Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46 (4752 ptos) | Fichaje editorial
#1

16-06-2016
C/ Rincón del Subconsciente, s/n
.
La nada aflora en el suburbio de tu piel, y tus pupilas entre la negrura permanecen fijas en mi subconsciente, tan fijas que me dan hasta miedo. Te desdoblaste dolorosamente, me acunaste en tus brazos inexistentes... de haber existido, sin duda me habría enamorado de ti.

Hace casi 3 años Compartir:

4

13
G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace casi 3 años

Calentando motores... sé que el depósito está lleno de combustible... y que el texto llegará lejos :D

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace casi 3 años

@G_Rurba si me dan los likes, publicaré aquí la carta que ya has leído y a continuación la siguiente, que ya está escrita. Tenías razón, este material tenía que estar en una caja independiente ;)

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace 9 días

N.A.: estas cartas están dirigidas por mi (autora) a Alan (el personaje nihilista negativo)
-Sísifo es su alter ego artístico-musical: en relación con Cioran, Bukowsky, Baudelaire, Rimbaud, Blake, Poe, Oscar Wilde, Dante, Homero, Cernuda, Lorca, Panero...
-El Maestro Titiritero su alter ego literario-filosófico: relacionado con la filosofía de Shopenhauer, Camus, Sartre, Cioran, Nietzsche.
-El Búho Anacoreta su alter ego de la infancia: relacionado con la filosofía presocrática y la mitología grecolatina.


#2

Pero ahora... lo siento querido Sísifo, ya no me reflejo en el espejo como antes y eso que yo misma lo inventé, supongo que es una de esas ironías de la vida: cuanto más muerto te sientes, más vivo estás...

Sucedía lo mismo entonces, pero entonces era distinto, era una realidad descubierta, una verdad revelada, como si la pesadilla y el sueño pudieran coexistir en un mismo momento, en esa milésima de segundo en la que comprendes que siempre han ido de la mano y que tú, como una estúpida, habías estado viviendo en el universo paralelo de la inconsciencia.

Aquella catástrofe cósmica era tan hermosa, tan caótica, tan... magnética, que cómo iba a desviar la mirada, ¿cómo?, ¿quién le quitaría la mirada a su dios?, ¿quién dejaría de observar las estrellas?, ¿quién no estaría dispuesto a tirarse de cabeza en un agujero negro?

Yo lo estaba.

A veces lo echo de menos, porque ese reflejo era lo más cerca de la vida que nunca estuve, pura destrucción, pura libertad... un retrato de Doryan Gray perfecto.

Y tú lo sabes... sabes lo hermosa que puede llegar a ser la nada, el precario equilibrio que sostiene la pierda al borde de su absurdo... tú la conoces... la ataraxia que todo dolor persigue, conoces sus sombras y sus demonios, las calaveras de los mártires adornan tus dedos...

Como a Ella, me ayudaste a permanecer en el borde, en el borde de la contemplación más sobrecogedora, donde van a dar todos los golpes, donde varan las preguntas sin respuesta, donde se reúnen en orgía las posibilidades y sus fracasos, donde se contempla la delgada línea que separa el sinsentido de la nada, donde el absurdo, como metralla, agujerea el alma.

Y eso que no creo en el alma.

El cuchillo se afila allí donde nacen mis lágrimas.

Y allí he permanecido, querido Sísifo, de pie, mirando al frente, tal como me dejaste... no me he movido ni un milímetro y he echado de mi lado a todos aquellos que lo han intentado: si sus ojos no lloran sangre es que no comprenden nada.

Y aquí sigo, con unas cuantas pinceladas más, inacabada, como el cuadro que espera a su artista maldito... pero llena de vida, de la vida que tú me enseñaste.

Lo pasamos bien, ¿verdad?, sentimos vibrar cada centímetro de nuestra piel y nuestra lengua probó el placer de los pecados más extraños... ¿quién quiere manzanas si tienes todo lo demás? Cuando lo comprendes lo tienes todo, lo tienes todo en un puñado de nada, y eso nos hacía reír como histéricos y jugar como niños pequeños...

Pero, querido Sísifo...

Cuando eres consciente, cuando eres realmente consciente, ¿qué haces entonces?, ¿solo permanecer ahí de pie observando cómo los dientes caen y el pelo se pudre?, ¿no es ese precisamente el papel de los dioses que tanto nos disgusta?, ¿por lo que decidimos matarlos?

¡Tenemos que ser consecuentes, querido Sísifo!

No quiero creer en nada, pero quiero tenerlo todo, soy humana...

Las respuestas con las que no me contento me ajan la piel y me hacen vieja, sin embargo... aquí estoy, hilando contigo esta sarta de lamentos porque algo debemos hacer.

Tú y yo, de nuevo.

Sabes que no lo puedo hacer sin ti... lo sabes, pero no temas... aunque abandone el borde esta vez lo hago en sentido contrario, tengo quien me cuide y sé que, si fracaso, tú me estarás esperando, tú y esa nada en la que todo se siente, en la que la vida parece reafirmarse...

