monjedelapaz
Rango12 Nivel 55 (9128 ptos) | Ensayista de éxito
#1

Pierangelo repasaba mentalmente por orden las obras del programa del concierto. Era una buena costumbre adquirida durante sus estudios en el Conservatorio. Editaba con la imaginación la portada de cada una de las partituras, y dibujaba con el dedo, a modo de batuta viviente, los primeros compases de cada una.
Los profesores de la orquesta ya estaban ultimando sus instrumentos, ora afinando, ora desplegando atriles y pentagramas. Y los miembros del coro de 4 voces mixtas semejaban el leve oleaje de un campo de trigo, buscando cada cual su posición en las filas y ajustando la pajarita del frac los más vulnerables al calor escénico. Las sopranos y contraltos, impecables con sus trajes largos, parecían siempre menos vulnerables a la feliz tensión previa al concierto. A Pierangelo le servía este paisaje humano cambiante como inspiración, y además, procuraba mirar a cada uno de los músicos y cantantes con ojos de padre más que de director de orquesta.
Una imagen se le quedó grabada en el repaso: Franz sudaba más de lo habitual.

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monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace alrededor de 4 años

Gracias a todos por los "me gusta" :-)


#2

Se conocían desde primero de Solfeo, un italiano enjuto y movedizo y un austriaco corpulento, con la caja torácica ideal para un barítono solista.
Pierangelo era católico, de una familia lombarda llena de músicos. Franz Mohr, protestante, había nacido muy cerca de Oberndorf, a 17 kilómetros de Salzburg.
—Soy Pierangelo, Pierangelo Bartali, de Brescia.
—Hola, Mohr, Franz Mohr…
— … de Salzburg, ¿verdad? Bueno —dijo el joven delgado sin menguar su vehemencia—, más bien de Mariapfarr.
—De Oberndorf, donde vivía mi tocayo de nombre, Franz Gruber, y donde se recuperó mi tocayo de apellido, el padre Joseph Mohr.
—¡No puedo creerlo! —subrayó con ojos y brazos Pierangelo—. ¡Eres una edición viviente del villancico Stille Nacht, Noche de Paz!
Se hicieron inseparables, en la música y en la fe. Oraban juntos en los jardines del Conservatorio de Granada. Pierangelo estudiaba piano, violín y dirección de orquesta. A Franz le persuadió su propia y poderosa voz de centrarse en el canto, pero la insistencia de su amigo le llevó a asomarse también al mundo de la batuta.

Hace alrededor de 4 años

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#3

Conversaban de todo, y compartían dos pasiones: la música y una curiosidad casi infantil por la divulgación científica. Cada uno ayudó al otro a defenderse mejor en el idioma respectivo. Pero el “tercer” idioma, el español andaluz, acabó siendo el primero cuando conocieron a dos gemelas, esencia nazarí, Aurora y Estrella de la Zambra. Se casaron en la Basílica de las Angustias de Granada el mismo día.
Fueron ellas las que inspiraron a Pierangelo y Franz la idea de su vida: crear una orquesta. «Las buenas iniciativas se hacen mejores… cuando se multiplican por dos», decían Aurora y Estrella sucediéndose una a la otra. Se referían al Diván Este-Oeste de Daniel Baremboim y Edward Said.
Eligieron la bella ciudad de Montefrío, en Granada, como sede de su novedosa Orquesta Intersinfónica de la Paz, en la que tocaban juntos profesores avezados y estudiantes, pero cuya seña de identidad era que la confesión religiosa —o su ausencia— de los músicos no se dejaba en la puerta del teatro, sino que dedicaban tiempos concretos a conversar sobre ello con libertad de espíritu...

Hace alrededor de 4 años

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#4

... Y poco antes de cada concierto, una vez que estaba todo casi preparado para comenzar, hacían sonar un acorde conjunto, al que seguía una larga “nota de silencio”, un minuto en el que todos rezaban por todos o simplemente recibían la oración de los demás si no eran creyentes.
Una de las atrevidas novedades de la Orquesta consistía en que una de las piezas de cada concierto era dirigida por Pierangelo y Franz ¡a dos batutas! Aquella noche la obra elegida para el alarde era “La ültima Primavera” de Edvarg Grieg. Precisamente Pierangelo estaba recordando los problemas de salud del compositor noruego y su fiel esposa Nina mientras registraba en su corazón de director el inesperado sudor de Franz.
Ambos amigos y cuñados habían conversado recientemente sobre un artículo aparecido en la prensa científica. «Cuando los miembros de un coro cantan juntos —comenzaba el texto citando investigaciones de científicos suecos— sus corazones se coordinan y comienzan a latir al unísono».

