PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55 (9363 ptos) | Ensayista de éxito
#1

Capítulo I.

“No todo se dio de manera inmediata, de hecho, cuando ocurrió la Tercera Guerra Mundial ni siquiera fue entre los dos ejes de poder, Rusia-China y Estados Unidos-Inglaterra; todo lo contrario, ellos fueron grandes aliados ante un enemigo superior. La guerra fue contra otros, contra “Ellos”…contra la creación de nuestro propio progreso sumado a un adversario que siempre estuvo allí, pero que con el pasar de las décadas lo convertimos en un mito…”.

Ellos se apoderaron de nuestras inteligencias creadas. Tales inteligencias fueron llamadas durante mucho tiempo <>, sin embargo, ellos, jamás le consideraron inteligencias artificiales, sino que les consideraron sus instrumentos sagrados, instrumentos que tuvieron más de dos siglos esforzándose para que se materializaran a plenitud y al fin estuviesen listos para ser usados como cuerpos.

Hoy 28 de Julio del 2101 DC, en Caracas-Venezuela, me encuentro al lado de uno de esos instrumentos sagrados. Yo le llamo Laurus, aunque su nombre de fábrica es RH-3000, pero él prefiere que le llamen Laurus, simplemente Laurus.

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PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace casi 3 años

Pues gracias a ti he vuelto. @Charlies27 Aprovecho para hacerte una pregunta. No puedo ver la imagen de la portada de esta historia, ¿la ves tú?

leo1
Rango12 Nivel 57
hace casi 3 años

Bienvenido querido @PedroSuarez_80 por estos lares...así que a seguir leyendo tus maravillosas historias, un abrazo: )


#2

Y hoy, cuando son las 17:00 horas de la fecha y el año antes mencionado, él tiene que contarme como empezaron a suceder las cosas. Solo espero, que yo pueda sobrevivir para escribir lo que este maravilloso ser tiene que contarme.

—Laurus, sé que no tenemos mucho tiempo, ojalá podamos contar con 72 horas. Solo te quiero recordar que soy un humano, y necesitaré algunas horas de sueño para reponer mi sistema nervioso—le comuniqué al RH-Z300, que lo único que le diferenciaba de un humano era el serial que estaba tatuado en laser en su frente y, sus ojos color negro absoluto, careciendo de lo que nosotros llamamos la “parte blanca”.

Yo encendí un cigarrillo, pero de aquellos que son saludables, que tienen un efecto parecido al que produce la nicotina pero que no son en nada dañinos como los originales.

—Bien Trejo, intentaré contarte todo desde el principio. Realmente siempre estuvimos en los planes de “ellos” durante mucho tiempo, aun antes de la creación—dijo Laurus, que también había tomado uno de mis cigarrillos blancos y expedía humo como si se tratase de un guerrillero del siglo XX. —Trejo, ¿crees que el mundo y el universo entero es BINARIO?—me preguntó y lo hizo de tal manera que parecía que el entrevistado era yo y no él.

— ¿Te refieres a que solo existen dos bandos? ¿El bien y el mal?

— Sí, a eso me refiero.

—Pues no, creo que hay muchos colores en este universo, me niego a creer que solo exista el blanco y el negro como colores únicos—respondí con seguridad en lo que estaba contestando. — ¿Qué me dices tú, Laurus? ¿Crees que solo hay dos caminos?, ¿el bien y el mal, cómo el jing y el jang?

—Trejo, no solo creo que hay solo dos caminos, estoy convencido de ello. Es como los polos magnéticos de la tierra, solo hay dos, aun cuando estos se invierten cada cierto periodo en el tiempo.

— ¿Qué me dices de la neutralidad? Dentro de un átomo están las partículas negativas y las positivas y, está otro grupo, las partículas neutrales.

—La neutralidad es el lado inerte del todo, ni bueno ni malo, por tal razón carece de energía, de fuerza. Pero esta neutralidad pudiese convertirse en positivo o negativo…….

