CecilTheRock_2000
Rango8 Nivel 36 (2595 ptos) | Poeta maldito
#1

Recurrente por las tardes, acechan al descubierto con las intenciones de arrebatarme la suerte. Los cambios continuos amenazan con volver en estos calmos valles que nunca los han llamado.
Una simple brisa puede acabar con todo un bello y paradisiaco paisaje, forjado por los angeles que velan por mi.
El miedo intenso de perderlo todo, el miedo interno de que atienten en contra tuya, esa paranoia que recorre tus venas cuando menos prevenido estas. Quiero dejar de percibirlo...

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eleachege
Rango17 Nivel 81
hace alrededor de 3 años

Me enternece esa melancolía implícita en tu escrito @Cecilia. Muy bonito, Te sigo, Un saludo

eleachege
Rango17 Nivel 81
hace alrededor de 3 años

Por favor corrige arriba "acechan" sin h.


#2

Eran solo niños... ¡¿Por que destino cruel me los arrebataste?!.
Tarde de tempestad, no supiste distanciar a estas criaturas de tu daño... ahora sin reparo.
Con tanto amor y desvelo, sangre y sudor que con fervientes esperanzas los he criado, para que con una maldita tormenta... destino... te los llevaras tan lejos. Hiciste que entrara en panico, con una simple ventizca hoy; consigues desarmarme. Aun recuerdo sus piececitos elevandose y sus almas desvaneciendose.
Tan doloroso como un disparo repentino, tan devastador, tan atroz, pero peor... tan angustiante. Oh! Destino, me dejaste sola en el mundo, en esta corteza fria y sin amor, para mi... ni para nadie.

eleachege
Rango17 Nivel 81
hace casi 3 años

Me gusta como manejas tu vocabulario y expresiones, para darle fuerza al sentimiento de un corazón destrozado por un daño irreparable. Un placer leerte @Cecilia.


#3

Abandono... recorre con su blanca tunica los pasillos de mi infancia. No pretendian quedarse a hablar, tan solo a hablar. No les convenia estar con una criatura tan extraña, tan agena a sus intereses y juegos mañosos. Reatraida en el banco. Tanto sarandear... me escondia de aquella calaña para que no me vieran un solo segundo mas en oscuridad y penumbras.
Una vez, hace mucho... cuando protegida por la compañia estaba yo, una calma mas duradera moraba en mi habla y con el vientre cosquilleandome siempre de la emocion, nuevas aventuras e ilusiones. Pareciera como hace tan solo un parpadear. No se exactamente que le hizo cambiar de parecer, se fue y su trato conmigo roto repentinamente, me volvi una molestia para ella:
-No te quiero ver mas ¡¿No entendes?!-con sus manos me empujo al mugroso barro.
Desde entonces; los seres que rondan como yo y de intenso pesar se hacen mis aliados pero los otros... con ellos no me meto, no vaya a ser que termine en un rincon presa de mi sufrimiento y lagrimeo incesante...