JoaquinGodoy
Rango13 Nivel 60 (14036 ptos) | Premio de la crítica
#1

"he visto al ejercito de los dioses del vacío, he visto al ejercito de los lemurias, he visto el caos reptante."

Tennen - Comandante Exiliado de Maldea.

– ¡Mierda, se me pela el culo de frio! – Increpó Darius iracundo, el invierno azotaba fuertemente en el imperio de Willford, y en esos días la helada era inmisericorde, y para sobrevivir aquella noche tenía que apresurarse antes de que se ocultase el sol.

– ¡Deja de quejarte!, ¡además recuerda que fuiste tú el que se ofreció como voluntario! – Replico Garet, mientras observaba como su amigo trataba de encender la fogata. La noche era fría como boca de lobo y los guerreros se habían resguardado lo más rápido que pudieron en la fogata.

Al lado de ambos custodios se encontraba un muchacho de 18 años, aquel chico habría de ser un nuevo recluta en la orden de custodes; se acercó a Darius temeroso, y pregunto:

– ¿Disculpe señor dígame?, ¿cómo fue aquella batalla con los "señores jaguar"? – el custodio miro al muchacho dando una sonrisa un tanto burlona, como ignorando sus palabras; lo miro inquisitivamente y lo analizo.

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#2

– ¿Así que te interesa? – Pregunto Darius mientras miraba directamente al muchacho. – ¿A qué se debe el interés?

– ¿Sucede, que escuche que algunos custodios hablaban demasiado de aquella guerra, y la verdad no llegue a escucharla del todo, y me da curiosidad a que viene tanta popularidad con aquel conflicto? – Contesto el muchacho como haciendo una pregunta con vos temerosa.

Darius tenía un leve recuerdo de aquella guerra que se había librado ya hace 8 años antes de establecer el reino de Willford en el nuevo continente, había recordado que en esa ocasión el rey Merkon había comandado a los caballeros reales y su hijo el príncipe Agareon, estaban a cargo de los custodios para el ataque sorpresivo.

– ¿Muchacho dime? ¿Cuál es tu nombre? – pregunto el custodio mirando fijamente al muchacho de dieciocho años que ya hacía con ellos en la fogata.

El chico dio un mordisco a la carne miro directamente escupió el hueso y respondió.

– Hann señor.

– Hann, dime ¿tuviste padres antes de unirte a los custodios? – pregunto Darius mientras se servía una pinta de cerveza.

– Pues la verdad si los tuve, pero eran una mierda. – Respondió molesto, la idea de recordar a sus padres siempre lo molestaba y lo único que sentía hacia aquellas despreciables personas era odio.

– Muchacho, todos aquí fuimos tratados como una mierda, yo fui esclavo de niño; así que entiendo cómo te sientes. – Comento Garet mientras tomaba un trozo de carne.

Darius y Garet miraban a los alrededores alarmados, vigilando de que nada del exterior se acercara. Garet y Darius eran los dos custodios mejores entrenados, habían participado en la guerra de Aphelion hace 8 años junto con el rey Merkon, pero aquel conflicto bélico era algo que querían olvidar. Tenían un leve recuerdo de aquella guerra que se había librado para reclamar el “Valle Dorado”, una batalla que les hubiera valido no recordar.

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DaveLiebe
Rango4 Nivel 19
hace 21 días

Sigue intrigandome... Jaja bien hecho


#3

– ¿Darius, que dices? ¿Vas a contarle al muchacho de la guerra de "Aphelion" o no? –. Pregunto Garet.

– Pues me supongo que sí.– Contesto Darius – pero después no quiero que tengas pesadillas y te orines en la cama, ¿entendido? – dijo Darius mirando a Hann.
Este asintió y luego se acomodó para escuchar el relato de aquel custodio.
– Pues bien muchacho ten los oídos preparados – Dijo Darius, mientras centraba su mirada en la fogata. – “Todo empezó hace ocho años, habíamos logrado escapar de los reinos Meridionales, y habíamos logrado robar los barcos de las ciudades de Suramar, Garet y yo estábamos a cargo de rebasar a los custodios, y teníamos que robar los barcos y dejarlo todo listo para el abordaje, según recuerdo el rey Merkon dijo que fuera de Valimar habrían nuevas tierras en las cuales podríamos habitar como hombres libres ya que para él; la Eolice y la corte del Gobierno eran una mierda, en aquella ocasión recuerdo que le hicimos frente a un inquisidor de fuego. Mierda recuerdo que el muy cabrón casi nos mata, había creado una llamarada que fulmino a uno de mis compañeros, encendió su espada y la maniobro como un auténtico demonio. Tiro dos mandobles y partió por la mitad a otro de mis colegas.”
Darius lanzo una risita divertida, y Hann alzo la vista sorprendido.