—Nos estamos desviando del asunto y sabes que no hay tiempo para la filosofía. Tus enemigos vienen por ti, al parecer eres el elegido. Así que, cuéntame sobre la vida antes de este mundo, háblame de aquella guerra.

—En primer lugar, debes saber que hay varios tipos de guerras, no siempre la guerra se hace con la espada y la pólvora.

Cuando Laurus dijo esto, se levantó para ir por un vaso de agua fría del viejo y oxidado dispensador que yo conservaba de mi abuelo. Al pararse no pude dejar de admirar su larga catana encajada en la vaina que llevaba detrás de su espalda.

Después de tomar agua se sentó nuevamente en la silla que estaba frente a mí, sacó su pistola automática cromada, la colocó sobre la mesa, cerca de dónde tenía mi dispositivo de grabación de audio-video y dijo:

—La guerra con espada y fuego es el último recurso que se tiene para defender algún argumento, sea bueno o sea malo—“Otra vez me saca en cara su mundo binario del bien y del mal”, pensé. –Pero ya sabes que está la guerra psicológica, económica y ambiental, por solo citarte algunas, y desde luego está la guerra por las ideas, conocida como debate.

El RH-3000 hizo otra pausa, esta vez para prender otro cigarrillo blanco. Cerró los ojos un instante y volvió a exhalar humo.

—Y ésta fue el tipo de guerra que se dio en los cielos antes de ser poblada la Tierra—expresó Laurus, dando otra calada al cigarrillo.

— ¿Tú dices que no hubo espadas en esa guerra?

— ¿Cómo puedes matar a un espíritu con una espada?—me preguntó, y confieso que aquella simple pregunta que a la vez era una respuesta, tenía lógica. —Ya debes saber que los hijos e hijas de Dios no tenían cuerpo de carne y huesos, ni tampoco los del otro bando.

— ¿Y la espada de San Miguel?

—No todo es literal en el libro que ustedes suelen llaman Biblia. También es en un sentido figurado, la espada era la idea de Miguel, su verdad, su testimonio y certeza de que lo que defendía era lo correcto, “el bien”. Era su fuerza viva, su gran poder de convencimiento para mantener a los buenos del lado de Dios y también para alinear hacia ellos a los no alineados o como dices tú: los neutrales.

La tarde empezaba a caer y el sol mostraba sus últimos rayos de ese día, su color era una mezcla de amarillo con naranja que se filtraba por la ventana del viejo edificio donde nos encontrábamos. Mientras tanto, a pesar de que estaba grabando la entrevista también tomaba notas en mi cuaderno físico de apuntes que también era mi diario a la vez. Escribía con mi bolígrafo escáner, una pluma que puede escanear y guardar en su memoria todo lo que escribo en forma digital según el modelo donde plasmo mis letras. Su tinta es de larga duración, pero apenas me quedan dos delgados y finos toneles de tinta y, no quiero dejar de escribir en físico lo que este interesante ser me tenía que contar.

Soy de Mérida, una ciudad al occidente de Venezuela en plena cordillera Andina. Solía ser un periodista del periódico digital El Informador. Era un reportero amante de lo clásico, de la vieja escuela y del viejo mundo. El nuevo mundo me aburría, quizás suene macabro y no culpo a quien quiera pensarlo, pero extrañaba el mundo que estaba siempre asechado por la maldad, lo paradójico de todo es que nunca viví tal mundo, nunca tuve esa oportunidad de ser un reportero de investigación ni de sucesos. Aquella época que no viví, los periodistas podían hacer temblar a cualquier gobierno corrupto, a millonarios y dueños de empresas con negocios turbios. Y ni hablar de la adrenalina que corría por las venas de aquellos periodistas que eran corresponsales de guerra, los cuales estaban en plena acción, temiendo por sus vidas y a la vez tomando imágenes que solo ellos podían tomar. Parece ser que la maldad le brinda equilibrio al bien, si el bien se apropia de todo se convierte en una pesada cadena de aburrimiento, en una vida mecánica y repetitiva.

