PresleyMercuryJackson
Rango13 Nivel 64 (19290 ptos) | Premio de la crítica
#1

(INSPIRADO EN EL CANTAR DE LOS CANTARES, UNO DE MIS LIBROS FAVORITOS DE LA BIBLIA)

Había pasado de niña a mujer. Se había convertido en una mujer demasiado hermosa para ser real. Para él, su belleza era la mayor y encerraba toda la que podía en el mundo. Ella se había transformado en toda una Sulamita.
Todavía recordaba a la dulce chiquilla que había conocido tiempo atrás y comprobó que el paso del mismo le había dado la razón: la ternura natural de su rostro acababa de dar lugar a bien distribuidas facciones. Del mismo modo, su talle estaba perfectamente complementado, floreciendo como vivas rosas del adecuadamente cuidado jardín.
Los años y las circunstancias que se les habían presentado a ambos les distanciaron considerablemente, pero ahora se han vuelto a unir con una fuerza similar a la que en su día los separaron. Tanto que estaban corriendo de boca en boca como la pólvora y que los involucraba a ambos, al Rey amado y a la princesa Sulamita.
Aunque a los demás les costaba mucho creérselo, ella se había convertido en su Esposa.

(Cantar de los cantares 1: 5-6; 9-11; 15-17)

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Zaper
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Me gusta el final, no conozco el cantar de los cantares así que no puedo hacer una comparación fidedigna con tal, pero considero que la acción transcurre muy rapido y le falta personalidad a los personajes, pero esta solo es mi opinión, un saludo

PresleyMercuryJackson
Rango13 Nivel 64
hace más de 3 años

@Zaper Tranquilo, no me molesta para nada :) Tenía pensado escribir más pero me saltó lo de que en la primera parte solo se podían usar un máximo de 1111 caracteres. Cómo publiqué esto entre medianoche y madrugada no sé si alguien más podrá verlo para alcanzar los tres likes para continuarlo y llegar a los momentos interesantes.

oikosBsAs
Rango12 Nivel 58
hace casi 3 años

@PresleyMercuryJackson quizá no hayas leído mi biografía en mi perfil, fui pastor protestante durante 17 años. ¿Conoces la historia de Fray Luis de León y el Libro de los Cantares? Es una historia muy bella la de Salomón y la oscura sulamita. Te felicito.

PresleyMercuryJackson
Rango13 Nivel 64
hace casi 3 años

Ya lo sabía @oikosBsAs :D Cuando iba a 1ºBAT dimos Historia de la Literatura y había media página dedicada a la obra de Fray Luis de León junto con una pequeña reseña biobibliográfica. En ella contaban que estuvo encerrado durante un tiempo por traducir el Cantar de los Cantares, libro bíblico prohibido en ese entonces por el Concilio de Trento.
Yo me le leí y me encantó por la pasión y el romanticismo que desborda en las escenas descritas, incluso leí un fragmento para un recital del instituto <3
Lo que tenía pensado hacer con estas cajas es desarrollar escenas adaptados de pasajes de los Cantares originales, por eso ves que en la primera he dejado la cita de una de ellas :)

PresleyMercuryJackson
Rango13 Nivel 64
hace casi 3 años

Muchísimas gracias @EvaSttory, ya lo he corregido :) Últimamente nos estamos poniendo muy romanticones y apasionados en Sttorybox ;)


#2

Como hija de un monarca que también había sido tan querido por las mujeres, la Sulamita era consciente de que las doncellas y no tan jóvenes del tiempo presente igualmente amaban al rey que ahora ocupaba su corazón. Él poseía un nombre que nada más ser escuchado atraía a todas como si del aroma de una rosa se tratase, y más por lo que hacía por el mundo en general en muchos aspectos.
La Sulamita se moría de ganas por sentir el roce de sus labios sobre los suyos, pero aún no se imaginaba lo afortunada y lo aventajada que estaba frente a las otras pretendientas.
Su amado, perdidamente enamorado y prendado de ella, la tomó una vez de la mano y, delante de todos aquellos fracasados por obtener el afecto de ambos y de los que igualmente no apostaban por su romance entre sarcasmos y detracciones, selló su amor por la Sulamita y la nula posibilidad de ser arrebatado con el más apasionado de los besos. Ella sintió con gran alivio y felicidad que lo que sentía por su amado era correspondido con dobles creces y que ahora podía devolverle todo lo que acumulaba su corazón con una fuerza imparable.
Acto seguido, los dos se marcharon a toda prisa a las estancias del rey con las manos entrelazadas y sonriendo como niños que acaban de cometer una travesura.

