PAK
Rango8 Nivel 39 (2988 ptos) | Poeta maldito
#1

Nunca había sido borrado del recuerdo, de los allí presentes, lo sucedido aquella noche.
Reinaba la calma cuando de repente...Despertó sobresaltado, su reparador sueño había sido perturbado. Escuchó como de más allá de sus aposentos provenían unos extraños ruidos que eran seguidos de gritos de pánico, acompañados de maldiciones expresadas entre lágrimas. Se incorporó raudo en su lecho, dispuesto a no perder ni un solo instante. Era el rey y cada asunto que acontecía tras los muros de la ciudad era de su plena incumbencia. "Todo por mis súbditos" pensó.
Salió tratando de no despertar a la reina, que debía seguir dormida, puesto que la puerta de su alcoba permanecía cerrada, tal vez aquellos ruidos solo fuesen una falsa alarma y no era cuestión de preocuparla.
Prendió una de las teas que permanecían en la noche encendidas en los pasillos, dirigiéndose a las plantas inferiores. En la superior se encontraban únicamente sus habitaciones y las de sus hijos. Según bajaba continuó escuchando, mas nítidos ya los gritos, esta vez sumergidos en sollozos y lágrimas.
-¡Ayuda,mi señor!-

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22

60
G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Buena ambientación

Angelus_Niger
Rango8 Nivel 37
hace más de 4 años

Por que me da la impresión de que debería haberle hablado a la reina...excelente comienzo. Suerte!

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace más de 4 años

Tienes mi voto compañero @PAK! Quiero ver que pasa con ese rey y su reino. Muchas suerte! Nos leemos en la siguiente ronda!

TeenageWriter_03
Rango5 Nivel 23
hace más de 4 años

Muy buen comienzo! Te dejo mi like, si gustas pásate por mi historia en concurso, Me gustaría saber qué opinas

alwaysuri
Rango6 Nivel 27
hace más de 4 años

Tú vales para esto! te doy mi voto! te animo a que te pases por mi historia "Imaginatio", suerte! y comenta para saber qué opinas!

PAK
Rango8 Nivel 39
hace más de 4 años

Ese amen?quiere decir que te gusto?sigue atento,espero ni defraudar

Robe_Ferrer
Rango7 Nivel 32
hace más de 4 años

Más, más, más!!! Tengo ganas de seguir leyendo

Orkinus
Rango9 Nivel 43
hace más de 4 años

Tienes una forma de escribir afín a la mía

sinesand01
Rango10 Nivel 49
hace más de 4 años

Me gustó muchísimo, espero poder verte en la segunda ronda y leer lo que le sigue. Te dejo totalmente mi voto. Si quieres pásate por mi perfil y lee el que yo tengo para el concurso a ver si te gusta. Mucha suerte y éxito, un saludo. :*

Yuma
Rango10 Nivel 46
hace más de 4 años

Genial, muy singular, visíteme a MECHAS LARGAS, saludos. Te dejo mi voto.

Yuma
Rango10 Nivel 46
hace más de 4 años

Genial, muy singular, visíteme a MECHAS LARGAS, saludos. Te dejo mi voto.

rame
Rango9 Nivel 43
hace más de 4 años

relatos de caballeros, de otras epocas y tan bien redactados me encantan!

PAK
Rango8 Nivel 39
hace más de 4 años

Gracias Cris Adan

daimon_3442
Rango8 Nivel 37
hace más de 4 años

"Todo por mis súbditos" un rey bueno y una venganza veremos que pasa...suerte!!!

Kicye
Rango8 Nivel 37
hace más de 4 años

Continúa así, el relato es bueno. Si deseas te invto un poco de patatas con manzana. Pasate por mi perfil. Me gustaría contar con tu comentario y corazón. Si lo merezco, claro.

yls9007
Rango9 Nivel 43
hace más de 4 años

Hola! te dejo mi voto esperando pases a las siguientes rondas ^^, espero contar con tu voto también! Mucha suerte! :) y a seguir echándole ganas!

Edelweiss
Rango7 Nivel 31
hace más de 4 años

me ha gustado mucho, espero la siguiente parte aver como continua la historia. suerte en el concurso :)

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace más de 4 años

Buen comienzo, voy para la segunda parte.