– ¿Disculpe, que es tan gracioso? – pregunto Hann intrigado, mientras Darius sonreía tratando de sobrellevar aquella mala experiencia.
– Nada muchacho, solo recuerdo que en aquel enfrentamiento contra el inquisidor, parecíamos niños luchando contra un adulto, ninguno de nosotros pudo tocarlo. –Respondió Darius tratando de contener la risa, pero no pudo.
– Es increíble lo que un hombre puede hacer cuando controla el 100 porciento de su cerebro, ¿no es así?
Hann se quedó callado, trato de asimilar lo que Garet le estaba diciendo.

–Había escuchado relatos sobre los inquisidores, pero siempre creí que eran una exageración. – Comento Hann.

Garet y Darius echaron a reír ante las palabras del muchacho. Garet le dio un golpe en el hombro a su hermano de armas.

– De no haber sido por Valerio el rey de Maldea, no estaríamos hablando contigo en este momento. – Comento Garet mientras miraba a Hann y se rascaba la cabeza quejándose por las pulgas. – Se enfrentó al inquisidor incluso yo diría que luchaban al mismo nivel. Desconozco como el rey Valerio adquirió el poder de un inquisidor eléctrico, pero lo que sé es que ese día Valerio logro vencer al inquisidor, algo que creíamos imposible.

– La verdad estar luchando con el inquisidor de fuego fue una pesadilla. Muy pocos saben que los inquisidores usan habilidades muchacho. – Comento Darius.

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#4

– Solo los ancianos de Valimar son los únicos que están por encima de los inquisidores, se dice que son inmortales, y no han muerto por milenios. – Dijo Garet, mientras se lamia los labios.

– Aunque tuvimos suerte de no cruzarnos con un inquisidor eléctrico o un inquisidor de hierro o un eterico. – Comento Darius consternado.

– ¿¡Oh, como lo olvide!?

– ¿Inquisidor eterico? – Pregunto Hann extrañado.

– Es el inquisidor que está por encima de los inquisidores – dijo Darius, mientras Hann encogía los hombros de frió. – Hay una jerarquía entre los inquisidores, están los inquisidores de fuego que están a cargo de la seguridad de los burgueses, los inquisidores de hierro que son la guardia de la torre de plata allá en Valimar en la capital de Arnuin, los inquisidores eléctricos que son la guardia personal de los nobles de la corte, y por último el inquisidor eterico. – Explico Darius mientras miraba el fuego y extendía las manos para calentarse.

Garet miro directamente a Hann; se creó un silencio, se escuchó el bramido de una criatura desconocida, Hann miro a los alrededores alarmado. Aquel bramido parecía entre el rugido de un león y el de un puerco. Garet lo ignoro y prosiguió con su explicación suspiro. Luego tiro más madera al fuego.

– Si lo recuerdo, habían especulaciones que los inquisidores etericos eran los más poderoso de todo Valimar, ya que eran capaces de controlar todos los elementos incluido la energía psíquica, según para muchos de ellos, el poder de la mente era el arma más letal y poderosa que un ser humano podía controlar.– Explico Garet señalándose la sien.–Si algún día llegas a ir a las tierras de Valimar, que se encuentra allá, en el otro lado del culo del mundo, y escuchas el termino inquisidor eterico lo único que te sugiero es que corras por que no podrás vencerlo; son demasiado poderosos para un hombre común y corriente. – advirtió Garet.

Garet volvió a ver a Hann y solo veía en él incomodidad, el hecho de escuchar que había seres tan abominables como los inquisidores le incomodaba. Pero aun así el prosiguió con su explicación.

–Son psíquicos potentes, pueden usar esa energía para reventarle la cabeza a un hombre, no sabemos mucho sobre esos inquisidores, pero sabemos que su poder está más allá del alcance humano. – Comento Darius, cortando la explicación de Garet.

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#5

– ¿Pero han de tener un límite? – Pregunto Hann frunciendo el ceño.

– ¿Una debilidad? – Pregunto Darius, sorprendido. – ¿Oh? ¡Sí que la tienen!, pero eso pasa cuando el inquisidor llega al límite.

– ¿Limite?

– Sucede como un hombre, cuando hace trabajo físico, ¿Entiendes?

– ¿Cómo?

–La energía que usan los inquisidores llega a afectar los órganos internos, es un precio que tienen que pagar por usar dichas habilidades, Por ejemplo, el inquisidor eléctrico puede usar su pulso de energía siete u ocho veces dependiendo de cómo este su estado físico. Pero si se exceden pueden morir de un paro cardíaco. – Explico Garet, mientras miraba a Hann y este se mostraba interesado.

