TheGirl
Rango6 Nivel 28 (1246 ptos) | Novelista en prácticas
#1

Éramos 8.
7 invitados sobre la mesa. Todo trascurre con normalidad, es la boda de Paula, una de nuestras mejores amigas. Charlamos, reímos y para qué negarlo, nos emborrachamos.
-¡Y pensar que creíamos que Paula era lesbiana!
-Ya te digo, menuda sorpresa nos ha dado casándose con Peter…¡pero si ni le conocemos!
Nos habían colocado a todos en la misma mesa, era lo apropiado. Llevábamos juntos desde el instituto, nuestras vidas habían cambiado pero no nuestra amistad.
En la mesa, las botellas de vino se vacían tan rápido que empezamos a llamar la atención. ¿Acaso alguna vez no la llamábamos?.
-¡Me estoy meando chicos! Acompáñame al servi ¿No?- pregunto, mirando de soslayo a Lucía, dando por hecho que ese es su deber como mejor amiga.
Y entramos.
Nos tropezamos con una chica, rubia, que justo salía del interior. Parece asustada o quizás sorprendida, damos por hecho que el alcohol ha causado estragos en nuestras caras y vamos aterrorizando a la gente.
El servicio está reluciente, es normal, los recién casados se han gastado una pasta en este restaurante de lujo.
Pero esa era sólo la apariencia.

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CristionaSchumacher
Rango8 Nivel 37
hace alrededor de 2 años

Me está encantando: corto, ameno, aterrador. Sigue cuando gustes.

TheGirl
Rango6 Nivel 28
hace alrededor de 2 años

oh,¡muchas gracias! intentaré seguir escribiendo :)

miguelangelg093
Rango6 Nivel 26
hace casi 2 años

Buen inicio, no es para nada plano, los personajes tienen personalidad y una historia previa y ello ayuda a introducir el toque de misterio. Qué excelente nivel de narración.

TheGirl
Rango6 Nivel 28
hace casi 2 años

¡Muchísimas gracias!, me alegro de que le guste...es un placer leer comentarios como el suyo.

Nacho_Saavedra
Rango7 Nivel 32
hace casi 2 años

Buen comienzo. El texto es muy fluido y con mucho ritmo.


#2

Decido abrir la puerta del inodoro situado a la izquierda, pegado a uno de los laterales. Siempre me ha gustado la intimidad que te aportan los extremos. Lucía permanece frente al espejo, dando unos retoques a su ya imperceptible maquillaje.

Lo que veo dentro me hace intentar gritar tan fuerte que el chillido sólo lo oigo yo, en mi interior.

La cabeza de Paula está alejada del resto de su cuerpo. Cortada. Colocada encima de la tapa como si de papel higiénico se tratase. El resto de ella está ubicado de forma casi perfecta; las piernas estirazadas en contacto continuo con la fría superficie del suelo y su espalda apoyada sobre el lateral derecho del baño.

El mullido vestido blanco está logrando absorber la sangre que emana del cuello, lo cual impedía que a través del suelo pasase al resto del servicio, dando una falsa ilusión de pulcritud. Aún así, las paredes de ese baño se han vuelto rojas, como el iris de mis ojos o su vestido de novia.

No puedo seguir observando. Doy un paso atrás y huyo.

Nunca más volvimos a ser 8.

Hace alrededor de 2 años

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Romahou
Rango18 Nivel 88
hace alrededor de 2 años

Sigue, verdad???

Saludos

TheGirl
Rango6 Nivel 28
hace alrededor de 2 años

Lo intentaré :)
Saludos.


#3

Corro y llego al salón principal. Intento que el resto de los invitados me escuchen, pero no consigo pronunciar. El pánico y nerviosismo se han apoderado de mi. La gente ríe y observo como me señalan, escondiendo tras de sí una falsa mirada de lástima. Increíble, me toman por borracha. No debimos haber armado tanto alboroto durante la cena.
Lucía, que presenció el horror después que yo, llega y me intenta tranquilizar.

-¡PARA!¡PARA! Cálmate…voy a llamar a la policía.