Hace alrededor de 4 años

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Ainerface
Rango8 Nivel 36
hace alrededor de 4 años

He de decir que estoy ambientando la lectura con Edvarg Grieg. Cuando uno es músico tiende a acompañar cada momento con la música que se merece. Y en este caso, era obvio quién meritaba tal honor.

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace alrededor de 4 años

A mí tambien me pasa, @Ainerface. Es hermoso coincidir en eso contigo. Me gusta descubrir la "banda sonora" de los días :-)

leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 4 años

que bello no solo se acompasan los instrumentos, sino el propio corazón...allí está la maestría


#5

Mahler, Mozart, Beethoven y Bach fueron llenando el aire de la Casa de la Cultura Pósito, de Montefrío, del inefable perfume de su música. Cuando llegó el turno de «La Última Primavera» Franz se aproximó a la tarima del director, pero no llegó a ella. Tocándose el corazón y abriendo mucho la boca se desplomó. Con agilidad profesional se acercó Luis, uno de los violinistas —médico de profesión— y la propia Aurora, esposa de Franz, a la sazón enfermera. No era la primera vez que sufría una crisis cardíaca, pero sí en escena.
Mientras se acercaba la ambulancia ya convocada con urgencia, Luis y Aurora le practicaban la resucitación cardiopulmonar con destreza y calma. El público de Montefrío, acostumbrado al culto respeto por la música, permanecía en silencio, como suspendido en una corchea sostenida. Cuando Pierangelo, arrodillado al lado de su amigo, miró a lo alto con los ojos cerrados, el público convirtió su silencio también en oración, unido a los miembros de la orquesta.

Hace alrededor de 4 años

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Ainerface
Rango8 Nivel 36
hace alrededor de 4 años

Sincronizar el fin de "la última primavera" con el fin de este fragmento ha sido perfecto. ¡Gracias!

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace alrededor de 4 años

@Ainerface, te iba a responder al final con algo que ayer se me quedó en en tintero, pero tu delicadeza de comentar fragmento a fragmento se merece que no "espere" al final del relato.
Es sencillamente genial que lo hayas leído al calor de las notas de Edvard. ¡Gracias a ti!
Yo creo que las artes pueden manifestarse unidas e identificadas, como los ingredientes de una buena paella. Y me gusta unir cosas aparentemente muy disjuntas (como la ciencia y la literatura, por ejemplo).

leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 4 años

Hermoso!!!


#6

Estrella de la Zambra, esposa de Pierangelo, tenía la memoria despierta de una maestra: recordaba bien clasificados en su mente los nombres cambiantes año a año de sus alumnos y los datos de interés que circulaban por delante de sus ojos y oídos. Fue ella la que relacionó la urgencia que estaban viviendo con el artículo sobre el corazón acompasado de los cantantes de coro. Lo habían conversado en familia semanas atrás, pero ahora se abría de par en par la partitura de su importancia. Estrella se acercó rauda a su esposo y le dijo tocándose el corazón:
—El artículo. ¡El artículo!
Fue suficiente. Se habían entendido a la velocidad de la luz que el amor movía entre sus corazones. Pierangelo empezaba a ver el gesto de ansiedad de Aurora sembrado de una semilla de leve desesperanza, cuando señaló con la batuta al joven del tambor. ¡No había tiempo de buscar una obra que reprodujese el ritmo cardíaco!

Hace alrededor de 4 años

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#7

Tampoco servía la parte final de la «Cavatina» de Beethoven en si bemol mayor Opus 130, en la que científicos de Michigan y Washington creyeron descubrir las irregularidades de los latidos del corazón del músico alemán, causados por una arritmia cardiaca. ¡Hacía falta todo lo contrario!
Le vino la inspiración como una bocanada de aire fresco: ¡Había que componer en directo! Tras musitar con vigor mirando al cielo dos palabras —”¡Gracias, Señor!”— miró a los barítonos del coro y les indicó. Ellos empezaron a cantar rítmicamente una sola nota:
—“Sí-Sí-Sí-Sí…”
Se unieron sucesivamente tenores, contraltos y sopranos, mientras Pierangelo indicaba a los músicos de cuerda y viento que hicieran sonar también la nota Sí más grave de sus instrumentos, mutando alternativamente hacia Síes más agudos. En ese momento llegaban los paramédicos y relevaron con celeridad a Luis y Aurora sin más ceremonia.
Pierangelo se volvió rápidamente al escuchar entre el público la nota Sí con la esperable disonancia de quienes no son cantantes profesionales…

