G_Rurba
Rango15 Nivel 73 (32174 ptos) | Estrella de la editorial

CUENTOS DE LUNA NEGRA

En su peregrinar nocturno, tímida se asoma al balcón del horizonte cada día para reflejar la luz del sol.

Hace mucho tiempo, no recuerdo cuánto, Luna que es curiosa prometió no cerrar un instante los ojos y desde lo alto ser el faro guía de las musas con poder de decisión: " a éste lo visitaré en su puño... a ésta le daré la palabra en la boca... a éstos me colaré en sus sueños... a las otras les daré tormento… a aquella le daré paz en un punto final… a bastantes les daré vivencias en la voz… Al resto, sin que me vean y de la mano del sol, letras en vena para que tengan que bucear en su interior y descubrirlas. Descubrirse. Cubrirlas de lienzos blancos".

Las noches sin luna, sin sol, ni luz, nos visitan otras musas. Ellas habitan en su cara oculta y también nos rondan. No nos eligen. Las cazamos. Desde entonces no dormimos.

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casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

Walaaa, qué bonitooo! esas musas que viven en la cara oculta de la luna...

casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

Ainss qué miedooo, si es que se me olvida lo tenebroso que eres algunas veces @G_Rurba

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Dudo en continuar no vaya a ser que o no duerma o tenga pesadillas, pero me asalta la curiosidad, asi que... si hace falta me arroparé hasta la cabeza con las sábanas :D

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Mira la parte positiva @Sevenfor , sino duermes escribes y si tienes pesadillas ya tienes base para un relato
Arrópate que mañana será otro día, o el de la marmota :D

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Jajaja ojalá pero el trabajo no lo permite. Me arroparé ya a ver si consigo dormir pese a que no haya luna. Buenas noches.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Una licencia amigo @G_Rurba, para ponerme al día con esta lectura. Son cuentos sueltos? Para ir fragmento a fragmento, o si están relacionados, esperar a tener un lienzo más completo.

Cosas de la falta de tiempo (

ForeverLoveDreams
Rango10 Nivel 47
hace más de 2 años

que bonito y curioso!!! muy buen comienzo*-* te invito a que leas mi nueva cajita aver si te gusta, un gran saludoo!!

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@Romahou la intención es que sea una caja un cuento independiente. . Menos, de momento PALETO quecse resiste y muta y no me convence.
Tempus fugit: mismo problema.

eleachege
Rango17 Nivel 81
hace más de 2 años

Muy bueno @G_Rurba, ese tema de la Inspiración. Trato de darle vida a través de una imagen figurada. Es así que en las noches de insomnio y desvelos congeniamos.

Clashing
Rango13 Nivel 60
hace más de 2 años

Dicen que el tiempo nos pone a cada uno en nuestro sitio. Quizá sea la Luna la pone en su sitio cada cosa que nos pasa.

Precioso texto y preciosa la profundidad del mismo :)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Clashing , no sé si nos pone el tiempo o la Luna en el sitio que ocupamos.Entretanto, sigo buscando quien pone a los "descolocados" como yo :P

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace más de 2 años

A mí los que me visitan son los fantasmas, son mis musos jajajajaj

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Ja ja ja esos también sirven para ayudar a escribir, pero lis míos son my feos y no les dejo pasar :-D

EvaSttory
Rango10 Nivel 45
hace más de 2 años

@G_Rurba no quieres pasarte por el Sttorybox de BCn ??? Con la ilusión que nos haría....

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Claro que sí @EvaSttory pero aun no tengo atado dia hora, vi que se barajaban varios. Me asomo y os digo

Javi
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

Buen comienzo

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias Javi :-D Espero gyste el resto .Salu2!

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Efectivamente, @Brando_Ballantine,cada historia tiene un trazo especial, que hace que gusten más unas que otras. Algunas incluso han discurrido por caminos que yo no había preestablecido. Gracais por leer y comentar.

TinadeLuis
Rango13 Nivel 62
hace más de 2 años

¡Ah, la luna! A cuántas leyendas mitológicas ha dado lugar. Tan hermosa tan contemplativa, tal luminosa... Y nunca nos cansamos de ellas. Nos atrae como atrae a las mareas.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Así es @TinadeLuis , nos atrae como marea y cuando nos arrastra nos marea :D


#2


SEMILLA ROJA Y NEGRA.

Si no crees, no leas esto.

Me llamo Jorge Brumal. Soy periodista. Y esto que lees en este rollo de papel de váter es lo que me está ocurriendo.

Me encuentro mal. Las paredes del lavabo se cierran a modo de sarcófago y esa extraña sensación de bola de pelos que atosiga mi garganta parece crecer paulatinamente. Apenas puedo tragar saliva sin que note como los filos peludos rascan mi cuerdas vocales y mientras esa bola asciende, las grietas que me hace en la laringe chorrean un líquido dulzón que me recuerda a algo rojo.

Sentado en la taza pienso que no es una indisposición normal. Pastel de zanahoria, dijeron. Sólo lo probé. Con seguridad tengo una intoxicación, es más, rectifico, creo que he sido intoxicado de algún modo desde que nos mudamos a este apartamento. Carajo de apartamento, en la parte más antigua del casco urbano. El apartamento más lujoso, estrecho y barato de cuantos pudieran haber visto tus ojos buscando nido.

La ola de dolor que golpea mi esófago vuelve a repetirse como un puño acerado que devasta a su paso, en lo que dura un rayo, los pocos segundos de calma que había conseguido. Pero no expulso nada. Y el suplicio se reitera de nuevo al poco. Mi mujer, Carol, se impacienta y pregunta a través de la puerta si estoy bien:

_ ¿Cariño, estás bien?

Ella está embarazada. Tiene ilusión en esa pancha que, inexplicablemente, no ha parado de crecer desde hace ocho meses y medio. Hoy tenemos invitados para tomar café. Los vecinos. Es inexplicable porque en otra ciudad la diagnosticaron estéril. Yo no, ella. También tiene algo de incomprensible la gestación por el hecho de que a cada ecografía que le han practicado hemos tenido la imagen de una linda forma; pero jamás hemos tenido audio.

Creo que vuelve el dolor. No , no pienso.Sé que está volviendo ahora.

_ Cre-o que ya se me va pas-ando, cie-lo. En seguida saldré _le digo.

_ De acuerdo, te estamos esperando en el comedor. ¡Ya he comenzado a ordenar los regalos! _exclama divertida.

El monitor reverberaba la imagen con tonalidades de colores tridimensionales, pero no se oía el corazón. Sólo la máquina. He podido ver el rostro enamorado de las parejas que salen de la consulta a la sala de espera con su DVD, explicando cómo es, y lo fuerte que se oye al latir. Pero en nuestro caso sólo se ve la imagen de algo, en donde, cuando la mujer que maneja el pirulo se detiene, nos dice: "eso de ahí es el corazón". Crece. Está vivo. Pero no se oye su latir.

"Ustedes perdonarán, pero no sé qué le ha debido ocurrir al aparato, nunca nos había pasado esto, pero no registra sonido… iremos tomando las medidas… no, no, ¡qué raro!...¡no se oye nada! Debe ser la máquina" , dice la doctora de bata blanca con sincera admiración. Luego, al hacer el seguimiento, con las veces, porque he hecho el remolón hasta saciedad para ver cómo salía la pareja siguiente, he podido constatar que han salido de la consulta radiantes de felicidad de ver y oír a sus bebitos dentro del útero. La anterior y la siguiente, felices.

Cuando el ginecólogo, Ángel, también vecino nuestro, que hoy ha estado invitado a la pequeña fiesta de celebración, hace la revisión a la antigua usanza, colocando la oreja en su enorme panza dice "pues yo sí lo oigo" , le creemos y salimos contentos de la consulta. Cuando ella me lo pregunta a mí, tumbados en el sofá también, le digo "pues yo sí que lo oigo" y nos reímos juntos. Me gusta verla feliz, por eso le miento.

Ahí está de nuevo. Ahora es como quedarse enganchado en un transformador de alto voltaje: quema y duele. Y mi cuerpo parece partirse en dos. Me hacen daño. Vientre y garganta. Arde y hiere. Paro de escribir.

También han venido, a parte del ginecólogo Ángel, Tomás y su esposa Valeria, los de debajo nuestro. Él bebe mucho, y ella habla demasiado, de modo que cuando abre su enorme boca perfilada del rojo de sus labios, enseña más dientes que los de una tintorera hambrienta. Ambos están jubilados. Son buena gente. Creía.

Tampoco se ha querido perder el evento nuestra vecina más próxima Luisa. Soltera, rica empedernida, coleccionista de amantes y figuras de porcelana decimonónica. Sus uñas de rubí son enormes, pero están siempre bien cuidadas.

Y por supuesto mis vecinos preferidos del piso superior: Teresa y Dionisio. Hermanos sexagenarios que regentaron una tienda de libros de segunda mano en el local de los bajos de este edificio desde antes de los sesenta. Saben mucho de libros antiguos y editoriales raras. Ahora el local lo tienen cerrado desde hace años. A Carol la agasajan con libros de regalo continuamente. A cual más gordo y extraño. Ella los acepta. Luego me dice que nunca los lee. Pero sé que es mentira. La delata su bolso abultado cuando va a coger el metro y observo en el interior un lomo negro azabache del que vislumbro la palabra "Holly…"

El resto del edificio está cerrado. No se alquila y no se ve jamás a nadie en el rellano. Los propietarios viajando, dijeron. A veces en sus rellanos, cuando bajo las escaleras, tras alguna puerta he oído algo similar a arañazo. La mascota, pensé.

Creo que han venido todos y una niña que jamás vi antes, no sé si alguien más, hija o sobrina de alguno de mis vecinos. Tendrá unos siete años, es muy baja para su edad, de rictus serio, con uniforme escolar, ha entrado en todas las habitaciones portando por toda la casa un maletín de violín del que no se ha querido desprender un momento.

_ Jorge, por favor abre la puerta y sal. _Insiste Carol. _ Sigues encerrado ahí desde hace más de media hora y los invitados me miran, a momentos con caras largas. Creo lo toman a descortesía. Sé que murmuran entre ellos.

Como he empezado a sudar sobre manera y ahora el dolor se me ha ido al brazo, porque creo me están serrando un manojo de nervios internos a lo vivo, no le contesto. No le digo nada. Mi otro puño ha estado siendo mordido con rabia para mitigar el dolor que siento. Pero no remite.

_ Está bien. Ya acabo. Ya salgo. Ves para allá _he logrado soltar cogiendo un poco de aire.

Voy a salir. Esconderé estas letras detrás de la cisterna con la esperanza de que alguien lo lea, algún día. Es el único sitio. Me están saliendo sarpullidos que sangran entre los dedos. Y también verrugas. No me gustan sus regalos. Ni el cochecito de bebé rectangular negro. Ni los muñecos con alfileres clavados. Ni el balancín con dosel luctuoso. Ni el osito de peluche con los ojos vacíos. Ni los vestiditos de bebé hechos a mano con lana de merina negra en peligro de extinción. Ni el libro de cuentos atado a unas tijeras. Ni el tablero Ouija. Ni las cartas. Ni ese álbum de fotos postmortem de todos los propietarios e inquilinos que han vivido en el edificio desde hace más de cien años. Ni la música de violín que suena estridente.

Ya vuelve el dolor, ahora más fuerte que nunca. No creo que pueda aguantarlo.

Voy a salir arrastrando este saco de dolor extremo que es mi cuerpo. Y que suplica que le ponga fin.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

Me ha recordado un poco a la metamorfosis de Kafka mezclado con una buena dosis de terror e intriga. Gran resultado.

EvaSttory
Rango10 Nivel 45
hace más de 2 años

Me mantuvo atenta todo el tiempo @G_Rurba
Sostienes bien la tensión

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Tete! más que metamorfosis de kafka, que ya me halaga el que lo menciones, está más cerca de Polanski y su película "la semilla del diablo"

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@casandra , es culpa mía. NO etiqueté a micros-terror. De ahí quizá que el prefacio de caja 1 haga de introducción pero quizá haya llevado a error.

El relato en sí es una pareja que no puede tener hijos y se mudan. A partir de conocer a nuevos vecinos ella queda en cinta. Pero resulta que asume el quedarse a toda costa siguiendo las directrices del entorno vecinal satánico. El marido es objeto de embrujos y como ya ha sido utilizado como semental y se plantea dudas es prescindible y objeto de brujería. Se lo están cargando. Es en el lavabo cuando él ata cabos y dándose cuenta escribe la historia en el rollo de papel del váter que ocultará en la cisterna con la esperanza de que si algún día pasa un inocente por allí, quede advertido.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias! tengo pendiente visitar tu perfil.

casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

Uff, muchas gracias @G_Rurba, por la aclaración, ni me lo había imaginado!!!

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Qué tetrico, porque acabo de leer tu comentario sino diría que sabían que el bebé nacería ya sin vida y le estaba preparando el funeral.

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Por cierto, una idea increíble.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Mujer , @Sevenfor , tétrico, tétrico,... quizá un poco inquietante, pero si cada vez que alguien lo lee ve cosas diferentes al objetivo, me tendré que plantear el rehacerlo...
...o dejarlo como está pues a más lecturas más riqueza =D

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace más de 2 años

Interesantemente tétrico. Solo una consejo. Cuando abras dialogo por que no abres un guión (—) Lo lograras con Alt 0151. Te sigo.

eleachege
Rango17 Nivel 81
hace más de 2 años

Me gusto esa narrativa algo de humor negro, de ironía, tragedia. Todo dentro de las vivencias de una pareja de casados. Felicitaciones @G_Rurba

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Valeria_96 , creo que contesté hace días pero no veo mi respuesta. El guión "profundo" , como lo llamó un amigo mío, ya forma parte de mi identidad en esta página de SB.
Salu2. En cuanto pueda me paso por tu perfil. :-D

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @eleachege , me alegra que veas algo de humor negro. La verdad es que no lo pretendía, pero si sale mejor dejarlo :-D

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace más de 2 años

La verdad compañero es que da un poco de grima leerlo por lo doloroso que es lo que al parecer siente el protagonista.

TinadeLuis
Rango13 Nivel 62
hace más de 2 años

Una intriga elaborada. Arrastra.

YessGuill
Rango12 Nivel 58
hace alrededor de 2 años

Me atrapó lo del bebé. Algo súper inquietante, tanto como el dolor que siente el protagonista. Te sigo @G_Rurba

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 2 años

Me alegra que inquiete... en cuanto pueda me asomo a tu perfil @YessGuill . Salu2!

Zas_
Rango7 Nivel 30
hace más de 1 año

A destacar la galería de personajes, ovocitos congelados para futuras historias.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

Fijo @Zas_ que así se proyecta en las tuberías de los proyectos de un futuro pasado ;)

Zas_
Rango7 Nivel 30
hace más de 1 año

Balas en recámara. Entiendo. ;)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

Entiendes bien amigo, ahora falta encontrar el tiempo para desarrollar esta y siguientes, @Zas_


#3

RAEL

Marta lleva una enorme carpeta azul de cartulinas atiborradas de papeles y dibujos. El Centro de Recursos Educativos de la Zona Sur es el paso previo de valoración antes de, si toca, derivar el expediente al Centro de Psiquiatría Infantil. Los pasillos no son muy anchos pero los despachos son amplios para dos personas. No hay ventanas. Marta avanza recordando las instrucciones recibidas: "nada de objetos punzantes, no ofrecerle comida, no acercarse más allá de veinte centímetros".

Sala cinco. Entra en la sala. Mesa, dos sillas y un niño cabizbajo tararea algo apenas audible. Abre la carpeta. Primera página. Un fluorescente falla.

_ Hola Rael, me llamo Marta.

No cuela ser simpática.

_ Sabes, podríamos ser amigos una hora y salir de aquí con algo nuevo a las últimas nueve sesiones.

Indiferencia.

_ Bueno, como quieras. He traído un lápiz y hojas. Sé que te gusta utilizarlos. Pero antes deberás levantar la cabeza para ver qué color de ojos tienes. Si tienes algo blanco te los doy, sino no.

A través del largo mechón de pelo se nota que ha sonreído.

_ ¡Vaya, vamos progresando! ¿Los quieres?

La blusa azul celeste remangada hasta los codos tiende media docena de folios y un lápiz. El pulso no tiembla y espera. Quince segundos. Veinte. Sin levantar cabeza, una pequeña mano va a su encuentro. Blusa, folio y lápiz reculan.

_ No. No te los puedo dar hasta ver tus ojos ¿recuerdas?

Muy lentamente va alzando la cabeza. Resalta los huesos de sus pómulos, la tez blanca y las heridas de los párpados. Han estado cosidos. Marta traga saliva.

_ Eso está mejor. Rael, quel âge avez-vous?

La mira. Su pupila está dilatada algo más allá de lo normal. Contesta.

_ You calculate twelve but have more.

Le tiende los papeles y comienza a sismografear con el lápiz. Porque Rael no escribe, ni pinta. Su mano va trazando rayas de un lado a otro con mil y una formas , pero nunca levanta la punta de grafito del papel. Si es preciso se detiene. Pero no la elevará. Eso lo sabe Marta. Como también sabe que en anteriores entrevistas se le han registrado hasta cuarenta y siete lenguas diferentes. También conoce que nadie desea llevar el caso más allá de cuatro o cinco entrevistas. Ella es la nueva.

_ ¿Tienes amigos o amigas en el cole?

_ Na escola eu não tenho amigos. Nem amigável.

Sigue manteniendo el mismo patrón que en anteriores ocasiones: utiliza lenguas cada vez más distantes a la geografía en donde se encuentran. La mano continúa rayando la hoja con serenidad.

_ ¿Y fuera del colegio?

_ Gauez bakarrik.

_ Así que sólo por las noches _ Se ha detenido en seco_ Mi madre era vasca, Rael.

Ella lo observa. Él escucha el silencio.

_ ¿Me dices como se llaman tus amigos?

Vuelve a trazar círculos y rayas en la hoja. Ahora con celeridad.

_ Non voglio parlare di loro. Ora dormire.

_ ¿Y crees que si ahora que duermen hablas de ellos se despertarán?

_ Sa fulla s'ha esgotat. Dona'm una altra.

_ No te daré otra hoja hasta que no me respondas.

_ Ich nähte die Augenlider nicht die Augen schließen.

¡Joder! exclama Marta para sus adentros, ahora alemán. Tendré que ir por el iphone para grabar lo que dice y pasarlo al traslate. En la última entrevista llegó a hablar hasta húngaro.

_ Rael, tengo que salir un momento a por mi móvil. Tú sabes mucho y yo apenas interactúo en cinco idiomas. Toma tu hoja nueva y sigue dibujando.

_ ¡Me vas a dejar con un lápiz! ¡Te echarán del trabajo si lo haces, ellos lo filman todo!

_ Caramba, gracias. No me había dado cuenta de ello. Vuelvo en un minuto.

Marta sale del despacho sujetando la carpeta con el brazo y el lápiz en la boca. Justo al pasar detrás de él desliza la palma de la mano por el cabello del chico. Ha sido únicamente un segundo. Su pelo no es sedoso. Antes de abrir la puerta, mira la palma de la mano que comienza a escocerle. Le ha salido una leve urticaria.

_ Sizinle tanışmak bir zevkti _ le dice el pequeño antes de cerrar la puerta.

Marta no se detiene. Cree que le ha dicho algo en alemán que no ha acabado de entender. Cuando regrese, piensa, le pedirá que se lo repita. Le pica la mano y se la restriega con la falda en busca de alivio. Avanza por los pasillos dirección a su despacho. El Iphone espera. De lejos divisa un diminuto hombre que nunca vio antes. Traje gris marengo, parece que…, no, no lo parece,es ¡es un clergymen! Al cruzarse las miradas un gesto amable da por cumplido el saludo. Llega al despacho, del bolso extrae el Iphone, ciento cuarenta wasaps y unas ganas tremendamente largas de mear. Para cuando Marta regrese a la sala con el lápiz entre los dientes sólo encontrará un papel rayado encima de la mesa. En el margen superior izquierdo advertirá que pone, "Rael". En el inferior derecho discernirá su nombre, "Marta".

EvaSttory
Rango10 Nivel 45
hace más de 2 años

Me gusta mucho como escribes y como describes
@G_Rurba
Te sigo

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

Esta caja es "ASOMBROSA", he disfrutado muchísimo. Tienes que seguir esta historia, es increíble. Envidio y de qué manera, la forma que tienes de contar. Solo se me ocurre añadir: ¡GUAU!

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @EvaSttory ! Lo dicho, en cuanto pueda me paso por tu perfil. :)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Me alegro que te gustara @MagentaProphets_76 ! Inferencialmente el relato pide que el lector dé un paso más allá buscando traducción de lo que no entiende. Salu2! :D

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Tete , Miraré de continuarla a ver cómo va saliendo. A priori han de ser relatos de "terror" breves e independientes, pero ya se verá si al final enlazan en un eje transversal o no. Salu2!

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Al final, como la periodista he tenido que tirar de traductor y más que miedo este me ha dado algo envidia de que sepa tanto s idiomas el niño o debería decir Satanás?... Sorprendentes las respuestas. Genial como siempre.

casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

¿Estaba poseído por el demonio el niño? qué miedo, a saber qué tendría en el pelo el chaval...

casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

jeje le dice "ha sido un placer conocerte" el joio niño tenebroso.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@Sevenfor , es que no hay nada mejor que estar poseído por las ganas de aprender idiomas.
Por cierto que no es periodista, es psicóloga.
Y es que este chico es un diablillo :-D

eleachege
Rango17 Nivel 81
hace más de 2 años

Guao @G_Rurba Algo para pensar o más bien para conjeturar. Será un niño superdotado con el síndrome de Asperger. En vez de clargymen , no será clergymen. Un saludo y un placer leerte.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Con seguridad hasta épocas no muy lejanas, y hasta hoy día creo, a superdotados y asperges se les ha tildado de endemoniados y perseguido.
Gracisd por la errata.

Clashing
Rango13 Nivel 60
hace más de 2 años

Genial historia. Da para mucho aunque no me gustaría tener cerca a ese chico.

Ni siquiera para que me enseñe idiomas... jajaja

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Espléndido @G_Rurba amigo.

Como se desenvuelve

Este Rael me resulta familiar...

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Clashing , pues sería buen profesor si quisiera =D

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Romahou , quizá te suene el nombre RAEL. Lo cogí prestado, el nombre, del protagonista de una historia que leí de cuando era muymuy niño y que encontré en medio de un vinilio doble que me legaron; el grupo Génesis con un jovencísimo Peter Gabriel, el título The Lamb...of Broadway.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Lo comentaba medio en broma compañero

Peor me suena a nombre de ángel o ángel caído, y seguro lo leí en alguna parte... Sin quitar mérito a tú historia (tuteado...)

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

@G_Rurba, he vuelto a leer este relato. Ya en su primera lectura me dejo impactada, no lo he logrado olvidar. Ahora, en la segunda sigo pensando lo mismo, es impactante. No se si te habrás planteado o no su continuación, pero creo que merece algo más. Piénsalo y me cuentas, es una petición espero no molestarte.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Tete , el pasado 24 subí la caja #24. En él se hace alusión a dos protagonisas de forma indirecta ;)
Felices Fiestas

YessGuill
Rango12 Nivel 58
hace alrededor de 2 años

Totalmente intrigada con ésta caja. Me ha tenido al pie de la letra desde que la inicié.

Zas_
Rango7 Nivel 30
hace más de 1 año

¿No sería "comienza (a) sismografear"? Excelente.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

Gracias @Zas_ . nitchs, dita sea! se me fue la errata para Espuma :/ por no haber atendido antes tu comentario.

Zas_
Rango7 Nivel 30
hace más de 1 año

Tendrás que corregirlo en las galeradas (para ello están), don´t worry por eso. :)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

@Zas_ Sueñas, pero no despiertes, aún

Zas_
Rango7 Nivel 30
hace más de 1 año

La misma vida es un sueño, rozo el convencimiento.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

Si la vida es sueño @Zas_ ¿qué nos depara la realidad???

Zas_
Rango7 Nivel 30
hace más de 1 año

Ficción sensorial: sueñas dentro de un sueño. Esa es la verdad real.


#4

PALETO

Eran las ocho de la mañana y el Nissan aparcó junto a los dos vehículos iluminados por las sirenas. La suya era azul. De secreta. Antes de bajar miró el cuadro: ambulancia, patrulla, una agente, cinta, cono y barranco. Salió.

"Estate alerta con esa rubia de coleta alta"

_ Están abajo _ dijo ella solícita mientras él descendía del coche.
_ Inspector Marc de …
_ Le están esperando. Tenga cuidado no resbale, la bajada hasta el acantilado no es fácil.

"¿No es extraño que de entre todos llamasen al único inspector que no estaba de guardia esta madrugada?"

Le llevó sus largos quince minutos llegar al pie de la orilla. Ya estaban tomando fotos. El mosso se dirigió hacia él para recibirlo.
_ Vaya, ¡no puedo creerlo! _dijo con cierta pompa el mosso que tenía a sus pies el cadáver.

"Ojo con el bocazas".

_ Buenos días _ atajó el inspector.
_ Cuánto honor que nos visite toda una leyenda de la criminología._ ¡Eh, Andreu, mira quien ha venido! _ pero Andreu seguía tomando fotos.

"¡Vaya, ahora resulta que eres famoso!"

_ Inspector Marc Rodríguez, me puede informar, por favor.
_ Mosso Joan Benet. Bueno, inspector, realmente no sé cómo se han atrevido a llamarlo para un caso como este.

"Lo que te dije".

_ ¿A qué se refiere?
_ Pues, … _pensó antes de seguir_ … que siendo usted como lo es el mejor detective del cuerpo, ampliamente reconocido y condecorado, no entiendo cómo es que lo llaman en invierno para un caso de tan poca monta como esta cosa.

"Eso es ser pelota aderezado con auténtica hipocresía".

_ Somos funcionarios: vamos donde se nos manda. Si se explica mejor se lo agradeceré. ¿quién es la víctima?

"Je,je, ¡Zaska, en to'a la boca!"

_ Le llamaban Tani. Veintipocos. Era una chica alternativa que merodeaba ya hacía tres años por estos sitios viviendo como okupa en una masía abandonada cerca de Tamariu. Verá, este es un pueblo de la Costa Brava que en invierno apenas alcanza a los seiscientos habitantes. Todos se conocen. Nos conocemos. No es verano y la noticia es de tan poca trascendencia que apenas será recogida por la prensa en cuatro líneas.

"No te fííííesssss, miente, se está tocando la nariz mientras habla"

_ Siga.
_ Cuando llegaba el verano era común verla relacionarse con furgoneteros vagabundos, alternativos, okupas de temporada alta, rastas, punkies y esa gente que no trabaja nunca, ya me entiende.

"Menos lo último es todo cierto".

_Pero ella no marchaba. Seguía aquí.
_ Sí, bueno eso era porque según dio a conocer, estas calas eran su paraíso particular en la tierra y no estaba dispuesta a abandonarlo.

"Dice la verdad".

La radio cortó de cuajo la conversación.
_ …xsssss… Joan, Lluis me pregunta si el jamón lo prefieres serrano o dulce… xsss…

"Alerta a esa voz, esa voz…".

_ Jope, Laura _contestó molesto_ xssssss…. dile que del país y que lo pase por la plancha que hoy hace frío y tenemos para largo hasta que llegue el juez …xsssss

"Jajajaja, me troncho con este tipo".

_ xssss… Ya se lo digo, en quince minutos te lo bajo…xsssss…. bip, bip.
_ Por donde iba…
_ Que ella, parece ser, se había instalado aquí.
_ Ah, sí, pues eso, que no era una vagabunda como los otros. Nunca mendigó ni nada por el estilo. Vivía de caridad de los vecinos pero si no le ofrecían un trabajo a cambio no aceptaba nada. Ni alimentos siquiera.

"Huía con dignidad".

_ Así que tenía su orgullo ¿no?
_ Lo mismo limpiaba una porquera que un día pintaba una valla. Era mañosa.
_ ¿Tenía enemigos?

"Examantes, examigos con derecho a roce por una paperina, exconocidos de robar juntos… ¡a cualquier cosa le llaman enemigo hoy día!"

_ Al comienzo de llegar, siempre estaba metida en peleas o refriegas. Supongo que por las drogas y el trapicheo. Pero una vez que pasó su primer invierno en la masía derruida pareció que se calmó y no dio más problemas. Quizá se le iluminara una neurona. Ahora que la recuerdo, para los viejos del pueblo siempre tenía una palabra bonita. Luego, cuando llegaba el verano se recluía en su ruina de casa okupada y se la veía lo justo.

"Este tipo miente más que habla. De nuevo tocándose la nariz. Ponlo nervioso a ver si controla".

_ Pues, no pinta accidente.
_ Bueno, vaya a saber. Ya sé que cree que los policías de aquí somos un tanto pueblerinos, pero créame, no hay mucho que investigar. La chica se dio un baño, se ahogó y la marea la trajo a esta apartada cala. ¿Andreu tú ya marchas?

