Aradlith
Rango6 Nivel 25 (836 ptos) | Novelista en prácticas
#1
    Partes:
  • #2

Todo comenzó al mudarme a aquel edificio. Antiguo como la tierra misma, amplio y con paredes de piedra. Estaba amueblado, unos muebles preciosos de madera maciza, con tantos años o más que el propio edificio. Cortinas de terciopelo, y una alfombra persa cubriendo el pasillo. Lámparas de cristal opacadas por el polvo. Cocina de leña, e incluso una habitación para el servicio, que podría hacer de trastero. Era la casa de mis sueños, y , aunque necesitaba varias reparaciones antes de ser considerada habitable, me hipotequé para pagarla. Iba a ser el capricho de mi vida.
La primera noche que pasé en aquel lugar lo escuché por primera vez. Fue en ese último momento de la vigilia en el que los sueños se entremezclan con la realidad. En un principio no le di importancia, pero ese sonido se fue estableciendo en mi subconsciente. Tardé un mes en percatarme de él. Un sonido lejano, reptante y viscoso en la habitación al fondo del pasillo. En el momento en el que fui consciente de él, paró. Y yo, pensando en que eran simplemente imaginaciones mías, me di la vuelta.

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Demer
Rango6 Nivel 29
hace más de 4 años

¡Me gusta mucho! Estaré atenta :D


#2

Justo cuando ya estaba dejándome llevar por mi subconsciente, volví a escucharlo, más claro y más nítido que la vez anterior. Esa noche no pude dormir. Permanecí despierta hasta el amanecer, y, con los rayos del sol, mis miedos se disiparon dejando paso al escepticismo.
A la noche siguiente, el sonido volvió, puntual como siempre, en esos segundos antes de caer dormida. Y la siguiente. Y la siguiente a esa. Todos los días, justo antes de dormir, lo volvía a escuchar. Lo escuché en la habitación del fondo. Lo escuché reptando sobre la alfombra del pasillo. Y finalmente lo escuché ante mi habitación. Lento, muy lentamente. Tardó varios meses en realizar todo el recorrido. Y cuanto más se acercaba, más se resentía mi cordura, mi trabajo, y mi vida en general.
Ese ser, esa bestia, parecía existir tan sólo durante esos segundos antes de caer bajo el influjo de Morfeo, manteniendo su existencia en ese limbo entre el mundo real y el de los sueños. Pronto me di cuenta de que era yo quien lo alimentaba, quien lo atraía hacia mí y quien le daba la vida. Y que en mí estaba el poder de darle muerte. Pero no pude. No puedo. Necesito escucharlo, oírlo reptar y saber que es real y no producto de mi mente, agotada y enferma.
Poco a poco se me acercaba, y, una noche, se arrastró bajo mi cama... Y yo, presa del terror, escapé. Pasé algún tiempo viviendo en la calle, vagando sin rumbo, hasta que me recogió la policía y me internó aquí. Pero aquí tampoco estoy segura. Mi suplicio ha vuelto a comenzar. Esa bestia me persigue, y lo hará durante toda mi vida, en su calidad de cazador paciente. Ha establecido su existencia en mi cabeza, allí donde voy yo, tarde o temprano va él. Poco a poco, va llegando el momento en el que me arrincone contra una esquina y me arrebate lo poco que me queda ya de vida. Todas las noches lo vuelvo a escuchar acercarse lentamente, en esos pocos segundos, reptando hacia mí. Ese sonido es lo único que me consuela en estos momentos, lo único que me dice que realmente no estoy loca. Ese sonido me trae paz, y no puedo evitar desear que llegue el momento en el que me lleve consigo.

Hace más de 4 años

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DreamxAlchemist
Rango13 Nivel 64
hace más de 4 años

Ahora que leo esto, puedo decir con seguridad: ¡Buen título! y buen relato, por supuesto. ¡Saludos!

Mentality
Rango6 Nivel 25
hace más de 4 años

Decir que leerlo me ha encantado se queda corto. Me has dejado con ganas de más.