#2

-¿Qué ha sucedido? - preguntó el rey, reconociendo a una de las damas de la reina, con el rostro desencajado y envuelta en lágrimas.
La acompañó donde la mujer le condujo, hasta el patio interior existente junto a las puertas del castillo. Una multitud de personas allí se agolpaban, el griterío era ensordecedor...
"¡Venganza!¡venganza!¡venganza!"
Fue lo que el rey escuchó al acercarse un poco más. Formaban entre todos los allí congregados un gran circulo en el centro, una vez pudo abrirse paso observó con asombro
varios postes de madera que habían sido clavados en el suelo. Atados a ellos, más de un centenar de cuerpos de jóvenes varones, yacían inertes sin vida.
Los cuerpos desnudos y ensangrentados ofrecían una imagen dantesca. A muchos de los allí presentes se les veía de rodillas implorando al cielo, incrédulos aún de lo que tenían ante sus propios ojos. Tardó el rey en reaccionar ante tal masacre, algunos afirmaron en su momento que no volvió a ser el mismo, aquella noche marcó y de que manera, el devenir de su reinado.
-¿Qué es esto? -preguntó a la muchedumbre-¿Cómo ha sucedido? -
- Lo descubrieron los guardias señor, en su patrulla nocturna. Los muros están intactos, así como cada una de las almenas, hay más de cien muertos. Todos ellos varones, los primogénitos de cada familia alteza.
Sin creer aún en lo que había visto, ascendió apresurado las escaleras hasta la planta superior, la puerta de la alcoba de la reina estaba abierta. Estaba seguro que todo lo acontecido también la habría desvelado puesto que ya nadie dormía a esas horas.
Viéndola aparecer, se arrojó a sus brazos, llorando desconsolado como un niño.
Se le partió el corazón al verlo así, un hombre valiente con el coraje suficiente para dirigir a un ejército de bravos guerreros, preso de la pena y la desolación...
-¿Qué es lo que pasa?¿Qué son todos esos gritos?¿Porqué lloras amor mio?-
- Una tragedia cruel y despiadada Elyzabeth...- cayendo en la cuenta,preguntó acto seguido entre sus incipientes lágrimas- ¿Dónde está Edward?-.
La habitación de su hijo mayor permanecía cerrada junto a la de la reina.
- Durmiendo Henry.¿Dónde va a estar?- resultaba complicado puesto que el griterío del patio en vez de remitir iba en aumento.
Abrió la puerta del cuarto y como empezaba a temer, la cama estaba vacía, ni rastro de él. Sus ropajes en cambio permanecían depositados a los pies de la misma.
- Vamos acompañamé...

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 4 años

Atrapada totalmente. Bien hecho. Seguiré al pendiente de tus siguientes cajas.

FATIMA
Rango7 Nivel 34
hace más de 4 años

excelente continuación.. cuentas con mi voto!! espero puedas pasarte por mi historia UN AMOR QUE ME HACE VIBRAR y podamos encontrarnos en la tercera ronda...mucha suerte y exitos! espero poder contar con tu voto

escritor_8848
Rango1 Nivel 0
hace más de 4 años

Me encanta, impaciente por leer más. Gracias

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace más de 4 años

Uffffffff, que talento. Dejaste el sabor para la tercera parte. Felicitaciones.

Chia
Rango7 Nivel 32
hace más de 4 años

Me gusta esta segunda parte! Te invito a que leas la segunda parte de Charcos de un recuerdo. Saludos

avechinchi
Rango7 Nivel 33
hace más de 4 años

Te he dado mi voto (de confianza) pero creó que deberías prestar más atención s las tildes en las frases interrogativas, te faltan muchss

Robe_Ferrer
Rango7 Nivel 32
hace más de 4 años

Esta segunda parte me ha dejado más en vilo que la anterior!! Revisa las rayas de los diálogos que están usadas erróneamente y hay alguna que otra falta de ortografía mínima. Cuenta con mu voto de nuevo. Te espero en Biohazard.

the_one_eyed
Rango15 Nivel 71
hace más de 4 años

Debes dejar una separación en "¡Venganza!¡venganza!¡venganza!", lo correcto sería "¡Venganza!, ¡venganza!, ¡venganza!" porque lo estás poniendo en minúscula, pero también podrían ser todos en mayúscula, así, "¡Venganza! ¡Venganza! ¡Venganza!". Buen relato, @PAK.
Te invito a mi "Shock medicamentoso".
Un saludo. :)

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace más de 4 años

! Colosal relato PAK ! . ! Me encantarìa verte en la pròxima ronda ! ...

lasourise
Rango11 Nivel 51
hace más de 4 años

Mantienes muy bien la tensión del relato; vas llevando a los lectores desde una a otra situación, con lenguaje adecuado y buenas imágenes.
Por ahí hay muchas comas que debieran ser punto y coma; las localizarás enseguida, con una lectura atenta. Buenas suerte. Va mi voto.