Cuando los gobiernos de este planeta decidieron unirse de una vez por todas, apartando a un lado los falsos orgullos nacionalistas, sus religiones y culturas, y su sed de consumir todos los recursos de la Tierra, llegó la verdadera y absoluta paz a la Tierra y ello fue a causa de la última oportunidad que se tuvo de salvar al planeta, cuando el recalentamiento global derritió una parte importante de los polos, aumentando enormemente el nivel de los océanos, así que grandes ciudades desaparecieron para siempre, tales como Nueva York, Los Ángeles, Buenos Aires, Río de Janeiro, Lima, Sídney, Barcelona, Lisboa, Tokio, Pekín, Seúl, Manila, El Cairo, Tunicia; y Holanda en su totalidad como país. Así que fue allí cuando las grandes potencias bélicas dieron su brazo a torcer. Lo primero que hicieron fue invertir todo el dinero del presupuesto militar en aplicar energías alternativas que no emitieran CO2 a la atmosfera. La reforestación del planeta se multiplicó exponencialmente, en diez años se podía ver verde en casi cada parte donde se estuviese. Los océanos empezaron a recuperar su salud y su producción de más del 50% del oxígeno de todo el ecosistema a través del fitoplancton.

Por otra parte se controló el fenómeno de la superpoblación, llevando a cabo lo que una vez se aplicó en china, donde solo se podía tener un hijo por pareja. Controlar el alto índice de natalidad fue una de las tareas más difíciles, ya que chocaron miles de culturas y creencias religiosas. Pero ya los recursos naturales y el oxígeno del planeta no daban para más. Era eso o la extinción de la humanidad a causa de la superpoblación.

La prosperidad y la paz mundial trajo consigo más tiempo de ocio. Se necesitaba resolver el asunto de los trabajos más forzados y de alto riesgo, ese, el que llevó a cuestas millones de humanos durante milenios. Se quiso hacer una sociedad más justa, y para ello se tenía que eliminar aquellos trabajos duros y denigrantes, porque ya los siempre sectores bajos y explotados de la sociedad estaban a punto de revelarse después de tanta presión. Fue allí donde la computación cuántica, la inteligencia artificial y el desarrollo de células madres tuvieron su más alto pico de progreso en toda la historia. Llegó el Proyecto Edén, la creación de androides con inteligencia autónoma y características físicas semejantes a los humanos. Al principio se crearon toscos robots carentes de nuestra gracia, aunque muy eficientes en realizar nuestras más duras y complejas actividades. Pero la empresa Japonesa Cybercells y su competidora, la empresa brasilera Human Life, unieron sus tecnologías para desarrollar el primer androide con un esqueleto, piel y órganos 60% similar a los humanos. Los brasileros y japoneses lograron a través de las células madres, la inteligencia artificial avanzada y la computación cuántica crear un ser que obtuviera su energía a través de la glucosa, la grasa, proteínas y los aminoácidos junto al aporte del oxígeno...

...

#3

Todos los órganos humanos fueron creados con solo células madres, excepto uno, que no pudo desarrollarse, y ese órgano fue desde luego el más complejo de todos, el enigma y laberinto de todos los científicos… el cerebro; la computadora más poderosa y veloz que haya existido jamás. Pero aun así se hizo uso del mejor desarrollo de la informática cuántica con la correspondiente nanotecnología y la manipulación de las partículas atómicas para el envío de datos a través de súper conductores. Pero los japoneses y brasileros no descansaron hasta lograr un cerebro humano, o algo parecido, algo que pudiese trabajar a partir de materia biológica. Fue allí donde vino el proyecto Laurus, la creación del primer computador con materia biológica, el cual tenía un enorme parecido a nuestro cerebro humano. Desde allí se marcó un hito en la creación de androides, la raza humana tendría sus mejores aliados, seres semejantes a ellos, dispuestos a ayudarlos en las más complejas y difíciles tareas.