Inevitablemente, los comensales oyen la conversación que ella lleva a cabo por teléfono. Tras un breve silencio, salen corriendo. El miedo de poder estar encerrados junto a un asesino supera con creces su preocupación por la recién fallecida.
Los únicos que permanecemos somos nosotros, los 7.

Los empleados del restaurante comienzan a tomar medidas de seguridad; bloquean completamente la puerta del servicio para que nadie más pueda entrar…o salir.
Realizan la misma acción con el resto de habitaciones.

La policía aún no ha llegado. Nos sentamos en el suelo de un minúsculo cuartillo, el único lugar en el que nos dejan estar.
Permanezco absorta. Lucía, por su parte, comienza a narrar detalles de lo sucedido a los demás. Ellos no habían podido verlo con sus propios ojos.
Un momento... ¿Qué está diciendo?

Yo eso no lo recuerdo.

Hace alrededor de 2 años

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#4

Completamente aturdida, escucho la conversación entre Lucía y el resto como si de un eco se tratase:

- …su cabeza estaba colocada sobre la tapa del inodoro. Era terrible.
- ¿Viste algún detalle más que destacase por encima de lo común?
- Sí. Estoy segura de que el desalmado que le hizo esto a Paula quería dadle una lección.
- ¿Una lección? ¿A qué te refieres?
- Su rostro estaba dispuesto de manera estratégica para que sus ojos apuntasen hacia el techo. Y en el techo…
- ¿En el techo qué, Lucía?
- Habían escrito algo…con su propia sangre. No lo pude leer bien, el líquido rojizo caía hacia el suelo difuminándose a medida que avanzaban los segundos.
- ¿QUÉ? Lucía, no nos jodas. Algo seguro que conseguiste leer, puede ser clave para resolver esta pesadilla.
- ¡Os juro que no! Soy la primera que se castiga por ello. Quizás…¡CARLA!

El sobresalto me devuelve a la realidad. Han gritado mi nombre.

Hace alrededor de 2 años

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#5

Atino a responder lo que cualquier otro diría en mi lugar:

- ¿Qué? ¿Qué pasa? Perdonad chicos, no estaba prestando atención.
- ¿Estás bien? Tienes mal aspecto…- pregunta Lucía con nulo interés.
- Sí, es sólo que estoy un poco mareada. Dime, ¿qué querías?
- Le estaba contando a los chicos sobre las letras que había escritas en el techo, ya sabes…en el baño de Paula. Cuando yo me asomé la sangre se había deslizado y no pude leer nada. Pero tú, tú…
- ¿Yo, qué?
- Carla, tú entraste antes que yo. Te quedaste inmóvil durante varios minutos cuando abriste la puerta del baño, sin decir nada. ¡Ni siquiera me di cuenta de lo que pasaba hasta que te fuiste corriendo! ¿viste algo? ¿lograste ver lo que ponía? quizás en ese momento aún se podía descifrar alguna palabra…
- ¿Estás loca? ¡Yo no vi nada más que sangre en el techo! No sé de qué me estás hablando…además, ¿si no pudiste leer nada como es que sabes que había algo escrito?

Lucía se ha quedado callada, cuando parece que va a responder sentimos fuertes golpes. Están aporreando la débil puerta del cuartillo.
Es la policía, quieren hablar con nosotros.

Hace alrededor de 2 años

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#6

-¡AGENCIA ESTATAL DE SEGURIDAD! ¡ya lo han oído, abran o derribaremos la puerta!
-Buuaf, encima nos tratan como si fuésemos sospechosos- susurra Jon, notablemente molesto. -¡YA VAMOS! No es necesario que sigan ustedes golpeando la puerta- continúa con un tono, esta vez, más alto.

Abrimos.
Entran, con aires de sospecha y superioridad, cuatro hombres con su correspondiente uniforme. No son muy jóvenes que digamos, las canas y arrugas delatan su ya adentrada edad. Parece mentira que estos viejunos consiguieran en el pasado superar las pruebas físicas requeridas para un puesto como el suyo.
Nos enseñan levemente sus plaquitas y sin mediar saludo:

-¿Quién de vosotros es Carla?- comenta, el que parece líder de los cuatro.
-So…soy yo, señor.
-Está bien, debes acompañarme. Me informan de que fue usted la primera persona que observó los hechos.
-Eeemmm…disculpe, señor agente- Interviene Lucía -Carla ha bebido demasiado durante la cena, ya sabe…está un poco ‘indispuesta`. ¡Verdaderamente no sabe lo que dice! Puedo acompañarle yo si lo prefiere, observé ciertos detalles que pueden interesarle…

Le echo una mirada demoledora. ¿Qué narices está haciendo?

