Tavilac
Rango12 Nivel 57 (11289 ptos) | Ensayista de éxito
#1

A mí, de pequeño había cosas que me alucinaban. Cuando movido por un impulso superior a mis fuerzas, cogía las agujas de hacer punto para hacer peleas de espadas con mi hermana, rauda y veloz acudía mi madre a quitárnoslas vociferando por el pasillo: "¡Os vais a sacar un ojo!".Y luego, sin embargo, nos dejaban jugar en los columpios.Los columpios de antaño eran divertidísimos, pero tenían una pequeña pega: estaban diseñados para provocar dolor. En mi época los parques infantiles solían estar compuestos por:

1) La barra de bomberos

PROS:-En invierno bajabas rapidito, por la ropa. Esa misma ropa paraba bastante bien los golpes resultantes de despeñarse desde todo lo alto.-Ni cera fría, ni caliente, ni láser ni ná...Tú te tiras por ahí sin camiseta y los pelos a hacer gárgaras...Abstenganse de probar las señoras para eliminar el bigote o igual no pueden volver a sorber la sopa al dejarse el labio superior en la barra depiladora.

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Isatxo
Rango9 Nivel 44
hace casi 3 años

Yo era muy fan de la "tela de araña" esa especie de castillo de cuerdas que había en los parques grandes. Subir hasta arriba y colgarse de las piernas cual monito...
Hasta que crecí y me entró vertigo, ahi acabo mi infancia. XD

Iblu20
Rango7 Nivel 33
hace casi 3 años

xDD Espero los CONTRAS...


#2

CONTRAS:
-En verano te dejabas la piel de los brazos y las piernas.
-Caerte de todo lo alto. (¡Caías en hierros retorcidos!).
-Que te caiga encima el niño impaciente y ansioso que hay en todo parque infantil de antes, de ahora y de siempre, cuando aún no te había dado tiempo a saltar.
-Ponerte nervioso y tirarte sin agarrarte a la barra.
-Arrepentirte al llegar arriba y llorar llamando a tu mamá delante de todo el parque. Hay niños a los que esto les ha costado años de terapia en su edad adulta.

2) El cubo

Seguro que os acordáis, eran barras horizontales y verticales cruzadas. Una especie de castillo minimalista.

PROS: parecía un laberinto. Estímulo de la percepción espacial.

CONTRAS: como te cayeras en la parte de dentro tu madre tenía que hacer contorsionismos para sacarte de ahí.

RE-CONTRAS: si tu madre medía más de 1,45 y pesaba más de 40 kg, era imposible que fuera a socorrerte.Fue la primera prisión de algunos futuros delincuentes.

#3

3) El semicírculo

Un semicírculo en el que te solías colgar de las piernas. Siempre había algun gracioso que te soltaba los pies.

PROS: si buscabas heridas de guerra era lo más rápido y efectivo. Podías conseguir bonitas cicatrices en un plis-plas.

CONTRAS:

-Ver PROS

-¿Observáis en la foto el lecho de rosas rocosas que aguarda al temerario o torpe que cae del instrumento de tortura este? Os contaré un secreto a voces...Si os acercáis lo suficiente podréis observar una plaquita que pone: 'Columpio patrocinado por el gremio de dentistas de España'

#4

4) El tobogán

PROS:

-Versatilidad: puedes subir por la rampa, bajar a lo convencional...

CONTRAS:
-De hierro: te achicharrabas el culo. De madera: tenías que hacer tu todo el trabajo.

-Caerte de las escaleras hacias el suelo, 'usease' donde no hay rampa.

-Tirarte de cabeza, y dejarte la ídem al final.

-Tirarte sin avisar y llevarte dos o tres niños por delante de los que subían por la rampa ( siempre había alguno), o algún 'niño observador' ( ver apartado 'columpios')

-Intentar hacer una clavada al caer de la rampa, tropezar y caerte provocando la hilaridad de todos los niños abusones y sus madres.

-Que el tobogán no tenga pasada la ITV. DRAMATIZACIÓN:

Nene: Mamá , mamá se me ha enganchado la pierna con los clavos oxidados del tobogán y tengo una brecha en los glúteos que se me ve el coxis...¿crees que deberíamos ir al servicio de urgencias?

Madre: hay que ver que redicho y que pedante eres hijo mío, eso con una tirita y un poco de 'micromina' se te pasa

#5

5) Los columpios

(los balancines, porque en realidad a todo le llamábamos columpios).

PROS: El aire en la cara, el cosquilleo en el estómago. Subir cada vez más alto.

CONTRAS:
-Esperar la vez. Había un subgénero de niños cansinos que nunca tenían suficiente. Menos mal que eran neutralizados por otro subgénero de niños cansinos que, apalancados en la estructura del columpio, no paraban de preguntar: ¿Acabas ya?¿Acabas yas?¿Acabas ya? Yo he visto verdaderas batallas entre clanes de cansinos, que ríete tú de las luchas de poder entre Ñetas y Latin Kings por el banco del parque de su barrio.

-Los niños observadores. En el parque al que yo solía ir siempre había niños merodeando alrededor de los columpios, observando no se sabe bien qué: una piedra, una mota de polvo, seres imaginarios... Debias tener mucho cuidado porque los niños observadores sentían una fijación enfermiza por cruzarse por delante de los columpios así que sólo era cuestión de tiempo que te llevaras a alguno por delante o por detrás.

-Los temerarios. Se trata de niños-fakir a los que el dolor parecía provocarles placer. Niños que se dedicaban a experimentar con el umbral de resistencia de sus huesos. Y, si no te apartabas a tiempo, con el de los tuyos también. Son el depredador natural de los 'niños merodeadores' y de las 'ancianas despistadas alimentadoras de palomas'.

Y el caso es que todo lo negativo me daba igual. De pequeño -y,ejem, de mayor también- a mi me encantaba ir a los columpios. En mi ciudad los que triunfaban eran los que estaban en el Paseo Ribalta, un parque lleno de palomas. Creo que todos los niños de mi generación tenemos una foto con palomas, por lo general fotos en 'tomate color' con los rojos muy subidos. Cuando comenzaron a abrir centros comerciales, se acabo lo ir los sábados al parque y ahora los niños se hacen fotos en la puerta del Raqueful.

juanCarlos
Rango8 Nivel 35
hace 5 meses

Divertidísimo, y no me refiero a los columpios del parte.