BlackPrincess
Rango5 Nivel 23 (591 ptos) | Escritor en ciernes
#1

Hoy, como cada vez que la señorita Dafne quiere jugar, me usa como su juguete.
Jugar. Así es como ella lo llama.
Nos encontramos en su habitación a medianoche y sin mencionar una sola palabra dejamos que nuestros cuerpos se hagan uno.
Jugamos hasta que solo somos dos cuerpos jadeantes sin energía. Cuando ella se queda dormida significa que todo ha acabado y puedo volver a mi habitación.

Dafne y yo nos conocimos en la mansión. Mi padre es el mayordomo del suyo y ella su única hija. Crecimos juntos casi como iguales pero me convertiría en su mayordomo personal cuando tuviera edad suficiente.
A la edad de 15 años Dafne encontró un libro en la biblioteca de la mansión.
-Ka-ma-su... Kamasutra? Matt, habías visto este libro antes? Qué significa esto? Dijo señalando el título del libro.
-Nunca lo había oído, señorita Dafne.
Lo ojeamos un poco para ver de que trataba y nos quedamos perplejos por los dibujos. Yo, en cuanto ví algunos supe de que trataba el libro. Mi padre había tenido una pequeña charla conmigo, en cambio Dafne, era como si descubriera algo nuevo.

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BlackPrincess
Rango5 Nivel 23
hace más de 3 años

Gracias por tu comentario. Soy catalana así que no tengo por costumbre poner los interrogantes al principio y me olvidé de ellos completamente jaja.
Muchas gracias por tu apoyo ^^

JulesSchmidt
Rango12 Nivel 57
hace más de 3 años

@GerGERTZEN jajaja. Yo también te quiero. Bromita de Jules.
Y olvidas que me gusta provocar(te). Que rápido saltas, contaba con ello, querido mío!
@BlackPrincess, tienes un gran escritor aquí presente. No dudes en visitar su casa, quedarás gratamente sorprendida.

LeonVillanova
Rango8 Nivel 38
hace más de 3 años

Wow gracias por convocarme @GerGERTZEN no me lo esperaba.

Bienvenida a la página @BlackPrincess , me ha gustado mucho este primer texto, espero mas pronto :)
Pasate por los retos de @JulesSchmidt , aprendemos a escribir mejor y nos lo pasamos bien dejando que nos manipule! jajaja

JulesSchmidt
Rango12 Nivel 57
hace más de 3 años

Convocada la pandilla? Veo que raudos a dar bienvenida a este descubrimiento de @GerGERTZEN.
Pero no te vayas a asustar, @BlackPrincess.
Esperem la següent caixa, maca. No triguis gaire.

Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

@GerGERTZEN así me gusta, dando una buena bienvenida y convocando a toda la infantería. Como debe ser.

Concuerdo con @alenora, los guiones para cerrar diálogos, a parte de dar frescura y fluidez, también hacen más estético el texto, además del primer signo de interrogación, ya comentado.

El relato en sí promete bastante, pues la escritura es ligera y nada cansada, a priori. Espero que te animes a continuar, ya que @GerGERTZEN ha puesto muchas esperanzas en ti, al convocarnos a todos jajajaja

BlackPrincess
Rango5 Nivel 23
hace más de 3 años

La verdad todos me habeis dejado ALUCINADA. Nunca me hubiera esperado una bienvenida tan cálida. Pido perdón por mis faltas o mi forma de escribir. Soy, obviamente, neofita en todo esto y por mucho que haya leido (me como libros en horas) no acabo de saber muy bien como escribir. Tengo mucha imaginació y se me ocurren historias constantemente pero no se muy bien como plasmarlo.
Así pues y ante todo muchas gracias por los animos, los consejos (que iré agregando) y por este recibimiento.
Iré visitandoos a todos todo lo que pueda.
Me habeis encantado y aun ni os conozco. Gracias! Gràcies! Eskerrik asko!