Hace alrededor de 4 años

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#8

... Con un gesto les convirtió en acorde gigante, uniéndolos a la improvisada melodía cardioresporatoria. En pocos segundos todo el teatro era una sola nota Sí, envuelta y resonada con la poderosa percusión del tambor. Todo el teatro era como un solo corazón en sonido y en afán.
Como pliegues un enorme lienzo de tul que se dejase caer desde el anfieatro, comenzaron a brotar variaciones diversas de la naciente melodía, en la que la angustia por el corazón de Franz se traducía paulatinamente en un virtuosismo que no era mera técnica sino amor perseverante. ¡Había que salvar a Franz! Pierangelo, y con él cada músico y cantante de aquel coro resucitador tenía la mirada fija en el lugar donde éste luchaba para dar el “do de pecho” más importante de su vida.
«Cuando los miembros de un coro cantan juntos -se miraron mientras pensaban a la vez y sin palabras Pierangelo, Aurora y Estrella- sus corazones se coordinan y comienzan a latir al unísono»…

Hace alrededor de 4 años

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#9

... La multitud que se afanaba con aquella simple, estrenada y poderosa sinfonía en Sí mayor no podía saber que sus corazones estaban latiendo acompasados, acompañados y acompañantes, pero sí vieron con creciente alivio que el corazón de Franz reanudaba poco a poco su música de vida. El corazón del barítono se iba acompasando poco a poco empujado por el latido unicorde de todos los demás. Una leve sonrisa se le instaló en su rostro todavía contraido cuando se unió con un susurro al Sí mayor general, incorporándose con fatiga ayudado por su bella y magnífica esposa y enfermera.
Estrella puso letra a la melodía interior que se agitaba en los corazones de todos:
—Gracias, Señor, ¡gracias!
La «Sinfonía a la vida, allegro vivace en Sí mayor, Opus 1» había nacido aquella noche sin estar previamente escrita en partitura alguna, y se había estrenado dando vida. Cientos de corazones habían latido incansables en un rotundo “Sí mayor” a la vida. En el Teatro Pósito de Montefrío había nacido una sinfonía, renacido un hombre y madurado una fe. Sí, la mía, mi fe en la fe de la gente, mi fe en Dios.

Hace alrededor de 4 años

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#10

Trabajo en la editorial que colabora con la Orquesta de Pierangelo y Franz. Al montar el borrador de la partitura me llegó hondo el Sí mayor que salvó a Franz. Mi corazón tenía arritmia de confianza. Ya no.
FIN

Historia breve inspirada en la noticia científica que se cita en el relato:
http://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-corazones-de-los-cantantes-de-un-coro-laten-acompasados

Hace alrededor de 4 años

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Ainerface
Rango8 Nivel 36
hace alrededor de 4 años

Simplemente, genial!

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace alrededor de 4 años

Gracias, @Ainerface, no sólo por tus palabras, sino porque has llamado a la puerta de la Casa Pósito cuando ya no había nadie. Has encendido las luces de la sala al leer el relato, y has convocado tú sola a todo el mundo, incluso a nuestro admirado maestro Grieg.
Te confieso que cada vez que escucho "La Última Primavera" en Youtube (cuando el tiempo me lo permite) me emociono. De nuevo gracias, de todo corazón, el que puse al escribir el relato :-)

Ainerface
Rango8 Nivel 36
hace alrededor de 4 años

Me parece increíble poder transmitir algo similar a lo que puede transmitir la música. Para mí sigue siendo una asignatura pendiente. Supongo que aún no he tenido el valor de escribir sobre esas cosas importantes que nos pasan o nos hacen sentir. Tal vez sea el modo más sincero de esta disciplina y en la que uno vierte mejor sus entrañas. Gracias, valga la redundancia, por tu agradecimiento y enhorabuena. Espero ser capaz algún día de genialidades como esta.

EmilioJBernal
Rango11 Nivel 51
hace alrededor de 4 años

El poder de la música y de la unión fraternal de las personas.
Un relato empapado de belleza, tanto en su argumento como en su ejecución. En mi opinión: sobresaliente.

faviodegradable
Rango7 Nivel 32
hace alrededor de 4 años

simplemente excelente colega! tienes mis likes indudablemente!

leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 4 años

Simplemente hermoso!!! Gracias por escribirlo... Me hace pensar en esa sinfonía universal que abraza toda la creación divina, estando al frente nuestro Padre eterno y en nuestro corazón su templo viviente...es allí donde armonizamos su palabra y su vida...bello relato, me conmovió. Gracias!!!