"No lo creemos, es que lo sois. ¿Te das cuenta que te invita a que te largues lo antes posible? Así que el greñas se llama Andreu. De todo lo visto, éste parece legal".

_ Sí. Tengo frío y ya he sacado todas la fotos. ¿Qué necesitas?
_ Dile a Laura que meta prisa a Luis y me baje también un café. ¿Usted va a querer algo, Marc?

"Aquí hay algo en clave para la Laura, ¡cómo coño le va a bajar el café por el precipicio sin que se le caiga? Viendo la pendiente no lo pediría ni el más tonto".

_ Estoy de servicio, gracias.
_ Hasta luego, Andreu. Bueno, pues eso, se ahogó, vaya usted a saber si se bañó fumada o bebida y perdió el conocimiento.

"Pero no te quedes ahí parado con lo que te ha dicho el bicho este. Examina el cuerpo. Yo te guío. Mira las costillas".

Se aproximó al cuerpo. Arrodillado y con un boli en la mano apuntó al costado de la chica inerte.
_ Esas heridas parecidas a mordiscos ¿son de antes o recientes?

"¡A ver qué contesta!

_Supongo que recientes. Por el tamaño del dentado diría que son tintoreras. Tienen mala leche las jodías.

"Pa'jodía la fenecida. Y lo de las tintoreras no traga por estas aguas. Fíjate en esas rayas de las manos".

_ ¿Y los cortes en las muñecas y brazos?
_No son cortes. Es la presión que ejerció el hilo grueso de pesca de palangre. Al parecer se enredó con una malla que iría a la deriva. Lo tiene más atrás, a su izquierda.

"Miente. Mira la malla echa ovillo. El hilo es demasiado nuevo. Fíjate en su rostro".

_ De su boca asoma aún hilo.
_ Estire, estire, verá como en el cuello se la marca la señal del anzuelo. Jajajaa, parece como si la hubieran pescado.

"¡Será cabrón!"

_ No le veo la gracia.
_ Pues qué quiere que le diga, a mí me la hace. _ Sin apartar la vista del inspector llamó por radio_ Bip, bip, xsssss Laura, ¿baja el bocata ya o no?

"Este tipo se está poniendo nervioso y no me gusta. Hay más. Mira manos y pies".

_ xsssss Lluis ya viene en camino.
La punta del bolígrafo levantó primero la palma izquierda. Luego la derecha. Bajo a los pies e hizo lo mismo con sus plantas. Joan seguía sin quitarle ojo.
_ Los tiene taladrados. Es como si la hubiesen crucificado. El cuello está roto, pero no presenta signos de violencia. Tendremos que esperar a ver qué dice el forense para comprobar su teoría del ahogo por encogorzamiento.

"Ni bebiéndose la fábrica de anís le pudiera haber ocurrido nada parecido".

_ Bueno, sí claro, ustedes los de ciudad con toda su fama nos toman a los investigadores como paletos aficionados _ le dijo rozando el amonestamiento.- Lo que no saben es que conocemos mejor el hábitat y costumbres de sus gentes que ningún otro. Y si le digo que fue un accidente es porque lo pinta a todas claras.

"Pasa. Te quiere hacer comulgar con ruedas de molino".

_ Tiene varias quemaduras, un tanto recientes. Hay carne aún rosada.
_ Ve, ahí sí que le puedo dar un dato objetivo. Eran tatuajes y la muy burra se los quería quitar ella misma a base de hierro caliente. Ha de tener unas seis quemaduras.

"Pocos tatoos y demasiada molestias en querérselos borrar. Observa su espalda".

_ ¿El de la columna también se lo quitó ella?
_ ¡Yo que sé! , pediría ayuda a alguien para que se lo hiciera. Ya le digo que es un caso de poca monta. Una marginada muerta en la playa.

"Y tú un capullo en la playa".

_ Bueno, eso cree usted. Tania Álvarez Quesada era la hija del fiscal general de la provincia. Por eso quizá quisieron derivar el caso a la central en vez de a ustedes, para dar un trato deferente.

"Pero si es de cajón, si no a ver ¿Qué pinta éste super detective aquí?".

_ Uffffff, eso sí que no lo sabía. Una pijita de alta alcurnia jugando a hippi-okupa. _Sus dedos volvieron a tocar la radio. _ Bip, bip, xssss… xssss… ¿Has escuchado eso Laura? Tenemos una famosa muerta en la playa ¡y el gran Marc Rodríguez es el encargado de descubrir el misterio!

"Pijta, famosa, misterio… esto pinta culebrón".

_ xssss… vaya notición… xssss…cuando se enteren los del pueblo van a alucinar, Joan.

"Uyuyuyu yuiiii, noto muy sobreactuada a la de la radio".

_ xsssss… seguro que sí, Laura… xssss…seguro que sí. Anda baja ya Laura… xssss…
"Alerta, pide refuerzos".
_ xssss…ya estaba bajando Joan. Dame cinco minutos y llego. Corto. …xssss… bip, bip.

"¿Y no dice nada del famoso café?".

_ Entonces ¿mantiene lo del accidente pese a los cortes, los agujeros en extremidades, el anzuelo tragado, el cuello roto y las quemaduras?
_ Bueno, creo que podríamos decir que hay varios tipos de accidentes: los inesperados, los intencionados, los admitidos, etc…

(Nota: --------->>>>> Continúa en la siguiente caja)

EvaSttory
Rango10 Nivel 45
hace más de 2 años

Muy bueno @G_Rurba
Final sorprendente. Buen giro y rápido, sin dejar al lector tiempo para verlo venir. Bravo

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @EvaSttory , pero hay algo en la historia que no me acaba de convencer y me cuesta horrores explicar. He añadido una voz en off que sería un fantasma. La historia se ha alargado a una caja más. A ver si mejora. Y si empeora me lo dices.Gracias por leer y comentar.
Salu2!

oikosBsAs
Rango12 Nivel 58
hace más de 2 años

@G_Rurba ¿Andreu Martin? Leyenda, casado con argentina. Muy querido. Estuvo acá para el BAN (BsAs Negro). Texto duro y sorprendente...

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@oikosBsAs , pese a ser un monstruo Andreu Martín, poco he leído de él. Me hace gracia que lo menciones pues pensé escribir relato en clave negra, luego salté a "terror", no me convenció el resultado y añadí otra voz (el entrecomillado) y aún no me convence del todo. Voy a dejar reoposar el cuento un tiempo y a ver si añado ambientación (a priori la iba a eliminar dejando todo su peso en la voz de los personajes) o la dejo como está.

oikosBsAs
Rango12 Nivel 58
hace más de 2 años

@G_Rurba creo que da para policial. Conoces a tu paisano Ferrán Torrent???

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@oikosBsAs , es valenciano, algo leí de él. Me gustó sobre manera el "Gracias por la propina" por la naturalidad y sencillez de los personajes.

eleachege
Rango17 Nivel 81
hace más de 2 años

Debo confesar @G_Rurba, que quedé algo mosqueado con la historia. Deberé releerla. Un saludo

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@eleachege , no sé si leíste el final de la historia en la siguiente caja. Salu2!

Charlies27
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

@G_Rurba, este relato terminando así, me parece muy bueno, un final abierto, suficientemente inquietante. Me imaginé el final de Marc, sufriendo otro "accidente".

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Casi @Charlies27 , tiene la continuación en la siguiente caja :O deberé poner un "Continúa en la siguiente caja "

Charlies27
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

@G_Rurba, sabía por los comentarios que continuaba, te comentaba que aun así, para mi hubiera terminado perfectamente. Dejando al lector el posible "accidente" que sufriría el inspector.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Ok @Charlies27 , lo anoto para tenerlo en cuenta, y tengo que decirte que la idea me gusta :) . Está visto que tendré que rehacer nuevamente la historia, esta historia que se me resiste y me agota hasta ponerme contra las cuerdas.Pero no tiraré aún el folio en el ring:P

Clashing
Rango13 Nivel 60
hace más de 2 años

Maña suerte que no pueda leer su continuación en la siguiente caja porque debo irme. En cuanto saque un ratito estoy de nuevo aquí para seguir con tus textos @G_Rurba :)

¡Un saludo!

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Sin leer la siguiente caja, coincido con tu primera apreciación.

Iba estupendo, voz en Off incluida, pero en un punto, din saber por qué, daba impresión de no resolución.....

Raro

Sigo

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Jajaja @Clashing, me recuerdas a mí en infinidad de situaciones parecidas. Quéle vamos a hacer:Tempus fugit!

Zas_
Rango7 Nivel 30
hace más de 1 año

Creí que la voz en off era su propia conciencia cínica en estilo indirecto libre. Después sigo.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

Ahí está el tic de l cuestión @Zas_ , lo no previsible, no lo dar por hecho ;)

Zas_
Rango7 Nivel 30
hace más de 1 año

:)


#5

"Y el accidente de tu nacimiento, ¡imbécil!".

_ Ya. ¿me puede ayudar a darle media vuelta para ver la parte delantera?
_ Cómo no _ mosso e inspector ladearon el cuerpo hasta dejarlo a mitad volver aguantado en su propio costado.

"¡Puajjjjjjj qué asco, desde mi muerte no vi nada igual".

_ ¡Puajjj! qué asco, en mi vida vi nada igual.
_ Agente Joan, ¿no le parece que esta carne corrompida ha podido ser sometida a impactos de cuchillo y desgarros?
_ Oiga, esos cortes bien pudieran haberse producido al chocar y restregar su cuerpo contra las rocas.

"O por un calamar embutido en un preservativo, no te jode".

_ Ayer no hubo tormenta _dijo Marc, y dejó caer de nuevo con suavidad el cuerpo de la chica en la arena.

"Alerta que algo busca. Marca territorio dejándole las cosas claras".

_ Me está poniendo un tanto nervioso _prosiguió el inspector_ porque ha estado lanzando hipótesis continuamente con el objeto de despistarme o apartarme de los elemento clave. Creo que debería acompañarme a comisaría para hablar más distendidamente del caso, ¿no?

"Creo que ahí te has pasado"

_ Si usted lo dice, que es el cerebrito _y alzó la vista para ver cómo un humareda de polvo iba tras la agente que estaba llegando. Marc prefería no escuchar.

"No te está escuchando".

_ Mire, creo que le traen su bocadillo.

"Si te ofrecen, que lo dudo, ni se te ocurra probarlo, fijo que lleva veneno".

_ Hola Laura, no te lo vas a creer. El inspector quiere que le acompañe a comisaría.
_ Vaya, pues eso va a estar difícil _ dijo la agente desenfundando.

"¡Peligro! ojo con la mossita modosita".

_ Porque somos un pueblo bien avenido al que no nos gustan los forasteros busca problemas _masticaba un chicle con fuerza_ y tampoco los chafarderos que van de estrellas de TV _y su mandíbula se detuvo en seco.

El tiro fue limpio. La agente tenía la puntería del diablo. El cuerpo cayó de espaldas y a plomo. Se vió venir. Las excusas y el método aplicado.

"Maldita hija de pu… pero si Marc era un tío legal, ¡será posible!".

_ bip, bip, xsssssss, bip, bip, Luis, que te llamo para que no me traigas el bocata. Ahora me apetece una barbacoa, así que avisa a los chicos que tras el sacrificio de ayer con Tani, hoy mismo repetimos fiesta.

"Marc, Marc, Marc, tío no te mueras, haz algo, hemos de encerrar a esta gentuza...Marc ¿me escuchas, Marc?".

_bip, bip, xssssss De acuerdo Joan, avisaré al pueblo. ¿Barbacoa dices, mmmm , me muero de ganas de incar el diente, sabes que a mí el pescado no me va. Voy encendiendo el fuego. Espero que no tenga tantos huesos como Tani. Corto. xsssss,xsssssss. Beep, beep.
"Marc, que no te veo, no estás vivo ni conmigo.No podemos dejar impunes a estos asesinos, Marc no me dejes, que tú aún no me conoces, yo que te encontré con la soga al cuello antes de tirarte y que en siete años te he dado la solución a todos tus casos, no puedes dejarme en este lado tirado, Marc, ¿me oyes? estar muerto no es lo que tu te crees, no todos estamos de la misma forma y en el mismo sitio. Marc ¿estás ahí? ¡MAAAARRCCC!".

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Me gusta la mejora, creo que le has añadido un toque cómico más que de terror :D Al principio pensé que el fantama era la chica por el 2° inciso pero el final me lo aclaró.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Es cierto @Sevenfor, el toque cómico lo intenté alejar en reiteradas veces pero regresaba, al parecer para quedarse, y al final claudiqué. :D
Sobre el fantasma está hecho a posta: jugara la ambivalencia, primero apostando a la opción fácil, luego dándole el giro, y al final no haciendo aparecer al fantasma del inspector (por ser opción facilona).

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Muchas gracias por releerla y comentarla de nuevo @EvaSttory!! :D es todo un honor para mí.

David_Casado
Rango10 Nivel 49
hace más de 2 años

@G_Rurba yo soy de los que prefiere escribir hincar el diente con h, y bienavenido todo junto. Por lo demás, magníficos relatos para temer a la Luna llena y no pegar ojo. Un abrazo.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Oye @David_Casado , eso de " de los que prefiere escribir hincar el diente con h, y bienavenido todo junto. " me lo tienes que explicar mejor, porque estoy casi bajo de baterías. ¿Te refieres a que prefiers un plato suculento aunque no esté correctamente escrito o a que prefieres algo más fuerte tirando a zombi-vampirismo? =D

David_Casado
Rango10 Nivel 49
hace más de 2 años

@G_Rurba perdón, confundí bien avenido con bienvenido. Por lo tanto es correcto, pero no así incar el diente, que según la RAE es con h. De todas formas, tus platos siempre resultan suculentos y bien sazonados. Un abrazo.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@David_Casado contigo no hay nsda que perdonar.
Estos relatos son de menú del día. Buen provecho! :-D

oikosBsAs
Rango12 Nivel 58
hace más de 2 años

@G_Rurba En Catalunya pueden tocar el cuerpo y darlo vuelta?? Lo del calamar en el preservativo me dio qué pensar, e ideas también. Lo dijo Auster: "De un texto, sale otro".

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@oikosBsAs , por protocolo no, como en todos sitios, ahora bien si no hay cámaras o crees que no las hay se hacen/pasan cosas fuera de protocolos ¿por qué no mover o tocar un cadáver? Máxime si te lo recomienda el espíritu que te resuelve los casos y que gracias a él has alcanzado el estrellato, tal y como le ocurre a Inspector Marc :P

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Ese acelerón y cambio mejora el final y el total

Aunque ne pregunto qué habría pasado de seguir orientado de otra manera?

Creo el problema anterior era la bipolaridad entre lo que quería usted de la historia y lo que quería la propia historia para sí

Abrazos

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Pero qué razón tienes @Romahou ! el problema era lo que quería yo y lo que la historia quería!
(P.D. por favor, siempre de "tú")

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Claro amigo mío, cosas de la costumbre y bipolaridad....jajajaja

Tuteo, tuteo...
Abrazos

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

Ahora sí que mola. Pensé que acababa en la anterior y me quedé algo pillada. Buen final y buena historia.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias por la confianza en seguir leyendo @Tete :)
Como creo que a alguien más le ocurrió, pongo una nota en la caja anterior de continuación. Gracias de nuevo.


#6

VIENTO

_ Ya estaba bastante deteriorado la última vez que lo vi en el parque. Dejó de ir al trabajo sin más. Sé que instó a su esposa hasta lo indecible para que marchara ella y el bebé lo más lejos posible. Creo que, llegado el día, hizo lo correcto.

_ Sigue.

_ Al principio aún atendía alguna llamada telefónica, pero las conversaciones no las terminaba; tras un par o tres de frases enmudecía dejando la llamada abierta, en espera, sin hablar. Esperando quizá a que se pudiera oír algo. Pero todo era silencio y de fondo una respiración . La suya. Cerró la casa a cal y canto. Tapió las ventanas. Relleno los orificios y grietas que tenían las paredes. Pese al frío no encendía la chimenea por miedo a tener que abrir el tiro. Cortó el agua y la luz en la creencia de que nada externo debiera penetrar en su "casa". Llegó a destrozar el router del wifi, la antena y las tomas de TV y radio. Clavó los interruptores con clavos para que no tuvieran ocasión de moverse, si por despiste los accionaba. Ató con cuerdas los pocos libros que tenía para que no se abriesen. Desmontó las puertas de los armarios para que dejaran de ser batientes, dejando todos los enseres a la vista. Desunió las cajas de zapatos quedando en superficies planas para no ser abiertas, apilando todos los calzados de la familia en el centro de la habitación. Abrió todas las botellas que tenía almacenadas y luego vació su contenido por el retrete. Destrozó el ventilador del techo. Selló la nevera. No fumaba, pero al único mechero que hacía servir para cocinar le desmontó la ruedecilla para que no girara al prender lumbre con la piedra. A los dos días también cortó el gas y las tuberías que venían del exterior, serrando los tubos y rellenándolos con trapos y cinta americana. También taponó los desagües. Destrozó los cuadros eléctricos. Hizo trizas todas las fotos. Con las herramientas de que disponía partió las llaves de la casa para que no pudiera abrir la puerta a nadie y que él mismo tampoco pudiera salir. Desmontó e inutilizó el portero automático. Partió las lentes de sus cámaras.
Sé que todo esto lo hizo porque no deseaba, según me dijo un mes atrás, que ningún elemento externo le molestara. Pero lo cierto es que el tipo sufría o un trastorno, o una grave alteración de la conducta o sencillamente locura. Un día me lo encontré un tanto perturbado. En el rellano del piso. Estaba plantado en la puerta de su casa pero no se atrevía a entrar. Me interesé por él, ofreciéndole mi ayuda, pero la rechazó. El problema, me dijo, no era él sino lo externo. Aquello que como una presencia se apoderaba de la casa y que parecía penetrar a modo de viento. Un viento que se hacía huracán entre cuatro paredes. Un temporal de aire que no amainaba en cada rincón o estancia. Bueno, en todas menos en una; la del bebé. Allí me decía que estaba todo normal, y de hecho él y su señora dormían en el suelo de la habitación del chaval. Lo que ocurrió fue que aquella mañana, el aire, el viento, el huracán o lo que demonios fuera se coló también en la habitación del bebito y entonces no aguantó más y pidió a la mujer que se fuera con el niño. Los quería, pero temía a "lo de afuera". A lo externo. Al influjo. Oye, ¿me estás escuchando? Parece que te has quedado sin habla.

_ …

_ Bueno, lo dicho. Sé que se preparó a conciencia. La operativa era aislar toda la casa. Lo sabemos por la lista de compra que realizó a la ferretería y sus dos planes: "plan A, la casa.; plan B, el cuerpo". Unos planes con una temporización detallada día a día. Desde lo más básico a lo más extremo. Al final, cuando vio que se le agotaban las opciones del "plan A, la casa", porque supongo yo que ese aire que lo enloquecía se volvía a manifestar, entonces, digo, pasó al "plan B: el cuerpo".
No mostró ni un atisbo de piedad sobre sí mismo hasta el final. El hueco que se generaba entre las uñas y la carne de los dedos lo cerró con silicona. También, tras probar los tapones de oídos y no obtener resultado satisfactorio, procedió a sellarlos con cola. Tragó tiras de papel y trapos hasta rellenar sus intestinos. Hizo lo mismo con los orificios del ano y el pene. No pongas esa cara, sé que debió dolerle, y mucho. ¿Tú que hubieras hecho?

_...

_ Al final murió por asfixia. Las fosas nasales estaban repletas de algodón, tan fuertemente presionadas que le había llegado alcanzado el cerebro y unas hebras le llegaron a salir por el lagrimal. Era horrible verlo. Asco, miedo y vergüenza ajena es lo que sentí. Pero sobretodo: lástima. Lástima de ver cómo la lista de actuaciones en el "plan A, la casa", se iban tachando una a una y todas iban precedidas de un lineal que se repetía: "y si no funciona haré tal cosa…y si no funciona haré tal otra… y si no funciona haré aquella otra…". Y allí, en esas listas, estaban los verbos: desmontar… cortar… clavar… rellenar… tapar… tajar… y el orden de las cosas que había ido haciendo. Porque eso sí que lo tenemos claro: el orden en que lo hizo lo tenía planificado de unos días antes, escritos con pulcra caligrafía. Otra cosa fue ver primero las líneas perfectamente escritas y encima los tachones, para llegar al final de la lista con unos garabatos hechos con toda la rabia que pueda tener un ser humano frustrado, de que nada le sale bien. De la lista "el plan B, el cuerpo", ya ni te cuento cómo tachó aquel hombre los pasos que siguió. Horroroso sólo de mirar las líneas y rallajos. Da miedo.

_...

_ Sí, ahora están los bomberos intentando acceder desde fuera de la casa a la habitación del bebé. Porque por dentro, ese cuarto, al parecer, no hay forma de abrirlo. Por eso intentarán acceder desde allí. Tú qué crees, ¿qué lo conseguirán, o no?

_ …

_ Bueno, parece que hace un poco de frío. Se está levantando aire. Será mejor que nos marchemos. ¿No crees?

EvaSttory
Rango10 Nivel 45
hace más de 2 años

En mi opinión @G_Rurba a este pobre hombre le dejó de llegar el oxígeno al cerebro al principio de la historia. Me gustó el relato.
Revisa esta frase: "También taponó nos desagües"
Sigue, por favor.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Ja ja ja Sí @EvaSttory , yo también lo pensé en un principio

Charlies27
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

@G_Rurba, lo creo lo creo, marchémonos, pero yaaaa!!!
Chapó, por el relato y chapó por el final

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Abriguémonos @Charlies27 que este maldito viento me está taladrando de nuevo la cabeza ;)

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Lo he pasado mal con este, qué angustia. Y el interlocutor que no habla, ¿por qué no habla? ¿por qué??

Sixto_GS
Rango10 Nivel 48
hace más de 2 años

Poniéndome al día y apabullado por el caudal de ideas que te sacas de la cabeza @G_Rurba. Estoy disfrutando mucho. Éste en particular me cogió del gaznate desde la primera línea.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Brando_Ballantine , seguro que algo se entendió, pues la angusita que me comenta es lo que se puede llegar a entender al tratar de visionar la imagen del personaje, de quien cuenta la historia y de quien la escucha. De todas formas, ya es recomendable no pensar o tratar de entender mucho esta historia pues se pueden sacar varias e inquietantes posibles conclusiones. :D

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias por pasarte @Sixto_GS . Me alegra que te guste.
La intención es compilar algo de cuentos en género de terror pero con un enfoque algo distinto a los tópicos. Un saludo.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

Opino igual que @Sixto_GS respecto al caudal de ideas. Este es sobrecogedor, de principio a fin.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Pues si sobrecoge ya me gusta porque así no te caes @Tete =D


#7

EL INFORME
En Villarorio de Algortaizvía, a dieciocho de octubre de dos mil dieciséis.

A Marco Aurelio Rodríguez Azpírate le volaron el entrecejo piloso de un disparo limpio desde la vertical de la lámpara, partiéndole la nariz en dos. Y fue rematado con un disparo recto en medio de su frente a una distancia de seis metros _Jefe Policial dixit_.

El hecho no deja de ser curioso cuando se trata de recuperar testimonios de lo ocurrido, puesto que nadie vio u oyó nada en el transcurso de la noche del 12 de octubre.
El reo confeso, que duerme ahora en prisión, reconoce y recuerda que fue él mismo quien sostuvo el revólver del primer disparo, y también del segundo. El dato es que está probado que balísticamente al revólver le faltan dos cartuchos. También es cierto que, la distancia y ángulo de tiro concuerdan con las explicaciones realizadas por el preso.

Ahora bien, lo que nos (al Jefe Policial, a la forense y a mí) trae de cabeza y descuadra por completo, es el compendio de hechos que paso a detallarles en el informe adjunto al presente correo.

Quedando a la espera de recibir las instrucciones oportunas antes de obrar en ningún sentido, le saluda,

Muy atentamente,

XXXXXXX XXXXX X XXX

INFORME
1.- Una persona mayor de sesenta y seis años pudiera estar colgada del techo de la lámpara a una altura de tres metros.

2.- Del primer disparo se presupone que la víctima debiera haber efectuado algún giro brusco, por el dolor que produce la primera de las heridas y que no obstante el cadáver fuera hallado en la misma verticalidad de la lámpara, pero tendido en el suelo.

3.- Que el segundo disparo se produjera, tras recibir el primer impacto, en la frente de una persona de uno setenta y dos de altura a seis metros de distancia, esto es, contra la puerta del salón.

4.- Que la bala del segundo disparo quedara alojada en el cerebro de la víctima.

5.- Es preciso mencionar que la bala del primer disparo atravesó el piso de madera, pero que jamás, pese a su búsqueda pudiera hallarse.

6.- En contra de lo que pudiera suponerse, el cadáver no presentaba más heridas y el cuerpo contenía una cantidad anómala de sangre. Esto es, la tercera parte de lo que, en parámetros de cierta normalidad el finado pudiera contener.

7.- El autor confeso de los hechos, Domingo Hilario Benalmádena Batera no presenta alteración cognitiva alguna. No recuerda como llego a su casa. No puede explicar de qué hablaron pero sí que recuerda que cruzaron algunas palabras y que la víctima le hizo pasar al salón. Sí que recuerda , Domingo Hilario, según confesión rubricada, que pese a vivir en el mismo barrio nunca había mantenido relación social o personal alguna con el muerto. Lo único que ha podido recordar con exactitud es que efectuó los disparos y cómo los realizó, es decir, desde qué ángulo y posición.

8.- Según testimonios contrastados entre la vecindad, a Domingo Hilario Benalmádena Batera no se le conocía ni enemigos ni detractores. Siempre ha sido un claro ejemplo de altruismo, civismo y cooperación en las comunidades educativas y religiosas de la zona. Cabe aquí mención el decir que fue condecorado hace tres años con la Cruz de Plata de San Jorge, galardón ésta que sólo se concede por las autoridades municipales cada cinco años.

9.- Siguiendo petición del reo se redacta el presente informe omitiendo el tratamiento de “Señor” a ambas partes del incidente.

10.- También hacemos constar que, desde que la parte actora llamó al servicio de emergencias (112) no paró de recitar la siguiente frase una y otra vez:

“La bestia que habita en mí, la bestia que habita en mí, la bestia que habita en mí,…”

11.- La locución antes citada, se verbaliza de forma ininterrumpida y se prolonga por espacio de catorce minutos, que es el tiempo que tardó el servicio de emergencias en personarse en el domicilio.

12.- El registro de la grabación está en estudio fonológico de dos importantes Universidades del país a espera de contrastar la primera versión dictada por el otorrinolaringólogo Dr. D. Evaristo Achequía Buendía, quien en un informe preliminar nos indica que es del todo imposible que cualquier humano verbalice el mensaje con semejante celeridad, tal y como se oye en el audio, sin dejar posibilidad alguna a la entrada de aire. Y cita: “el mensaje registrado en bucle, no me cabe duda, ha tenido que ser manipulado por un medio técnico de grabación. Son más de diez minutos hablando sin parar sin tomar aire. Eso es imposible.”

Se tiene a bien redactar copia de este informe para ser enviado a la sede del Vaticano, para que se estudie, en el departamento que su Excelencia destine y corresponda, al presente caso.

EvaSttory
Rango10 Nivel 45
hace más de 2 años

@G_Rurba yo enviaría copia tbien a exhorcistas.com a ver qué opinan. Me gusta el relato, la trama y el desarrollo. Quiero más !!!

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@EvaSttory , ya lo hice, ya, pero aún espero respuesta de ellos.

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Suceso ocurrido el 12 de octubre de 2016, ¿futuro?¿premonición? Con 12 hechos, llamada al 112... "Son más de diez minuto hablando sin parar" ¿no serían doce por casualidad...? Los números me distraen, ya paro :D
Genial tono policíaco.

Charlies27
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

@G_Rurba, buenísimo, cómo inquietas!
Como siempre, muy Original.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@Sevenfor , pedí revisar las cintas de nuevo. Según el Coordinador del call-center entre la entrada de la llamada y el inicio de habla pasa en espera un minuto quince, luego viene la locución, una vez se pierde la audición queda tono de silencio por el resto del tiempo hasta completar un total de 12 minutos entre la entrada y el cuelgue de llamada. En el informe no lo mencionaron porque se centraron en la audición. Gracias por subrayarlo.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @alenora . los bucles tienen eso, que intrigan.

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Gracias a ti por pedir revisión :D

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

Otra genialidad de las tuyas.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Tete , aunque para hacer genialidades hay que ser un genio y el único que tengo es cuando me enfado (y poco), :D

YessGuill
Rango12 Nivel 58
hace alrededor de 2 años

Esta es la caja que más me ha gustado, porque me ha asustado mucho. ¡Estoy obsesionada con éstas cajas! @G_Rurba

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 2 años

jajajaj Vaya, pues me temo que hay unas cuantas más "intensas". Gracias por comentar @YessGuill . Salu2!


