GloryJah
Rango8 Nivel 39 (3051 ptos) | Poeta maldito
#1

7:00am un nuevo día comienza ¡yupi! No existe algo en la tierra que odie más que despertar; saber que aún estoy respirando me hace sentir que un nuevo desperdicio de oxigeno se avecina.
Como cada monótono día me levanto de la cama, cepillo mis dientes, me ducho, peino mi cabello y me coloco el uniforme de enfermera. Es extraño para mi ver a tantas personas aferradas a vivir cuando yo solo quisiera no existir más, me parece que morir y donar mis órganos sería lo mejor para todos.

Hace más de 2 años Compartir:

2

9
GloryJah
Rango8 Nivel 39
hace más de 2 años

En ocasiones la tristeza es la puerta de inicio a algo grande. Así que a vivir y sacarle una sonrisa a la depresión. Saludos @eleachege gracias por leer.


#2

No elegí ser enfermera, mi madre, mi padre, mi terapeuta y Rach lo hicieron por mí. Ellos pensaban que al ver cada día como las personas luchaban por salvarse haría que yo apreciara más cada latido de mi corazón. ¿Cómo debía sentirme si sabía que mi gemela estaba muriendo y mis esperanzas con ella? ¡Ella y su estúpido tipo raro de sangre! La amaba tanto que era capaz de dar mi vida por ella.

Una vez llego al hospital solo sonrío a mis compañeros y trago el nudo inmenso de mi garganta -Desearía verte de nuevo Rach- cuando terminé mi frase habitual la vi, una hermosa niña de 7 años, tez morena, ojos grises y hermoso cabello alborotado color castaño medio. Se veía algo pálida, venía acompañada de su padre, un hombre muy atractivo como de 1.90mt, muy bien conservado aunque en su frente gritaba "Tengo más de 30". Me acerqué con una tabla y un lápiz y les pregunté:
-Buenos días, ¿ya los atendieron?
-No, aún no. Mi hija no se siente muy bien, últimamente ha estado muy pálida y siente que se le duermen las manos.- me respondió el hombre que tenía cara de circunstancias.
-A ver chiquita te llevaré con la Doctora Colleman, ella sabrá que tienes.-le dije a la niña. -¿Desde cuándo presenta estos síntomas?- le pregunté al padre.
-No sé decirlo con mucha claridad. Verá, viajo mucho por trabajo y su madre es quien cuida de ella.- me dijo apenado el hombre.
-Ya veo, debieron traerla tan pronto sucedió esto. He visto esos síntomas antes y no hacerle caso no es muy bueno para la salud de la niña.- dije con un inmenso pesar al pensar en mi hermana Rachel.
Sin decir más acompañe al hombre al cubículo de la Doctora, que gracias a Dios era una gran amiga y pude decirle que esto era urgente por lo que los atendió sin decir nada.
Estuve mucho rato haciendo mi trabajo habitual pero cerca de la zona para saber que tenía la pequeña. Cada instante parecía una eternidad, hasta que por fin salió la pequeña.
-Hola ¿qué tal todo? ¿Cómo se encuentra la pequeña?- Pregunté al Padre.
Los ojos del hombre demostraban mucha tristeza, tenían la misma falta de brillo que los de mi padre cuando dijeron el diagnóstico de Rachel.
-Le enviaron varios exámenes, hay varias cosas pero ninguna lo suficientemente alentadora...-
-Se lo que siente señor...
Me interrumpió y me dijo -Llámame Joe, y ella es mi pequeña Jojo.- Sonreí ante el gesto del hombre, aunque mi corazón latía a mil por hora. Saber que una pequeña pasaría por lo mismo de Rach era insoportable para mí.
-Ok Joe, mira se donde puedes hacerle los exámenes, te daré una tarjeta diles que vas de parte de Ifi. Ellos te tratarán bien y harán todo rápido –tocándole el hombro alentadoramente continué- Fuerza Joe, verás que Jojo estará bien.- dije con una sonrisa y una esperanza que no sabía de donde me salía. Creo que es lo que me hubiese gustado tener con Rach.
-Muchas gracias Ifi, es bueno lo que haces por nosotros.- me dijo el hombre con un poco de simpatía en su rostro.
-Estoy para servirte, mira ve a donde te he dicho y cuando regreses con los resultados pregunta por mí y yo misma hablaré con la doctora y el especialista. Verás que todo estará bien.- o al menos eso espero Dije para mis adentros.
Y así pase 3 largos días esperando que la pequeña Jojo y su padre no pasaran por el infierno que ya conocía muy bien.