#3

Corrieron hasta el patio inferior, donde había ya miles de personas. Las plegarias continuaban, entremezcladas con maldiciones ávidas de deseos de venganza.
Estupefacta ante el panorama observado Elyzabeth con rapidez se dio cuenta de lo que había sucedido. Volvió a abrazar, tratando de consolar a su fiel esposo, en ese momento mirando por encima de su hombro, divisó justo en el centro del patio lo que nunca habría querido ver. Lo más rápido que pudo fue hasta él, el cuerpo también sin vida como todos los demás, de Edward su hijo mayor. El primogénito de la familia real heredero del trono atado de pies y manos aún con la sangre goteando, fluyendo de sus heridas formando un charco en el suelo. Lloró desconsolada ante su hijo, mientras Henry presenciaba la escena incapaz de reaccionar sin dar crédito a lo que había sucedido, a semejante crueldad. Un pacífico pueblo como el suyo, castigado de semejante manera sin previo aviso, por la noche como si de una traición se tratase, era imposible de entender.
Aquella fue una de las más largas y tristes noches que tanto en la ciudad como en el reino se recuerdan. Madres envueltas en lágrimas y padres, caballeros en su inmensa mayoría, impotentes ante tal masacre. Nada se pudo hacer por salvar a ninguno de ellos, las heridas infringidas fueron profundas y mortales todas ellas.
Con resignación y una profunda tristeza fueron llevados cada uno de los cuerpos a improvisados velatorios, habilitados en diversas dependencias del castillo.
Elyzabeth no se separó en ningún momento del cadáver de Edward, incluso estando presente mientras era embalsamado. Nadie pudo impedírselo y una vez terminado aquel momento pidió a todos que la dejaran a solas con su difunto hijo a lo cual accedieron como una ultima petición antes del entierro.
En ese instante y sin cesar su llanto, observó algo que le llamó la atención aunque al principio le pareció una simple mancha en la piel de Edward, comprobó como este tenía una extraña marca, en el lado izquierdo de su pecho, justo al lado del corazón. Pasando la yema de sus dedos por ella notó un pequeño relieve, así como un extraño signo que no había visto nunca. Habría jurado por lo más sagrado que antes no estaba ahí y le intrigó tanto que la dibujó no con cierta torpeza, guardándose el boceto entre los pliegues de sus vestiduras.
En los meses posteriores al masivo entierro la ciudad quedó sumida en una profunda tristeza. Donde hubo bullicio y alegría por las calles, se tornó a causa de aquellas violentas muertes en una población casi fantasmal. Sus habitantes a pesar de las promesas y medidas adoptadas por su adorado rey vivían apenados a la par que atemorizados. Nadie era capaz de salir de sus casas una vez que se ponía el sol hasta el siguiente amanecer y muchos seguían sin poder conciliar el sueño con temor que al despertar algo similar les sucediese de nuevo. Destacaba de entre todos ellos la situación de la reina, envuelta en un riguroso luto, que se negaba a abandonar por más que transcurriera el tiempo y a pesar de las peticiones de varias de las damas de su corte asi como de algunos nobles cercanos a la casa real. Ella alegaba una y otra vez que la prematura ausencia de Edward seguía latente en su corazón.
- El dolor permanece en lo mas profundo de mi alma, en mi interior- se la oyó decir en más de una ocasión...

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace más de 4 años

Narras con total acción y drama. Ojalá puedas acomodar los párrafos, separarlos a una ( linea). Así se hace más fácil la lectura. Aunque se que cuando uno sube el texto a la caja se desordena.

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace más de 4 años

Narras muy bien . Tus textos tienen gran atractivo y son armoniosos y bien escritos . ! Suerte ! .

Robe_Ferrer
Rango7 Nivel 32
hace más de 4 años

Esta parte ha perdido fuerza en relación a las anterirores, pero sigue siendo muy buena. Los diálogos siguen fallando, aún asi tienes mi voto a favor.