#8

PUKI
Se llamaba Puki según rezaba la chapa. Perdiguero cazador a buen seguro. Tenía orejones grandes, planos y medio gachos. Pelaje corto y limpio. En fondo de plata manchas negras. De hecho pensábamos que los dueños eran una pareja con la que nos cruzamos callejeando, casi al llegar a las afueras. Fue breve. Apenas uno de mis hijos le insinuó una carantoña, él se nos unió. Pero desde que se nos agregó al salir del pueblo no paró de estar ni un momento con nosotros.

Andamos peñas arriba con el perro que encontramos pegado a nuestros talones. Al poco se fue soltando y pasó a la cabeza. Pese a lo encaramado del terreno los niños no perdían comba en saltar de una vereda a otra del sendero y perseguir las huellas que el can iba dejando sobre el manto arcilloso recién bautizado por las primeras lluvias de otoño.

Su mirada era lastimera, pero no suplicante. Los ojos de un negro azabache. Puesto que iniciábamos la ascensión al castillo, no nos extrañó que el perro, en un tramo inicial, nos acompañara. Siempre delante nos mostraba el sendero adecuado para seguir ascendiendo. Los niños corrían junto a él y a veces, adrede, se paraban esperando la reacción del can.

_ Mira, papá, párate. Verás cómo nos espera un rato y hasta que no lo alcanzamos no continúa.

Y así era.
Nos hizo gracia. Urbanitas de ciudad ahora con mascota. Familia tipo. Cuatro más uno. Poco íbamos a saber entonces que de la gracia a la desgracia va un paso.
Bajaba algo de niebla pero el camino se recorría sin dificultad. Cuando llegamos a lo alto de la loma nos encontramos con el castillo, bueno, mejor dicho, con las ruinas del castillo. Allí había un par de familias más haciéndose las fotos de rigor y recorriendo el perímetro del foso y algún recoveco. Aquellos también tenían un perro, collie, nervioso e inquieto, al que llamaban a gritos Roco.

_ Roco para, …Roco no vayas... Roco ven… ¡No Roco!... Roco, suéltalo…Roco…

Era curioso porque no sé por qué motivo pero cuando se acercaba el otro perro buscando gresca entre nosotros, Puki no dudaba en cortarle el paso y ladrarle fuertemente para dejar constancia de su autoridad. “Parece que nos protege”, pensé.
Al margen de que Puki nos guiara hasta un aljibe soterrado de origen medieval, y algún momento en que se separó para husmear algún rincón, nada destacable.

Admiramos las vistas. Hicimos fotos y autofotos. Comentamos las ruinas. Todo lo común que se hace en una excursión. La niebla se iba disipando. El sol lucía. Recordé el último parte televisado: chubascos y llovizna. Miré al cielo. Ni una nube. Fallaron de nuevo. Los anoraks molestaban.

Cansados por el ascenso y con ganas de ser previsores para localizar un puesto de cena en el pueblo, optamos por bajar. Como la subida se hizo fatigosa decidimos atajar un trozo por campo traviesa. Ganaríamos por lo menos veinte minutos antes de llegar al tramo final del pequeño camino.

Todo iba bien. Alguna culada. Risas. Bromas. Juegos. La cosa se torció poco antes de la última curva. Mi hija adolescente avanzó en el pelotón. El chaval se quedó atrás. Pese a lo estrecho del lugar, el perro se empecinaba en ser primero y marcar el ritmo. Ralentizábamos la marcha cada vez más, ahora ya, a escasos cien metros de llegar a la linde de la villa. Mi hija, aceleró y como el perro estaba girando la curva, ésta salto desde el perímetro exterior con objeto de no pisarlo, pero algo tuvo que percibir el animal que hizo que se nos plantara malcarado y con ladridos amenazantes.

Canguelo. Cuadratura de pomas agrias, y poca gracia que el bicho se nos tira encima a la mínima de canto. Los ojos negros cargados de odio, los ladridos que se clavaban en la sien y los colmillos que asomaban recordándonos quien tenía las de perder. Gruñidos, y el perro que barra el paso. Mi hija pétrea y blanca. Yo detrás. La bestia que eriza el lomo y clava la vista negra en la pupila celeste de la niña. Fíjamente. Gruñe. Ladra. Avisa. El eco del monte nos lo recuerda. “Éste se tira encima “, pensé. Llegó un consejo estúpido:

_ Tú tranquila, hija, que no te note el miedo que los perros lo huelen. Déjame pasar. A gritos, sin palo ni piedra, le chillé:

_ ¡¿Qué pasa Puki?! ¿No quieres dejarnos pasar? ¡Tira, venga que ya casi hemos llegado!
Pasé delante de él con autoridad, pero sin mirarle a la cara. Y con gestos le invité a que avanzara. Pero no se movía. Ahora su presa quedó a su merced. Mi hija. Unos segundos de hielo y silencio comprimido. De nuevo le insistí. Ahora con más autoridad que sus ladridos.

_¡Eh!, ¡Vamos ya, tira!¡Tira!

Finalmente se revolvió y de nuevo tomó el camino. Se puso delante. Susto y mala espina que da la alimaña. De vez en cuando el animal se paraba y me miraba con desconfianza. Ya no era odio. Era reproche. Como guía de núcleo familiar fui frenando la marcha a fin de que el perro se distanciara y ver si nosotros le dábamos esquinazo. Lo estudié. Unos cientos de metros entre callejas y crepúsculo. De nuevo se refregaba el cuerpo con los paseantes y pocos turistas con los que se cruzaba. Con carita humilde. De mascota abandonada. ¡Qué mal rollo nos dejó, con lo bien que iba la excursión!

Han pasado seis meses. Desde entonces mi hija ya no es la misma. Cambia de dócil a malhumor. Se ha vuelto violenta. Por las noches, a solas, cuando cree que dormimos yo la oigo como corretea por la habitación. Brinca y salta en la cama. Destroza almohadas y araña los muebles nuevos. Risas y broncas en un tiempo récord. Bipolar dicen unos. Cuando juega con su hermano lo ha llegado a morder en varias ocasiones. Trastorno violento de la personalidad aseguran otros. Es la edad, me aseguran los de la familia para dulcificar las escenas. Lo cierto es que de un tiempo a esta parte me quita el sueño. No para de juntarse con quien le hace la más mínima caricia, o le larga la más leve sonrisa. Mi esposa lo niega, con lágrimas en los ojos. Dieciséis. Por la noche, cuando regresa de los bares y la espero, me desafía. Sus ojos ya no son celestes como lo eran. Ahora son negros. Cada día más. Ayer, burlona, me mostró su tatuaje: “Puki”. Luego, tras iniciar mi recriminación por la franja horaria rebasada, destrozó el comedor.

Sabe que tengo miedo a la bestia que habita en ella, y es lo peor que me puede ocurrir. Aquí ya no llega la ciencia. Mañana llamaré a un tipo que se presentaba en una tarjeta de propaganda dejada en el parabrisas de la furgo aparcada en la estación. “Sanador y cazador de almas”, resaltaba la letra en negrilla. “...cazador de almas”.

casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

joer con el perro, qué miedo!! Qué bien escribes @G_Rurba !!

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Magnífico compañero

Es mucho mu halago continuo, pero esa pulcritud, estilo narrativo, contundencia y suavidad hasta llevarnos al inevitable y lógico final.

Hace pensar encima.

Siempre es bueno leerte

Abrazos

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Muy, muy bueno. Por la idea y sobre todo por la forma de narrar, que te mece suave por estos campos traviesos de letras con transfondo y huellas para pensar.

Charlies27
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

@G_Rurba, me van encantando todos los cuentos de luna negra, pero este de momento se lleva la palma.
ENHORABUENA!

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @casandra !, hay mucho animal suelto que da miedo, pero más dan alguno humanos =D

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Romahou , lo importante es no dejar indiferente, y si es para pensar, pues mejor. Cuidaíto con los perros con los que te cruzas, alguno no llevan collar y otros sí. ;)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Sevenfor , tú si que eres traviesa con las letras :D

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Quizá sea, @Brando_Ballantine, porque agotó las opciones razonables. Ya lo intenta dar a entender el prota cuando dice: "Aquí ya no llega la ciencia".

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

O.k. @Brando_Ballantine, te entiendo , Es un padre luchador, lo ha probado todo , sabe que se mete en terreno de arenas movedizas. Está dispuesto a tocar todas la teclas y tumbar todas la puertas. El prota podría tener continuación en otra historia. :D

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

Creo que no volveré a mirar a un perro igual que antes de leer esta historia. Jolín el perro.!!

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Eso pensé yo cuando me crucé con Puki @Tete :D


#9

DE MON IO (-S).

Hay gente que habla y hace. Algunas toman decisiones y desaparecen. Otras solo sufren consecuencias en la soledad más triste. A pocas se les echa de menos porque llega un día en que están de más. Seré breve.

Lo recuerdo como si fuera ayer. La playa. La peña diseminada entre las barcas. Cada uno con su chica al cobijo de la panza de las barcas para aprovechar el refugio de poniente. La noche cerrada con pocas estrellas y el mar que rugía de fondo como banda sonora a las promesas de amor eterno que susurrábamos en las mejillas de las féminas. Y de repente, pocos minutos antes de que el alba rasgara el horizonte, un grito desvanecido en la negrura. En dirección a las olas. Y de nuevo sonó una vez más, pero más ahogado. Roto. Quemado. Casi extinto. Nos reunimos en poco menos de santiamén.

“¿Habéis oído eso?”, dijo la Nona. “Será un gato”, respondió el Guti. “Gato o perro no me cuadra”, apunté yo. Mabel me agarraba fuertemente la mano pero no decía nada.“Venía de allí” dijo Sonia. “¿Vamos?”, sugirió Miguel para impresionarla. Y Marcela que tiró de la manga de la camisa de Nacho con ademán de “nosotros si acaso nos vamos a lo nuestro y ya si eso nos contáis luego…”. Nacho la reprendió con un enérgico: “¡Para!”. Al fin Sonia, que estaba callada mientras abrazaba a Miguel puso el dedo en la llaga: “¿Y dónde están Tania y Sulman?”. “Tania está en casa porque sólo la dejaban hasta la dos”, nos recordó Sonia. “Sulman debe estar en el coche durmiendo porque nos aseguró que luego nos acercaría a casa”.

Pero Sulman no estaba en el coche. Fumamos. Marcela y Nacho se escaquearon un buen rato. El resto de nosotros contamos chistes malos, hablábamos de cosas serias y se fueron acabando los pocos cigarrillos que nos quedaban y los temas. Habíamos llamado a Sulman por el móvil, varias veces, pero lo tenía apagado o sin batería. Supimos que Tania llegó a casa a las dos treinta porque pasó un mensaje a la Nona, diciendo que al llegar media hora tarde, su padre la esperaba despierto para decirle que no saldría en lo que quedaba de semana.

Amanecía un día tormentoso y gris, y antes del rompiente de olas vislumbramos el bulto. El color verde de su cazadora nos recordaba a la de Sulman. Pero ahora estaba más oscura. Decidimos ir a ver aquello. Y a medio camino les dijimos a las chicas que se quedasen donde el coche.

Recuerdo que llamamos al 112. Al poco vino la ambulancia, la policía y el sol naranja que prendía fuego al velamen del cielo.

Poco más que decir. La policía retuvo el cuerpo un buen número de horas, a la espera de que viniera el juez. Demasiadas horas. Para entonces, que serían ya las nueve, exceso de ojos de turistas curiosos, para el cuerpo de lo que fue un amigo. Un buen amigo. De los mejores.

Los resultados de la investigación fueron concluyentes. Había sufrido mucho: nariz rota, zona maxiloetmoidal izquierda profusamente golpeada, pierna quebrada en tres partes, cúbito y radio pulverizado, bazo negro y dañado, riñones triturados, amputación de tres dedos. Contusiones propias de un apaleamiento entre varios. Molido a golpes. Reventado.

Sin embargo, nos dijeron, que no estábamos en su lista de sospechosos, pues todos lloramos su pérdida. Además, hicieron constar que la arena que rodeaba el cadáver sólo estaba removida en un perímetro no más allá de cuarenta centímetros. Y que las únicas huellas que conducían allí eran las de la propia policía y las de tres amigos que fueron a acercarse a ver qué era ese bulto en la arena. Allí donde se oyeron los gritos en la noche. Para lo profundo que estaba semienterrado su cuerpo, cuarenta centímetros, era demasiada acción como para que nadie hubiera visto u oído nada. Absolutamente nada, al margen de las olas.

Por supuesto que nos presionaron. Interrogatorios largos con patrañas de acusaciones veladas entre nosotros mismos. Pero todos dijimos la verdad. Y no les funcionó. Causa dela muerte: apaleamiento sin testigos presenciales. Y así quedó cerrado, o semiabierto, el caso, según se mire.

Han pasado nueve años desde entonces. Hace ya cuatro que ingresé en el cuerpo de policía, por esta razón. Por Sulmán, y las ganas de no cerrar su carpeta hasta encontrar al culpable. O culpables. Y no hay día que acabe en el que no me acuerde de él.
En ese sinsentido de revisar una y otra vez el caso, y los informes forenses (dos), se pasea mi memoria y las actuaciones de asueto. No obstante tengo que decir que desde hace un año, y ahora ya desde dentro del Cuerpo, he podido ver y contrastar que en el mundo siguen apareciendo Sulman’s decesados. Cadáveres que aparecen reventados sin ton ni son en los sitios más recónditos: parkings solitarios, descampados, fábricas abandonadas, explanadas de extrarradio,… En ocasiones hay testigos cercanos que son los que dieron el aviso. En otras, los presenciales no nos sirven por ser toxicómanos, indigentes, alcohólicos, enfermos mentales, etcétera.

Mirta, mi compañera, los llama los “endemoniados”. Sostiene que ellos son poseídos, pelean contra sí mismos y que en la lucha que mantienen pierden contra el demonio. Pero claro, eso no lo puede poner en el informe, así que acaban siendo muchos de ellos un caso sin resolver, o una etiqueta en el pulgar del pie que figura en uno de los cajones de la morgue. A veces en un mes aparecen tres o más cadáveres. En otras pasan hasta dos meses sin que haya nada nuevo. A todos les faltan tres dedos. Detalle privado de los informes que se guarda con recelo, por si algún día es necesario utilizarlo. Todos los casos han ocurrido en Bedene. Quizá alguno haya pasado en el límite, pero nunca más allá de nuestra jurisdicción.

Hoy por hoy, la teoría de Mirta es la única que no flaquea ni se resquebraja por falta de coherencia. Desde la pasada primavera salgo a patrullar los días sin luna. O en los que se hace la ciudad más lóbrega por falta de luces y estrellas. Visito bares desde entrada la noche con la esperanza de tropezarme con alguien que no cuadre en los lugares. En los túneles, en los sititos solitarios en donde no se ve ni un alma, en los vacíos llenos de ausencia humana. Salgo a fondo perdido con la esperanza de encontrar a quien, o quienes, mataron a Sulman.

Y mientras, pienso, que no hay cultura humana o civilización que se precie de serlo en la que no se mencione la existencia de demonios. Estoy preparado. ¿Lo estarán ellos que de seguro me esquivan?

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Siendo bueno relato y final abierto, hay más historia aquí...

Saludos

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@Romahou , la tienes que seguir en tu cabolo a partir del título. Aquí acaba ésta caja. Pero piensa que muchos personajes entran y salen de mis historias

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Suele pasar

Van a su antojo

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Leído y releído, sigo viendo un ángel buscando a los ya caídos. Como breve apunte un 'constar' repetido y un será Sonia (y no Tania) quién abrazaba a Miguel.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Charlies27 ! Efectivamente hay más tema, pero... shssssss!!! ;)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Desde luego @Sevenfor que el día que gane suficiente pasta de la pluma recuérdame que te contrate como correctora y lectora profesional. Muchas gracias, faltó añadir una frase y personaje que al no hablar copié del borrador equivocado. Lamento que te hiciera releer. Muchas gracias de nuevo :)

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Que lo de releer fue cosa mía para ver si había descuidado por el trayecto la respuesta a la pregunta final, nada tuvo que ver la errata (que era mínima y sin mayor relevancia). Y no me digas eso que me lo creo y es mucho honor. Lo seguiré haciendo de forma deliberada ;)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@Sevenfor , el honor es mío :)
A veces, hay preguntas en que la respuesta va encerrada entre los mismos interrogantes.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

Yo haría una serie de terror en TV con tus historias. Algunas merecerían hasta una peli. Me tienes enganchá, ahora estoy segura de que he hecho bien en esperar a tener algo de calma para ponerme con ellos.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Jajaaja @Tete, me halagas en demasía. De hecho releo tus comentarios y es todo un honor que me dediques tanto tiempo a leer seguido. De corazón, Muchas Gracias , con lector@s como tu merece la pena seguir dándole a la tecla.


#10

MUJA

Desde luego que largaba letras como ostias de querencia y olvido. De aquellas que se tatúan bajo la piel. Las que quedan y las que corroen.

Las palabras las hacía de plomo para hundirse en el abismo de la negra conciencia. Entonces los tonos en que se recitaban eran una fiesta de estío que venían a arroparte la piel.

La recuerdo, altanera y desgarbada, risueña y loca. Muy loca. Lo mismo se fundía una de vodka que tres de vino con cautela en los sabores.Recién levantada y si haberse acostado en dos días, escribiendo y reescribiendo sin parar. Con los ojos rojos ingeridos de sangre y los sentimientos injertados de lava, que llegaban en paulatinas oleadas de líneas que borbotaban, cual si fuera una mina. Y escribía un mar de letras en donde todo flotaba. Como en el Muerto.

También era muy suya. Siempre prefería las esquinas para elegir por donde huir. Por la diestra. O la siniestra. O si no era para huir, para ver mejor por dónde se le acercaban. Su casa la última del pueblo. O la primera, según el sentido por donde venías. A las afueras. La más antigua. Y la más apartada. Seguramente, también, la más nombrada.

Recuerdo que hablaba de los mitos, los dioses y las leyendas. Las otras realidades. Hermosa como una flor. Esquiva como la ardilla. Fría como el hielo. Nunca tuvo amigas. Eran clientas. Ni eso que llaman “novio”. Sí, “objetos” de cama. Las puertas de su guarida, para mí, siempre abiertas, y jamás me cerró un postigo. Se me insinuaba por el deleite de disfrute en el juego. Pero no más allá. “Contigo no. Tú eres diferente”. Y continuaba con su escritura automática. Luego la recogía caída en el suelo, sobre papeles, y la llevaba a su cama. Y entornaba los ojos, y sonreía, y gatuna me decía: “Me haces cosquillas. Estoy cansada”. Y le apartaba los cabellos de la cara y la miraba por horas.

Al rato regresaba al sitio donde tenía todos los papeles desperdigados y los ponía en orden, porque a cada hoja, de cada tirada, le ponía un número. Así era más fácil que cuando llegara la clienta a comprar su futuro pudiera llevarse sin esperas las líneas de su vida escritas. Tras pagar la camperola, y cuando ésta ya estaba algo distanciada de la casa, solíamos reírnos pues no entendíamos por qué deseaban conocer las cosas que pasarían en un futuro si, inevitablemente, iban a ocurrir, y por más que hicieran no podrían cambiar nada.

Una noche vinieron a buscarla. Perros traidores. Antorchas, piquetas, armas y soga. Me ventilaron rápido de la paliza que me dieron. A ella la dejaron de todo menos bonita. Cuando pasaron la cuerda por lo alto de la viga y la subieron a la mesa, le dieron a elegir un último deseo. Aún la estoy viendo.

_ Q…Que me bese _ dijo, señalándome tendido en el suelo, en un hilo de voz que se cortaba.

Me alzaron. Apenas me aguantaba en pie. Rodeo de brazos y bocas selladas.

_ ¡Nunca me dijiste tu nombre! _ me salió de muy dentro.

_ Muja _ respondió con la mirada enfundada en orgullo.

_ ¡Quemad a esa bruja! _ profirió el juez de paz de la aldea vecina.

Tras esto, patada a la mesa y yo que caía. Risas. Un cuerpo inerte que se balanceaba escapándosele el alma. Fuego. Humo. Ni un grito.

No sé cuántos días pasé allí. Entre ruinas quemadas. Aparté los escombros del techado hundido con la esperanza de poder encontrar algo de su cuerpo. Poca cosa. Un brazalete y un cuerpo carbonizado. Machaqué el esqueleto hasta reducirlo en polvo. Lo deposité en una garrafa de cristal verde, con la que ella regaba las plantas, que allí mismo encontré. Desde entonces siempre me acompaña. Cuando las noches se hacen largas iluminadas por el blanco del folio que se resiste, entonces, y sólo en casos de máxima emergencia, diluyo algo de polvo en la tinta de estilográfica y aro campos de letras.

Y la recuerdo. Y mientras lo hago vive. Mi MUsa. Mi bruJA. Mi MUJA.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Este es...

Se mejora amigo, relato a relato

NoraCiliaste
Rango8 Nivel 39
hace más de 2 años

El microrrelato es uno de mis géneros favoritos y, precisamente por no dominarlo, soy bastante consciente de lo difícil que es crear tensión, resolverla y transmitir algo en tan pocas líneas. Lo logras en todos tus relatos tan bien que confieso que muero de envidia (sana)! Estoy completamente enganchada... Saludos :)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Sí amigo @Romahou , quizá sea el más diferente de los anteriores; pero apetecía hacer algo con tono "rosa" revestido de alto contenido interior. ;)

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Menudo baúl de ideas que tienes.
Y este es... poético, el rosa se acentúa en fondo negro.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @NoraCiliaste , estoy convencido de que lo dominarás. Yo tampoco lo domino. voy probando a ver qué tal sale. Me alegro de que guste. Salu2! :D

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Casi siempre acostumbro a resolver muchas textos a base de jugar con las palabras, @Brando_Ballantine . Gracias de nuevo, y salu2!

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

Sigues en tu línea. Ni imaginar quiero lo que me deparan las cajas que no he leído aun. No estoy segura que duerma bien esta noche.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

No quisiera ser yo el causante de malos sueños de tan buenos ojos. Gracias @Tete


#11

EL HUÉSPED.

_ Deslizando los dedos entre los cuerpos bien pensantes de ausencias auspiciadas por las dudas que frenéticamente caen sobre los cristales de tus ojos.
_ Y, ¿Cómo te ves?
_ Acariciando la parte de la no muerte que más duele sin poder reaccionar a los ecos de los gritos que asaltan la cabeza para intentar salvar la vida.
_ ¿Sólo eso?
_ Arrancando lo poco humano que existe en desconexión de una virtualidad invertida para conocer lo que realmente no deja extender las alas en el momento más oportuno.
_ Y, ¿cómo llegas hasta allí, quiero decir, hasta esa situación?
_ Olfateando la nueva victoria final que acomete al asalto cargadita de temores logrando paralizar todos los arranques de defensa y dejándola a merced de su suerte.
_ ¿Has hecho esto muchas veces?
_ Haciendo la primera logras armarte de ganas para la siguiente, y así sucesivamente.
_ Sí, pero ¿podrías decirme cuántas veces lo has realizado exactamente?
_ Contando.
_ Un día me sembraste la intranquilidad y desde entonces no ha parado de seguirme. ¿Recuerdas cuando fue?
_ Recordando.
_ Te ayudo. Me dijiste que molaría salir de tu cuerpo para ver tú mismo desde fuera las cosas que hacías. Entonces yo te dije que si salías fuera del cuerpo quedarías en inacción pues no tendrías vida. Serías un amasijo de carne y huesos. A lo que respondiste que no, que te seguirías viendo, pero desde fuera, como si estuvieras arriba y verías las cosas que hacías.
_ Recordando.
_ Además, yo te llegué a confesar que esa sensación no la tenía, y lo más parecido que me había ocurrido era sentir que estaba dentro de un cuerpo que no era el mío. Algo así como no estar a gusto con el cuerpo que te ha tocado vivir.
_ Ocupando.
_ Eso es, el cuerpo que te ha tocado ocupar. Y también recuerdo que te dije que no jugaras a esas cosas, Que era, por decirlo de alguna manera, p e l i g r o s o .
_ Ocupando las formas grises poliédricas no se escatiman lo esfuerzos para ir, residir y venir de cuerpos que tan sólo respiran por la casualidad desechable de haber nacido.
_ No digo que no te cueste nada, ni que no te esfuerces, pero te reitero que es p e l i g r o s o. ¿Hasta qué distancia has logrado separarte de tu cuerpo?
_ Viajando tres días, no más allá que dar la vuelta al mundo antes de que cambie una luna. Pero no me gusta tener que volver. No me agrada la imposibilidad de encontrar un cuerpo con el que estar a gusto y quedarme para s i e m p r e.
_ A eso quería referirme. Al final siempre regresas a este cuerpo y no a otro. Verás, mientras más te alejes más difícil será encontrar el cuerpo donde lo dejaste. Y es posible, bueno, más que probable, que un día no puedas volver a acceder a él.
_ ¿Desapareciendo?
_ No exactamente. Quizá porque te encuentres con la posibilidad de que ha sido habitado por otro al que ya no le interese abandonarlo. Entonces, ¿qué harás?
_ Ocupando cuerpos.
_ Sí claro, pero estarás así hasta que se agote la eternidad.
_ Estando.
_ Ya veo.
_ Moviendo mientras encuentro el correcto. Descartando el incorrecto.
_ Querrás decir “eliminando” los no adecuados a tu residencia.
_ Colaterando.
_ ¿Cómo? ¿Qué es eso de colaterando?
_ Colaterando daños adicionales no deseados pero que ocurren.
__ ¡Y una mierda! Volverlo a hacer más allá de una ocasión y muerte no es daño colateral. Los daños colaterales no se promueven ni provocan en cadena. Asúmelo, tienes tu parte de responsabilidad.
_ Marchando.
_ Ya estamos, te niegas a afrontar la responsabilidad.
_ Marchando.
_ ¿Es así como pretendes crecer?¿Alcanzar la plenitud?
_ Marchando.
_ Pues tengo una sorpresa para ti. ¿ves este cuerpo que era tuyo y que ahora dices que está vacío según tú?
_ Viendo.
_ Qué pensarías si te dijera que la única forma de pararte es matando a mi hijo, el auténtico que habita en este cuerpo y que sufre cuando te introduces para que no puedas volver a ocuparlo?
_ Pensando.
_ Pues no pienses tanto porque ya lo hice. Su cuerpo tendido en la cama no es porque duerme sino porque está muerto. Porque así me lo pidió. Me lo suplicó. ¿Entiendes?
_ Imposibilitando la entrada de residente-huésped no hay posibilidad de estar o disfrutar el desgarro milimétrico de emociones dolientes y fogosas que logran la razón de permanencia en este cuerpo.
__ Eso es. He imposibilitado tu retorno. Ya no eres huésped.
__ Marchando. Buscando. Localizando.
_ Amén. Descansa en paz, hijo.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

No es cierto @Lector , escribió 7+1.
Sé que es un texto difícil, y el hecho de que uno de los interlocutores inicie siempre su parlamento en gerundio para remarcar la durabilidad, puede llegar a confundir. Aquí quizá no se pretenda agradar, sino, hacer que el lector se esfuerce en entender qué diablos es todo esto.
Salu2.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

No es cierto @Lector , escribió 7+1.
Sé que es un texto difícil, y el hecho de que uno de los interlocutores inicie siempre su parlamento en gerundio para remarcar la durabilidad, puede llegar a confundir. Aquí quizá no se pretenda agradar, sino, hacer que el lector se esfuerce en entender qué diablos es todo esto.
Salu2.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@Lector , posesión mas bien, de un hijo por un ente que vaga. La muerte provocada al propio hijo y el diálogo con el ente queda como ejercicio de mero exorcismo ( lejos de los tópicos).
La lectura del desdoblamiento también ee puede dar. :-D elija la opción que más guste.
Si caigo en la redundancia ¿se está refiriendo al tema del desdoblamiento, o al comentario duplicado o ak estilo a la hira de escribir? De todas la última sería horrible para mi :O

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

A vd. @Lector por leer y comentar, :D estos dobles comentarios y las erratas ortogfráficas salen por utilizar el móvil en recónditos sitios con veloces y torpes dedos . Salu2 =D

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Muy radical y oscuro. Para muestra un.... "sólo respiran por la casualidad desechable de haber nacido. "...."matando a mi hijo"...."disfrutar el desgarro milimétrico de emociones dolientes".
Y con la "no muerte" cuidado, que el Hermano Mayor nos vigila.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Diáfana oscuridad , @Sevenfor , que alumbra pensamientos añiles en las noches sin sueños.
Salu2 :-D

Charlies27
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

@G_Rurba, me encantan los textos que obligan a esforzarse al lector, como comentas.
Muy original.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Charlies27 , aún así es arriesgado. Corres el peligro de adentrarte demasiado tu sólo hasta perdertein nadie que te siga o, a veces, el riesgo está en llevarse la sorpresa de ver que no estás sólo ;)

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

Duro, muy duro.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Lo es, o puede serlo. Hay que coger distancia @Tete


#12

BLANCO Y FRÍO.