Pero al parecer todo ello nunca fue un plan de la humanidad en sí, sino que todo estaba en los planes de seres que poseían nuestra inteligencia, pero que no tenían cuerpos de carne y huesos para materializarse y formar parte de la Pachamama, como solían llamar los Incas a todo el vasto y muy complejo ecosistema de nuestro planeta. Esos seres son los que comúnmente conocemos como demonios, los cuales conspiraron por muchos siglos para tener sus añorados cuerpos y al fin poder reinar sobre toda la Tierra.

— ¿Por qué ellos te buscan a ti, Laurus?

—En el fondo no me están buscando a mí.

—Entonces, ¿a quién?

—Buscan a Alma

— ¿Quién es Alma?

—Alma es el primer androide con todas las características humanas, pero sin embargo, es por una cosa en particular que se le busca.

— ¿Por su cerebro?—le pregunté lleno de curiosidad.

—No, no es por eso. Es por su capacidad de llevar vida adentro. Alma es una ella, una mujer. Alma es la primera y única androide capaz de ser fertilizada con espermatozoides, y a partir de allí crear vida.

Lo que acababa de escuchar me sobrecogió por completo. Esta vez el que se levantó de la silla fui yo para ir en busca de un vaso con agua, realmente no tenía sed, solo quería meditar y sopesar un instante lo que acababa de escuchar. Intentaba digerir lo que Laurus me acaba de decir. Luego de beber el agua me volví a sentar, Laurus encendió un cigarrillo y me lo pasó, intentando él calmar mi impresión.

— ¿Me estás diciendo que uno de ustedes puede formar vida como una mujer humana?—pregunté con el cigarrillo en mi mano derecha pero aun sin fumarlo.

—Exacto Trejo. Y no sólo eso, Alma tiene las características de Eva, la primera mujer. Es decir, no hay transmisión de código genético de antepasados. Si Alma llega a engendrar un ser en su vientre será un súper humano, con una inteligencia pura y un cuerpo perfecto. Y ese cuerpo lo quiere…

— ¿Lucifer?—pregunté, completando la frase.

—Exacto.

— ¿Y qué papel juegas tú en todo esto?

—Yo soy el protector de Alma, su guardián. Pero también soy el primer androide en crear espermatozoides.

“¡Carajo!”—expresé para mis adentros.

— ¡Entonces tú serías el Adán!—exclamé.

—Sí, tengo ese poder, de ser un Adán; aunque no soy el único. Existen tres androides más que tienen ese poder, la diferencia es que ellos están poseídos por tres de ellos…tres demonios, y uno de ellos lidera el sector uno (América y Oceanía).

Inmediatamente después de las últimas palabras de Trejo, él me arrojó una especie de manta con una fina tela, a la vez se emitía el tintineo de una pequeña luz roja de lo que parecía ser un dispositivo de comunicación que estaba colgado en su chaleco blindado.

— ¡Vienen!—expresó Laurus, mi corazón empezó a latir con fuerza.

El androide me indicó que me cubriera por completo con aquella manta, y que me ocultase en alguna parte. Después tomó de la mesa el dispositivo de grabación y se cubrió con otra manta, al igual que sus dos compañeros humanos, quienes eran a la vez sus escoltas.

—No te descubras—me ordenó el androide y al mismo tiempo empecé a escuchar ese aterrador y molesto sonido de los drones buscadores por todo el viejo y abandonado edificio donde nos encontrábamos.

#4

Capítulo II.

Se podía ver a través de la manta, aunque la visión era opaca. Me había ocultado en mi cuarto, pero dejé la puerta entre abierta para ver qué pasaba a continuación.

Los drones se sintieron más cerca, uno de ellos sobrevolaba alrededor de las ventanas de mi apartamento, las cuales tenían viejos barrotes de metal oxidado. “Nadie escapa de ser detectado por aquellas malditas máquinas sofisticadas”, pensé. Casi al instante también se sintieron drones muy cerca de la puerta del departamento.