Hace más de 2 años

1

3

#3

Corro, lloro, grito por Rachel. El dolor en mi pecho es tan grande que siento como arrancan mi corazón – ¡Necesito verte una vez más Rach, resiste por favor!- Al llegar al hospital es muy tarde, ya está cubierta con una manta, no pude decirle cuanto la amo una vez más. Al entrar en la habitación mis padres quieren abrazarme pero de un manotazo los aparto -¡TODO ESTO ES SU CULPA! ELLA DEBIA ESTAR VIVA NO YO- les grité.
- No digas eso Ifigenia, tu hermana quería que vivieras tú, ella jamás hubiese podido ser feliz sabiendo que moriste por su culpa, entiéndelo de una maldita vez- me dijo mi madre.
- ¿y cómo se supone que viva sin ella? – pregunté en un hilo de voz.
- Ifi despierta, hija por favor despierta de una vez- Solo había sido una pesadilla. Estaba sudada, llena de lágrimas, tenía las venas brotadas, el corazón acelerado y por supuesto muchos rasguños.
- Mamá ¿fue un sueño nada más? ¿Rachel está aquí?- pregunté aun sabiendo la respuesta, pero no perdía la esperanza de que estos horribles 15 años no fuesen más que una cruel pesadilla. Aunque ahora que lo pienso, estaba siendo muy cruel con mi madre al hacerle esas preguntas y al hacerle saber lo mucho que odiaba vivir. Ella había perdido a una hija por causas más allá de nuestro control y ahí estaba yo, queriéndole arrebatarle a su otra hija por el puro capricho de no querer aguantar el dolor de haber perdido a mi otra mitad. ¿Qué tan egoísta puedo llegar a ser?
- Te espero abajo si amor. Te prepararé tu desayuno favorito. No tardes- me dijo y juro que escuche su corazón romperse.
No quería salir de la cama, odiaba tener que usar mi uniforme, odiaba tener que fingir una sonrisa. En días como este odiaba más que nunca el respirar, solo quería estar con Rach y decirle lo mucho que la amo y extraño, decirle que los días ya no tienen color, que mi vida se convirtió en un completo y constante invierno frio y desolador; pero aun así tenía que despertar e ir a ayudar personas, así que bajé las escaleras y fui a la cocina, ahí me esperaba mi madre con una taza de avena con trozos de chocolate, apenas pude comer, los recuerdos de la pesadilla eran más de lo que mi estómago podía soportar, sin más tome mi medicamento y salir a trabajar.
El día estaba muy lluvioso lo cual me hizo sonreír un poco, Rach solía decir que ella era el día soleado y yo el día con lluvia, ambas hermosas pero muy diferentes.
Al llegar al hospital me encontré con Joe, parecía muy asustado así que saque a relucir mi mejor sonrisa y le dije:
– Buenos días Joe ¿Cómo esta Jojo?-
- Buenos días Ifi. Jojo está internada, en este momento le están colocando oxigeno…- y sin decir más comenzó a llorar, sentí la preocupación y la impotencia en su mirada. Su pequeña hija estaba en peligro y él no podía hacer nada para salvarla. Sin pensarlo lo abracé, trate del calmarlo porque más que nadie yo podía entenderlo, sabia completamente lo que era ver a un ser que amas sufrir así.
- Ok, hagamos algo, te traeré un té para que te calmes e iré a ver como esta ella. Todo estará bien te lo aseguro – le dije mientras me separaba de él. Le envié el té con mi compañera Laura y fui al cuarto 212, al ver la historia mi corazón se paralizo, la pesadilla comenzaba nuevamente, solo que esta vez en una inocente niña de 7 años. Estaba tan ensimismada que no me di cuenta que Rose (La Doctora Colleman) estaba detrás de mí.
- Ifi cálmate. La niña estará bien, este caso es un poco más leve que el de Rach, ya comenzaremos con el tratamiento. Ahora bien, recuerda que si te alteras alteraras al Padre de la niña y a su vez la alteraras a ella y todo se puede complicar. Ahora cálmate y mírame – Obedecí de inmediato – todo va a estar bien. Iras con el padre y le dirás que puede venir a ver a su niña, si te pregunta algo le dices que todo estará bien ¿Entendido?- No fui capaz de articular palabra así que solo asentí con la cabeza.
Al salir de la habitación me topé con un angustiado Joe que me abordó –hablé con la Doctora, todo estará bien. Me dijo que en un momento saldrá a hablar contigo y que puedes ver a Jojo. Disculpa te veo en un momento.-
No le di tiempo a que me dijera algo, estaba tan aterrada que no sabía si podía lidiar con ese caso. Fui al baño y después de vomitar caí en cuenta que volvía a enfrentarme al monstruo “Anomalía de Ebstein” y peor aún al tipo de sangre “RH Nulo”.