Volvía la sinusitis. Escupió a través de la ventanilla abierta del coche. Un haz de espuma blanca aterrizó en la nieve polvo recién caída. Sonrió resolviendo haberse liberado de otro posible foco de infección. De nuevo puso las manos al volante. La tracción trasera a las cuatro facilitaba el ascenso, pese a los primeros indicios de hielo que se iban formando en las estrechas orillas de la pista. Si deseaba llegar al valle antes del anochecer debería acelerar. Arriesgarse. No dudar en las curvas y apurar las reducciones que el propio motor pudiera ofrecer. Subió de nuevo la ventanilla. Hacía un frío del carajo.

Ella era guapa y dormía. Él, de reojo la miraba de vez en cuando. La cascada áurea que dormitaba a su lado evidenciaba fatiga. Las bolsas ojerosas de ella tiznaban de gris las mejillas. Seguía siendo bella, recién entrada en juventud, aunque los surcos de su frente, los pómulos huesudos y lo prominente de su barbilla lapidaran su rostro con una avalancha de años no vividos aún. Muchas experiencias, quizás demasiadas. “Fijo que no ha comido en días”, pensó, antes de recogerla veinte kilómetros más abajo. Cierto hedor que desprendía y los enredos de su pelo parecían corroborar sus primeras impresiones, a parte de las desgastadas botas de montaña y sus mallas descosidas. En el momento de subir al A4 sólo portaba un zurrón, que no mochila, y una hermosa sonrisa.

La radio había dejado de oírse hacía rato, por efecto de las montañas, así que decidió apagarla para enmudecer la triste emisión de interferencias. La disquetera de Cd’s estaba vacía y el único que le había acompañado desde que iniciara su trayecto, Muse, lo tenía más que oído, casi odiado. Ochocientos quilómetros son excesivos para un único CD. La música del motor hacía compañía. También alguna que otra palabrota mascullada cuando el coche culeaba en las curvas.

El cielo se iba tintando de un azul cada vez más intenso, casi negro. Cinco estrellas titilaban en lo alto. Un ejército de abetos poblaba los costados por donde pasaban y, ahora, la carretera parecía irse tiñendo de algodón blanco cada vez más, de manera que la señalización vertical era la única guía para continuar con menos riesgo. La temperatura exterior seguía descendiendo.

Aminoró para acomodarse a la nueva situación. Aun así, el fuerte golpe que sonó en el parabrisas y la mancha rojiza que quedó como punto de una “I” que se recostaba torpemente en el cristal, hizo que frenara bruscamente y quedara el coche cruzado allí mismo. Algo negruzco había impactado violentamente y de ahí, rebotado al capó. No lo vio venir. Con seguridad se había desplomado en línea vertical.

_ ¡Joder!

_ ¿Qué ha pasado? _ despertó ella sobresaltada, más por la exclamación de él que no del golpe recién llevado.

_ Algo ha chocado contra nosotros.

_ Vaya.

_ Saldré a ver _dijo decidido.

Rodeó el coche y se situó delante de los faros. A escasos metros de sus pies algo negro se movía y retorcía en un contorno de rojo.

_ ¿Puedes poner las largas? Apenas veo.

La delgada mano que asomaba por la manga del viejo jersey de lana accionó un botón y las escobillas se pusieron en danza guarreando de rojo el cristal.

_ No, no, no, _gritó él mientras se dirigió corriendo de nuevo al coche_ ¡Te he dicho las luces! _le reprobó.

_ Ah, y yo que sé, no tengo carné _se excusó ella resueltamente_ Escuché de “veo” o “ves” y como no veía le di al botón. Tampoco creo que pase nada, ¿no?

_ Si pasa. El tema es que no tengo más líquido limpiacristales y entre esto y la condensación hará que apenas vea por donde voy.

Sacó un clínex y limpió la superficie exterior cuanto pudo. Seguía nevando, ahora ya comenzaba a ser copiosa. La escasa luz de la luna entre las nubes dejaba ver cortinas de nieve que se desplazaban en las cumbres y saltaban al vacío. Encaró el coche en el sentido correcto y accionó las largas para ver mejor. El bulto negro seguía retorciéndose en el suelo.

_ Si quieres, no hace falta que salgas. Creo que ha sido un pájaro _le dijo mientras se ausentaba por la puerta para enfilar sus pasos de nuevo por las huellas que antes había dejado.

Alcanzó a coger una rama y le dio la vuelta con cuidado. Aquello se retorcía de dolor dejando un reguero de sangre sobre el colchón blanco de la calzada. “¿Cómo coño te has venido a chocar y qué leches eres?”, pensó.

_ Es un grajo _dijo ella, detrás de él, de manera que le dio un buen susto pues no la había visto ni oído llegar.

_ ¡Leches! _ dijo asustado, mientras el animal se revolvió, más violentamente aún en su propio charco, presa del pánico. _ Pensé que los cuervos volaban y no que se suicidaran.

_ No se suicidó _repuso ella_. Seguramente perdería el sentido de la orientación por alteración del campo magnético y se precipitó hasta alcanzarnos.

_ Tenemos que seguir. Pobre animal. Lo dejaré aquí al lado, a ver si pasa la noche y sobrevive. _

Sabía que en el pueblo no había veterinario y que, pese a que lo llamara, tardaría unos tres días más en llegar, a causa de la tormenta que habían anunciado. Lo recogió del suelo con sumo cuidado y lo depositó encima de una roca un tanto elevada que estaba en la orilla izquierda. Luego, con un “Vamos” se dirigió decidido al coche.

_ ¿Estás loco? _dijo ella, caminando en dirección al animal moribundo_ ¿Dejarás que siga sufriendo hasta morir? ¿En el mejor de los casos en las fauces de alguna alimaña que lo encuentre?

El ave comenzó a graznar más fuerte que nunca al ver cómo se le acercaba con una mueca sardónica en la boca. Alcanzó una piedra y la estampó fuertemente contra el cráneo del animal haciendo que su rostro quedara salpicado de sangre así como algunos mechones de su pelo rubio. Acto seguido quebró uno de las patas y la retorció hasta que logró hacerse con una garra que ocultó bajo el jersey.

No había querido presenciar el acto. Odiaba el maltrato animal. Prefirió obviarlo porque ya de por sí resultó bastante espeluznante oír el rebote de los graznidos en su mente y el eco que las propias montañas parecían amplificar. Hacía frío. Seguía nevando. Arreciaba algo de ventisca por la derecha. Las luces le deslumbraban y solo discernía una columna de humo que se elevaba danzante tras la figura negra del Audi. Hasta llegar al coche había llegado a cerrar los ojos, taparse los oídos y casi morirse de frío. Subió. Una cortina cenicienta y un manchurrón rojo se agolpaba delante de sus ojos. La nieve caída no dejaba ver nada. Accionó el limpiaparabrisas pero no salía líquido alguno y las escobillas se accionaron de nuevo mecánicamente restregándose en la superficie fría y refregando aquella mancha oscura que se diseminaba por el vidrio. Miró instintivamente el retrovisor interior en espera de ver algo con claridad pero la nieve depositada en la luneta no le ofrecía visión alguna.

_ ¿Quieres que me mee? _creyó oír que le decía.

(-----continúa en la siguiente caja---->>>>>)

Hace más de 2 años

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#13

BLANCO Y FRÍO (<-------continuación caja anterior)

_ ¿Qué? _dijo él accionando el elevalunas eléctrico para sacar la cabeza y verla alumbrada por las faros.

_ Que si quieres que me mee en el cristal para poder limpiarlo y continuar _dijo ella paseándose la lengua por encima de la comisura de los labios y recogiendo unas gotitas de sangre que aún tenía en el rostro y que notaba caliente.

_ ¡Por Dios! _ Exclamó él. _ Hay que joderse.

Con aquel vidrio enguarrachinado no podría continuar, no se veía nada, la ventisca se hacía más copiosa, la diferencia de temperatura entre dentro y fuera del coche hacía que el vaho entelara los cristales. No quedaban muchas más opciones. De pronto, un dedo dibujó en el parabrisas cinco puntos un tanto gruesos, que eran coincidentes con las estrellas que hacía un rato habían asomado en el cielo.

_ Gracias, no hace falta, _gritó desde el dentro del coche_ utilizaré mi tarjeta de crédito para retirar la nieve y esos pegotes.

Pero apenas hubo terminado de pronunciarlo que una cortinilla líquida dorada y humeante derretía la nieve rosácea y sangrante que permanecía adherida al cristal.
_ ¡Arrrgggg, qué asco! _ dijo entre dientes meneando la cabeza y cerrando fuertemente los ojos. Fue entonces cuando, presionando los párpados, le asaltaron velozmente varias imágenes que hizo que quedara paralizado aferrándose al volante.

Su imagen vuelta cuando le dijo sin que la oyera venir “es un grajo”. El rostro salpicado de sangre iluminado por los faros. Aquella lengua que relamía las gotas rojas encaramadas a sus labios. La ventisca que venía iluminada por las luces del coche. Un rastro de huellas que dibujaban un camino hasta donde murió el animal. Sólo uno. Camino de ida y vuelta recorrido por él. Y ausencia de huellas de ella.

Como un detonante que dinamitara su razón, comenzó a estremecerse al encontrar detalles que en un principio no se dio cuenta, pero que ahora parecía que la subconsciencia estaba decidida a liberarlos como señal de alerta. No había camino de ida y vuelta de las huellas de ella. Ella no había dejado rastro de sus movimientos frente al coche pese a que la ventisca de manera copiosa se comenzara a depositar en lado opuesto donde las huelas de él, por el contrario, sí se discernían con claridad. Las botas de montaña desgastadas debieran de haber dejado marcas, pero no estaban. También se percató de la escasez de prendas con las que ella viajaba cuando la recogió en medio de la nada: jersey de lana, mallas, botas y un zurrón que descansaba en el asiento del acompañante. Los puntos redondos dibujados en la luna de cristal eran coincidentes. Cinco estrellas. Se veían en el cielo a través de aquellos agujeros. Recorrían un perímetro pentagonal exacto. En líneas entrelazadas en un único trazo salía una estrella mayor. No mejor.

Las sienes bombeaban con fuerza. El corazón galopaba. Costaba respirar. Miedo. Acertó a meter la mano en el zurrón con la intención de saber algo acerca de ella. Pero tras introducirla únicamente acertó a palpar objetos metálicos pequeños. Muchas llaves. Encendió la luz interior y abrió más la saca. Eran llaves y llaveros. Algunos tenían anagramas de marcas. Mercedes, Fiat, Corsa,…, una cabeza de Hommer Simpson, la hoja de maría, “No corras”, LOVE, … Las había de modernas y de antiguas. Muy antiguos: ¿Simca, Pegaso…? se esforzaba en relacionar las imágenes y los hechos a velocidad vertiginosa. El pelo rubio. El grajo muerto. Los graznidos. Las huellas en la nieve. Sangre. Llaves.

Todo ocurrió muy deprisa. La puerta del copiloto se abrió enérgicamente con fuerza. Atónito y con las manos puestas en el interior del saco no tuvo tiempo de reaccionar.

_ Ya sabes, cuando el grajo vuela bajo… _ le dijo ella sonriente. Y de un certero tajo, dado con la uña afilada del grajo, le seccionó la yugular. De una sola vez. Fuerza y destreza, inusitadas.

__ …hace un frío del carajo.

Acertó a oír las últimas palabras mientras se llevaba las manos al cuello notando como iba perdiendo la vida en un torrente caliente, que se deslizaba empapándole la muda y adhiriéndose a su cuerpo, mientras le ardía la garganta.

Casi sin entender nada. O comprendiéndolo todo demasiado tarde.

La tempestad se hizo presencia. Nevaba. Hacía frío. La noche estiró un manto blanco con cabecera roja. Dos pensamientos se cruzaron en el interior del vehículo.

Adiós, a la sinusitis.

Hola al llavero Audi.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

No recuerdo ninguno en que lo fuera pero seguro que en más de uno forma parte de trance. En esta ocasión obedece a la insistencia del texto en querer colar un guiño un tanto cómico.

Charlies27
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

@G_Rurba, qué sería del terror sin un toque de humor de vez en cuando.
Adiós, a la sinusitis. :)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Jajaja,así es @Charlies27 la intención nunca ha sido que tuviera toque de humor en ninguna de las hnistorias, pero... en fin,la historia manda sobre quien teclea ;)

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Qué ambientación tan buena. La primera caja sitúa genial en la sombría e inocente escena hasta la última pregunta que... me sacó de golpe! Jajaj. A partir de ahí, ni idea de lo que iba a suceder. Me encantan esos toques cómicos (aunque suavicen el terror buscado). ;)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Sevenfor , lo cierto es que ya lo mencioné en otras cajas, el toque cómico sale porque brota, quizá como revulsivo de la hipérbole terrorífica. A lo mejor en una segunda lectura me dedico a elimnarlos y a ver si queda todo más "terrorífico".

YessGuill
Rango12 Nivel 58
hace alrededor de 2 años

Me ha entretenido mucho

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 1 año

Estas dos cajas ya las había leído antes, me encantó la primera vez que las leí y esta segunda tb. La ambientación envuelve, y casi al final vas intuyendo el desenlace. No sabes cómo pero sabes que va a palmar. Bien!!!

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

Me alegro que envuelva @Tete , par mí tiene mucha importancia que lo menciones pues casi siempre le intento prestar especial atención.


#14

MIENTRAS DORMÍAS

Mientras dormías las manos entrelazadas de dos enamorados a la salida de un restaurante planeaban quitarte de en medio. Un gato callejero dejaba una presa en el portal de tu casa. La vecina del cuarto, que te quiere, te colocaba bajo el felpudo un puñado de sal. Tu abuela Aurora siempre reza por ti. Un policía se deshacía de la carpeta en que figuraba tu nombre. El soldado que esperaba aniquilar un problema no te conocía. Las cuentas del niño que hizo deberes otra vez descuadraban. Los dibujos animados eran estúpidos al tratar de clichés. El saldo de tu cuenta se encontraba en cuidados intensivos. Subía el precio de la hierba en los campos de asfalto. Los besos caían sobre la piel. La retina de tus ojos se movía intranquila. La castración cultural se ponía de nuevo en marcha. Lo buscadores de google te marcaban la ruta a seguir. La grúa retiraba un coche bien aparcado. El football distraía a las masas. Las cárceles rebosaban de enfermos mentales. Los impuestos se tiraban a la basura. Los medicamentos rentables eran siempre nocivos. Se pretendía vender el mundo en parcelas. Tu amor infinito me causaba tristeza. Todos los secretos se escondían de la luz. Las células mutaban. Tu nombre era mencionado por un desconocido. El bar de copas quería cerrar. Las lápidas abrigaban la escarcha. Nadie leía tus cartas. Se fue la luz. Olvidaron el bolso en un asiento del metro. Las casualidades danzaban con la imposibilidad de ser provocadas. Subía la estadística de poner precio a la vida. Se escondían las cifras de muertos suicidas. Los animales del zoo querían salir. Jugaban con letras. Una serpiente se amamantaba de una madre dormida en tanto que daba la cola al bebé. Los gatos robaban el alma elegida. Germinaban semillas de té. El diagnóstico volvía a ser erróneo. Ataban el pelo a una muñeca con piel. Limpiaban las estaciones de tren. Anudaban la soga al cuello de trapo. Pasaban un arma utilizada una vez. Cambiabas de sueño. Volvió la luz. Las ondas del router peinaban tu sien. Clavaban los clavos al muñeco de trapo. Un mirlo cantaba en la antena. Un falso perfil con tu nombre anunciaba que marchabas de vacaciones un mes. Los banqueros manipulaban las cuentas. Dos bajaron de un coche a la vez. Un tercero esperaba con el motor encendido. Te grite “¡CORRE!” desde la fase de REM.

Y huiste salvando la vida.

casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

Qué sueño, qué de imágenes!! cuesta seguirlas!! ¡qué bien escribes!

NoraCiliaste
Rango8 Nivel 39
hace más de 2 años

Impresionante, como cada una de las partes anteriores. Sólo una pregunta si puedo: por qué escribes "football" en lugar de fútbol?

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

No sería aún más potente espaciado?

Párrafos y frases?

Gustándome, claro

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Es cierto @casandra, cuesta porque se mezclan imágenes desde dentro del sueño, al lado de quien duerme, cercanas a quien duerme y exteriores. Además quien vela su sueño, el narrador, tiene la propiedad de introducirse en él y ser a la vez el guardían del protagonista.Tú también escribes genial, y lo sabes ;)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @NoraCiliaste, quizá porque de ponerlo en castellano debiera poner "balompié" ;)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Quizá sí @Romahou , pero quise ponerlo cuadradito todo en uno menos la última frase para dar imagen de simultaneidad reforzando la velocidad y la tensión. Vaya, o al menos eso pretendía. Una abrazo amigo. ;)

NoraCiliaste
Rango8 Nivel 39
hace más de 2 años

@G_Rurba Sí, probablemente habría sido lo más correcto, aunque yo tampoco la hubiera utilizado, ya que supongo que a todos nos resulta extraña. Sin embargo, si no me equivoco, "fútbol" está admitida por la RAE. No pretendía ser una crítica, no me gustan los extranjerismos en los textos pero no deja de ser una manía personal, y aún así para mí una pequeñez en un texto tan grande :)

casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

muchas gracias @G_Rurba pero yo escribo muy sencillo, me sigue hasta el gato, tú rizas el rizo!!!

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@NoraCiliaste , y si fuera una crítica tampoco pasa nada. Efectivamente fútbol está admitido, pero también lo está "futbol" sin acento. Entonces, ¿qué ponemos? (balompié noi que suena antiguo). Pero hay más. La palabra la dice el "guardián" que protege a quien duerme y utiliza el anglicismo porque da un sentido más universal: no solo se refiere a las masas de la piel de toro, sino que a las masas de todo el mundo. Luego, la afirmación se expande más allá. El texto contiene dostipos de aseveraciones: las direccionadas a los protagonistas y otras más universales.
Muchas gracias por comentar! Salu2!

NoraCiliaste
Rango8 Nivel 39
hace más de 2 años

@G_Rurba genial! ese tipo de respuesta era la que me esperaba, porque ahora me has convencido. Se ve bien que en tus textos no hay nada casual y de ahí mi pregunta. Saludos!

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@casandra , por eso se te entiende todo. Ya quisiera yo tener la frescura que tienen muchos de tus textos y personajes. =D

casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

Muchas gracias @G_Rurba es todo un honor que me digas eso, un abrazo!!!!

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Acierto en el uso de un gran párrafo: enfatiza la velocidad de sucesos y el embrollo de los sueños. Y hay frases muuy buenas. Espero que sigan estos cuentos de luna negra, me parecen geniales. Saluds :)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Muchas gracias @Sevenfor , miraré de ir rascando tiempo de donde no hay para poderlos continuar.


#15

"METUS".

Lo recuerdo. Había algo de niebla. Hacia las ocho. El mar era un espejo en calma. El "llagut" lo habíamos alquilado para todo el día, pese a que sabíamos que no lo utilizaríamos más allá de media mañana. Nos habíamos adentrado lo suficiente como para mantenernos alejados de curiosos y pescadores. Los dedos de ella jugueteaban con la tinaja repleta de cenizas. Esposa, tres íntimos y patrón.
Curioso que la esposa, ahora viuda, se lo entregara a los brazos de la amante, la única con la que nunca pudo competir: la Mar. En sus últimas voluntades lo dejó clarito. Primero el fuego. Medio cuerpo para la Mar y el otro medio para el Viento, desde las montañas. Sin cementerios ni flores. A la antigua usanza.
Leí en sus ojos el inventario de las risas y momentos compartidos. También el repaso a los reproches a sus infidelidades y escarceos. Rememoraba viajes, celebraciones, lecturas y por último la enfermedad, que llegó sin previo aviso pero con acuse de recibo en la analítica, hace ahora ya algo más de un año.
Se acercó a la proa. Musitó lo inaudible. Y torpe ella, las lanzó contra la brisa, de modo que una cortina cenicienta se le vino a posar en las telas del favorito de sus vestidos. Impregnada de él, su último abrazo. No supe interpretar si era ella quien no lo dejaba marchar, o era él que se la quería llevar.
Desde entonces, siempre que me la encontraba la veía con gafas de sol y el mismo vestido de aquel día. El color marfil había dado paso a un jaspeado de grises y piquitas negras. Nunca mejor dicho, de riguroso luto intenso.
Entre los dos nos llevó tres meses de verano vaciar su estudio de la costa de borradores, dibujos y notas; y poner orden a sus escritos y poemas, los de él. Pese a lo acontecido seguíamos representando nuestros papeles. Mecanógrafa, secretaria, primera lectora y voz. Consultor, corrector, crítico y amigo. Como amigo le sugerí que se tomara un descanso y que fuera una temporada a ver a su familia al otro lado del charco. No quería seguir viendo a diario como iba quedando su cara pansida por la espiral del mucho trabajar y comer poco.
_ ¿Sabes de dónde viene la palabra latina "metus"? _me dijo.
_Pues tu misma lo has dicho, del latín _contesté con la taza de té humeante entre los dedos.
_ Pues no se sabe. Su origen no es indoeuropeo _ y lo dejó ahí.
De aquellas horas compartidas recuerdo que ya estaba yo trabajando cuando ella, en más de una ocasión, regresaba de la playa y se duchaba en el diminuto aseo. En la pica y en el plato de ducha quedaban rastros grises. También las toallas blancas emborronadas. Y cómo al encender el aire acondicionado la primera bocanada siempre era de aire y polvo. Gris.
_ Es que hace mucho que no se pone en marcha _se intentaba excusar.
Cada día barría. Pero las penas quedaban.
_¡Hay que ver lo que entra de la calle! _ decía con escoba y pala.

Una tarde, al caer el sol, la acompañé a la terraza. No recuerdo qué anécdota recordábamos pero cuando reíamos a carcajada limpia una mota impactó contra mi ojo y la irritabilidad ocular se hizo insufrible.
_ Vamos adentro que parece que se está levantando aire con mucha tierra _me dijo.
Cuatro horas después el parte médico fijaba la lesión ocular por invasión de cuerpo extraño, similar a las cenizas pero con más consistencia.
Por la noche me llamó para saber cómo me encontraba, creo. Pero estuvo más tiempo hablando de su aprensión y angustia a que sufriera un daño por algo extraño, que preguntándome por las pomadas, lavados y vendajes.
_ Eso es miedo _le dije, incorporándome del sofá en el que yacía.
_ No, es "metus" _ respondió.
_ Llámalo como quieras.
_ No creo que pueda aguantar así mucho más tiempo. Lo presiento. _ Y sollozaba._ No me va a dejar tranquila. ¡Lo invade todo!
_ Fuego. Agua. Viento. Pero no tierra _pensaba en voz alta_. Barre el estudio y lo que apiles lo pones en una bolsa _le dije_. Mañana paso a buscarte.
_ ¿Cuándo? _ quiso saber.
_ Temprano. A las nueve.
Apenas un puñado. Lo enterramos discretamente en el antiguo claustro de un monasterio, porque aunque nunca fue creyente siempre amó la cultura. Sant Jeroni era el que teníamos más cercano, y frente a aquel rincón se erigía, mejor que ni hecho por encargo, un altar preparado para cristianos, hebreos y musulmanes.
Hace seis días la acompañé al aeropuerto. Marchaba a México. Pese a las ojeras su rostro lucía y volvía a sonreír, de nuevo. Fresca. Jovial. Hermosa. Con el mejor de sus vestidos limpio.
Nos despedidos en un fundido abrazo cuando llamaron a su vuelo. Marchó. Yo tenía hambre. Los nervios, ya se sabe. Café con leche, largo de café y una flauta de "bacon" con queso. El diario entre mis manos. Titulares. Política no. Fútbol nunca. Leí:
" La Iglesia católica prohíbe a sus fieles esparcir cenizas de los difuntos o tenerlas en casa".
Coincidencias. Nunca fue creyente, pensé. Y me quedé intranquilo.

Hace más de 2 años

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Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 1 año

Cómo he disfrutado leyendo!!. Es una magnífica historia, pero lo mejor es lo bien tratada que está. Enhorabuena, había perdido el hilo de estas historias tuyas y ahora no quiero dejarlo.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

Me alegro @Tete , ahora que releo y recuerdo, veo que el texto quedó como la primera vez, y no cambio nada, quizá porque el titular del diario mencionado fue cierto y a fecah de hoy la Iglesia aíun no lo ha cambiado.


#16

COCIDO

_ Cómetelo caliente que hace frío _ me decía mi madre mientras la abuela miraba con ojos de espanto su plato vacío.

Pero yo no quería. No deseaba más cocido re-cocido de tres días con hervido de bendita agua. Había visto al llegar de la escuela la carta amarilla anunciando el corte de electricidad. Había revisado semanas enteras el fondo del monedero frío de mi madre, vacío de plata como el corazón del lobo de mi padre. Y después de comer coles y acelgas durante una quincena, entonces, llegó la carne. Nadie trabajaba desde hacía meses. No había trabajo legal, y los otros asuntos que eran ilegales solían estar manchados con sangre. Hacía frío y era de noche. Notaba aún entre los dientes el sabor de la carne de todos los animales que estuvieron surfeando en la olla durante días. El cerdito al que le destriparon la panceta, el tocino de otro compañero de granja, la pelota del caldo de sus padres, las costillas de la hembra enjaulada y sus gritos,… y mientras, mi abuela seguía ojiplática mirando el culo del plato.

Fue entonces cuando de golpe, estando los tres en la cocina, el sitio más caliente y desolado de la casa en invierno, porque es allí donde nos reuníamos para comer y recordarnos lo pobre que éramos que no teníamos ni nevera, pues la vendimos a un paki recién llegado con la excusa de que íbamos a comprarnos una nueva, cuando la realidad era que nunca teníamos cantidad suficiente de comida para llenarla; es entonces, decía, cuando de repente se apagó la luz y sólo quedaron las ascuas del bidón de lata que nos hacía las veces de estufa.

_ ¡Vaya, se ha ido la luz! _dijo mi madre.

_ Nena, ¿es que no has paga’o el recibo? _ preguntó mi abuela.

Y yo calla’o y acojona’o porque sabía que otra vez pasaría lo mismo.

_ Anda, ve y asómate a la puerta de la entrada a ver si la escalera tiene luz _me indicó mi madre.

_ ¡Y una mierda!
_ ¡Oye, así no se le habla a una madre!

_ Ve tú si quieres.

Oía que sus manos temblorosas trasteaban el cajón de los cubiertos.

_ Si buscas el cuchillo del pan lo tengo yo _le dije.

_ Bueno, me hace falta, dámelo. Ya veré qué hago. Acércame el mango con cuidado _contestó intentando ocultar el nerviosismo bajo un timbre de voz que quería imitar firmeza.

Oí los pasos arrastrando las zapatillas para no tropezar, a la abuela con su “Jesús, Jesús, Jesús…” y su arranque de letanías, la oscuridad, yo, el mechero en el bolsillo, los ecos que se alejaban y una llave que giró en torno a la frontera. A este lado, dentro, la resistencia, pensé. Fuera la negrura y el horror a lo desconocido. No quería seguir comiendo pero tenía hambre y hacía frío. Engullí a tientas un trozo de algo blando y carnoso. Entre mis labios se escurría un hilillo viscoso con sabor a nada. Pero sabía que era carne y ahí, en ese punto exacto de reconocimiento resurgían de nuevo las arcadas.

_ Parece que se tarda ¿no? _ preguntó mi abuela con la seguridad de que aún estaba en la mesa frente a ella.

_ No te preocupes, ella es fuerte _contesté.

_ Sí, sí que lo es _replicó _ …y perdona nuestras ofensas así como perdonamos a nuestros ofensores y no nos dejes caer en la tentación… _ y siguió su plegaria justo en la conjunción donde la había dejado entre dientes momentos antes.

Al pronto de acabar la palabra “tentación” un alarido de dolor inundó el pasillo hasta llegar a la cocina. Los cristales de la ventana vibraron. Me levanté en el acto. La mano en el bolsillo sujetó mi secreto: un mechero con poca piedra. El corazón hasta la gola. Incertidumbre. Cogí aire y logré gritarle a la oscuridad:

_ Mamá, ¿estás bien?

Silencio.

_ Hijo, no me dejes _ imploró mi abuela.

_ ¿¡Mamá!?

Sonó un portazo. Todo era oscuro y me esforzaba en poder oír cualquier cosa. Paré de respirar por si acaso se me escapaba algo. Mi abuela no se atrevía a decir nada, pero yo sé que derramaba lágrimas. Al poco, unos pasos fatigosos se escucharon atropelladamente por el pasillo, al tiempo que un quejido se alargaba a coro con la respiración agitada de mi madre. Sé que volvía. Arrastraba los pies para no tropezar, pero al entrar su hombro golpeó sin querer el marco y la puerta tembló.

