SrtaWatson
Rango6 Nivel 25 (744 ptos) | Novelista en prácticas
#1

Nunca había sentido tanto entusiasmo y rabia al mismo tiempo. Salgo rápidamente del coche. Cojo mis cosas del maletero y corro hacia la comisaría mientras que me pongo la chaqueta. Estoy nervioso, no sé qué me voy a encontrar, pero a la vez siento una gran curiosidad por saber toda la verdad.

Subo las escaleras y me dispongo a abrir la puerta. Al entrar veo como todos están revolucionados y vienen a mí nada más verme.

– Señor Comisario, la tenemos – me dice uno de los agentes con tono de incredulidad.

¿La tenemos? No doy crédito. Hasta que no la vea y hable con ella, seguiré sin creerlo. Tan pronto como puedo me abro paso por la multitud de compañeros que me avasallan y llego al ascensor. Ella ha estado hace poco en este lugar... ¿Cómo será? Inteligente sin duda, pero hace falta mucho más que eso para hacer las cosas que ha hecho. Tiene que ser una manipuladora innata, he de tener cuidado.

Las puertas del ascensor se abren en la tercera planta y salgo sin pararme ni un segundo. Recorro el pasillo que lleva a la zona de los interrogatorios deseando verme con ella cara a cara.

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Mar52
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 4 años

Empieza con mucho dinamismo. Me gusta. Mucha suerte.

SrtaWatson
Rango6 Nivel 25
hace alrededor de 4 años

Muchas gracias @Mar52. Sin duda grandes e inesperados sucesos se van a dar.

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 4 años

! Muy bueno ! . Si deseas , pasa y lee los mìos en concurso . Suerte .

PEPE_ILLARGUIA
Rango7 Nivel 31
hace alrededor de 4 años

Tienes mi voto a ver si pasas el corte, te lo mereces. Intenta otro título, este no dice mucho sobre la historia policíaca.

FATIMA
Rango7 Nivel 34
hace alrededor de 4 años

vaya letra.. estupendo escrito, cuenta con mi voto.. pásate por el mio y si te agrada votame... mucha suerte!!

sinesand01
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 4 años

Me gustó muchísimo, espero poder verte en la segunda ronda y leer lo que le sigue. Te dejo totalmente mi voto. Si quieres pásate por mi perfil y lee el que yo tengo para el concurso, "Confieso bajo la tinta de mi ausencia", a ver si te gusta. Mucha suerte y éxito, un saludo. :*

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 4 años

Espero una erótica continuación @SrtaWatson! Muy buen inicio! Suerte!

Jupyter
Rango12 Nivel 57
hace alrededor de 4 años

Me gusta lo profundo que es! Cuenta con mi voto! Espero verte por mi historia "nunca" y votes si te gusto^^


#2

Entro en la sala, sin haber echado un previo vistazo a la sospechosa a través de cristal, y quedo impactado. La sangre se me empieza a helar a la vez que siento un calor sofocante. No me puede notar nervioso e intimidado. Me dispondré a hacer mi trabajo. Ella está sentada en una silla, con las piernas cruzadas y las manos apoyadas inocentemente en la mesa, esposadas. Su mirada intensa y penetrante me impone bastante. Lleva el pelo suelto, largo y viste una cazadora de cuero negro ajustada y vaqueros muy apretados. Es bellísima...

¡No! Basta ya, debo concentrarme. Me siento al otro lado de la mesa y abro el archivador con todos los documentos del caso. Ojeo el último informe, el que describe cómo la han pillado. Es impresionante, no la hemos podido atrapar hasta que ella no se ha dejado. Nos estaba esperando en una gasolinera, expuesta al público. Era imposible que no nos llegara la noticia de su localización. Ella sabía que la arrestaríamos.

Empiezo con el interrogatorio y se limita a responder a cada una de mis preguntas. Está tranquila pero hay algo en sus ojos que me hechiza. Me confiesa cada uno de los crímenes que ha cometido, los cuenta con peros y señales, y yo, como no puede ser de otra manera, le informo de que irá al calabozo de comisaría hasta ser sentenciada.

Mi mente no llega a abarcar la pena que le van a imputar a esta chica. Por un momento siento verdadera lástima, pero ella se lo ha buscado. Ambos nos levantamos y dos agentes se disponen a llevarla al calabozo cuando yo salgo de la sala de interrogatorios. Los demás agentes, que no habían perdido detalle de mi conversación con la criminal, me halagan y me abrazan llenos de alegría.