-Señorita, ¿está usted sorda? he dicho que quiero hablar con Carla- sentencia tajantemente el autoritario agente al mismo tiempo que me agarra del brazo y me saca del cuartillo.

Mientras me arrastra fuera de allí, consigo escuchar lo que otro de los agentes pregunta a los demás:

-¿Alguien sabe dónde demonios está el dichoso novio?

Hace alrededor de 2 años

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#7

No puedo creer que ni siquiera nos hayamos acordado de él.

Peter no era mal tipo pero apenas lo habíamos tratado unas dos o tres veces. Paula era extremadamente reservada con su vida sentimental y sólo se atrevió a presentárnoslo escasos meses antes de la boda. ¿Dónde narices se habría metido? ¿Acaso huyó con el resto de comensales cuando se supo la tragedia? No sería propio de un novio enamorado…eso hará que todas las sospechas recaigan sobre él.

El maldito agente me está apretando el brazo con fuerza, ¡quién se ha creído que es!
Sin mediar palabra me lleva por diversas salas del restaurante, debe haberse apropiado de una copia de las llaves. Atravesamos el salón principal.
Muy a lo lejos puedo observar el servicio y también a una mujer…por su atuendo parece encargada de limpieza. Ha abierto la puerta del aseo rápidamente y ha entrado.
¿Por qué ella puede tener acceso? ¿Se habrán llevado ya el cuerpo sin vida de Paula y recogido las pruebas necesarias?

Debo haber perdido la noción del tiempo.

Hace alrededor de 2 años

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Nacho_Saavedra
Rango7 Nivel 32
hace casi 2 años

Muy bueno. La historia mantiene la tensión y el misterio en todo momento.

Nacho_Saavedra
Rango7 Nivel 32
hace casi 2 años

Muy bueno. La historia mantiene la tensión y el misterio en todo momento.


#8

Ya en las afueras del restaurante observo la escena.

El lujoso edificio está construido en un precioso bosque pero la noche hace de él un lugar aterrador. El silencio es total y sólo se escuchan nuestras pisadas en la hierba junto al rugir del viento. Múltiples policías con sus respectivas linternas vigilan la zona e intentan conseguir alguna pista. Parecen expectantes.

Uno de ellos nos ve y se acerca malhumorado:

-¡Aún no ha llegado el equipo forense! Llevamos media hora mirando por los alrededores pero aquí no hay ¡NADA!

-Relájese Smith, están a punto de llegar. Cogieron la salida N36 y tuvieron que dar la vuelta…este sitio está en mitad de la nada.- responde mi acompañante -Hasta que ellos no observen la escena nadie más puede entrar ahí, es una orden expresa del departamento.– añade.

Extrañada, me es inevitable intervenir al escuchar la susodicha conversación:

-Perdonen…caballeros- agrego costosamente -...acabo de ver como entraba la chica de la limpieza al servicio y…bueno…eso…no debería…
-¡QUÉ DISPARATE!, ¡Ni caso Smith! esta cara bonita está borracha, he tenido que traerla a rastras hasta aquí…apesta a vino desde lejos.
-¿QUÉ? ¡Eso no es verdad!- atino a responder.

Smith duda por un instante, pero finalmente se retira.

Hace alrededor de 2 años

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#9

Si no fuera por Lucía este estúpido policía no pensaría que voy bebida. Por su culpa no me han creído…no sé por qué la tengo en tan buena estima. Ella tenía una gran amistad con Paula, incluso conseguía saber los secretos que la recién fallecida nunca se atrevía a contar a los demás…esa timidez, ¡tan propia de Paula!