Aferjim
Rango7 Nivel 31
hace más de 4 años

Buena narración, @PAK , bien redactado, mantiene el interés y deseos de continuar leyendo, me gusta tu estilo y te espero en la siguiente ronda. Solo una recomendación sin ánimo de crítica, en la primera parte algunos signos de puntuación te sobran, revisalos.


#4

Para ella desde aquella fatídica noche todo se volvió oscuro, nadie y aún menos nada podían compensar tan irreparable pérdida, el hecho de no tener nunca más a su primogénito Edward. Siempre se lo habían dicho y nunca lo había negado estando con vida, con más motivo entonces, que era el niño de sus ojos, el futuro rey.
Había sido todo un orgullo para su pueblo pero ahora ya no estaba, así como tantos otros como él, Elyzabeth seguía sin superar el dolor siendo incapaz de nada más que no fuera visitar cada día la tumba de su añorado vástago, continuando su existir como un alma caída en desdicha en la más absoluta de las penas.
Deambulaba por los pasillos del regio castillo noche y día con la mirada perdida, envuelta en lágrimas y aunque Henry trataba a menudo de consolarla y en cierta medida animarla todos sus sinceros esfuerzos fueron en vano.
El monarca también se vio afectado por la pérdida pero se obligó a si mismo a superarlo, sus súbditos se lo merecían además de que también habían sufrido en sus carnes el mismo dolor, todos tenían que seguir adelante a pesar de lo sucedido.
Continuó al mando de su ejército supervisando las medidas de seguridad que habían sido convenientemente reforzadas, pendiente en todo momento de los trabajos que se realizaban tanto en las caballerizas como de que el armamento estuviese a punto y dispuesto para un eventual ataque.
Debía comprobar, como sin dudarlo hacía, las labores de aprovisionamiento previas a la llegada del invierno que ya se iba aproximando.
Aunque tensa la ciudad había retornado a la calma, la tranquilidad se había adueñado de nuevo de sus calles, igual que en el resto del reino como era debidamente informado
el monarca según sus ordenes cada jornada. Cada día estaba pleno de actividad para el soberano, aquella mañana se había propuesto revisar una tras otra todas las torres que flanqueaban la muralla exterior, cerciorándose que todo estuviera en orden. Tenía previsto ocuparse no solo del lugar sino también de sus tropas allí presentes.
Tras levantarse al alba como venía siendo costumbre y asegurarse que la reina continuaba plácidamente dormida, ordenó a uno de sus hombres que montara guardia el la puerta de la alcoba para que no fuese molestada. Dejó escrita para ella una nota que le debía ser entregada avisándole que regresaría al mediodía para compartir mesa juntos a la hora de comer. Se dirigió antes a las caballerizas para montar a su caballo debidamente ensillado hasta la torre del oeste por donde pensó en comenzar.
Hasta allí conducía las riendas cuando desde la torre más orientada al sur del castillo fue divisado un jinete que galopaba en dirección a la puerta principal del mismo. Los soldados que integraban el puesto de vigilancia se pusieron en guardia avisados como estaban que toda precaución sería poca desde lo sucedido aquella noche y a pesar de no haberse repetido ningún incidente más, la alerta debía ser constante.
Según se acercó un poco más, uno de los soldados allí apostados le hizo gestos con los brazos en alto, a la vez que le gritaba:
- ¡Alto el paso!- ordenaron desde su puesto- por orden del rey Henry deténgase.
El extraño obedeció la orden cesando el galope y poniendo pie a tierra dirigiéndose hasta los guardias en actitud amistosa aunque visiblemente nervioso.
- Tranquilos, me envía el rey Gerald como bien debéis saber es monarca del reino colindante con el vuestro y gran amigo de vuestro soberano. Traigo un mensaje para el, ruego me dejéis pasar tengo orden expresa de entregarlo en mano.
Como prueba de sus palabras les mostró un pergamino debidamente sellado con el escudo del reino vecino dejándoles claro que decía la verdad...

PAK
Rango8 Nivel 39
hace más de 4 años

recién salida del horno a tu disposición, tampoco diría que fuese un error marcelacay, hay tantas y tan buenas que se hace difícil a todas llegar. Me alegro te guste y ya tengo casi preparada la 5ª parte...