CristobalPintor
Rango10 Nivel 45
hace más de 3 años

Aquí no se da nada que no se merezca @BlackPrincess, el mérito es tuyo y del texto que has escrito, más allá de alguna falta que eso se puede corregir, y más si estás abierta a escuchar los consejos de nuestro amigo @GerGERTZEN , que es el que más nos ayuda a todos.

artguim
Rango13 Nivel 63
hace más de 3 años

Muy buenas primeras cajas, @BlackPrincess. Se antoja una historia pasional y llena de turbulencias, con dos protagonistas con los que apenas se tarda en conectar. Quedo pendiente de su continuación.

Un saludo.

P.S: @GerGERTZEN, sin ánimo de tocar la moral, te has olvidado de tus actuales vecinos del norte (= Esperamos a seguinte caixa, guapa. Non tardes moito) y en la traducción al inglés se te han rebelado los dedos (don't). Un saludo también para ti.

artguim
Rango13 Nivel 63
hace más de 3 años

El dominar (o llegar a defenderse en) varias lenguas es lo que tiene. Llega un punto en que no sabes en cuál has escrito, hablado o escuchado. Un mero inconveniente frente a tantas ventajas que tiene ese tipo de conocimiento.


#2

Dafne se guardó el libro y me dijo que lo miraría con más calma en su habitación. Quise detenerla pero no sabía cómo decírselo, iba a ser un momento algo incómodo, así la deje ir.

Días más tarde, Dafne se presentó en mi puerta en plena noche.
-Señorita Dafne, ¿Qué hace aquí? ¿Qué ocurre? ¿Está bien?- Dije nervioso por verla allí de repente y con ropa de cama.
Sin contestar a ninguna de mis preguntas me empujó dentro de mi habitación cerrando la puerta tras de sí.
-Da… Dafne, ¿Qué pasa?- Dije perplejo.
En privado siempre le hablo de “tú” o simplemente por su nombre ya que nosotros somos como una especie de amigos aunque yo esté trabajando para ella.

Entonces fue cuando empezó todo. Se acercó a mí, puso un dedo en mis labios, básicamente para que me callara, y me besó. No fue un beso dulce, era un beso con fuerza y atrevido. Me aparté de ella en cuanto recuperé la consciencia.
-¡¿Qué haces?! ¡No puedes hacer esto!- Le grité lo más bajo que pude y me aparté de ella un poco.
-No sabes lo que haces. Vuelve a tu habitación, por favor.- Intenté poner toda la tranquilidad que pude en mi voz.
No entendia a que había venido eso. Pero ella no me escuchó, volvió acercarse a mí y me susurró al oído:
-Quiero jugar…
Podría haberme negado a continuar con su tontería, pero ella tiene poder sobre mí. Si me pidiera que saltara del tejado lo haría sin dudarlo.

Así es mi vida.

Ha pasado un año desde entonces. El libro volvió a su lugar unos pocos meses después de empezar ya que habíamos probado todo lo que ponía en él. Ya no nos hacía falta.
Los primeros días fue una locura. Dafne se presentaba en mi habitación cada medianoche. Parecía como si algo la poseyera, no pensaba con claridad, ni ella ni yo.
Luego empezamos a ser más prudentes, después de que una noche casi nos pillaran.

Estábamos jugando en la puerta. Dafne estaba con la espalda apoyada en ésta con sus piernas rodeando mis caderas. Estábamos desbocados, jadeando demasiado fuerte; cuando de repente alguien llamó a la puerta. Nos quedamos petrificados por un momento, mirándonos a los ojos. Miles de cosas pasaron por mi cabeza.
-¡Van a matarme!- Pensé. Estaba aterrado.
Nos separamos y empecé a buscar mi ropa lo más deprisa que pude pero solo encontré mis pantalones. Dafne, sin entenderlo, se quedó totalmente quieta detrás de la puerta.
Cogí todo el aire que cupo en mis pulmones y abrí la puerta. En el pasillo vi a Marie, una de las sirvientas.
-¿Buenas noches, Marie, ocurre algo?- Dije pareciendo recién levantado.
-Matthew, perdóname, ¿te he despertado? He pasado por aquí y me había parecido oír como voces de lamentos o algo así. Quería saber si estabas bien.-
Me miraba con vergüenza, lo entiendo solo llevaba pantalones que no dejaban mucho a la imaginación, pero intentaba no pensar en eso.
-Oh, ¿de verdad? Estaba teniendo una pesadilla puede que hable en sueños.- Le sonreí tímidamente.
-Vaya.- Le salió una pequeña risa por lo bajo. -Bueno te dejo, buenas noches.-
-Buenas noches, Marie.-
Y cerré la puerta. Dejé salir todo el aire que tenía en mi cuerpo, no me había dado cuenta de lo tensó que estaba.
Parece que esa situación excitó a Dafne porque nada más coger otra bocanada de aire se me tiró encima.