Después, cuando comenzó su relación con Peter…se alejó un poco del grupo y, por consiguiente, de Lucía. En ese punto fue cuando comenzó mi amistad con ella, nos hicimos íntimas.
Aún así, ¡éramos tan diferentes!
Yo siempre tan en segundo plano y ella…ella y su afán de protagonismo, su afán de protagonismo y ella, ¡dejaría mal a cualquiera sólo por llevar la razón! y lamentablemente, esa cualquiera esta vez había sido yo.

-¡Vamos muchacha, date un poco más de prisa! Ya casi llegamos al aparcamiento- me grita, mi insufrible acompañante.

Hace alrededor de 2 años

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#10

Donde antes había un gran barullo de automóviles pertenecientes a familiares y amigos, ahora encontramos un aparcamiento completo sólo hasta la mitad de su capacidad.
Cinco o más coches oficiales enturbian el paisaje que se vislumbra con la ayuda de unas deslucidas farolas.

El agente echa un vistazo a su alrededor, cuando localiza su reluciente furgón policial saca unas llaves de su bolsillo izquierdo y se dispone a abrirlo.

-¡No te quedes ahí parada! Entra…por el asiento del copiloto- me ordena.

Sigo sus instrucciones sin más. Me siento, acongojada.

-Mire Carla…no hay tiempo de ir a comisaría, tendré que entrevistarle aquí. No le importa, ¿verdad?- me comunica, ¡cómo si realmente le afectase mi respuesta!
-Está bien…no hay problema.- respondo incómoda; menuda profesionalidad la de estos tipos.
-¡Perfecto! para mayor seguridad, toda nuestra conversación quedará grabada. Procedamos.

Mientras rebusca en la guantera la supuesta grabadora de voz, no puedo evitar pensar en lo imbécil que me parece este tipo…

¿Realmente piensa que no me he dado cuenta del cambio que ha tenido en la forma de dirigirse hacia mi?

Hace alrededor de 2 años

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#11

La encuentra. Sin mediar ni una palabra más pulsa uno de los botones laterales quedando el dispositivo automáticamente encendido. Presiona sobre el icono GRABAR y realiza una leve presentación:

-Aquí Tom Blande, agencia estatal de seguridad. Me dispongo a entrevistar a la señorita Carla Six, persona que halló el cuerpo sin vida de la recién casada en uno de los aseos del respetado restaurante conocido como “Mondevelo”…

Continuamos con las esperadas preguntas y sus esperadas respuestas. Cuando el agente da por completa la información aportada, procede a finalizar la entrevista:

-El testimonio de la señorita Carla Six se da por concluido y quedará registrado en nuestros servidores junto a las demás grabaciones que realizaremos posteriormente sobre el caso número 775..

-¡ESPERE!- Interrumpo impasiva- …hay algo por lo que usted no me ha preguntado.

-¿ A qué se refiere?- pregunta, notablemente molesto.

-Ya sabe, le dije…le dije que vi a esa señora de la limpieza…

De repente uno de los policías que había merodeando la zona comienza a aporrear con fuerza los cristales del furgón en el que nos encontramos. Al mismo tiempo exclama lo siguiente:

-¡TOM!, ¡TOM! , ¡TOM!... ¡SEÑOR DEBE SALIR DEL COCHE!

-¿Qué narices ocurre? ¡No debería interrumpirnos de esa manera!- contesta, mi detestable acompañante Tom Blande.

-HEMOS ENCONTRADO AL NOVIO- sentencia, no menos efusivo.

#12

¿Por qué tanto alboroto?, nos ha dado un buen susto. Aún temblorosa procedo, silenciosamente y con mucho cuidado, a abrir la puerta del vehículo lo suficiente para conseguir oír la conversación que llevan a cabo pero sin llamar la atención; no quiero que me obliguen a quedarme dentro.

-¿Qué ocurre Mike?- pregunta Tom -...estaba en medio de una entrevista, ¿sabes?- añade con tono chulesco.

-Lo sé, lo siento señor…pero se trata de algo importante.

-Maldito novato, deberían enseñarte modales…- murmura a la vez que saca un cigarrillo de su bolsillo y se lo lleva a la boca -¡Di de una maldita vez que cojones ocurre con el novio!-.

