Campa
Rango2 Nivel 7 (45 ptos) | Copista no remunerado
#1
    Partes:
  • #2

I
Es temprano. Me despiertas metiéndome mano. La gente puede pensar que lo nuestro no es amor, que es puro sexo. Sin embargo, para mí, no hay amor más sincero que cuando me bebe.
Es temprano y me despiertas con un polvo y un café. Y te vas sin despedirte. Como siempre. Ya no te pregunto a dónde vas, ni con quién. Me basta con que vuelvas cuando los bares cierren para tomarnos una copa en mi casa que se convierta en café. Y siempre vuelves.
Nos conocemos bien, aunque apenas hayamos hablado sobrios en estos dos años. Nos conocemos y formamos parte el uno del otro, aunque nadie lo entienda, ni siquiera yo misma.
Me ducho para quitarme tu olor. Me pongo las medias, los tacones y el vestido nuevo que me compré hace un par de días. Este 8 de febrero se levanta con frío, con miradas tristes, con las calles llenas de sonámbulos. Daniel, mi prometido, me espera en mi portal con un gran ramo de flores.
-Buenos días princesa, esta noche sin ti se me ha hecho eterna.

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Benny
Rango7 Nivel 32
hace más de 4 años

Muy interesante...jaja, ánimo con el relato


#2

Daniel es un buen chico. Trabaja en una empresa de éxito, es guapo y está loquito por mí. Nos conocimos por casualidad en una fiesta de una de mis mejores amigas hace año y medio. A los seis meses de conocernos nos prometimos. ¿Quién iba a decirle que no al hombre que toda madre quiere para su hija?
-¿Qué haces aquí?
-Llamé a tu jefa y le dije que te diera el día libre. Tengo una sorpresa para ti. Además, esta noche te voy a llevar a un sitio precioso.
-Esta noche no puedo. Mar va a venir a mi casa.
A veces me extrañaba que Daniel no sospechara nada de Víctor. Quitando los primeros meses, nunca más había quedado con Daniel por la noche. Mis noches eran de Víctor, e incluso, algunas veces, mis días completos.
-Echo de menos dormir contigo.
-Cuando nos casemos lo harás.
La boda era algo que yo temía y esperaba por partes iguales. Lo temía porque significaría acabar con Víctor. Y lo esperaba porque significaría acabar con Víctor.
El día pasó con normalidad. La sorpresa no lo era tanto, como casi todas las cosas sorprendentes de Daniel, que acaban siendo cosas predecibles sacadas de cualquier película de Jennifer Aniston.
Cuando llegué a casa Víctor ya estaba allí. Desnudo.
-Has llegado tarde...
-Tengo un prometido al que contentar.
-Ven.
Nos comimos hasta que me temblaron las rodillas.
-Tengo algo que contarte- Víctor me miraba fijamente mientras fumaba.
-Te escucho.
-Tengo que irme, lejos y seguramente por mucho tiempo. Son cosas de trabajo que no puedo rechazar.
No sabía nada del trabajo de Víctor. Sabía que era importante y que a veces tenía que estar fuera de la ciudad varios días, incluso meses. Nunca me atreví a preguntar en qué trabajaba y cuando lo intentaba él me cortaba antes de que pudiera formular la pregunta.
-¿Cúando te vas?
-Mañana. Quiero que te vengas conmigo. Con mi trabajo podemos vivir los dos y con el tiempo podrás trabajar conmigo.
Era el momento de preguntarle lo que nunca le había podido preguntar.
-¿Cuál es tu trabajo?
Cogío una hoja de papel y escribió algo. Doblo el folio y lo dejó encima de la mesita de noche. Me folló como nunca, que era como siempre, y se fue.

Hace más de 4 años

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