Dan
Rango6 Nivel 27 (1028 ptos) | Novelista en prácticas
#1

Prólogo

En la era de la tecnología, luego de que al fin la tercera guerra mundial haya culminado, la doctora Mavis Hans conocida por haber resolvido el problema de la escaces del agua a nivel mundial y galardonada dos veces consecutivas por el premio Novel de las ciencias, por su ingenio y locura llevó a este mundo a la destrucción.

La noche en que se celebraba el nacimiento de Jesús en el siglo treinta, la doctora culminó el trabajo de toda su vida, el cual era haber creado un artefacto capaz de darle vida a las historias, leyendas y mundos paralelos. Lo cual logró, pero el precio fue muy caro, ya que llevo a la extinción al momento de haber encendido aquel experimento​ hizo que el planeta colapsara, y desapareciera para volver a su estado primitivo. Aunque debido al experimento solo habían cuatro países en donde la magia y la fantasía estaban presentes pero este nuevo mundo, estaba lleno de cosas que jamás se habían imaginado y todo gracias a la loca doctora​ Hans.

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Dickinson
Rango5 Nivel 23
hace 19 días

Resuelto*

Me gusta cómo finaliza, claro y conciso.


#2

Relato 1
Princesa de los mares

En las costas Grizzaría un país singular del continente Jixtro Bortex, en donde los humanos ya han establecido una alianza con las sirenas del país de Aquarius gracias a la anterior reina de los mares, la cual había fallecido por luchar por la paz que ahora reinaba en ambas razas.

El rey dolido por la pérdida de su encantadora esposa hace todo lo posible para que, los humanos se lleven bien con la población marina. Ya hace nueve años de esté hecho, que se ha escrito en los libros para recordar las hazañas del pasado. Las tres jóvenes princesas están listas para casarse, al menos las dos hermanas mayores ya que la pequeña apenas contaba con quince años.

Anny, Carly y Yui eran las tres hijas del rey, todas resplandecían como perlas pero, la más brillante era Yui la más joven, infantil y curiosa sirena que ha existido jamás, ella con su poder de metamorfosis aún sin despertar se escapaba del palacio real a diario al mundo de los humanos para explorar, pero siempre era reportada por los habitantes ya que era la viva imagen de su difunta madre, la reina Eli.

—No dejaré que me atrapen ¡suelteme! —gritaba exaltada la princesa siendo escoltada al palacio.

—No podemos, su majestad el rey quiere verla inmediatamente —le explicó uno de los guardias que la tenía cautiva.

—Pero... Esta bien —suspiró la chica un poco desanimada, «Después de todo mi metamorfosis solo dura medio día, tengo que esperar hasta cumplir los dieciséis» —pensó negativa.

—Ante ustedes su majestad la princesa Yui —dijo el paladín en voz alta.

En la presencia de todos los ministros de la corte, el rey Liward, soberano​ de todos los mares ha de castigar otra vez a su pequeña y por si fuera poco la confinó en su aposento hasta el día en que se efectuaría el ritual de la mayoría de edad, en donde podría completar su metamorfosis.

—Maldición ¡ESTÚPIDO PADRE! —exclamaba la joven ojos azules cual safiros​ sin mancha.

Allí en su morada ella podía prácticar su magia​ y leer las diversas aventuras del diario su madre. La pequeña estaba tan encantada que, quería conocer los demás países que forman los cuatro continentes. Ya casi era hora de que la princesa pudiera salir al mundo humano después de todo las sirenas son díez veces más bellas que una humana común y Yui no era la excepción ya que contaba con un voluptuoso cuerpo y una cola color rosa pastel al igual que su largo y sedoso cabello. Todo en ella era hermoso​ el único gran problema era que Yui era un poco glotona, también torpe y por último cantaba de maravilla, eso era lo más característico de ella ya que al momento de producir una nota ni un dragón podía soportarlo sin ser cautivado.

El día en que la princesa salió fue directo a arregrarlse para el ritual, el cual provocó una alegría inmensa por parte del reino. Todo era magnífico y muy delicado, todos los habitantes iban al gran coliseo para el evento, hasta los príncipes de los reinos vecinos fueron a presenciar la ceremonia y claro ver con sus propios ojos la dichosa imagen de la reina Eli.

—Estamos aquí reunidos para celebrar la mayoría de edad de mi pequeña Yui, sé que les ha causado problemas pero, aceptenla —discursó el rey melancólico.

—"Yo, tercera hija de Liward y Eli me presento ante ustedes como la princesa Yui Windsurning, juro ser una adulta responsable y no causar tanto alboroto" —Musitó rascándose la cabeza, lo que hizo que su corona se cayera y llegará hasta los asientos.

Se oyeron unas cuantas risas que luego se convirtieron en ojos curiosos al ver al príncipe Angelo recoger y colocar en su cabeza la corona a la joven princesa, el público impactado comenzó a agitarse hasta que el rey dictó lo siguiente:

"Silencio, ante mi está mi pequeña revoltosa y he decidido que se casará con el príncipe Angelo de Curstria"

El público quedó en blanco, la imagen de Eli se casará con un humano, es más con el segundo hijo de Curstria. Luego del escándalo todo el continente de Jixtro Bortex entró en un estado de pánico y alegría.

Fin.

Hace alrededor de 1 mes

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Dickinson
Rango5 Nivel 23
hace 19 días

La historia en sí es interesante, lograste atraparme durante toda la narración. El único inconveniente que tengo es que le faltan muchas comas que entorpecen la lectura. Si arreglases esto, además de alguna que otra tilde que falta, quedaría redonda.

Un saludo, amigo.