– ¡Vamos a celebrarlo, hemos pescado un pez gordo! – me dice uno de ellos y yo le correspondo con una sonrisa.

En ese momento sale la chica de la sala, me mira fijamente y noto algún tipo de electricidad que va recorriendo cada parte de mi ser. Tengo que volver a hablar con ella, a solas.

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Ya es tarde, hemos estado todos felices, bebiendo champagne y celebrando nuestra captura. Hemos apartado de la calle a un ser verdaderamente peligroso. Las luces están apagadas y ya no queda casi nadie, sólo los agentes de guardia. Bajo las escaleras y me dirijo a los calabozos, hay un compañero vigilando este pasillo. Quiero hablar con ella así que le ordeno que abandone su puesto, que yo me encargo.

Contemplo una figura a través de los barrotes. Parece sorprendida de volver a verme.

– Buenas noches señorita – digo lo más educadamente que puedo – He tenido la necesidad de volver a verla.

– Buenas noches – murmura sin apartar la mirada de sus manos – ¿Qué le ha traído a mi humilde morada? – sigue inmóvil, sentada en el camastro que hay en frente de mi posición.

– ¿Me invita a entrar? – pregunto con intención simpática, para esfumar la tensión que se palpa entre nosotros.

– Usted me ha metido aquí, usted verá si quiere acompañarme en esta velada – objeta mientras que levanta la cabeza al fin.

Dejo el arma que guardo bajo mi chaqueta junto a ésta, fuera de la celda, y entro cerrando la puerta a mi paso. Nadie nos puede ver, por lo que debería de estar tranquilo. Me siento en una silla ubicada al otro lado del camastro. Es curioso, pero esta chica me atrae y hace que olvide lo peligrosa que es. Estoy perdido.

Nos quedamos observándonos durante un buen rato. Me ha dado tiempo a contemplar cada detalle de su físico que muestra. Es muy sexy y la deseo, la deseo tanto que me da miedo. De repente ella se levanta y, sin esperármelo, me arranca la camisa de un tirón.

– ¿Qué está haciendo? – le pregunto sobresaltado, no me puedo creer que ella me desee.

Se limita a llevar lentamente su dedo índice a los labios y los roza haciendo un gesto de silencio. Ahora pone las manos sobre mis hombros y me conduce con suavidad a sentarme de nuevo. Mi cuerpo le obedece de forma involuntaria y no soy capaz de controlarlo.

Hace alrededor de 4 años

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SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 4 años

! Magnìfica historia ! . ! Me encantò ! . ! Suerte !

Kicye
Rango8 Nivel 37
hace alrededor de 4 años

Le has dado un equilibrio de todo. La dulzura, la intriga, el erotismo y la seducción correcta y perfecta. Tienes todo mi apoyo, espero consigas todos los likes que merece tu historia. Si tienes un poco de hambre quiero invitarte a probar un elegante platillo de patatas con manzana (mi historia en concurso). Esperando ansiosa tu opinión.

PabloCarrasco
Rango1 Nivel 0
hace alrededor de 4 años

Estoy intrigado, quiero saber mas!!!


#3

Una vez sentado, me coge con agilidad las muñecas y me las ata a la espalda con el cinturón del que previamente se ha despojado. Noto mi erección empujar el pantalón. Estoy dejando que una presa me ate, he quedado a su merced, pero me gusta. Esta chica me ha impactado realmente.

Entonces se sube abierta de piernas encima mía, rozando su vientre con mi pelvis, y empieza a comerme la boca despiadadamente. Con gran fuerza me sujeta la cabeza y la presiona contra sus labios, deliciosos e irresistibles. Ahora se agacha, abre mi cinturón y quita el botón de mi pantalón. Me los quita con gran ansia, acompañados de mis boxers. Se le escapa una media sonrisilla al contemplar mi miembro y empieza intensamente a chuparlo. No quepo en mí, estoy muy excitado y por si no fuera poco, me mira mientras que hace una felación perfecta.

– ¿Cómo puede un ser tan bello hacer tanto daño? – le digo con la respiración entrecortada.

Ella se para, me mira y me desata. ¿Por qué ha parado? Su mirada demoledora, su arqueo picante de una ceja y su sonrisa hacen que caiga a sus pies. Así, me abalanzo sobre su cuerpo y caemos en el camastro. No quiero quedarme sin probarla, no sabiendo que posiblemente sea su último polvo antes de entrar en la cárcel.