No estoy huyendo, levanto unas escaleras hasta el cielo.
Pero no es el cielo que ellos inventaron, es el cielo que tú y yo rompimos a cabezazos, ¿te acuerdas?

Aún siento las astillas de Dios en la frente.

No temas, querido Sísifo, te prometo que son solo martillazos, ondas concéntricas...
Pero sigue manteniéndote firme, sé el faro al que Leandro se dirige todas las noches, sigue ahí porque de lo contrario me perderé, te necesito...

Te necesito.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace casi 3 años

Vocabulario, estilo, sentido y significado.

Estupendo em verdad.
Y el juego con Sísifo...

Te llega
Te llena

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace casi 3 años

@Romahou muchas gracias!! Para que se entienda el contexto de estas cartas, te pongo en situación y de paso a aquellos que lean los comentarios porque hacerlo en una caja me parecía un poco feo.
Son cartas de la autora (yo) al personaje, en este caso Alan. De este personaje se sabe muy poco, solo lo que adelanté en el capítulo "Hallazgo", pero he de reconocer que es mi favorito. Espero que con estas cartas podáis "conocerle" un poco más, porque tardaré en llegar a su aparición en la novela aún un tiempo.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace casi 3 años

@MagentaProphets_76 muchas gracias por comentar. En efecto, no importa la piedra, si es pesada o ligera, lo que importa es que no puede dejar de empujarla, arriba y abajo, en un eterno retorno de sufrimiento. Me refiero en este sentido, más que al mito de Sísifo clásico, al ensayo que escribió Camus partiendo de dicho mito.

Ichabod
Rango10 Nivel 49
hace casi 3 años

Brutalmente bello y sobrecogedor.

Eh... No se que más decirte, la verdad. Son las únicas palabras que me vienen a la mente en estos momentos.

No conozco el contexto en el que está situado esta carta, pero conforme me iba leyendo la carta la imagen de una mujer, bajo la luz de una pequeña lámpara iba apareciendo en mi cabeza. El ruido de bolígrafo en el papel se unía con el de tímidos sollozos y risas apagadas. Todo eso con un ambiente melancólico y tan sumamente atrayente, que me abstrajo de todo a mi alrededor. Además em vocabulario y la puntuación es de lo mejor que he visto.

Brutalmente bello y sobrecogedor. Es todo lo que te puedo decir...

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace casi 3 años

@Ichabod muchas gracias por tus palabras! Eso que imaginas no se aleja mucho del momento de escritura de este texto, por lo de las risas y sollozos.
Este texto fue duro de escribir, por lo que dice, en él me reencuentro con antiguos fantasmas que, lejos de exorcizarlos, me temo que tendré que invocarlos de nuevo.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace casi 3 años

"El cuchillo se afila allí donde nacen mis lágrimas" y "Aún siento las astillas de Dios en la frente..." dos frases que magnetizan lo leído. Tan breves, y tan grandes a la vez.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace casi 3 años

@Brando_Ballantine no me refiero a la ataraxia de los estoicos (ni al de ninguna otra filosofía o religión), sino al término propiamente lingÜístico, "imperturbabilidad, serenidad". Al contrario que Manish o yo misma Alan no está en conflicto existencial con la nada, él la acepta y la asume, la hace parte de él, vive en ella... de tal forma que, en determinadas circunstancias (que ya se verán en la novela) consigue llegar a algo parecido a la ataraxia respecto a él mismo, lo que le rodea y su concepción de la vida.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace casi 3 años

@GerGERTZEN contaminación lingüística de mi pueblo :( créeme, es una cruz y un auténtico problema. Gracias por empezar a leer mi "historia"!!


#3

18 / 8 / 2016
C/ Rincón del Subconsciente, s/n
.
Sé que me advertiste sobre esto, que todo se volvería pus, que los gusanos caerían de mi boca.

Pero yo necesitaba salir, entiéndelo… no podía permanecer más en aquella jaula sin rejas; necesitaba palpar algo que no fuera sólo carne, buscar la pureza, alejarme de toda aquella sangre, olvidar el odio que embotaba mis fosas nasales, que me impedía respirar como hacen los niños: con esperanza...

Joder, había sangre por todos lados y, lo peor de todo, es que la mayoría no era mía…

Querido Sísifo...

¿Cuántos corazones rompimos con nuestras garras sedientas de nada?, ¿cuántas lágrimas, como suspiros afilados, se precipitaron en el vacío?

Ni siquiera nos molestamos en recogerlas, no eran lo suficientemente brillantes, ni lo suficientemente bellas. Amábamos lo escabroso, buscábamos la luz donde sólo había oscuridad y deseo… y nos conformábamos porque creíamos que era lo que merecíamos.

¿Lo era?
Entonces sin duda lo era.

Más allá del bien y del mal, bailábamos una danza macabra; invocábamos una muerte temprana, cansados de herir a la vida.

¿Recuerdas lo que era para nosotros la belleza?
Una nube etílica y psicotrópica de sexo atroz y amor pirata.

Estaba bien. Si tomabas la dosis adecuada.

