JuanCamachoVidal
Rango7 Nivel 31 (1721 ptos) | Autor novel

CAPÍTULO 1
Un alarido rompe el silencio de la noche en las calles de Valencia. Un alarido mezcla de terror y dolor desgarra cuál garras salvajes el sosiego del descanso vecinal del cabaña. Confundido entre las sombras, oculto en las tinieblas se esconde un extraño e introvertido ser que, cada noche, tras la caída del ocaso y hasta el alba, abandona su escondite y sale en busca de una nueva víctima, un viandante despistado, para saciar su sed de sangre, una vez más. Ocultó en lo más alto del campanario de la iglesia de la plaza del rosario, cerca de donde antaño estuviese el campo santo donde enterrarsen su cuerpo inerte en busca de un descanso que nunca encontró, ese ser nocturno afila sus colmillos en la oscuridad de la noche, oculto en la bruma. La antigua fuente de la plaza, hoy convertida en macetero improvisado, sirve de pronto de descanso de un viandante agotado. Posiblemente nunca más lo estará. Súbitamente el vampiro del cabaña se desliza como si de una tenue brisa se tratase hasta encontrarse a escasos centímetros de su víctima. Sus afilados colmillos apuntó están de rozar la piel.

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JuanCamachoVidal
Rango7 Nivel 31
hace casi 3 años

Si. Tenía algunos problemas y he decidido hacerlo de nuevo. Este ya es el definitivo. Un saludo @SDA_love50


#2

CAPÍTULO 2

De nuevo cae la noche sobre las calles del cabañal . Escondido entre las sombras, un ser del inframundo se mueve cual letal culebra en busca de su víctima. Esta noche tiene una especial sed de sangre, puesto que ayer la llegada del alba truncó su cacería, pese a tener a su víctima entre las cuerdas. Pero hoy parece que puede ser diferente. Una bella dama aparece lentamente en la mítica plaza del rosario. El reloj del campanario de la iglesia acaba de anunciar hace escasos minutos las dos de la madrugada, por lo que el astro rey no va a impedir hoy su gesta. La damisela se entretiene rebuscando en su bolso en busca del teléfono móvil o quizás de un cigarrillo... Muy posiblemente sea el último que encienda. El vampiro del cabaña se apresura, aprovechando el momento, en deslizarse hasta su víctima envuelto entre las tinieblas de la noche. Desde aquella distancia, a escasos diez centímetros tras la dama, el vampiro puede escuchar los latidos de su corazón, incluso alcanza a la calida sangre que corre apresuradamente por sus venas. El vampiro prepara el ataque, sin titubeo, sin dilación... Poco a poco, lentamente, sin precipitarse, asegurándose de no fallar el ataque, de que no se escape su víctima. De sus fauces comienza a resbalar una densa saliva a medida que abre sus fauces para poder clavar sus afilados colmillos en el cuello de la dama, consciente ya de su suerte, pero paralizada por el terror... La distancia entre su víctima y el vampiro del cabañal es mínima, casi imperceptible.. Un último movimiento seco y... La sangre de la dama resbala lentamente desde las fauces del nosferatu mientras la damisela cae desplomada al suelo de la plaza del rosario, inerte, sin vida. Esta noche la suerte a estado del lado del mal, de la oscuridad, de las tinieblas.. La dama, por su parte, no ha tenido tanta suerte. JCV.


#3

CAPÍTULO 3

Tras saciar su sed de sangre con aquella confiada damisela, el vampiro del cabañal desapareció sigiloso del mismo modo que hubiese llegado junto a su víctima. La oscuridad y las tinieblas fueron como siempre sus fieles compañeras de viaje. Una vez agazapado en su escondite, junto al ataud que un día dio descanso a su cuerpo, sintió de nuevo aquella repugnante sensación que siempre acompañaba su ser después de alimentarse. Un sentimiento de culpabilidad se apoderaba literalmente de su extremadamente delgado cuerpo. Una vez más había acabado con una vida humana con el fin de mantenerse el mismo con vida un día más. Sinceramente llevaba tantas víctimas a sus espaldas que había perdido la cuenta. En su fusil no quedaba sitio para más muescas. Los recuerdos se amontonaban en su cabeza, llenándola de lo que fue su vida anterior a aquello en lo que se había convertido a manos de un ser como el que el era entonces, con la diferencia de que el ser decidió, lejos de acabar con su vida tras alimentarse de su cálida sangre, mantenerlo con vida y otorgarle la maldición de la vida eterna. Recordaba aquella primera vez que sintió aquella sed que el agua no saciaba, aquel espanto ante la luz del sol, aquella repudia ante el ser humano y ante el mismo. Melancólico como cada noche de cacería, abrazado a la lápida que rezaba su nombre y la fecha de su muerte, una lagrima brotó de su ojo derecho, resbalando por su mejilla y muriendo en sus labios. Muerte que el deseaba cada noche, pero que nunca ocurría... De pronto un sonido le saco de sus recuerdos, un sonido proveniente de la plaza del rosario. Se deslizó rápidamente hasta la parte superior del campanario de la iglesia y desde allí pudo observar el ser más bello que había observado jamás. Una dama que daba sentido a la palabra belleza. Sus ojos se impregnaron de la visión de aquel ángel, mientras un mal nacido la zarandeaba violentamente. Sin titubeo alguno, raudo y fugaz como un relampago, se situó junto al acosador de la bella dama, del ángel del cielo que sabía que nunca alcanzaría su ser... Lo siguiente fue el cuerpo sin vida de el acompañante de la belleza personalizada desplomandose contra el suelo, sobre un enorme charco de sangre y el dorso abierto en canal por un certero y diestro zarpazo. JCV

#4

CAPÍTULO 4

Completamente ajeno a el espectáculo dantesco que invadía la escena, el vampiro del cabañal y la belleza personalizada se fundieron en una mirada, eterna como la misma muerte. Los ojos de ambos invadieron la profundidad de los del otro, alcanzando casi a visualizar los pensamientos ajenos. La dama, en parte paralizada por el suceso acontecido, el no muerto hipnotizado por el delicado y fino cutis de la que, por primera vez desde hacía siglos, había conseguido que avandonase sus escondites y dejarse ver por alguien de quien no se iba a alimentar. Por un momento ambos perdieron la noción del tiempo hasta que un ensordecedor sonido rompió el silencio de la noche. El sonido se acercaba cada vez más y más... No se trataba sino de las sirenas de la policía acercándose rápidamente. A buen seguro, algún vecino desvelado había sido testigo del suceso y dado parte a los cuerpos de seguridad del estado. El vampiro se apresuró en abandonar la plaza del rosario, como alma que lleva el diablo, no sin antes recrearse por un instante en el rostro angelical que tenía ante él y permitirse el regalo de probar la miel de aquellos aterciopelados labios. Un segundo más tarde no quedaba de el más que el recuerdo grabado a fuego en las rutinas de la mujer a la que acababa de salvar de las manos de un desalmado, mientras se desplomaba en el suelo tras perder la consciencia... Una vez en su escondite el vlad (el vampiro del cabañal), fue consciente del alcance de su acto. Literalmente había perdido el anonimato en el que había vivido plácidamente durante siglos. A partir de ahora su vida seria un tanto más complicada, debería andar con más sigilo que nunca, pero... Por otro lado... Había conocido a alguien que había devuelto a su ser un motivo para seguir viviendo... El amor. JCV

#5

CAPÍTULO 5

Después de lo ocurrido durante la noche, Vlad paso las horas de descanso y escondite, esas en las que el astro rey brilla con toda su fuerza en lo más alto del cielo, sin encontrar el sosiego que deseaba. Por un lado le atormentaba el haber sido visto por dos personas que permanecían con vida despues de hacerlo, el vecino desvelado que llamase a la policía y la bella dama a la que rescató y se había convertido a la vez en un nuevo problema y en un rostro que recordar entre melancolía y añoranza, entre deseo y amor... Quizás hacia demasiado tiempo que no sentía aquella sensación llamada amor y no sabia como gestionarla realmente, amen de que la última dama que le quitase el sueño e hiciese que le doliese el pecho por amor fuera la misma que lo convirtiese en el ser abominable que era, aquello en lo que se había convertido y que odiaba con todas sus fuerzas... Por otro lado sentía la necesidad de recojer los besos que pudiese ir dejando caer aquella dama a lo largo de la eternidad, de sentir cada día el roce de su piel y saberlo suyo... Un sentimiento de rabia lleno por completo su ser en el mismo instante en el que la cordura se instauró de nuevo en su cabeza y fue consciente de que aquel amor era imposible, al mismo tiempo que aquello le había costado perder el anónimato, con todo lo que ello significaba. El odio y el rencor colmaron por completo su corazón mientras la caída del ocaso se hacía inminente... Sus ojos se inyectaron en sangre en el momento en el que supo que los labios de aquel ángel del cielo, de cutis terso y firme, no sería el equipaje en el viaje de su vida... El sol se había ocultado por completo en aquellos instantes, momento en el que silencioso y veloz cual felino, Vlad se encaramo de nuevo al campanario de la iglesia de la plaza del rosario del cabañal... Se había abierto la veda, daba comienzo la cacería. JCV

#6

CAPÍTULO 6

La noche había llenado una vez más de sombras, oscuridad y tinieblas el barrio marinero del cabañal. Cada calle, cada rincón, cada esquina, con su historia, sus secretos... Vlad encaramado en el campanario de la iglesia del rosario, a sus pies la emblemática plaza que tantos y tantos actos había visto pasar por ella, tantos años de semana santa marinera... Vlad sentía la necesidad de cazar aquella noche, pero la cacería de hoy se aventuraba distinta, feroz, brutal... La rabia contenida a buen seguro saldría a relucir en el momento en el que la luna iluminase sus afilados colmillos... Esta noche sería también distinto por la zona en la que buscar a su víctima, puesto que el suceso de la noche anterior hacia peligroso, casi inviable, llevarla a cabo en la plaza del rosario... Abandono pues la zona de confort que le brindaba aquel lugar y, tras recorrer de tejado en tejado, de balcón en balcón, de fachada en fachada, las calles don Vicente Gallart Arcipreste y Francisco Baldoma, llegó hasta la plaza del mercado del cabañal, donde esperaría, en lo más alto de viejo mercado, a esa víctima descuidada... Las horas pasaban y su víctima no llegaba, mientras el odio comenzaba a aflorar más y más de su ser, reflejándose en su rostro... Pasadas las cuatro de la madrugada, cuando todo indicaba que la noche había sido un fracaso y que aquella noche no iba a poder saciar su sed de sangre y de paso sacar la rabia interna de su ser, un autobús lleno de estranjeros, aparco en la plaza, bajo sus pies, colmado sus ojos de sangre... Las puertas del vehículo se abrieron y comenzaron a bajar hasta una veintena de humanos, despistados, que a buen seguro se habían desviado de su rumbo y acababan de parar para descansar y aclarar sus ideas en el lugar equivocado. Lentamente, cual gato encubierto por la oscuridad, se fue deslizando hasta situarse en la parte trasera del autobús... Observo uno a uno los rostros de sus futuras víctimas, hasta que se paro en uno de ellos... En aquel rostro acababa de reconocer a su ángel, pero... No podía ser... Pestañeo apresuradamente una decena de veces hasta que se aclaro la vista y salió de su engaño... Su corazón le había hecho ver aquello que más anhelaba y provocado que sus ojos llenasen sus retinas de la visión de su amor inalcanzable, aunque no fuese tal lo que tenia ante ella... La rabia lleno por completo, si es que cabía algo más en su ser, tras aquella visión fallida, segundos antes de que el cazador se alimentase de sus víctimas... No tardo mucho en cubrirse de sangre el suelo de la plaza del mercado y de cuerpos sin vida... El sabor metálico de la sangre permanecía en la boca del vampiro mientras volvía a su escondite cuando el alba amenazaba con llegar... Tras el, un rastro de dolor y destrucción había llenado la noche del cabañal, una vez más, pero esta vez de manera desproporcionada, brutal... Vlad había vuelto a cazar, pero con las dureza que nunca... JCV


#7

CAPÍTULO 7

Diario de Vitacora... Lunes 15.05.17... Mi nombre es Vlad, más conocido como el vampiro del cabañal... Para muchos no más que una leyenda urbana, para otros un ser mitológico, un demonio... Lo cierto es que todos y ninguno está en posesión de la razón... La verdad es que soy un no muerto, un nosferatu o como la gente más comúnmente me denominaría... Un vampiro... Llevo tantos años, siglos en realidad, viviendo oculto entre la oscuridad y las tinieblas que difícilmente alcanzaría a saber decir el tiempo que llevo muerto en vida o viviendo estando muerto... Anteriormente a mi transformación, me dedicaba a hacer de mediador en inversiones inmobiliarias hasta que apareció ella... Una mujer bella donde las hubiere, alta, esbelta, con el cabello largo, más abajo de la cintura, de un negro azabache casi insultante... Los ojos del color del cielo con reflejos verdosos, cielo en el que perder la mira por el resto de los tiempos... EL cuerpo voluminoso sin caer en el exceso... Una auténtica diosa humana... O no tanto... Con sus encantos y, también claro está, la promesa de una venta millonaria, y tras varias reuniones siempre nocturnas para hablar de la transacción, quedamos tras la caída del ocaso para visitar un antiguo pero valioso caserón a las afueras de Valencia, en el barrio de la punta, para valorar insitu el valor de la posible venta... Una vez allí, desplegó todos sus encantos, sus armas de mujer... Yo al principio trate de resistirme, pero al final cedí al pecado de la carne... Mis manos se perdían entre la parte baja de su falda y el fondo de su generoso escote... Nos besabamos como si el mañana no existiese... Sus ojos me miraban fijamente y yo no podía dejar de observarlos, recreandome en sus carnosos labios tras cada impulsivo beso... Sin saber como, Adela, pues así se llamaba, rodeo mi cuerpo para situarse tras de mi, mientras sus brazos rodeaban mi cuerpo... Sus sensuales labios comenzaron a besar mi cuello, mientras la parte baja de mi pantalón gritaba de excitacion... Sus besos comenzaron a tornarse más y más violentos, más rudos hasta que sucedió... Sus ojos inyectados en sangre, su cuerpo rígido, abrazandome entonces con rudeza... Las facciones de su rostro habían cambiado considerablemente, el olor de su cabidad bucal se tornó desagradable, repulsivo, casi vomitivo... Los colmillos de sus fauces se alargaron rápidamente justo antes de hundir los fuertemente en mi minutos antes besado cuello... Poco a poco perdí la cosa conciencia y para cuando la recobre, ella había desaparecido... Por mi parte, me encontraba con vida, pero sentía algo en mi interior que no había sentido hasta entonces... Ese no sería el único cambio en mi ser, gracias al insultante legado, la maldición de la vida eterna, que Adela me acababa de otorgar... A partir de entonces, la luz del día sería un utopía tan grande como alimentar mi ser del mismo modo que lo hubiese hecho hasta entonces... Presa de los nervios perdí de nuevo el animo de espíritu, para despertar esta vez en la más absoluta oscuridad... EL interior de aquel ataud en el que me habían ido troducido era tan oscuro y húmedo como reducido... Me habían enterrado, me habían dado por muerto, algo en lo que estaban en lo cierto, pero no... La vida eterna se habría ante mi... JCV

#8

CAPÍTULO 8

La oscuridad envolvía mi ser cuando desperté, completamente desorientado... Lo último que que recordaba era estar en aquel viejo caserón de la pedania de la punta, en compañía de Adela, quien con una actitud sumamente cariños recorría cada centímetro de mi cuello... A partir de ahí, una nevulosa cubría mis recuerdos, lo cierto era que creía recordar que se tornaba algo violenta pero... Nada más... La oscuridad era mi compañera en aquel momento de desconcierto... Además, un considerable olor a humedad invadía el recinto en el que me hallaba y que... Por otro lado... Era sumamente pequeño... Apenas alcanzaba a poder mover los brazos hacia los lados, al igual que pasará con mis piernas... Estaba comido, ciertamente muy cómodo, como tumbado entre algodones, pero no podía apenas mover mi cuerpo hacia los lados... Intente incorporarme rápidamente cuando creí saber donde me encontraba, y lo único que conseguí fue un fuerte golpe en la cabeza... Medio aturdido por el dolor del cabezazo, no sabiendo si fue a causa del mismo o no, comencé a recordar lo ocurrido con Adela durante el arrebato de lujuria... De pronto lo recordé todo... EL mordísco fatídico... EL desmayo y como consecuencia... EL lugar donde me encontraba, oscuro, húmedo, estrecho y almuadillado... En medio de un escalofrío que recorrió mi nuca, mientras mi corazón se aceleraba a un ritmo vertiginoso, amenazando con salir disparado por mi boca, al tiempo que mi respiración se hacia cada vez más y más desbocada, como la de un caballo salvaje tuve la certeza de lo ocurrido y donde me encontraba... Sin lugar a dudas me habían dado por muerto y me encontraba en el interior de un ataud... Aun era más, la humedad que llenaba el ambiente indicaba que ya ne habían dado sepultura y que varios metros de tierra se encontraban sobre mi... Un desasosiego invadió mi cuerpo... Debía salir de allí, pero como... Y¿por que me habían dado por muerto? ¿Que había fallado?... Lo primero era conseguir salir de allí y después ya buscaría respuestas a todas esas preguntas que se amontonaban en mi cabeza... Trate de empujar la tapa del ataud con los brazos, sin conseguir siquiera moverlo lo más mínimo... Cogí todas las fuerzas de las que pude ayudarme y trate de hacer lo mismo, pero esa vez ayudándome también de los rodillas, dentro de las limitaciones que el habitáculo donde me encontraba me permitiese, pero con idéntico resultado que la vez anterior... Trate entonces de concentrarme al máximo en mi objetivo, hasta que un sentimiento de odio se apoderó de mi ser... Sentí como una fuerza interior invadía mi ser... De pronto me sentí poderoso, feroz, brutal... Apoye suavemente las palmas de las manos sobre la parte interior de la tapadera del ataud en el que habían dado sepultura a mi cuerpo, una leve presión y... La tapa salió disparada a varios metros del lugar, arrastrando sobre ella varios kilos de húmeda arena... Con la agilidad de una pantera, salí del interior del ataud, se podría decir casi que volando, aunque con el tiempo sabría que no había sido casi, sino que literalmente había volado, como la niebla empujada por la brisa... Había vuelto de entre los muertos convertido en aquel ser, que poco a poco descubriría... Mi nombre es Vladimir, pero a partir de aquel día había nacido el mito, la leyenda... Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

#9

CAPÍTULO 9

Después de aquella experiencia tan digamos ( desagradable), tomé rumba a mi casa, mi hogar dulce hogar... Mi cabeza seguía llenándose de preguntas para las que no tenía la más mínima respuesta. No alcanzaba a entender lo más mínimo lo que me había sucedido... Despertarse de repente y encontrarse enterrado vivo no se trataba precisamente de la ilusión de mi vida... Además, la experiencia con Adela no tenía ni pies ni cabeza, por no hablar de la fuerza sobrehumana de la que había hecho gala para salir de mi tumba... Además aquello de volar... Debía haber perdido la cabeza... No sabia cuando ni porque pero aquello, a buen seguro, debía tratarse de un sueño... Una pesadilla mejor dicho.
Acompañado por la oscuridad de la noche, con la soledad como compañera de viaje, llegue por fin a mi hogar... Al rodar el pomo de la puerta, tras rodar la llave previamente, me quedé con el en la mano... Realmente hecho añicos... Mañana miraría de arreglarlo, estaba claro que hoy no era mi mejor día... A duras penas llegue, completamente exhausto, hasta mi dormitorio y me deje caer sobre mi lecho... Descansará el resto de la noche y seguramente mañana vería las cosas de otra forma y encontraría todas las respuestas a mis preguntas.