#5

Fue conducido el recién llegado según era su expreso deseo hasta encontrarse en presencia del rey, al que hallaron realizando su labor de supervisión rutinaria en aquella mañana en las inmediaciones de la torre del oeste.
- ¿Que acontece soldado?- preguntó Henry dirigiéndose a uno de sus hombres nada más verlos llegar.
Al momento de ser formulada la pregunta se percató que estos venían acompañados por otro jinete y que tanto los colores de su vestimenta como el escudo de armas que portaba le resultaban bastante familiares.
- Un mensajero mi señor, con la misión de entregarle un pergamino a su alteza tal y como nos ha enseñado -.
Puso rodilla en tierra ante el monarca el enviado dando un paso al frente mostrando sus respetos y estirando su brazo derecho le ofreció al rey el sellado pergamino.
- Mi señor, el rey Gerald me envía con un urgente mensaje para vos. Así os lo entrego esperando respuesta con la mayor prontitud posible para hacerla llegar de vuelta -.
- Descanse soldado - indicó Henry con gesto de aprobación cogiendo de su mano el ofrecimiento y tras desplegarlo comenzó a leerlo con suma atención.
Albergaban esas lineas, escritas de puño y letra por su estimado Gerald, junto al que en más de una ocasión había luchado en el campo de batalla juntos en el mismo bando, encerraban en si mismas una desesperada petición de ayuda ante unos terribles sucesos
que trajeron a su memoria aquella noche en el patio interior de su propio castillo.
Sin poderlo reprimir sus ojos se humedecieron poblándose de lágrimas que clamaban por salir, haciéndolo después rodando por el rostro del monarca.
- ¿Todo bien mi señor? - se interesó uno de los hombres del rey.
- Ha vuelto a suceder - obtuvo el soldado como única respuesta de labios de Henry.
A continuación y mirando a los ojos del enviado le comunicó con apenado gesto
- Vuelve a tu reino y comunícale a Gerald que mañana al amanecer partiré junto a mis hombres a reunirme con el, hacérselo saber...
Partió de regreso el mensajero hacia el reino vecino, dejando tras de si al rey con un semblante de tristeza que derivó en gran preocupación entre sus soldados que se lo
quedaron mirando esperando ordenes que no tardaron en llegar.
- Vamos, tenemos mucho por hacer y como bien le dije partiremos mañana cuando despierte el día. Quiero todo listo para pasar revista cuando se ponga el sol, preparar los caballos, revisar el armamento y formar un centenar de los mejores en el patio secundario que hay junto a las caballerizas. ¡En marcha!
En cada ocasión que su pueblo había necesitado en el pasado la ayuda de Gerald y los suyos, ahí habían estado sin dudarlo en ningún momento, se merecía en esta ocasión la misma respuesta por su parte. Lo consideraba como su hermano además deseaba con todas sus fuerzas terminar con todo aquel dolor, aquel ensaje había removido en su interior las cenizas aún calientes del infausto recuerdo anterior.
Vio a sus hombres marchar a cumplir su cometido percibiendo en sus miradas inequívocas muestras de asombro ante lo que se avecinaba, se rompía de nuevo
la calma en el reino como parecía más que evidente.
Henry partió al galope hacia el castillo sin tiempo que perder puesto que debía avisar
a la reina de los acontecimientos y de sus intenciones.
Al llegar y sin más dilación ató su caballo a la puerta subiendo a la planta donde se hallaban sus aposentos confiado de encontrar allí a su amada Elyzabeth.
Pasado el último peldaño de la escalera la vio al final del pasillo, envuelta en sus ropajes oscuros, como en ella venía siendo habitual. Se le acercó y al escuchar sus pasos
ella se giró sobre si misma.
- Dios bendito me tenías preocupada - le recriminó nada más verlo - me dijeron que
marchaste pronto, no te escuché y espero vaya todo bién.
El rey la miró a los ojos y aunque hubiese querido, no era su intención, era incapaz de ocultarle nada así que le hizo saber.
- Gerald me necesita, debo partir con las tropas mañana mismo.
Elyzabeth entendió el motivo sin necesidad de que Henry lo mencionase, ambos habían tenido la esperanza de que aquel negro capítulo se hubiera cerrado en sus vidas
pero quedaba claro que por desgracia se equivocaban.
- Una vez más, una nueva masacre similar a la sufrida aquí en nuestro patio. No te preocupes mantendré un destacamento de hombres aquí para protegeros pero ya
he ordenado preparar las tropas, partiremos al amanecer amor mio.
Abrazó con fuerza a su adorado esposo, lo que menos necesitaba en esos momentos era verlo marchar pero comprendió que era su deber como rey y bajo ningún concepto
se planteó impedírselo, solo pronunció en leve voz casi en un susurro.
- Prometemé que todo irá bien- acariciando su curtido rostro para después besarle
con gran pasión.
- Te lo prometo - afirmó Henry ansioso de tranquilizarla y de estarlo él también-