Te dije que lo podía soportar ¿verdad? Sí… te lo dije; pero equivoqué los términos, no recordaba que menos por menos resulta que es más, que en el resultado se para de restar.

Lo que no podía soportar, querido Sísifo, era aquella guerra absurda donde sólo silbaban las balas y los orgasmos. Tenía que salir y tú lo entendiste, entendiste que, quizá, la ecuación estaba mal planteada.

No estábamos hablando de mecánica cuántica, sino de la vida… pero a mí me parecía igual de complicado.

No sabía… no sabía nada, sólo necesitaba.

Pero… al final tenías razón, la vida es bastante más prosaica de lo que imaginaba. No son más que palabras y circunstancias.

Siempre me decías que la poesía era la lengua de las estrellas, y ahora sé que estabas en lo cierto, que buscaba los versos en pentagramas equivocados.

La vida tiene otra forma de comunicarse y parece que yo no hablo su idioma.

Por eso te echo de menos, por eso te escribo esto… porque busco apuñalar a la vida, pero no encuentro el cuerpo.

Necesito sentir, pero sin odio por favor, que me tiñe el corazón de negro.

Quiero volver a ser ese funambulista que mantiene su precario equilibrio entre la vida, la muerte y el vacío…

De tanto intentar vivir incluso se me olvidó que estoy muriendo.

Querido Sísifo, siento que me he alejado, que ya no comprendo… que me cuesta entender el susurro del viento.

Dime, aunque sea más y tú menos: ¿qué ecuación toca resolver ahora?

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace casi 3 años

Hay Frases y Expresiones mayúsculas.

Si me pongo a enumerar no termino

Debió ser dura la escritura....

Abrazos

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace casi 3 años

Eclosionas (in)conscientemente y sale esto. Desde dentro. Sin añadidos ni conservantes, ni acidulantes. ¿Sin química?
Brutal.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace casi 3 años

Estoy en un momento de reflexión querido @G_Rurba, el verde de Asturias a ayudado así que habrá más entregas ;)

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace casi 3 años

@GerGERTZEN creo que lo expresé mal en el texto (quizás haber puesto "menos por/(*más) menos resulta que es más, que en el resultado se para de restar" para no repetir el más y llevar a confusión) o no entiendo la corrección; según la regla de signos - x - = + que es lo que digo en ese fragmento y lo que tú me corriges, no sé cómo lo has entendido :S
Cambiaré ese "más" por el "por" que queda un poco trabalenguas. Respecto a la coma que sugieres en un principio estaba, pero me dio la sensación de que ese fragmento quedaba muy entrecortado por la puntuación y la acabé quitando.
¡Gracias por seguir leyendo y por comentar!! :)


#4

19 / 08 / 2016
C/ Rincón del Subconsciente s/n
.
Tus recuerdos atormentan mis sentidos, hienden mi pensamiento como el vendaval que empuja a la ola para que esculpa su violencia en la roca. Ahora comprendo que entonces no entendía nada, y ahora mucho menos.

Querido Sísifo, ¿recuerdas cuando salíamos a mirar las estrellas?

Íbamos al atardecer para ver mudar los colores del cielo, a mi me gustaba el tono anaranjado que hacía que cualquier época del año pareciese otoño, mi preferida. Tú sin embargo, siempre en sentido contrario, dabas la espalda a los resquicios de sol buscando la luna, los tonos malvas que degeneraban de azul a negro hasta que lo agujereaban las estrellas.

Yo era de otoño y tú de noche, pero a los dos nos cautivaban aquellas pequeñas criaturas, suspendidas en la oscuridad y la nada... justo igual que nosotros, que ni siquiera estábamos donde se suponía que debíamos estar, como ellas.

Recuerdo que nos parecía una estupidez contarlas, nunca lo intentamos, las matemáticas solo son números… ¿qué cojones nos van a saber del universo? El sentido de la vida no puede reducirse a una fórmula alfanumérica, te negabas a creerlo.

Tú te sentías parte de ello.

Cuando mirabas hacia arriba lo hacías con tristeza, anhelabas estar allí, colgado junto a las estrellas; te fastidiaba tener que esperar a morir para formar parte de todo aquello.

“La conciencia pesa demasiado y no me deja”, me decías.
Y yo quería flotar contigo, hasta allí arriba, pero mi conciencia también pesaba.

Y sigue pesando.

Ahora entiendo por qué estabas triste, querido Sísifo. Me siento anclada a la tierra y quiero respuestas, quiero flotar, quiero ser polvo de estrellas…

Soy joven, pero me siento vieja. Ahora entiendo tus lágrimas de anciano.

Cuestionar al sinsentido es lo único que nos queda, ¿qué somos?, ¿a dónde vamos? No importa. Lo que importa es que nos sigamos preguntando…

¿Recuerdas el silencio?

Nunca me dio miedo aquel silencio, apenas hablábamos, nos limitábamos a mirar hacia arriba y seguir preguntando. Ahora también escucho el silencio, pero esta vez lo temo, no lo recorre ningún pensamiento.