De pronto me desperté con una desagradable sensación de quemazón en mi brazo izquierdo, algo que provocó que me despertara súbitamente... Salte hacia el lado opuesto al sol que entraba por la ventana y que me había provocado aquella sensación de dolor, mientras acariciaba la zona con esmero... Parecía tal cual un gato lamiendose las heridas... Minutos después decidí acercarme de nuevo a la luz del astro rey que comenzaba a entrar por mi ventana... En el momento en que los rayos ultravioletas del sol tocaron mi cuerpo, volví a sentir aquel extremo dolor... La mano que había expuesto al sol comenzaba a quemarse a un ritmo desorbitado, acompañando de dolor agudo y de una sensación de desaprobación, de repudia... Volví a alejar mi cuerpo de aquello que me había causado tanto dolor y, ante el asombro de mis ojos, llenos de incertidumbre y locura, pude ver como las quemaduras desaparecían con la misma rapidez que se habían producido, al tiempo que las sensaciones desagradables también lo hacían... No comprendía nada... Me aleje lo más posible de la luz solar y permanecí en la oscuridad del resto de la casa.. Viviendo solo como lo hacía, habían varias estancias de la vivienda que nunca utilizaba y estaban cerradas las personas y echadas las cortinas, para evitar la entrada de polvo... Aquellas habitaciones estaban preparadas para las visitas de mis adorados sobrinos, algo que muy a mi pesar casi nunca sucedía... En una de esas habitaciones fue donde, refugiandome del sol, encontré un papel que lleno mi cabeza de más preguntas... Se trataba de un documento oficial, en el que se aseguraba que yo mismo, Vladimir Dracul, natural de Valencia, y con ascendencia Rusa, había fallecido en fecha tal y tal... Sospecha confirmada... Mi cuerpo había muerto... Aquel documento lo firmaban, además de un doctor, mis sobrinos... Ambos dos... A buen seguro no tardarían en querer vender mi hogar, pero... No podía ser... Yo estaba vivo... Lo sabía muy bien..

Inmerso en aquellos pensamientos llegó de nuevo la noche, mientras trataba de asimilar todo lo que me estaba ocurriendo... En el mismo momento en que la oscuridad se hizo dueña de las calles del cabañal, un hambre atroz se apoderó de mi ser... Pero no era el tipo de hambre que había sentido hasta entonces, era distinta... Un hambre que no se quitaba con los víveres que tenía en mi cocina, lejos de hacerlo me provocaban vómitos... Una sed que no se aplaca a con el agua... Mi cuerpo me pedía a gritos algo que nunca había deseado, pero que en aquel instante mataría por tener... Tenía sed de sangre... JCV


#10

CAPÍTULO 10

Aquella noche tenía hambre de sangre... Con la caída del ocaso salí por fin de mi hogar, el que se había convertido en mi refugio de la luz solar desde el día entero... Con la llegada de la noche, salir a la calle se convirtió en algo factible... Mis pasos comenzaron a llevar a mi cuerpo por las calles del cabañal... La oscuridad se convirtió en mi aliada en la ocultación de mi persona, ligeramente cambiada, desfigurada... EL rostro desencajado, los ojos inyectados en sangre. La palidez de mi cuerpo llegaba a ser enfermiza, aunque realmente algo de ello había... No sabía lo que estaba pasando en mi ser, pero lo que estaba claro era que algo no estaba en su lugar... Los cambios eran evidentes... Me sentía poderoso, con una fuerza sobrehumana... Mis sentidos, vista, olfato, oído, se habían agudizado hasta límites desorbitados... La extraña alergia al sol, y sobre todo, aquella sed... Aquella extraña sed de sangre...

De pronto, hasta mis desmesuradamente agudizados oídos llego lo que parecía ser el latir de un corazón humano, pero... ¿Como era posible que estuviera escuchando aquel sonido? Y lo que era peor¿por que no escuchaba el mio? Pero si, así era... Mi corazón no podía escucharlo por que, simplemente, ayer había dejado de latir, pero en cambio podía escuchar los latidos del corazón de alguien que ni siquiera había visto... Por otro lado, podía oler el aroma de su ser...

Guiado por mis sentidos di con la que sería mi primera víctima, a un par de manzanas de donde había comenzado a olerlo y a escuchar el corazón que bombeaba la sangre que yo tanto anhelaba saborear... Ante mi, en la intempestiva hora de las dos de la madrugada, un adolescente despistado, muy posiblemente por los efectos del alcohol, diambulaba sin rumbo fijo... Agudice al máximo mis sentidos... No sabia demasiado bien lo que iba a hacer, pero mis sentidos vampiricos hicieron el trabajo por mí... Sin apenas saber como había llegado hasta allí, me encontraba junto a mi víctima... Éste mi miró fijamente a los ojos justo antes de caer víctima de mi mortal abrazo... Completamente inmovilizado, sin posibilidad alguna de escapar, fue fácil hincar mis afilados colmillos en su tierno cuello... Lo siguiente fue saborear aquel cálido líquido con matices metálicos... Su sangre recorrió mi garganta, aplacando la sed de mi ser... Acto seguido huida despavorida en dirección a mi refugio... Acababa de dar fin a la primera de las muchas vidas que acabarían bajo mis feroces fauces...

Ya en mi domicilio, un cúmulo de autoreproches invadieron mi mente, hasta el punto que acabé vomitando víctima del arrepentimiento... Sus vida había llegado a su fin para salvar la mía... Matar o morir... Pura supervivencia... Pero, entonces... ¿Porque sentía aquella repudia sobre mi mismo?

El sentimiento de rechazo hacia mi mismo me acompañó hasta la llegada del alba, cuando mi cuerpo, apartado de cualquier posible foco de luz solar, aquello que había descubierto que tanto me dañada, entró en una especie de letargo... A partir de entonces, me vería condenado a ocultarme de día y vivir, dentro de mi condición de no muerto, entre las tinieblas, la oscuridad y las sombras de la noche... CARPE NOCTUM... JCV

#11

CAPÍTULO 11

Durante las siguientes semanas mi vida se convirtió en un continuo aprendizaje, como si de un niño que comienza a descubrir la vida se tratase, algo que, por otro lado, en cierto modo, así era... Los cambios en mi cuerpo fueron progresivos... Justo el día después de mi primera víctima, el adolescente bebido, busque refugio en algo en lo que, a pesar de que nunca había sido deboto de aquella religión, en realidad de ninguna, desde mi condición de agnóstico me vi abocado al cristianismo... Entre los cajones de mi ordenado desorden, encontré un viejo crucifijo, algo que guardaba desde años atrás por puro coleccionismo, por su valor debido a la antigüedad del mismo... Lo cierto era que el desespero me dio por ese lado, como me podía haber dado por otro cualquiera... En el preciso instante, en el momento en que mis manos tocaron aquel instrumento cristiano, y mi mirada se poso sobre el cristo crucificado que sobre él descansaba, un desasosiego desmesurado de apoderó de mi ser, alterando los biorritmos de mi yo interior... Sobre las palmas de mis manos se fue gravando, a fuego lento, la silueta del símbolo religioso en cuestión... Estaba claro que, al igual que me pasase con la luz del astro rey, los símbolos religiosos, al menos aquel cristiano en cuestión, me producían rechazo y sensaciones parecidas, al tiempo que causaban quemaduras en mi ser...
Días después, encontrándome realmente mal, y siendo consciente de la considerable pérdida de peso que había ido acusando en los últimos días, trate de observar mi aspecto reflejado en el espejo del baño, lugar que, por cierto, desde mi transformación, no había visitado en ningún momento... Posiblemente un cuerpo sin vida, no procesa ni líquidos ni alimentos, aunque estos se traten tan solo de sangre humana... Mi sorpresa fue monumental cuando descubrí algo que me hizo enmudecer... Mi ser, mi cuerpo, mi rostro, mi persona, no se reflejaban en aquel espejo... Perplejo por el descubrimiento, corrí apresuradamente en busca del espejo del salón... Uno de esos de cuerpo entero, ante el que estaba seguro de haber pasado durante los días anteriores, pero que, sinceramente, no me había parado a mirarme en ningún momento... Ante mi sorpresa y preocupación, en aquel espejo sucedía lo mismo que en el anterior...
Además de aquello, la fuerza sobrehumana de mis músculos se superaban a si mismos día tras día y obtuve una habilidad innata para trepar por las paredes, dar saltos estrstosfericos, incluso, cuando las sombras rodeaban mi figura, conseguía llegar a volar...
Las noches se habían convertido en cacerías sangrientas y los días en ocultación en la que fuera mi casa durante tantos años, mi hogar era ahora mi prisión de ladrillo, y las calles de mi adorado cabañal, mi jungla de calles adoquinadas...
De aquel modo, día tras día, fui adaptandome a mi nuevo yo, un ser al que repudiaba hasta puntos indescriptibles, pero al que debía, poco a poco, pero a la mayor velocidad posible, adaptarme, ya que debería convivir con mi aquel otro yo por el resto de los días, para toda la eternidad... Ya había sido consciente, aquel día en que intente quitarme del medio y acabar con mi vida y mi sufrimiento, de que aquello no era posible... La inmortalidad me acompañaría en mi eterno diambular por la no muerte...
Y así llegamos hasta nuestros días, en los que, tras siglos de vampirismo, continuo en las calles que me vieron nacer, el barrio del cabañal, convertido en leyenda hurbana, en mito... La noche acaba de caer una vez más, refugiado en las inmediaciones de la iglesia de la plaza del rosario me disponía a salir una noche más, en busca de aquello que alimentaba a mi ser... Cálida y densa sangre humana... JCV


#12

CAPÍTULO 12

Gracias a la estación invernal, la noche caía mucho antes que el resto del año. Tanto era así que los negocios del barrio del cabañal todavía permanecían abiertos cuando Vlad salía a recorrer las calles... En aquellos momentos no salía con la intención de apagar su sed de sangre, sino algo más mundano, poder relacionarse, a que fuera mínimamente con las que me, muy posiblemente, se convertirían en víctimas en potencia... Escondido bajo las vestimentas que portase, siempre traje negro, perfectamente acicalado y perfumado, entre otras para esconder el olor putrefacto de su persona y el hedor de sus fauces... Bajo aquellos atuendos, el sombrero siempre encasquetado hasta las cejas, la bufanda blanca subida hasta la parte baja de su nariz, el gran abrigo, casi capa, bajo el que se agazapara tantos inviernos seguidos... Paseaba tranquilamente su lánguida figura por la calle Justo Vilar cuando se cruzo con dos féminas que, sin dejar de atender sus negocios de barrio, una perfumería y un estanco, conversaban habidamente sobre el estado del país... Se trataba de Pilar Chueca y Araceli Perfumarte Cabanyal

La primera despampanante, rubia, alta, esbelta... Sensual...

La segunda, tímida, introvertida, vergonzosa, pero bella de igual modo...

Vlad no pudo evitar fijarse en ellas... Se imaginaba a si mismo rodeandolas con sus poderosos brazos mientras bailaban la danza de la muerte bajo la luz de la luna... Después probaría la miel de su cálida sangre... Quizás algún día, pero hoy no era el momento... Demasiados testigos en la calle, dada la temprana hora... De momento las dejaría seguir viviendo, ya habría tiempo de alimentarse de ellas más adelante, pensaba el vampiro del cabañal mientras pasaba por su lado, alcanzando a escuchar el latido de sus corazones bombeando rítmicamente bajo sus pechos la sangre que tanto necesitaba para vivir...

De pronto, una idea asaltó a su mente... Podría hacer con alguna de ellas, con la estanquera por ejemplo, lo que hiciera Adela siglos atrás con el mismo, y convertirla en compañera suya para toda la eternidad... Así acabaría con su soledad, pero... ¿Era justo hacerle algo así a ninguna de ellas? La condena, la maldición de la vida eterna, siempre un eterno dilema... EL elixir de la eterna juventud, pero el precia a pagar era demasiado alto...

Mientras caminaba inmerso en sus pensamientos llego hasta el parque que hacía esquina con la calle Arquitecto Alfaro... Allí esperaría a que el afluente de gente fuera menos y buscar así a su próxima víctima, con la soledad como compañera y sus, cada vez más descabellados, pensamientos... La vida eterna te brinda la oportunidad de pensar mucho, seguramente demasiado. JCV


#13

CAPÍTULO 13

La noche transcurría sin más pena ni gloria... Pasaban las horas y no aparecía una posible víctima en potencia, entre otras cosas por la temprana hora a la que se había agazapado, había demasiada gente circulando por las calles del cabañal... Demasiados testigos...
En un momento concreto, divisó a una damisela que, agotada tras una caminata considerable, se sentó en uno de los bancos del parque a descansar... Se trataba de Marimar Solis
Conocida en el barrio por su carácter amable pero firme... Vlad miró a un lado y a otro hasta asegurarse de que se encontraban solos... Poco a poco, con el mayor de los sigilos, fue acercándose lentamente a su víctima... Estaba deseando saborear la calidad sangre que corría por aquellas venas... A través de la piel de su rostro gracias a la vista privilegiada con la que contaba Vladimir, alcanzaba a observar el líquido elemento bombeado por aquel joven y sano corazón... Poco después, como si de una nube empujada por una leve brisa se tratase, se encontraba justo detrás de Marinar... EL mordisco era inminente... Vlad abrió lentamente sus fauces, con la intención de hincar sus afilados colmillos en el delicado cuello de la dama... Del interior de su boca se podía observar salir un espeso vaho, provocado por las bajas temperaturas que acusaban los últimos días... Mientras la víctima se encontraba completamente ajena a lo que estaba apunto de sucederle, la distancia que separaba los labios del uno del cuello de la otra era más que mínima, casi inapreciable... Pero el agudizado instinto del vampiro del cabañal parecía estar indicándole que algo no andaba bien... Desecho por un instante el ataque a la víctima y miró una vez más a sus alrededor... Allí, frente a ellos dos, a una decena de metros, se encontraba perpleja Rosa Agullo Palao
Desde su posición observaba perpleja, completamente inmóvil la escena, con la mirada repleta de incertidumbre e incredulidad... No daba crédito a lo que estaba viendo, aunque ciertamente no tenía claro lo que estaba sucediendo... Muy posiblemente se decantaría antes por un intento de robo que por un vampiro a punto de alimentarse...
Consciente de la situación, la leyenda urbana del cabañal, el mito del vampiro, se vio obligado a salir huyendo de allí, sin mirar atrás... En su huida despavorida se cruzó con Conchy Sánchez Martinez
Aunque en su rostro no reconoció precisamente a tan bella dama sino que... Pero no, no podía ser... O si... Lo cierto era que apenas había tenido tiempo de observar aquel rostro, pero los sucesos que tenía grabados en sus retinas eran más que suficientes para no olvidarse de aquellas facciones tan elegantes, tan marcadas, tan bellas... Sin duda se trataba de Adela, pero no era el lugar más lógico para encontrarse con la que le empujara al abismo de la vida eterna, para luego desentenderse de el... ¿Que demonios hacía ella en las calles del cabañal, en lugar de rondar la pedania de la punta? Cierto era que la cercanía era relativa, pero los no muertos teníamos una zona de acción muy marcada y rara vez abandonaban su zona de acción, su zona de confort... Estaba claro que si Adela se encontraba por aquellos lares era por que algo estaba sucediendo...
Vlad trato sin éxito de localizar a Adela, por rápido que quiso reaccionar...
Los fantasmas del pasado se amontonaron de nuevo en mi mente... Mi no vida estaba sufriendo demasiados cambios inesperados últimamente... Destino decide... JCV


#14

CAPÍTULO 14

Rafi Gomez Roldan y Isa Belin paseaban tranquilamente por el barrio del cabañal... Cómo dos buenas amigas que eran, a pesar de que a primera vista no tenían mucho en común, compartían codo con codo las vivencias de la vida diaria, siempre siendo la una el apoyo de la otra y viceversa... Sus pasos les llevaron recorriendo calles como Escalante, Progreso, Padre Luis Navarro, Justo Vilar... Al pasar por la esquina del mítico bar Naval, saludaron ávidamente a Alberto, propietario del mismo y casi, casi, parte de la decoración.  Cualquiera diría que él estaba ya allí antes que el mismo local... Sus pasos se encaminaron hasta Martín Grajales donde, aprovechando un banco situado en la parte trasera del viejo mercado del cabañal, se sentaron a fumar un cigarrillo y descansar las piernas, mientras, a buen seguro, continuaron con la conversación transcendental de la situación actual del barrio del cabañal... Agenas a todo, no fueron apenas conscientes de que la noche había caído hacia ya horas.... Realmente varias horas habían pasado desde la caída del ocaso... En el cielo, un gran luna llena, imponente, magestuosa, reinaba ocupando el lugar que se merecía... Junto a ella, cual bufanda abrigando un desprotegido cuello del frío invernal, un coro de pequeñas pero tupidas nubes la rodeaban, sin llegar a taparla, pero ayudándose de su luz para sobresaltar sobre el oscuro firmamento, plagado a su vez de múltiples estrellas que aquella noche se habían dejado ver... De pronto, un fuerte aullido rompió el silencio de la noche, y de paso la conversación de las amigas... Éstas enmudecieron, con la sangre apuntó de helarse en su interior... Aquel aullido había sido mayor al que nunca antes hubiesen podido escuchar... A buen seguro debería de tratarse de algún perro, pero era demasiado fuerte, demasiado agudo...
Sin tiempo a reaccionar, ante ellas apareció Mari Rodriguez... La mujer las miraba fijamente, casi con mirada acusadora... Rafi conocía desde hacía muchos años a aquella mujer y, preocupada por su actitud le dirigió la palabra, preocupandose por su bienestar... Silencio... EL más frío y seco silencio fue lo que obtuvo como respuesta... Rafi volvió a insistir mientras se incorporaba preocupada, esta vez sin apenas tiempo a esperar contestación alguna... Mari alzó su cara al cielo, sus ojos clavados en el satélite lunar, su cuello se alargó considerablemente al tiempo que de su garganta salió un aullido idéntico al anterior, aunque esta vez hizo retumbar los oídos de Rafi e Isa, por la cercanía del sonido... Poco a poco el ser que tenían ante ellas, por que de Mari quedaba poco, comenzó a mutar drásticamente... Su barbilla, el mentón por completo se alargó considerablemente al tiempo que el cráneo se le apepinaba por la parte trasera... La envergadura de su ser creció considerablemente mientras rasgaba sus vestiduras, dejando ver un desnudo cuerpo que no tardó en cubrirse de cabello, como si de un can se tratase... Su altura también varió considerablemente, superando los dos metros, así como sus extremidades hicieran lo propio... Ante el estupor de las dos amigas, ante ellas, para incredulidad de sus ojos, acababan de ser testigos de un caso de licantropia, algo sobre lo que ríos de tinta se habían escrito, pero que, al menos ninguna de ellas, nunca hubiese creído que pudiese ser real...
Aquel ser comenzó a andar lentamente hacia sus paralizadas personas, estando cada vez más cerca, más cerca, más cerca... De repente un fuerte golpe de viento azotó sus rostros al tiempo que aparecía, como salida de la nada, Conchy Sánchez Martinez... O mejor dicho Adela... Ésta se interpuso entre el licantropo y las paralizadas féminas... Licantropo y vampiro cara a cara en las calles del cabañal... Desde lo alto del viejo mercado Vlad observaba la escena, oculto entre las brumas... JCV