_ Luisito, abre la olla.

_ ¿Otra vez? _le contesté.

_ Es para que no pierda la sustancia _ me replicó, su voz dibujaba mando.

Yo le dije que ya estaba harto. Que no quería hacerlo más veces. Que no me gustaba el cocido y que antes preferiría morir de hambre a seguir probando aquel mejunje. Mi abuela lloraba ahora entrando en desconsuelo y mi madre buscó en la oscuridad la tapa de la cacerola en donde dejó caer a plomo un trozo de algo. Al oír cómo la tapa resonaba en la estancia me volví a sentar en mi silla y calculando dónde podrían estar sus manos las detuve agarrándolas fuertemente. La negrura de la estancia no ocultaba lo que podía intuir. Una de mis manos interceptó la muñeca que temblorosa hacía convulsionar todo el brazo. La otra, aferró fuertemente un muñón recién rebanado envuelto en un pañuelo húmedo hasta gotear, de lo que yo supuse que sería sangre.

_ ¿Pero qué has hecho, loca? ¡Te la has cortado! _ le grité.

_ Hay que ser fuerte hijo. Ya no quedan más vecinos. Tú no sabes lo que hay ahí afuera _me hablaba desde lo más profundo de su ser. _ El sacrificio compensará todo lo que hacemos. Las cosas deberán cambiar tarde o temprano, aunque yo no está aquí para verlo, y tu abuela, seguramente, que tampoco. Antes de que nos coman ellos, nos comeremos nosotros. Te acostumbrarás. Y con un poco de suerte volverá la luz antes de un mes.

Pero yo sabía que jamás podría acostumbrarme. A comerlos. A comernos. A que nos comieran. Antes de seguir comiéndonos utilizaría mi secreto, y todo ardería provocando una luz que abatiría el frío y la negrura de las noches.

casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

¡¡Ay @G_Rurba tú y tus historias tétricas, esta noche voy a tener pesadillas!!

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Como nos envuelve en un cuadro familiar, para estar cómodos e incómodos a la vez

Y luego gira y acelera

Para dejarnos tiesos

Muy bueno

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

jajaja, @casandra, mira lo positivo, a veces de las pesadillas salen buenas historias. =D

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Romahou , efectivamente, más o menos, son como las maniobras envolventes de Napoleón.

casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

Eso es cierto @G_Rurba , estoy desbordada por las musas, he vuelto a escribir un relato erótico y ya está en el top semanal. ¿El exceso de creatividad puede ser peligroso?

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@casandra, El exceso de creatividad artística nunca puede ser peligroso. Creo. En cuanto pueda me paso a leerlo de tirón :D

casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

Sobre lo de la creatividad, @G_Rurba me he dado cuenta de que mientras más complicada es mi realidad, más acuden las musas en mi ayuda para transportarme a su mundo. Será verdad la frase que dice "puede que el arte no salve el mundo, pero me salva a mí, del mundo"

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Puag!,canibalismo encubierto. Hay qeu destapar esa (ida de) olla.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Así es @casandra , lo malo de las musas es que a veces, traviesas ellas, juegan a esconderse y ese día no te saca de quicio.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

No soy yo del gore, pero aquí intentaba plantear una sociedad futura en donde los enemigos zombies/caníbales deambularan por el exterior, y luego entre vecinos, para el final elegir el destino humano de devorarse con la esperanza de que sobreviviera almenos uno. Como dices @Sevenfor , una (sal) ida de olla.

Charlies27
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

@G_Rurba, guau! Qué relato, qué final. Me ha encantado, te deja dando vueltas en la cabeza a la historia, a lo que hay fuera, a lo que los ha llevado a esa situación... Chapó!

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 1 año

Repelús me ha dado después de leer esta parte. Yo que adoro el cocido y me encanta cocinarlo creo que a partir de ahora va a ser imposible no acordarme de tu historia cada vez que decida hacerlo. Buen trabajo aunque no pueda dejar de acordarme de la mano.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

Jajaja, @Tete yo también lo adoro, sobretodo en invierno :D. Ñam, ñam, cuando me haga zombie caníval lo volveré a hacer probando las "manitas". Ñam, ñam :P


#17

"WRITTER"

Ella era escritora y le pasaban cosas. Esta es una muestra de las muchas que me contó.

Llegaba con la inoportunidad del recibo de la luz, que no la velocidad de la misma. Al principio le maravillaba el que los dedos aceleraran vertiginosamente la producción de caracteres y que las palabras que manaban de sus yemas estuvieran cargadas de significado. Pero también de efecto. Una consecuencia contumaz que se manifestaba, al principio, en vocablos aleatorios pero que luego…

Las primeras veces, que siempre son las más difíciles, surgían cuando menos se lo esperaba la, como a ella le gustaba llamarse, "writter". Por ejemplo, era hablar de un trago largo y fresco de gin tónic, y deslizarse entre sus labios el sabor de la ginebra , el pepino y la regaliz, sin tener a su alcance ni un triste vaso vacío. En otras ocasiones, si su heroína era engalanada por las suaves caricias del amante en el cabello, un mechón del suyo se retiraba de su frente y podía llegar a sentir la refracción del calor de una cálida palma de mano que la acariciaba, y todo el confort que esto producía. Si el antagonista clamaba venganza, su cuerpo enérgico se erizaba y estiraba cargándose de un genio y fuerza inusitada hasta entonces, y desconocida para ella misma. Esto ocurría, me dijo, más o menos, una vez a la semana.

Las segundas veces aumentaron su frecuencia, y lo que antes eran fenómenos ocasionales pasaron a ser habituales. Las páginas que describían el frescor primaveral de la campiña de la Provenza se trasladaba a su estudio de trabajo; la mancha de café vertida por la secretaria de la página treinta y cinco, asomaba en la impresión del borrador; los relámpagos terroríficos de una escena gótica se traducían en subidas y bajadas fuertes de tensión eléctrica que amenazaban con el corte del fluido; el frió de rebajas de enero del relato romántico se colaba en pleno agosto en su estudio; y los ojos acechantes que seguían a la chica de la segunda parte, parecía tenerlos justo detrás de ella, en la pared de la ventana a la que tantas veces se giró con sobresalto.

Las terceras veces, el tema era más complejo. En esta ocasión afectaba a las comunicaciones. Todos los diálogos que escribía, conversaciones, transcripciones de WhatsApps, tweets, canciones o noticias que relataba ella en sus escritos de ficción, al poco, se manifestaban convertidos en realidad haciendo que entrara en una frecuente sensación continua de "déjà vu". Es cierto que, en un primer momento daba cierta ¿gracia?, pero con el auge de los acontecimientos dejó de tener la ¿gracia? para pasar a ser preocupante. Las cajas de cleenex arrugados daban testimonio de la angustia que le podía llegar a producir. Llegó el momento y día en que cuando sonaba el teléfono, antes de descolgarlo, ya sabía quien llamaba y de qué iban a hablar. Aquí ya comenzamos a hablar de reiteración de hechos a razón de tres o cuatro veces por semana.

Las cuartas veces, no sabría decir si ya comenzaba a perder la chaveta, o es que realmente no controlaba, actuaba o le pasaba exactamente lo mismo que sus protagonistas, y para más inri la ropa que utilizaba era la misma que describía en sus personajes. Fue divertido cuando me llamó para que la sacara de la retención policial por sospechosa en un trapicheo de drogas; o cuando en una conferencia sobre los hábitos de vida de los monjes clunyacenses, interrumpió al ponente para rectificarle unos datos sobre arte que estaba comentando, identificándose como doctora laureada y versada en el tema al más alto nivel. En fin, más duro de tragar fue encontrarla con harapos en la cola del supermercado del barrio, semidesnuda y con roña de semanas, para comprar cocos y piñas, pues la naúfraga del capítulo de marras logró abastecerse, tras semanas de carencia y vicisitudes, de fruta fresca. Por cierto, que si no me llega a gritar por mi nombre mientras se giraba todo quisqui, yo ni me entero de que era ella, pues al entrar ya vi a un indigente en la cola, el cual resultó ser mi amiga naufragada.

En las quintas veces, recuerdo que lloré. Ver aquellos cortes en sus antebrazos, las heridas cosidas por ella misma, el entablillado cutre que se hizo en la pierna o el torniquete que ella misma se aplicó, me pusieron en alerta máxima. Servicios sociales dijo que nada podía hacer pues ella disponía de posibles, eufemismo referido a que tenía patrimonio y que lo único que podían hacer era recomendarme que le buscara apoyo externo las 24 horas. Como ella no tenía familia, yo era el pseudopariente más cercano. Por trabajo tuve que ausentarme del país una quincena de días. A mi vuelta, una hermosa mañana de abril recibí en el buzón la copia de la página 242 de su recién terminada novela. En ella describía como su mejor amigo depositaba media docena de rosas blancas, que sabía que tanto le gustaban, a las 17.45h, que siempre era la hora elegida por ambos en los lances amorosos, sobre la fría losa de granito del panteón familiar de la protagonista. Eran las cinco de la tarde. De inmediato mis dedos teclearon su número más de cuatro veces pero la voz de "el número marcado no existe" me devolvía el cambio de un peaje no admitido por mi persona. Dejé marchar el ascensor y volví al párking. Maleta en ristre opté por ir a su casa directamente. Pero nadie abrió. El corazón me ahogaba y cada vez se me hacía más difícil encontrar oxígeno. Respiré dentro de una bolsa de plástico que encontré en mi coche y me dispuse a tranquilizarme y aplicar una pizca de cordura. El cementerio estaba al otro lado de la ciudad, la hora era punta por la salida de colegios y el tráfico sería más varado que rodado a esas horas. Pero milagrosamente llegué y aún me sobró tiempo para comprar las rosas. Mientras las depositaba en la lápida fría, una de mis manos se acordó de coger tres pétalos y meterlos en la cazadora. Los mismos que el personaje secundario dejaba en la mesa del comedor de la página uno, al inicio de su última novela. Un pétalo por ella. Uno por mí. ¿Y el último?. Si algo tenía claro era que tenía que volver a su casa.

Loquar
Rango12 Nivel 55
hace más de 2 años

Gran historia y gran prosa. La progresión a ritmo de golpes discreto o "veces" es un hallazgo. Es maravilla la verosimilitud que da a la narración el dinamismo vibrante, y la taquicardia que induce, y la expectativa que excita.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

La cadencia de la narración, la previsión del crudo final, la mezcla de metaliteratura y obsesión...

Cautivado

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Romahou. La última línea se coló imprevisiblemente, y deja entreabierta la puerta a seguir contando cosas en un posible, no nacido aún, Writter II. Tengo que volver a la casa.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Soy muy afín a los finales abiertos...

Y llegará el día la literatura, la escritura, nos trague, nos devore...

Casi tengo ganas de ir, correr hacía ella... Entrar...

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Llegó el día. Ya hemos sido devorados por ella @Romahou, fíjate tú que hasta nuestra sangre se escribe con letras (A+) y en el peor de los casos es un 0 (léase cero) venido a literal "Universal". De ahí que lleguemos a ser "liteversales" escribiendo letras que versan sobre sí mismas que no es otra cosa que el principio de la universalidad propia de la literatura con la independencia del idioma en que venga escrita o pronunciada.
Ojo con entrar en según qué casas. Las hay refugio, nido, familiares, francas, acogedoras,... y hasta malditas. Estoy plantado en la acera de enfrente. No tengo claro qué clase de casa es. Voy a entrar.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Bien devorados estamos.

Poco más que añadir ya que estropearía su comentario.

Me adentro también, pero creo que mi problema, de serlo, está en salir.

Aunque exploro y recorro casas y mundos con o sin permiso

Sin cuidados ni precauciones

Somos
Escribimos

NoraCiliaste
Rango8 Nivel 39
hace más de 2 años

@G_Rurba Diría que esta historia me ha dejado sin palabras pero lo cierto es que se me amontonan demasiadas... originalmente terrorífica, cautivadora, impactante... y qué decir de la narración, sabía que me iba a gustar desde la primera frase (y la cosa se ha confirmado ya en la tercera, porque personalmente adoro esa especie de símiles cotidianos), pero es que ha sido perfecta. Enhorabuena!!

casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

Qué bueno, me ha encantado. Qué bien vas acercando el desenlace final. Pobre escritora, tendría que haber escrito tan solo finales felices.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Muchas gracias @NoraCiliaste , sin palabras me dejas tú con el elogio. Me alegra mucho, de verdad, que aprecies lo cotidiano y los detalles de lo cotidiano, que son botones de muestra de muchísimas las escenas que se viven, escriben, leen y ven. Salu2!

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Jajajaja, @casandra si sólo hubiera escrito finales felices, entonces estaría en la recopilación de "Cuentos de luna azucarada" .

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

La narrativa acuna con finura mientras los hechos avanzan con inquietud hasta la pág. 242, después, da paso a la conmoción.

Charlies27
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

@G_Rurba, qué bueno eres! ;>)
Dominas el género. Mantienes y llevas al lector hasta un final buenísimo.

Charlies27
Rango13 Nivel 61
hace más de 2 años

@G_Rurba, qué bueno eres! ;>)
Dominas el género. Mantienes y llevas al lector hasta un final buenísimo.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

@Charlies27 , a estas alturas de grado y latitud, sinceramente, no creo que domine apenas nada, más bien me dejo dominar por las letras que sean caprichosas.
Muchas gracias doblemente.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 1 año

Sigue el nivel de las cajas anteriores. No sabría a estas alturas decidir cual me ha gustado más.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

De los mejores elogios que he recibido. Muchas gracias @Tete , todo un honor viniendo de una buenísima writter como tú. :))


#18

WTITTER (II)
_ Pobrecita, sufría mucho. Buena nena. Yo conocí a sus padres, médicos los dos, que murieron en aquel accidente de Galicia. Le pilló con dieciocho recién cumplidos. _Felisa es muy mayor. Su vecina de rellano. Se quedó ciega de una subida de azúcar. La cuidó tanto como ella la cuidó cuando la necesitó._ He de tener sus llaves por aquí, en la entradita _ Remueve los cajones torpemente pero con tiento, a la espera de localizar el llavero enorme con forma de ancla en bronce._ Si puedes _me dice_ sube a ver a Albertito que está muy depre con lo de la niña _le doy un beso en la frente y le acojo sus manos parkinsoniadas de tembleque. Sus hermosos ojos azules lloran pero ella no lo nota.

_ Ahora iré _le digo_ Cuídese, Felisa. Ella cree que éramos novios. Nosotros habíamos acordado amigos con derecho a roce hasta que llegara el amor de un millón de vatios, si es que llegara algún día.

Pasé delante de su portal. El felpudo de “Bienvenido a bordo” seguía en la puerta. Pasé de largo. Prefería reservarme el momento último de reentrada con la máxima intimidad, y si tenía aún que ver a Albertito, no me apetecía hacerlo tras dejar su casa. Enfilé escaleras arriba y subí. Tercero-A. El timbre alocado alargó una melodía campanil. Abrió la puerta un hombre de cuarenta largos con signos de maltrecha salud por lo avanzado de su enfermedad. El batín y las pulseras de colores le daban un cierto aire aristocrático. Tenía ojeras rojas de tanto llorar. Se echó a mis brazos.

_ Por fin has venido _me dijo.

_Llegué ayer. Vine en cuando pude _le abracé y me hizo pasar por el angosto pasillo.

Al fondo el enorme comedor salón dejaba entrar los tenues rayos de sol. Siempre tenía un jarrón de flores frescas encima de la enorme mesa de olivo. Los cuadros que decoraban su casa eran originales de óleos modernos y planchas con hueco gravados. Alguna litografía numerada. Un enorme busto de cuando era realmente joven y hermoso. Sólo tenía una foto enmarcada en plata en todo el piso: ella con veintitantos y Albertito con un fondo de montañas nevadas riendo por el triunfo de haberle enseñado a esquiar. Albertito es grande, pero no sé, ni dice, cuántos años tiene. Retirado del mundo académico desde hace más de quince años, hizo de guía y confidente de mi amiga, descubriéndole los valores epicúreos de la vida, y ayudándola con sus contactos para sus primeras publicaciones. Él es gay pero no ha tenido suerte con las parejas de forma que al final alquila cuerpos esbeltos por horas y noches a cambio de sentirse querido, pero no amado. Hace muchos años que nos conocemos y sus tertulias con ella acerca del Arte y los caminos por los que se ramifica habían sido épicas. A veces, noches enteras sin dormir, bebiendo, discutiendo, riendo, recitando, idos. Me ofreció su insuperable té blanco. Le recordaba que me decía riendo “Podrás irte al mismísimo Japón que nunca encontrarás un té como éste”, mientras ella, desde el sofá se retorcía en carcajadas por verme rogar por su secreto. Aún sigue siendo muy celoso con su mayorista y jamás me ha querido decir dónde lo compra, eso sí me ha regalado infinidad de paquetes cada vez que le pedía la dirección; sólo ella conocía también al mayorista tetero, pero sabía que sería inútil que ella me diera la dirección traicionando los deseos de su amigo. “Así me aseguro que volveremos a encontrarnos en breve”. Hemos charlado. La recordamos. Nos recordamos. A este solitario amigo también le hace falta que le echen un capote. Dice estar resfriado. Cada vez que lo veo su pastillero semanal es más grande y tiene más pastillas de colores. Pasó cerca de una hora y hasta reímos. El timbrazo horrible del interfono rompió la magia del momento avisándonos que la charla no se podría prolongar por mucho más tiempo. Fue a ver quién era.

_ Te abro, esperas abajo y subes en unos minutos _oí que decía_ estoy ahora con una visita.

_ Ya ves, días sin que venga nadie _comentó_ y ahora viene todo el mundo. Olvidé que había quedado con un oso.

_ No te preocupes, yo ya marcho _le dije_. Lo dicho, seamos fuertes. Voy a pasar un momento por su casa a ver las plantas…

_ Yo, que tengo llaves, aún no me he atrevido. Y no sé cuándo…

_ Cuídate Albertito _ y me despidió en la puerta como a un hermano.
Descendí al segundo piso. Mis pies encima del “Bienvenido a bordo”. La llave coló en la cerradura y el giro a la derecha con dos vueltas sonó como una detonación en medio de la noche de una ciudad dormida. Entré. Todo estaba a oscuras y la puerta se cerró de golpe por una corriente de aire inexistente. Más oscuridad. Uno, dos, tres, segundos, y mis ojos comenzaron a acostumbrarse a la nueva situación. Todo negro, sí, pero a excepción de una luz de flexo rebotada al fondo. Palpé la pared y le di al interruptor. Un paraguas aún mojado me hacía conocedor que alguien estuvo allí cuando las lluvias de tres días atrás. Al fondo creí oír un sonido quebrado.

_ ¿Hola? _ me atreví a decir pensando en que alguien pudiera estar allí.
Silencio, y de nuevo ese ruido. Para ser más exactos repiqueteo. Sonido familiar de descarga de molde metálico sobre papel. La Olivetti Lettera 46 de nuevo en marcha. ¿Pero quién hay?

_ ¡Hola! _ avancé por el pasillo. Cauteloso. Cual sintonía lejana de radio, el tecleo sobre la máquina de escribir me anunciaba que alguien estaba utilizándola. De vez en cuando emergía una breve pausa.
Allí, en el mutismo del breve parón, aprovechaba el silencio par inquirir de nuevo:

_ ¿Hay alguien ahí? _ insistí puerilmente.

Llegué comedor. Plantado y con pasmo me di cuenta que, tras encender la luz, todos los relojes habían sido cubiertos por telas negras. Recordé cuando compramos las cinco gigantescas esferas que adornaban la enorme pared del comedor. Un reloj con su hora para cinco ciudades del mundo. Barcelona, París, Moscú, Nueva York, Osaka. Desde donde me encontraba alcanzaba a ver la puerta entreabierta de la cocina, en donde el reloj de la pared también se encontraba cubierto con un foulard negro. El golpeo de la máquina de escribir reanudado en su estudio me sacó del ensimismamiento. Por la puerta se escapaba la luz, de la mano del sonido característico de quien trabaja afanosamente.

_ Oye, esto no tiene gracia. ¡Voy a entrar! _ advertí. El tecleo se hizo febril. Acelerado. Inmediato. Sin pausa. Y entré.

Y no había nadie ni nada. En su mesa de trabajo papeles y papeles. En el suelo más papeles. En el carro de su máquina no había papel ninguno. Todos los del suelo estaban en blanco. Sólo los escritos descansaban en lo alto de la mesa de trabajo. Silencio. Un silencio que sonó a mazazo y que hizo que reculara incrédulo sobre mis pasos.

Hay cosas que se escapan a mi entendimiento. Sobre éstas no suelo indagar. Simplemente dejo que pasen como un autobús vacío al saltarse la parada. Dejé la casa. Entendí que aún no estaba preparado para volver allí. Cuando salí del edificio ya oscurecía en la calle. ¿Tantas horas pasé allí? Imposible. Incomprensible.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Sin palabras (casi)

Es un parque de atracciones sensorial

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Siempre se intenta divertir con sencaciones @Romahou . (Por cierto que ayer mezclé verbos presentes con pasados. Hoy, con la perspectiva de las horas, me decanto al pasado y rehago fragmentos sin cambios sustanciales y algún que otro trazo inadvertido en la primera de las pensadas).
Salu2!

casandra
Rango13 Nivel 64
hace más de 2 años

Uff, qué miedo, me ha encantado, me ha tenido en tensión desde que empezó a oírse la máquina de escribir. Muy muy bueno!! habrá una tercera parte?

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Ufffff, @casandra, ¿tercera aquí mismo? Creo que no, aunque no descarto introducirla en como secundaria en alguna de las historias pendientes de teclear.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Al tenerlo todo agolpado sin separar párrafos (como a mi me gusta), es posible que, entiendo se refiere al último párrafo, dé la sensación de trastocado.
Quizá sea porque este último párrafo entronca temporalmente con el primero de la caja anterior.
Para ayudar a la visualización y comprensión separo párrafos, pero claro, es que la historia gana se se leen de corrido las dos cajas segjuidas, ésta y la anterior.
Muchas gracias por el comentario. Salu2!

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Correcto @Brando_Ballantine. Lo que quiero decir que el último párrafo esta escrito con una perspectiva temporal más amplia, es decir, que es coincidente con el inicio: "Ella era escritora y le pasaban cosas. Esta es una muestra de las muchas que me contó. " Ambos párrafos (al menos se pretende) están producidos en el mismo momento. No sé si aclaro o confundo más aún :P

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Esta caja, w'R'itter (II) es... La descripción enternecedora de la vecina, los buenos recuerdos en casa Alberto, el desasosiego de creerla de vuelta... Sublime. Enhorabuena.

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 1 año

Qué bien cuentas las historias!!, como en otras ocasiones me dan ganas de más.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

@Tete , será porque me lees con buenos ojos :))


#19

COBERTURA AGOTADA (I - 19.20 h)

_ ¿Pero por qué esa obsesión por lo oculto, la magia, el oscurantismo, lo maléfico, lo profético?
_ Realmente no lo sé. Quizás porque sea común a todas las culturas y pese a los milenios aún no se ha encontrado explicación. O quizá es porque siempre tuve sed de saber acerca de lo inexplicable.
_ Pero, ¿te das cuenta que en el Cosmos o el propio ser humano ya hay misterios suficientes por los que interesarse? ¿No sería más lógico intentar explicar lo cercano y entender lo que nos rodea antes de buscar razones para entender lo ininteligible? Quiero decir, el funcionamiento del cerebro, la óptica del ojo, el envejecimiento de las células,…
_ Bueno, eso será tu opinión. Respetable. Pero no compartida por mí. Ahora lo que me interesa es la tesina y llegar a conclusiones que sostengan o rechacen la teoría argumental. Y para eso necesitaría…
_ Quiero que lo dejes. Que dejes de frecuentar esas personas, esos niños, esos lugares. Abandona. Te afecta.
_ Sabes que no puedo hacerlo. Que no lo haré. ¿Te apetece tomar algo? ¿Café, té, birra…?
_ Vale. Un suizo. Chocolate 85 por ciento Guineano, sin grumos, con nata fresca montada, cacao espolvoreado, una hoja de canela y un chorro de JB a falta del Lagavulin que seguro no tienen en este antro. Por favor no te olvides de la pajita. Y no, no me ofrezcas un irlandés.
_ Sibarita.
_ Guapa.

La cafetería de la facultad estaba semidesnuda por la ausencia de estudiantes. La huelga, ya se sabe, un viernes tarde, era una invitación a no dejarse caer tan lejos de la ciudad. Estaban en una mesa apartada, alejada de la barra, en el esquinazo del rincón. En un rincón porque preferían no charlar de esos temas delante de posibles desconocidos. Ella se levantó de la silla y grácilmente giró el torso para ir en busca del chocolate caliente solicitado y su ansiada manzanilla. La tesis doctoral, y algo más que eso, la estaba dejando en los huesos. Él se la miró con objetiva frialdad a la espera de que se alejara lo suficiente para que no pudiera ser visto y con la certera seguridad de que tardaría algo de tiempo en que volviese con el pedido. Miró su bolso reclinado en el respaldo de la silla y con la vista y sin moverse un ápice de su asiento izó la solapa. Nadie lo observaba. Al momento se elevó la agenda y durante el camino fueron pasando páginas del dietario hasta el día de la mañana siguiente. Recogió la agenda en sus manos, ya abierta, y clavó la vista fulgurante de sus pupilas en las citas concertadas del fin de semana:

Sábado, 11h O’gnodoo Yousuf
16 h Mia Lavernos
Domingo, 10h Cementerio viejo, calle 3, nichos del noroeste.
12h Isram Arkag
14 h Padre Jesús Vicente. Parroquia.
19 h Hija de Angustias Vargas.
21 h Adolfo.
Lunes, 9 h Herminia Cifuentes.
12.30 José Cadalso. Hogar del Jubilado.
16 h Dra. Swarft .
21 h Adolfo

Horas, nombres y a lo sumo algún lugar, eran las indicaciones de sus notas. Pero no le hacía falta saber más. Los conocía a todos y a todas. En algún momento había interactuado con ellos. En otras se personó en los lugares por mera invocación del incauto o por la bendita inocencia de un juego de tablero. Sólo en uno de los casos había tenido que lidiar contra él, resultando desalojado de un cuerpo ajeno. Al último, Adolfo, no lo conocía, pero sabía de él por las referencias indirectas que ella sacaba a relucir en las conversaciones: algo más que amigo pero menos que novio.

La vibración grotesca del móvil encima de la mesa captó su atención. La pantalla iluminada delataba un wasap de Adolfo:

“Pensaba que con lo de la huelga vendrías antes.”

Chascó los dedos mientras seguía leyendo la planificación y, suplantándola, apareció en la pantalla:

“Sorry. He vuelto a quedar con él para que lea los cambios de la tesina. Hoy no llegaré. Muacks. Tengo poca batería. Te llamaré. Muacks”.

Adolfo contestó añadiendo algunos emoticonos:

“TKM!!!”

Chascó de nuevo los dedos y borró los waps entrantes de Adolfo y los salientes que técnicamente ella había realizado. Sonrió maliciosamente. No tardaría en llegar. Sin tocarlo, paseó la palma de la mano por encima del móvil y un “beep” reiterado daba la confirmación de que a la exigua batería le quedaba poca vida. Sin moverse, y sin que nadie lo viera, cerró la agenda y de nuevo, sólo con la vista, la elevó desafiando la gravedad y la introdujo en el bolso, dejando cerrada la tapa de la bandolera. Bajó los párpados y concluyó que ella había reunido ya bastantes testimonios. Aunque le quedaba alguno pendiente de ser entrevistado por primera vez, todo sería cuestión de tiempo. Sabía que se iría acercando a un territorio cada vez más movedizo y espinoso. Reconocía que ella era lista. Que ataría cabos. Desmontaría coincidencias. Hallaría nuevas pruebas. Y que las casualidades se entretejerían tarde o temprano. Por más que la intentara convencer no la apartaría de su propósito de investigar, de dilucidar, de separar la frontera entre la sugestión y una nueva realidad, entre la superchería y los hechos. Y entonces sería ya demasiado tarde para dar explicaciones redentoras. Le caía bien. Era simpática, sincera y con un afán científico de exploración fuera de lo común. Tenía que pararla y debía actuar ya antes de que los otros la encontraran. Los otros. Los indómitos. Aquellos que desde el otro lado sólo se esforzaban en poseer la inocencia sacada a patadas de unos cuerpos zaheridos. Una taza humeante y una montaña-chocolate nevada de nata se coronaban en una hermosa sonrisa que venía de vuelta a la mesa.

_ Uffff. Aquí tengo lo nuestro. ¡Menos mal que no había gente!

El “beep” reiterado y breve de su móvil reanunció que se estaba quedando sin batería.