Quien mira hacia arriba lo hace para ver si llueve.
A nosotros nunca nos importó mojarnos.

Nos tirábamos así horas y nunca eran suficientes. Aquel era nuestro hábitat, cuando mirábamos hacia arriba y una pregunta sucedía a otra, sin ninguna respuesta, sin ninguna conclusión, solo interrogaciones que nos ahogaban…

Solo allí sentíamos que pertenecíamos a algo, nosotros los desarraigados.

La tierra llenaba de polvo nuestros cuerpos, retozábamos como locos a falta de poder flotar… dibujabas las constelaciones en mi piel, y las deshacías a caricias y a besos,...

“¿Cuándo tendré la oportunidad de besar a una estrella?”.

Pero tan solo eran de tierra…

Las estrellas lloraban su soledad sobre nuestros cuerpos, igual que tú y yo llorábamos la nuestra, juntos, arropados con polvo y nada, en aquella noche que ojalá fuese eterna.

Ahora entiendo.
Tu tristeza, que me dieras la espalda y prefirieras la noche al otoño de las hojas en el cielo.

Ahora entiendo.
Yo también me giro, toco la tierra y siento cómo se hace pedazos entre mis dedos…

...déjame dibujar a mí también constelaciones en tu cuerpo, yo también quiero dar ese beso…

Ahora entiendo.
Te sentías a la vez grande y a la vez pequeño, sentías que todo era nada y la nada lo era todo.

Ahora entiendo.
Tú empujabas tu roca por el universo, mientras que la mía tan solo hacía crujir las hojas justo antes del invierno.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace casi 3 años

¿Habrá contestación de Alan? ¿Cual de las cartas devolverá la voz a Sísifo?
El primer párrafo golpea muy fuerte: *O*
(modestísimamente retiraría o daría un giro a las frases: "qué somos?, ¿a dónde vamos?" por considerarlas ya muy manidas pues dan (a mi personalmente) cierto toque ligero que resta peso a la obra).
Antes preguntaba si Alan iba a contestar. Viendo lo visto, si lo que vaya a decir no es tan bueno como lo pronunciado desde el rincón de la insconsciencia, mejor que siga lejos, y callado.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace casi 3 años

@Brando_Ballantine las estrellas, el firmamento, los agujeros negros, los planetas, la noche... son simbolismos y asociaciones propias y recurrentes que me salen cuando escribo sobre estos temas. Tumbarme en mitad del campo en una noche cerrada preñada de estrellas es lo que me estimula estas cuestiones (supongo que es porque me siento enana en comparación y el absurdo de la existencia se muestra entonces más evidente), por eso cuando trato estos temas las asociaciones que surgen en ese sentido salen solas. Pero que asocie estas ideas no significa que no aprecie un buen cielo azul estival, solo que para mi esa imagen va aparejada de otros sentimientos, emociones y preguntas.
Pasa lo mismo con los números. No es que no aprecie el valor de las matemáticas o de las ciencias, cuando hablo de números aquí lo hago como concepto abstracto cerrado de acercamiento a la realidad o al conocimiento frente a la especulación filosófica, que nunca tiene fin.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace casi 3 años

@G_Rurba no creo que haya contestación de Alan, no creo que tuviera mucho sentido, tendría que abrir otra "vía de comunicación" (introducirla, explicarla...), ampliar el proyecto de las cartas o plantearlo de otro modo... y no tengo tiempo para tanto si quiero seguir con la novela :( Además, como muy bien dices, si lo que va a aportar no es mejor que lo que ya está escrito, mejor permanecer callado, y no estoy segura de que fuera mejor...(por lo menos de momento, hasta que no esté más "fijado" el personaje de Alan al ir apareciendo en la novela).
Tienes razón en lo de las preguntas (el texto salió así), quizás le dé otra vuelta.


#5

06 / 10 / 2016
C/ Rincón del Subconsciente s/n
.
Cerraba los ojos y te imaginaba, te imaginé tantas veces que tuviste que hacerte real… en los límites de estos pliegos tú y yo existimos, todo lo que se puede llegar a existir siendo letras y papel mojado.

Nos atrevimos a mirar a través de la pared, cara a cara y sin miedo. Sin ese miedo que tú y yo conocemos tan bien.

Las letras, grabadas a tinta y fuego en nuestras pieles, gritaban nuestra esencia, lo que tú y yo éramos, lo que seguimos siendo. Grababan tu cuerpo en las sombras de mi mente a fuerza de cincel, como jeroglíficos inexplicables que de repente tomaron sentido.

Rompimos la pared y abandonamos el borde.

Aquella noche llovía y sonaban los acordes tatuados en tu cuello ¿Recuerdas, querido Sísifo?

Nuestras manos sangraban tinta.

Te acercaste a mí, todo letras pero como un folio en blanco, y comenzamos a encadenar lo intangible con la oscuridad más profunda de nuestros párpados. Allí o aquí, no entendíamos de espacio-tiempo, me ayudaste como a Ella en su lucha visceral contra el sinsentido y las palabras.