#15

CAPÍTULO 15

Vlad observaba el dantesco espectáculo desde el punto más alto del tejado del viejo mercado del cabañal... Licantropo y vampiro cara a cara... Maria Mari Rodríguez y Conchy Sánchez Martínez cara a cara... Bestia contra sutileza... Potencia contra control... La bestia contra la bella...
Por su parte, el vampiro del cabañal sabía de la existencia de aquel ser, un humano a medio camino entre la persona y el animal inmundo que, en el fondo, todos llevamos dentro, pero era la primera vez que tenía la oportunidad de verlo de cerca...
Para aquel instante las féminas atemorizadas había abandonado el lugar, a la mayor brevedad que sus piernas les permitieron, aprovechando el desconcierto de la llegada de Adela, nuestra vampiro original en esta leyenda del barrio marinero del cabañal...
Adela aguantaba desafiante la mirada a aquel hombre lobo que, bajo el influjo de la siempre enigmática luna llena, se había transformado de mujer tópica a aquel engendro de la naturaleza... EL poder mental de Adela era inmensamente mayor al de cualquier licantropo, incluso de la mayoría de los nosferatus con los que se hubiera medido en duelo en los últimos siglos...
De pronto, como si un resorte le hubiese hecho saltar, el licantropo se abalanzó súbitamente sobre el, en aquel instante, descuidado cuerpo de Adela... Lo último que parecía esperar era un ataque hacia su persona de aquel ser, y mucho menos de aquella magnitud... EL resultado del ataque fue el cuerpo de la no muerta tumbado en el suelo mientras la mujer lobo permanecía sobre éste, aguantando con sus garras delanteras los brazos de Adela y clavando sus patas traseras sobre las piernas de la vampira original... Adela trató de zafarse de aquella presa de la que estaba siendo víctima, aunque sin apenas conseguir mover minimamente la masa muscular que sobre ella yacía... Un nuevo intento por parte de Adela, sacando todas las fuerzas de su ser... Su rostro se transformó hasta límites insospechados, los ojos inyectados en sangre, la palidez de su rostro llevada al límite mientras su faz desencajada mostraba sin duda alguna el verdadero significado de la palabra ira... Fuerzas de flaqueza y... EL mismo resultado que en la ocasión anterior... Estaba claro que la batalla se decantaba tan solo hacia un lado... En realidad, parecía ser únicamente cosa de uno, del licantropo... Tras el segundo intento, la mujer lobo pareció decidir que era su turno... De un fuerte y seco zarpazo rasgó el rostro de Adela, al tiempo que salía lanzada por los aires a varios metros de distancia, dando violentamente con sus huesos contra el suelo... Rápidamente, si tiempo a reacción, el licantropo corrió, utilizando sus cuatro patas, como si de un lobo real se tratase, para situarse justo junto a su víctima, antes incluso de que la inercia propia del zarpazo hubiese dejado de causar efecto en Adela, quien antes de haber dejado de deslizarse por el suelo, con el rostro destrozado por el ataque, recibió otro fuerte golpe, en esta ocasión en las costillas, volviendo a saltar por los aires como si de un globo de helio se tratase... Aun cayendo de aquel segundo golpe, antes de tocar el suelo, Mari cogió a Conchy del brazo derecho y la lanzó contra la pared del mercado del cabañal, causando considerables desperfectos en la fachada... Estaba claro que la batalla se decantaba obviamente por un único lado...
En aquel instante, Vlad decidió tomar cartas en el asunto... Por un lado Adela era la causante de su muerte en vida, de su vida en la muerte, algo que hacía correr el rencor por todos los poros de su piel, aquella maldición que debía soportar por toda la eternidad tenía nombre y apellidos, Conchy Sánchez Martínez, o mejor dicho Adela, por lo que le traía sin cuidado la suerte que pudiera correr, pero por otro lado era la única que podía volcar algo de luz en aquel enigma del que estaba siendo testigo... Sin más, antes de que el licantropo pudiese preparar otro golpe posiblemente el último y certero dada la situación de Adela en aquel momento, saltó desde el tejado en el que se encontraba como mero espectador para pasar a convertirse en parte del espectáculo licantrovampirico... JCV

#16

CAPÍTULO 16

Vlad se situó entre el licantropo y la vampiro, entre Adela y Mari, para parar la batalla, o al menos decantarla hacia el lado que, en aquel momento, desconcertado el mismo por estar a punto de defender a la persona a la que, a buen seguro, sería la más odiada para su ser, consideraba merecer de su intervención y defensa ... Pero la situación requería tomar cartas en el asunto en aquel mismo instante, sin tiempo a titubeos, sin dudas, sin rodeos, sin la menor demora... EL licantropo se posó ante Vlad, la diferencia corporal de ambos era, cuanto menos, insultante... EL vampiro del cabañal parecía un mero enano ante aquel ser... No sabia demasiado bien que hacer, como enfocar aquel enfrentamiento, más teniendo en cuenta la suerte que había corrido Adela instantes antes... Ésta, por su parte, parecía recuperarse de la paliza recibida, al tiempo que su rostro, al igual que el resto de se cuerpo, se regeneraba a velocidad de vértigo de las heridas resultantes del ataque del temido licantropo...
De pronto, junto a ellos, sin que ninguno de ellos se hubiese percatado de que un cuarto ser se acercaba al lugar y entraba en escena, apareció un extraño personaje ... Se trataba de un humano de género masculino, ligeramente encorvado, luciendo en su espalda una prominente chepa... De una altura media, lucía una escasa y pobre melena grasienta, que le resbalaba ante el rostro ocultando levemente una rostro ligeramente desfigurado... Sus vestimentas andrajosas portaban considerables manchas de todo tipo, señal inequívoca de un abandono sistemático de su persona... Sobre su hombro izquierdo portaba un gran saco a modo de atadillo, en el que seguramente portaria sus efectos personales... Vlad reconoció de inmediato la imagen de aquella persona que tenía ante sus ojos, de la que, al igual que le sucediese con el licantropo, había oído hablar siglos atrás, cuando aún era humano... Se trataba de la original, de la auténtica leyenda del cabañal... Ante sus ojos, tenía a ese ser que durante tantos siglos, todavía a día de hoy, atemorizaba a niños y adultos en las noches del cabañal, más concretamente en la zona de la carrasca... Algunos decían que, del mismo modo que el vampiro del cabañal viviese en las inmediaciones de la iglesia del rosario, aquel ser hacia los propio alrededor de los muros del cementerio del cabañal... Ante ellos, ante los ojos desconcertados de Vlad, ante la mirada atónita de Adela y, lo más curioso, ante la pasividad del licantropo, se encontraba el auténtico, el temido... El butoni, la más antigua leyenda del cabañal, también conocida como el hombre del saco, el chichanero, el greiser... Según reza le leyenda aprovecha la intimidad que le proporciona la oscuridad de la noche, para colarse en las casas más desvalidas y secuestrar a los niños más indefensos... Luego de arrancarles la vida, utilizaba la grasa de su cuerpo para hacer cirios y el resto de su ser para alimentarse el mismo de aquella suculenta y tierna carne humana... Aquel personaje, salido de la nada, desafiando incluso los poderes vampiricos, la acentuación de sus sentidos,  se dirigió a Mari, al licantropo, susurrandole algo completamente inteligible... Para sorpresa de los no muertos, la mujer lobo, cual obediente perrito faldero y bien enseñado, fue rápidamente junto al que parecía ser su dueño, lloriqueando débilmente, hasta situarse a cuatro patas, llegando su lomo más arribade la cadera del butoni... Del mismo modo que hubiera aparecido aquella leyenda viva del barrio del cabañal, desapareció sin articular una sola palabra más, ante el desconcierto de Adela y Vlad... Acto seguido, Adela alzó el vuelo y, dejando tras de si una leve brisa, desapareció en la oscuridad del cielo nocturno del barrio del cabañal, sin concederle a el vampiro del cabañal la menor oportunidad de poder dirigirse a ella... Nuevamente la oscuridad, las tinieblas, la bruma y el silencio de la noche quedaron como únicas compañeras de nuestra leyenda, del mito... de Vlad, el vampiro del cabañal. JCV

#17

CAPÍTULO 17

Lola Cayuela e Irene Kyriakí se encontraban durmiendo en la habitación principal de la casa donde residían. Normalmente Irene, hija de Lola, lo hacía en su habitación y la madre con su esposo, pero aquella noche no fue así... La única hija del matrimonio se encontraba especialmente mal aquella noche, muy posiblemente por la incubación de algún virus gripal o algo por el estilo... Tras horas televisivas, llegada ya la madrugada, cayeron en brazos de Morfeo, mientras la televisión continuaba emitiendo su programación nocturna a mínimo volumen... Poco a poco, de manera progresiva, comenzó a tener lugar un fuerte descenso de la temperatura de la habitación... De las fosas nasales y la boca, tanto de la madre como de la hija, salían expulsadas sendas bocanadas de vapor a cada respiración... Poco a poco, sobre los muebles del recinto, comenzó a formarse una fina capa de hielo, que progresivamente fue siendo más y más densa... EL frío para aquel momento era ya extremo en aquella habitación de la calle de la Barraca del barrio del Cabañal... En el exterior, a través de la ventana de aquel antiguo primer piso, se podía observar una cerrada noche de invierno, más teniendo en cuenta la intempestiva hora de la madrugada de la noche de autos... EL sueño de Irene se fue viendo perturbado por algo externo, algo que no fue un sueño, una pesadilla... Un pestilente olor nauseabundo invadía por completo la totalidad del domicilio familiar... La situación, hacia rato, se había vuelto agónica....
Desde el exterior, al otro lado del fino cristal de la desvencijada ventana, cubierta en parte por una fina escarcha de hielo, se adivinaba el rostro de un ser de la noche, un aliado de la oscuridad, un no muerto, un nosferatu, un demonio... Un vampiro... Vlad, el vampiro del cabañal... 
Su cuerpo suspendido en el aire, como por arte de magia, sus ropajes perfectamente conjuntados, como sucediera siempre, en todo momento... La capa que resbalaba desde sus hombros, mecida bruscamente por la brisa del anochecer invernal... Aquel rostro pálido, aquellos ojos inyectados en sangre, aquella expresión en ellos de maldad, fríos como la misma muerte... 
Sus afilados colmillos sobresalían tímidamente a cada lado de su mandíbula, empujando levemente unos blanquecinos y deshidratados labios... 
De pronto, en la mente de Lola, comenzó a entrar una voz que se dirigía a ella, una voz que le hablaba, que le indicaba, que le rogaba, mejor dicho, que le ordenaba, que abriese la ventana de la habitación y le invitase a entrar en el domicilio... Aun entre los comodos brazos de Morfeo, desde lo más profundo de sus sueños, se resistía a sucumbir a los deseos de aquella firme y autoritaria voz, que tan insistentemente se dirigía a ella... Mientras tanto, junto a ella, tumbada en el humilde lecho, Irene continuaba con aquel sueño intranquilo, alterado... 
Vlad, continuaba dirigiéndose a Lola telepaticamente, con el único y básico fin de que ésta cediera y le invitase a entrar en la habitación, el resto era pan comido... Se alimentaría de la sangre de ambas... Pero sin la invitación de alguna de las dos, aquella gesta no era posible...
Un vampiro no puede, bajo ningún concepto, entrar en una casa habitada, sin invitación previa... 
Lola, poco a poco, fue abandonando su profundo sueño, entrando en una especie de sonambulismo... Algo parecido a un estado de  conciencia alterada... Lentamente, se incorporó en la cama, para después, poco a poco, bajar de la misma y dirigirse a la ventana... EL frío gélido del recinto provocaba la típica piel de gallina en el cuerpo de la fémina, quien acusaba claramente los efectos del mismo... 
Poco después estaba allí, delante de la ventana, frente a frente con el temido Vlad, la leyenda del cabañal... Sus miradas entrecruzadas, el vampiro metido en la mente de Lola, mientras Irene parecía haber recobrado la normalidad en su descanso y vuelto a caer en un placentero sueño reparador, acurrucando su cuerpo bajo el edredón, tratando de mitigar los efectos de la baja temperatura provocada por aquella inesperada visita... 
Allí, en aquel domicilio de la calle de la Barraca, en el barrio del cabañal, aquella noche de invierno del año de nuestro señor, Vladimir Dracul, Vlad el vampiro del cabañal, estaba a punto, una vez más, de conseguír ser invitado por una inocente futura víctima, a invadir la intimidad de su domicilio, con un único fin... Apagar su sed de sangre... JCV

#18

CAPÍTULO 18

Allí se encontraba Lola Cayuela, hipnotizada, en estado de trance, mirando fijamente a los ojos de aquel ser nacido entre la oscuridad y las tinieblas, mezcla de odio y rencor, coctel de ira y desprecio, un alma nocturna habido de espesa y caliente sangre humana... Vlad, el vampiro del cabañal, continuaba telepaticamente dentro de la mente de Lola, forzandole a que le brindase la oportunidad de entrar en su habitación, rogandole una invitación que, al menos por el momento, parecía no llegar...
Mientras tanto, por las inmediaciones del lugar, agena a lo que sobre su cabeza estaba sucediendo, se encontraba Lorena Perez Sanz...Caminaba rumbo a su domicilio, con un paso tranquilo, sosegado... Parecía ausente, inmersa en sus propios pensamientos... Seguramente algun tema rondaba por su mente, absorbiendola hasta el punto de que, a apenas unos metros sobre su cabeza, flotando en el aire, asomado a aquella habitación, se encontraba una de las mayores pesadillas que el mundo hubiera podido imaginar jamás, el vampiro del cabañal... Algo de lo que ella, en ningún momento, fue consciente...
Mientras tanto, en la calle Pintor Ferrandis, junto a la iglesia de Los Angeles, un ser desaliñado, pelo escaso y grasiento , figura encorvada, chepa prominente... EL butoni, la más antigua leyenda viva del cabañal, recorría aquella zona del barrio marinero en compañía de su amigo más fiel, su mascota demoníaca, el licantropo salía aquella noche a escena, la luna llena no duraría ya demasiado, quizás mañana ya no luciese en el cielo, y pasaría alrededor de un mes en volver a hacerlo, y con ello tener lugar la transformación del ser, la mujer lobo debería esperar antes de volver a recorrer las calles con apariencia lobezna...
Lola Cayuela seguía asomada a la ventana, mirando fijamente a los ojos de Vlad, mientras el sueño de Irene Kyriakí había vuelto a verse afectado por la situación, el hipnotismo del vampiro, el poder desarrollado por el mismo, la intensificación de sus sentidos afectaba al descanso de la joven de suave cutis y carnosos labios...
Lorena, por su parte, pasó de largo bajo los pies de Vlad, sin reparar en su presencia, y dirigido sus pasos hacia la parada de autobús de la calle de la Reina, donde esperaría, en la más absoluta soledad, la llegada del autobús nocturno que le llevase a su hogar, al otro lado de los poblados marítimos, al barrio de Nazaret... Más concretamente al barrio donde tuvo lugar la gestación de Vlad el vampiro del cabañal, a manos de Adela, la pedania de La Punta...
Lola comenzó a alargar su brazo derecho, lenta, extremadamente lenta, en dirección a la desgastada manivela que cerrase la ventana de la helada habitación, lo único que separaba su casa del vampiro... Cuando alcanzó a coger con su mano la manivela sintió el frío del metal de la misma, algo que provocó un violento escalofrío recorriendo su cuerpo... Poco después, accediendo a los deseos del vampiro, sometiéndose a sus órdenes, rodó la manivela escuchandose un chasquido metálico y seco que recorrió toda la estancia... Acto seguido, abrió las dos hojas de la ventana, acusando repentinamente el viento del exterior en su cuerpo, alborotando su cabello y azotando su rostro... Sobre el lecho, Irene parecí haber recobrado nuevamente el reparador descanso que tanto precisaba, acurrucandose aún más bajo las mantas que sobre su cuerpo se encontrasen, mitigando el frío invernal...
Al otro lado del cabañal, Mari Rodriguez, la mujer lobo, bajo los efectos de la luna llena, había comenzado una vez más la transformación de humano a bestia infernal, ante la orgullosa mirada de el Butoni...
Vlad se encontraba ante Lola, la ventana, el fino cristal que momentos antes los separase, ahora había desaparecido, dejando frente a frente, a escasos centímetros, al vampiro y a su víctima, un paso más y Lola pasaría a ser tan solo un recuerdo... Una invitación firme por su parte, una indicación hacia Vlad para que entrase en su domicilio familiar y... La sangre correría una noche más para alimentar al ser nocturno, al nosferatu, al no muerto, al vampiro del cabañal...
Mientras Vlad estaba a punto de lograr su objetivo, a pocas calles de allí, arrastrado por el viento y ayudado por el silencio de la noche, un fuerte y desgarrado aullido animal, provocado por el influjo del satélite lunar, llegaba hasta los oídos de Vlad quien, visiblemente contrariado por el suceso, abandonó sus más bajos instintos, sus intenciones más sangrientas, para salir volando con la mayor premura en dirección al foco del aullido... Posiblemente, muy posiblemente, o eso esperaba, Adela aparecería por allí, y si así era él sentía la necesidad, la obligación, de estar en aquel lugar... Lola quedó inmóvil asomada a aquella ventana cuando Irene despertó para encontrarla en aquella situación... Al bajar de la cama para correr al lado de su madre, preocupada por su actitud, resbaló levemente con el agua que había depositada en el suelo, como resultado de la descongelacion del hielo que segundos antes cubriesen los muebles y que se desiciese en el mismo instante en que, simultáneamente a la desaparición de Vlad, la temperatura volviese a subir rápidamente... Irene y Lola se abrazaron, sin saber ninguna de ellas lo que acababa de ocurrir, ajenas a la suerte que habían corrido...
Al mismo tiempo, Lorena, que seguía esperando su tan ansiado autobús, había quedado visiblemente afectada por el aullido que recorriese momentos antes las calles del cabañal, haciendo estremeserse al mismísimo Satanás... JCV


#19

CAPÍTULO 19

Lola Cayuela se desplomó sobre los brazos de Irene Kyriakí pocos segundos después de que Vlad, el vampiro del cabañal hiciese su particular mutis por el foro... Los ojos en blanco, la conciencia perdida, su semblante completamente pálido, convulsionando espasmoticamente a causa del frío extremo acusado por su cuerpo durante largo plazo de tiempo...
Mientras tanto, a poca distancia de allí, Lorena Perez Sanz se encontraba paralizada por el horror que había producido en su mente el aullido que cruzase instantes antes las calles del barrio del cabañal. Tanto lo estaba que el autobús cuya llegada tanto ansiaba pasó ante ella sin la más mínima reacción por su parte... Se encontraba con la mirada perdida en el horizonte, en la nada... Su mente un cúmulo de temores amontonados unos sobre otros, la respiración alterada, el ritmo cardíaco disparado...
Al mismo tiempo, en la plaza de los Ángeles, junto a la iglesia del mismo nombre, la mujer lobo, el licantropo mascota fiel del Butoni, miraba fijamente, hipnotizado, absorbido por la magia del satélite lunar... La bestia de su interior había salido por última vez en aquel ciclo de luna llena, hasta pasado un mes no volvería a tener lugar tan desconcertante transformación...
Poco a poco Lola recuperaba la consciencia, aun en brazos de su hija Irene, quien se había apresurado en abrigar, con la colcha del lecho conyugal, el congelado cuerpo de su madre... Lola abrió los ojos, desconcertada, desorientada... Ajena a todo lo que había pasado, parecía no recordar nada al respecto de los hechos acontecidos pero... En el fondo de su ser, grabado en la retina de sus ojos y a fuego en lo más recóndito de sus recuerdos, los efectos causados por el contacto telepático con el vampiro habían dejado sus secuelas, algo que tarde o temprano saldría a la luz...
Lorena continuaba paralizada, pérdida en la inmensidad del espacio, cuando Mari, la mujer lobo, desplegó todo su poder, toda su potencia, cubriendo de sangre el suelo de la plaza de los Angeles, salpicando al mismo tiempo la fachada de la iglesia de idéntico nombre... Vlad llegaba en el mismo instante en que el licantropo hacia efectivo su golpe certero, acabando con la vida de un joven viandante... Vladimir Dracul, Vlad, el vampiro del cabañal, se quedó agazapado sobre la parte más alta del campanario de la iglesia, perplejo por lo que acababa de observar... Sin tener apenas tiempo para reaccionar ante lo visto, el licantropo salió corriendo a toda prisa del lugar, con su víctima entre sus poderosas fauces, colgando a ambos lados y cargando sobre su lomo con la figura del temido Butoni... Tal vez la más antigua leyenda del cabañal, el Butoni, había sido alterada por el populacho, posiblemente a causa del desconocimiento, y las víctimas que siempre se le habían achacado a su repelente persona, en realidad eran obra de aquel licantropo... O no, quizás se trataba de una mascota, un acompañante en su solitaria vida, que no hacía sino incrementar el temor hacia el Butoni...
Vlad se quedó allí arriba, mirando el dantesco espectáculo sobre la plaza de los ángeles, pensando que cuando él se alimentaba dejaba tras de si similar rastro de sangriento espectáculo...
Lorena, en aquel instante, salió de su paralización al ver acercarse a ella a una bella dama, lentamente, muy lentamente... Sus pies apenas rozaban el suelo, parecía como si flotase en el aire...En realidad lo hacía literalmente... Aquel ser se desplazaba flotando a escasos cinco centímetros del suelo, volando a ras de tierra... Ante Lorena, paralizada por el horror, por el terror, por lo desconocido, por la criatura de la noche... Oculta por la oscuridad, por las tinieblas, por las sombras... Adela aparecía nuevamente en las calles del barrio del cabañal... JCV