Después de aquella noche quedamos en que las cosas iban a cambiar. Decidimos que no volveríamos hablar de eso, aunque estuviéramos solos, nunca sabes quién puede oírte. Nuestros encuentros se harían en su habitación, es más normal ver a un sirviente en plena noche por los pasillos que a la señorita de la casa. Y por último, ya que no íbamos hablar de ello, decidimos tener una señal para saber cuándo debía ir. La señal era que ella me mirara y se echara el pelo detrás de la oreja. Esa era. Normal y simple.

Pues aquí me encuentro ahora. Recuperando mis fuerzas. Al lado, una Dafne dormida plácidamente.
No suelo quedarme cuando acabamos pero hoy estoy verdaderamente exhausto. Por ello nunca me había fijado en ciertas cosas hasta ahora. Durmiendo boca abajo puedo ver su espalda. Su piel es blanca y suave como la de una muñeca de porcelana. Pero cuando jugamos se torna roja y caliente. Es excitante.
Dafne tiene 16 años. He visto como su cuerpo ha ido cambiando durante los años. Ahora su cuerpo es de mujer. Una bella mujer. El hombre que se case con ella será afortunado. Pensar en eso me despierta algo dentro de mí. No sé muy bien que es.

No suelo pensar en el futuro, no me gusta.

CristobalPintor
Rango10 Nivel 45
hace más de 3 años

Yo soy más de mi Pantera Negra, ya lo sabes @GerGERTZEN, aunque también tengo algún poema que habla de caballeros y princesas, mas no de princesas negras, como nuestra nueva amiga @BlackPrincess.

CristobalPintor
Rango10 Nivel 45
hace más de 3 años

A mí me pasa lo mismo contigo @GerGERTZEN, y también con otr@s, uno no dispone de todo el tiempo deseado. En cuanto a las princesas negras, y en particular a Ud. @BlackPrincess, no dudo que será como dice. Será también un placer conocer esos misterios y juegos a través de sus relatos.

BlackPrincess
Rango5 Nivel 23
hace más de 3 años

@GerGERTZEN mi palacio ahora mismo es bastante móbil. Le he puesto ruedas. Voy a pasar unos años viviendo aquí y allí, ya sabes para conocer mejor el reino ;)

casandra
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 3 años

interesante relato, a ver qué pasa...


#3

Los días veraniegos iban pasando con normalidad hasta que una tarde mientras servían el té en el jardín…
–Dafne, tu madre y yo hemos pensado que ya es hora de presentarte en sociedad. – Dijo el señor Woods sin levantar la mirada de su taza.
La atmosfera cálida y soleada que nos acompañaba de repente se volvió tensa y fría. Me quedé sorprendido al oír esas palabras.
–¿Ya? ¡Pero si solo tiene 16 años! Grité en mi interior. Me quedé mirando con preocupación a Dafne, gracias a Dios que nadie me prestó atención.
–¿Casarme? Padre, no estoy preparada aún. – Replicó Dafne.
–No, cielo. Nadie ha dicho eso, solo que presentarte en sociedad hará que conozcas algún hombre con el que te casarás en unos años. Únicamente queremos encaminar tu futuro. – Dijo la señora Woods con la voz dulce de madre protectora.
Dafne no parecía muy convencida por esa idea, pero sabe que no puede negarse. La han educado para eso.