Las palabras, la historia… se desplegaban como una meada, ¿recuerdas? Sabíamos que aún eran inalcanzables aunque de momento allí estaban.

Pero ahora…
Dime, querido Sísifo; ¿qué es lo que les pasa?

No follamos como antes.
Me aplastan o no son suficientes. Se cortan,
como el último aliento.
Y luego Apolo y su dedo.
y Dioniso
y
.

¿Qué es este silencio?

El sinsentido es evidente, el absurdo, el caos… el caballo aúlla y la piel se filtra, la piedra gira, la moral se apaga… ¿Y qué son las palabras?, ¿somos tan solo palabras?, ¿qué eres tú?, ¿dónde empieza y termina la historia?

El folio se diluye en acuarela y nada.

Y el universo se repliega en agujero negro y no vuelve a nacer como antes.
Se desintegra.

Embarazo psicológico.
Y después tan solo pena. Pena y desasosiego que se suicidan en silencio y arbitrariedad.

Ahora sé que las letras también se suicidan.

Querido Sísifo, me duelen las entrañas y aprieto los párpados, pero mis manos no sangran; no se trata de la existencia, se trata de las palabras… Tú y yo tejemos historias, lloramos la piedra y acariciamos la noche, pero al tiempo todo se marchita en rayo de luna y nada.

Aún veo los trazos tatuados en tu piel y la juventud que emanaba de nuestras bocas, cómo el río fluía por el subconsciente, el cuerno de toro, un más allá psicodélico, la risa estridente de Dioniso… luego estábamos aquí, en estos pliegos, y cada noche cierro los ojos y espero verte, los cierro con fuerza hasta que se rajan…

Pero te habrás convertido en palabra.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Me cautiva

Tiene tantos simbolismos, tantas partes que puedes hacer propias...

apoptosis
Rango13 Nivel 60
hace más de 2 años

Estoy con la misma sensación que @Romahou. Embriagada con tu colección de palabras. Teletransportas y transmites de forma mágica. Me alegra leerte. Vete a vivir para siempre a Asturias ;) Saludos

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace más de 2 años

@apoptosis y a mi me alegra seguir manteniendo tu interés con este pequeño universo que se crea, se destruye e intenta volver a nacer.
Asturias me queda ya lejos, pero aún guardo ciertos residuos ;)

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace más de 2 años

Lo sé @Romahou , me citaron en un comentario; estuve de vacaciones allí este verano, pero yo soy de Extremadura. De todas formas no podré ir al encuentro en Madrid (según lo último que leí) los estudios y las oposiciones me lo impiden :(

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

"Ahora sé que las palabras se suicidan" y "Pero te habrás convertido en palabra", se me hacen dos balas cargadas. La realidad se hace verbo.
Es curisoso, pensaba que las personas éramos el cúmulo de nuestras palabras, y algunas cosas más.
Como dicen @Romahou y @apoptosis , "tantas partes que puedes hacer propias" que "embriaga".
No tardes tanto en escribir ;)

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace más de 2 años

@G_Rurba precisamente lo que quería plantear con esta carta era una discusión metaliteraria o metalingüísica, al fin y al cabo, como tú dices, somos un cúmulo de palabras, discursos y "algo más"; lo mismo que la realidad (mundo) que nos rodea.
Sin embargo la consideramos y nos consideramos reales, de carne y hueso... Pero, en ese sentido, dónde está el límite de lo real ¿acaso nuestros personajes no son eso también, palabras, discursos?, ¿son entonces reales? ¿o los que no somos del todo reales somos nosotros y nuestra realidad, un mero constructo lingüístico? ¿qué pasa cuando te quedas sin palabras o cuando las palabras no son suficientes para expresar o referir la realidad, lo que pensamos o sentimos? ¿qué pasa cuando las palabras no son suficientes para entender lo que nos rodea?
Conocemos y pensamos a través del lenguaje, ¿las limitaciones del lenguaje y de nuestra lengua, limitan también nuestro pensamiento? ¿o podemos ir más allá de las palabras hasta lograr alcanzar lo intangible, lo inefable?, en ese caso ¿cómo?
En definitiva, ¿dónde está el límite entre la realidad y el discurso, entre la historia y la vida?