#20

CAPÍTULO 20

Vlad, el vampiro del cabañal continuaba agazapado en la parte más alta del campanario de la iglesia de los ángeles... Allí, oculto en la bruma, bajo la luz de aquel satélite lunar que provocaba aquel efecto demoníaco en Mari, convirtiéndola en un temible licantropo, trataba de asimilar lo que sus ojos acababan de observar, aquello de lo que había sido testigo pero que su mente no era capaz de asimilar, con todo y con que él mismo llevaba a cabo actos, sino iguales, del mismo tipo... Pero no era lo mismo hacerlo que verlo... Además, el ataque de un vampiro, siempre y cuando fuese para alimentarse, siempre era más delicado, más sutil, más elegante... Eso sí, si era para defenderse podía llegar a ser brutal, sangriento, incluso sádico en algún momento...
Mientras daba vueltas a su cabeza, mientras trataba de digerir aquel suceso, su sentido del olfato se vio alertado por un olor que le resultaba familiar... Muy familiar... Sacandolo de su estado de un plumazo...
Mientras tanto, Lorena continuaba en la parada del autobús, en la calle de la Reina, frente a frente con Adela... La vampiro original seguía avanzando lentamente en dirección a la bella dama quien, por mucho que trataba de reaccionar, no era capaz de hacerlo lo más mínimo... Adela más cerca, más cerca, más cerca... Escasos dos metros separaban ya al depredador de su víctima...
Vlad llegó hasta aquello que le había alertado el sentido del olfato, aquel aroma que le resultaba a partes iguales familiar y atrayente, pero que hasta el mismo instante en el que divisó el foco del mismo, no acertó a saber de que se trataba... Mejor dicho, de quien... En la avenida Serrería, frente al centro médico que allí se encontraba, Vlad quedó perplejo, mezcla de admiración y desconcierto... ¿Como había sido posible que no relacionará rápidamente el olor que había percibido, con aquel ser?... Ante sus ojos, oculto de manera que podía ver sin ser visto, se encontraba la mismísima damisela a quien salvase tiempo atrás de aquel desalmado que la trataba de malas maneras, con malas formas... Aquel con cuya vida acabase de un solo y certero zarpazo, y que provocase que Vlad, el vampiro del cabañal, abandonase el anonimato de las sombras, para salvar a la dama de su agresor, provocando así una salida forzosa de su escondite y dejar tras su actuación testigos oculares del ataque de un nosferatu, un no muerto... Vlad, el vampiro del cabañal... Allí, a escasos metros de su persona, ansioso por hacer aquello que sabía que no podía, de llevar a cabo aquello por lo que moría, aquello que le quitaba el sueño y, al mismo tiempo, el centro principal de los mismos, aquello por lo vivía, luchaba y seguía a delante cada día... Tan cerca de él que casi podía sentir el calor de su piel, notar la brisa de su respiración, escuchar los latidos de su corazón.. Angeles Romero Rodriguez

Lorena Perez Sanz seguía inmóvil, de pie, mirando a aquella belleza natural que, para aquel momento, se encontraba, sin remedio alguno, a escasos centímetros de su ser... Adela llevaría a cabo su cortejo, seguido de su ataque, de un momento a otro.
Vlad observaba a Angeles, no sabiendo que hacer en aquel instante, simplemente observarla, llenando su corazón de amor y deseo, alimentarse de ella y acabar por un lado con su sed de sangre, y por otro lado con su obsesión... O quizás, podría hacer algo que hasta aquel día nunca había hecho, convertirla en vampiro, del mismo modo que Adela hiciese con ella en su día, condenandola a la vida eterna... JCV

#21

CAPÍTULO 21

Alli se encontraba Vlad, la leyenda viva, el vampiro del cabañal, observando a Angeles Romero Rodriguez, su belleza alcanzaba tal punto que cualquier ser, humano o no, hubiese caído a sus pies irremediablemente... Vladimir Dracul había olvidado, en aquel instante, la sed de sangre por la que hubiese salido horas antes, olvidado a Lola Cayuela, con cuya vida estuvo apunto estuvo de acabar, de Irene Kyriakí, a quien perturbara en sus sueños... A un lado quedo el Butoni, el licantropo y todo lo que en algún momento de su vida, o incluso de su muerte, le hubiese preocupado o llenado la mente de manera alguna... Ante él se encontraba aquel ser que llenaba sus sueños y acompañaba sus desvelos, el rostro con el que se abandonaba a brazos de morfeo cada amanecer y el primero en el que pensase al despertar con la caída del ocaso... Aquel ángel, aquella diosa...

Por su parte Lorena Perez Sanz, sumergida en el letargo que le había provocado Adela, continuaba continuamente inmóvil, plantada ante aquella criatura de la noche que, bajo la apariencia de una dama bella y sumamente sensual, escondía una feroz bestia, dispuesta a todo por alimentarse un día más... Una vez más, matar o morir... Una vida humana no valía más que el valor que se le quisiera otorgar, y para un vampiro aquello tenía el valor relativo de la muerte... Viniendo de un ser que vivía estando muerto y moría en la vida, seguramente no sería demasiado...

Lola había recuperado por fin la sobriedad en su persona y, tras un largo rato de desconcierto, consiguió centrar su mente y, sobre todo, su espíritu, y volver a la cama acompañada de Irene, algo que buena falta le hacía... No sabía lo que había pasado, ni el más mínimo recuerdo, pero intuía que no había sido algo demasiado agradable... Quizás, tan solo quizás, no pasaría demasiado tiempo hasta que descubriese por si misma que aquello no había hecho nada más que empezar... Tiempo al tiempo...

Adela se posicionó cerca, muy cerca de Lorena, prácticamente sus labios rozaban ya la piel de sus labios... Podía oler el aroma de su piel, sentir el calor de su cuerpo, escuchar los latidos de su corazón, su respiración... Alcanzaba a sentir la vida que albergaba dentro de sí...

Vlad se dejó llevar por una sensación extraña que le acababa de llegar a su ser... Un sensación que era nueva para él, aunque le resultaba excesivamente familiar, si no la sensación en sí, el algoritmo que llevaba impreso en el interior de la misma... Algo le llamó la atención de manera drástica, algo que consiguió que dejase de observar aquel ser al amaba profundamente, para que centrase sus sentidos en algo que era realmente urgente en aquellos momentos... Debía atender aquella llamada de sus instintos vampiricos a la mayor brevedad posible... Dejó de lado aquella visión por la que estaría dispuesto a perder la vida, y se dirigió de manera fugaz en dirección a aquello que tanta premura tenía... No sin antes pararse un segundo más a observar el rostro terso, firme, aterciopelado, de su amada...
Algo se lo decía, algo dentro de su ser así se lo indicaba, y debía volar hasta aquello que necesitaba de su presencia, en busca de respuestas, de más preguntas, incluso de sangre, muerte o destrucción...
Adela volvía a pisar las calles del barrio marinero de el Cabañal.. JCV


#22

CAPÍTULO 22

Vlad, el vampiro del cabañal, se apresuró en llegar hasta Adela... Llegó justo en el momento en el que los colmillos de la vampiro original rozaban ya el cuello de Lorena Perez Sanz, justo en el instante en el que iba a hacer efectivo el ataque, alimentándose de la sangre de aquella pobre víctima...

Angeles Romero Rodriguez, musa sin saberlo de la leyenda viva del cabañal, continuó su camino, ajena a aquellos ojos que la hubiesen estado observando con amor y deseo... Ajena a haber estado paralizada por unos instantes por la influencia de aquel ser nocturno, aquel demonio, aquel no muerto, aquel vampiro... Aquel ser nocturno que bebía los vientos por ella, desde el anonimato, desde las sombras...

Adela cesó bruscamente su ataque, empujando a un lado a Lorena quien, consciente en aquel instante de lo que había estado a punto de sucederle, salió corriendo todo lo rápido que sus temblorosas piernas le permitieron...
En aquel instante se posicionaron, por primera vez desde que Adela convirtiese a Vladimir Dracul en Vlad, el vampiro del cabañal, frente a frente... Maestra y aprendiz, vampiro original y creación... Monstruo y criatura... La batalla estaba servida y seguro que aquella noche, sobre las calles del cabañal, iban a correr auténticos ríos de sangre...

El plácido silencio de la noche invernal del cabañal se rompió, una vez más, por el aullido del licantropo, la mascota del Butoni, influenciado por la enigmática luna llena, recorriendo, resonando, haciendo eco en cada esquina, en cada calle, en cada recobeco, en cada callejón, en cada avenida del barrio del cabañal... EL licantropo aullaba por segunda vez aquella noche, y en esta ocasión no por su transformación, no por su alimentación... Sus instintos animales, a buen seguro le alertaban de algo, algo horrendo, bestial, despiadado, feroz... Algo que incluso a él, ser venido del mismísimo infierno, parecía ponerle los pelos de punta.

Mientras tanto Lorena, quien momentos antes hubiese salido corriendo espantada por la visión de los dos vampiros, quedó nuevamente paralizada, habiendo avanzado apenas hasta la siguiente esquina, desde donde podía divisar el polideportivo de la calle Doctor Lluch, al escuchar el aullido profundo y gutural de Mari Rodriguez, la mujer lobo, resonando vertiginosamente por las calles del cabañal.

Adela y Vlad frente a frente, en aquella fría noche de invierno... La batalla, el enfrentamiento, era inminente, mientras en el cielo nuves de tormenta comenzaban a cubrir el firmamento, ocultando el espectacular cielo estrellado y el resplandor y la opulencia de la luna llena...

Lorena, por su parte, que continuaba paralizada por el terror, comenzó a gemir levemente, de manera casi inaudible para, acto seguido, comenzar a valbucear algo inteligible, al tiempo que señalaba en dirección a un sonido extraño que parecía provenir de las inmediaciones del polideportivo de la calle Doctor Lluch... Su brazo derecho, ligeramente elevado en el aire, temblaba visiblemente, al igual que lo hiciera el resto de su ser... Algo extraño parecía acercase en dirección a ella, algo que resultaba extremadamente difícil de visualizar, dada la noche cerrada que las nuves amenazadoras de tormenta invernal, habían provocado en el, hasta instantes antes, cielo estrellado... Pero, fuera lo que fuese aquello que se adivinaba en la oscuridad de la noche, parecía avanzar en dirección a ella, y de paso de Adela y Vlad, el vampiro del cabañal... ¿Que más sorpresas podría esconder la nocturnidad cabañalera? A buen seguro, no tardarían en descubrirlo... JCV

#23

CAPÍTULO 23

Lorena Perez Sanz, paralizada nuevamente por el terror, miraba fijamente hacia el polideportivo de Doctor Lluch, lugar hacia el que apuntaba con el dedo índice de su mano derecha... Algo, algún ser, alguna criatura, avanzaba hacia ella, con paso torpe, lento, inseguro... 

Mientras tanto, la mujer lobo, el licantropo del Butoni, quedando ajeno del influjo de la luna, cubierta completamente por las nubes de tormenta que hubieran cubierto el cielo instantes antes, comenzó la regresión de bestia a humano... Poco a poco, su cuerpo recupero su estado habitual, su aspecto humano... La vertiginosa altura que tuviese siendo licantropo, volvió poco a poco a regularse hasta el metro setenta, más o menos, que midiese Mari Rodríguez, la humana que escondía dentro de su ser la criatura licantropo... La parte trasera de su cráneo recuperó la redondez, sus extremidades la longitud normal, el abundante cabello que cubriese su cuerpo desapareció y la musculosidad de su cuerpo quedo en tan solo un recuerdo... Una vez completada la regresión, entre violentos espasmos y convulsiones, cayó al suelo, completamente desnuda, en posición fetal, como si intentase protegerse del ser que ella misma albergaba en su interior... EL licantropo había dejado paso al humano, cuando la luna llena estuvo oculta en el cielo del cabañal. 

Vlad y Adela continuaban frente a frente, observándose fijamente a lo ojos, inyectados en sangre... Sus rostros desfigurados, llenos de odio y rencor los de Vlad, el vampiro del cabañal, mezcla de admiración y decepción los de Adela, mientras observaba a su creación... 

Lorena, por su parte, reconoció por fin a aquel ser que caminaba hacia ella... Se trataba de una mujer del barrio a la que conocía, no en profundidad, pero conocida al fin y al cabo... No era ni más, ni menos, que Inma Solo, pero no era Inma en realidad.  Aquel ser, que recordaba a Inma, que tenía el rostro de Inma... No era Inma... Tenia el cuerpo retorcido, algo que se ponía más de manifiesto dado el andar torpe con el que se desplazaba... Su rostro, era el de Inma, pero se veía repleto de llagas, de postulas, de heridas que refumaban repelente pus... Sus vestimentas se encontraban rotas a girones, amen de que la totalidad de su cuerpo tenía restos de tierra... ¿Que demonios era aquel ser? 

Vlad y Adela, alertados por el bestial alarido que salió de la garganta de Lorena, cuando por fin consiguió salir de su letargo de horror, dejaron de lado sus diferencias y se apresuraron hasta situarse junto a la que, por poco, no había servido de cena para Adela, la vampiro original, quien supo de inmediato, dado los años de experiencia que llevaba sobre sus espaldas en el mundo de las criaturas nocturnas, aquello a lo que se enfrentaban... Hacía años, décadas, seguramente siglos que no veía uno de aquellos seres... Un ser como ella sin vida, vuelto del mundo de los muertos, pero en otro ángulo, otro espectro, otra versión de la no muerte... Un Zombie se unía, por primera vez desde hacía más de tres siglos, a las noches del cabañal... Una nueva, pero antigua leyenda al mismo tiempo, recorría aquella caída del ocaso las calles del barrio marinero del cabañal... En esta ocasión, a la vampiro original, al licantropo, al Butoni, y por supuesto a Vlad, se le unía, por si fuera poco, un Zombie, para alterar la tranquilidad de la noche del cabañal... JCV

#24

CAPÍTULO 24

Lorena Perez Sanz, víctima del espanto continuado de una noche para el olvido, permanecía inmóvil, con el brazo derecho levantado y el dedo índice apuntando al origen del horror, cuando Vlad y Adela llegaron hasta ella... Inma Solo, convertida en zombie, seguramente por el mordisco de un igual, avanzaba lentamente hacia ellos, pasos torpes, inseguros... El estado de putrefacción avanzada de su cuerpo muerto resultaba realmente repugnante... EL olor a muerte impregnaba todo el lugar...

Mientras Mari, la mujer lobo, reconvertida de licantropo a ser humano, a su estado y aspecto habituales, recuperaba la verticalidad de su cuerpo, lejos de la influencia de la luna llena, oculta tras las nubes de tormenta...

Un fuerte relampago cruzó el cielo del cabañal, acompañado de un fuerte estruendo, debido al relampago que venía unido al relampago que iluminó el cielo, dejando ver, por un solo instante, el ser en el que se había convertido Inmaculada... Seguidamente a aquella unión de luz y sonido, comenzó a llover tímidamente sobre los allí presentes, aunque no tardo demasiado en arreciar una violenta tormenta... De inmediato comenzaron a crearse pequeños riachuelos, formando caprichosas formas sobre las calles del cabañal... Aquello unido a la violenta tormenta eléctrica con la que comenzazo, contribuía a convertir el espectáculo, ya de por si tenebroso, en la definición pura de la palabra horror... Un segundo estruendo, un segundo relampago cegador, justo cuando el zombie, el ser de la noche venido desde los brazos de la muerte, se encontraba ya a escasos metros de Vlad, Adela y Lorena, acabó con la luz eléctrica, tanto de las calles como de las viviendas, sumiendo el barrio, sus calles, sus plazas, sus recobecos más escondidos, en la más absoluta oscuridad...

El licantropo, ya humano por completo, quedó agazapado a las puertas cerradas del cementerio municipal del cabañal, sabedor al parecer de aquello que había llevado a cabo, lamentándose de su situación, de la maldición que llevaba pegada a su ser y condicionaba su comportamiento, y arrepintiendose de aquello que hacía durante cada ciclo de luna llena, algo que alteraba infinitamente, hasta puntos inimaginables, su corazón y su alma...

Lluvia, oscuridad, tormenta eléctrica, un zombie acechando, la compañía de dos vampiros, uno mayor como era Adela, y uno menor como fuese Vlad, pero vampiros ambos al fin y al cabo... El recuerdo del aullido del licantropo resonando aún en los oídos de Lorena, quien completamente paralizada por el horror, por el espanto, por el terror, por el miedo en su máxima expresión, continuaba allí, bajo la lluvia, rodeada de oscuridad y seres venidos de los infiernos... De la personalización del mal... Del odio, del rencor, de los más bajos INSTINTOS animales...

La noche del cabañal se había convertido en un ir y venir de todos aquellos monstruos que, de un modo u otro, alguna vez nos hubiesen quitado el sueño en forma de pesadilla, de recreación de nuestros fantasmas interiores, de desborde de nuestra infinita e inprevisible imaginación... Y allí mismo se encontraba, testigo mudo del lado oscuro de la creación... El mito, la leyenda viva, Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

#25

CAPÍTULO 25

La lluvia caía con fuerza en las calles del barrio marinero del cabañal... La oscuridad cubría cada calle, cada avenida, cada plaza... Ante los ojos de los vampiros y Lorena Perez Sanz, testigo ocular, muy a su pesar, de lo que estaba ocurriendo, Inma Solo, convertida en repugnante zombie, se encontraba ya encima de ellos... No alcanzaban a verla, ya que la noche era cerrada, dadas las nubes que tapaban la luna llena y que estaban descargando una tormenta dura y feroz, y el fallo eléctrico que provocase la misma, pero sabían que se encontraba allí mismo, ante ellos... Alcanzaban a sentir su arritmica respiración, casi asmática, y el nauseabundo olor que desprendía su cuerpo putrefacto... La belleza innata, natural, que siempre había lucido Inmaculada, hoy se había convertido en pura repulsión...

Mientras tanto Amparo Dolores Llovet Mon, se encontraba asomada a la ventana de su domicilio... Estaba observando el espectáculo sin igual de una tormenta, la fuerza de la naturaleza, algo que siempre le había fascinado... La oscuridad dificultaba en gran medida su visión, pero algo conseguía ver, aunque a duras penas... EL frío invernal que se colaba por la ventana abierta de su dormitorio, desde el que se asomaba para recrearse con el espectáculo, era más que considerable, pero aquello parecía no impedir que llevase a cabo su enmienda... De pronto, un fuerte estruendo estalló en el cielo del cabañal, haciendo vibrar paredes y cristales del cabañal, al tiempo que se iluminaba por completo el cielo, proyectando algo de luz a las oscuras calles del barrio... En aquel momento lo vio, preferiría no haber visto a aquel ser que le acompañaría en sus pesadillas el resto de su vida, pero allí estaba, bajo su casa, a escasos metros... Un ser que nunca hubiese imaginado que podría haber visto jamás, y mucho menos bajo su propia casa... Un zombie, Inma, se encontraba allí bajo, inmóvil ante lo que le pareció ser dos mujeres y un varón... EL relampago no le dio oportunidad de ver más... De inmediato volvió la oscuridad al cabañal... Amparo permaneció asomada a la ventana de su habitación... El interés por la tormenta había pasado por completo... En ese instante tan solo se esforzaba, sin éxito alguno, en alcanzar a ver de nuevo lo que creía haber visto, un zombie... Sus ojos lo habían visto, su cerebro lo sabía, pero su mente no daba crédito a aquella visión...

De repente, del mismo modo en que se hubiese ido, volvió la corriente eléctrica al barrio, para entonces comenzando casi a inundarse... La luz volvió a iluminar sus calles, sus avenidas, sus casas... Amparo se esforzó por volver a ver aquello que estaba segura de haber visto, pero que se negaba a aceptar... Para su desesperación por un lado, aunque alivio por otro, allí donde ella estaba segura de haber visto un zombie frente a un varón y dos damas, no había absolutamente nada... La lluvia continuaba cayendo, aunque había bajado considerablemente de intensidad... Pero... ¿Donde había ido a parar aquello que ella hubiese visto? Seguramente se trataría de una mala jugada de su imaginación... O no... JCV

#26

CAPÍTULO 26

La oscuridad cubría el cabañal cuando el destello de un relampago iluminó por un instante sus calles... El trueno al que iba unido resonó fuertemente en el nuboso cielo, que seguía descargando lluvia, aunque había bajado levemente de intensidad...
Amparo Dolores Llovet Mon, testigo inesperado del mayor horror conocido por el hombre, alcanzó a ver levemente al zombie, cara a cara con Adela, Vlad y Lorena... Acto seguido, la luz eléctrica volvió a iluminar el barrio marinero del cabañal, pero para entonces el motivo de sus pesadillas, aquella visión que le acompañaría el resto de su vida había desaparecido... Pero... ¿Donde había ido a parar aquello que dudaba ya si había visto o imaginado?