-Recibimos una llamada del departamento; un ciudadano local alertó sobre la presencia de un coche abandonado en plena carretera, estaba cerca de aquí por lo que decidimos mandar a un par de agentes y…

-¡VAMOS MIKE! No tengo tiempo de que me hables sobre coches abandonados, ¿qué tiene que ver Peter con todo esto?

-Señor, en el interior encontraron la documentación correspondiente a Peter Larsson, era su coche…estaba todo lleno de sangre y, por lo que se deduce, decidió escapar a pie abandonando el vehículo.

-¿Y BIEN…? ¿Cómo consiguieron encontrar a ese hijo de puta?

-No fue difícil señor, sólo tuvieron que seguir un rastro de sangre...- anuncia Mike angustiado -Peter se ahorcó-.

#13

No puedo creer lo que acabo de escuchar, Peter…¡¿ahorcado?!
La rabia e impotencia se apoderan de mí, me es inevitable contener el quejido que dictamina un futuro y próximo llanto. Tom y Mike me han oído; se han dado cuenta de que estaba escuchándolos a escondidas.

Decido huir de allí, lo último que necesito sería una bronca por imprudente. Empujo la puerta del furgón con fuerza y comienzo a correr mientras de mis ojos estalla un mar de lágrimas.

-¡EEH! ¡EH, TÚ!,¿ A DÓNDE VAS?- se apresuró a gritar el agente Tom - ¡Qué alguien detenga a esa loca!

Hago caso omiso a sus palabras, lo único que quiero es alejarme un rato de aquel lugar y estar sola por un tiempo. No sé hacia dónde me dirijo, he salido de la zona de estacionamiento y me he adentrado en el bosque; aquí no llega la luz que desprendían esas oxidadas farolas.

Sigo corriendo hasta que comienzan a flojearme las piernas.
De repente un foco amarillo ilumina mi cara, es la linterna de Smith el policía que creyó a Tom cuando le dijo que iba borracha. Lo que me faltaba.

-¿Qué está haciendo aquí señorita? – pregunta con tono de sospecha; si pudiera verle bien la cara apostaría todo mi dinero a que sus ojos me miran juzgándome.

-Emmm…nada. La verdad es que sólo quería tomar un poco el aire, me acabo de enterar de la muerte de Peter y, sinceramente, necesitaba desahogarme…

-Le entiendo, a veces la soledad es nuestra mejor baza- menciona mientras se acerca apartando por fin esa luz de mi cara. –Carla… todo esto se solucionará, se lo prometo- añade mientras su brazo me rodea de manera reconfortante.

Permanecemos inmóviles bajo un árbol durante unos minutos, callados. Deduzco que no sólo yo necesitaba ese descanso. Tengo que reconocer que estar junto a Smith me ha hecho olvidar al imbécil de Tom y su falta de humildad.
Al cabo de un rato decido romper ese silencio:

-Gracias por esto Smith...espero no haberle metido en problemas.

-No se preocupe, será mejor que le acompañe de nuevo al restaurante… debo volver a mi posición junto al cadáver de Peter Larsson cuanto antes- argumenta resignado.

#14

-¿Has dicho junto a Peter?- pregunto sorprendida -así que es usted uno de los guardias que mandaron a investigar el coche abandonado…

-Así es, me trasladé en compañía del agente Thomson- aclara - no quería comentarle nada pero estamos a escasos metros del lugar donde Peter...donde él…bueno, ya sabe.

El silencio repentino por mi parte crea en Smith la necesidad de volver a hablarme:

-Nos ordenaron permanecer allí para vigilar la zona hasta que llegase el equipo oportuno…al cabo de un rato escuché pisadas, me acerqué y la descubrí a usted.

-Ya…entiendo- respondo indiferente.

Mientras seguimos caminando hacia el restaurante no puedo evitar pensar en todo lo ocurrido y la impotencia me invade por dentro; miles de preguntas sin respuesta perturban mi mente, pero ahora mismo sólo soy capaz de ver una cosa: fue él quien descubrió el coche, fue él quien divisó el rastro de sangre y fue él quien observó el cuerpo de Peter pendiente de un hilo, un hilo grueso que se enroscaba en su cuello y lo dejaba sin aliento.