– ¿Porque? – Pregunto Hann con curiosidad.

– Lo mismo que te dije hace rato, la fuerza que usan para efectuar tales habilidades, también termina por desgastarlos, en cuanto a un etéreo, no sabría decirte cómo funcionan sus habilidades, puesto que nunca hemos visto a uno en acción, pero según algunos informes se les han visto en las guerras. No sabemos con exactitud lo que hacen, pero dicen que son elementalistas y pueden influir en el clima, pero son solo suposiciones.
Garet solo se limitaba a mirar la fogata y lanzaba más madera para que esta no se apagara.

– ¿Lo mismo pasa con los inquisidores de hierro? ¿No es así Garet? – el custodio asintió y luego le dio una palmada a Hann que estaba consternado por todo lo que estaba escuchando.

– ¿Los inquisidores de hierro? – Inquirió Garet – esos hijos de puta se cubren el cuerpo con el metal que tocan, pueden absorber dicha aleación, creo que esos infelices no tienen limite, nada de lo que hemos visto hasta ahora nos ha ayudado a comprender a los inquisidores, son tipos letales todos y cada uno de ellos.

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#6

– ¿Cómo son los inquisidores? ¿Son criaturas horrendas?

Darius miro a Hann con ojos extrañados, alzo una ceja y luego respondió.

– ¿Que estupideces hablas muchacho? son tan humanos como nosotros, con la diferencia de que su entrenamiento es más riguroso y además necesitan saber más cosas como política, oratoria, retorica, historia universal y el resto lo compensan con modificaciones genéticas. – Explico.
Hann se mostraba inquieto, el hecho de saber que allá en el mundo abrían seres con esas capacidades, le helaba el corazón, sintió un escalofrió que le punzaba desde su columna vertebral hasta su cabeza, pero trato de relajarse.

– Hann tranquilo, no estamos en las tierras de Valimar – inquirió Darius – Y si lo estuviéramos te protegeríamos, sabes que puedes contar con mi espada y mi lanza – Dijo Darius, poniéndole la mano en el hombro.

– Ahora que escuchaste todo esto creo que ya es hora de que te cuente lo que sucedió en la guerra de Aphelion, alguna vez en tu vida viste a uno de los señores jaguar – Hann negó con la cabeza, y Darius sonrió – ¿A un orco?

– Si, conozco a esas porquerías, son enormes y corpulentos –. Respondió Hann.

– Bien sucede que los señores jaguar son el doble de grandes y mucho más ágiles en el campo de batalla, tener que luchar con cada uno de esos hijos de puta fue todo un reto.

– ¿Qué fue lo que paso en aquella guerra? – Pregunto Hann.

– Los malditos eran peores que los inquisidores, aún recuerdo cuando uno de ellos devoro a un camarada mío en mi delante, y esparció sus tripas por los aires, la sangre salió a borbotones, y luego en infeliz se lanzó en mi delante. Aparte de ser fuertes y ágiles son luchadores hábiles cuerpo a cuerpo. – Comento Darius, mientras recordaba aquella guerra librada hace ya 8 años.– En aquel entonces creí que moriría; aquel señor jaguar me había tomado del cuello y había mordido mi hombro derecho, rasgo la carne y sentí un dolor tremendo, luego elevo su garra hacia mi pecho y me abrió la carne a girones, luego escuche el cuerno de batalla, lo último que recuerdo es que el rey Agareon recogió mi cuerpo y el de Garet, no sé cuántas veces habremos sobrevivido de la muerte, la verdad ya son demasiadas veces las que hemos estado a punto de morir, las huidas justo a tiempo, pero nada se compara a esos hijos de puta, ni los orcos se les comparan, pero aquella batalla con el Señor Jaguar nunca lo olvidare.

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#7

– La verdad para ser sinceros, estar luchando con esas mierdas fue peor que enfrentarnos con los inquisidores o a los orcos, es tanta la fuerza que poseen que nos fue imposible abatir a uno de ellos. – Dijo Darius mientras, miraba el exterior, vigilaba que nada se acercara, desde que habían llegado al nuevo continente, nuevas criaturas habían acechado los alrededores del imperio criaturas con formas que eran difíciles de describir, con formas inicuas y nauseabundas que solo en las pesadillas se hubieran imaginado.

– Y ni decir de su líder –. Comento Garet, mirando a Darius.

– ¡Oh, mierda el líder!

– ¿El líder? ¿A qué te refieres Garet, Darius? – Pregunto Hann un tanto intrigado.

–Si no conoces la desesperación, el líder Jaguar te lo hará sentir, fue la criatura más colosal con la que tuvimos que enfrentarnos en aquella ocasión.