Le quito los botones de su camisa y la abro, sin quitar la chaqueta de cuero negro. Sus pechos me llevan al cielo, son extremadamente perfectos y el sujetador de encaje negro los mantiene alzados ligeramente. Sin dejar de besarnos, me dispongo a quitarle los pantalones. La tengo para mí, es mía. Soy su último hombre y eso crea una oscura satisfacción en mi mente. Es entonces cuando empiezo a embestirla suavemente. Sólo contemplo sus ojos que me miran con deseo, pero en el fondo noto una luz que se apaga poco a poco. Gime y me distrae de mis pensamientos.

Seguimos abrazados tiene sus manos en mi espalda, por debajo de la camisa, y mantiene sus uñas clavadas en mi piel. Esto hace que me deje ir en un sin fin de sensaciones. Derrumbado sobre su cuerpo, noto en mi miembro las contracciones de su vientre. Ella también se ha dejado ir, ha sido magnífico.

Saciados de sexo, me quedo mirándola mientras que ella tiene sus ojos clavados en el vacío de la pared. No he hablado apenas con ella, no fuera del interrogatorio, pero sin embargo ha sido capaz de hechizarme sólo con su cuerpo. Bebo entonces del vaso de agua que yace en la mesa que está junto a la cama. Poco a poco dejo de ser consciente de donde estoy, sólo veo sus ojos y sus labios carnosos. Me está mirando con ternura, como si le hubiera hecho algún tipo de favor.

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– ¡Señor! ¿Se encuentra bien? – me despiertan de un sobresalto.

No puedo moverme, siento gran presión en las muñecas y tobillos y estoy amordazado. Abro los ojos y me deslumbra la intensa luz de unas linternas.

– ¡Se ha escapado! ¡Esa puta se ha escapado! – me gritan, no acabo de asimilar la gravedad del asunto – Y ha cortado el suministro de luz de la comisaría. No entendemos lo que ha pasado aquí. Mire lo que le ha hecho.

Me desatan y un gran odio interior me nace de las entrañas. No tengo ni la pistola ni el dinero y lo peor aún, yo se lo he facilitado. ¿Cómo sabía que iba a visitarla? ¿Cómo sabía que bebería del vaso? Algo tengo claro, encontraré a esa mujer. Le plantaré cara. Parecía tan inocente, parecía que me deseaba tanto...

Al vestirme noto un bulto en el pantalón. Es una nota sellada con carmín de labios y acompañada de un culotte, también de encaje negro"

"Me dejé atrapar para que me poseyera. Hasta pronto..."

Hace alrededor de 4 años

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David_Casado
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 4 años

Muy curiosa e interesante tu historia. Lamento no haberla leído antes @SrtaWatson. ¡Suerte para que la puedas terminar!

Pitty_SinrosEtro
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 4 años

No había leído las segunda parte de tu relato. Que error por mi parte. Mis mas sinceras felicitaciones. Espero que pases a la final, necesito saber como termina. Me gusta lo que trasmites con los personajes. Suerte

SagrarioG
Rango6 Nivel 25
hace alrededor de 4 años

Me gusta mucho tu historia, engancha! Tienes mi voto y todo mi interés para saber cómo sigue, enhorabuena!

SrtaWatson
Rango6 Nivel 25
hace alrededor de 4 años

Muchas gracias por vuestro apoyo!

AndreBo
Rango6 Nivel 26
hace alrededor de 4 años

Jo-der, y perdón por la expresión, esa última frase me ha puesto la piel de gallina, todo parecía muy típico hasta la frase marcada con carmín, tengo muchas ganas de seguir leyendo, a por todas!

Mar52
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 4 años

Es sumamente erótico. Está genial. Felicidades y mucha suerte.

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 4 años

! Describes el erotismo , con pasión , fluidez y naturalidad ! . ! Genial tu material ! ...

PabloCarrasco
Rango1 Nivel 0
hace alrededor de 4 años

Ojala pases a la final, necesito saber el desenlace!!!

Robe_Ferrer
Rango7 Nivel 32
hace alrededor de 4 años

Revisa la puntuaci9n de los diálogos ya que mo es correcto como los construyes. Has de usar raya larga y nonguión corto.
Visita mi Biohazard y comenta qué te parece.


#4

Hace ya varios meses que no sabemos nada de ella. No ha vuelto a dar señales de vida ni ha llevado a cabo ninguno de sus habilidosos golpes. A lo mejor alguien ha rendido cuentas con ella y ahora está muerta. Lo peor es que la idea de que le haya podido pasar algo me atormenta, justo lo que no debería de ocurrir.

