Nubis
Rango12 Nivel 57 (11013 ptos) | Ensayista de éxito
#1
    Partes:
  • #2

Se levantó viento, lo que provocó que se agachara para agarrarse a la cornisa, una mano a cada lado de los pies. Una de las personas que había en la azotea se percató y fue corriendo. Esquivó a un par de hombres que observaban inmóviles hacia la escena al borde del edificio.

Su mano se abalanzó y agarró de la chaqueta al afectado. Con otro movimiento adelantó la otra mano y agarró de la suya, cambiando la ubicación de la primera para atrapar mejor. Se miraron por un momento. El viento hacia daño en las orejas.

Fue en esas que la persona al borde se agitó y peleó, logrando librarse de los agarres.

Un rostro abrió la boca y arqueó las cejas, reacción contra el suceso y un ceño fruncido.

La persona se impulsó hacia atrás. Todo ocurrió a cámara lenta. Fue un balanceo donde cayó como un maniquí.

Quien socorría no tardó en reaccionar, estirando el brazo por delante a la vez que avanzaba rápido, chocando contra la cornisa. Asomó para ver cómo disminuía la figura hasta ser un punto entre las nubes.

(Continúa)

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#2

Resopló y se dio la vuelta. Observó la azotea, donde gente permanecia de pie sobre la cornisa; decenas de ellos. Otras tantas personas paseaban por la azotea. En sus rostros no habían sonrisas. Miraban de un lado a otro mientras caminaban, sin más. Algunos eran de iniciativa y, al menos, miraban a esos equilibristas de cara desencajada, lo que impedía otra clase de empatía.

Una agitación llamó su atención, fijándose en cómo un hombre corría hasta agarrar de la cintura a una chica en la cornisa que estaba con la espalda arqueada hacia atrás. Forcejearon hasta el punto que la chica lo agarró de los hombros con intención de terminar de impulsarse y que el hombre se fuese con ella.

Entonces decidió incorporarse y correr hacia la escena, chocando contra el hombre para abrazarlo, haciendo fuerza de peso hasta que las manos de la chica se soltaron, y con ello el agarre de cintura que la mantenía en la cornisa. Su figura desapareció.

Ambos se sentaron deslizándose. Se miraron, analíticos de sus respiraciones rápidas.

Giró la cabeza y apreció a una mujer que caminaba sobre la cornisa hacia ellos. Sus tacones verdes relucían. Se quedó mirándolos hasta que dejaron de ser por un movimiento lateral.

El viento no paraba.

No tendría la intención de hacerlo.

Suspiró.

La gente no desea ser salvada.

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