– ¿Muchacho? Alguna vez viste a un líder orco ¿no es así? – Dijo Garet.

Hann asintió con la cabeza.

– ¿Y sentiste miedo al verlo?

– La verdad en aquella ocasión, no sabía cómo reaccionar. Tuve una sensación de pavor y miedo, nunca en mi vida había visto a una porquería tan colosal. Aquel maldito medía 3 metros de altura. – Respondió Hann – tuve que ocultarme en la barandilla mientras mataban al resto de reclutas.

– Ese debió ser tu primera batalla ¿no es así? – Inquirió Darius. Pero Hann no respondió.

– Bien pasa y resulta, que el líder jaguar mide 5 metros, créeme cuando te digo que al verlo me sentí como un niño – Replico Darius, mientras miraba los ojos sorprendidos de Hann –. Aquel hijo de puta había tomado la punta de lanza, su llegada había volteado la balanza a favor de los señores jaguar, nunca olvidare a aquella criatura, parecía el mismísimo diablo.

Han escuchaba atentamente y no soltaba la vista de los custodios.

– Recuerdo que en aquella ocasión uno de los camaradas de Darius estaba en el carruaje de batalla –. Replico Garet, mientras miraba a Hann y le pasaba el vaso de cerveza a Darius –. El mal nacido se lanzó sin dudarlo hacia el carro de batalla, y logro voltearlo, recuerdo que mi compañero de armas salió volando por los aires, el líder jaguar lo tomo por el pecho y partió su cuerpo por la mitad, tiro el cuerpo como medio metro de distancia y la otra mitad se perdió en el cielo.

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#8

Los ojos de Garet se mostraban incómodos.

– El maldito dio un rugido tan fuerte que retumbo en el campo de batalla, y de alguna manera logro motivar al resto de la horda, corrió hacia el resto de nuestro pequeño ejército y logro repeler toda la línea de escudos, varios de nuestros compañeros salieron volando por los aires, la verdad, se generó una gran confusión en la batalla, no sabíamos que hacer, estábamos rodeados, luego se escuchó un cuerno que no era nuestro, y el resto de los señores jaguar se retiraron hacia el Sur ¿ no sé lo que paso?, pero de haber seguido con aquella guerra hubiéramos perdido, no había posibilidad de ganar. – Dijo Garet, mientras miraba hacia la puerta, y esta se abría –. Hann soltó un grito asustado, pero luego seso cuando se dio cuenta que se trataba de la comandante Cateline.

– ¿Ahora que le están contando al muchacho?, ¿será su responsabilidad si sale trastornado? –. Inquirió ella, los custodios se levantaron he hicieron un gesto de respeto ante ella.

Garet le dio un codazo a Hann para que se inclinase. El muchacho reacciono rápidamente y se inclinó.

Aquella figura femenina se irguió delante de los custodios mirándolos atentamente.

– Basta de formalidades, no estamos en el palacio real para que se arrodillen, con un saludo me basta. – Replico la comandante mirando a los tres custodios. Hann la observo fijamente y con detalle, aquella mujer medía 2 metros de altura, era hermosa su cara era corazonada y era sorprendentemente esbelta, los ojos de aquella mujer eran pardos, y su mirada le daba un toque de inocencia, como una niña, la comandante miro directamente a Hann y sonrió.

– ¿Tú has de ser el novato? – Pregunto la comandante, mirando a Hann.

– Si, mi comandante –. Dijo Hann nerviosamente.

– Has de ponerte al tanto y al corriente de tu entrenamiento, ¿entendido? –. Inquirió ella, mirando a Garet y a Darius.

– ¿Pero mi comandante? –. Intervino Garet entendiendo el gesto de Cateline.

– ¿Te vas atrever a cuestionarme?

Garet se dio cuenta de la estupidez que estaba cometiendo, he inclino la cabeza en señal de arrepentimiento.

– He dicho sin formalidades, no estamos en un palacio –. Vocifero Cateline, suspiro tratando de no ponerse en tensión –. Como sea, solo vine a informaros de que vuestros reemplazos fueron relegados, al parecer, alguien dentro del reino ha estado generando problemas, y logro noquear a vuestros reemplazos.

Hace alrededor de 1 mes

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#9

– ¿Cómo? ¿Qué fue lo que sucedió? – Pregunto Garet, con tomo preocupado.

– créeme si lo supiera te lo diría querido, desgraciadamente el muy maldito sabe ocultarse bien, aunque ahora hemos encontrado unas pistas y comenzaremos a rastrearlo lo más rápido posible –. Dijo ella con absoluta tranquilidad – en fin, uno más en los calabozos, es como un día sin reposo. – Suspiro y luego miro a los custodes– ¿cómo sea?, hoy se quedarán a resguardar la entrada. Darius, Garet cuiden del muchacho es nuevo, sería una lástima que lo mataran en su primera vigilia. Darius tu estas a cargo de las llaves, y por tu bien que no las pierdas, y ambos conocéis el castigo por fracasar.