_ ¡Joder! ¡Pero si lo tenía cargado a tope! ¿Cómo puede ser?
_ Estas cosas modernas…ya se sabe, te dejan tirado cuando más las necesitas.
_ Vaya, ¡Y encima éste que no llama!
_ No te preocupes. Tomemos esto, y luego, si quieres, como no tienes tarjeta de bus y te has gastado lo suelto en invitarme ya te acerco yo.
_ ¿Y cómo sabes que no tengo tarjeta de bus?
_ Porque me dijiste que habías agotado el ticket.
_ ¿Yo te dije eso?
_ Al llegar.
_ Pues no lo recuerdo.

De nuevo sonó el “beep”. Ahora algo más prolongado. Zumbando despedida. Dentro del bolso, en la agenda, todas las notas del dietario se fueron difuminando hasta quedar las páginas blancas como lienzos en los que pintar citas.

_ Vaya, se ha muerto del todo _ dijo ella con la otra mano en la tisana.
_ Todos morimos algún día. Hasta los móviles _respondió lacónico.

Hace más de 2 años

9

8
Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Un diálogo interesante y el humor como plus. Intento dilucidar si lo místico está en la tesis, en el comportamiento de él o en la taza de chocolate :D
Engancha y me alegra ver que hay 2a parte, sigo leyendo!

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Brando_Ballantine. Efectivamente opino igual que tú. ¡hay tanto por descubrir tan cerca! y amenudo añado: ¿y si lo que tenemos tan cerca pendiente de descubrir es producto de algo muy lejano?

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Jajaja @Sevenfor, evidentemente lo místico está en el chocolate que te hace hasta levitar ;)
Me alegra que te guste, éste tuve que rehacerlo un par de veces :)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Charlies27 , pues si captura y seduce la atención de quien lee, entonces ya me alegra sobremanera =D

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 1 año

Se me agotan los cumplidos. Soy sincera no obstante. GRANDE!!

Tete
Rango13 Nivel 61
hace más de 1 año

Se me agotan los cumplidos. Soy sincera no obstante. GRANDE!!


#20

COBERTURA AGOTADA (II - 18.50 h)

Fregaba platos y vasos en la pica de detrás de la barra. Siendo viernes tarde, y con la huelga de estudiantes de por medio, había convenido con su jefe que le dejara las llaves y que se encargaría él mismo de cerrar. No tuvo que esforzarse mucho en convencerle. No era la primera vez que lo hacía y tampoco era tan complicado recoger, apagar luces y conectar la alarma. Estaba seguro de que vendrían. Ella se lo había anunciado el día antes con un “hasta mañana”.

La chica de las manzanillas. La conocía por las charlas ocasionales en la barra, en que le contaba sus andanzas de investigación en la preparación de su tesis. Siempre llegaba agobiada, atusándose el pelo, y con dolor de barriga por los nervios del día. Pero al poco, con una sonrisa y alguna palabra amable por parte de Luis, se le iban los males y entraba en una zona de confort y relax, pese a estar en uno de los sitios más estresantes por el ruido y el trajín que se traían a un lado de la barra de aluminio, y a la vez, al otro lado, de los más divertidos, por cómo se aderezaba la ensalada del ambiente con risas y charlas en voz alta. En el momento en que le servía la infusión y se cruzaban cuatro palabras se convertía en un pequeño oasis para ambos. Hacía ya algo más de un año que ella había afianzado los viernes tarde como punto de inflexión a la semana, en el que cerraba el trabajo de los días anteriores y repasaba sus apuntes o planificaba la semana entrante. Acostumbraba a venir sola, pero había detectado que el último mes, los viernes, solía acompañarle un hombre de treinta y tantos que bien pudiera pasar por un profesor más, de no ser que como él se los conocía a todos, sabía que no era el caso, por lo que un día, cuando ya llevaban algo de amistad trabada, le espetó:

_ ¿Quién es ese que suele venir contigo a veces?

Le había referido que se trataba de un reputado psicólogo de la zona alta y que le estaba supervisando su trabajo de investigación. Que no había querido quedar en su despacho porque si permanecían allí no pararían de interrumpirles con casos de supuestas “urgencias”, porque, como se conoce, los ricos siempre disponen de la autoridad moral de pasar por encima de las necesidades del resto de los mortales ya que todo lo suyo es siempre es una “urgencia”. Como le cogía de camino de vuelta a casa, no tenía inconveniente en quedar un par o tres de tardes de viernes al mes y supervisar el trabajo que ella iba haciendo. Una voz un tanto autoritaria lo sacó de su ensimismamiento.

_ Perdona, ¿nos pones dos con leche, dos cervezas y un carajillo de anís?

Al girarse Luis vio cinco rostros ávidos de bebida y risas.

_ Pues va a ser que no. La máquina está apagada y estoy a punto de cerrar. Con lo de la huelga apenas hay nadie y cerramos antes. Además, seguro que no tenéis prisa y os vais a alargar.
_ Pues vaya, sí que estamos listos _ atizó el demandante_. Para que luego digan que si hay crisis y que no se vende…
_ Anda, déjalo _ intervino una de sus compañeras_. Vamos a la ciudad que así alargamos hasta la cena.

Marcharon entre risas y gesticulaciones exageradas. Luis los siguió con la mirada, para asegurarse de que no cambiaban de opinión y regresasen para iniciar allí mismo la primera de las rondas.

_ Gracias _ Musitó inaudible, allí mismo de pie, sujetando un vaso en una mano mientras la otra lo secaba con la bayeta.

Su reloj marcaba las 19.10 h. Debía darse prisa. Ella estaría al caer. Y seguramente le acompañaría el otro. Todo había cambiado tanto en la última semana que apenas se reconocía en el espejo. Él, Luis, de forma autodidacta hacía ya una decena años que se había iniciado en el estudio de lo oculto. Hasta entonces no había tenido ocasión de conocer a ninguna chica a la que le interesara el tema de una forma objetiva, sin ganas de querer llamar la atención o sin que estuviera ya como un cencerro. Por eso la tomó en serio cuando al primer día de conocerla se atrevió a preguntarle si la mala cara era por un examen o por el novio. “Es que estoy haciendo un doctorado y me afecta”, le había dicho. “Pues entonces necesitas mano de santo: ¿manzanilla o poleo-menta?”. A partir de ahí, por las tardes, sus visitas al bar fueron en aumento, en proporción a las charlas mantenidas sobre el tema en particular, generando cierta confianza entre ambos. Incluso, alguno de los nombres y casos que figuraban en el estudio de la tesis habían salido propuestos de su boca en aquellas informales conversaciones. Recordó el día en que ella le espetó:

_ ¿Y tú como sabes tanto de esto?
_ Yo es que tengo una doble vida _ le respondió entre risas mientras faenaba los pedidos que le iban llegando a voces desde la otra punta de la barra_ pero eso es un secreto que sólo sabes tú ahora.

Miró la hoja del calendario y regresó a la realidad. Viernes 25. Esa misma semana, el lunes, Jesús Vicente, se había reunido con él a medio día. Le dijo que tenía que avisarle de algo importante. Le había propuesto fabada asturiana para comer, y Luis no sabía decir que no.
_ No hay tantos casos como te crees en esta zona _ le dijo con la boca llena mientras troceaba un trozo de tocino_. Tu amiga ya está agotando la lista y, tarde o temprano, él se dará cuenta por lo que no permitirá que continúe. Créeme. Está en peligro. La hará desaparecer. A mí me conoce y no me puede ver, pero a ti no. Por eso tienes ventaja. Tendrás que ser fuerte y enfrentarte tu solo.
_ ¿Pero si no estoy preparado aún para hacerlo? _ Le había dicho Luis cabizbajo mirando el plato, al tiempo que su interlocutor plantó los codos sobre el mantel a cuadros sosteniendo tenedor y cuchillo y clavándole la vista severamente.
_ ¿Acaso crees que para hacerlo debes tener un diploma o pasar un examen? _ le replicó al punto. Luego, tras un breve silencio, intentó apaciguarlo._ Escucha, tú me has acompañado ya en los últimos cinco casos. Para esto, ya sabes, sólo has de tener fe en ti mismo. En creer que eres más fuerte que el otro por el mero hecho de tener la condición divina de ser humano y pertenecer a este mundo. El resto sobra. Fe, fe y sólo fe.

Llegaron bajando la escalera. Ella, como siempre, jovial y motivada hablando de lo mucho que había avanzado. A él lo observó de lejos, disimuladamente, amparado por la seguridad de que no le veía los ojos. Sus miradas no debían cruzarse le había advertido Jesús Vicente. Pasó la bayeta por el mostrador y se dirigió a la otra punta de la barra. La más apartada. Como la rutina manda se percató que se dirigían a la mesa del rincón y tomaban asiento. Estiró la punta del pie y sacó a la tarima el maletín de cuero que le pasó su amigo. Contenía los utensilios. Las armas. Pese al momento, y contra todo pronóstico no tenía nervios. Eso le devolvió la confianza. Colocó el pan excedente en un saco de papel, apiló las cajas de botellines en el trastero, barrió el almacenillo y regresó para vaciar el lavavajillas. La voz lo devolvió al presente.

_ ¡Hola Luis!, ¿me pones un suizo con chocolate de ese del 85 por ciento, sin grumos, con nata montada, cacao espolvoreado, canela y un chorro de JB?
_ ¿Y una manzanilla? _ respondió añadiendo una sonrisa.
_ ¡Pues claro!
_ Marchando _ contestó, al tiempo que pensaba “se acerca el momento, ¿estaré preparado?”.

Hace más de 2 años

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Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Interralacionados

Relatos e ideas

Parte de algo más grande. Para crear, montando y desmontando un universo

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Escribes de maravilla. Me gusta mucho el recurso de cambiar de punto de vista en las historias.
Perdóname por las dudas, ¿el 18 era el último viernes del mes? y ¿me voy preparando para una III parte? :)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Así es @Romahou , esta historia va hacer que las agujas del reloj caminen hacia atrás y se desguacen los enfoques narrativos. Seguimos experimentando a ver a donde llegamos.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Sevenfor :)) Aquí intentaré desguazar los puntos de vista al tiempo que iremos retrocediendo, al final ya veremos cómo se dinamitará la historia.
Gracias de nuevo por tus dudas, al mirar el calendario lo situé en este viernes. Cambio a 25 que es el próximo (lo que te diga, un desastre de los números) y ahora resulta que escribo en pasado una historia del futuro. =D

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

..."en pasado una historia del futuro". Mira el lado bueno: ¡se ha vuelto aún más misteriosa! ;)


#21

COBERTURA AGOTADA (III- 17-15 h - ADICTO AL DAÑO)

_ Sentir que el bombardeo de palabras hace arder la piel por las mentiras. Que el cambio que no llega nunca llegará. _ Voz Una_ O que quemas los días como hoguera de San Juan. Es estar metiendo la cabeza en las fauces del león.

_ Las risas locas que despiertan saben a miel por la mañana. La lengua se traba al apretar el mordedor. Las tijeras atadas al libro hacen que dancen sin canción. _Voz dos_ El choque entrevías está a punto de suceder. Subidón. Quizá sea porque no están ciegos, sino perdidos en el dolor.

_ Si calar fuego a la cosecha es un acto de redención, los gusanos que florecen tras la lluvia son rayos de sol. El columpio que da vueltas se quedó vacío. _Voz tres_ El culpable tiene un tic para generar problemas. La cuchara pone rayas en la pared de la cárcel en espera de absolución. Investigación y desarrollo en acto de pensamientos caídos.

_ Las correas que aprietan la camisa no hacen daño. Tres golpes fuertes son la llamada. Vuelve el hombre bala de cañón. _Voz una_ Los riffs en la parte baja del mástil vibran escupiendo velocidad por los sentidos. Demasiado kif en venta.

_ El buzo se quedó sin aire en la botella. El ojo que mira en la obertura inhala éter en exceso. _Voz tres_ Santiguarse. Santiguarse. Santiguarse. Tres veces. La cruz no tiene cuatro clavos. Cuando cuelgas cabeza abajo vuelas sin piloto.

_ Chillan gritándole a un niño que nunca llegará a nada. Los alambiques destilan licor de patata contra el frío. 96 grados serán suficientes para dejar los labios empapados. _ Voz una_ No hay sanación para los de la espuma por la boca.

_ Demolición de bosques de futuro. Dolor como filo oscuro de un cuchillo. _Voz dos.

_ Es una opción. _ Voz una.

_ Coloca mariposas inertes para el despiece de colores. Nos vuelve a llamar. Tres veces.

_ Voz dos_ Quejarse de ser bendecido para leer en los pasillos no tiene perdón.
¿Entramos ya?

_ Está dispuesto. _ Voz una_. Es adicto al daño. ¡Poseámoslo!

Hace más de 2 años

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Sevenfor
Rango11 Nivel 52
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Última intervención lapidaria.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Así es @Sevenfor . Es una palabra que lo invade todo, y sin pedir permiso.


#22

COBERTURA AGOTADA (III- VIERNES 25, 19.36 h).

Vio cómo se alejaba haciendo equilibrios con las tazas, a punto de tirar la manzanilla humeante al suelo. Una última sonrisa le asomó a sus labios. Era la chica perfecta a la que nunca podría alcanzar, pensó, por cuestión de diferencia de clase social. Ella estudiante de familia noble. Él obrero. Aunque quizá en realidad, no la alcanzaría por falta de agallas en quererle entrar a saco algún día, o por sus dudas. Unas agitaciones internas de su cuerpo le provocaron arcadas. Creía que se trataba de nervios, pero, éstas ardían desde lo más profundo de su cuerpo. No podía tratarse de nervios, pues el quemazón y ahora dolor físico lo descartaba. Un descomunal alifafe muscular comenzó a minar su cuerpo. A invadirlo e invalidarlo. Cambió el semblante hacia un rostro severo. Apático. Doliente. Decidió entretener su mente en ignorar la incomodidad y resolvió que ya iba siendo hora de cerrar. Fue a por el mocho y las llaves pensando en la certeza de que si bajaba la persiana ya nadie se atrevería a entrar. En su camino hacia la salida se cruzó con el maletín que le dejó Jesús Vicente y al pasar junto a él le falló la pierna haciendo que se hincara de rodillas, permaneciendo en genuflexión unos instantes mientras aún se aferraba al mocho.

Unas voces internas le asaltaron al cráneo: “mata pronto”, “no esperes”, “llegó la hora”. Distinguió hasta tres tonos distintos. En un momento hasta pensó que se habían solapado. Y al final pudo oír una inquietante risa de labios cerrados. Hurgó en el interior de sus pantalones hasta localizar su móvil en la confianza de que se le hubiera encendido sin querer y estuviera con audio abierto de alguna canción, pero su decepción llegó al punto de dar con la pantalla cerrada en las narices.

Un calvario atravesó su espalda pareciéndole que le arrancaran la médula espinal de cuajo. Sintió que se mareaba y que caía en un vacío oscuro de oquedad. Apenas se daba cuenta de nada y no podía refrenar el intenso afán por levantarse para coger el enorme cuchillo de cocina y dirigirse a donde estaban la doctoranda y el eminente psicólogo de la zona alta. “Ahora están los dos”, “mata, mata, aprovecha”, “mata”. Volvían a sonar las voces que no eran producto ni de esquizofrenia, ni de imaginación. El pensamiento de Luis se sumergía en un pozo de dolor sin fondo y sólo podía visionar sus manos de forma borrosa y convulsa, a dónde se dirigían sus pasos. Saltó la barra desde abajo y se dirigió hacia ellos. No era Luis, sino tres demonios que se exteriorizaban en iracunda jauría, ávidos de sangre y alma de oponente y presa. Las mesas y las sillas saltaban por los aires allá por donde pasaba Luis, pero, contraviniendo cualquier ley física, nada se oía en el bar.

Todo sucedía a espaldas de la chica de las manzanillas, mientras ésta dialogaba grácilmente con su interlocutor. Luis endemoniado parecía irse acercando cada vez más deprisa. Ella sorbía la humeante tisana. A él le cambio el rostro cuando vio lo que se avecinaba.

_ Tendrás que disculparme por lo que voy a tener que hacer ahora _le dijo.

_ ¿Cómo? _fue lo último que ella mencionó.

Con la velocidad de un rayo le lanzó un golpe directo a la boca de forma que le pareció que se le introdujera el puño en el gaznate. Tiró de la chica hacia arriba y ésta salió disparada al techo, tocando sus talones el artesonado y colgando boca abajo su melena. El bar se estaba haciendo añicos, reventando, y, incomprensiblemente nada se oía. Luis endemoniado se abalanzó contra su oponente que aún sostenía en lo alto el puño alzado con un halo verde hasta la chica: la potencia de un alma inocente bien vale una pelea a muerte. Toparon los enemigos. Cuatro contra dos. Tres demonios y Luis contra la chica de las manzanillas y él.

Todo saltó por los aires. Los espejos se resquebrajaron, todas las botellas se hicieron añicos, lo mismo que vasos y platos; los fogones se encendieron de golpe, las tuberías de agua reventaron, los azulejos se partieron, las puertas fueron arrancadas de sus goznes, los armarios desarmados, la poca ropa de servicio de la que disponía el local salió disparada al aire desde los cajones que se abrían y cerraban violentamente, cayendo al suelo ya hecha trizas; los cuadros se derrumbaron, la televisión explotó, un par de manchas oscuras delataron el lugar donde habían residido unos bafles. Sólo un maletín de cuero que estaba en lo alto de la tarima de servicio quedó intacto. En su interior un libro de cánticos y rezos junto con una botella y poco más; en el exterior una etiqueta identificativa con el literal de pertenencia: “Juan Vicente”.

Cuando llegó la policía el panorama fue desolador y dantesco a la vez. En la más absoluta discreción lograron acceder a retirar el cuerpo vivo de una chica elevada, espalda contra techo. Inexplicable. El estado catatónico en el que se encontraba no sirvió de gran ayuda. Sin reconocimiento o referencias, ni antecedentes, no se supo acceder a familia alguna. Pasó algún tiempo ingresada en el hospital hasta su posterior traslado a un sanatorio. Y transcurrieron tres meses y seis días sin interactuar jamás con nadie, hasta que un día alguien vino a visitarla.

_ Hola _le dijo en el espacio reservado como salón de visitas de la institución_ hemos venido a recuperarte. Ahora somos cinco, más fuertes que nunca. Por más que quieras esconderte no lo lograrás.

La brevedad de la visita no pasó desapercibida por el mostrador de control, en el que quedó depositada la identificación de la tarjeta de color rosa.

_ Creíamos que podría tratarse de alguien cercano a la familia _ dijo a la enfermera aquel joven desgarbado de pantalón negro y camisa blanca antes de salir.

En la sala de visitas una joven en silla de ruedas, por primera vez en mucho tiempo, exteriorizaba algo. Dos lágrimas surcaron sus carrillos precipitándose a un pijama azul cielo, como muestra de un botón caído en el zaguán de lo que se avendría por infierno.

Hace más de 2 años

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Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Me ha encantado!! Temática y cómo no, esa forma tuya tan característica de narrar y retorcer la historia.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Tremenda la conjunción de los capítulos y sus diversos puntos de vista

Además, aún no lo creo terminado....

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Me alegra que te haya gustado @Sevenfor. Espero que no haya confundido a mucho personal con esos saltos de tiempo y forma. :)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Gracias @Romahou por observar esa evolcuión convergene de capítulos. Podría seguirse, pero de momento prefiero dejarlo ahí (por ahora),el ledtor que imagine de momento el final

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Quizá la descripción no queda clara @Brando_Ballantine . La idea es que la lanza contra el techo de manera que queda ella colgando horizontalmente.
De momento la coma antes ede colgando no la voy a poner pues con la conjunción "y" creo que ya uno las dos ideas que quería transmitir, pero claro, a lo mejor no queda muy dibujado con las palabras.
Creo, sólo creo, que en los pequeños detalles está la mayoría de respuestas que pueden pasar desapercibidas. Pero por favor, no te cortes y pregunt ya que en ocasiones eliminé frases que sí estaban para imprimir velocidad o rapidez según quisiera desarrollar la historia.
Un saludo! :D

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Efectivamente @Brando_Ballantine, es la descripción del cómo sale disparada.
A mi tmabién me pasa con muchas historias de aquí, que desearía se ahondara más. Que siguiera creciendo. Pero el autor /-a decide a razón de lo imprevisible o lo planificado.
En mi caso, ésta historia, ya ha jugado sus cartas en esta sentada. Salu2!

TinadeLuis
Rango13 Nivel 62
hace más de 2 años

Historias de primera línea. Mantienen en vilo al lector. Buena narrativa. Muy bien @G_Rurba.


#23

EVANESCENTE (I)

Había logrado aparcar tres manzanas más lejos de lo previsto. La cartera de piel le pesaba demasiado y ahora se arrepentía de no haber dejado lo catálogos en el maletero del coche. Pese al frío, sudaba por dentro. Casi corría y las prisas se anunciaban en su semblante y en el zigzagueo de la cola de su bufanda. Un viento gélido se le colaba curioso en la pechera de su blusa, corta de sisa según la moda, entreabierta tres botones, y el abrazo de un abrigo mal llevado que no bastaba para frenar el posible resfriado que cogería antes de llegar al colegio. No quería mirar la hora, pues sabía que llegaba tarde, o demasiado tarde, a la cita con la nueva tutora de Georgina, su retoño de diez años. Aceleró el paso.

Avelina Luzoaga Archeta. Mujer. Treinta y tantos-largos. “Aún guapa y con recursos” era la mirada que tendían la mayoría de los hombres a quienes intentaba vender sus productos. Interesante. Pero en realidad, “madre, comercial y estresada” podría ser el membrete que debería tener su nueva tarjeta de visita, en vez de Delegada Comercial, ante el cambio de compañía que se avecinaba por la absorción de empresas. Sonrió al pensarlo y el vaho blanco vaporizado que se le escapó por la boca dibujó la figura sutil de alguien como si estuviera fumando. ¡Lo que habría dado ella por un cigarrillo en esos momentos! Por una pausa. Por la salvaguarda de un minuto de intimidad continuada donde solo existiera ella y nada más allá de la frontera de su cuerpo. Los tacones la estaban matando. Divisó el colegio al fondo. Llegaba casi un cuarto de hora tarde.

_ En la primera planta. Aula de los “Tiburones”. La está esperando _ dijo atentamente el conserje.

_ Gracias _ contestó con alegría perdiéndose en un repiqueteo de tacones mitigados por la distancia y el eco de las escaleras. Había prisa.

Supo que la última aula era la de los “Tiburones” porque vio al fondo del pasillo a Georgina sentada en una silla.

_ ¡Mamá, has llegado! Pensábamos que te habías olvidado _dijo la niña de coletones.

_ ¡Cómo me iba a olvidar, tesoro! ¡No encontraba aparcamiento! _ El beso breve pero intenso bastó para frenar su desazón. Se relajó totalmente, cerró un botón más la blusa y se dispuso a llamar a la puerta.

_ Te va a encantar Luz, es la mejor maestra del mundo…

_ Adelante _ respondió la voz a la llamada de los nudillos en la puerta.

_ Mil perdones por el retraso _se excusó Avelina_ pero de verás que me costó horrores encontrar aparcamiento y al no haber un parking cercano…

_ No se preocupe. Lo importante es que ya está usted aquí _respondió paciente la profesora_ Georgina, ¿recuerdas que te di permiso para esperar a mamá? _la niña se acercó más aún al abrigo de su madre, rozando la prenda con las coletas y unos ojos bien abiertos miraron a la profesora sin chistar palabra _ Pues ahora ya es hora de que marches a jugar con los demás al patio, porque ya te dije que la entrevista de “mamisopapis” solo se hace con “mamisopapis” y los peques, esta vez no podéis estar.

Marchó sin decir palabra con el semblante algo compungido. Ya desde el marco de la puerta del aula dijo en voz alta:

_ Mami, pero luego nos lo cuentas. ¡eh!

_ Bueno, contaré sólo lo que se pueda contar, ¿verdad?

Se cerró la puerta. El sol entraba a raudales a través de las cristaleras. Adornos navideños. Letras colgadas. Dibujos. Una planta medio pocha. Manualidades. Pilas de libretas. Cuentos. Tres clases diferentes de pizarra, la digital, la de vileda y la clásica de tiza. Ordenador. Proyector. ¡Cuánto había cambiado la escuela desde que ella estudiara! Contempló a la maestra, mientras ésta recogía los cuadernos que estaba corrigiendo.

Luz, tendría aproximadamente su misma edad. Eso, a priori, la reconfortaba causándole buena impresión sin saber por qué. Atendió las explicaciones sobre la conducta de Georgina en el aula, la relación con sus compañeros, el seguimiento individual que le había realizado desde el inicio de curso, los consejos que le daba acerca de cómo centrar y llevar su posible hiperactividad pendiente de diagnóstico, y una larga lista de elogios académicos. Se la veía curtida en su oficio. Su atención redobló totalmente a partir de que oyera la palabra: “sin embargo”.

_ …sin embargo, tengo que decirle que me preocupa que la niña mantenga aún el juego de la hermanita imaginaria.

_ ¿Cómo dice? _ inquirió la madre.

_ Vea estos dibujos y redacciones _le alargó unas cuartillas y láminas _ Como seguramente sabrá por ella, estamos haciendo el proyecto “Conócete” en las asignaturas de medio, plástica y lengua. Todo lo que pinta, redacta o explica es acerca de una hermana imaginaria, de la que no tengo noticia.

_ Es que realmente _ contestó Avelina sin apartar la vista de los hojas que sostenía _ como seguramente usted sabrá ella es hija única, yo madre soltera y vivimos con mi madre en mi piso. Creía que la falta de compañía, y así me lo explicaron en infantil, la llevó a inventar una figura para sustituir a la paterna inexistente. No veo qué de malo hay en ello.

_ En edades inferiores es lo habitual. Ya en ciclo medio suelen quedar vestigios. Pero, ahora, con diez años… y de una forma tan compulsiva… u obsesiva, comienza a ser si no alarmante, preocupante, o cuanto menos digno de atención y estudio.

_ Pero ella saca buenas notas…

_ No hablamos de un tema académico, señora Avelina. Creo que se trata de algo más complejo.

_ En lo que lleva de curso, y ya estamos en diciembre, no me han tenido que llamar de dirección para nada _se apresuró a decir la madre.

_ Sí, lo sé. También me dijeron que desde que ella llegó al colegio, todas las tutoras y tutores que ha tenido Georgina no lograron terminar el curso con ella.

_ Oiga, ¿qué tiene que ver eso con mi hija?

_ Por favor, no se ofenda. No le digo que una rotura de pierna, una depresión, una enfermedad vírica o un accidente, tenga nada que ver con ella. Sí que le quiero decir que esta clase la forman veintidós… y su hija. Es mi responsabilidad velar por todos. No es normal que apenas se relacione con el resto de la clase, ni que continuamente esté hablando en plural. Eso llama en exceso la atención y…

_ Señorita Luz, tomo nota de sus observaciones. Sé que es una niña que en ocasiones puede resultar difícil, pero créame si le digo que la impresión que me estoy llevando de esta entrevista es como si ya la tuvieran etiquetada, por no decir estigmatizada, desde un inicio de curso… por lo que pudiera haber ocurrido en los tres cursos anteriores.

_ ¿Cuándo supo que era zurda?

_ ¿Cómo dice?

_ Verá, creo que puedo ayudarla. Vamos, si me deja _la mano extendida encima de la muñeca de Avelina, sugería comprensión y acompañamiento en el dolor. Las miradas colisionaron. Una tranquilizadora, otra alterada.

_ …

_ Señora Avelina, a veces no oímos lo que nos apetece. Sé que es usted fuerte. Hasta ahora he tenido tres niños de baja: Ismael cayó desde lo alto del tobogán y allí sólo estaba Georgina. Fatim se dio con la cabeza en la fuente y cayó en coma, a su regreso cambió de colegio. Cristina se cortó la yema de los dedos con las cuchillas de un cúter troceado que estaban escondidas en su carpeta archivadora _la mano de Luz seguía cogiendo la de Avelina transmitiendo algo de calor_ Ésta niña aún va con ambas manos vendadas.

_ Oiga…_quiso replicar con un nudo en la garganta_ eso es muy grave…

_ Créame señora Avelina que no es la primera vez que tengo un alumno como su hija _ con la otra mano alzó un pendrive_ lo de Cristina lo tengo aquí grabado. Aunque no es ético dejo conectada la web cam del ordenador en rec cuando salimos al patio por si “desaparecen” cosas; y se puede ver cómo su hija, regresó a clase a los minutos de salir todos, con la excusa de ir a por el bocadillo olvidado en clase, y cómo le bastaron un par de minutos para para preparar la trampa. Seguramente ya lo traía todo planeado y planificado, desde casa. Eso es premeditación señora Avelina. Y es serio.

Por momentos el semblante de Avelina se vino abajo. Los ojos se le vidriaban.

