SandyTorres
Rango13 Nivel 63 (18417 ptos) | Premio de la crítica
#1

MUJER ¡Felicidades!
Mi aportación para este día de celebración.

DE COPAS
El último jueves de febrero celebramos su cumpleaños. Tras la comida, en el restaurante Daniele, visitamos Danubio Fashion Drinks.

El concierto había empezado ya. Era un grupo de poco éxito. Tocaba una canción que nunca había oído antes. La voz de la vocalista sonaba mal, desafinada. Empecé a sentirme angustiada por el ambiente. Fuimos directos a la barra. Pedí una copa y el camarero me puso un vaso de tubo con hielo, un dedo de ginebra y la mitad del refresco. Pregunté, al camarero, cómo se llamaba. Contestó con una palabra, Lários. Miré su boca. Tiene los dientes bonitos. En ellos se nota la corta edad del dueño. Sus labios gorditos me parecen sensuales. Lários sonríe y me guiña el ojo derecho. Barra adentro se aleja. Miro sus nalgas. Sonrío pensando barbaridades.

La gente empieza a aplaudir. El grupo agradece los aplausos y el calor que reciben.
—¡Otra!¡Otra! ¡Otra! —canta a gritos un reducido grupo de chicas.

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#2

Borrachas ya se ríen con una risa floja, esa que sueltas cuando bebes más de lo debido. Se tambalean. Apoyándose entre ellas, a empujones, bailan en mitad de una diminuta pista de baile. Los dientes de cada una empiezan a salir desde una oreja a la otra oreja de las que cuelgan pendientes de oro. Los labios, sin pintalabios, se estiran atravesando toda la cara. La máscara de pestañas la llevan corrida, ni las sombras están en su sitio. Suelto unas carcajadas al ver cómo se mueren de la risa. De sus narices con brillantes circonitas relucen por el reflejo de los focos del techo y de la bola de plata que cuelga de un cable y gira.

Lários vuelve con un recipiente de cristal en la mano. Me mira y se ríe al verme reír. Me gustan las pipas, pienso. Es dinamita para mí, pero las como.

Lários deja caer el recipiente de cristal sobre la barra con un pelín de fuerza y de su interior saltan las pipas que caen sobre la barra. Cristo introduce la mano en el recipiente cerrando los dedos en un puño para llevarse un puñado y soba el resto del producto que deja dentro. La mano de Irina, llena de uñas de porcelana, pintadas de color rojo, arrastra una pequeña cantidad de pipas saladas que cayeron desde el recipiente a la barra

Hace alrededor de 3 años

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#3

Quedan pocas, pero suficientes. Levanto mi mano con intención de cogerlas y comérmelas, pero Gustavo ha cubierto el cacharro de cristal con su zarpa llevándoselas de un solo manotazo. Me quedo quieta, seria, pensativa por algo que desaparece de mi cabeza en un clic instantáneo.

La vocalista del grupo berrea al micrófono palabras imposibles de entender. Un chico con flequillo largo y perilla tiene la cara iluminada por la emoción, sigue la letra y el ritmo meciendo su cuerpo hacia adelante y hacia atrás. La canción sube su adrenalina; le gusta este tipo de música.

Javier empieza a restregar su bragueta con Celín, ella acaricia su propio pecho de forma sensual moviendo el culo. Gira su cintura siguiendo el ritmo que Javi lleva. En el trabajo no son tan afines, pienso. Me sorprende la gente malota, la que se porta mal fuera del trabajo.
Un tipo delgado se acerca a Yessi y a Roberto, les muestra la cámara fotográfica invitándolos a una foto. Ellos juntan sus cabezas y sonríen, posan bonito. El flahs salta y se quedan ciegos por la luz. Aturdidos se miran entre ellos sin verse. Toman un trago de sus vasos esperando que pase el efecto del flash. Yessi da un codazo a Roberto y le indica con dos dedos que desea ir a fumar. Golpea sus labios rojos con ambos dedos y Roberto se toca el pantalón palpando el paquete. Salen juntos del local y vuelven flipados dos horas más tarde.

Virginia posa en plan tigresa seductora y espera el clic del fotógrafo. Sonríe con su falsa alegría, saca pecho y sube trasero. No está nada mal. Posee un cuerpo precioso. Nada más.

Me aburro. Lo mío no es la falacia, no sé hacerlo.

Hace alrededor de 3 años

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#4

Pienso en Dary. Me pregunto qué estará haciendo en este momento, dónde se encuentra. Lo echo de menos. Dijo que iba a una despedida de soltero. Su amigo Carlos se casa, que tontería casarse. Aunque yo quiero mucho a mi Dary no cometería el error de casarme con él. Casarse acarrea problemas. No quiero problemas con Dary. Me gusta tanto que lo quiero libre. No quiero que se sienta atado a mí. Pensar que algún día se pueda cansar y empiece a verme como una obligación. No, no quiero eso. Precisamente abandonó a su novia, la de Barcelona, porque quiso atarlo.
Empieza a sonar otra canción igual que las anteriores.
—¡Esta canción es la última, nos despedimos hasta el próximo concierto, gracias gente! —berrea el batería al micrófono. Se nota que están cansados.

Un grupo de chicas entra en el local. Todos giramos la cabeza para mirarlas. Un silencio llena un espacio donde la música no llega. Siempre hay un lugar para el pensamiento de cada uno, allí están ellas. Dentro de la cabeza de todos. Percibo que el ambiente se torna extraño.
Largas melenas rubias, morenas y pelirrojas. Taconazos de vértigo: la más alta debe medir dos metros. Pechos voluminosos embutidos en vestidos sin escote. Medias opacas que muestran sus largas y fuertes piernas. Brillantinas en sus labios. Pestañas de película.