– Disculpe mi comandante –. Comento Hann – ¿Cuál es ese castigo?

– El azote – respondió la comandante con tono firme –. Y has de saber que no es con cualquier látigo – lanzo una sonrisa perversa mirando a Hann, y luego retrocedió – bueno, ya os dejo, yo tengo que hacer mis inspecciones por la ciudadela, ya saben que cualquier cosa que suceda aquí toquen el cuerno, pero si pueden matarlo háganlo de buen grado.

La comandante abrió la compuerta he ingreso al interior de la ciudadela.

– De todos los comandantes que conozco, ella es la que más odio.

– ¿Por qué? – pregunto Hann –. A mí me pareció buena persona.

Los dos custodios dieron una risa divertida, y luego se volvieron hacia Hann.

– Te falta mucho por recorrer muchacho, – dijo Garet – aun no sabes reconocer a las personas cuando tratan de mofarse de alguien, y ella lo estaba haciendo.

– ¿Pero? ¿No parecía una mala persona?

– Como te dijimos, aun te falta reconocer a una persona, y Cateline, tiene más años de experiencia en esto de manipular a los demás. – Comento Darius, – uso tú moral en tu contra, aunque quizás no te hayas dado cuenta, por eso estaba sonriendo.

Hann miro extrañado, pero le sorprendía que una mujer se halla vuelto en comandante de los custodes, le entro la curiosidad y pregunto.

– ¿Y? ¿Ella como llego a convertirse en comandante? –. Pregunto Hann, mientras miraba a Darius. Los custodios se miraron sorprendidos, y un poco disgustados por la pregunta.

– ¿Realmente quieres saber? – Preguntó Darius, mientras lanzaba una sonrisa. Hann hizo una señal de asentimiento con la cabeza –. Ella fue esclava, hace 17 años, sus padres fueron mutilados por los elfos oscuros, y ella fue llevada al reino de Nargororoth, desconozco que fue lo que paso ahí, pero según algunos dicen que ella fue esclava de un noble de la triada.

– ¿Noble de la triada? –. Pregunto Hann con ojos extraños.

– Son los señores de las "Khabalas" – replico Garet, mientras tomaba otro trozo de carne –. Ahora antes de que me preguntes ¿Qué es una Khabala? Solo te diré que las khabalas se dedican a ingresar a un reino, roban, violan, matan, saquean, y se dan baños de sangre con sus víctimas.

Hace alrededor de 1 mes

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#10

– ¿Recuerdas la vez cuando tuvimos que enfrentarnos a los elfos oscuros allá en Willford? –. Pregunto Darius mirando a Garet.

– ¡Por supuesto que sí!–. Afirmo su compañero –. Pasa y resulta que, en aquella ocasión, la Khabala de la “lanza negra” había llegado a nuestro reino. Los muy infelices estaban usando un arma que los ancianos y los nobles de la corte reconocieron, al parecer era un arma, parecida a los cañones que disponen las ciudades de Valimar, pero disparaba, una especie de energía.

– En aquella ocasión, el arma de los elfos oscuros, había destrozado el muro con aquel rayo de energía –. Replico Darius, mientras bebía un sorbo de cerveza –. Después recuerdo que lanzaron a una de sus elfas por los aires, las muy malditas descendieron a raudales sobre los arqueros y comenzaron asesinarlos; las desgraciadas comenzaron a degollar a nuestros arqueros. Era tanta la velocidad que poseían que fue difícil hacerles frente, al final acabaron con toda la retaguardia y con el resto de los arqueros, el ambiente se volvió en un baño de sangre.

– Luego de que las muy perras acabaran con nuestros hombres, trataron de llegar a la puerta principal para dar paso al resto de la "Khabala" – Comento Garet, mientras tomaba el último pedazo de carne, y se lo pasaba a Hann.

– Aquella ves las muy hijas de puta comenzaron a moverse tan rápido que fue imposible seguirles el paso – Comento Darius, mientras miraba como Hann escuchaba atento el relato de los custodios.

– Lo más aterrador fue cuando ingreso el resto de la "khabala", había un hechicero elfo que estaba liderando al resto de elfos oscuros. El maldito creo una tormenta de vacío que succiono a la mitad de los guerreros, la mayoría de nuestros hombres murió con esa porquería –. Inquirió Garet.