_ Por favor, cálmese un poco. Esté tranquila. Ni dirección, y mucho menos el Consejo Escolar, están informados de lo que sólo yo y usted sabemos.

_ ¿Sabe lo difícil que es cambiar de ciudad y trabajo cada tres años?

_ La entiendo perfectamente, Avelina, _dejó el pen drive de color verde encima de la mesa y cogió sus manos entre las suyas_ Creo que puedo ayudarla, pero antes deberá ayudarme a completar mi puzle mental. ¿Desde cuándo sabe que es zurda su hija?

_ Marchamos del primer colegio porque en una excursión de P-4 se extravió una niña por unos montes. De los dos últimos fue ella misma quien me lo pidió. ¿Decía? Ah sí, lo de ser zurda. Que recuerde, Georgina, es zurda desde siempre.

_ ¿Y desde cuándo surge la figura de la “hermanita”?

_ Prácticamente desde que comenzó a hablar. De hecho, sus primeras palabras, no fueron mamá, ni papá, sino “tata”, según me refirió mi madre, que fue la primera persona que la oyó hablar. Ese día no se entendía nada de lo que chapurreaba, pero “tata” estaba presente cada dos por tres.

_ ¿Sabe si su embarazo fue de gemelos?

_ Ya le dije que es hija única.

(.....................................................Continúa en la siguiente caja)

Hace más de 2 años

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Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Las echabamos de menos! Me olvidé por completo de lo negro que esconde y creí estar en una escena de recogida de notas escolares por las vacaciones de Navidad, así luego, el cambio que vino fue mayor. Narrado con mimo y soltura. ;)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Se intenta @Sevenfor, al menos el mimo. Si transporta al momento ya me contento. La falta de tiempo hace que no pula cuanto quiero. Salu2!


#24

EVANESCENTE (II) --->>>>>>>>>>>>Continuación de la caja anterior)

_ Sí, pero ¿sabe si esperaba gemelos y al final llegó uno? ¿O si tiene parientes que tengan gemelos?

_ El padre de Georgina tenía tíos gemelos. No sé si le ayuda en algo. ¿Pero por qué lo de los gemelos?

El lazo de manos se deshizo. Avelina pensó en el posible rímel corrido y rebuscó unos clínex en su maletín. Luz levantó la tapa del portátil y tecleó.

_ Creo, señora Avelina, que el caso de su hija es especial. _Mostró una página web _He consultado el tema con una amiga psicóloga y he configurado una explicación posiblemente razonable en su primera parte.

_ ¿Primera parte? No creo que la historia de mi hija sea de capítulos. Esto no es una película.

_ Verá _ignoró la ironía_ hay ocasiones en que al inicio del embarazo, en las primeras semanas, quinta o sexta, sino antes, se ha podido descubrir que en ecografías se observan dos o más embriones y la madre cree estar esperando gemelos o trillizos porque así se lo informan. No obstante, en multitud de ocasiones, con posterioridad sólo queda un embrión fecundado. El otro desaparece.

Ahora Avelina escuchaba con atención. Las palabras de la maestra parecían estar basadas en datos científicos. No apartaba la vista de la pantalla del portátil por el que hacía discurrir la profesora, a la par de que estaba hablando, una secuencia de imágenes en power point.

_ Sin embargo yo no me hice la primera ecografía hasta muy tarde, pues me negaba a pensar que por un desliz me hubiera podido quedar embarazada. Pero oiga, ¿qué tiene que ver con que si es zurda o no?

_ Ahora se lo aclaro. Por favor, déjeme continuar _el tono docto no permitía interrupción alguna_ Lo que le dije antes se conoce como “el gemelo evanescente”. A ciencia cierta no se sabe por qué desaparece. Hay quienes creen que es un mecanismo de autodefensa del propio cuerpo de la madre ante un posible embarazo de riesgo, otros llegan a apuntar a una reacción natural ante un puro instinto de supervivencia. De hecho lo que se conoce por gemelo espejo es producto de lo que pudiera ser un gemelo evanescente pero terminado de desarrollar.

_ ¿Gemelo espejo?

_ En los primeros días de fecundación del óvulo se determinan los hemisferios cerebrales, de donde se sacará si seremos zurdos o diestros…

_ O ambidiestros, ¡como yo!

_ … al margen de otras configuraciones. La división del óvulo suele ocurrir antes, _la maestra se explicaba con precisión_ no obstante hay ocasiones en que surge el otro óvulo duplicado, una vez que se ha producido la determinación de si es zurdo o no. El nuevo óvulo actúa como espejo del primero. De ahí el nombre de gemelo espejo.

_ ¿Y lo de ser zurda o no?

_ Pues está claro que … _tragó saliva_ … uno de los dos queda y el otro desaparece.
_ Señorita Luz, soy racional, no creyente, y las cosas no desaparecen porque sí. Siempre hay una explicación.

_ Por supuesto, señora Avelina, yo también lo creo así _hizo una breve pausa y prosiguió_ El que desaparece puede ser absorbido por la otra bolsa, o expulsado con parte de la placenta, en un proceso muy parecido al que se puede dar en una pérdida fetal con sangrado.

La cabeza de Avelina daba vueltas. Cerró los párpados. Se aturullaba. Pero aun así podía recordar. La falta primera. El sangrado. La consulta. La noticia. Embarazada de poco… Había pasado bastante tiempo. Pero no se olvidaba. De nuevo abrió los ojos. El rostro de Luz reflejaba emoción y sinceridad a raudales. No era queja. Era compartir una confidencia. Algo que había intuido pero que nunca se atrevió a hablar de ello con nadie. Pero había más. Volvió a cogerle las muñecas en señal de acompañamiento.

_ Hace dos cursos, en otro colegio, tuve un caso de un alumno, ¿cómo le diría? especial.

_ ¿Similar a Georgina?

_ Para nada. Se llama Rael. El chico dominaba cualquier lengua sin que nadie se la hubiera podido enseñar. Lo derivé a un centro en donde trabaja una amiga mía, Marta, que profundizan en las posibilidades de estos chicos “especiales”. Hace poco quedé con ella. Le expliqué los sucesos y el caso de su hija. Se interesó. Me facilitó esta tarjeta _deshizo nuevamente el lazo de sus manos y del primer cajón de la mesa sacó una tarjeta que deslizó hacia Avelina dejándola al lado del lápiz de memoria color verde_ por si usted deseara llevarla al centro para un posible diagnóstico.

_ Gracias. No creo que sea necesario, pero la cogeré por si alguna vez requiero de los servicios _ la guardó en el bolso. El pen drive siguió la mesa_ ¿es gratis la consulta?

_Totalmente. Consulta, asesoramiento y seguimiento.

_ Lo pensaré.

La conversación se alargó no más allá de lo previsto. Luz la acompañó hasta el patio. Pocos alumnos se habían quedado en el comedor aquel último día antes de vacaciones. Jugaban, charlaban, se perseguían. Al fondo, bajo el columpio se escondía Georgina. Disfrutaba ver a su madre cómo la buscaba con la mirada por el patio, y a Luz cómo lo hacía en dirección opuesta. Al final salió de su escondite corriendo hacia ellas.

_ ¡Pero si estamos aquí! ¿es que no nos veis?

Avelina abrazó a su hija. Luz las miraba sonriente. Se diría que ambas, madre y maestra resplandecían. Se agachó a la altura de la niña y la besó en la mejilla.

_ Que pases muy buenas fiestas, y recuerda portarte bien.

_ ¡Lo haremos Luz!

Avelina estrechó la mano de la maestra en señal de despedida. Al retirarla notó el tacto frío de algo metálico en la palma de la mano. Se quedó mirando la memoria USB color verde que le mostró en el aula.

_ Prefiero que lo guarde usted _mencionó Luz sombríamente_ Gracias por venir y que pasen Felices Fiestas.

En otras circunstancias podrían haber llegado a ser buenas amigas Las dos miradas se dijeron mutuamente aquello que no salió de sus labios. Madre e hija se alejaban a la salida. La maestra tosió levemente en un pañuelo de papel. Deseaba que no se le reprodujera de nuevo la pulmonía mal curada. El costado le hacía daño.

Comenzaba a nevar copiosamente.

(FIN. caja #24. Día 24. Frío)

Hace más de 2 años

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NoraCiliaste
Rango8 Nivel 39
hace más de 2 años

Me ha encantado, @G_Rurba ! Una narración muy cuidada que se hace tremendamente realista. Gracias por regalarnos esta lectura, amena e idónea para estas fechas. Un saludo :)

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Duele a medida que avanza

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Mientras duela sabemos que vivimos @Romahou =D
Buenas Fiestas amigo !

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Por si no se sabía, ¡me declaro fan de la luna negra y sus cuentos!, que se descubren, enlazan y dejan intranquilo al lector. En este caso, por parecer más real que ninguno, gracias a esos aportes de biología y psicología. Felices fiestas :)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Efectivamente @Brando_Ballantine. A estas altura del camino, comenzaremos a tejer y entretejer personajes e historias. Vamos jugar! ;)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Jajajaja , gracias @Sevenfor . Como le decía a @Brando_Ballantine ahora intentaré hacer algo de triple salto y caer haciendo el pino sin romperme la cabeza. Ya veremos como sale =D Vamos a jugar!
Felices Fiestas a ti también ;)

TinadeLuis
Rango13 Nivel 62
hace más de 2 años

¡Estupendo relato!, @G_Rurba. A medida que avanza, engancha más. No hay mejor baremo para una lectura que el deseo de seguir.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Me alegra cantidad lo que dices @TinadeLuis . Muchas gracias, es todo un elogio :))


#25

INVESTIGADOR (I)

El trabajo apilado encima de la mesa pendiente de revisión no me tranquilizaba en absoluto. No obstante, en el fondo, una extraña sensación que afloraba desde lo más íntimo de mí, permitía sentirme a gusto conmigo mismo al desembuchar un único pensamiento: “lo sé, hay mucho por hacer, pero controlo”.

Eran las cinco de la tarde. Llevaba diez trabajando sin descanso. Sólo para un pequeño bocata y un vaso de vino. El impertinente teléfono no paraba de sonar desde el mediodía. La escena se repetía: levantaba una ceja, apartaba la vista de la pantalla del ordenador un instante, miraba el identificador de llamadas, y al no tenerlo agendado decía: “¿otra vez tú? ¿es que no sabes que los autónomos también tenemos derecho a vacaciones de Navidad? ¡Llama el año próximo!” Y luego, cuando paraba la melodía de llamada me carcajeaba y decía “aprenderás. ¡Como todos han aprendido! Cada cosa a su momento”. Al finalizar de reír, fue cuando entró Abril en el despacho.

La melena pelirroja y sus hermosas curvas alegraban lo modesto y austero del habitáculo. Estaba, como en la mayor parte de los días impresionante. Creía que después de tantas relaciones había dado con la que de verdad sería la auténtica. Lista, con carácter, comprensiva, a ratos amante, a ratos amiga y compañera de trabajo. Creo que fue el primer ángel que se encargó de entenderme. Y eso ya era mucho. Dichoso yo, dichosa ella y feliz el mundo.

_ Ostras, tú, que frío. ¿Eh? Vaya paseíto me he dado para enviar los certificados atrasados de marras.

_ Pues aquí no se nota _contesté sin apartar la vista.

_ Aún no sé cómo es que no te has enterado que el correo electrónico sirve para enviar al momento tanto los informes como las facturas.

_ Sabes igual que yo que no me fío. Que el electrónico es susceptible de ser abierto o violado por alguien que no es el destinatario y que aquí hacemos las cosas a la vieja escuela: se conoce al cliente en persona, se personaliza el caso, se gestiona y se envía informe y factura, de manera _deje de teclear para prestar atención a sus ojazos verdes_ que cuando el cliente recibe el correo ya está satisfecho y paga al momento, además de recomendarnos.

_ Pero es que si lo hiciésemos como te digo … quizás tendríamos más tiempo para nosotros y …

De nuevo la melodía del teléfono invadió la sala.

_ No lo coj…

_ Buenas tardes, Jorge Teviste Investigadores ¿en qué podemos ayudarle?

Le hice señas para que cortara, pero ella con una sonrisa seguía atendiendo a la llamada. Reconocí al cansino del día que no quise atender.

_ ¡Oh! Por supuesto que recordará su caso señor Braulio _desde luego que ella se lo pasaba pipa. Mientras le hacía gestos para indicarle de que yo no estaba, ella seguía sonriendo y pasándoselo bien atendiendo a su interlocutor.

_ El señor Teviste acaba de llegar ahora… _ con el canto de la mano hacía ver que se partía el pecho _ … será un placer pasarle la llamada.

Tapó el auricular y me acercó el inalámbrico. “¡Traidora!” le susurré, “¡Te la debía por el frío que me has hecho pasar con tus recaditos!”, respondió ella zorronamente.

_ …Hola señor Braulio… vale, nada de señor… por supuesto que recuerdo su planteamiento del caso…y los pormenores… no, no es eso, es que con el cúmulo de cierre de año no he tenido tiempo de llevar al día el correo electrónico… pues sí que es cierto que el año se acaba en breve… y claro, usted, necesita la confirmación… Sí, sí, en las Urdes, lo recuerdo… _en la cara de Abril comenzaba a desdibujarse la sonrisa_ claro, claro, no pase cuidado que la seriedad, tal y como le dije es nuestro carta de presentación… _ahora era ella la que gesticulizaba con las manos un mar de nones_ …pues lo cierto es que lo tenemos complicado… _alcé la voz para que Abril me escuchara desde el rincón del despacho donde se había ido a refugiar_ no crea que se trata de dinero la decisión a tomar_ volví a envalontonarla más aún_ …ni que pagar tres veces lo acordado más la gratificación de la que me habla sea determinante… _ entiendo que no es un tema de dinero y que no tiene precio la resolución… así es… sí, sí, por supuesto… no acostumbramos a hacerlo así pero siendo el caso de vida o muerte como me dijo y que afectaba a todo el vecindario… pues creo que le estoy diciendo que sí… _la cara de Abril mostró enojo en alto grado, tan incómodo me preferí darle la espalda… _ … le entiendo perfectamente…con una cama bastará… gracias… así pues hasta mañana… de acuerdo, Braulio.

_ No te lo vas a creer… _la pila de folios escritos arrojados contra mi cara cortó de cuajo mi intento de anuncio de noticias.

_ ¡Dijiste que nos iríamos bien lejos de vacaciones hasta agotar el depósito del coche y encontrar un sitio en donde desconectar!

_ Lo sé, lo sé. Pero ahora se ha complicado. Este hombre ya lo teníamos apalabrado en estudio desde hacía dos meses. _Intenté que entrara en razones mercantiles y excusas baratas_ Ambos creímos que al no tener noticias se había olvidado del asunto, pero parece ser que Braulio, no se olvidó de nosotros, y ha estado llamando todo el día. Ahora entro en internet y te cojo un vuelo a la ciudad que quieras…

_ ¡Y una mierda! ¡Voy contigo! ¿Crees que voy a ir a buscar a Papá Nöel yo sola por ahí?

_ ¿Qué estás diciendo?

_ Que voy.

_A un pueblo perdido en los montes de las Urdes, en donde el aburrimiento se personifica?

_ Al menos tengo la posibilidad de encontrar la Navidad bajo las sábanas.

_ Pero Cielo, yo voy a trabajar, no a esquiar ni a pasarlo bien…

_ Eso ya lo sé. Pero donde vayas, voy. Y me debes una.

Así era ella. Uno cuando negocia con alguien cree que al menos puede dar su opinión. Pero cuando hablaba con ella, con aquel rostro tan severo, uno se sentía como Zambia negociando con EE.UU. y qué decir tiene que uno, servidor, era Zambia.

_ Escucha, Abril, yo te quiero, y de verdad, me alegra que vengas, pero es que este caso…no sé… me da mal fario. Braulio me preguntó si portaba armas y…

_ ¿Y?

_... también me dijo que podía ponerse feo _Sus ojos verdes me petrificaban _ Habló de desapariciones...

_ Si pensabas ir solo ya ibas a desaparecer de mi durante unos días, así que lo mejor será que yo aparezca ante ti en esos mismos días _contesto intentando arrancar una sonrisa.

_ Venga, vamos a cerrar. Ya no corre prisa el envío de lo atrasado para cobrar. El amigo Braulio promete pagar mañana el monto y una gratificación una vez cerrado el caso.

_ ¿Hace marisquería o pizza? _inquirió con encanto.

_ Como hoy es 28 mejor marisco así hoy reímos y si Braulio nos tomó el pelo ya nos habremos llevado por delante el capricho.

Cerramos el chiringuito y enfilamos hacia el centro. Hacía mucho frío y más que iba a hacer. Ella me iba nombrando nombres de locales y yo le sonreía. Pero mi cabeza estaba en el tono de la conversación con Braulio. Poca broma con la gente que es seria de narices y que tantas veces insiste para que le cojas el teléfono. Alguien que se viste cada día por los pies y que te habla de peligros y gente que desaparece no es para tomarla a chanza, o menospreciar sus advertencias.

_ ¡Pues, Cariño, vamos a este que lo tenemos al lado! _ exclamé mirando a Abril mientras la sujetaba con más fuerza su brazo para que notara mi acercamiento.

El marisco sentó bien. La noche fue larga. En la maleta o justo. Añadí el portátil, la ficha de expediente y por equipaje a Abril y sus redes sociales a parte de lo justo en cigarrillos. Depósito lleno y nacional-5 por delante. Diez horas hasta Urdes, viento, hielo, nieve y frío por paisaje y la banda sonora de lo CD’s. Los puertos pendientes de cerrarse y el día que se apaga. Antes de llegar a los túneles divisé un Audi en la cuneta. Creí ver una sombra que se movía en su interior así que paré posicionando los cuatro intermitentes.

_ ¿A dónde vas? _preguntó curiosa.

_ Creo que hay alguien en el coche. Miraré un momento a ver si necesitan ayuda.
Me acerqué al vehículo. Aparté la nieve acumulada en la ventana y el parabrisas, pero apenas podía discernir nada de lo que adentro se veía. Falsa visión, quizá las luces de mi coche proyectaron una sombra que hizo que me confundiera. Al girarme me encontré con un perro. Su rostro asomaba bondad y desconsuelo.

_ ¿Qué haces tú aquí? ¿Y tu amo?

Los lametones a mis manos me dieron su bienvenida. Aún quedaba un trecho para llegar al pueblo. Abril bajó del coche y en éstas que el perro se nos coló dentro. Modosito se subió atrás.

_ Pobrecillo, o está abandonado o se ha perdido. Está empapado _me anunciaba Abril los pasos a seguir, mientras me subía de nuevo al auto._ No podemos dejarlo aquí tirado.
_ Bien parece que no tiene al dueño por aquí. Aunque no creo que esté abandonado. Lleva collar, mira a ver si encuentras un teléfono del dueño.

Abril rebuscó en su cuello. El animal zalamero no paraba de adorarla. En parte el perro me recordó a mi cuando le mendigaba un beso de reconciliación.

_ ¡Lleva una chapa! Da la luz de dentro.

_ ¿Y pone algo?

_ No lleva teléfono, pero pone un nombre que está algo gastado. Déjame ver: PU…F… no, espera, PU…K…I, eso es pone su nombre ¡PUKI!

_ ¡Pues bienvenido a bordo PUKI!, espero que no tengas hambre porque aún queda un trozo.

El perro se recostó en el asiento de atrás. Metí primera, patinaron las ruedas traseras y enderecé para seguir la ruta. Al poco de pasar al Audi, más adelante, en el arcén, unas manchas rojas sobre la nieve y un plumaje negro me informaron de que un mirlo, o cuervo, o grajo había finiquitado sus días. Proseguimos la marcha. ¡Lo que hubiera dado por un cocido calentito en esos gélidos momentos!

(Fin de la primera parte).

Hace más de 2 años

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Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Las Urdes

Qué recuerdos
Qué lugar de misterios, sucesos y secretos

Promete

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 2 años

Ahí está, se empieza a ver parcial el... ¡Eclipse de Luna Negra! :D Es una suerte que sea lunar así no habrá excusas para no continuar la lectura. Genial.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

jejeje, @Romahou ya contarás esos recuerdos que creo serán con "H-", porque supongo que te referiarás a las extremeñas ¿no? , si es que se pueden contar claro, en este relatito preferí zamparme la H inicial para alejarme de posibles e incómodas coincidencias ;)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 2 años

Algo se intuye @Sevenfor , lo bueno es que parte de esta historia la envié para la revista así que de momento iremos poco a poco para deleitarnos del paisaje. Me alegra que guste =D

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 2 años

Se reconoce la zona @G_Rurba

Estuve por allí en su momento.

Y sigo aquellos y estos supuestos sucesos paranormales

Un poco de todo, para variar


#26

FACTÓTUM I (INVESTIGADOR II)
Dicen que aquel solsticio fue el más rudo y frío de cuántos recordaban los ancianos, e incluso, los abuelos de éstos si es que pudiesen hablar.
Glaciaba. Aquel diciembre caían copos a millares y una densa cortina teñía de gris el cielo, como si se extendiera una enorme sábana apolillada de recuerdos sobre el rostro de los muertos. La nieve bajaba en cascadas de intervalos. Mansa y rauda se posaba sobre la tierra elevándose a palmos y atusando de canas los claros de hierba, árboles, aceras y tejados de aquel pueblecito que ya comenzaba a encalarse de invierno.

Allí, en donde podría ser una presunta casa rural, pero que no lo era, dos figuras colisionaban, otra vez, en lo cotidiano. Yo, camiseta, jeans, botas de montaña; desde la cama tomaba notas con el frenesí de quien conoce que está elaborando algo grande sobre la pantalla. Ella, roca batiente de olas, gorro, bufanda, chaquetón y bolso; rellena de orgullo herido, se disponía a golpear verbalmente desde el quicio de la puerta. De nuevo la privacidad saltando por los aires y la creatividad ajustando el nudo de la soga.

_ Dime, ¿si escribes es porque te gusta o porque lo necesitas? _vestía incomodidad por no levantar mis ojos mientras me hablaba.

_ No sé a qué viene esto ahora _disimulaba indiferencia ante el ataque que se avecinaba_ para nada tiene que ver la pregunta con lo que me estabas diciendo.

_ ¿Ah, sí? Ya, pero es que lo que te estaba diciendo _contratacaba_ parece que no te interesa en absoluto.

_ ¡Pues ya ves! _mis manos frenaron en seco sobre el teclado y cargué en contrataque _ te equivocaste de nuevo, para no variar.

_ Eres terrible, malnacido,… egocéntrico… _ los ojos de loba y la boca se disponían para morder con rabia el rencor almacenado ¬_ … ¡hijoputa y traidor!

_ Bueno, es verdad. No soy lo que se dice un animal en peligro de extinción, pero sí, _ intenté rebajar la tensión cerrando la tapa del netbook_ menos mentar a mi madre, el resto es cierto.

_ Entonces dime, responde, habla, ¿vienes o te quedas? _ preguntó, más por abandonar el cuarto con migas de paz que por saciar su curiosidad. La decisión ya la tenía en letra impresa en un billete de autobús de vuelta a casa que descansaba en el bolsillo de su abrigo.

_ Te lo dije _ mi cabeza alzada desde la cama le propinó el golpe de efecto que no alcanzaba a dar mi puño intelectual_ venimos aquí, a este pueblo de las Urdes, a trabajar y no precisamente a buscar a Papá Nöel como esperabas. Ya te dije que sería mejor que te quedaras en la ciudad, que esto no estaba hecho para ti.

_ ¡Cabrón! _ el golpe en la puerta zanjaba la discusión y la duda: no volvería; a lo sumo, si lo hacía, recogería sus cosas en el piso de la ciudad, y a ser posible mientras yo no estuviera allí.

_ Soy _rubriqué.

E iban trece. Ya era una costumbre hecha mal hábito. Siempre se repetía. Encuentro casual, primera cita, creencia de lo imposible, ensayo, error y vuelta a probar. Tiempo estimado de recorrido: no más de trece meses. En el fondo tenía(-mos) suerte, jamás habían niños de por medio y de las heridas y cicatrices aprendíamos ambos, la X y la Y. Con el tiempo y el azar de por medio, la vida me premiaba con nuevas coincidencias: un hiper, la gasolinera, en la cola del cine, algún antro de fiesta … Las volvía a ver reír junto a otro, y en una ocasión con una otra, pero feliz, lo que se podía decir feliz, jamás volví a verlas con sus rostros rosicler abrazadas a las ganas de vivir como lo estuvieron conmigo.

Abrí de nuevo el portátil y el reloj me escupió las 16.40. Había tiempo de por medio. Por fin me sentía libre de nuevo. A las 17 h ya habría salido el autobús y la tendría lejos del tinglado. Recuperé mis notas, intenté concentrarme de nuevo y releí de nuevo lo escrito:

“… según refirió Braulio, en teoría hoy comenzaría el pitote irrefrenable: como en los últimos años, una muchedumbre incontenible invadiría el pueblo.
Todos, hasta los más niños, dirían que son familia lejana de tal o cual. Llegarían poco antes de las fiestas desde los rincones más apartados del país. Explicarían, como en otras ocasiones las mismas anécdotas conocidas e historias familiares. Sin lugar a dudas darían referencias de lindes de campos y parientes Cotilleos dados como ciertos, lazos de amistad inquebrantables y recuerdos de infancia. Efemérides sociales de poca monta revestidas con todo lujo de detalles. Pero todo será mentira. No habrán existido jamás de los jamases y los figurantes-forasteros jugarán, una vez más, sus cartas en una partida de la que se desconoce cuáles eransonseríanserán las reglas del juego. Y va para un lustro que la escena se repite por días. Cada vez con más gente, para luego marchar dejando solo motas de recuerdo en la memoria de quienes quedan en la villa.
En estos momentos, a ciencia cierta únicamente subsisten durante todo el año en el pueblo doce familias, la mayoría más allá de lo sexagenario, y de ellas únicamente seis personas pasan rondando de corto la cuarentena.
La intervención sobre el terreno se realiza a petición del propio Braulio y su esposa, “la Brusca”, que es ciega. Hace una semana que nos afincamos en la casa abandonada de uno de sus hermanos y de momento nadie ha venido por estos lares. Mis reservas y suspicacia las dejaré para dar el paseo de las seis de la tardenoche”.

Tecleé: guardar, guardar como, extensión .docx, informe3, carpeta Factotum. Apagué el ordenador. Tenía mis dudas acerca de lo que podría encontrarme, pero lo cierto es que ahí estaba, anclado en un pueblo en medio de la nada, cual baliza intermitente, a la espera de acontecimientos. Por fin Abril se había ido, de manera que tenía libertad de movimientos para hacer cuanto fuera necesario a fin de esclarecer qué diantres pasaría en el pueblo. Cogí la cazadora y salí dirección a la casa de Braulio. Cuando llegué no tardó en espetarme:

_ Oye tú, tu novia se ha marchado acatarrada en el autobús de las seis _ con aire de sorpresa y olor de café entre las manos por la taza que tendía.

_ Ni ya es novia, ni tenía resfriado _ impasible_ ¿Han subido todos al autocar? ¿Nos hemos quedado realmente solos?

_ “La Brusca” dice que no sube, que ella es ciega y nada se le perdió en Madrid. El resto, “los Liandres”, “Cejuntos”, “Porquerizas”,… en fin todos, subieron ilusionados por el viaje regalo de fin de semana.

Braulio era, y es, el médico del pueblo. Hijo pródigo que regresó a acabar su carrera profesional y sus días en el pueblo de sus padresabuelosbisabuelostatarabuelosantepasadosyancestros, porque creía que así debía hacerlo. Como hombre de ciencia le desconcertaba el hecho de que en los últimos años se multiplicaran forasteros amigables, que de resultas decían estar vinculados con los aldeanos de por vida. No le encajaba que, pese a las diferencia de edades, todos se conocieran entre ellos. Ni que ninguno de los lugareños pudiera dar razón o cuenta o recuerdo de que lo que ellos decían fuera cierto. El día en que, hace un año, llegó una familia de aspecto maliense diciendo que eran parientes de Eladio, el de la Genoveva”, su mujer le dijo:

_ Aquí está pasando algo raro. ¡Si lo veo hasta yo!

Fue entonces, me dijo en nuestra primera cita, cuando dedicó un tiempo a buscar ayuda hasta dar con mi dirección; según él porque le gustó la presentación que tenía en mi página web:

Jorge Teviste Alaciarse.
Investigador privado y periodista.
Su historia no puede pasar inadvertida.

(Fin de la primera parte de Factotum).

Hace alrededor de 2 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 2 años

Esta caja corresponde a un relato aparecido en la revista Sttorybox de Navidades 2016_17.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace alrededor de 2 años

Y no pasa inadvertida

Vaya trasfondo....

