escritor_7823
Rango5 Nivel 24 (687 ptos) | Escritor en ciernes
#1
    Partes:
  • #2

Todo lo que una piensa de un día es que va a terminar y seguramente que una acabará durmiendo en su cama tranquila y a gusto. Pero por desgracia yo no sé si el día de hoy lo terminaré así. Y es que todo esto ha comenzado con una llamada telefónica que me ha despertado de madrugada.
—¡Eres tú! —decía la voz robótica sonando desde el otro lado de la línea telefónica. Asustada, me acerqué a la ventana e instintivamente miré para ver si vislumbraba alguna sombra... Nada. No vi nada, absolutamente oscuridad. Todo lo que se cernía más abajo de mi ventana era una calle abarrotada de negras sombras que lo cubrían todo las cuales no me hubieran dejado ver sombra alguna de ningún hombre, o ¿¡robot!? Al decir algo por el teléfono nadie contestó nada y la línea se perdió.

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Benny
Rango7 Nivel 32
hace más de 4 años

Interesante, deberías ponerle tags para que la gente lo encuentre @escritor_7823 ¡Tiene buena pinta!

escritor_7823
Rango5 Nivel 24
hace más de 4 años

Gracias por el consejo. Yo no creo que sea para tanto, aunque gracias por el apoyo. Me ha animado a continuar esta "historia".


#2

A las ocho volvió a sonar el teléfono... Mis manos temblorosas lo agarraron y mi índice derecho apretó el botón verde para aceptar la llamada. Antes de que nada sonase por el auricular me acerqué a la ventana de nuevo y... nada. Otra vez. Aunque esta vez no se oía nada al otro lado de la línea.
—¿Hola? —dije con mi voz casi muda, tapada por el miedo situado en los músculos de mi garganta que no dejaban salir correctamente el aire. No sabía si alguien diría algo al otro lado o simplemente se volvería a colgar la llamada.
—¡Sí, eres tú! Lo sabía —dijo una voz robótica de nuevo. Pero esta voz era diferente a la anterior. Esta vez fui yo quien colgó la llamada.
A las diez ha vuelto a sonar el teléfono y he descolgado volviendo a colgar. Tal vez fuera mi jefe... pues hace una hora que debería estar en la oficina pero no me siento capaz de salir por esa puerta... esa puerta que se encuentra enfrente de mí es a la vez mi escapatoria y mi detención. Me captura y no me deja salir... ¡No sé lo que puede haber al otro lado! «Es un pensamiento tan absurdo que me cuesta frenarlo». ¿Cómo va a haber alguien al otro lado? Aún sabiendo que es «tonto» no puedo salir, mis pies están «atrapados», pegados al suelo del pasillo. Llegaré tarde... me despedirán... ¿todo por una llamada de alguien que no conozco? Bueno... No es únicamente una llamada, es una llamada que me ha dejado acojonada, con un miedo irracional espantoso que no me deja avanzar. Estas llamadas deberían estar penadas por ley... ¿Lo estarán?
El teléfono vuelve a sonar...

Hace más de 4 años

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