En el mismo instante en que la inesperada luz del relampago proyectó ese momentáneo haz, Adela y Vlad fueron conscientes del problema al que se enfrentaban... Inma Solo, convertida en zombie vuelta del mundo de los muertos, se encontraba ante ellos, dispuesta a alimentarse del cerebro de alguno de ellos... Sin duda alguna, la víctima más indefensa, la presa más factible, sería Lorena... Enfrentarse a un nosferatu se encontraba muy lejos de su radio de acción, de sus posibilidades...

Aprovechando la oscuridad que nuevamente les envolviese, sin pensarlo dos veces, sin dudar ni un solo instante, sin tiempo de reacción para el zombie, Vlad cogió entre sus brazos a Lorena y salió volando a toda velocidad lejos de allí, en dirección a la Iglesia del Rosario... Al mismo tiempo, Adela hizo lo propio con Inma, asegurándose de inmovilizarla por completo, con la plaza de la Iglesia de los Angeles como destino... Cuando la luz eléctrica volvió a alumbrar las calles del cabañal, aquellos tres seres venidos del mismísimo infierno habían desaparecido... Y con ellos Lorena.

Vlad llego hasta las inmediaciones de su guarida, la plaza de la Iglesia del Rosario, donde depositó a Lorena Perez Sanz, de manera suave y delicada sobre el suelo, y del mismo modo que llegase desapareció... Ya en la parte alta de la torre del campanario de la iglesia, observó cuidadosamente a la dama, visiblemente aturdida ... Era la primera vez, desde que la maldición de la vida eterna condicionase su vida, que se apoderaba del cuerpo de un ser vivo, lo rodeaba con sus brazos, lo arrastraba junto con él en su vuelo, y no se alimentaba de él, no acababa con su vida, sino que la arrancaba literalmente de los brazos de la muerte.

Por su parte, Adela llegaba a la Iglesia de los Angeles, justo en el instante en que la lluvia cesaba por completo... Un fuerte viento azotaba para entonces las calles del barrio del cabañal... Dicho aire se encargó de llevar rápidamente las nubes de tormenta lejos de allí, dejando ver nuevamente el cielo estrellado y el satélite lunar, en su ciclo de luna llena, reinando en el centro del cielo, rodeado de aquella mágica, casi lírica, danza de estrellas tratando de brillar con más fuerza que la luna llena...

En el mismo momento en que dejaba a Inma sobre el suelo de la plaza, y se encaramaba, del mismo modo que hubiese hecho Vlad, a la parte alta del campanario de la iglesia, pero en su caso la de los Ángeles, un agudo aullido recorrió, por tercera vez aquella noche, las calles, las avenidas, los recovecos, del barrio...

 Para sorpresa de todos, una vez más, un licantropo andaba suelto por las calles del cabañal... JCV

#27

CAPÍTULO 27

El aullido del licantropo cruzaba por tercera vez aquella noche las calles del cabañal... La luna llena brillaba de nuevo, con todo su explendor un cielo repentinamente despejado, gracias al azote del viento que, del mismo modo que trajo las nueves de tormenta, se encargo de llevarlas lejos del barrio. 

Lorena Perez Sanz, con los recuerdos de una noche de espanto grabados a fuego lento en las retinas de sus ojos, con la mirada llena de estupor y espanto, parecía salir poco a poco de el estado de sock en el que cayese con la visión de los vampiros y del zombie, amén de escuchar los aullidos de aquella mujer lobo. 

Inma Solo, muerto viviente venido del mismísimo infierno, rondaba la plaza de de la Iglesia de los Ángeles, gimiendo débilmente, con movimientos lentos y torpes, cuando Mari Rodriguez, el licantropo, apareció junto a ella..... Sobre el suelo de las calles se podían apreciar los ríos de agua creados por la fuerte tormenta, en dirección a las alcantarillas del barrio, creando un sonido peculiar... 

Adela observaba desde la torre del campanario al zombie y al licantropo, frente a frente... Cómo si de un susurro se tratase, se deslizó hasta la plaza, situándose junto a las dos criaturas... 

Mientras tanto, el Butoni, también presente en la escena, observaba el espectáculo desde la parada del autobús, lindante con la plaza... El espectáculo estaba servido... Todo sucedía a un ritmo estremadamente lento, como si ninguno de ellos supiese demasiado bien que hacer ante aquella situación... Instantes después llegaba también Vlad, el vampiro del cabañal, como si del último invitado de una estraña reunión de seres nocturnos se tratase, situándose junto a Adela, con su peculiar relación de amor y odio, justo en el momento en que el alba comenzaba a adivinarse desde la playa del cabañal.

La luna llena seguía luciendo en el cielo, que comenzaba a clarear tímidamente, regalando a la humanidad la oportunidad sin igual de poder observar un espectáculo sorprendente, el satélite lunar brillando en su máximo explendor, al tiempo que el astro rey comenzaba a atisbarse poco a poco por el horizonte, cubriendo las cercanías de la espectacular playa del cabañal de caprichosas sombras... Poder observar aquellos dos astros luciendo simultáneamente en el cielo del barrio con más encanto del mundo entero, regalando a los ojos el cielo del cañamelar, cubierto de esas estrellas brillando con luz propia... Las palabras no alcanzarían jamás a describir aquel espectáculo alucinante, casi hipnótico... 

Dado el inminente amanecer, Adela y Vlad, huyendo del astro rey, muy a su pesar, se vieron obligados a abandonar la escena, dirigiéndose a la pedania de la punta y a las inmediaciones de la Iglesia del Rosario respectivamente, dejando a su suerte a licantropo y zombie frente a frente, con el Brutoni como testigo ocular de lo que allí sucediese... 

La batalla, el enfrentamiento, del zombie y el licantropo iba a tener lugar, sin que Adela y Vlad pudiesen tomar cartas en el asunto... 

El feroz y despiadado, el instinto animal desbordante del licantropo frente al muerto viviente, al ser devuelto desde las llamas del infierno, para causar el caos terrenal... Bestia inmunda frente a monstruo del averno... Animal frente a esbirro demoníaco... ¿Las calles del cabañal se cubrirían de sangre, horror y destrucción? ¿Un nuevo espectáculo dantesco aguardaba tras la batalla? La fuerza, la potencia, la leyenda del licantropo contra la mismísima reencarnación de la muerte... JCV

#28

CAPÍTULO 28

Desi Runner, corredora empedernida, salió antes del amanecer para recorrer las calles del barrio del cabañal, llevando a cabo su pasión, el running... Aparte de cultivar el cuerpo llevando a cabo dicho deporte, le servía también para escucharse pensar a si misma, hablar con su yo interior, aclarar sus ideas...
En el teléfono móvil, algo que siempre llevaba consigo, estaba escuchando música, mientras esquivaba el agua de tormenta que aún podía verse por el suelo...
Al pasar por la plaza de la Iglesia de los Angeles se quedó paralizada, frenando su avance en seco, hasta el punto que resvalo y cayó de espaldas sobre el suelo... Rápidamente, todo lo que el suelo mojado le permitiese, recuperó la verticalidad... Su respiración se había acelerado a un ritmo frenético, y no precisamente por el deporte que se encontraba llevando a cabo... Su corazón se apresuraba a bombear sangre a todo su cuerpo, tratando con todo ello de regular los niveles de adrenalina, que se acababan de disparar en su organismo...
La visión que sus ojos creían a ver visto de reojo, antes de frenar en seco y caer contra el mojado suelo, era realmente aterradora... Motivo de aquello, comenzó a temblar de miedo, de terror, casi convulsivamente, tras recuperar la verticalidad y poder comprobar que, efectivamente, su mente no le había gastado una mala pasada... Sus ojos no habían mentido...

Mientras tanto, Vlad llegaba a su guarida, las inmediaciones del la Iglesia de Rosario, donde años atrás fuese enterrado... Siglos atrás, mejor dicho... Antes de refugiarse de su tan temido enemigo, el sol, se tomó el lujo de pararse por un segundo a observar a Lorena Perez Sanz, que seguía de pie en la plaza, en el mismo lugar donde la dejase con anterioridad... El estado de sock, la petrificacion de su ser debido al terror, continuaba apoderado de su persona, de su ser...

Al mismo tiempo, Conchy Sánchez Martinez, Adela, llegaba a su antiguo caserón, refugio de lujo donde pasaba las horas de luz solar, el mismo lugar donde convirtiese a Vladimir Dracul, en el ser que ahora era...

Desi, observaba con incredulidad aquello que sus ojos veían, que su mente sabía que estaba viendo, pero que en su interior se resistía a ver...
Ante ella un licantropo y un zombie, frente a frente...
La luz del sol se fue apoderando del cielo, relevando a un segundo lugar al astro lunar, que poco a poco, desapareció del firmamento... En aquel instante, ante el estupor de Desi, que todavía no se había repuesto de la primera impresión, el efecto de la luna llena sobre Mari Rodriguez, cesó de inmediato, devolviéndole entre convulsiones y gemidos dolorosos, a su condición humana, cayendo al suelo desnuda y encogida, abrazando sus rodillas con sus manos, lloriqueando como un perro herido... El Butoni, alguien en quien Desi no había reparado, se apresuró en coger a su mascota, o mejor dicho, el cuerpo que albergaba a aquel ser, entre sus brazos y salió huyendo rápidamente de allí, siendo en pocos segundos poco más que un recuerdo, un suspiro...

Inma Solo, permanecía en la plaza de la Iglesia de los Angeles, desconcertada... Su zombificado cerebro trabajaba demasiado despacio para asimilar aquello que había visto...

El sol brillaba con todo su explendor en lo más alto del cielo, cuando Desi salió de su estupor, de la paralización extrema de su cuerpo, en el instante en que Rafa Camacho, esposo de la misma, le llamase al teléfono móvil, preocupado por su tardanza... Nunca empleaba tanto tiempo en llevar a cabo su entrenamiento diario...

El sombie, asustado por aquel estridente sonido, el timbre del teléfono móvil, salió huyendo del lugar, todo lo rápido que su ser le permitiese, perdiéndose por las calles del cabañal...

En aquella ocasión, Desi había sido salvada, de ser devorada por un zombie, que se alimentase de su cerebro, por la campana, aunque un zombie seguía suelto por las calles del barrio marinero del Cabañal... JCV.

#29

Capítulo 29

Cuando Rafa Camacho, esposo de Desi Runner, llegó hasta donde ella estaba, Inma Solo, la zombie de nuestra historia, ya no era más que un mal recuerdo... Los recovecos del barrio del cabañal debían albergar para entonces al zombie, con todo lo que ello suponía... Desi permanecía un tanto desconcertada, mientras Rafa se la llevaba poco a poco, todo lo rápido que el desaliento del espíritu de Desi le permitiese moverse, en dirección a su domicilio... Al pasar por la Iglesia del Rosario, cercana a su hogar, se encontraron con Lorena Perez Sanz, amiga del matrimonio desde hacía muchísimos años, que permanecía de pie en el mismo lugar donde Vlad la dejase, para entonces hacia ya varias horas... Estaba completamente paralizada, petrificada... Su cuerpo parecía negarse a moverse al tiempo que su cerebro trataba, sin éxito, de asimilar todo lo que le había ocurrido durante la noche anterior, cosa que no era poco... Rafa se apresuró, en vista de la situación, en coger también a Lorena y llevársela con el... No sabia que estaba pasando, pero estaba claro que algo no estaba demasiado claro...
Al girar la última esquina que le separaba de su destino, se encontraron con Isa Belin, y su inseparable amiga, Rafi Gomez Roldan, que se dirigían a realizar sus que haceres diarios, como siempre juntas, codo con codo... Al ver al grupo de tres, también conocidos por ellas, se interesaron por lo ocurrido, atando rápidamente cabos, con aquello que les ocurriese a ellas mismas, aquello con lo que seguían soñando cada noche, aquello sobre lo que no podían dejar de hablar entre ellas, pero que ocultaban, hasta aquel momento, al resto del mundo, por temor a que las tachasen de locas... Parecía que todo aquello comenzaba a guardar relacion, a tener sentido dentro de aquella locura... Quizás la palabra sentido le venía grande, pero comenzaban a atarse cabos en aquel pupurri de seres de ultratumba...
Decidieron reunirse todos en la noche del viernes siguiente, en aquel momento estaban a martes, en casa del mismo Rafa, con el fin de tratar de proyectar algo de luz sobre aquello que estaban viviendo en las calles del barrio del Cabañal...

Mientras tanto Vlad se encontraba en su escondite, en las inmediaciones de la Iglesia del Rosario, más concretamente en el interior de viejo y polvoriento trastero que había en el colegio Hogar Nuestra Señora del Rosario, lindante a la Iglesia a la que debiese su nombre... Desde que el cementerio en el que le enterrasen en su día fuese trasladado, y a posteriori edificasen el colegio, había cambiado su propio feretro, donde descanso muchos, muchísimos días, esperando la caída del ocaso, por aquel destartalado trastero, donde pasaba inadvertido y tranquilo la mayor parte del tiempo... Allí, a aquel pequeño recinto, rara vez accedía alguien, podían pasar años sin que nadie pusiera sus pies allí dentro, y siempre para algo muy puntual, saliendo de allí rápidamente, lo cual le proporcionaba el refugio perfecto en las horas en las que el sol brillaba en el cielo del Cabañal...
Se encontraba en aquel estraño letargo en el que caía durante el día, cuando su cerebro recordaba como era aquella Iglesia, aquel camposanto donde le diesen sagrada sepultura al más de dos siglos atrás...
Ciertamente aquella casa de dios no era todavía considerada Iglesia, sino que se trataba de una hermita, una humilde hermita...

Las horas pasaban y poco a poco comenzaba a caer la noche en las calles del barrio marinero del Cabañal... Vlad, la leyenda, el vampiro del Cabañal, apunto estaba de abrir sus ojos con el fin de descargar un duro ataque, buscar una inocente víctima y saciar con ella aquella imperiosa necesidad que llevaba días arrastrando y que, por una u otra cosa no conseguía aplacar... Su sed de sangre... JCV

#30

La noche cayó en las calles del barrio marinero del Cabañal... Vlad, con la caída del ocaso, salió del letargo que le producía la luz solar y tomó las calles del barrio que le vio nacer... La necesidad de apagar la sed de sangre que arrastraba desde hacía días se había vuelto ya imperiosa... Llevaba días en los que no había podido alimentarse y su cuerpo comenzaba a acusar la falta de nutrientes, de aquel cálido y espeso líquido que corría por las venas de sus víctimas... Aquellas que morían para que el continuase siendo un no muerto, vivo en la muerte, muerto en la vida... En su mente, el recuerdo de su amada, Angeles Romero Rodriguez, seguía haciendo mella, y los sucesos de la noche anterior no ayudaban demasiado a aclarar sus ideas... Todo aquello unido provocaba en Vlad, el vampiro del Cabañal, un desasosiego que esperaba aplacar al tiempo que apagara su sed de sangre con alguna víctima...
Vlad fue desplazándose por los tejados, las cornisas, las ventanas de los edificios, en busca de su tan ansiado alimento... Podía haber llevado a cabo un intento como el que realizó con Lola Cayuela, asomarse a su ventana y forzar la invitación, pero aquello solía requerir de algo de tiempo, y sentía que necesitaba alimentarse lo antes posible... De pronto, al pasar por la Avenida del Mediterráneo, pudo ver a una víctima en potencia... Se trataba de Esther Lopez Donet, quien, a buen seguro, caería rendida entre sus brazos, sirviendole de cena aquella noche...
Poco a poco se acercó hasta su víctima, absorta en los entresijos de una revista que llevaba entre las manos, lo que provocaba que sus pasos se tornasen visiblemente lentos, casi torpes... Como una leve brisa, envuelto en las brumas nocturnas, oculto por la oscuridad y las sombras, se situó justo ante ella, la cual saltó sobresaltada al estar a punto de chocar con él... En aquel instante, Esther no sabía que se tratase de un nosferatu, sino que se sobresaltó por el simple hecho de estar a punto de chocar con alguien, que supuestamente no había visto debido a la lectura de su revista...

Mientras tanto, Lola Cayuela comenzó a sentirse estraña... La influencia del vampiro del Cabañal, el lazo que se creó con ellos durante el tiempo que estuvieron conectados telepaticamente, comenzaba a dejarse ver... En la mente de Lola, como si de fugaces haces de luz, de memoria intermitente, de visiones o estraños sueños se tratase, comenzaban a mostrarse imágenes que le desconcertaban sumamente, además de producirle una especie de sonambulismo hipnótico... Dichas imágenes no eran, ni más ni menos, que la recreación en su mente de las visiones en tiempo real de los ojos de Vlad... Lo que estaba viendo, ella también lo veía en su mente, aunque de manera entrecortada...

Esther quedó perpleja, observando los ojos del vampiro, perdiendo su mirada en la de la leyenda urbana, el vampiro del cabañal... Su cuerpo paralizado, el ritmo de su respiración acelerado, aunque el de su corazón sensiblemente relentizado... Vlad rodeó el cuerpo de Esther, cogiéndola firmemente por la cintura, arrastrandola firmemente hacia él, hasta sentir el calor de su cuerpo contra el suyo, el aroma de su piel filtrandose en el sentido olfativo... Podía notar sus firmes pechos contra su tórax, alcanzaba a notar la excitacion que había provocado en aquel cuerpo mortal, con la simpleza de la mirada y el roce de su piel... Sin dejar de rodear a su víctima con sus fuertes brazos, Vlad comenzó a bailar con ella, siguiendo el ritmo de una música que tan sólo ellos podían escuchar... Literalmente Esther se encontraba bailando con el diablo bajo la luz de la luna... El cortejo continuó por aquellos derroteros durante unos minutos, que a Esther se le antojaron horas... En su interior no quería que aquello parase, podría estar sintiendo aquello, que nunca antes jamás había sentido, y que invadía la totalidad de su ser, disparando sus instintos más bajos... Su sensualidad se encontraba a flor de piel, sentía la imperiosa necesidad de besar a aquel hombre que nunca antes había visto, que no conocía de nada, pero por el que, en aquel instante, estaría dispuesta a perder la vida... No sabía que aquello, salvo que algo lo impidiese, cosa que no parecía probable, en breve sería realidad... La sangre que recorría las venas del cuerpo de Esther apagarian la sed de sangre de Vlad, el vampiro del Cabañal... JCV


#31

CAPÍTULO 31

La sensualidad de Esther Lopez Donet, la víctima en potencia de Vlad, el vampiro del Cabañal, se encontraba a flor de piel, hasta el punto de escaparsele algún que otro gemido involuntario a cada roce de la piel del nosferatu, mientras el no muerto la rodeaba con firmeza con sus brazos y la llevaba a la locura en aquel baile, cuya música tan sólo escuchaban sus mentes, bailando con el mismísimo demonio bajo la luz de la luna del cabañal... Sus cuerpos fundidos en uno solo, convertidos en un ser único, notando los firmes senos de Esther contra el tórax de Vlad, sus turgentes pechos, siguiendo los movimientos de su violenta respiración descontrolada... Su baile, poco a poco fue desencadenando en un cortejo puro y duro, mientras la leyenda viva del cabañal, el vampiro, llevaba lentamente a su víctima al borde de la muerte mismamente dicha, para conseguir el objetivo de acabar con la sed de sangre que arrastraba desde hacía días, con la que corría por las venas de la hipnótica damisela...

Mientras tanto, Lola Cayuela, continuaba con aquellas visiones en su mente, sin saber a qué se debían, sin acertar a adivinar los motivos de los mismos... En su mente, mezcla de visión y pesadilla, podía observar el extraño baile que llevaba con Esther, su cortejo, su acercamiento, su acoso mortal...

Inma Solo, la zombie del cabañal, andaba perdida por las calles del barrio, aparentemente sin saber demasiado bien que hacer, como acabar con aquellos sentimientos que albergaba su alma, aquella necesidad de... De algo que desconocía, algo que no sabía a que se debía...

