sin ninguna discreción evaluó la posibilidad de abrir, me deslice debajo de sus brazos para volver a escapar, me perseguía y yo intentaba evadir su hipnotizaste mirada, seguíamos caminando, platicando y con algunos más besos y abrazos, era cálido y al final alguna parte de mi subconsciente quería memorizar el sabor de sus labios, entre algunos abrazos podía sentir su liguera erección, para ignorar esas ideas seguía platicando y bromeando, mostrándole los mejores lugares del parque, me contaba un poco de él y yo le contaba un poco de mi para estar lo más parejos posibles pero apenas confesamos nuestros deseos eróticos entre otras ideas igualmente lujuriosas mi mente entro en shock, ya no pensaba mucho, mi boca solo seguía soltando palabras (con más coherencia de la que podría esperar de mi estando cuerda) no estoy muy segura si pensaba, solo sé que todo fue excelente, se notó que ambos queríamos más y espero que lo podamos conseguir pronto.

Hace más de 3 años

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#3

No puedo terminar de creerlo, solo un día juntos, solo un sencillo paseo y no puedo sacar su sabor y aroma de mi mente, aquel momento acabo pero apenas va a empezar algo más interesante, empezamos a platicar un poco más frecuente, una cosa lleva a la otra, algunos besos y entre que se busca un día para algo más apareció, elegimos el próximo viernes la verdad la emoción de ambos se podría notar, mientras esperábamos aquel día los coqueteos no paraban, siempre algo discretos, sin que nadie se enterase por supuesto, solo entre nosotros, cada vez me costaba más dormir y me despertaba más temprano, lo usual para mi mente siempre preparada, como era de esperarse cuando por fin llego el viernes me desperté un par de horas antes de lo previsto, tenía que ocupar el tiempo en algo, al principio intente dormir pero ya sabía que me sería algo imposible así que revise todo y leí un poco algunas historias, cuando por fin ya casi era la hora de salir me despedí de mi madre y salí a tomar el transporte, para mi suerte fue rápido el trayecto de mi casa al punto de encuentro, llegue 20 minutos antes de lo acordado, como no podía nada más que pensar decidí colocarme en algún punto donde pudiera disfrutar del sol en lo que esperaba, no pude contener mi necesidad de azúcar así que me compre una paleta de fresa con yogur, un buen dulce siempre me calma de cualquier situación, me recargue sobre una fuente en alguna esquina de la cuadra frente a un edificio de grandes ventanas en el cual aprovechaba como espejo para vigilar de todos lados, miraba la gente pasar mientras de a poco desaparecía la paleta, aun estando distraída reacciono a la vibración del móvil, es él, me está esperando del otro lado del edificio, empiezo a caminar por el sol y de momento lo veo a la distancia, su camisa a cuadros de un rojo oscuro, pantalón de mezclilla, la mochila de siempre, saluda a alguien de forma casual mientras yo sigo caminando hacia él, un poco lento para admirarlo un poco, lo saludo y platicamos un poco en lo que esperamos el transporte, lo cual tarda un poco pues justamente en esta mañana salen a una excursión religiosa, no es difícil de adivinar con tanto autobús turístico y lonas del destino al que irán en la parte de enfrente, después de un rato por fin pasa el transporte, el trayecto es algo largo, el autobús se llenó tan rápido como se vacío en un gran mercado, nos sentamos juntos, aunque yo no sabía cuánto faltaba él tomaba mi mano, me acercaba cada vez más a su cuerpo, guiándome hacia su pene el cual queriendo conservar mi apetito sexual intento rechazar al principio, pero la curiosidad me domina y dejo que me guie de nuevo, esta vez acepto acariciarle un poco, coloca su mochila a mi lado para cubrirnos un poco, se quita el cinturón y un poco después se desabrocho el pantalón para mi deleite, al principio me sorprendió sus proporciones (agradezco infinitamente al universo y a ese ser superior quien tiene varios nombres