NoraCiliaste
Rango8 Nivel 39
hace alrededor de 2 años

Había ganas de leerte de nuevo, @G_Rurba , y la vuelta no decepciona! Otro relato que promete... :)

Arendar
Rango12 Nivel 55
hace alrededor de 2 años

Me sumo a la lectura de esta última historia, @G_Rurba. Me interesa saber qué saldrá de todo el asunto. Por cierto, ¿el uso del "guion bajo" para los diálogos es por algo en especial? A la vista, diría que obstruye un poco la lectura. Saludos, compañero.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace alrededor de 2 años

Gracias @Arendar! esepro no defraudar.
El guión bajo se lo debo a un comentario de un amigo de estos lares, @monjedelapaz, que hizo un símil indicando que lo utilizaba porque escribía de manera profunda, o algo similar. Al final derivó en seña propia de identidad de mis escritos, y ahora ya no lo puedo dejar =D

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 2 años

Como dice @Romahou , es imposible que pase desapercibido en la revista, por su narrativa elaborada a tempo fluido, por la temática y porque engancha :)


#27

II
El fuego de la sala era un abrazo amigo y el crepitar de la leña de encina tarareaba un hermoso soliloquio monocorde. Al silencio de la taberna regentada por Braulio también le arropaban los sonidos del trajín que traía la mecedora de “la Brusca”, que estaba en un rescoldo de la cocina y los choques de platos contra la pica que Braulio provocaba al enjabonarlos. Mi mano se entretenía en dar vueltas al azucarillo vertido al café y mi mirada absorta en la crema me transportaba en vagón de torrefacto bajo la nariz, de izquierda a derecha, por los pasillos de la memoria. Retomaba aquellos días en que Braulio contrató definitivamente mis servicios en octubre, con un suculento pago por adelantado que acepté a ojos cerrados y sin inconveniente en firmarle el anexo de contrato por el que me obligaba a que, de no personarme en las fechas acordadas para la labor de campo, debería indemnizarle con el doble de su paga y señal. Sorbí dos tragos y me acerqué al televisor que me incordiaba dando salto de canales sin sintonizar.

_ Braulio, ¡esto no pita!
_ ¿No? _respondió desde detrás del tabique que separaba la cocina de la cantina._ Debe ser cosa de la tormenta. Ayer ya dijeron que estaríamos aislados y con cortes de suministros casi todo el día porque se avecinaba una gorda.
_ Oye, pues igual no vienen.
_ ¿Quiénes?
_ Ellos, ya sabes.
_ Cuando hay un empeño de cinco años, ten tú por seguro que el empeño continúa en el sexto. Mira, Jorge, ya sólo quedamos diez familias viviendo en el pueblo todo el año. Ahora mismo nueve las hemos enviado para Madrid. Como tú mismo dijiste cuando planeamos la operativa: el factor sorpresa es lo que cuenta.
Yo no recordaba que hubiera dicho esas palabras, pero si él lo decía… Además me vino a la cabeza la última mirada vidriosa cargada de odio por parte de Abril, desde el quicio de la puerta antes de marchar. Su recuerdo me incomodaba.
_ Voy a dar una vuelta _dije, con ánimo de abandonar silencios embarazosos.
_ ¡Eh, quieto parao! Antes de salir te llevas esto _ y oí como cortaba el agua de cuajo y se movían sus botas encima del parqué al tiempo que rebuscaba por armarios y cajones.
Paño de cocina a cuadros al hombro, dedos semimojados y sus palmas que ofrecían, como antesala de su sonrisa, una Star de los noventa con caja de balas incluida.
_ Braulio, yo ya te dije que de armas nada…
_ Esto te lo llevas y no se habla más _el tono sin ambages no admitía réplica_. Te recuerdo que cada vez que vienen los forasteros desaparecen en torno a cuatro familias de las nuestras, para que al año siguiente vengan los “parientes” de los desaparecidos a recordarnos sus anécdotas. Pero, ¿dónde están? Desde que tengo memoria, jamás nadie marchó de esta villa para desaparecer sin dejar rastro y enviar recaderos de recuerdos una vez vencido el año. Así que esto, te lo llevas.
Eché la caja en el bolsillo de la cazadora y la pistola a la parte trasera, ceñida al cinto y hundida entre tejano y calzones. Al cerrar la puerta oí aún que me gritaba: “¡Ojo no te pegues un tiro en el culo, que está cargada!”.
El aire gélido y el cielo presagiaban nieve a raudales. Si el autocar de la mañana no había regresado ya era porque con seguridad estaría circulando por la autopista dirección Madrid, y allí estaría Abril. Decidí ascender a lo alto del pueblo en donde estaba la iglesia con su pequeño camposanto y que ofrecía un lugar de observación idóneo para controlar las dos carreteras que unían al pueblo. Encendí un cigarrillo y aspiré la bendita calada que me recordaba que iba muriendo un poco más cada día, por lo que con seguridad sabía que estaba vivo. Los copos que al principio flotaban iban tomando cada vez más unas dimensiones mayores y por minutos su volumen crecía rápidamente de manera que ocultaban las montañas vecinas. Las callejas estaban desiertas. El aspecto era sobrecogedor.
Al pronto, un cuerpo escuálido se coló entre mis piernas y un firme rabo golpeó mi pantalón llevándome un susto de muerte. ¡Un perro!
_ ¡Joder, qué susto! ¿De dónde sales tú?
Era un perro cazador de color gris moteado con manchas negras. Su mirada lastimera más que de hambruna parecía implorar compañía. Acerqué mi mano para acariciarle la cabeza y de manera simpática se arrambó aún más. Le froté el entrecejo y la parte posterior del cráneo. El animal cerraba los ojillos dando muestra de confortabilidad. Mis manos bajaron por su cuello hasta toparse con un roñoso collar del que colgaba una chapa grabada.
_ Ipuk, bonito nombre _ le dije. ¿Se fueron tus amos a Madrid y te dejaron aquí? Anda, vamos a dar una vuelta.

Hace más de 1 año

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Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 1 año

Me alegra ver continuación del eclipse lunar! :) He esperado a tener menos ahogo para rebobinar un poco y disfrutarla detenidamente. Me despista lo último, ¿no recuerda haber llevado al perro en su coche o realmente no pasó? (En investigador I) Seguiré leyendo e investigando.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

Genial @Sevenfor ! muy bien visto. Serías/Eres una muy buena investigadora (empiezo a tener dudas que no lo seas realmente). Puki sale en caja #8, luego reaparece en Investigador I. La idea era que el perro representara al Mal y ejerciera el poder de no ser reconocido. Esa lectura inferencia quizá sólo la tenga yo en mi cabeza. Así que lo resuelvo ahora mismo y le cambio el nombre al perro =D. Si salen más perros con la misma descripción física, iré jugando con las letras =D

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 1 año

Entiendo por dónde ibas y es muy buena idea. La relación entre el Mal y Puki la tenía por la #8, es sólo que me quedé en lo objetivo del nombre y me resultó raro que no lo reconociera... aunque es bastante normal lo de las máscaras. Te agradezco mucho la aclaración, pero no quería hacerte cambiarlo. No dejes de jugar con ellas, y tampoco dejes de hacer al lector leer borroso, bonito nombre ipuk! jajaja :D


#28

Miré atrás y vi mis huellas aún en la nieve con el rastro dejado desde la taberna de Braulio hasta donde nos encontrábamos. Las del perro habían surgido desde la diagonal de la derecha, pero sólo atisbé a reconocerlas no más de una veintena de metros porque más allá se confundían con el resto de la nieve ya que, seguramente, al tener poco peso el animal habrían quedado cubiertas. Quise creer.

Echamos a andar dirección al puente que cruzaba el río. El perro iba de esquina a esquina husmeando y olfateando. Fuimos calleja arriba en busca del río que atravesaba el puente. Al doblar el esquinazo dimos con la calle Mayor, y un aire más gélido y casto nos cruzó el paso. Ahora la nieve se volvía más borrosa e incómoda. Me ajusté el buff por encima de la nariz. El perro también se detuvo a mi lado. Al fijar la vista en el puente vislumbré al otro extremo, no sin dificultad, una figura de baja estatura, con abrigo ancho amarillo culminada por un extraño gorro y orejeras que le cubrían parte de la cara. Movía los brazos con extraña parsimonia como si realizase una danza extraña de katas, pero lo que me atería dejándome clavado era que sobre la palma de sus manos se concentraban flotando la mayor parte de los copos de nieve formando una nube disforme más tupida que el resto del espacio que lo rodeaba y que parecía manejar a su antojo.
Quedé a la espera de sus gestos. Al parecer yo estaba a sus espaldas y no me veía. Era una figura enana, con forma un tanto cónica; ¿se han dejado un crío?, pensé hacia mis adentros. Miré al perro recién encontrando como quien busca consejo, aunque de poco me sirvió pues él tenía su vista calvada en mi rostro a la espera de conocer mis movimientos.

No era cuestión de quedarse pasmado un rato pues el frío se intensificaba y la nieve iba revistiendo de mantos blancos al pueblo. Si no espabilaba, en breve debería tener problemas para reconocer el camino de vuelta. Si se habían dejado un crío tampoco lo habían echado en falta. Salí a su encuentro mientras aquello, que al parecer no se percataba de mi presencia, seguía agitando a cámara lenta las manos. A mitad del puente, con la seguridad de que podría oírme le grité:

_ ¡Hola!, tú, ¿qué haces aquí?

El perro que iba una pasa por delante se detuvo. La figura quedó clavada y el cúmulo de copos concentrado que hacía flotar ingrávido por encima de su cabeza se desvaneció de golpe. Se giró muy lentamente y en efecto, sí, se trataba de un niño.

_Hola, _insistí queriendo suavizar la interrogativa, mientras avanzaba hacia él._ ¿Cómo es que estás aquí jugando?

Me sobrecogió que con su escasa estatura no saliera corriendo, sino que más bien al contrario permaneciera impávido a mi llegada. El perro salió a saludarlo rodeándolo y restregando su lomo contra su pantalón, situándose ambos frente a mí. Entendí se conocían.

_ ¿Cómo te llamas, bonito?

Silencio.

_ Digo que ¿có-mo-te- lla-mas,-gua-po?

Un gruñido lanzado por Puki similar a “¿qué hace este ahora?” fue la respuesta junto con el sonido de la nieve cayendo al suelo. Quise insistir, pues su mirada reflejaba incertidumbre.

_ Que ¿cooó- moo…tee…llaaa...mas?

_ ¡RA!… ¡RA!… ¡RAAA…!

Aquello no eran palabras. Graznó como si fuera una urraca, o un cuervo, lanzando los ecos contra las paredes verticales de las montañas. Y a todo esto se puso el perro de las narices a ladrarme en tono de advertencia. De nuevo el niño comenzó a graznar.

_ ¡RA…EL…RA…EL…RAEL…RAEL…!

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#29

_ Tranquilo, tranquilos _dije avanzando el brazo con la palma de la mano hacia abajo, en un intento de simpatía por acariciarle la cabeza y rebajar la tensión que comenzaba a rezumar.
Pero en contra de lo que creí se generó más tensión innecesaria. A dos dedos de tocar la cabeza del niño, el perro se abalanzó y me mordió la mano fuertemente sin posibilidad de zafarme de él. Intentaba apartarlo pero el perro mordía más y más fuerte.
_ ¡RA!... ¡RA!... ¡¡¡RAAAA!!! _volvió a graznar el niño, convulsionando la cabeza fuera de sí.
Una y otra vez, con la pierna y con la mano, intentaba apartar al perro, pero el can no cejaba en su empeño de dar tirones, y si por el contrario yo optaba por estirar la manga, pensé que la dentellada, con certeza, rasgaría más de una vena importante ya que notaba cómo sus colmillos se clavaban más allá de mi anorak penetrando en la carne con el mismo resultado que un cepo de presa apto para caza mayor. Mientras tanto, el chico seguía atento a la escena con una inquietante sonrisa sardónica y babeante, y cuando ya mi mano comenzó a palpar el culo de mi pantalón en busca de la Star, entonces, chilló con más celeridad:
_ ¡RA…RAEL…RARRRR… RAEL… RARRRR… RA… RARRRR!_ de golpe se giró y echó a correr hacia un callejón de casuchas. Al momento el perro me soltó y fue tras él, perdiendo de vista a ambos a causa de la tormenta que arreciaba y la celeridad con que ellos salieron disparados. El dolor punzante recorría todo el brazo hasta llegar a la mismísima cerviz.
La punta de mis dedos bajo el guante comenzaba a notar el mejunje que brotaba cuesta abajo desde mi muñeca. Con la boca me extraje el guante, y con la otra mano presioné el antebrazo mientras mis ojos miraban alrededor en busca de algo que me ayudara a construir un torniquete, pero lo único que focalizaron fue el chorro de sangre que brotaba a raudales y una visión borrosa, cercana al desvanecimiento, que contemplaba anonadada el rojo junto a mis pies, en forma de charco y gotitas sobre el blanco de la nieve. Por el intenso dolor y escozor debería tener algún tendón dañado.

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#30

FACTOTUM III

Desperté en el orejero de la cantina. Braulio me estaba cosiendo.
_ No te mueves que ya acabamos, Jorge. Has tenido suerte _ hablaba mientras la aguja traspasaba ambos lados de la carne_ dos tendones cortados y el nervio que pasa por en medio triturado. No sé dónde has metido la mano pero…
_ ¡¿Dónde?! Está claro que me ha mordido un perro, ¿no?
_ Tuviste suerte que saliera a fumar afuera y te divisara tumbado en la entrada del puente….
_ Escucha, creo que me tuve que desmayar cuando aquel perro me mordió, y además el crío que…
_ ¿Perro?, ¿crío? ¿De qué me estás hablando, Jorge?
Le referí mi encuentro anterior, al tiempo que me aplicaba un antibiótico intravenoso, según él para que no se me infectara la herida, y procedía a ponerme una venda. Cuando terminó la cura cogió mis muñecas entre sus manos quedando la sala en silencio.
_ He estado durante cuarenta años en Madrid, pero soy de pueblo _el tono de la experiencia palpitaba con la serenidad_ cada verano he venido aquí desde bien chico. Jamás perdí el contacto ni con la naturaleza, ni con su entorno. Creo haber visto todo tipo de heridas y accidentes.
_ ¿Y? _”La Brusca” se mecía con parsimonia a fin de no hacer ruido con la mecedora y no perder detalle de la conversación.
_ Eres joven. De ciudad. Apuesto que no sabes distinguir un milano de un buitre. Lo que tienes bajo la venda no pudo habértelo hecho ningún animal, que yo conozca.
_ Explícate, Braulio.
_ Verás, tienes cuatro orificios profundos en la carne que atraviesan ambos lados. En la manga del anorak puedes ver los agujeros y hacerte una idea de lo que te atravesó. Puedo llegar a admitir que los agujeros grandes se podrían corresponder con la supuesta mordedura de los colmillos superiores e inferiores, de un posible… llamémosle, animal. Pero las otras heridas, Jorge…
“La Brusca” paró de mecerse. El silencio se hacía antesala del rumor que precede a cualquier confidencia de importancia.
_ Sigue por favor _el ruego en mis ojos.
_ Es imposible que se relacionen con incisivos, molares o premolares, ya que yo mismo he contado hasta más de cien micro punciones profundas, únicamente en el lugar en que pudieran estar situados los hipotéticos incisivos. Además, externamente hablando, la ropa de tu anorak solo presenta desgarro por esos cuatro agujeros grandes.
_ No entiendo.
_ Pues que al margen de lo cuatro agujeros enormes, tienes más de trescientos que forman lo que sí pudiera ser una mordedura, pero _su ceja se arqueaba hacia arriba con la misma facilidad con que se levanta un dedo en señal de advertencia_ de un animal que no existe. Es decir, es como si te hubieras herido la mano con una máquina de coser gigante o industrial, lo cual explicaría la trituración del nervio, aunque para ello hubiera sido necesario que antes te despojaras de tu abrigo, te hubieras cosido el brazo con la aguja de esa supuesta máquina, vuelto a poner el anorak y a posteriori quedar mordido por un perro enorme al que sólo le quedaran en la boca los colmillos. Inverosímil e imposible, pasible pero, repito, imposible.
_ Oye, tienes que creerme _ me recosté en el sillón orejero y un dolor me subió por todo el brazo hasta llegar al mismísimo omoplato, recordándome que estaba herido_ primero vi al perro, luego al niño… el perro era real, era cazador, tenía una chapa y se llamaba Ipuk…
_ ¡Ipuk! _exclamó “la Brusca” desde su asiento para rematar en una sonora carcajada un tanto ida.
Me quede mirando a Braulio, pero él con un gesto de cabeza me advirtió que no dijera nada y me quedara en silencio.
_ ¡Ipuk!, ¡así se pudra en el infierno!, ya ni me acordaba de él _la voz de “la Brusca” resonaba en la cantina y a medida que iba hablando aumentaba su volumen más y más_. A veces se le conoce como Upki, otras Kipu, o Puki. Todos son el mismo a pesar de la distancia de las décadas. El hermano de mi abuelo tenía un perro gris moteado que se llamaba Puki, ¡así se pudra en el infierno!_ y escupió contra el fuego de la chimenea de la cocina, en donde estaba_. El perro era muy buen cazador, no había día que no trajera liebre, perdiz, conejo, rayón o corcino. Se hacía con todos para echarse al monte e ir de caza. Un invierno de posguerra, frío, crudo y desnudo como la calavera, trajo en su boca a un chiquillo de cuatro años entre sus dientes, con las manitas colgando, los ojos vueltos, la ropita ensangrentada y los pies descalzos. Para cuando el hermano de mi abuelo se enteró, a Puki, ¡que así se pudra en el infierno!, ya lo habían matado de un tiro en la cabeza hacía horas. No contento con el castigo, mi abuelo le cortó la cabeza y la clavó en un poste a la entrada del puente, para que lo viera todo aquel que pasara por allí, fuera o no del pueblo, y fuera objeto de escarnio y castigo. A la cabeza, durante semanas, los zagales la corrieron a pedradas, y los adultos o la escupían o maldecían. El resto del cuerpo lo tiró a la pocilga para que se lo comieran los cerdos. El niñito era su propio sobrino, hijo de los “Frascales”. Nadie dijo nada y hasta en el lavadero se guardó silencio y luto durante meses. La madre encaneció el cabello en una semana, desvarió durante meses y al final se perdió en el bosque una tarde de otoño. Jamás aceptó la muerte de su niño. Localizaron su cuerpo apunto de descomponerse cubierto de hojas. En su mano se encontró el collar del perro y la chapa con su nombre, Puki, ¡que así se pudra en el infierno!
Hacía años que Braulio no había vuelto a oír aquella historia. La estancia quedó sumida de nuevo en un silencio al que sólo se le atrevía a toser el crepitar del fuego. Cuando “la Brusca” terminó de contarla, sus ojos ciegos se vidriaban ante el asalto de las lágrimas. Ella tenía que ser muy niña cuando todo aquello sucedió, pero no solo recordaba el episodio, sino que yo creo que lo revivía con infinita amargura.

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Sevenfor
Rango11 Nivel 52
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Rompiendo reglas, si las hay, esto suena a pacto fructífero. De ahí que vuelvan al ruedo niño y can. Es probable que me equivoque, pero sigo con mis cábalas :D

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

Jajaja, creo he vuelto a romper las reglas @Sevenfor, cambié el nombre al perro =D. No sé si qeuda mejor así o como antes. La idea era seguir jugando a leer"borroso" con la mente del lector/-a a que los nombres le fueran sonando y quedando en la memoria. No sé si se consigue. Veremos.


#31

FACTOTUM IV

Cayó la noche. En la cantina nos disponíamos a atacar por cena a un frugal plato de migas cuando los cristales de las ventanas comenzaron a repicar y el sonido de los motores de los coches y monovolúmenes, que avanzaban en la nieve con cierta dificultad por la carretera, fue llegando cada vez con mayor estruendo. Con celeridad, Braulio apagó la luz y cerró los postigos interiores de madera dejando entornado uno por donde podía controlar el exterior. Me sorprendió que su mujer, “La Brusca”, retirara con la mano el plato sin que cayera al suelo y plantara la escopeta de caza de dos cartuchos en lo alto de la mesa, acariciando la culata y encañonando la puerta de entrada. De inmediato me aparté de su posible trayectoria, en caso de disparo, y me reuní con Braulio. Dos coches aparcaron al otro lado de la calle. Tras los portazos del exterior llegaron sus voces.

_ Qué bueno que todo recién llegamos, Zeleste, y ahora ya podamos pernoctar sin problemas de tormenta, ¿eh?
_ Sí, mi amor _respondía una voz femenina_ ¡Anden acá niños, y no se alejen que es de noche!
Del segundo coche bajó otra familia.
_ Carajo, “doña Frasquita” el tiempo no pasa para usted ni su marido, “el señor Pocero”.
_ ¿Pues cómo fue eso de que dijeron que la Genoveva no estaría en casa para llegáramos?
_ Ay, yo creo que todo recién marchó a casa de la Tomasa, pues se conoce que los fines de año los pasa con su padres y cuñados. Pasemos adentro.
_Sea.

Mi cara de asombro hacia Braulio confirmaba mi sorpresa ante la posibilidad de que esas familias entraran a las viviendas con llave en mano y se conocieran entre ellas, no sólo con naturalidad, sino, por lo que parecía, desde hacía tiempo. Los saludos efusivos vecinales entre latinos, ejecutivos de alto standing, africanos, empresarios y magrebíes, me parecían fuera de lo normal teniendo en cuenta que los apelativos o motes eran los propios de aquel pueblo de la sierra y no los de sus lenguas o modos de habla corriente; y entre risas y saludos, allí se referían a los “Torreznos”, “La Breva”, Eladio, “Hijares”, Claudio,… Mi cara acrecentó la perplejidad cuando Braulio me susurró:

_ Se supone que a causa de la tormenta hace más de tres horas que las carreteras de acceso al pueblo están cortadas. Éstos _indicó avanzando la barbilla hacia la ventana mientras sujetaba un arma_ no sé de dónde han salido.

Al pronto, un aullido quejumbroso de perro se empotró en la jamba de la puerta de la cantina. Unas uñas rascaban con insistencia el exterior de la madera. No ladraba, aullaba. Intenté asomar la nariz por el cristal de la ventana que daba al paso, pero una masa turbulenta y gris apenas me dejaba vislumbrar algo. La tormenta arreciaba aún más y los interiores de las casonas del pueblo comenzaron a iluminarse, así como a escupir humo blanco de sus chimeneas, inclusive las de las casas más abandonadas. Nadie parecía interesarse por los aullidos quejumbrosos de aquel perro ni por la reiterada secuencia que se produciría durante la hora siguiente: aullido, arañazo, aullido más largo, pausa, arañazo insistente; y vuelta a empezar. Sólo la templanza de Braulio y la escucha atenta de “la Brusca” me ejercían de bálsamo ante el dolor y el desconcierto que iba minando mi estado de ánimo hasta casi hacerme llegar a romper los nervios.

Intenté pensar en esos visitantes venidos de lejos con comportamientos rústicos fingidos. ¿Qué les habría empujado a llegar hasta allí? ¿Por qué aquella aldea perdida y no otra? ¿Sería cierto que con su llegada cada año desaparecía una familia más? Al menos, albergaba la tranquilidad de que las pocas pero auténticas familias que aún residían allí, las habíamos desviado hacia Madrid, por lo que esta vez, con un poco de suerte, nadie desaparecería. También, para esquivar al dolor de mi brazo que persistía, pensé en Abril y en la última cena que tuvimos en la ciudad, en aquel bonito restaurante del barrio de Las Letras. De mi ensimismamiento me sacaron tres sonoros golpes contra la puerta. En la penumbra, con la luz de la chimenea encendida de brasas, divisé cómo Braulio alzaba la mano en señal de que estuviéramos quietos y oí como el pasador en la escopeta de “la Brusca” se descerraba suavemente. El perro dejó de oírse. Tres sonoros golpes macizos volvieron a llamar a la puerta. Al otro lado, una voz de mujer pedía ayuda.

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#32

FACTOTUM V
_ ¡Abran por favor, se lo pido por lo que más quieran, abran! ¡Mi hijo se desangra!
_ ¿Quién eres? _ profirió “la Brusca” encañonando la puerta desde la mesa.
_ Soy su madre _gritó cargada de dolor y rabia, la voz.
_ ¿Cuál es tu nombre, mujer? _ inquirió de nuevo a voz alzada, “la Brusca”.
_ Mi hijo se muere, se lo ruego…
_ ¡Tu nombre!_ ordenó la mujer de Braulio al tiempo que éste se parapetaba junto a la entrada con una recortada entre las manos.
_ Ustedes no me conocen …-imploró la voz- soy Lara, la de “los Frascales”, abran por favor, ¡se lo ruego!

Yo sabía que “la Brusca” era ciega, pero no me extrañó cuando vi que encajaba la culata de la escopeta entre el pómulo y el hombro, apuntando directamente hacia la puerta.

_ Abre, Jorge _dijo ella_ y ponte a la derecha de la puerta _Braulio tomo posición alzando el arma y apuntando en diagonal hacia el suelo me hizo un gesto con la cabeza para que procediera. Y abrí la puerta.

El empujón surgió brutal desde la oscuridad una vez que mi mano quitó el cerrojo. Apenas había bajado algo la maneta cuando salí literalmente disparado contra el otro extremo de la sala, quedando empotrado contra una vitrina de ajuares de vajilla, que ocupaba el lugar de lo que antes fuera una alacena. Advertí dos fogonazos producto de los disparos de las escopetas de caza. También dos truenos en medio de la estancia, y algo gris, una masa informe, horrenda, enorme, terrorífica que había procedido a entrar súbitamente y con violencia en el comedor de aquella tranquila aldea. Sentí que aquello que penetró en la casa era algo maligno, demoniaco, carente de toda explicación, y sentí, por primera vez en mi vida cómo la sangre se me helaba en todas y cada una de las venas de mi cuerpo. No recuerdo más. Lo juro.

Sé que es difícil de explicar el por qué todos los taburetes aparecieron astillados, o por qué los sobres de las mesas resultaron destrozados a base de refriegas de arañazos, rayaduras, cortes, y punciones, o cómo todos los líquidos de la cantina se vertieron, incluidos los de las botellas de la nevera y el almacén, al romperse todos los contenedores de cristal; y que aquella masa gris, informe y pútrida que se elevaba en la entrada con el tamaño de un oso abatido, no se pudiera corresponder con ningún animal o humano conocido, y que lo más parecido a lo que se pudiera comparar era a una mezcla de grasa y nieve negra. Negra, gris y sucia. Sólo la vieja mecedora de “la Brusca” resultó indemne.

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Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 1 año

¡Alaaa! Yo sí que he salido literalmente disparada.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

Uy, espero que no te hayas hecho daño =)


#33

FACTOTUM VI

El sol entraba a raudales. Unas manos cuidadosas me socorrían para desempotrarme de la vitrina en la cual había caído. Braulio tiraba de mí con cuidado de no hacerme más daño del que pudiera llevar a cuestas. A parte de la mano, y el costalazo de la espalda, debería tener alguna costilla fracturada, y por el tirón del cuello una clavícula astillada, cuanto menos.

_Han pasado dos días_ me dijo con voz queda.

No supe qué decir. Lo abracé. Desde fuera oía cómo arrancaba un autobús en su marcha, camino de vuelta a la gran ciudad, y cómo algunas voces pueblerinas, estas sí que auténticas, se iban acercando a la cantina.

_ Están todos _ me dijo él con una sincera sonrisa en su gesto.
_ ¿Y tu esposa, “la Brusca”? _pregunté.
_ Ella _contestó mirando la mecedora vacía_ siempre estará aquí conmigo.

En la parada del autobús pude observar la figura felina y femenina de Abril, que desorientada, no acertaba qué camino tomar aún. Todos habían regresado. En lo alto del cielo, bien lejos, divisé un enorme pájaro. Urbanita como soy desconozco si era un milano o un buitre. Hacía frío y sol.

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Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 1 año

Desde luego que la historia no es para que pase inadvertida. Qué manera de desconcertar y mostrar, para luego enmarañar y volver a ordenar la historia. Seguiré al tanto por si continua y si no, al menos dime qué pájaro era. Echaba de menos leer por aquí querido @G_Rurba, hay tan buenas historias :)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 1 año

Muchas gracias @Sevenfor =D Qué alegría que desconcierte, enmarañe, ordene, reordene y... ése era el propósito. ;)
Últimamente yo tampoco he sido asiduo al Sttory. Espero retroactivarme, fijo leyendo más que creando, por estos días. Por cierto que tengo pendiente leer con atención un relato tuyo .
No sé si continuará... el pájaro debía ser: un buitre por la cuadratura de las alas y la cola, pero claro, él prota no los sabe distinguir aún.
Salu2!

Sevenfor
Rango11 Nivel 52
hace más de 1 año

Jajaj buitre... está bien distinguirlos aunque es complicado. En éstos cumples el propósito con creces :)
Supongo que va por épocas quiero creer, y sobre el relato no me convence mucho el resultado, pero bueno así quedó.
Un abrazo.