Vlad, el vampiro del cabañal, fue cercando el círculo para cerrar el ataque hacia Esther, hacia su víctima... Su desenfrenado baile erotico-sexual, tenía a la víctima contra las cuerdas... Salir ilesa de aquella situación era poco menos que una utopía... Vladimir fue acercando, lenta muy lentamente, de modo extremadamente lento, sus labios al cuello de Esther Lopez Donet, mientras sus poderosos brazos continuaban llevando al sumul de la locura a aquella dama, cuya vida se encontraba entre sus manos, a su entera disposición... La voluntad de la dama se encontraba completamente anulada, abandonada a los deseos del no muerto...
Los labios de Vlad ya rozaban el cuello de Esther, ya podía sentir el calor de su piel en su pálido rostro... Sus colmillos se alargaron rápidamente, hasta alcanzar unas dimensiones considerables...
Esther continuaba en estado hipnótico, abandonada al deseo más bajo, a la sensualidad provocada por aquel ser, que la había impulsado, catapultado, al máximo nivel del placer, con el solo roce de su piel y la mirada de sus profundos aunque muertos ojos vampiricos...
Vlad inclinó levemente su cabeza hacia atrás, con la finalidad de coger el máximo impulso posible, preparando, con aquel último movimiento, el ataque más certero y mortal que fuese capaz de desplegar...

Lola Cayuela observaba con estupor aquella imágenes que se amontonaban en su cabeza, en su mente, tratando de soportar por un lado lo que aquello significaba y por otro lado buscando respuestas a una multitud de preguntas que se amontonaban en su mente... ¿Que estaba ocurriendo en su cabeza? ¿La locura se había apoderado de su ser? ¿A que se debían aquellas extrañas visiones?

Vlad dejó caer su cabeza hacia adelante, con toda la fuerza de la que pudo hacer acopio, clavando sus colmillos, de un solo golpe seco y certero, en el cuello de Esther, quien dio un entrecortado grito, entremezclado con un gemido sin igual... Su cuerpo convulsionado literalmente de placer mientras Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, se alimentaba de aquella cálida sangre que corría por las venas de Esther... Aquel sabor metálico invadía sus papilas gustativas, disparaba sus sentidos, mientras se concentraba en absorber lentamente aquel derrame de líquido, que significaba la muerte para la una, y la no muerte para el no muerto, el nosferatu, el vampiro del cabañal... JCV

#32

CAPÍTULO 32

Esther Lopez Donet, se encontraba bajo el sensual, dulce y delicado ataque mortal de Vlad, el vampiro del cabañal... Su persona se había abandonado en brazos de aquel ser del inframundo que poco a poco, sorbiendo lentamente su sangre, saboreando cada trago de aquel espeso, cálido y metálico líquido, estaba arrancandole la vida con la mayor sutileza imaginable...

Mientras tanto Lola Cayuela, en la intimidad de su habitación, a medio camino entre el sueño y la locura, seguía viendo a través de aquel nosferatu, siendo testigo de primera fila de la atrocidad que se estaba llevando a cabo en las calles del cabañal...
Junto a ella su esposo dormía plácidamente, ajeno a lo que estaba ocurriendo en la mente de su amada esposa...
Las visiónes eran atroces, horrendas...

Vlad estaba acabando lentamente con la vida de su Esther, mientras la rodeaba entre sus varoniles brazos, haciendo suya la vida de la dama, apoderandose de la mayor riqueza que pudiera albergar el ser humano, el mayor tesoro, el milagro de la vida...
De pronto, sin saber como, donde ni por que, Vlad sintió un fuerte golpe en el hombro izquierdo, hasta tal punto de violencia que irremediablemente salió disparado una decena de metros, soltando bruscamente a su víctima, cesando así el ataque, dejando de sorber la sangre que corría por las venas del cuerpo de Esther, para aquel momento prácticamente inerte, sin vida... La dama se precipitó súbitamente contra el suelo, al dejar de encontrarse bajo el abrazo del no muerto... Un débil hilo de vida quedaba en aquella mujer, que apenas sin fuerzas, se agarraba con desesperación a la poca sangre que corría por sus venas, apenas suficiente para mantenerla con vida...
Vlad miró en todas direcciones en busca de aquello que le había atacado, mejor dicho empujado con aquella violencia y acierto... Junto a él pudo observar a la persona a la que más rencor podía tener en toda su vida, y también en su no muerte... Adela.
Por algún extraño motivo, Conchy Sánchez Martinez, había embestido a Vlad, su creación, evitando que siguiera alimentándose de aquella insignificante vida, con todo lo que ello significaría en escasos días...
El vampiro se apresuró, en vista de que Adela no continuaba atacandole, a escrutar con la mirada a su alrededor, en busca de respuestas...
No tardo mucho en divisar el motivo... A buen seguro, se encontraba tan absorto en alimentarse de aquella víctima, de disfrutar de cada sorbo, de cada trago, de aquel cálido líquido que tanto ansiaba, que bajó la guardia hasta tal punto que no fue capaz de sentir aquella presencia junto a él, y a Esther, claro estaba, del mismo modo que tampoco pudo adelantarse al ataque de Adela, quien en aquel preciso instante, había ya desaparecido...

Lola estaba viviendo cada segundo de las andaduras de Vlad, el vampiro del cabañal, en su atormentada mente, por las terroríficas visiónes que le otorgaba aquel estaño poder que, sin ella pedirlo, parecía habersele otorgado, a medio camino entre Don y maldición...

Junto a Esther, a escasos metros de ella, se encontraba Inma Solo, zombie por excelencia del barrio del cabañal... Aquel peligro era el que rondaba a Vlad, mientras se alimentaba de la bella dama que para aquel entonces se encontraba inerte, sobre el frío y húmedo suelo de la avenida del mediterráneo... Seguramente, si no hubiese sido por la intervención de Adela, salida de la nada, oculta por la oscuridad y las tinieblas, entre la noche y las sombras, el vampiro del cabañal hubiese sido víctima del ataque se aquel ser venido del mismísimo infierno, infectandose con el extraño virus que convertía a las personas en aquel ser repulsivo... Obviamente, el zombie no hubiese podido acabar con la vida del vampiro, el enfrentamiento de habilidades y fuerzas se hubiera decantado desde el primer instante del lado del nosferatu, sin posibilidad alguna para el zombie, pero un solo bocado de aquel ser era suficiente para acabar infectado por aquella enfermedad que provocaba efectos tan desagradables en el huésped como la putrefacción del cuerpo, la lentitud de sus torpes movimientos, la necesidad de alimentación a base de cerebros humanos... La maldición del zombie...

Allí , en plena avenida del mediterráneo, en el barrio marinero del cabañal, se encontraban Inma, Esther y Vlad, formando un singular trío de seres venidos del otro lado, del más allá... Un sombie, a punto de atacar a una inofensiva dama, víctima a su vez del ataque, sin culminar, de un nosferatu, algo que traería en breve sus consecuencias .... El horror, cada vez más, inundaba las calles cogido de la mano de Vlad, la leyenda viva, el mito, el vampiro del cabañal... JCV

#33

Capítulo 33

Esther Lopez Donet permanecía tirada en el suelo de la avenida del mediterráneo, del barrio del cabañal, luchando entre la vida y la muerte, debido a la pérdida de sangre casi total de sus venas, por el ataque de Vlad, el vampiro del cabañal, mientras Inma Solo, zombie por excelencia del lugar, amenazaba su integridad física, con acabar con el último aliento de vida que albergaba en su persona, descargando sobre ella un ataque devorador de cerebro... La lentitud y torpeza de movimientos de aquel ser de ultratumba esta alargando la agonía de un cuerpo apenas sin vida, a la espera del ataque final del zombie, ante la atónita mirada del nosferatu...

Lola Cayuela, retorciéndose en su lecho por las visiones que estaba soportando en su mente, luchaba por soportar aquella extraña pesadilla en que se había convertido ver a través de los ojos del vampiro...

Vlad, saliendo de su asombro y desconcierto inicial, de haber sido salvado por su mayor enemiga del ataque del zombie, comenzó a ser consciente de lo que estaba ocurriendo, sabedor de que no podía permitir que la epidemia zombie asolara el barrio, con los problemas de abastecimiento de víctimas que para él mismo supondría, además de el revuelo que aquello ocasionaría, poniendo en riesgo su, entre comillas, anonimato... La libertad de moverse oculto entre las sombras y las tinieblas de la noche... Debía salvar a aquella dama del ser que había evitado que su ataque culminara con la muerte de Esther, que para aquel momento, lejos de convertirse en cadáver, debido a la interrupción de su alimentación, se había infectado del mismo modo que él mismo lo hiciese siglos atrás, encontrándose en el proceso de transformación del ser que él mismo era... Esther, de manera irremediable, se convertiría en el plazo de tres días en un nuevo miembro del clan vampirico, a no ser que dejase que el zombie acabase con el último hilo de vida de su cuerpo, abocandola así a convertirse en un putrefacto zombie... El destino de Esther se encontraba así en sus manos, la maldición de la vida eterna de un vampiro frente al vagar eternamente a medio camino de la vida y la muerte, extendiéndose así el virus zombie...

Adela, desde lo más alto del mercado del cabañal, desde la lejanía, observaba gracias a su privilegiada vista, como espectador privilegiado de aquel espectáculo sin igual... En cierto modo, poniendo a prueba a su creación, para así saber que parte de humano residía todavía en lo más profundo de su ser... Dependiendo de su reacción podría sacar sus propias conclusiones... Si Vlad apartaba de un zarpazo al zombie y remataba el ataque a Esther, acabando así con su vida, el vampiro albergaria su corazón al cien por cien... Si por el contrario dejaba que el zombie se alimentase de la poca vida que quedaba en la dama, el monstruo habría hecho mella en la personalidad de Vladimir, convirtiéndolo en un ser despiadado... Si por último, salvaba a la dama del zombie y la arrojaba al abismo de la vida eterna, el humano que en su día fuese, todavía tendría un pequeño hueco en lo más profundo de su alma...

Vlad, el vampiro del cabañal, se encontraba ante la que sería, al menos hasta el momento, la decisión más difícil de su vida, teniendo apenas segundos por decantarse por una opción, acabando con la vida de Esther, dejándola en manos del zombie u otorgándole el insostenible peso de la vida eterna. JCV

#34

CAPÍTULO 34

Adela observaba el espectáculo desde aquella posición privilegiada que le otorgaba la parte más elevada del tejado del viejo mercado del cabañal....

Vlad se debatía en aquella ardua decisión... Rematar a Esther Lopez Donet, dejarla en manos del zombie o condenarla a la vida eterna... La elección era complicada, más teniendo en cuenta el poco tiempo de reacción del que disponía... El debate interno de su persona era desmesurado en aquel instante... El conflicto moral desbordante...

Mientras tanto, Lola Cayuela continuaba retorciéndose en su lecho, envuelta en aquella pesadilla dantesca que le otorgaba la vinculación con el vampiro, viendo en su mente a través de los ojos del nosferatu...

Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, el mito... El ser con el conflicto más difícil de resolver en tan poco tiempo, observaba los torpes movimientos del zombie...

Inma Solo, fue acercándose lentamente, con aquella torpeza que le brindaba su condición de muerto viviente, a esa víctima desprotegida, vulnerable... Aquel ser acababa de perder el conocimiento, debido a la pérdida de sangre resultado del ataque del vampiro, convirtiéndola en la presa más sencilla de la no muerte del zombie... Inma se dejó caer de rodillas junto a Esther, observandola fijamente mientras movía lateralmente, de forma repetitiva, su putrefacta cabeza, al tiempo que observaba la belleza natural de la dama... Poco a poco fue acercándose a su rostro, olfateando como si de un animal salvaje se tratase, aquello de lo que estaba a punto de alimentarse... Sus instintos más bajos se dispararon, dejándose llevar por ellos, avalanzandose sobre el cráneo de Esther, al tiempo que lanzaba bocados al aire, vencida por el ansia de alimentarse de aquel jugoso cerebro... Apenas dos centímetros, uno, medio, escasos dos milímetros separaban los dientes del zombie de Esther... Sus labios llegaban a rozar ya el cráneo de la víctima...

Lola temblaba convulsivamente, mientras vivía en primera persona aquello que Vlad estaba observando, sin tomar cartas en el asunto...

Conchy Sánchez Martinez, Adela, no daba crédito a sus ojos... Parecía ser, al menos así todo lo indicaba, que dentro de Vlad, en lo más profundo de su corazón, el mal se había abierto paso, dominando su ser... Dejando que el zombie se alimentase de Esther dejaría paso, sin vuelta atrás, al monstruo que albergaba en su interior...

De pronto, como salido de la nada, algo alejó, de un fuerte y violento golpe, al zombie de Esther, lanzándole por los aires a varios metros de distancia... Inma cayó contra el húmedo y frío suelo, haciendo resonar el repliqueo de sus huesos por las calles del cabañal... Algo o alguien acababa de salvar a Esther de la maldición del muerto viviente, dejándola en brazos de la no menos maldita vida eterna... JCV

#35

CAPÍTULO 35

Esther Lopez Donet se elevó en el aire como por arte de mágica, alejándose rápidamente de Inma Solo, la zombie que aterrorizaba las calles del cabañal... Una espesa niebla envolvía el cuerpo de la dama mientras se elevaba en el cielo estrellado de la noche del cabañal, desapareciendo en el horizonte, oculta por la oscuridad...

Lola Cayuela dejó de tener aquellas visiones que estaban atormentando su espíritu mortal, cayendo en brazos de morfeo, encontrando así el descanso que tanto necesitaba, después de una noche de fuertes emociones...

Adela continuaba en la parte más alta del tejado del viejo mercado del cabañal, disfrutando del espectáculo del que estaba siendo testigo, desde aquel lugar tan privilegiado... Desde allí podía ver a él zombie, completamente desconcertado, buscando a la víctima, a la presa que había tenido a su alcance, de la que estaba segura que iba a alimentarse, pero que, como por arte de magia, había desaparecido de su alcance sin dejar rastro... Todo aquello, sin dejar de pegar bocados al aire, como con la esperanza de poder hincar el diente a aquella dama, de la que casi se podría decir que había alcanzado a saborear el aroma de su piel...

Mientras tanto, desde el anonimato nocturno, un grupo de humanos, ajenos a aquello que estaba ocurriendo a escasos metros de donde se encontraban, intercambiaban impresiones de aquello que estaba ocurriendo en las calles del barrio marinero del cabañal...
Se trataba de aquellas personas que, de un modo u otro, habían sido testigos, en mayor o menor medida, de aquello que estaba sucediendo en las frías noches de invierno del barrio... Desi Runner, Lorena Perez Sanz, Isa Belin, Amparo Dolores Llovet Mon, Rafi Gomez Roldan, Rosa Agullo Palao, Marimar Solis, Angeles Romero Rodriguez... Un gran grupo de vecinos del cabañal que habían estado en contacto con aquellos seres del inframundo, acompañados de otros preocupados por aquello que les habían contado en primera persona... Rafa Camacho, Toni Jara, Mario Ventura Martinez, Iván Ventura Martínez, Vicente Visiedo Sentana y Enrique Diaz Naranjo unían fuerzas en el apoyo a aquellos amigos en los momentos más traumaticos de sus vidas, con el fin de luchar contra aquellos seres de la noche, salidos desde el mismísimo infierno...

La bruma que envolvía a Esther en su huida, pronto tuvo nombre... Vlad, el vampiro del cabañal, le leyenda viva, el mito, había salvado a la que fuese su víctima de las garras del zombie, arrojandola al precipicio de la vida eterna... En el fondo de su corazón, luchando contra aquel ser vampirico que trataba día a día de apoderarse de su ser por completo, albergaba todavía una parte humana... JCV

#36

CAPÍTULO 36

Vlad, el vampiro del cabañal llevaba en volandas a Esther, recientemente rescatada de los mismísimos brazos de la muerte, literalmente arrancada del otro lado, en dirección a su escondite, su refugio, lugar que tan solo él y otro ser conocían, las inmediaciones de la Iglesia del Rosario... El anonimato se lo otorgaba la espesa bruma que los envolvía en su fugaz vuelo nocturno, cruzando los cielos del barrio del cabañal...

Mientras tanto, Inma Solo permanecía en la avenida del mediterráneo, buscando todavía a aquella víctima a la que había estado apunto de devorar el cerebro y que, de forma inexplicable para ella, se había esfumado, se había escapado de su alcance, cual agua corriente entre los dedos...
De pronto, apareció alguien más en aquel lugar, instantes antes de que Conchy Sánchez Martínez, Adela hiciese su particular mutis por el foro...
Aquella víctima, aquella presa en potencia, muy posiblemente, no correría la misma suerte que Esther Lopez Donet...

Al mismo tiempo, aquel peculiar grupo de resistencia que se había formado planeaban ocultas estrategias contra aquellos seres que, sin saber como, habían invadido las calles del barrio, causando el más absoluto caos, el mayor de los espectáculos dantescos imaginables... Planes de venganza tomaban forma en la fría y oscura noche.

Vlad llegó hasta la torre del campanario de la Iglesia del Rosario, depositando a Esther en aquel lugar, sin saber demasiado bien que hacer con ella...

El zombie, está vez mucho más rápido en sus movimientos sin motivo aparente, se abalanzó sobre aquel viandante que tuvo la mala suerte de encontrarse en el lugar equivocado en el momento equivocado. Arrojandolo contra el suelo, se apresuró en inmovilizarlo con brazos y piernas... Parecía querer asegurarse de no volver a perder a su presa... Necesitaba alimentarse con urgencia... Lanzando bocados al aire, como hiciera con el anterior aunque fallido ataque, fue acercándose poco a poco a la cabeza de aquel joven, Jose Julio Quilis, quien aturdido por la caída y paralizado por la situación, poco o nada pudo hacer para evitar lo inevitable... En aquella ocasión no había cerca vampiro alguno que le salvarse... Irremediablemente, el zombie, llegó con aquel avance a mordiscos, hasta el cráneo de José... Con el primer bocado un matojo de pelo humano se desprendió del cráneo del joven, dejando al descubierto la piel que recubria su cabeza, protegiendo aquel apetitoso cerebro humano...

Adela llegó hasta la plaza del rosario, dirigiéndose directamente hasta Esther, arrastrándola en su vuelo, llevándosela con ella ante la atónita mirada y la impasibidad de Vlad, para quien aquella acción fue casi más un alivio que una perturbación... La nueva futura vampira pasó así a manos de la vampiro original...

El zombie continuó con su ataque... Un segundo y violento mordisco levantó la tapa de los sesos de José, resbalando una cantidad importante de sangre por el rostro de la víctima, dejando al descubierto el alimento de Inma Solo... Una vez descorchada la botella de champagne, el resto fue coser y cantar... Ansiosamente el zombie comenzó a deborar el cerebro alojado dentro de aquel cráneo que tan sencillamente acababa de abrir, alimentándose por fin... De aquel modo, el virus zombie comenzaba a expandirse de forma irremediablemente... JCV

#37

CAPÍTULO 37

Amparo Garcia Biol se encontraba aquella madrugada trabajando en el servicio de urgencias del hospital La Fe, en Valencia capital... Era la madrugada de una larga noche de guardia en aquel comprometido trabajo... Las sirenas de una ambulancia del SAMU que se desplazaba a gran velocidad se escuchaban acercarse... Todo parecía indicar que el final de la guardia no iba a ser tranquilo, como tampoco lo había sido el resto de la misma...

Mientras tanto, Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, se dirigía a su refugio, en aquel viejo, polvoriento y oscuro almacén, donde se esconderia un día más del mundanal ruido, del ir y venir del mundo de los vivos, de aquel silencioso enemigo llamado sol, dándole vueltas aún a lo sucedido...

Inma Solo, quien por fin había comido aquella noche, buscaba el mismo objetivo que el nosferatu, aunque con diferente destino... En su caso, el mítico Casinet, lugar de encuentro de los vecinos del barrio, durante tantos y tantos años, servía de escondite a aquel putrefacto muerto viviente... El lugar, lleno de vida y explendor años atrás, se encontraba en desuso desde hacía varios, en un estado de semiabanadono, lo cual le brindaba un refugio tranquilo a aquel ser infernal...

Conchy Sánchez Martinez, Adela, portaba consigo a Esther Lopez Donet, hasta que llegaron a la pedania de la punta, donde se refugiaron del enemigo común entre la vampira original y Vlad, amen de que, en breves días, también lo sería de Esther.. El castigo, la maldición de la vida eterna le esperaba a la vuelta de la esquina, mientras yacía inconsciente en brazos de Adela, aun por determinar si amiga, enemiga o imparcial... Lo cierto era que de momento la había arrancado literalmente de los brazos de Vlad, para llevarla con ella... Sus intenciones estaban por ver...