Soy comisario de policía y me dedico a detener malhechores, no desear toparme con ellos para besarlos. Ella... Su pelo, su cuerpo, su mirada... No me los puedo quitar de la retina. Sueño con ella cada noche y recreo cada uno de los detalles de mi estancia aquel día. Me ponía tanto...

Todavía guardo el culotte de encaje negro que me dejó junto a la nota sellada con carmín de labios: “Me dejé atrapar para que me poseyera. Hasta pronto...” ¿Hasta pronto? Pensé que se iba a dejar ver antes pero ya ha pasado bastante tiempo.

Es domingo y tengo el día libre. Se me apetece estar sólo, respirar profundo y aclararme las ideas, por eso he decidido ir a la playa. Es una locura ya que acaba de entrar la primavera y el frío del invierno no ha cesado, pero busco no encontrarme con nadie por lo que ése es el destino adecuado. He metido en el coche todo lo necesario para pasar el día entero y ya sólo me falta una cosa antes de meterme en carretera, echar gasolina.

Me dirijo a la gasolinera que suelo frecuentar, la misma en la que ella se dejó atrapar aquella vez, aquella única vez. Paro el coche justo al lado del surtidor y cojo la manguera. Estoy a punto de introducirla en el depósito del coche cuando el rugir de una moto llama mi atención. El conductor se baja del vehículo apresuradamente y se dispone a entrar en el establecimiento. Dejo la manguera en su lugar y corro hasta dentro de la tienda, ya con la mano en la pistola.

Una vez en el interior contemplo la escena. El criminal motorista está apuntando al tío de la gasolinera mientras hace gestos para que le de todo el dinero de la caja. Se escuchan los gritos de la gente que permanece agachada en el suelo.

–¡Alto, Policía! – digo con firmeza.

De repente todos me miran a la vez que saco la pistola con una mano y sujeto mi placa con la otra. La reacción del ladrón nos deja a todos boquiabiertos, abandona la pistola en el mostrador y se dirige a mí con paso lento y las manos en la cabeza.

– Tranquilos todo está controlado – digo mientras que la gente va levantándose del suelo – Me llevaré a este criminal.

Y salimos fuera. Le ordeno que se meta en el coche mientras que termino de echar gasolina. Él obedece, es bastante raro su comportamiento. Decido irme de la gasolinera a un lugar más tranquilo para hacer las llamadas pertinentes y no formar más escándalo. Todo ha sido un susto. Detengo el coche en un descampado solitario y salgo para hacer las llamadas. Entonces el criminal se quita uno de los guantes con dificultad debido a las esposas y pone su mano en mi muslo. Me llama la atención las uñas delicadamente pintadas de rojo y ahora me percato que me mira a través de la visera del casco. Un escalofrío recorre mi cuerpo.

Estoy paralizado y algo me dice que tengo que descubrir quien se oculta tras el casco. A la vez que dirijo mis manos a su cabeza, me doy cuenta de que no me había fijado antes en el cuerpo del detenido. La cazadora de cuero negro insinúa una silueta de mujer. Entonces retiro el casco y unos mechones de cabello oscuro caen sobre sus hombros, es ella...

No me lo puedo creer. Está justo a mi lado y no puedo dejar de contemplarla fascinado. Sigue siendo ella, tan bella y deslumbrante. Y esa mirada...

Sin articular palabra cojo el pañuelo que lleva al cuello y se lo pongo en los ojos. La quiero conmigo y no voy a dejar que escape de nuevo. Arranco el coche y me dirijo al destino predeterminado para hoy, la playa.

– ¿Qué haces aquí? – pregunto mientras conduzco.

– Te dije que volvería – dice sin mostrar el mínimo signo de nerviosismo, confía en mí.

– Te he echado tanto de menos...

Llegamos a la zona de playa pero no me detengo en los aparcamientos. Nos adentramos en un camino rodeado de árboles que termina en una pequeña cala y paro el coche. Aquí estaremos solos. Le quito el pañuelo de los ojos y me mira fijamente. No aguanto más. Le acaricio el rostro, bajo hasta sus pechos y la beso. Ella me corresponde apasionadamente, como si se sintiera aliviada.

Continuamos despojándonos del cúmulo de sensaciones contenidas durante estos meses. Es entonces cuando presto atención a que sigue esposada. Me bajo del coche y abro el maletero, saco una toalla y la tumbo junto al coche. Estamos bastante cerca de la orilla. Ahora abro la puerta del copiloto y le desato el cinturón además de liberar sus muñecas. Las beso suavemente al ver que están ligeramente marcadas por las esposas. Saco a mi diosa del coche y nos envolvemos de nuevo en besos y caricias llenas de deseo.