Cristmyers197
Rango9 Nivel 44
hace más de 4 años

una tremenda historia, estaré esperando que se viene.
felicitaciones, muy bien narrada.


#6

Comenzó a ser consciente Elyzabeth de que la partida sería inminente, a la mañana siguiente como bien le había dicho Henry y trató de no atormentarse ante el hecho puesto
que no le quedaba más remedio que asumirlo.
Intentó en la medida de lo posible, siempre y cuando su estado y preocupación se lo permitiesen de reprimir las lágrimas que amenazaron con poblar sus ojos en más de una ocasión. Ambos dieron buena cuenta cerca de una hora después de la comida que les habían preparado para ese día. Era especial la jornada puesto que tardarían, aún no sabían
cuanto, algún tiempo en volver a estar juntos. Cruzaron pocas palabras a decir verdad
pero sus cómplices miradas como había sucedido desde que se conocieran hace ya algunos
años les bastaban para poder entenderse.
Cayó la tarde y no tardó el monarca en bajar del salón hasta el patio para comprobar que
todos los preparativos seguían adelante según sus previsiones y que sus hombres habían
acatado como era debido todas sus ordenes. Así era cuando pisó la arena del patio, podía
presumir Henry de tener un eficiente ejercito. Observó la formación, todos y cada uno mostraban sus escudos, espadas y caballos listos y preparados para una eventual batalla.
- Gran trabajo - indicó Henry a uno de sus hombres, a quien había dado el encargo
de formar con anterioridad.
Asintió este en claro gesto de satisfacción.
- Veo que están preparados - dirigiéndose en alta voz a sus tropas - pueden romper
la formación, descansen esta noche y mañana nos reuniremos al amanecer en este mismo lugar. Tengan en cuenta que sabemos cuando es la partida pero desconocemos
al menos por ahora cuando regresaremos.
Cada uno de los bravos guerreros partió hacia su respectivo hogar asumiendo las palabras pronunciadas, estaban todos preparados e iban a demostrarlo.
La oscuridad se hizo dueña de la ciudad, se durmieron muchos de ellos preguntándose lo que les depararía el incierto futuro y horas después cuando el sol hizo su aparición en el
horizonte formaron de nuevo. Ansiosos y quizás algo nerviosos también pero si algo tenían era una inequívoca sed de venganza.
Acudieron a su despedida cientos, miles de personas que aún siendo tan temprano no
quisieron dejar pasar el gran momento. Solamente se echó en falta a una persona en las inmediaciones del patio cerca de todos ellos, puesto que la reina optó por quedarse recluida una vez más en sus aposentos.
El sonido del relinchar de los caballos impacientes por iniciar el galope
así como algunos gritos de emoción de los allí presentes llegaban a los oídos de Elyzabeth
que tentada estuvo de bajar, pero prefirió guardar en su interior como último recuerdo
de Henry previo a su marcha, antes que una imagen de guerrero a caballo, la esencia de amante de la noche anterior cuando fue llevada por él a un éxtasis que hacía tiempo que
no sentía. Ese era su hombre y así quería recordarlo.
Una vez que cesó el eco de la partida salió de su alcoba, portando un corsé oscuro puesto
que gustaba de vestir elegante fuera o no a salir de aquellas cuatro paredes.
Le fascinaba el castillo y en cada situación que afrontaba en su vida pasear por el le aportaba la calma necesaria. Dirigió sus erráticos pasos aquella mañana hacia el ala oeste
despacio, sin prisa porque ninguna tenía, se acercaba a una de las torres cuando escuchó
unas voces, que si bien no pudo distinguir de quien se trataba si que pudo escuchar
con claridad de lo que hablaban. Eran dos o tres personas y prestó mucha atención.
- Te digo que nadie debe descubrirlo, mi fiel amigo - mientras escuchó esto último se ocultó la reina tras una de las armaduras que se hallaban en cada una de las esquinas al
principio de los pasillos de cada planta.
- Ha sido guardado durante años y así seguirá creo que en eso estamos de acuerdo - tampoco esta vez pudo identificar la voz aunque le inquietó el cariz que estaba tomando la conversación - Robert cumple su función de maravilla y no tiene porque cambiar.
- Nadie sabe lo que esconde lo que esconde la vieja biblioteca y así el secreto de esta ciudad está a salvo. Así es mejor, créeme.
A pesar de que trató de no pensar en lo que había escuchado, solo era una conversación
y carecía de pruebas siguió dándole vueltas a su cabeza. Permaneció oculta unos minutos más hasta que se aseguró que aquellas personas, en concreto tres monjes de la orden que regía las creencias del reino se alejaron bajando por las escaleras en dirección a la planta inferior. Entonces salió de su escondite y se paró a pensar en todo ello.
" ¿A que se referían esos hombres y que escondía la biblioteca? "
No le quedaba otra que averiguarlo y se encaminó hacia ella...