y apariencia) lo único que suena en mi mente es lo mucho que me voy a divertir en un rato más, mientras el trasporte seguía su ruta y la gente subía y bajaba en determinado lugar mientras que nosotros seguíamos de a poco en lo nuestro coqueteo, después de un rato me soltó y se volvió a abrochar el pantalón, yo hice lo mismo, se notaba que ya habíamos llegado, caminamos un poco y me pidió que yo fuera a comprar los condones,, lo cual no me avergonzaba pero fue tan repentino y algo a la ligera por partes de ambos que olvide preguntarle si quería algún aroma, sabor o lubricante en especial, al no tener esa información pedí unos sencillos sin nada de esas cosas, al ver el entorno de a poco vi que opciones tenia y cuales tenían que ser descartadas, al llegar a su casa vi a su mascota, una perra, mediana de pelaje café chocolate, estaba encadenada a su casa pero se le veía entusiasmada al ver a su amo, él entro primero, me pidió que esperara afuera, al salir me pidió que lo acompañara a buscar el desayuno de su cachorra, que no es muy pequeña, nos tardamos un poco pero después de alimentarla me invito a pasar, solo vi a una señora algo mayor salir del espacio de la sala, por el cabello tan canoso deduje que era su abuela, nos dirigimos a su habitación, tan grande como la mía, quizás algo más pequeña, nos sentamos en la cama y nos miramos por un minucioso momento, me quite mi bufanda y él me saco la sudadera por la cabeza revelando la blusa negra con algo de escote, me miro un momento disfrutando la vista, después de memorizar lo más posible de ese momento se levantó y empezó a desabrocharse la camisa; yo también empecé a quitarme toda la ropa, una vez los dos sin nada frente a frente nos miramos antes de empezar las caricias y los besos apasionados, me recostó en su cama, en su mirada parecía haber una pizca d culpa al repasar el hecho de que a pesar de que somos de la misma edad yo me veo mucho menor, por eso soy una loli, por eso y algunas otras razones estamos en este momento , me sentía algo avergonzada, confió en mi cuerpo, de a poco lo he aceptado y en este momento no me preocupan mis proporciones, pues sé que son de su agrado, de lo contrario no estaría aquí , después de un instante que apenas y se sintió, levante mi cadera para animarle a empezar, entro algo lento, lo cual me permitió disfrutar cada centímetro, empezar a conocer esa parte de él, se notaba que era amable, tal vez por la diferencia de tamaño de nuestros cuerpos, al ser una loli no le era difícil cargarme o acomodarme para que sus movimientos sean más cercanos y permitiendo un mejor ritmo, he de aceptar que durante un momento me pregunte si lo podría soportar, la verdad es que su pene si se veía algo grande para mi pequeña vagina, pero una vez dentro fue todo un deleite, solo debía recordarme constantemente que no debía de hacer ruido, aun así demuestro lo mucho que disfruto cada movimiento, mirábamos la expresión del otro ante tal placer, sus manos sujetando mi cadera, yo me ponía algo inquieta, quería más de él, de momento me abrazaba y sin darme cuenta giraba, quedando yo encima, me encontraba tan excitada que no tardaba en empezar a moverme a mi ritmo, subiendo y bajando, primero algo lento pero aumentaba la velocidad rápidamente, desde el primer momento me encanto un pequeño gesto que hacia cada vez que en verdad lo gozaba, todo se sentía increíble pero ese pequeño gesto indicaba cuando estaba a gusto con mis movimientos, acariciaba un poco el costado de mi cuerpo, sujetando mi cadera y subiendo un poco a mi cintura, camino a mi pecho, entre momentos me jalaba un poco, haciendo que me acercara lo suficiente para besarnos o disfrutar de mis senos, se sentía muy bien como chupaba, lambia y mordía amablemente mis pezones, apenas y podía callar y ahogar mis gemidos, me mantenía lo más callada posible pero la respiración acelerada y entrecortada de ambos lo revelaba todo, no le era difícil ponerme en el lugar que quería para volverme a