Dan
Rango6 Nivel 27
hace 19 días

@Dickinson Oh gracias todavía no domino a mi enemiga mortal, "la coma"


#3

Relato 2
Sed de sangre

Al norte del continente Jixtro Bortex, había una tierra habitada por dos razas, de las cuales una estaba en constante discordia con la otra y estás eran: los vampiros y los elfos. La relación era tan mala que ambas especies se odiaban a muerte o eso era lo que se creía, al cabo de unos cien años uno de lo herederos a la corona cayó embobado por una elfa y pues no se pudo; ambos fueron separados y condenados a vivir con alguien a quien no amaban, pero eso es otra historia.

Jamed Van Haiven el joven y gallardo príncipe del reino estaba como de costumbre acostado sin querer salir de su morada. El solo tenía unos cien años y eso era una etapa que debía atravesar, sus ojos eran rosas y su cabello negro; lo cual era extraño en comparación con Dariel su hermano gemelo, el cual tenía sus ojos rojos y su cabello negro.

Ambos hermanos se apreciaban mucho, no peleaban, aunque Dariel siempre que podía quería convencer a su hermano de que saliera a un baile, cosa que nunca jamás accedía.

Una mañana Jamed quiso salir a su caminata por el jardín, como siempre, llevaba un libro para leer y una canasta para desayunar; cada cierto tiempo él salía a pasear para no quedar más pálido de lo que ya era. Luego de que sus pies no le respondieran más se recostó debajo de un árbol y ahí durmió, hasta que unos sonidos estraños lo despertaron de su sueño.

—Oye que te ocurre, deja de comerte mi desayuno —exclamó el chico un poco enfadado.

Lo que la chica ignoró por completo devorando así la comida como si no hubiera un mañana; y es que esa chica estaba sucia y pulgosa parecía un animal en cautiverio, toda desaliñada y mal vestida.

Jamed sorprendido por el apetito de la chica quedó pasmado del miedo cuando ella lo miró a los ojos fijamente y le besó tan intensamente que el pobre quedó atónito. Luego de aquello el chico se encerró en su habitación y no salió por más de dos meses, sin decirle a nadie lo que había experimentado.

Creyendo estar un poco mal de la cabeza, Jamed se dirige al mismo lugar y la chica le salta encima emocionada por verlo y, de nuevo lo besa haciendo que se sonrojara y gritara como un virgen en celo.

—No tuve tiempo de decirte; gracias por la comida hacía días que no probaba un bocado —le dijo ella. —Por cierto soy May mucho gusto —agrego sonriente.

—Tambien es...es un plac...er conoc...erte —respondió entrecortando las palabras.

May estaba muy agradecida y ese era su modo de ser cortés con Jamed. Ella era una híbrida de un Vampiro y un elfo lo cual se hacía notar; su cabello era largo y negro, sus ojos rojos y poseía las orejas de los elfos cosa que dejó al príncipe curioso.

—¿Qué edad tienes? —pregunta Jamed. —Yo tengo cien y soy un vampiro, ¿tú eres híbrida? —añadió queriendo averiguar la procedencia de la chica.

—Ah, yo tengo noventa y nueve años y me crié en el "Bosque Prohibido" —dijo animada.—Y si soy híbrida de un vampiro y una elfa aunque no sé quiénes son mis padres —respondió desanimada.

—Oh lo siento te hice recordar algo doloroso —recito Jamed un poco apenado por May.

Pasaron muchas cosas entre ellos y todos lo días el príncipe salía en busca de May. Se hicieron grandes amigos y Jamed hizo grandes cambios con ella; le enseño modales, y la vistió como la joven chica que era. En esos dos había nacido algo nuevo, ya era la costumbre ver a May desde lejos sentada en aquel árbol esperándote por Jamed h, muchas veces besado por la pelinegra; tantas eran las veces de sus encuentros como la de sus besos apasionados, el sentimiento y la pasión de ambos era tan clara y romántica que, un día aquel par afrontó el cruel destino de la separación.

—Su majestad, por qué anda tan pensativo ¿le preocupa algo? —preguntó el consejer aflijido.

—No te preocupes solo estoy divagando, nada más —respondió Jamed.

Sola hace cien años de aquel bago recuerdo, que lleno su vida de color pero, no duró mucho ya que Jamed jamás volvió a encontrarse con May. Ambos vivieron separados más de una década y aún así Jamed aunque recién coronado rey solo pensaba en ella. Ya era hora de que el nuevo rey desposara una mujer cosa que negaba rotundamente; no quería saber de otra mujer que no fuera May y, fue forzado a ir a la celebración de su cumpleaños para a así casarse asegurando el futuro de la raza vampira.

En plena fiesta, el rey perdido en sus pensamientos observó desde la lejanía cerca del buffet a una curiosa dama con un escote muy pronunciado disfrutando de la comida​ y para confirmar firmar sus sospechas se fijó en sus orejas y eran punteadas como las de un elfo; y un intento desesperado ordeno a uno de los meseros a que fuera en busca de la chica.

—May, eres May ¿verdad? —preguntó inquieto esperando una respuesta; nervioso, ancioso y sobre todo ilusinado.

—Si, lo soy su majestad y tú eres Jamed ¿verdad​? —respondió mirándolo contenta.

—Si, lo soy —afirmó feliz. —Señores he de declarar mi compromiso con la señorita May y, si alguien se opone se las ver conmigo —declaró desafiante y serio.

Hubo un gran disturbios en el reino cuando se descubrió el suceso y, finalmente luego de muchas rivalidades y escenas por fin aquel par tubo su final aunque como sabemos no todos los finales son felices sino, que ambos terminaron gritándose; unos años después y, claro esa es la vida de una pareja casada ¿no?

Fin.