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace más de 4 años

Dejaste todo listo para el golpe de gracia!!


#7

Junto al torreón del lado oeste del castillo, en la primera planta, hallábase la vieja biblioteca. Protegida por una gruesa puerta acorazada con doble cerradura con sus correspondientes llaves celosamente guardaba entre sus paredes en infinidad de estanterías miles de volúmenes, relacionados con con todos los temas que uno se pudiera imaginar, cualquier persona que la visitase podría afirmar sin temor a equivocarse que
aquel era sin duda uno de los mayores tesoros del reino.
Eran tantas las ocasiones que habían estado allí Henry y ella, consultando mapas, leyendo antiguos cantares y romances que tanto apasionaban a su querido esposo que le resultaban imposibles de enumerar, pero esta vez estaba sola y dispuesta a resolver el enigma de la conversación de los monjes anteriormente escuchada en los pasillos.
Ausente también estaba Robert el ya anciano encargado, casi guardián protector de todo
lo allí existente que cuidaba con un cariño especial como si le fuera la vida en ello.
Siempre le había encantado aquel lugar puesto que una de sus pasiones desde niña había sido todo lo relacionado con la cultura y la literatura en particular.
Avanzó unos pasos desde la entrada sin perder detalle de nada, sobretodo porque no sabía bien que era lo que debía buscar. Todo se encontraba en en un estado reluciente
con una pulcritud admirable, fruto del trabajo de Robert sin duda, observando con más detenimiento captó su atención al fondo de la estancia una recia mesa y depositados sobre ella una serie de papeles escritos a mano. Junto a estos un volumen cerrado, de tapas oscuras con unos signos extraños que para ella eran de todo punto indescifrables.
Pensó que era un extraño descuido el dejar todo de aquella manera y que no era propio de él semejante desorden. Se acercó un poco más cogiendo entre sus manos
los papeles y acto seguido el oscuro libro. Abriéndolo y empezando a leer en sus primeras
páginas relataba como se había fundado la ciudad, centro del reino del cual era desde casi una década reina. Un poco más adelante se detuvo con sumo interés ante lo que sin duda eran los planos originales del castillo en la fase de su construcción. Se ofrecían ante ella las murallas, el foso, las torres y todo con una gran perfección dibujado. Observó cada centímetro del plano, parándose en cada trazo aun siendo para ella un lugar conocido le daba la impresión de recorrerlo por primera vez. Alzó el libro en sus manos para ver mejor puesto que la escasa claridad de aquella mañana tan apenas le permitía
ver bien. Al hacerlo se percató de un detalle que había pasado por alto hasta ese momento, en la zona central del plano faltaba un pequeño trozo que coincidía
con el lugar actual donde se hallaba la fuente en el patio interior. Intrigada quedó y comenzó a buscar entre los papeles esparcidos por la mesa, en un primer vistazo no encontró nada a pesar de ello prosiguió levantándose y al apartar un poco la silla de la mesa lo vio en el suelo caído. Se sorprendió al cogerlo y ver lo que en el había escrito, en una tinta roja diferente a la utilizada en el resto del plano se podía leer: "PUERTA"
Lo depositó con sumo cuidado junto al resto con temor a perderlo de nuevo, continuó explorando cada una de las páginas del oscuro volumen que según le parecía podía acercarle a algo de lo que había entrado a buscar. Leyó con gran interés y con creciente pasión ante tales descubrimientos y más todavía cuando de repente se topó con lo que parecía un acertijo que le podría conducir a resolver el enigma del fragmento de papel caído. En una página posterior encontró una frase escrita con la misma tinta roja que
leyó esta vez en voz alta aunque nadie la escuchaba.