Hace alrededor de 3 años

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#5

Lários, el camarero, las mira boquiabierto desde los zapatos hasta la diadema.

Una sale a empujones de entre ellas. Me mira, corre con su mano alzada, la agita como un limpiaparabrisas. Saluda pero no estoy segura de que sea conmigo. Miro a mí alrededor. Busco algún chico que la espera, su novio, no sé. Es morena, el pelo cae sobre sus hombros rectos hasta llegar a su cintura. Se planta delante de mí. Su fragancia inunda mis papilas olfativas, inspiro profundo, me encanta. Noto que mi interior se agita de la emoción. No es posible. ¡No… no! ¡Soy heterosexual! ¿Qué me está pasando? Esta tía me está poniendo cachonda. Mi mente revolucionada cae en un estado de conflicto. Lucho contra mis sentimientos. ¡Quiero a mi Dary! Grito a mí misma con voz desgarradora. No lo voy a cambiar por una chica como esta: es una bomba, explosiva, con tacones, que por cierto, no sabe llevar. Mientras corría hacia mí daba la impresión de que un zapato le hace daño. Y se ha torcido los tobillos tres veces en seis pasos que ha dado. Camina con el cuerpo temblequeando. Pienso que es muy guapa pero un desastre.

—¡Hola! —grita para que la pueda oír entre tanto ruido.

Hace alrededor de 3 años

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#6

Continúo muy seria preguntándome quien puede ser. La miro de cerca, sus ojos me resultan familiares. Quizá la conocí cuando ella era pequeña, cuando aún no se maquillaba, cuando ni siquiera le habían brotado los voluminosos pechos.
Con la mano izquierda arregla su bolso que cuelga del hombro derecho, lo sujeta bajo su brazo. Abre ambas manos para sujetar mi cabeza por las orejas. Me siento como una olla llena, de cosas, tropezones y eso. Creo que me va a dar un beso en la frente. Pero me besa en la boca.
—¡Te quiero, guapa! —dice, mientras se retira unos centímetros para volver a besarme con más pasión. Beso que dura unos segundos. Lo necesario para derretirme en su boca.
—¡Dios! ¿Dary? —grito, pensando que este hombre me tiene loca.
—Sí, cariño ¿te gusto? —pregunta mostrando sus caderas y mirando sus zapatos.
—¡Estás buenísima! Ja, ja, ja.
—¿De quién son los zapatos? —pregunto pensando que sus enormes pies me ponen como una locomotora. Todo él me pone, hasta cuando viste con mi ropa. Creo que las costuras han cedido. Imposible volver a usar el vestido.
—Oh, los he comprado para la ocasión.
—Si no fueras una mujer me casaba contigo —bromeo.
—Te tomo la palabra. En cuando desnudes mi cuerpo sexi, descubrirás la sorpresa y serás mía.

Hace alrededor de 3 años

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#7

Mi mente grita preguntándome por qué he dicho semejante tontería. Me empieza a atormentar una mezcla de miedo, alegría, amor y cariño.
—Bueno, me voy con estas mariconas, seguimos con la despedida de soltero.
—¿Quien es tu amigo, el que se casa?
Dary señala al que va vestido de novia. Lleva el velo ocultando su rostro.
Las chicas que antes bailaban en la pista salen para dar paso a las nuevas. No imaginaba ver un espectáculo de estas dimensiones.
Mi Dary entra en la pista manoseando a Gustavo. Gustavo se parte de la risa y le sigue el juego. La noche promete. Bailan, provocan, beben, ríen. Se acarician entre ellos, el cuerpo, los pechos, los culos.
Lários apoya los codos sobre la barra mirándolas.
—¡Vaya tela! —grita, con un movimiento de cabeza las señala. Sonreímos divertidos.
—¡Es mi novio! —indico orgullosa.
Ellas, ellos, no estoy segura de cómo debo dirigirme al grupo que da saltitos siguiendo el ritmo de la música. Mecen sus cuerpos hacia la derecha, hacia la izquierda, giran sobre sus tacones.

Hace alrededor de 3 años

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#8

Miro mi reloj, marca las cuatro de la madrugada. Ya estoy deseando llegar a casa para desnudar a mi hombre que esta noche aparenta ser una preciosa mujer capaz de enamorarme.

Me viene a la memoria algo que Dary me dijo en una ocasión: “Para mí la igualdad se encuentra en las ganas que cada uno sepa dar para sentir que somos iguales”

Lários prepara otra copa que me ofrece con su mejor sonrisa. Vuelve a guiñarme, cómplice, acaricia mis dedos con suavidad al entregarme en el vaso de tubo. Noto la química.

SANDY TORRES 08-03-2017 DÍA DE LA MUJER

Hace alrededor de 3 años

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MIRTA_B_MINEO
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

Me encantó el relato! Muy diferente, con cambios constantes! Excelente!

SandyTorres
Rango13 Nivel 63
hace alrededor de 3 años

Me encanta tu comentario @Tasmania. Gracias, me alegra verte por aquí.

TinadeLuis
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 3 años

Gracias por el relato aportado. Interesante y correcta narración de un momento de la vida cotidiana. Un abrazo, @SandyTorres. Feliz día!