¡Piensa Carla!, ¡PIENSA! me repito una y otra vez hasta que por fin llego a una conclusión: es mi oportunidad; si quiero saber más detalles debería utilizar a Smith, no creo que sea capaz de negarme nada.

#15

Llegamos al aparcamiento y visualizo a Tom, se encuentra sentado de mala manera sobre una roca, mirando a la nada y fumando uno de esos puros cuyo aroma es el peor enemigo de mi olfato. Se nota que los años se le han echado encima y utiliza su rango para aprovecharse de los demás y así no mover nunca ni un dedo. Deplorable.

-¡Encontré a Carla en el bosque!- grita Smith a Tom desde lejos – se había perdido y estaba desconsolada- me excusa, mintiendo como un bellaco.

-Sí, claro…perdida. Debería haberlo pensando antes de echar a correr, ¿no?- responde Tom con ironía, no parece tan borde como de costumbre; se ve que Smith es uno de los pocos a los que respeta.

-No se preocupe, no me ha causado ningún problema- contesta Smith a la vez que se gira hacia mí y me guiña un ojo de forma traviesa, consciente de su indudable atractivo físico.

-¡Déjese de jueguecitos agente!, debería estar acompañando a Thomson…el equipo forense llegó hace media hora al restaurante y seguramente también haya ocurrido lo mismo en la zona de Peter Larsson.

-Ya voooy, ya voy…pero antes necesito una nueva linterna, este trasto está empezando a fallar- replica mientras agita con brusquedad el aparato.

-Mire en el furgón, hay varias en el maletero…coge las que necesites, la noche va a ser larga.

#16

Smith se aleja en dirección hacia la furgoneta. Tom y yo nos quedamos solos y, como reflejo por la vergüenza que me invade, giro mi cuerpo para que no apunte directamente hacia él y comienzo a mover la pierna derecha con nerviosismo.
Aún así mi patético intento de escapar de una probable conversación con él ha fallado; comienza a hablarme.

-En cuanto a usted señorita…he solicitado que uno de mis agentes le lleve hasta su domicilio, debe de estar a punto de llegar con el vehículo- me comunica Tom.

-De acuerdo- respondo sin rechistar, la verdad es que estaba deseando largarme de ese lugar – pero…¿Y mis amigos?, ¿ellos se han ido ya?- añado dubitativa.

- Así es, podrían haberse ido todos juntos de no ser por su repentina huida…

Acepto su indirecta de la mejor manera posible y no respondo. Aunque por dentro piense en arrancarle las entrañas; no tengo ganas de pelea.

Al cabo de un largo e incómodo silencio, se oye un golpe; Smith ha cerrado el maletero con fuerza y se dirige de nuevo hacia nosotros con dos linternas, una en cada mano, las cuales salen despedidas con fuerza hacia arriba y vuelven a caer al cabo de unos segundos de vuelo, en un intento por su dueño de parecer malabarista.

-¡LARGUESÉ YA SMITH! Lo necesitan en su posición- le ordena e informa Tom.

#17

A Smith se le cambia la cara. Me mira resignado a modo de despedida y comienza su caminata hacia el bosque, pues su intención es irse de una vez.

-¡Espere Smith! Por favor, es sólo un momento- le grito antes de que se aleje más- me gustaría hablar con usted…en privado, si puede ser.

-Emm…claro, acompáñeme- me responde extrañado.

Tom no parece muy contento con la respuesta de Smith…¿Ha puesto mala cara o es esa su cara de siempre? ¡Qué se joda!, menos hace él fumando puros y cigarrillos como un jubilado aburrido.

No dudo en correr junto al joven agente y este no tarda en guiarme hasta un sitio más íntimo, justo detrás del restaurante. En un arrebato inesperado Smith me empuja suavemente contra la pared y mi espalda termina acariciando el frío muro que rodea al edificio. Sus brazos, también apoyados sobre la roca, forman una prisión para mi cuerpo; me impide huir.

-Señorita, no vuelva a dejarme en evidencia delante de Tom- me aconseja intimidante.

-¿¡Qué está haciendo!? Yo…yo no quería…lamento si le ha molestado- respondo asustada.

Smith no puede evitar estallar en una sonora carcajada, su bonita sonrisa consigue tranquilizarme.