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

El planteamiento metaliterario es muy atractivo. Intentaré responder a todas tus preguntas lo más sintético posible.
No hay límite fronterizo, existe fusión y mezcla de campos. Los personajes emanan de nosotr@s y por eso se hacen realidad, porque lo son. Por lo que respecta a nosotros, entiendo, dejamos de ser reales cuando abandonamos esta realidad y la abandonamos cuando ya nadie nos evoca, cuando ya nadie habla de nosotros.
Cuando te quedas sin palabras, estoy seguro que te ocurre lo mismo que a una persona autista. Distinto es cuando las palabras que conoces no son suficientes para referir la realidad: entonces es de obligado cumplimiento el investigar para encontrarlas, y si no están inventadas es necesario crearlas. Cuando las palabras no son suficientes para entender lo que nos rodea: se s u f r e tortuosamente.
Admitir que el lenguaje no limita nuestro pensamiento es rozar la eternidad. No creo que podamos ir más allá de las palabras en la realidad que nos ha tocado vivir, pero supongo que se alcanza lo inefable cuando ya se ha dejado de estar aquí.
¿Dónde está el límite entre la realidad y el discurso? creo que podríamos apuntar que son como la realidad/discurso puesta /-o en un espejo: ambos se reflejan el uno al otro. El límite o frontera física no es la superficie plana donde se asiente el espejo, ni el anverso oscuro que lo forma. Quizá sea el rebote de la imagen misma. Ese ir y venir, pero ahora ya algo diferente por la inversión de la imagen. Algo ha cambiado.
El límite entre la historia y la vida, entiendo que simpre obedece a la manipulación de quien escribe la historia y al silencio de quienes callan en vida.
(Hoy escribí una (RE-)flexión #19, en donde hay bastante de lo mencionada aquí, y un final esperanzador como la botella de un naúfrago lanzada al mar, escrita en un código que ha dejado de utilizarse y que se hace necesario recordar, porque este planeta se revienta cada día más).

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace más de 2 años

Gala_Sanchez_Montero Rango9 Nivel 40 hace menos de 1 minuto
@G_Rurba para mí el mundo de las palabras y el mundo real siempre han sido el mismo, desde pequeña los molinos para mi eran indiscutiblemente gigantes. Pero ahora, no sé por qué, es como si se hubiera erigido un muro de Trump entre ambos mundos, que cada vez percibo más alejados y contrapuestos; si bien el uno se sigue alimentando del otro, la frontera entre ambos cada vez es más clara e incluso se puede decir que se odian. Es como si el uno no quisiera mirar a la cara al otro porque lo cree demasiado despreciable (espero escribir alguna carta más sobre este conflicto).
Estas palabras tuyas :"Dejamos de ser reales cuando abandonamos esta realidad y la abandonamos cuando ya nadie nos evoca, cuando ya nadie habla de nosotros" me recuerdan a un capítulo de One piece en el que el maestro de Chopper dice "un hombre muere cuando las personas le olvidan"; supongo que parte del conflicto anterior tiene sus raíces en esa frase: en una realidad que cada vez valora menos y banaliza más la palabra... ¿cómo es posible que no te olviden gracias a ella? ¿cómo es posible quitarle todo el lastre para que vuelva a brillar de nuevo? ¿cómo es posible dotarla de un nuevo sentido?
Respecto a lo de crear palabras cuando no son suficientes estoy completamente de acuerdo, aunque en eso eres más experto tú que yo ;) Si te interesa ese tema te recomiendo la lectura del poeta peruano César Vallejo, que se caracteriza por una búsqueda incansable de un nuevo lenguaje poético (para lo que no duda en crear su propio lenguaje).
Por otro lado, yo también creo que el lenguaje limita nuestro pensamiento, por eso precisamente mi lucha con las palabras, si queremos un pensamiento amplio, crítico, rico, libre... ¿Acaso no deberíamos luchar contra la banalización de las palabras y los conceptos? ¿con devolverle al lenguaje la dignidad que merece?
El espejo realidad-discurso me convence, pero el problema es que el discurso a veces parece ser más poderoso que la realidad, llegando incluso a anular su reflejo devolviendo una imagen grotesca en vez de invertida... no sé si me explico.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 2 años

Te explicas como suele decirse "blanco y en botella". Totalmente de acuerdo.
Ahora sólo queda el seguir luchando contra la banalización de la palabra para dinamitar los muros entre realidades :)
(Anoto en pendientes el revisar a César. )


#6

29 / 12 /2016
C/ Rincón del Subconsciente s/n
.
Querido Sísifo:

Los días pasan pero el tiempo parece detenido. Algunos dicen que hoy estamos mejor que ayer y yo solo soy capaz de pensar en todo aquello que falta por dibujar en las paredes de nuestra cueva.

Si alguien salió de este maldito agujero, cabrón hijo de puta, no volvió a por el resto. A veces tengo la sensación de que hay pocas cosas que nos diferencian de aquellos que iban con taparrabos y cogían a sus mujeres como perras, por detrás y bien fuerte, sin tan siquiera mirarlas a los ojos.

¿Recuerdas aquella noche?

Nos hacíamos visibles en nuestro balanceo, como el humo de un cigarrillo en el aire pútrido de la existencia.

Tú sí me mirabas a los ojos y los dos intentábamos pintar algo hermoso, tan solo con los dedos y la tinta que encierra nuestra carne, no se necesita más para generar arte… Pero todo a nuestro alrededor eran ruinas, ruinas de una civilización que ni siquiera llegó a ser grande.

Desarraigados de nuestra propia época, mirábamos hacia delante y hacia atrás con ojos viciados, sin entender nada, temerosos… hasta que aprendimos a vivir en presente.

La relatividad se derretía en la paradoja de nuestros cuerpos.

Como sombras, puesto que nos arrebataron el alma, vagábamos en el vacío, nos perdíamos más y más en nosotros mismos, en nuestra vacuidad…

Como sombras, nos deslizamos por los claroscuros del decorado, y como sombras, de este mundo y de aquel, reivindicamos nuestra justicia muda; esa que aún no se ha inventado.