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace alrededor de 4 años

¡Hola @Ainerface, @EmilioJBernal, @faviodegradable y @leo1!
De entre todas las notas musicales ando buscando una cuyo nombre pueda "cantar" por escrito lo que me hacéis sentir con vuestras palabras. Me sirve "Mi", porque en lo que recuerdo de la Historia de la música sobre el origen de los nombres de las notas se refiere a "las maravillas".
Como no me acordaba bien del trabajo del benedictino Guido D'Arezzo —seguro que tú lo tienes más fresco, colega mío @faviodegradable— he ido a refrescar información para los cinco. Perdonadme el "copia y pega".
En el siglo XI, el monje Guido elaboró un sistema de notación musical similar al que se usa hoy. Dio nombres a las notas y las colocó en un patrón de cuatro líneas (tetragrama), en diferentes alturas según su sonido. Además inventó el solfeo. Los nombres de las notas fueron las sílabas iniciales de un himno a San Juan Bautista, «Ut queant laxis», en latín, obra de Pablo el Diácono, también monje benedictino.
Do... Ut queant laxis ... Para que puedan
Re... Resonare fibris... exaltar a pleno pulmón
Mi... Mira gestorum... las maravillas
Fa... Famuli tuorum... estos siervos tuyos
Sol...Solve polluti... perdona la falta
La... Labii reatum... de nuestros labios impuros
Si... Sancte Ioannes.... San Juan.
Sólo recordaba el nombre del padre Guido :-) Lo demás lo he buscado para vosotros.
Os decía "MI", porque me maravillo del cariño con el que envolvéis mis palabras y en ellas a mí mismo. Ay, que me abrumáis. De todo corazón, gracias.
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monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace alrededor de 4 años

Además, es aire fresco salir un poco de la intensidad de los relatos del Concurso, y tomar el fresco juntos en un pueblico de Granada, con un termo de café para los cinco (de tinto, @faviodegradable).
A mí, querida @leo1 también me conmueve cuando lo releo. No sé si os pasa lo mismo que a mí: cuando vuelvo a alguno de estos relatos, me da la impresión de que han "crecido", como madura el barniz y el sonido de una buena guitarra con el tiempo. La que suelo usar en el monasterio es de esas. Su sonido ha madurado con los años. Releo y me pregunto, ¿cómo ha podido salir esto de mis pequeñas manos? Como cristiano, sé de dónde me viene, de donde nos viene, el poner palabras una detrás de otra y que suene humano y hermoso. Y que llegue al corazón de otros.
@Ainerface, tu visita fue la primera en entrar, y eso se queda en el corazón. Te diría que si alguien tiene "sed" es que el agua le está esperando. Ánimo con la música. A mí mi abuelita me regaló la primera guitarra, y sólo sabía meterla y sacarla de la funda de tela. La música empezó con el primer ejercicio de "dedos". Cada ejercicio ya era música, semilla de música, aunque sonara a "rayos afónicos".
Sí, el poder de la unión fraternal, mi querido hermano @EmilioJBernal. Así contemplo yo estos breves encuentros en la esquina de la Plaza de Sttorybox, como el "relato" conjunto de nuestras palabras. Hay mucho cariño en lo que conversamos, y es maravilloso, visto que el recipiente en el que mezclamos nuestras frases es bien precario, sin mirarnos a los ojos.
Y es maravilloso, por el hecho de que somos tan diferentes, tanto, tanto, que al escribir juntos nos enriquece el propio amor que nos repartimos unos a otros con palabras. Y sin la posibilidad de escribir negritas ni itálicas :-) Aún más maravilloso.
Ay, os quiero. Por qué no poblar de cariño sereno y bien expresado este lugar, que a los Sttoryjefes se les ha "escapado de las manos" en cuanto a las inmensas posibilidades de hacer familia aquí.
...

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace alrededor de 4 años

Dejando a un lado el tema de las puntuaciones, yo he sentido que el Concurso está siendo un "big bang" de encuentro mutuo, pero este afán ya estaba latente en toda la Ciudad Sttorybos, al menos por mi parte. Este es un lugar habitado, y ahora se está llenando de calor de familia... ¡de Familión!
¡Gracias! van cuatro sonrisas con nombre. Os las repartís. O cake?
:-):-):-):-)

leo1
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 4 años

jajaja gracias por el café, y la explicación sobre las notas musicales. Y si, comparto esa idea de donde vienen las maravillas que en algún momento podemos hacer...cuando nos dejamos habitar por Dios, cualquier maravilla es posible...se llena de júbilo nuestro corazón, y todo lo que sale de nosotros está en armonía con lo creado...y una sonrisa de retorno : )

lasourise
Rango11 Nivel 50
hace más de 3 años

Hola, @monjedelapaz:
No había leído esta historia hasta ahora. Me dio mucha alegría la lectura, porque reencuentro tu poesía hecha música revitalizadora; la estaba extrañando; me emocionó el cariño que ha brotado entre los escritores que te comentan: @leo1, @Ainerface, @EmilioJBernal, @faviodegradable; su solvencia cultural y su sensibilidad son admirables. Un aplauso por la historia y las conexiones humanas que produjo. Cariños para todos.