Al mismo tiempo, el grupo de resistencia, Rafa Camacho, Mario Ventura Martinez, Iván Ventura Martínez, Enrique Diaz Naranjo, Vicente Visiedo Sentana, Desi Runner, Lorena Perez Sanz, Rafi Gomez Roldan, Isa Belin, Amparo Dolores Llovet Mon, Rosa Agullo Palao, Marimar Solis y Angeles Romero Rodriguez seguían reunidos en casa del primero, y su esposa Desi, tratando de proyectar luz sobre aquello que había ocurrido, o mejor dicho, que estaba ocurriendo, en el barrio del cabañal... Angeles, por su parte, se mostraba un tanto intranquila por la tardanza de su esposo, Jose Julio Quilis, quien hacía rato que indicase dirigirse hacia la reunión, y aún no había aparecido... Aun más, no contestaba a las llamadas que unos y otros le habían estado haciendo... Un fuego interno le decía que algo no estaba bien, mientras un escalofrío recorría su nuca...
Escondidos en la oscuridad del pasillo, Rafa Camacho Martínez y Alejandra Camacho Martinez, hermanos entre sí e hijos de Rafa y Desi, trataban de enterarse de los motivos de aquella extraña reunión que estaba teniendo lugar en el salón de su casa, y que tanto revuelo y misterio había estado levantando los días anteriores...

Aquella ambulancia por fin llegaba hasta La Fe, justo cuando Amparo salía ya a la puerta del edificio a recibir la urgencia que les llegaba con tanta premura, en aquella hora intempestiva que casi rozaba con el final de la guardia...
Se trataba de un hombre de mediana edad, que parecía haber sido atacado por algún tipo de animal sin identificar, aunque dado el alcance de las lesiones provocadas en su cráneo, estaba claro que se trataba de un perro o algo parecido, pero de grandes dimensiones y feroces, además de poderosas fauces... El varón se encontraba inconsciente, más cercano a la muerte que a la vida... Rápidamente lo llevaron a través de un largo pasillo, en dirección al quirofano de guardia... En su camino, se cruzaron con Isabel Navarro y Maria Angeles Navarro Vidal, hermanas ambas, esperando en las puertas de observación a recibir noticias del estado de un familiar, que no pudieron evitar ser testigos oculares del alcance de las lesiones craneales de aquel individuo...

Pocos minutos después de entrar en el quirofano, el médico de guardia certificaba la muerte del individuo, remitiendolo a la mayor brevedad posible a la morgue del hospital... Motivo de la muerte, ataque de algún tipo de animal, supuestamente salvaje, dado el alcance de las heridas provocadas por el mismo, con resultado de muerte...
Acto seguido tratarían de localizar a los familiares del hombre para darles la mala noticia...

Amparo marcaba el número telefónico de contacto que constaba en el historial de José, supuestamente el móvil de su esposa, Angeles...

En aquel instante, un estridente sonido comenzó a resonar en la madrugada barrio del cabañal, proviniente del teléfono móvil de Angeles quien, tras hurgar en el interior de su bolso, consiguió localizarlo.. Se trataba de un número largo, supuestamente de alguna extensión...

Angeles descolgó el teléfono y se llevo el auricular al oído... Una voz femenina le hablaba desde el otro lado, al tiempo que el semblante del rostro de la dama cambiaba progresivamente a medida que avanzaba la conversación... Las cuencas de sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, que no tardaron en resbalar por sus mejillas mientras, entre balbuceos nerviosos, trataba de contener el llanto de un corazón desgarrado, llanto que explotó violentamente en el mismo instante en que finalizó la conversación, coincidiendo con la desintegración del celular, tras ser lanzado con fuerza contra suelo, como resultado de la unión de rabia e inpotencia, por la reciente viuda... Jose había muerto...

El horror llenaba, una vez más, el barrio marinero del cabañal...JCV

#38

Isabel Navarro y Maria Angeles Navarro Vidal recibían las mejores noticias posibles en aquel instante... Todo se había quedado en un susto, pero no había sido nada... En breves instantes les darían el alta hospitalaria y todos para casa...

Mientras tanto, Jose Julio Quilis, o mejor dicho su cuerpo, llegaba a la morgue, empujado por Amparo, tras atravesar un auténtico laberinto de pasillos subterráneos, iluminados a media luz... Siempre le había impresionado atravesar aquella parte del hospital, lúgubre, silencioso, poco iluminado... Y al final del pasillo, tras pasar ante un sin fin de puertas de almacenes de materiales varios, la morgue, con todo lo que significa aquello para la mente humana...

Rosario Rodriguez Camacho, llegaba al hospital en aquel instante, justo cuando Amparo Garcia Biol cerraba la puerta de la nevera que albergaria el cuerpo de José, hasta después de la necesaria autopsia y el posterior sepelio...

Rafa Camacho y Alejandra Camacho Martinez decidieron acostarse juntos aquella noche, después de escuchar todo aquello que el grupo de resistencia estuvieron hablando en el salón familiar, y más con el remate final de la reunión, la llamada del hospital con la mala noticia, creyeron que se sentirían mejor, más tranquilos, compartiendo catre, sintiendo el uno la presencia del otro y viceversa...

El astro rey comenzaba a asomar por el horizonte, dejando atrás aquella caótica noche... Vlad, el vampiro del cabañal, Adela y la futura vampiro, Esther Lopez Donet, se encontraban ya completamente agazapados en sus particulares refugios, ocultándose de la luz solar y de miradas indiscretas...

Amparo se entretuvo recogiendo algunos enseres, productos varios, del almacén anexo a la morgue... Realmente aquello no debía hacerse así, pero dado que el final de su turno se acercaba, decidió utilizar la camilla en la que llevase el cuerpo sin vida de José hasta aquel tenebroso lugar, para transportar todo aquello que necesitaba para reponer en los box de urgencias, antes de acabar su turno... Dada la hora que se había hecho, saltarse por aquella vez el protocolo le serviría para poder salir, más o menos, a su hora...
Mientras iba depositando objetos varios sobre la susodicha camilla, escucho un leve golpe en la habitación de al lado... Hubiese jurado que aquel sonido provenía de la morgue... Antes de tener el menor tiempo de reacción, volvió a escuchar aquel sonido metálico, aunque en esa ocasión más fuerte, más violento... Un tercer golpe, mucho más fuerte y seco, hizo que Amparo, mezcla de curiosidad, terror y deber, se desplazarse, aunque lentamente, muy lentamente, hasta la morgue...
Su rostro palidecio rápidamente, su pulso se aceleró al igual que su respiración... Un sudor frío comenzó a recorrer, en un primer lugar su frente, para poco a poco hacer lo propio en todo su ser... La nevera que alberga se el cuerpo de José instantes antes, en la que ella misma lo introdujo, se encontraba abierta de par en par, y o que era peor, no había el menor rastro de aquel cuerpo sin vida... JCV

#39

CAPÍTULO 39

Amparo Garcia Biol permanecía inmóvil, completamente paralizada, plantada cuál arbol ante aquella nevera que debería contener el cuerpo sin vida de Jose Julio Quilis, pero que sin motivo aparente, sin explicación lógica, se encontraba abierta, la puerta destrozada, colgando de medio lado y... Vacía.

Al mismo tiempo, la reunión del frente de resistencia decidió, dada la situación, posponer la reunión para otro día, ya que las circunstancias complicaban continuar con la misma... Rosario Rodriguez Camacho debía acudir, a la mayor brevedad posible, al hospital la Fe, a llevar a cabo una de las acciones más duras de su vida, posiblemente la más dura... Reconocer el cuerpo sin vida del que desde hacía años compartiese su vida con ella, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte los separase.... En fin, aquel fatídico final parecía haber llegado en aquel instante... Toni Jara, educado señor donde los hubiese, de los de la antigua usanza, se empeñó en llevarla al hospital en su automóvil... Cómo siempre, un auténtico caballero...

Amparo escucho un leve sonido tras ella, seguido de un correteo torpe, aunque relativamente rápido... Se apresuró en dirigir su mirada hacia el foco de aquel sonido, con el corazón encogido en un puño... La respiración contenida, el alma en vilo... Deseosa de no alcanzar a ver lo que, muy a su pesar, sus ojos vieron y su mente registró, gravando a fuego aquella visión en la retina de sus ojos, para el resto de sus vidas...
El desnudo cuerpo de aquel individuo que ella misma introdujo en la nevera minutos antes, y que por lógica debería permanecer allí, salió corriendo despavorido, todo lo rápido que su nueva circunstancia le permitiese, de aquel lugar... El virus zombie se había apoderado de aquel cuerpo inerte, sin vida... Un nuevo muerto viviente andaba suelto por Valencia...

Mientras tanto, Conchy Sánchez Martinez, Adela, se encontraba en su refugio de la punta, observando la leve transformación de Esther Lopez Donet en vampiro... La creación de su creación... Cierto halo de admiración se reflejaba en sus muertos ojos, en su mirada sin vida...

Vlad, el vampiro del cabañal, ajeno a lo que estaba ocurriendo con el virus zombie, descansaba oculto en aquel oscuro almacén...

Isabel Navarro y Maria Angeles Navarro Vidal observaron acercarse a un ser, desnudo, con andar torpe... La carne de aquel cuerpo sin vida comenzaba a pudrirse, como resultado de la muerte, de la infectacion del virus zombie... Aque ser avanzaba lenta y torpemente hacia el lugar donde las hermanas esperaban el alta médica de su familiar... El esperpento salido del mismísimo infierno, fruto de la maldad, las tinieblas y las sombras cada vez se encontraba más cerca, más cerca, más cerca... De pronto, una reacción violenta aconteció en la mirada del muerto viviente, en el mismo momento en que fue consciente de la presencia de las hermanas...

En aquel instante llegaban Rosario y Toni al hospital la Fe, ajenos completamente al terror que, poco a poco, comenzaba a extenderse en el interior del hospital... Mucho menos, que el responsable de aquella situación dantesca era, ni más ni menos, que aquel cuerpo sin vida que, entre lágrimas, Rosario se disponía a reconocer, José, su fallecido esposo...

Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, se despertó del comienzo de su letargo... Con el todavía reciente amanecer su cuerpo había caído en la inactividad lógica de su condición vampirica... Su sexto sentido se había disparado... Algo malo estaba ocurriendo, algo que de un modo u otro le afectaría...

Lola Cayuela comenzó a tener de nuevo aquellas visiones que le atormentasen desde la visita del nosferatu en su domicilio... Aquel día que no consiguió entrar a alimentarse de su cálida sangre, pero que se creo un vinculo mental entre ellos... Sus ojos veía un lugar oscuro, lúgubre, polvoriento... El almacén donde Vlad se ocultaba durante el día, esperando la caída del ocaso... El desasosiego que invadía la mente del vampiro, se hacia presente en el alma de Lola... La unión mental de ambos, poco a poco, se hacía más palpable... Lentamente, pero cada vez con mayor intensidad, aquella unión crecía exponencialmente...

José, el nuevo zombie, se quedó plantado ante la atónita mirada de las hermanas... Isabel y Maria Angel observaban aquel inmundo ser, paralizadas por el horror y el desconcierto... JCV

#40

CAPÍTULO 40

Frente a las dos hermanas, Isabel Navarro y Maria Angeles Navarro Vidal, Jose Julio Quilis, el zombie vuelto del mundo de los muertos, observaba con curiosidad aquel par de espantadas, de paralizadas damiselas invadidas por el horror, por el desconcierto...
El zombie, parado ante ellas, parecía no saber demasiado bien que debía hacer, como debía actuar... La finalidad de aquella atracción extraña hacia aquellas mujeres que lo observaban fijamente, temblorosas por el espanto de la visión de aquel cuerpo putrefacto parado ante ellas...
En cierto modo era lógico... El muerto viviente no debía ser conciente de su nueva condición, y mucho menos de lo que ella suponía, de lo que ella requería... Por otro lado, tampoco debería saber que poco antes era poco menos que un cadáver, un cuerpo inerte, sin vida, esperando a ser reconocido por sus seres queridos... Mucho menos, aplacar aquella desazón, aquel desasosiego interno, aquel fuero, devorando cerebros humanos, algo que hasta aquella noche él mismo era y que, muy posiblemente, no era consciente de haber dejado de serlo... El desconcierto era mutuo, en aquel instante de incertidumbre, por un lado un muerto viviente que no debía saber que lo era, por otro dos asustadizas hermanas paralizadas ante aquella horrenda visión...

Conchy Sánchez Martinez, Adela, se dejaba llevar en brazos de morfeo, asegurándose antes de encerrar bien a la creación de su creación, a Esther Lopez Donet, a buen recaudo, para poder llevar a cabo su tan ansiado como necesario descanso...

Rosario Rodriguez Camacho y Toni Jara llegaban en aquel instante a las puertas del servicio de urgencias del hospital la Fe... Se dirigieron rápidamente al servicio de admisión... En concreto fue Toni el que expuso el motivo de la presencia de ambos en el recinto, puesto que las lágrimas, el llanto desconsolado que invadía el cuerpo de Rosario, impedía que de sus temblorosos labios saliesen poco más que inteligibles balbuceos...
La "amable" recepcionista les indicó, no con demasiada mano izquierda ni empatia, que esperasen en la sala de espera a que alguien les llamase para llevar a cabo el reconocimiento del cadáver... Dicho esto, apartó su mirada de ellos, desentendiendose por completo, y centrándose en la pantalla de ordenador que tenia ante ella... Toni y Rosario, se quedaron allí mismo, haciendo caso omiso de las indicaciones de la simpática y sensible recepcionista, teniendo en cuenta la nula empatia mostrada por el caso.

Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, el mito, continuaba con aquella extraña sensación, aquel sexto sentido que había interrumpido su descanso diurno, al tiempo que Lola Cayuela tenía conexión directa con la visión de aquel nosferatu, perturbado su tardío sueño...
Irene Kyriakí entraba en aquel instante en la habitación, para despertar a su querida madre, cuando fue testigo ocular del estado hipnótico que sufría Lola... Trató encarecidamente de despertarla, de arrancar a su madre de aquella estrada posesión, pero muy a su pesar no fue capaz de hacerlo... El continuado intento de despertar a su madre fue completamente en vano...

Por fin, pasados algunos minutos, alguien se dirigió a Rosario, indicándole que le siguieran para poder identificar el cuerpo sin vida, del que presumiblemente debía ser su amado, y desgraciadamente fallecido cónyuge... JCV

#41

CAPÍTULO 41

Rosario Rodriguez Camacho y Toni Jara siguieron a aquella persona que viniese a buscarlos... Al girar una esquina de aquel truculento pasillo, se encontraron con Isabel Navarro y Maria Angeles Navarro Vidal plantadas en medio del mismo, paralizadas... En un primer lugar ninguno de los tres fueron conscientes , por la falta de visibilidad, del motivo de aquella situación... Fue tras esquivar, a duras penas, a las hermanas, cuando la persona que guiaba a Rosario y Toni pudo observar a aquel ser, que horas antes era Jose Julio Quilis... La hasta entonces esposa del mismo, y su caballeresco acompañante, todavía no alcanzaban a tener aquella dantesca visión, cuando la aterrada celadora se encargó de invadir el hospital de un amargo grito lleno de horror... Toni la hizo a un lado, y consiguió ver el motivo de aquella reacción... El varón en cuestión no conocía a José en persona, por lo que no pudo relacionarlo con Rosario...

Vlad, el vampiro del cabañal, seguía despierto, pese a que el sol comenzaba a alzarse ya en lo más alto del cielo... Aquel sexto sentido le indicaba, cada vez más, que algo no marchaba bien... Aunque no alcanzaba a saber de que se trataba...

Lola Cayuela, acomodada en aquellos instantes entre los brazos de Irene Kyriakí, continuaba con aquellas extrañas visiones de algo que parecía ser un oscuro y polvoriento almacén...

Por su lado, Inma Solo, daba vueltas sin control dentro del antiguo casinet, víctima de la ausencia de sueño y descanso de su condición zombie... Motivo por el cual, sumado a la falta de vida de su cuerpo, la putrefacción del mismo era descomunal...

Rosario se hizo a un lado, con el fin de visualizar aquello que tenía espantados a las cuatro personas, a parte de ella, allí presentes... Sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas, mezcladas con ira, desesperación, incomprensión, desconcierto... Ante ella, desnudo, con comienzos de putrefacción en su cuerpo, se encontraba el cuerpo sin vida, e inexplicablemente en movimiento, de aquella persona con la que llevaba compartiendo la mitad de su vida, unida ante Dios tras el religioso, si quiero... José, su pareja, su amante, su cómplice, su compañero, su amigo, dirigió la mirada hacia ella y, con movimientos extremadamente lentos, obviando la presencia de Isabel, Maria Angeles y la celadora, encaminó sus pasos en dirección a la que fuese su adorada esposa...
Poco a poco, con aquellos torpes y desacompasados pasos, llegó hasta su amada cónyuge , cuyo amargo llanto se convirtió en un simple sollozo...
Una vez frente a Rosario, comenzó a observarla, mientras era víctima de violentos e involuntarios espasmos craneales... Cómo si de un animal salvaje se tratase, empezó a olisquear entrecortadamente a su pareja...
Rosario estaba paralizada, inmóvil, sin saber que hacer ni que decir ante aquella situación...
El rostro de José cambió de repente, mostrándose en aquel instante enfurecido... Sus dientes comenzaron a golpearse violentamente entre sí, como resultado de los bocados que el recientemente infectado por el virus zombie, lanzaba a escasos centímetros del rostro de Rosario...
De pronto, un fuerte estruendo resonó en toda la instancia, provocando la despavorida huida de aquel muerto viviente...
Todos dirigieron al unísono la mirada hacia aquel ensordecedor sonido, para poder observar a Vanesa Orduña Civera, recién llegada desde Alemania, encañonando una potente arma, 9 milímetros paravelium, aun humeante, recién disparada contra el techo del hospital, con la clara intención de espantar a aquel ser vuelto de entre los muertos, desde el mismísimo infierno...
Un nuevo zombie andaba suelto por la ciudad... Una nueva y enigmática cazadora entraba en juego... JCV

#42

CAPÍTULO 42

Angeles Romero Rodriguez se quedó paralizada, inmóvil... En estado de sock... Jose Julio Quilis, o mejor dicho, el zombie en el que se había convertido, acababa de salir huyendo por el disparo de advertencia ensordecedor de Vanesa Orduña Cierra, que todavía parecía resonar por los pasillos del hospital... A pesar de que el peligro parecía haber pasado, al menos por el momento, la visión de aquel ser con la apariencia de su supuestamente fallecido esposo, cuyo cuerpo se disponía a reconocer, había sido más impactante que el hecho de afrontar el amargo trago de dar nombre a un cuerpo sin vida, más cuando se trataba de su compañero en el tortuoso camino de la vida...

Los allí presentes se apresuraron a arropar a la viuda, al tiempo que, alertados por el disparo, los cuerpos de seguridad del hospital se personasen en aquel lugar... Al mismo tiempo, la misteriosa salvadora de la situación, aquella que apareciese de la nada, del mismo modo que hiciese su puesta en escena, llevó a cabo su singular mutis por el foro.

El día había llegado ya por aquel entonces a su máximo esplendor, brillando el astro rey en lo más alto del cielo... Pese a encontrarse en pleno invierno, la calidez solar se dejaba notar por las gentes del lugar... Calidez que tanto Vlad, el vampiro del cabañal, como Adela se encargaban de evitar en sendos refugios, al tiempo que la damisela se encargase de proteger del mismo a la creación de su creación, Esther Lopez Donet...

El resto del día, los testigos oculares de aquella aberración, de aquel zombie que hasta horas antes fuese José, lo pasaron entre interrogatorios policiales y apoyo psicológico por algo que hicieron llamar algo así como extres post-traumatico colectivo... Era difícil saber que era más complicado, asimilar el echo de la transformación de el que fuera el esposo, el compañero de Angeles en aquella criatura, explicar aquello a los cuerpos de seguridad del estado, o salir de aquello sin parecer un auténtico chiflado...