– No sé qué dijo aquel hechicero, hablo en un idioma que no entendí, pero se acercó a una de sus esclavas y le arrebato a su bebe, le cortó el cuello y comenzó a succionar su sangre con sus dedos –. Darius, hablo angustiosamente y prosiguió –. Al parecer lo que hizo, le dio una cantidad de poder más allá de lo que imaginaba.

– Fue tal la descarga eléctrica que emitió que reventó a los demás guerreros, como si fueran ampollas –. Comento Garet.

– De no haber sido porque el inquisidor Fran apareció en el momento preciso el reino de Willford se hubiera transformado en un bastión de muerte y sangre. – Replico Darius, mientras miraba consternado la fogata, se escuchó el lloriqueo de una mujer, por el sur de las montañas, y Hann encogió los hombros de pavor, pero luego se relajó al darse cuenta de que no estaba solo –. Hann está bien no te preocupes no pasara nada. Además, el lloriqueo se escuchó por las montañas, ha de ser de alguna loca que se perdió en el bosque, pobre estúpida la compadezco. Bueno en lo que estaba –. Argullo Darius, miro a Hann y prosiguió con su abominable relato – resulta que en aquella ocasión con la llegada del inquisidor Fran, la balanza se había tornado a nuestro favor, el inquisidor Fran tenía una espada eléctrica y la blandió como un auténtico héroe, la verdad de no haber sido por él, no sé qué hubiera sido de Willford.

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#11

– Aquel inquisidor emitió una energía eléctrica que bloqueo la energía del vacío, de aquel brujo elfo, dio un barrido con su espada y partió en dos el cuerpo de aquel brujo – Dijo Garet sorprendido, recordaba aquel escenario con lujo y detalle.

– Las asesinas elficas se acercaban a él y terminaban despedazadas en el aire, todo lo que se acercaba moría, y dejo un camino de sangre ahí donde paso – Comento Garet. – realmente parecía un demonio. De no haber sido por Fran hubiéramos muerto aquel día.
– Pero luego sucedió lo que sucede en toda guerra –. Replico Darius, –aquella pequeña victoria solo era el principio de una serie de muertes, que sucedió después de que Fran llegara las valkir empezaron a ingresar, y créeme cuando te digo que las muy malditas usaban unos látigos que cortaban al oponente por la mitad.

– Recuerdo que en aquella ocasión el inquisidor Fran hizo uso de su tormenta eléctrica para retener a la mitad de las valkir dio un barrido con su espada y siguió con su carnicería, pero el resto de las perras ingreso, y tengo que admitirlo –. Rio Garet, mientras miraba a Darius –. Las muy zorras, eran demasiado hermosas, pero eran demasiado cabronas, se movían muy rápido. Demasiado rápido.

– Recuerdo que, en aquella ocasión, yo y Garet nos enfrentamos a una de esas hermosuras –. Darius dio una carcajada – como olvidar ese hermoso culo, y esas hermosas tetas, para ser unas elfas de mierda, tenían sus privilegios.

Garet, hecho una risotada y luego le dio un golpe en el hombro a su hermano de armas.
– Pero luego se puso feo cuando la maldita se lanzó a mi rostro y me dejo esta maldita marca en mi ojo –. Garet señalo la cicatriz profunda en su ojo izquierdo. Hann miro la herida y luego frunció el ceño –. Me enfurecí demasiado, que la tomé del cuello y no la solté, luego la maldita comenzó a escupirme en la cara y comenzó a hablar en un idioma que no entendí. Luego me dijo: “malditos sean hombres de mierda, ustedes vivirán por siempre, buscaran la muerte mas no la encontraran” y algo de amor y esas mierdas, después le hundí mis dedos en sus ojos, la perra grito de dolor, y Darius le arranco la cabeza, y arrojamos su cuerpo desde la torre más alta, al parecer la elfa era la líder de las valkir.

– Zorra de mierda era una hija de puta muy dura, pero palideció como el resto de las zorras que se metieron con nosotros. Al final no sé si esa maldición se cumplió, pero desde aquel entonces en todas las batallas en las que hemos estado presentes hemos sobrevivido. – Comento Garet, mientras se rascaba la cabeza y se acomodaba la armadura. – Ha cuantas porquerías nos habremos enfrentado en las Tierras Meridionales. Pero ya perdimos la cuenta.

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#12

– Si te contáramos con las mierdas que nos enfrentamos en cada lugar que combatimos, los recuerdos de cada combate, las heridas que nos llevamos, y las veces que estuvimos a un punto de la muerte, creo que nos pasaríamos toda la noche. – Comento Darius.

– Y las mujeres con las que nos cruzamos. – Replico Garet sonriendo.