Después de tomar el té, los señores decidieron ir dar un paseo. Dafne se quedó en la silla con la cabeza baja mirando a la nada.
–¿Está bien, señorita Dafne? Le dije acercándome a ella.
–No…No lo sé. Esa fiesta… no es algo que me apasione. – Levantó su cabeza mirando al cielo.
–Después de esto, me he dado cuenta que me hecho mayor y lo que se espera de mí es encontrar un buen marido y tener hijos. Sabía eso pero… no me había dado cuenta de que ya ha llegado el momento…– Se le humedecieron los ojos y volvió a bajar la cabeza evitando que la viera. –No quiero crecer– susurró para ella misma pero pude oírla.
Noté el miedo de Dafne en su voz. Nunca se había dado cuenta que su vida ya estaba planificada. Hasta ahora hacía lo que quería, pero eso… está llegando a su fin. Al igual que nuestros juegos.
–Señorita Dafne, sé que da un poco de miedo pero encontrará a alguien, un buen hombre al que querer y tener niños. Además, sabe que yo no me separaré de usted. Soy su sirviente. Siempre estaré a su lado. – Le sonreí desde lo más profundo de mi corazón. Ella es mi amiga y la aprecio mucho.
–Gracias, Matt.– Me cogió de la mano y la estrecho entre las suyas. Pude notar su nerviosismo.

La presentación en sociedad de Dafne se dató en dos semanas. A partir de entonces la casa se convirtió en un caos. Muchas cosas que preparar. Los días eran agotadores. Y algunas noches más todavía. Eso nos lleva a la noche antes de la presentación.

Respiraciones irregulares, subidas y bajadas de tórax, dos cuerpos calientes desnudos uno al lado del otro…
–Debería irme, mañana tengo que levantarme temprano y necesito descansar.– Pero en el momento de levantarme de la cama, ella cogió mi mano.
–No… Matt. Quédate conmigo…– Lo dijo con esa voz. Esa voz… Su intención era seducirme otra vez. Ver su cuerpo desnudo hace que el mio vuelva a acelerarse pero debo pensar con la cabeza.
–Dafne, mañana es tu presentación. No solo yo debería descansar. Tú también. Es un día importante. – Se lo dije con el tono que uso cuando soy su mayordomo a vista de todos.
–No digas eso. – Me contestó irritada. –No quiero que llegue mañana. No quiero conocer a nadie. Me gusta mi vida así. Quiero que siga igual.– Unas pequeñas lagrimas empezaron a surgir de sus ojos. Eso me preocupó.
–Eh… – Me acerqué a ella y la abracé. Pude sentir de nuevo el calor de su piel y su aroma. Es embriagador. –No debes tener miedo. Nada cambiará. Solo habrá alguien más en tu vida. Alguien a quien debes querer. Y…– No estaba muy seguro de seguir con mi frase pero tenía que decírselo. – Y con quién debes jugar…–
Dafne se sobresaltó y me miró: – ¿Qué dices? –
–Dafne… cuando tú tengas a un futuro marido contigo no será justo para él que estés haciendo esto conmigo. Se enfadaría mucho si lo supiera. Debes pertenecerle solo a esa persona. – Se lo expliqué de la misma forma que alguien le da una lección a un niño.
Me miró enfadada por lo que acababa de decir.
– ¡Tú no puedes decirme con quién tengo que jugar! Yo solo quiero hacer esto contigo. Es nuestro juego y…–
–Dafne, ¡para!– Alcé mi voz de una forma… Nunca me había sentido tan irritado como hasta ahora. –Esto ya no es un juego. Lo era, pero ya no. Esto es algo muy serio. Lo que tú llamas juego es algo que no deberían hacer dos personas como tú y como yo. Solo con nuestras parejas. Tú con un señorito rico y de buena familia y yo con alguien de mi clase. Esto se termina hoy. – No sabría decir que me pasó. Las palabras fluyeron solas. No es que estuviera mintiendo, sentía todo lo que había dicho pero… Me sentía fatal.
–Dafne…– Acerqué mi mano a ella.
–Vete…– Dijo con la cabeza gacha. –Vet-te. –

Supe que estaba a punto de llorar, pero no podía quedarme. Recogí mi ropa, me vestí lo más rápido que pude y me fui en silencio.