penetrarme a su ritmo, el cual acople sin dificultad, cuando estaba muy excitada decidió cambiar de punto y penetrarme por el ano, lo cual por un instante fue repentino y sorprendente, no estoy acostumbrada ni un poco, la verdad la única vez que lo intente me fue incomodo así que nunca antes lo había sentido, fue una experiencia nueva e increíble, muy placentera, tomaba mis piernas o mis tobillos para acomodarse más, estar más adentro de mí, sentía como mis músculos se tensaban y temblaba un poco (olvide hacer calentamiento o estirarme un poco antes de este arduo ejercicio), su mirada aun amable pero llena de pasión me cautivaba más a cada instante, no quiero que pare, no quiero que este momento se acabe, pero mi mente no piensa en el tiempo en ese momento, solo disfruto cada instante, centímetro y roce de nuestra piel, entre momentos se encontraba sobre mí, haciendo que me perdiera en cada envestida muy a su ritmo, a tal grado que en algún momento pedí que repitiera el ritmo, sus ojos confesaban gusto y cumplió mi pequeña petición, estaba encantada con todo él, me daba un respiro de 20 segundos solo para colocarme como más le favorecía, me recostó de lado y me levanto una pierna, volviéndome a penetrar, primero la vagina y luego el ano, con los fluidos de ambos combinados en todo su pene, se deslizaba en mi interior con tal energía que tenía que cubrirme la boca o morderme la lengua para no gritar del placer, su sonrisa, era contagiosa, todo era excelente, agradecería más espacio y privacidad pero este placer no se me quita por nada, aumenta más el deseo de tener aún más, se recostó boca arriba para que le pudiera chupar el pene, brillaba de lo lubricado que ya se encontraba, con cuidado disfrutaba de cada centímetro, procurando no atragantarme, apenas y cabía todo, sentía como la punta de su pene tocaba mi úvula, me sorprendió cuando de momento tomo mi cabeza y entro un poco más, era excitante pero me estaba ahogando, mis ojos tenían lagrimas por el reflejo así que me aparte un poco para recuperar el miento y luego me volví a montar para no detener el placer, lo abrace del cuello y aproveche para limpiarme las lágrimas, sentía como sus manos sujetaban mi cadera, ambos nos movíamos, llegamos a un punto donde estábamos en sincronía, llevábamos alrededor de una hora perdidos en el cuerpo del otro, se notaba que ambos aun teníamos energía para tal vez todo el día sin parar y en ese momento la idea era más que tentadora, disfrutaba de sus labios, su piel, su erección que no cedía, al igual que mi deseo de un trago, un delicioso y gran trago de su semen directo en mi boca, sin derramar ni una gota, cuando se trata de sexo lo mejor es el clímax, disfrutar de ese sabor tan peculiar e hipnotizante, es un deleite para mí, terminamos un poco como empezamos, sentados a la orilla de la cama, mirándonos fijamente, ambos desnudos, con deseo de continuar pero por esta ocasión será todo. Empezamos a vestirnos, de repente, sentí sus manos en mi trasero, apretando mis muslos; ambos nos debemos de calmar por mas de una razón.

Hace más de 3 años

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Az_zhar69
Rango9 Nivel 40
hace más de 3 años

@claraupper exacto, una loli es una niña pre-adolescente o adolescente que es físicamente mayor, el termino correcto seria meo, que son mujeres mayores que tienen apariencia mas joven. Pero pues, en lo escrito no defino edad y se deja claro que no hay inocencia en ninguno de los dos así que, todo bien.
ademas toma en cuenta la definición de loli para la mayoría de personas.


#4

Después de una discusión que acabo con nuestra comunicación por varios meses te cruzaste en mi vista. Te ví pasar casi enfrente de mi y tu no me notaste, pero yo a ti si, y dolio notar que ni una mirada me dedicaste, tan solo para saber si era yo o alguna persona parecida, son esos momentos en que veo que tanto significa "lo nuestro"

Hace más de 2 años

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