Darius le devolvió la sonrisa, y luego se levantó estirando sus musculosos brazos. Darius media dos metros, era la estatura común de todos los custodios de alto rango, según las antiguas costumbres de la Eolice los Custodios se formaron en el seno del Dios de la furia y la ira, cuando los orcos que fueron creación de los elfos habían atacado por primera vez a los hombres en el año 7000 después de la caída de la tecnología. Cuando los primeros supervivientes guiados por los ancianos fueron llevados fuera de las tierras baldías hacia el nuevo mundo. Fue en ese entonces cuando se creó el concilio de los 13 ancianos, sabios y poderosos. Guiaron a la humanidad y a gran parte de los reinos, nadie sabe de donde llegaron, pero eran poderosos. Conocedores de los misterios más profundos del universo pues eran capaces de entender los siglos de las estrellas y del cosmos. Darius había recordado aquellos primeros días de gloria cuando los ancianos caminaban entre los hombres como si de Dioses se tratara, impartiendo sabiduría a los pueblos.

– Bueno muchacho la verdad desde mañana comenzaras con tu entrenamiento, así que prepárate para días de sufrimiento. – Advirtió Darius mirando a Hann, y luego lanzo una risita divertida.

– Darius, deja de asustar al muchacho – Dijo Garet – pero aun así prepárate muchacho, porque lo necesitaras.

– Habrá momentos en los que estés solo y tendrás que defenderte por tu propia mano.

– Por otro lado, Darius. ¿Escuchaste esas especulaciones que andan rondando por él reino? – pregunto Garet –. Por ahí se especula que el Agaro del reino de Maldea le dio la ubicación de estas tierras al rey Agareon.

– Si había escuchado especulaciones, pero dudo que sean ciertas, aunque la última conversación que tuvo el rey Agareon con Valerio fue algo que no me esperaba.

– uhm…. ¿disculpen que me entrometa? ¿Pero de que están hablando? –. Pregunto Hann extrañado.

– Muchacho no creo que sea lo apropiado que lo sepas son temas de adultos, sería mejor que no lo sepas. – Respondió Darius.

–Además son cosas que no deberías saber, quizás a su momento lo sepas.

– La verdad, todo lo que está pasando en este lugar es culpa de Agareon – Replico Darius, mientras miraba la inmensa oscuridad –. Mira nada más, desde que llegamos a este continente, cosas raras han empezado a ocurrir. Por las montañas antes se escuchaban los aullidos de los lobos, ahora solo se escuchan lloriqueos de mujeres de mierda, y por los prados rondan toda clase de porquerías que desconozco.

Hace alrededor de 1 mes

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#13

– Es cierto, desde que llegamos aquí hemos tenido encuentros con criaturas que han estado jodiendo nuestro reino –. Comento su hermano de armas – la verdad me duele decirlo, pero echo de menos los Reinos Meridionales, habían elfas a las que podías tocarles el culo, y bueno nada de eso hubiera sido posible de no haber desterrado a los altos elfos de esas tierras, después de eso los demás elfos perdieron la voluntad la mayoría de ellos se doblegaron.

– La verdad a mí me dan pena –. Replico Garet – bueno había una elfa que servía en la casa real en Willford, al parecer el rey Merkon la usaba como entretenimiento sexual, después de eso la elfa quedo embarazada, no sé lo que paso con él bebe, pero según algunos nobles la madre había muerto en el parto, luego hubo un gran griterío en el reino de Willford.

– Recuerdo aquella ocasión. – Comento Darius – Merkon estaba furioso, quería matar a la partera, la verdad no sé por qué enfadarse por una puta elfa, por culpa de esos cabrones se crearon a los orcos.

– Y el peor error, fue que su propia creación comenzó a destruirlos desde dentro –. Comento Garet, mientras observaba la fogata.

– ¿Cómo? ¿Los elfos crearon a los orcos? – pregunto Hann.

– ¡Claro que sí! – Respondió Darius molesto – los muy idiotas pensaron que podían tener control sobre sus porquerías, pero pasa y resulta, que algo les salió mal, y terminaron teniendo una guerra interna.

– Desconozco cuantos elfos murieron en aquella guerra, pero según los custodios más viejos dijeron que las cabezas de los elfos estaban apiladas en lanzas, fue una verdadera masacre, según los informes el lugar era una completa mierda –. Replico Garet mientras arrojaba más madera a la fogata y la noche se hacía más fría y se escuchaba en el norte el grito de una llorona.

Hace alrededor de 1 mes

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#14

– ¡Otra de esas malnacidas nuevamente! – Replico Darius – habría que matarlas a todas, desgraciadamente no hay forma, la última vez que un custodio se enfrentó a una de esas zorras el pobre desapareció lo último que recuerdo es que la plata no les hacía daño nada de lo que hemos hecho hasta ahora nos ha ayudado a comprender a estas entidades.