Hace más de 3 años

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Miguel_Otxoa
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

Muy interesante. Esta caja me gusta más que la anterior, porque se ve más la personalidad de los protagonistas y porque, a mi gusto, está mejor escrita. Y, como opinión personal, se refleja bastante bien la angustia que debe estar sintiendo una chica condenada a vivir una vida impuesta y un sirviente que sabe que aquello no puede seguir, aunque resulta innegable que lo desea.

¡Un saludo, compañera!

BlackPrincess
Rango5 Nivel 23
hace más de 3 años

@GerGERTZEN ya te digo desde ya que siempre me vas a encontrar fallos jajaja. Eso no quiere decir que no quiero que me los digas eh, ni mucho menos. Al ir escribiendo me iré acordando de estas cosas. Muchas gracias por seguir apoyándome :)

@Miguel_Otxoa me alegra que te guste. Supongo que siempre hay partes mas interesantes que otras. Gracias por tu apoyo :)

casandra
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 3 años

Pobres, qué triste!! Muy bueno el diálogo de los dos "amantes amigos"


#4

A la mañana siguiente, todo en la mansión era puro movimiento. Todos iban de aquí para allá. A Dafne iban a dejar que durmiera hasta tarde para poder descansar y prepararse para la noche esperada.
Los nervios de los sirvientes se palpaba en el ambiente, nada puede fallar.

Un estruendo me sobresaltó y fui corriendo hacia la cocina. Vi a Marie con las bandejas de plata esparcidas por el suelo.
–Marie, ¿estás bien?– Dije mientras la ayudaba a levantarse.
–Si… Lo siento, lo siento, estoy bien. He resbalado. Lo siento, lo siento mucho. – Su voz pedía a gritos piedad para que no la regañara. No pensaba hacerlo.
Marie es una chica joven muy trabajadora. Entró a la mansión hace un año, debe tener mi edad. Nunca hemos hablado mucho ya que siempre estoy con Dafne.
–Deja que te ayude a recoger. – Le dije con una sonrisa. No quiero que me tenga miedo.
–No, por favor, debes estar con la señorita Dafne…– Dijo mientras me miraba tímidamente.
–Tranquila, está bien. La señorita Dafne sigue durmiendo. No me necesita. – Mi voz tenía un tono apagado.
Mis remordimientos de anoche aún están muy frescos.
Al recoger la última bandeja nuestras manos se tocaron. Nos quedamos quietos mirándonos.
–La señorita Dafne tiene mucha suerte…– Dijo sonriéndome.
Creo que me sonrojé. No sé muy bien por qué. Notaba que esa frase significaba algo. Cuando pude pensar con claridad le respondí con una sonrisa:
–Puede ser muy caprichosa a veces…– Pensando en nuestras noches de juegos.

Mi humor de repente cambió. Me sentí… ¿triste? Mis noches de juegos con Dafne han acabado… No… No me había dado cuenta. Podré volver a dormir toda la noche, no me pondré nervioso por si nos descubren; pero… el sentimiento que tengo no es de alivio, sino de tristeza. ¿Por qué?

–Matthew, ¿estás bien? Te has quedado mudo de repente–
–Oh si, si, perdona. Solo estaba pensando en el trabajo. Hoy es muy estresante. – Me levanté. –Debo dejarte. Ve con cuidado, ¿sí? – Dije mientras salía de la cocina con rapidez.

Mientras iba de camino hacia la habitación de Dafne pensaba en qué decirle. Quiero pedirle perdón por la forma de hablarle. Estaba triste y no la ayudé mucho. Debí haber sido más comprensivo con ella…
Llegué a la puerta. Respiré hondo. Preparado. En cuanto fui a llamar a la puerta alguien la abrió desde dentro.