Hace más de 2 años

1

3
eleachege
Rango17 Nivel 82
hace más de 2 años

La niña presenta además de la cardiopatía congénita de Ebstein, el tener la llamada sangre dorada por su rareza el "RH Nulo". Un aprendizaje. Saludos @GloryJah


#4

Al salir del baño entré nuevamente en la habitación de Jojo. Joe estaba sosteniendo su mano mientras la pequeña recibía oxígeno. El pobre hombre estaba devastado, sus ojos parecían un mar lleno de lágrimas, toque la puerta y el al verme hizo gesto para que entrara.
-Hable con la Doctora, dice que es “Anomalía de Ebstein”, no estoy seguro a lo que enfrentarme. ¡Estoy aterrado!- dijo el hombre que parecía medir 1.20mts.
-Conozco la anomalía, es un defecto cardíaco que afecta a la válvula tricúspide… también sé que es muy leve en Jojo y por eso había sido asintomática hasta este momento. Comenzaran el tratamiento pronto y ella podrá vivir tranquilamente-
-Me dijo que en el peor de los casos necesitaría un trasplante. El problema es que su tipo de sangre es muy rara. ¿Y si necesitara algo tan simple como una transfusión de sangre? No conozco a nadie con RH Nulo, ni siquiera sé si exista alguien más en este país…-
-No puedo decirte qué pasará, nadie puede hacerlo Joe, sin embargo, solo sé que hay una cantidad bastante decente de sangre con RH Nulo almacenada para transfusión, yo soy donante constante. Y si hiciera falta más pues estoy aquí para donar. Todo saldrá bien esta vez, lo juro.- El rostro de Joe se iluminó por completo, era como si viera la luz al final del túnel o como si la vida simplemente le diera una pequeña esperanza de tener por más tiempo aquel regalo que le hizo una vez.
- Yo… no sé qué decir. ¿Harías eso por Jojo?- me pregunto con lágrimas en los ojos.
- Haría eso y más. Es una forma de reivindicarme con la vida por… bueno por todo.- dije al pensar en que no pude hacer nada para salvar a Rach.
-¿Por qué hablas así? Pareciera que eres una mala persona o algo así.-
- Creo que todas las personas tienen algo por lo que arrepentirse, mi caso es algo complicado de explicar, pero cuando den de alta a Jojo podríamos tomar algo y te cuento ¿te parece?-
-Por supuesto, yo invito. Sé que no es mucho pero al menos sentiré que te estoy agradeciendo por todo esto.
En ese momento apareció en la puerta una hermosa mujer morena de 1.70mts aproximadamente, cabello largo y ondulado y ojos color verde aceituna. El rostro antes iluminado de Joe se volvió turbio y endurecido, se notaba la tensión en el ambiente. No sabía quién era esta mujer pero se notaba que no estaba del todo feliz. Sin más tome mi tablilla y le dije a Joe que debía volver al trabajo, sin embargo al salir pude escuchar como Joe le decía a la mujer:
-¿Qué haces aquí Lina?-
- Es mi hija también Joseph, tengo todo el derecho de estar aquí-
El tono en el que hablaban era tan duro que no pude seguir escuchando, sin embargo a los 5 minutos tuve que regresar a la habitación pues la intensa pelea de ambos había ocasionado problemas a Jojo, para mediar tuve que sacar a Joe de la habitación y dejar a la madre de la niña por un rato con ella.
- A ver Joe cálmate. Esto no le hace bien a la pequeña.- Le dije tratando de que razonara sin embargo parecía tan ido que no estaba escuchando.
- Ella es la responsable de todo esto. Ella no le presta atención, se la pasa todo el día haciendo Dios sabe qué y Jojo quizá… ella quizá…- no pudo continuar hablando por las lágrimas.
-Oye calma, no es culpa de nadie. Esa condición es algo que esta de nacimiento, si bien ella debía traerla antes no es su culpa. Mira, en estos casos solo queda tener fe ¿sí? Ven creo que es hora de tomar un café, tengo algo que contarte.