– ¿Cómo? ¿Nunca buscaron el cuerpo? – pregunto Hann en el absoluto desconcierto.

– Créeme lo buscamos, sin embargo, jamás lo encontramos, la verdad solo espero que los dioses se compadezcan de su alma.

– Bueno tanto beber y comer me ha dado ganas de orinar, con su permiso – Replico Darius, mientras se retiraba hacia los prados oscuros.

– ¿Garet dime? – Garet volteo para ver a Hann, y este estaba un tanto nervioso – ¿Hace rato dijeron que el los Reinos Meridionales tienen elfas?

– Si eso dijimos –afirmo el custodio.

Hace alrededor de 1 mes

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#15

– ¿Donde a menudo puedes encontrar a elfas? – pregunto Hann.

– ¿Realmente te interesa? ¿A qué se debe el interés?

– Es que nunca vi a una elfa en persona, – comento – ¿así que no sé? si algún día si llego a ir a las tierras Meridionales, posiblemente me dé ganas de conocerlos.

– Eso será imposible muchacho. – dijo Garet con una sonrisa burlona.

– ¿Por qué? – pregunto Hann.

– Solo los altos nobles y la burguesía tienen permitido estar con los elfos, y créeme lo que hacen con los elfos y elfas es solo para motivos placenteros, realmente cada día se escucha que las elfas que pierden su virginidad terminan suicidándose, y se de buen grado que la mayoría de ellas acaban siendo prostitutas. – respondió Garet.

– ¿Pero por qué tratarlos de esa manera? – Pregunto el muchacho.

– ¿Porque?, Por qué así es el Imperio, porque así es la corte del gobierno, los muy malditos olvidaron los principios que los mantenían unidos, ahora el reino solo es un lugar lleno de mierda, y ahora los burgueses están queriendo tomar el control y el dominio de los pobladores, pobres imbéciles deberían matarlos a todos, idiotas engreídos. – Respondió Garet.

– Basta de hablar de muerte – Dijo Darius mientras se acercaba.

– ¡Darius! – Grito – ¡muévete, hay algo detrás de ti!

Darius dio la vuelta y al darse cuenta se encontró con una figura que igualaba su tamaño la silueta de esta era humana. Pero los ojos de aquella entidad eran rojos como la sangre.

– Lo siento – dijo aquella entidad tomándolo del cuello lo elevo, y tumbo el cuerpo del custodio. Tan fuerte fue el impacto que Darius quedo inconsciente, aquella figura se movió rápidamente llegando al radio de Garet.

– Pero que Mier…. – sus palabras se cortaron cuando una onda de choque muy parecida al que efectuaban los inquisidores, impacto en el pecho de Garet rajando la armadura del custodio, aquel ataque fue tal que el cuerpo salió disparado e impacto contra la puerta, Garet se levantó con la poca fuerza que quedaba, se dio cuenta que Hann estaba tomando la lanza y estaba tratando de confrontar a aquel hombre.

Hann miro a aquella figura humana. Aquellos ojos rojos estaban posados en el muchacho, pero luego sintió, que una energía invisible lo detuvo, trato de buscar aire. La sola presencia de aquel individuo lo estaba sofocando.

– ¡Hann espera, no lo hagas! –. Exclamo Garet con tono preocupado. Pero cuando se dio cuenta Hann había caído desplomado al suelo; entonces el custodio se levantó rápidamente tomando su lanza.

– ¡Hijo de Perra! – Aquella figura fijo su mirada en Garet.

Hace alrededor de 1 mes

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#16

El custodio se lanzó sin dudarlo, la armadura crujió mientras el custodio aceleraba, pero cuando llego al radio de su oponente este había logrado detener el ataque con su brazo derecho. Garet se dio cuenta que en su brazo izquierdo había unos grabados en un idioma que no comprendía, y estos grabados brillaron con intensidad dando un color azulino, que cambiaba a negro y rojo, la entidad hizo presión en la punta de la lanza, y el acero se rompió como si de vidrio se tratara.

– ¿Pero qué demonios? – Una energía eléctrica emergió del brazo de aquel extraño hombre, los ojos de este se volvieron azules como dos flamas encendidas.

El ataque de aquel ente impacto nuevamente sobre el pecho de Garet. La onda de choque fue el doble de potente que la anterior, y el custodio salió expulsado hacia la puerta, el cuerpo del hombre se desplomo, y después cayó hacia el suelo inconsciente. Aquel ente o lo que sea que fuere levanto los cuerpos tirados en el suelo, y los llevo al lado de la fogata, rebusco los bolsillos, y saco la llave del bolsillo de Darius, se levantó, abrió las compuertas, y se introdujo a la ciudadela.

Hace alrededor de 16 horas

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