Pero cuando todo se detiene y asciende la niebla, la mirada se cercena y la condensación acuchilla, el abrazo se torna húmedo, excesivamente húmedo, hasta que te envuelve por completo y ahoga tu alma que, lejos de encontrarse con Aqueronte, se pierde en el vacío sin estrellas, en el frío llanto del huérfano que acaba de nacer.

Y los hilos que nos sostienen se quiebran, no soportan más nuestro peso; como peleles de tela, escuálidos y esperpénticos, caemos al sinsentido sin que haya nadie que dibuje con tiza nuestra silueta al caer.

Sin que haya nadie que rece nuestro epitafio, pues los poetas también murieron junto a las palabras.

Un estanque repleto de cisnes muertos y albatros torturados.

Sin que haya nadie que entone, triste, nuestro réquiem, porque no existe en el mundo un ser capaz de soportarlo; quizás a nadie le importe, quien nada le importa.

Creía que éramos algo más, que éramos voluntad. Un pez furioso que coletea en la red. Pero todo aboca a la nada, no a esa nada creadora de la que tú y yo eclosionamos, sino a una nada devastadora, deshumanizadora… un sinsentido razonado que aniquila la razón, que parasita en el ser humano hasta que lo desintegra.

Siempre hacia delante.

La voluntad aletea aunque la sodomicen. Soy el animal que inventó la palabra, aunque la palabra ya no valga…

¿Pero qué es la palabra? ¿Qué hemos hecho con ella, querido Sísifo…? la hemos prostituido y ya no vale nada, es esa mujer a cuatro patas…

Nos determina, nos esclaviza, incapaces de ir más allá la palabra solo se vacía y se vacía mientras nosotros, tristes peleles desastrados, hechos más de verbo que de carne, seguimos haciendo girar nuestra piedra hacia ninguna parte.

Querido Sísifo… ¿qué se supone que toca hacer ahora? Si ya no puedo creer, si ya no puedo pensar, si incluso me arrancaron la lengua para que dejase de hablar… ¿qué se supone que toca hacer ahora?

Muertos todos, incluso nosotros mismos, ¿por qué seguimos vivos?

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Cuanta más simpleza y menos hay alrededor, más complejo es nuestro interior.

Mente, pensamiento e imaginación. Creatividad e improvisación.

Los objetos nos acomodan. Nos matan lentamente con nuestro permiso....

Triste
Mudos
Muertos....???

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Y si resulta que no sabemos vivir....????

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Si

Aprender y no memorizar.

Estamos estancados

Creo que habrá que descarrilar de lo cultural, evolutivo y social para ir un paso más allá...

Creo....

Abrazos

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 2 años

Una muy buena carta que golpea para pensar: Toda naturaleza muerta es abono. A partirde ahí sólo cabe sembrar.

JulesSchmidt
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 2 años

Es que una recomendación del gran @G_Rurba no es nada que menospreciar. Y vaya si me ha hecho vibrar!

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace alrededor de 2 años

en ese caso también se lo tengo que agradecer a @G_Rurba !! En cuanto tenga tiempo me pongo a explorar por tu perfil =)


#7

05/ 06 / 2018
C/ Rincón del Subconsciente s/n
.
Querido Sísifo:

Hace tiempo que no te escribo, lo sé, no es porque me haya olvidado de ti (en realidad últimamente no sales de mi cabeza), es porque la vida que no es vida me tiene atrapada, en realidad aplastada, hundida, mutilada…

Esta vida que no es vida me está ahogando en su círculo diminuto y eterno en apariencia infinito.

La soga de la rutina y el hastío aprieta mi cuello lo suficiente para torturarme, para impedirme respirar, pero no acaba su maldito trabajo; me deja balbuceando, arañando el aire con piernas y brazos desesperadamente, sin poder hacer nada más que boquear para coger el poco oxígeno que está dispuesto a entrar en mis pulmones, un oxígeno miserable que arde y quema como el napalm…

¿Sabes qué? En este tiempo que he estado sin escribirte me ha salido mi primera arruga.

Siempre he tenido miedo de envejecer, ya sabes, no por perder mi juventud o la belleza, o por engordar o no poder controlar mis jodidos esfínteres; tampoco por eso que dicen de que con la edad los ideales saltan por la ventana, que los años te cambian y te vuelven más práctica, yo prefiero llamarlo cinismo, no… no es por eso.

Sabes que mi miedo a la vejez es en realidad miedo al dolor, al dolor que el peso de los años supone, dolor físico y también dolor existencial, de ese que se clava profundo cuando ves que han pasado los días, los meses, los años, las décadas y tus sueños siguen en el mismo punto que cuando empezaste a crearlos en tu cabeza.

Cada día que sobrevivo en este eterno retorno sin sentido tengo la sensación de que los que saltan por la ventana son los días, no los ideales; de que cada año se suicida más rápido que el anterior; que cada lustro se lleva consigo más vida que no es vida y menos vida de la de verdad, de la que se siente en las entrañas.