–Oh, Matthew, cariño. No te esperaba. – Ver a mi madre allí de pie me sorprendió.
–Madre, yo a ti tampoco. ¿No está durmiendo, Dafne? – Me preocupé un poco, ¿qué hace mi madre aquí?
Mi madre cerró la puerta tras de sí con cuidado y me habló en voz baja.
–La señorita Dafne no se encuentra muy bien, ya sabes, la presentación la tiene muy nerviosa. Le estamos dando un baño caliente perfumado para que se relaje. –
– Ah, de acuerdo. ¿Pero está bien? – Mi preocupación no ha sido resuelta.
–Sí, cariño, está bien. Una mujer como ella tiene que pasar por esto. No te preocupes. – Me dijo mientras ponía su mano sobre mí mejilla. La voz dulce de mi madre calmaría a cualquier fiera salvaje.

Observé como se marchaba, pensé en irme también, pero tenía que hablar con ella. Abrí la puerta con cuidado. Y en silencio me acerqué a la zona del baño. Allí estaba. Como si estuviera dormida tomando un baño. Eso me recordó a cuando jugamos por las noches, la señal para irme.
–Dafne. – Dije saliendo de mi escondite. Ella se sobresaltó cosa que hizo que cayera un poco de agua al suelo. Cuando me reconoció frunció su ceño.
– ¿Qué quieres? No deberías estar aquí, ¿sabes? – Obviamente, seguía enfadada conmigo.
–Sí, lo sé. Pero no sabía cuándo podría verte y hablar contigo con tranquilidad. Solo será un minuto.
Me acerqué a ella y me arrodillé junto a su bañera. Nuestras miradas estaban al mismo nivel.
–Lo siento mucho, Dafne. Anoche… Me pasé. No debí hablarte de la forma en que lo hice. Sé que esto no es de tu agrado y yo solo hice que te pusieras más nerviosa. Perdóname, por favor. Fui un mal sirviente.¬– Agaché mi cabeza suplicando perdón.
Una pequeña sonrisa burlona salió de su boca.
–Tú nunca serías un mal sirviente. Te lo tomas demasiado enserio. Y por lo de anoche… No te preocupes, tenías razón. Todo acabó así que…– Por su voz parecía como si se hubiera rendido. Pero rendido, ¿a qué?
No sé por qué hice lo que hice. Solo sé que de repente de mi boca salieron esas palabras.
–Dafne, ¿puedo despedirme de ti? – La miré a sus ojos verdes como si su respuesta fuera a decidir mi vida.
Vi que Dafne se quedaba confusa, no entendió lo que le dije pero se lo iba a enseñar. Me acerqué a sus labios y los bese. Primero con ternura, luego al ella corresponderme, con más pasión y fuerza. Nos separamos y parecía como si faltara aire. La llama se había vuelto a encender.
–Tócame, por favor…– Susurró Dafne, tocándome los labios con sus dedos.
Me quité la camisa, para no mojar mi uniforme. En cuanto lo hice metí la mano en la bañera y acaricié sus dulces pechos bajo el agua. La vi mordiéndose el labio inferior. Me excita ver a Dafne así, me hace querer más. Mi mano fue bajando acariciando su piel hasta su sexo. Pasando por su vello púbico llegue al centro del placer. Lo acaricié suave pero insistentemente como sé que le gusta. Mi boca pedía la suya. Mi excitación necesitaba ser apagada. Lo necesitaba.

La necesitaba.

–Matt… Juega conmigo…– Dijo entre gemidos.
Mi mente no estaba centrada, solo quería darle más placer y, también, tener el mío propio. Me aparté de la bañera me quité lo que quedaba de ropa de mi cuerpo y me metí dentro con ella. No podía esperar. Necesitaba sentir placer, como respirar. Me incliné encima de ella, cogí sus manos y las lleve atrás de su cabeza mientras la besaba con furia. Lo necesito. La necesito. Es lo único que pasaba por mi cabeza en ese momento. Rompí el beso. Separé sus piernas. Y me uní a ella en un gemido de lo más intenso. Pude notar su calor. En cada embestida nuestros jadeos se sincronizaban con la caída del agua. La bañera se iba vaciando cada vez más y más dejando al aire parte de nuestros cuerpos. Mi boca no podía parar de besarla, cada centímetro de su piel es como una droga que hace que desee más. Notaba como sus manos y uñas se clavaban en mi espalda, oír sus jadeos y gemidos en mis oídos, sentir su cuerpo pegado al mío… Pensar que ella es mía. Nuestros besos y caricias no son dulces, son pura rabia, pura pasión, pura necesidad… Hasta que llegas a un punto de no retorno. El placer es tan grande que nuestro cuerpo no puede retenerse más y se escapa en una última embestida.
La habitación se queda en silencio, solo se oye nuestra respiración entrecortada. Y, de repente, unas palabras marcan el principio del fin.