" Bajo el suelo se esconde el secreto, si llegas a encontrarlo sellarás un pacto eterno".
No supo bien en un primer momento a que se refería la frase que había leído y volvió de nuevo a posar su mirada en el plano del castillo albergando la esperanza de que su intuición le mostrase la respuesta. La fuente, el suelo y donde estaba situada escrita la palabra puerta, posó uno de sus dedos en el fragmento teñido del rojo intenso de la tinta.
En ese instante comenzó a notar un calor en su cuerpo nunca antes sentido invadiendo
cada poro de su piel. Alzó la vista, buscando a su alrededor el motivo de aquella sensación reciente para ella y pudo ver como los altos techos de la biblioteca se comenzaban a poblar de crecientes llamas que se habían iniciado en la parte más alta descendiendo después por las paredes acercándose hasta donde ella se encontraba.
Según bajaban, aumentaba la sensación en su cuerpo, empezaba a quemarle y no solo
la piel también dentro de ella estaba cambiando su interior.
Las gotas de sudor resbalaban prosiguiendo un viaje que al llegar al principio de su pecho, una vez superado su cuello, daba un giro de color transformándose en sangre,
comenzando a impregnar todo su cuerpo, se dejaba llevar por lo que le estaba sucediendo
sin caer en el pánico ante su corporal cambio.
Como pudo consiguió pasar a la siguiente página no sin cierto temor por ver donde le conducía la situación. Las letras impresas habían adquirido en su totalidad el color rojo
y en el siguiente párrafo que alcanzó a leer le "hablaban" de tal manera que era como
si escuchara unos susurros que penetraban en su mente.
"Esencia de cuerpo desnudo que da un paso más, avanza al inframundo por la sangre
derramada será eterno el declinar del tiempo, vertida en la copa presente bajo el suelo
será por su pueblo por siempre oscuro, sacrifica por el un tiempo futuro..."
Dentro del éxtasis en el que se hallaba, vio todo con mucha más claridad y entendió
a donde dirigir sus pasos a continuación comprendió a que se refería el escrito leído
con lo que cogió con firmeza el libro oscuro, lo cerró dejando entre sus páginas el fragmento hallado en el suelo y tratando de dejar todo tal y como se lo había encontrado
salió de la biblioteca en dirección al patio interior del castillo.
Desde la fatídica noche de la masacre aquel había pasado a ser un lugar casi maldito para los habitantes de la ciudad así que poco le extrañó no encontrarse a nadie en su camino
se acercó a la fuente todavía invadida por el calor que había sentido en la biblioteca.
Miró a su alrededor y percibió como una extraña fuerza guiaba sus pasos, nunca antes había visto como a la entrada del patio se encontraban unas escaleras que descendían
y hasta ellas se dirigió sin ni siquiera pestañear impulsada, con gran firmeza en su caminar y sin vacilar en su decisión.
Por debajo del patio discurría un pasadizo por el que comenzó a andar la reina escuchando un rumor al final del mismo llevándole hasta donde se encontraba la fuente
pero justo debajo de ella, bajo el suelo como bien había leído. Unos metros más allá divisó una puerta de color negro con una inscripción en la que se podía leer:
"En la perdición renacerás, siendo el filo de la hoja que clama venganza
junto a los hijos malditos de la oscuridad. Reina consorte del dolor
inmortal venganza llevará tu nombre"

Hace más de 4 años

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PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace más de 4 años

Uffffffff!!!!!!!!! Que manera de describir estimado Escritor.

escritor_8848
Rango1 Nivel 0
hace más de 4 años

Muy bueno, me muero por seguir leyendo

Robe_Ferrer
Rango7 Nivel 32
hace más de 4 años

Relatazo. Muy muy bueno. No puedo decir más. Mi sincero reconocimiento, compañero. Mi voto es tuyo.

PAK
Rango8 Nivel 39
hace más de 4 años

Muchas gracias Robe la inspiración oscura me invadió... Jejeje