Noto algo distinto, ella se muestra totalmente como una mujer, al margen de quien sea en realidad o de lo que haya hecho. Y yo estoy allí, perdido otra vez en sus curvas, en su persona.

Estamos de pie junto al coche y no sentimos frío alguno. Le quito la cazadora y las botas de tacón mientras que ella me quita la camisa y los pantalones. Ambos estamos medio desnudos. La cojo en brazos y corriendo la llevo a la orilla. Poco a poco nos adentramos en el agua, está fría pero parece que nos da igual.

Abrazados nos tocamos y besamos acompañando el movimiento de las olas. Le abro los botones de la camisa, la cual está pegada a su piel de forma muy sexy, y le beso el cuello. Con cuidado me quita los bóxers y se los cuelga del brazo para no perderlos en el mar. Realiza la misma operación con su ropa interior y sube sus piernas sobre mis caderas, dejando que mi erección se apoye en su vientre. Yo, inconscientemente, introduzco mi miembro en su interior y empiezo a penetrarla.

Estamos muy mojados pero el calor que hay entre nosotros hace que notemos nuestros cuerpos ardientes. Seguimos follando lentamente, sintiendo cada una de las embestidas y abrazados mirándonos con ternura.

– Te amo con locura – le susurro en el oído.

– No digas eso, no soy para ti. Jamás estaremos juntos – me responde resignada.

– Calla - y le sello los labios con un beso – Me tienes hechizado, claro que eres para mí.

Entonces ella gime y clava sus uñas en mi espalda. La penetro con más fuerza y nuestros cuerpos empiezan a resbalar más aún. Entonces noto como sus entrañas envuelven mi miembro intensamente de forma intermitente. Se ha dejado ir.

Casi desplomada la saco del agua y nos tumbamos en la toalla. Le retiro la camisa y el sujetador, completamente empapados, mientras que ella se recupera del orgasmo. Le pongo mi camisa seca para que tenga el menor frío posible y me tumbo encima de ella.

Le muerdo suavemente el labio y busco de nuevo adentrarme en ella, que simplemente se limita a mirarme, y cierra los ojos para sentirme aún más. Comienzo a acariciarle los pechos y a lamer sus pezones suavemente. Noto como se endurecen a medida que juego con ellos. Después de unos minutos dejo sus senos para centrarme solo en ella, en la que me tiene embrujado. Es algo tan potente lo que siento por esta mujer. Apenas la conozco y ya quiero estar con ella el resto de mi vida.

Entonces, sin detenernos, rodamos sobre nosotros mismos de manera que ella queda sentada encima de mi miembro y empieza a follarme. Yo me centro en contemplarla, totalmente entregada a mí. Cierra los ojos echando la cabeza hacia atrás y aprieta sus labios de forma notable. Veo como sus pechos acompañan el movimiento de su cuerpo y como los mechones de pelo caen por su piel. No puedo ahogar los gritos que me provoca verla botar sin cesar, disfrutando uno a uno cada uno de los segundos en los que estamos juntos.

Deseando volver a poseerla, rodamos otra vez y quedo encima de ella, no tiene salida alguna. Nos envolvemos de nuevo en el deseo mutuo.

Estamos muy excitados y cada vez nos sentimos más vivos. Con cada embestida sube la tensión sexual entre nosotros. Nos besamos como si el mundo fuera a extinguirse e, inmersos en un clima rebosante de deseo y amor, nos dejamos ir.

La tarde va cayendo poco a poco y nosotros seguimos allí, unidos en cuerpo y alma como uno solo, abrazados y rogando al cielo que nada nos vuelva a separar.

– Quiero dejarlo todo y escapar contigo – digo.

– Te quiero tanto... Sólo una estúpida como yo se enamora del enemigo – me dice con cierto sentimiento de culpa – Te deseo con locura...

Después de la cadencia de nuestras palabras, me centro en disfrutar de ella y del momento. A medida que el día va llegando a su fin siento más incertidumbre por saber lo que va a pasar. Quiero que nos olvidemos del futuro y quiero estar con ella a toda costa. Sólo tengo claro una cosa, somos prisioneros del amor...

Hace alrededor de 4 años

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SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 4 años

! Excelente parte ! . ! Muy bonita y entretenida ! .

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 4 años

Muy caliente esta parte! Lo correspondiente a una novela erótica! :)