-Te quiero…

Hace más de 3 años

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casandra
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 3 años

Uff me encanta!!


#5

–Te quiero...

Esas palabras salieron de mi sin darme cuenta. En cuanto las oí y, obviamente ella también, nos quedamos petrificados.
–¿Matt? ¿Qué acabas de decir?– Los ojos de Dafne estaban abiertos como platos. ¡Y yo aún seguía dentro de ella!
Reaccioné y salí de la bañera rápidamente. Me vestí lo más rápido que pude, evitaba mirarla a la cara.
–Matt, respóndeme.– Dijo Dafne con una voz temblorosa. Salió de la bañera y se quedó frente a mi. Estaba desnuda y mojada... Dios, no te pongas así frente a un chico.
–Em...E...Yo...– ¡No puedo pensar! ¿Qué le digo?
–Te quiero mucho, como amiga, ¿vale? Bueno, yo me voy, nos vemos más tarde.– Salí de esa habitación como alma que lleva el diablo y fui a la mía. Cerré la puerta y caí al suelo de rodillas. Puse mis manos en mi cabeza y estiré fuerte mi pelo.
–¡¿Qué has hecho, estúpido?! Dios... No puedo creer lo que he dicho... Pero, ¿por qué? Yo no siento nada así por Dafne, ¡¿Por qué coño he tenido que decir eso?! Empecé a golpear mis puños contra el suelo
–¡¡¡¡¡Idiota,idiota,idiota,idiota!!!!!

El cielo había oscurecido, todos los invitados ya estaban aquí. Era todo murmullos, risas, música... Y, de vez en cuando, una fantasma vagaba por la sala, osea, yo. Mi cabeza no estaba en orden. Parece que mi cerebro se hubiera apagado des de el incidente de esta mañana con Dafne y verla a ella, ahora, tan espléndida... No ayuda. Verla rodeada de hombres no ayuda. Mis ojos no pueden apartarse de ella. ¿Qué me pasa?

La fiesta por fin acabó. Todo a quedado vacío. Los únicos despiertos son los sirvientes que deben limpiar. Como segundo mayordomo de la mansión, cuando mi padre está ausente soy yo el que debe supervisar, así que, estoy despierto.
¿Cuándo acabará este día?
Veo que Marie está cargando algo bastante pesado.
–Marie, espera, te ayudaré con esto.
–Oh, gracias, Matthew.– Sonríe tímidamente.
–Por favor, llámame Matt, ¿si?. Tenemos la misma edad.
Ella sonríe y asiente sin mirarme directamente.
Llegamos al almacén donde dejamos las cajas.
–Uff. Menudo día, eh?– Dije sonriéndole.
–Si... Oye, Matt. ¿Estás bien?– Me mira a los ojos como si buscará algo dentro de mi.
–Por supuesto, ¿Por qué me lo preguntas?– ¿Acaso se me ha notado mucho mi estado de ánimo?
–Bueno... Creo que debe ser duro ver a la señorita Dafne buscar un marido.–
–¿Perdón?– Me siento irritado. –¿Qué insinuas?–
Marie se sobresalta al ver mi cara.
–Oh, no no, no me refiero a nada indecoroso sino que, por lo que me han contado, os habéis criado juntos y sois muy cercanos el uno al otro, como dos hermanos...
¿Hermanos? En mi cabeza una boca gigante rie.
–...Y debe ser duro ver cómo ella, dentro de poco, se marchará y casi no volveréis a veros.–
Mi boca gigante se convierte en dos ojos extremadamente abiertos. ¿Cómo que no volveré a verla?
–Bueno...Eso no es así, yo me marcharé junto con ella. Soy su mayordomo personal.–
–Si, pero en esta casa... Eso oí decir...–
–Decir, ¿A quién?– Está conversación empieza a enfadarme y mucho.
–El señor Woods a tu padre.– Su voz está a la defensiva.
¿Cómo? Esto no puede ser verdad. A mi nadie me ha dicho nada de eso. No puede ser. Esto no puede ser verdad.
–Se acabó la charla, vamos a trabajar.–