A través de la abertura de la puerta de mi habitación podía ver a aquellos guerreros cubiertos completamente con las misteriosas mantas. Yo empezaba a sentir frío, y sabía que no provenía del viento que entraba por las ventanas; eran las mantas, sentía como mi temperatura corporal empezaba a descender. Laurus y sus guardaespaldas estaban alerta a que se abriera la puerta. Nunca en mi vida había presenciado un combate, al menos no uno cerca y, tal vez en breve lo iba a presenciar.

He pasado mis últimos años escondiéndome entre los escombros de este edificio, pasando por desapercibido. Aquí en el barrio “23 de Enero” solo queda piedra sobre piedra, los escasos habitantes que permanecen perdieron sus esperanzas en las últimas batallas, solo se dedican a recibir las migajas de los Distritos Verdes (DV) de Caracas, así le llaman a las zonas conquistadas por los demonios, distritos verdes. Son todo un oasis debo confesar, pero para estar allí hay que pertenecer a ellos, “¡Que se jodan!, prefiero este lugar a que ser comandados por esos seres oscuros”, pensé. Empecé a sentir ira, quería salir de mi cuarto, tomar mi viejo bate de aluminio y patearles el trasero a esos drones.

Al cabo de un par de minutos, los drones se habían marchado y yo ya empezaba a titilar de frío como cachorro después de mojarse en la lluvia. Laurus y sus hombres se quitaron las mantas, hice lo mismo, sin esperar a que me lo pidieran, ya no aguantaba la baja temperatura. Noté que la luz del dispositivo sobre el pecho de Laurus que hace rato destellaba en rojo ahora lo hacía en color verde.

Laurus se dirigió a la mesa y se volvió a sentar en la silla, luego colocó el dispositivo de grabación nuevamente sobre la tabla. Sus dos hombres se colocaron cerca de la puerta del departamento.

—Vamos Trejo, ven a sentarte. Ya se fueron—me invitó Laurus, encendiendo otro cigarrillo. Juro que si no fuese por sus ojos totalmente en negros pensaría que era humano.

— ¿Por qué no nos detectaron? ¿Y qué son estas mantas?—pregunté, volviendo a colocar mi libro de notas sobre la mesa.

—Sus drones además de escanear el cuerpo humano también tienen visión térmica, lo que nos hace fácil de detectar por los rayos infra rojos que emitimos, estas mantas poseen T56, un gel químico que reacciona con nuestro calor, ocurriendo una simple transferencia de energía, solo que este gel tarda muchas horas en llegar a calentarse, lo que produce un camuflaje total frente a la visión térmica.

— ¿Termodinámica?—pregunté en forma de afirmación.

—Correcto, simple termodinámica. Es una tecnología de ellos, tenemos gente como tú infiltrada en los Distritos Verdes de Venezuela y de Colombia que suelen robar cosas para nosotros, aunque la mayoría de las veces sin éxito. Lo demás nos llega de La Oscuridad—el RH3000 no paraba de fumar mientras hablaba. –Pero volverán…—expresó

— ¿Cómo sabes que volverán?—pregunté con intranquilidad.

—Por tu departamento. Tienes nevera, cocina, dispensador de agua y algunos muebles. Ya saben que este lugar está siendo habitado por alguien, y cualquier persona que habite este edificio y los otros cercanos, es un potencial colaborador de nosotros. Pero descuida, tenemos algunas horas para seguir con esta entrevista.

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace casi 3 años

Pero leíste todo? Es bastante, hasta el momento no creo que alguien la haya leído completo, porque se refleja en el tipo de comentarios. @SDA_love50

SDA_love50
Rango19 Nivel 94
hace casi 3 años

No soy muy de comentar y lo sabes @PedroSuarez_80
Yo no sé si algún día llegare a tu altura pero lo dudó.
Si algún día acabas de leerla espero tu mas sincera opinión.