Hace más de 2 años

0

3
#5

Camino a la cafetería no sabía que decir ni por dónde empezar para contar mi terrible historia. Estaba tan avergonzada por tener que admitir tantas cosas a un desconocido que simplemente era verme a través de los ojos de otra persona. Al entrar pedimos 2 café Moca con doble crema y nos sentamos en un cómodo sofá.
- Bien, te dije que te contaría algo importante y lo haré… solo quiero que sepas que esto no tiene nada que ver contigo ni mucho menos con Jojo, todas las historias tienen diferentes finales y esta es una de esas ¿ok?- dije tan rápido que se notaba mi incomodidad.
- Ok, pero pareces alterada.-
Suspire profundamente y comencé:
- Hace 25 años nacieron 2 lindas gemelitas con 1 hora y una forma de parto de diferencia. La primera, Ifi, nació luego de 3 horas de labor de parto, sin mucha dificultad. La segunda, Rachel, nació una hora después mediante una cesárea de emergencia. La pequeña estaba muy morada por falta de oxígeno, por lo que tuvo que estar en una incubadora especial separada de su hermana. Al pasar 2 horas Rachel tuvo que ser reanimada, sin embargo en todo ese proceso la pequeña Ifi presentó problemas respiratorios y no paraba de llorar. La buena Doctora Rose Colleman intuyendo lo que le pasaba a Ifi la acerco a la incubadora de su hermana, haciendo que al entrar en contacto volvieran a estar bien. Al pasar las semanas Ifi no tuvo mayores problemas, sin embargo, después de realizar muchos estudios se dieron cuenta que Rachel tenía “Anomalía de Ebstein”. Sin más tiempo que perder los buenos Doctores iniciaron el debido tratamiento, de esa forma las pequeñas podrían regresar juntas y felices a casa. Al pasar los años todo parecía marchar sin problemas, hasta que a los 9 años Rachel tuvo una recaída; Ifi quien tenía una relación muy cercana con su hermana podía sentir el dolor y el cansancio físico y mental de Rach. Un año más tarde los Doctores decidieron que debía hacer una intervención quirúrgica para poder salvar a Rach, sin embargo, se corría un riesgo grande, puesto a que la niña tenía “RH Nulo” y si necesitara una transfusión, esta sería muy complicada de conseguir. Con toda la fe del mundo los padres aceptaron correr el riesgo para salvar la vida de su hija, pero como pasa en algunas ocasiones algo salió mal y no pudo hacerse el papeleo para conseguir la sangre que faltaba. Sumida en una profunda agonía Ifi que estaba en el colegio sintió como su hermana moría, y a pesar de lo retirado de su colegio, la niña corrió hasta llegar al hospital y rogó ser la donante para su hermana, pero al tener 10 años y ser delgada no calificaba para donar. Ifi suplico a sus padres que la dejaran tomar el lugar de Rachel ya que no podía imaginar una vida sin ella, pero por mucho que a ellos les doliera perder a una hija no