De camino a mi habitación, sigo dándole vueltas a lo que Marie me ha contado. ¿Será verdad? ¿Voy a despedirme de Dafne de verdad? Mi cabeza me duele. No puedo más, necesito dormir.

Entro en mi habitación y veo una figura en la ventana que me mira fijamente.
–Matt...

Hace alrededor de 3 años

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Lonelygirl
Rango11 Nivel 53
hace alrededor de 3 años

Me encanto el relato... Muy intenso y muy atrapante, espero con ansias otra caja. Saludos, nos leemos?

BlackPrincess
Rango5 Nivel 23
hace alrededor de 3 años

Muchas gracias por tu comentario. Me alegra que te guste. Me paso por tu perfil :) Saludos.

casandra
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 3 años

Ay pobres!! qué tierno!! esperando la siguiente caja...


#6

–Dafne...– Allí estaba. Una maravillosa figura desnuda brillando a la luz de la luna. ¿Estoy soñando?
Dafne se acercó a mí lentamente, dándome un suave beso en los labios mientras me rodeaba el cuello con sus brazos.
Matt,despierta! Dijo una voz dentro de mí.
Reaccioné apartándola de golpe de mí. Dafne me miró confusa.
–Matt, ¿Qué ocurre?–
Respiré hondo pensando bien que iba a decirle.
–Dafne, ¿Recuerdas que he dicho esta mañana? Eso ha sido una... –Dilo Matt– una despedida. No voy a tocarte, ni besarte nunca más. A partir de este mismo momento soy Mattew, tu mayordomo personal. Nada más.–
Se quedó mirándome como una niña perdida. Sus ojos empezaron a humedecerse. Sus palabras salían a trompicones de sus labios.
–Pe-pero tú has dicho que me-me qu-querías. Me amas! Y yo... Yo... Yo te amo a tí, Matt. Esta noche... Ha sido horrible. No quería que nadie se me acercará. Solo te necesito a tí. Nada más que a tí.– Empezó a llorar desconsoladamente.
Mi corazón dejó de latir en el momento en que oí como decía "te amo a tí". No puede ser. No,no. No puede ser. Esto es un error. No,no,NO!
La abracé. ¡La besé! Sentía el sabor de sus lágrimas en mi lengua. Dafne me miraba sin entender nada. Pegué mi frente a la suya.
–No sabía cuánto te quería hasta que no he oído esas palabras salir de tu boca. Bueno...– Salió de mí una pequeña risa– Creo que en verdad sí lo sabía, pero no quería reconocerlo. Dios... Perdóname, Dafne.–
Ella me sonrió. Nunca le había visto una sonrisa tan feliz y sincera. Se acercó a mí oído.
–No quiero jugar nunca más.– Me sorprendí y me quedé atónito, pero ella siguió. –Quiero que me hagas el amor, Matt. Ahora y siempre.–
Mi mente se quedó en blanco. Murió. Quien reaccionó fue mi corazón. Fue él el que me ordenó besarla con toda la pasión del mundo. Fue él quien me ordenó que la cogiera y la llevará a mi cama. Y por último, fue él quien me ordenó que me uniera a ella una y otra vez esa noche demostrando cuan grande mi amor podía ser.

Hace más de 2 años

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Ed_Venaplus
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 1 año

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Atte. Lara Gómez.
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