(Cantar de los Cantares 1:1-4)

#3

Durante el tiempo que pasó en los dominios terrenales de su Amado, la Sulamita disfrutó de varios de los mejores momentos de su existencia junto al hombre de su vida, apacentados entre el calmado ambiente sin malintencionados que perturbasen su felicidad.
Muchas veces paseaban juntos de la mano como de costumbre y uno de los dos empujaba disimulada y cariñosamente al otro. Continuaban con dos o tres empujones más hasta que ambos acababan tirados en la verde hierba entre risas y besos.
También eran amantes de los atardeceres tranquilos. Muchas veces se sentaban en lo alto de las colinas de su peculiar reinado y, dándose delicias de comer mutuamente con elegancia y bebiendo jugosas copas de vino, contemplaban la puesta del Sol con la Sulamita recostada en el hombro de su rey con una mano sosteniéndole la cabeza y el brazo contrario cubriendo su cuerpo con firmeza.
Al acabar el día, cada noche probaban una nueva postura como ella en el pecho del rey, el Amado abrazando a la Sulamita por detrás a modo de protección o él encogiéndose con su frente en el cuello de su esposa. Todo con tal de que nada ni nadie desvelara el sueño del otro. Eso sí, siempre dormían apasionadamente abrazados.

(Cantar de los Cantares 2:1-7)

#4

Mientras el Rey Amado y la bella Sulamita disfrutaban juntos de su felicidad más absoluta en la privacidad de los dominios que estaban compartiendo, fuera de aquellas murallas tan potentes en cuanto a protección se encontraban nuevamente los detractores de su apasionado romance.
No les había parecido suficiente con observar de cerca el efusivo beso que el monarca le había dado a su joven esposa para sellar su indestructible amor. Ahora también pensaban en difamarlos con una sarta de las más grandes y variadas calumnias.
Básicamente, todos apuntaban al interés por ambas partes para apoyar el desprestigio que querían imponerles en público a los enamorados. Refiriéndose a él, los chismosos aseguraban que el monarca buscaba la relación con la Sulamita como una manera de satisfacer su ego ante quienes lo acusaban de débil o incluso de criminal. Sobre ella, que se había dejado arrastrar por impulsividad o inmadurez, o como un acto de rebeldía a su todavía visible juventud. También soplaban que la mujer buscaba un beneficio personal a largo plazo que solo podía proceder de su esposo, y no era en absoluto el amor sino la cómoda posición asegurada aunque ella no sentía necesidad de algo que podía conseguir por sí misma.
Ante tantos rumores que cobraban una fuerza arrolladora pese a ser falsos, la Sulamita era la primera en ponerse nerviosa y defender su matrimonio con uñas y dientes mientras el Amado invertía una enorme energía en conservar la paciencia y no perderla.

(Cantar de los cantares 2:15-17)

#5

Sin embargo, la Sulamita se despertó sola a mitad de una de aquellas noches. Al mirar al lado de su lecho conyugal, vio que su esposo no se encontraba allí como de costumbre. Se levantó muy alarmada y preocupada por si le había pasado algo, porque él siempre regresaba puntual a la hora indicada para yacer juntos en la ternura del sueño abrazado.
Ella salió corriendo a buscar a los centinelas, preguntando por el paradero de su querido marido. Los guardias respondían que no sabían de la ubicación, pero sí que se había marchado hacía poco pero que no tardaría en retornar. La Sulamita, con el temor en el cuerpo de que así no fuera, regresó a su alcoba con un pensamiento fijo: el de hallar a su monarca lo más pronto posible, tomarlo efusivamente entre sus brazos, expresarle todo su amor en lo más íntimo de la recámara de manera infinita y no separase nunca más de él.
Mientras tanto, en otro lugar no muy lejano al de la paradisíaca fortaleza de los Amados, el Rey preparaba una escapada en la que su adorada mujer también estaría implicada. Pero hasta entonces, él había ordenado firmemente que cuidaran de la Sulamita y de sus dormiciones, poniendo especial atención a las voluntades de la señora y que no permitieran que nada malo le pasara. Un solo desvelo que la perturbara y el Rey no respondería por sus actos.

(Cantar de los cantares 3:1-5)

Hace más de 2 años

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