De la que deja huella en retratos malditos que todo el mundo recuerda.

¿Sabes donde está mi primera arruga, querido Sísifo?

En el entrecejo, justo al lado de la ceja izquierda, soy zurda hasta para envejecer y cabrearme…

Sí, querido Sísifo, mi primera arruga es de rabia.

La que me enerva cuando no entiendo (o me niego a entender) lo que pasa a mi alrededor; la que se hunde en mi piel cuando me hierve la sangre y se convierte en lava en su camino por mis maltrechas venas; la que grita cuando me enfado con todo porque todo está mal, porque todo es fútil, banal y antiestético…

Porque nada es lo que se supone que debería ser.
Porque nada importa, ni nada ni nadie, ni siquiera nuestra propia vida.

Mi primera arruga es de desacuerdo.

Siempre he estado en conflicto con todo.
Eso de hacerse preguntas y no temer a dios es lo que tiene…

Pero la guerra fría acabó hace tiempo y ahora guerreo a pecho descubierto con incendiada rabia, pura rabia, más bien ira que temo que trasmute en cólera; tengo ganas de patalear y patear, de destruir, destruir a machetazos y que haya mucha sangre, mucha, para quizás así lavar mi alma…

Me siento tan sucia, querido Sísifo. Tan sucia que quiero molerme a palos.

La sangre es brillante y huele a metal como el filo de un cuchillo, sería como ponerme un vestido de lentejuelas, ¿no crees?

Menos mal que nunca he sido muy femenina, tampoco una persona violenta, eso también lo sabes; pero mi primera arruga es violencia pura y lo peor de todo es que no me avergüenza.

Cuando me mire al espejo la veré como el soldado que espera paciente para entrar en batalla…

Últimamente, lo reconozco, solo la guerra me hace sentir un poco viva ¿Es triste verdad? Tú y yo apuñalábamos a la vida, pero nunca imaginé que un día la vida acabaría apuñalándome a mí.

Tic
Tac
y dejo de no-vivir.

Estoy pensando en hacer una trampa a los años, de esas que duelen y se te clavan en la espinilla, de esas que si no te la quitan a tiempo la pierna se gangrena y hay que amputar.

Una trampa de dientes afilados que desgarre los días hasta que pueda ver sus tripas, hasta que pueda hundir los dedos en sus horas sanguinolentas y calientes, palpitantes, hasta que pueda sentir la yugular de los minutos extinguirse, ahogada en su propio frenetismo, boqueando como boqueo yo colgada de mi soga.

Tic-tac
Me balanceo como el esqueleto del pirata que cuelga para escarmentar a los que son como él.
Tic-tac-tic-tac
Como la mano desesperada del náufrago que llama la atención al barco que rompe por fin el ocaso.
Tic-tac-tic-tac-tic-tac
Como el árbol que hunde sus raíces profundo en contra del poderoso viento negándose a la horizontalidad.
Tic-tac-tic-tac-tic-tac-tic-tac
Como un péndulo infinito alimentado de rotación terrestre.
Tic-tac-tic-tac-tic-tac-tic-tac-tic-tac
Como la cuchilla en las venas del suicida.

Tic
¡!
Tac
......... /\..../\..../\..............
/\....../\......../\.............
.............../\........./\...
....../\.............../\..
.........../\............
..../\.............
......... . . .
. . . . . .
. . . .
. .
.

Hace alrededor de 1 año

3

2
apoptosis
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 1 año

Me ha encantado de principio a fin tu escrito @Gala_Sanchez_Montero Siento envidia sana :) Admiro que hayas escrito con tan suma maestria. Olé tú. La primera arruga es una alarma biológica que avisa de la propia finittud, recordándonos que el tiempo es el bien más preciado de la existencia y espabilarnos. :)

apoptosis
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 1 año

Es que me ha encantao.
Mi primera arruga fue el año pasado y recuerdo que estaba muy orgullosa de ella, aún más al situarse justo en la mitad del entrecejo otorgándome un aire de enfadada aún más severo. Estaba contenta con la localización y lo interpreté como todo aquello que me había guardado en vez de exterioriar. Era toda la rabia que llevaba dentro y tenía que brotar. En la sociedad esta muy mal vistas las arrugas, sobre todo en las mujeres. Joder, si se tienen arrugas es porque se ha vivido! Saludos

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 46
hace 11 meses

Hasta ahora no he tenido tiempo para responder @apoptosis , lo siento... ya sabes, la vida que no es vida.
La verdad es que escribir esta carta supuso una gran conmoción para mí... no me gusta estar preñada de rabia, al final acaba empañándolo todo, hasta el último rincón de tu identidad, haciéndote cada día más dificultoso distinguir lo que siempre has sido de lo que eres ahora por su culpa. Es como un monstruo que te devora por dentro y acaba con todo lo bueno que algún día creíste tener o ser. Estoy intentando canalizarla y aprovecharme de ella, como enseñó Manish a Hades... pero es más fácil en mi imaginación que en el mundo real.