-¡Es broma Carla! Y, por cierto, ¿qué le parece si dejamos de hablarnos de usted? Me hace sentir mayor…¿Y no lo soy verdad? – pregunta con una pícara mueca de tristeza.

-Me has asustado idiota. Hombre, algunas canas sí que tienes…

#18

Reímos.
La tensión sexual entre Smith y yo casi puede palparse en el ambiente, pero no es momento para pensar en ello; imaginad lo bien que me siento estando de risas con un tipo que acabo de conocer en la maravillosa ceremonia de mi amiga y su novio. Nótese mi ironía.
Pero, en fin, hay cosas que son inevitables, ¿no?
Vamos Carla, deja de sonreír como una idiota y ponte seria de una vez; tienes que conseguir tu objetivo.

-Smith…- digo, frenando en seco nuestras risas –…tienes que hacerme un favor- añado.

-Lo estaba esperando, me tenías intrigado trayéndome hasta aquí…a solas…cualquiera diría que…

-¡SMITH, PARA! Es en serio, tienes que ayudarme- interrumpo, cabreada por su falta de seriedad.

-Vaaale, vale…dime.

-Lo de hoy…¡Ha sido todo tan rápido! Estábamos felices bebiendo vino en la boda de nuestra amiga y, de repente, el vino se convirtió en sangre. Yo la descubrí; tan pálida, tan muerta. Su yugular pintaba todo el baño de un color rojizo verdaderamente desagradable…

-Comienzas a asustarme…será mejor que olvides todo eso Carla, pensar en ello no te hará ningún bien- interrumpe Smith mientras me agarra la mano de forma cariñosa.

-Y tú…- continúo, haciendo caso omiso a su gesto y palabras – tú, tú fuiste el primero en ver a Peter, junto con el agente Thomson.

- ¿A dónde quieres llegar, Carla?

-Ambos tenemos información Smith… yo era de las mejores amigas de Paula y tú estás dentro del cuerpo policial. Deberíamos, no sé…colaborar de forma secreta o algo-
respondo insegura a la vez que agarro, ahora sí, su mano con fuerza -Tengo que saber todo lo que ocurre en la investigación, ¡por favor!- le suplico.

Smith se queda callado. Después de unos segundos comienza a dar pasos hacia atrás, perdiéndose el contacto entre nuestros cuerpos. Observa a su alrededor y, de repente, fija su mirada en el suelo.

-¿Qué estás haciendo?, ¿por qué no me respondes?- pregunto nerviosa.

Smith no contesta. Se agacha y coge una piedra angulosa con aspecto de cuchillo.

-¡SMITH!- vuelvo a insistir.

Parece distraído. Saca una de las dos linternas que traía consigo y comienza a marcar el duro plástico de esta con la esquina afilada de la roca. Cuando termina su ardua tarea me mira, por fin.

-Toma, si querías mi número sólo tenías que pedírmelo, ¿sabes?- dice, a la vez que me ofrece la linterna inscrita -...espero tener suficiente con una de estas, no tenía papel- añade.

No puedo evitar sonreír, este chico siempre me sorprende. Guardo la linterna escondida bajo mi ropa y, cuando decido darle un beso en la mejilla como muestra de agradecimiento, Tom nos interrumpe.

-¡SEÑORITA SIX! ¡El AGENTE QUE LE LLEVARÁ HASTA SU CASA YA HA LLEGADO!- grita desde lejos -¡Debe irse ahora mismo!- añade, cuando se encuentra más cerca de nosotros.

Mi atrevido acompañante y yo nos fundimos en una tierna mirada y, cuando comienzo a marcharme, Smith pronuncia mi nombre haciendo que detenga el avance. Al girarme hacia él me dedica una última palabra:

-Llámame- susurra.

FINAL CAPÍTULO UNO

TheGirl
Rango6 Nivel 28
hace casi 2 años

Ohh muchísimas gracias, me alegra que sigas leyendo mis cajas...un placer.

Nacho_Saavedra
Rango7 Nivel 32
hace casi 2 años

Un capítulo muy bueno. Lleno de interrogantes. Espero poder leer pronto el siguiente artículo capítulo. Saludos.