podían jamás dejar que se sacrificara la otra. Ifi corrió en el hospital para llegar junto a su hermana, saltándose cualquier regla existente, pero cuando llego… Rach… ella… estaba…- no pude continuar, aunque quería terminar la historia no podía. Las lágrimas brotaban como cascadas impidiendo el paso de las palabras. Odiaba con todo mí ser recordar esa historia, pero si quería que Joe entendiera mi compromiso para salvar la vida de Jojo necesitaba que supiera mis razones. No lo hacía por él, ni por la niña, ni por ser humanitaria, lo hacía para reivindicarme con mi hermana, lo hacía, porque de esa forma quizá podía comenzar nuevamente. Y eso era todo. Me sentía expuesta y luego de recordar donde estaba y con quien estaba saque de los bolsillos de mi uniforme la pastilla de emergencia que tenía en caso de que comenzara a tener sentimientos, terminé de un sorbo mi café y un par de minutos después volví a ser la misma Ifi de siempre.
En todo ese tiempo Joe parecía estar turbado por todo lo que acababa de escuchar, solo podía mirarme con los ojos llenos de lágrimas que deseaban salir y apretaba mi mano con fuerza tratando de decirme sin palabras lo mucho que sentía toda mi historia.
- No pasará lo mismo con Jojo. Esta vez es diferente, ya soy adulta y me cuido para poder donar- a pesar del esfuerzo que me llevo hablar Joe parecía no querer decir una palabra, así que levantándome le dije:
-Lamento haberte contado esa terrible historia, creo que es lo peor que puedes escuchar en este momento. Ahora iré a ver a Jojo y continuare con mi trabajo. Nos vemos luego.- Salí de cafetería lo más rápido que pude pero me paré al sentir que me tomaban la mano derecha y me halaban, era Joe, me acercó hacia él y me dio un abrazo muy fuerte, y susurrando a mi oído me dijo:
- Gracias. Gracias por existir y gracias por darme esperanza. Discúlpame por no decir nada pero era mucho para procesar. No puedo ni imaginar el dolor en tu corazón pero solo puedo darte las gracias por ser mi salvación –nos separamos un poco y mirándome a los ojos me dijo- eres muy valiente y quiero que sepas que no voy a rendirme-
- Mira no hay de qué. Como dije antes es una forma de reivindicarme con la vida. Ahora debo volver a trabajar, la Doctora me necesita.-
-Si entiendo, discúlpame por retrasarte-
Le sonreí y retome mi camino, esta vez más calmada. Sin embargo cuando estaba llegando al ascensor escuche que Joe me llamaba casi a gritos, al voltearme corrió para llagar a mi lado y me dijo:
- ¿Saldrías conmigo mañana por la noche?-
- A Jojo le dan de alta mañana. Ella te necesitará.-
- Bien, entonces dame tu número telefónico y de esa forma podemos acordar. ¿Te parece justo?-
Sonreí y anote mi número en un papel, y se lo entregue antes de entrar al elevador.
- vuelvo al trabajo-

Hace más de 2 años

0

2