De nuevo, la noche caía sobre las calles del cabañal... Una vez más, cada calle, cada plaza, cada recodo, de aquel humilde barrio marinero, se llenaban de oscuridad, tinieblas y caprichosas sombras...
Una vez más, los habitantes de aquellas calles, poco a poco, se iban rindiendo al sueño, dejando caer sus cuerpos en brazos de Morfeo...
Una vez más, las calles del cabañal quedaban prácticamente desiertas...
Una vez más, las criaturas de la noche, poco a poco, iban tomando dichas calles...
Una vez más, cubierto por la niebla, por las tinieblas, Vlad, el vampiro del cabañal, se encaramaba a lo más alto del campanario de la iglesia del Rosario...
Una vez más, con Conchy Sánchez Martinez, Adela, salía de su refugio en la pedania de la punta...
Una vez más, Inma Solo, en esta ocasión con su nuevo aliado, José, quien tras su huida acudiese a reunirse con aquella que lo convirtiera, abandonaban la intimidad que les proporcionaba el antiguo casinet, para salir en busca de cerebros humanos de los que alimentarse, expandiendo con ello el virus zombie... Creando nuevos muertos vivientes...

Mientras tanto, Esther, comenzaba ya una transformación de humana a vampiro, sin posibilidad de marcha atrás...

Lola Cayuela, envuelta en aquel alo mezcla de locura y pesadilla, volvía a tener línea directa con la visión de Vlad, la leyenda viva, el mito.... El vampiro del cabañal... JCV

#43

CAPÍTULO 43

Vlad, el vampiro del cabañal. Se encontraba en la parte más alta del campanario de la Iglesia de Rosario, un tanto pensativo... Últimamente estaban ocurriendo demasiadas cosas a su alrededor... De un tiempo a esta parte, la zona de confort de su refugio y el barrio marinero del cabañal, calles que recorría cada noche, en busca de una víctima con la que apagar su sed de sangre, ya no era tan segura como lo hubiese sido durante los siglos anteriores... Demasiadas nuevas criaturas se movían, al igual que el, bajo el anonimato de la oscuridad y las sombras...

Conchy Sánchez Martinez, Adela, también se encontraba pensativa...
Encontrándose en un rincón oscuro, junto al tronco de un frondoso árbol que adornaba, junto con otros, la plaza de la Iglesia de Santa Maria del Mar, cercano a la espectacular fuente que presidiese dicha plaza... La noche y la vegetación del lugar le proporcionaban el escondite perfecto para, con paciencia, esperar a una posible víctima en potencia... Su mirada perdida en la inmensidad, en el infinito, sin mirar a ningún punto en concreto, mientras su mente era un hervidero de pensamientos y recuerdos....

Adela se encontraba enseñándole una propiedad en la pedania de la punta, con la escusa de su posible venta, a Vladimir Dracul, quien acudiese allí, un poco por la jugosa transacción, otro poco arrastrado por las armas de mujer de aquella atractiva dama, cuyo movimiento de cadera hubiese vuelto loco al mismísimo Jesucristo...
El baile lleno de sensualidad de Adela rozaba los límites de lo posible... Ningún hombre hubiese podido resistirse a aquellos encantos naturales, a aquella mirada provocativa, a aquel contoneo sexual, a aquella insinuación continuada pero contenida, un toma y daca capaz de enloquecer al más cuerdo de los humanos...
Adela había elegido a Vladimir como su compañero en la vida eterna, cansada de sufrir la soledad de la inmortalidad... El único problema residía en que el que poco después sería conocido como Vlad, el vampiro del cabañal, no estaría agradecido por la mezcla de don y maldición que aquello significaba, sino que tendría un rencor eterno hacia aquella vampira... En realidad, una mezcla explosiva de amor-odio, ya que nunca conseguiría apartar aquella conjuncion de sensualidad desmedida de su mente...
Adela rodeo con sus brazos a Vladimir, mientras recorría con sus labios cada milímetro de la piel de su cuello, lugar donde no tardaría en clavar sus afilados colmillos, alimentándose de su sangre y dotándole de la vida eterna, creando así al compañero que ella tanto ansiaba, pero que al remate, nunca lo sería...

Mientras Adela continuaba sumergida en sus recuerdos, las calles del cabañal se convertían en una macabra reunión de seres venidos del mismísimo infierno... Jose Julio Quilis e Inma Solo salían por primera vez, desde que la condición zombie les uniese, a recorrer la calles en busca de humanos de los que alimentarse, y continiar expandiendo el virus zombie...

Al mismo tiempo, Vlad, el vampiro del cabañal, había localizado a una posible víctima, cruzando por la plaza de la Iglesia del Rosario... El sabor metálico de la sangre de aquel cuerpo no tardaría en ser saboreada por Vladimir Dracul, más conocido como la leyenda viva, el mito, Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

#44

CAPÍTULO 44

Vlad, el vampiro del cabañal, acababa de localizar a una posible víctima... Pronto la espesa, cálida, rojiza y metálica sangre que corría por sus venas serviría de alimento para el nosferatu...

Mientras tanto, Inma Solo y Jose Julio Quilis, infectados ambos por el fatídico virus zombie, recorrían con su característico andar, sus torpes movimientos, sus gemidos ahogados, las calles del mítico barrio marinero... Ambos se movían de forma cercana el uno del otro, aunque con la misma actitud que si lo hicieran en solitario... En ningún momento cruzaban entre ellos alguna mirada, algún gesto, algún roce... Mucho menos palabra alguna, ya que su condición de muerto viviente les impedía llevar a cabo aquel sencillo acto... Tan sólo se movían por instinto, en busca de cerebros humanos de los que alimentarse...
Poco a poco, recorrían torpemente aquellas calles que, en ambos casos, tantas y tantas veces lo hiciesen, aunque bajo la condición humana...

Lola Cayuela seguía sufriendo aquellas visiones, aquella alucinaciones.... En sus sueños, envuelta entre gemidos de terror y sudor frío, observaba en vivo y en directo todo aquello que pasaba por las retinas del que apunto estuvo de alimentarse de ella, el no muerto, la leyenda viva, el mito, Vlad, el vampiro del cabañal...

El vampiro se deslizó lentamente por las paredes que conformaban la torre del campanario de la Iglesia del Rosario... Su posible presa se encontraba allí mismo, a escasos metros de donde Vlad se encontraba... Desde su posición alcanzaba a escuchar los latidos de su corazón, su respiración... Incluso el sonido de su sangre, esa de la que pronto se alimentaria, corriendo por sus venas...
La desafortunada presa del vampiro, se encontraba con medio cuerpo en el interior de la parte delantera de su automóvil, con el que hubiese llegado hasta allí... Algún problema mecánico le había obligado, supuestamente, a parar en la plaza de la iglesia, y parecía tratar de solucionar el motivo de la avería...
Avería sumamente desafortunada... Avería que, muy posiblemente, casi con total seguridad, le iba a costar la vida...

Adela, Conchy Sánchez Martinez, continuaba agazapada entre los arbustos que rodeaban aquel frondoso árbol, aprovechándose de todo aquel conjunto para conseguir el refugio y anonimato que necesitaba... Continuaba inmersa en aquellos recuerdos, de un par de siglos de antigüedad, cuando de pronto vio aparecer por allí, con la mirada perdida, visiblemente desorientada, a Esther Lopez Donet... De algún modo había conseguido escaparse de aquella especie de encarcelamiento que Adela le impusiera... De un lado por protegerla, por otro de aislarla hasta que la transformación estuviese completada, cosa que por el escaso tiempo transcurrido no podía haber sucedido... Esther, en aquel momento a medio camino entre humana y vampiro, andaba suelta, sin explicación alguna, por las calles del cabañal, para llevar al límite la variedad de las criaturas nocturnas... ¿Que más sorpresas guardaba el barrio marinero de Vlad, el vampiro del cabañal?... JCV

#45

Esther Lopez Donet andaba perdida, aturdida, desorientada, bajo el cielo estrellado del barrio marinero del cabañal, bajo la atenta mirada de Conchy Sánchez Martinez, Adela, la vampira original... Pendiente de la creación de su creación, a medio camino entre humana y no muerta... En medio de aquella siempre traumatica transformación...

Mientras tanto Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, el mito, se acercaba súbitamente a aquella víctima en potencia, envuelto entre la bruma, las tinieblas y la oscuridad de la noche invernal... El distraído conductor inmerso en la reparación del automóvil que portase, se encontraba completamente ajeno a lo que sucediese a su alrededor... La muerte oscilaba sobre su cabeza, cual péndulo movido por el viento, mientras manipulaba el motor de su medio de locomoción, que por motivos del caprichoso destino, había querido dejar de funcionar en aquel concreto lugar, poniendo su vida en manos del sangriento vampiro...

Inma Solo y Jose Julio Quilis llegaban por aquel entonces a las inmediaciones de la plaza de la Iglesia de Santa Maria del Mar, guiados por su olfato, en busca de carne humana que devorar, de jugoso y tierno cerebro que saborear... En definitiva, de cuerpos humanos de los que alimentarse e, inconscientemente, continuar propagando el virus zombie...

Esther continuaba pérdida en aquel emplazamiento, cuando los dos zombies vieron a la que reconocieron, más que como una posible víctima, como... ¡Comida!

Lola Cayuela, se encontraba inmersa en aquellas visiones, observando de primera mano el acercamiento de Vlad, el vampiro del cabañal, a su víctima, con la impotencia que aquello suponía... Estaba segura, dentro de la inconsciencia consciente de sus pesadillas visionarias, que aquel inocente conductor pronto pasaría a ser poco más que un insignificante recuerdo dentro del mundo de los vivos, cruzando al otro lado, al más allá, al mundo de los muertos, de la mano del nosferaru, sirviendole de alimento su calidad, espesa y metálica sangre...

La pareja zombie se dirigió directamente a su objetivo, con aquel paso torpe y descompasado que les caracterizaba, mientras lanzaban al aire violentos bocados, entremezclados con ahogados gemidos que resonaban en el silencio de la noche.... Poco a poco llegaron hasta su víctima, quien permaneció in pasiva, ante la presencia de los que podrían convertirse en sus verdugos, aunque matar a un cuerpo sin vida se tratara de una difícil empresa...

Vlad rodeó con sus brazos el cuerpo del conductor del averiado automóvil, y sin dar el más mínimo tiempo de reacción, sin concesión alguna, tras inmovilizar aquel insulso cuerpo en comparación con la fuerza desmedida del vampiro, clavó violentamente sus afilados colmillos en el cuello de su víctima, aspirando lentamente la sangre que su cuerpo. A medida que su cuerpo comenzaba a sentir la falta del líquido necesario para la vida, su corazón se apresuraba en tratar de bombear el que iba quedando en su interior, acelerando el ritmo cardíaco, y como consecuencia la respiración de aquellos pulmones que, junto con aquel estresado corazón, no tardaría en dejar de funcionar...
Una vida menos, para mantener con no vida al nosferatu, el no muerto, la leyenda viva, el mito... Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

#46

CAPÍTULO 46

Inma Solo y Jose Julio Quilis se dirigían directamente a su presa, Esther Lopez Donet, bajo la atenta mirada, como expectador privilegiado en su zona vip, de Conchy Sánchez Martinez, Adela, quien observaba la esperpentica situación con atención, escondida entre aquellos matorrales y la frondosidad del árbol contra cuyo tronco se encontraba recostada...

Vlad, el vampiro del cabañal, continuó sorviendo la sangre de aquel inocente conductor, lentamente, muy lentamente... La soledad y la oscuridad de la noche le otorgaban la tranquilidad necesaria para sacar de aquel cuerpo, ya inerte, hasta la última gota de sangre que sus venas albergasen y así, de aquel modo tan paradójico, exprimir hasta el último aliento de vida de su víctima...
Una vez extrajo la totalidad de aquel cálido y espeso elixir de la vida, se apresuró en avandonar la escena, del mismo modo que apareciese en ella, en el más absoluto silencio, envuelto entre las tinieblas y las sombras, entre la oscuridad y la bruma...

La pareja zombie llegaba ya hasta Esther... Sus ahogados gemidos y los bocados que iban lanzando al aire a cada paso, resonaban en el silencio de la noche, provocando un singular eco que recorría todos los rincones de la plaza de la Iglesia de Santa Maria del Mar... La presa en potencia observaba el avance de sus verdugos hacia ella con absoluta pasividad.... La expresión de su rostro era de completo desconcierto... El mismo desconcierto que llevase ya antes de que apareciesen los muertos vivientes...
Bajo la atenta mirada de Adela, aquellos seres infernales habían rodeado ya a la dama, a medio camino entre la muerte y la vida eterna, luchando contra aquel fuero interno cuyo fin desconocía, pero que había vuelto locos todos sus sentidos, alterando sus viorritmos hasta límites insospechados... Completamente ajena al hecho de estar muerta aunque con vida...

La impasividad de Adela llegaba a ser abrumadora... Aquellos seres apunto estaban de alimentarse de la creación de su creación, bajo su atenta mirada, mientras que ella no parecía dispuesta a tomar cartas en el asunto... Cómo si aquello no fuera con ella...

De pronto, la pareja de zombie se abalanzó sobre Esther y comenzaron a lanzarle dentelladas a todo su ser, en especial al cerebro... Algo de sangre, no demasiada, comenzó a brotar de aquel cuerpo mientras era atacado por los zombies... Muy posiblemente la sangre que quedaba en su ser había comenzado ya a espesar se hasta el límite de la cuagulacion, como le ocurriese al resto de los vampiros, motivo por el cual no brotaba demasiada cantidad pese a las feroces mordeduras de los muertos vivientes...
Bajo la impasividad de Adela, sin parecer importarle lo más mínimo, Esther, la creación de su creación, encontrándose todavía en plena transformación de humana a nosferatu, estaba siendo atacada por muertos vivientes, siendo de aquel modo infectada por el fatídico virus zombie....

¿Que nuevo ser saldría de aquella conjunción?

Mientras tanto, la plaza de la Iglesia del Rosario se mostraba dantesca, con un cuerpo desangrado, sin vida, sobre el averiado motor de aquel automóvil, en la soledad de la noche, bajo el frío invernal... Una vez más Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, el mito, se había alimentado dejando tras de sí un reguero de sangre y desolación...

Adela, por su parte, con aquella impasividad, conseguía el fin encubierto que le impulsase a llevarse consigo a Esther, apartar a la futura nueva vampira de Vlad, el vampiro del cabañal, eliminando así a la posible competencia... Varios siglos atrás, en aquel lugar de la peania de la punta, le otorgó con la maldición de la vida eterna, con la finalidad de tener un compañero que le acompañase por toda la eternidad... Y nada ni nadie le apartaria de su objetivo... Al fin y al cabo, disponía de todo el tiempo del mundo para conseguir cambiar el rencor hacia ella de Vladimir Dracul , convertido en Vlad, el vampiro del cabañal, por aquello que tanto anhelaba... Llenar aquel vacío de su corazón con un casi absurdo sentimiento, tan puro como Irracional, a la vez que incontrolable... Un sentimiento que no conocía de obstáculos, distancias, edad o condición social... El amor... JCV

#47

Vlad, el vampiro del cabañal, tras acabar con la vida de aquel inocente conductor sorviendo hasta la última gota de sangre de su cuerpo, desapareció de la plaza de la Iglesia del Rosario, dejando tras de sí el acostumbrado rastro de muerte, amen de un dantesco espectáculo...

Mientras tanto, en la plaza de la Iglesia de Santa Maria del Mar, del mismo modo que llegasen al lugar, con aquel andar torpe y aquellos movimientos violentos, con aquel descontrol corporal total, Inma Solo y Jose Julio Quilis, la pareja zombie, abandonaron la escena, lentamente, recorriendo la avenida del Puerto en dirección al amarradero portuario... El salitre del cercano mar podía olerse desde la plaza de la iglesia en aquella fría noche invernal...

En aquel mismo instante, en el momento en el que Vlad, el vampiro del cabañal, dejase de tener al cien por cien sus sentidos, dirigiendolos en una única dirección, el de dar caza a su víctima, Lola Cayuela dejó de ver por los ojos se aquel nosferatu, saliendo del estado de trance en el que se encontraba. . Se despertó súbitamente, encontrándose rodeada por los brazos de su hija Irene Kyriakí y la preocupada mirada se su esposo... Su cuerpo envuelto en sudor, su rostro pálido y desencajado... Bajo sus ojos sendas bolsas negruzcas remataban aquella expresión de desconcierto... En su mente, en conexión directa con un no muerto, acababa de ver como aquel nocturno ser había arrancado la vida de aquella persona, lentamente, sin prisa, tomándose su tiempo, casi disfrutando de aquello, alimentándose de la sangre de su cuerpo y desechando el envase, como si de una botella de leche se tratase...

Al mismo tiempo, Conchy Sánchez Martinez, Adela, continuaba agazapada entre la maleza y el frondoso árbol que le proporcionaba el escondite que buscaba... Aquella noche no se había alimentado, no había probado la sangre humana, pero acababa de ser testigo de algo que escapaba a su comprensión... Un par de muertos vivientes acababan de infectar con el virus zombie a la creación de su creación, a medio camino de la transformación... Sus ojos no daban crédito a aquellos que habían visto, su mente trataba de asimilar lo visto por aquellas retinas que todavía observaban a Esther Lopez Donet, la medio vampiro infectada por el virus zombie, moverse desconcertada de un lado a otro de la plaza de la Iglesia de Santa Maria del Mar, sin saber muy bien a donde ir ni que hacer... Con total seguridad su cuerpo sería un coctel a punto de explotar...
De pronto, Adela detectó aparecer a alguien más en la escena... Se trataba de una joven dama, que lejos de obviar la presencia de Esther, además de tener controlada, como sus ojos revelaron, la posición de Adela, caminaba con paso vivo en dirección a Esther... Se trataba de Vanesa Orduña Civera, recientemente llegada desde Alemania... Su paso firme en dirección a la doblemente infectada dejaba claras sus intenciones... Tenía un objetivo claro... Aquel engendro medio vampiro, medio zombie, se había convertido en su objetivo... Vanesa recorría las calles del cabañal, como remedio a aquella extraña enfermedad que estaba causando el caos en las noches del barrio marinero... JCV

Hace más de 2 años

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#48

CAPÍTULO 48

Conchy Sánchez Martinez, Adela, observaba desde aquel privilegiado escondite, que le proporcionaba la intimidad y el anonimato que buscaba, no había conseguido esconderla de los ojos entrenados de Vanesa Orduña Civera...

Mientras tanto, Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, el mito, llegaba también a la plaza de la Iglesia de Santa Maria del Mar... Después de haberse alimentado de la calida y espesa sangre del entretenido conductor del automóvil averiado, salió a recorrer las calles de su amado barrio marinero... Solía aprovechar la oscuridad de la noche para, además de saciar su sed de sangre, recorrer aquellas inhóspitas y solitarias calles, cosa que cuando el astro rey se encontraba en lo alto del cielo no podía hacer... De otro modo, tan sólo saldría a alimentarse y volver a su comadreja... Algo triste disfrutar así del don, o la maldición, de la vida eterna...

Adela se encontraba en la difícil tesitura de no saber que hacer, si intervenir o dejar que Vanesa acabase con la, por otra parte, controvertida vida de Esther Lopez Donet... De intervenir, podría salvar la vida de aquel ser, de momento inclasificable, que se estaba gestando en su interior... De no hacerlo, se quitaría de encima el problema de la creación de su creación, la rivalidad, la competencia.... Incluso el posible peligro que aquel nuevo engendro, medio vampiro, medio zombie, pudiese llegar a significar para ella.. Pero claro estaba, eso sería dejar ganar a aquella cazadora de seres nocturnos la primera de las batallas de aquella guerra que parecía estar comenzando en las noches de las calles del barrio del cabañal...

Si darle más tiempo de reacción, apareció en el lugar otro personaje que no había sido invitado no se le esperaba, al menos por parte del clan vampirico... El mango de lo que parecía ser una espada ninja, una catana y una pequeña parte de la afilada hoja, que resplandecia bajo la timida luz que proyectaba el satélite lunar, aquella fría noche de invierno, sobresalía por el lado derecho de la espalda de Vicente Visiedo Sentana, destacando sobre la oscura vestimenta que portaba...
Con total seguridad, formaba equipo con Vanesa, y ambos a su vez del frente de resistencia que se había creado...

Vlad, apareció justo en el instante en el que los dos aliados del frente de resistencia a punto estaban de tomar cartas en el asunto... Vanesa situándose justo enfrente de Esther, titubeante de empuñar el arma de fuego con la que espantase a Jose Julio Quilis en el hospital la Fe... Vicente por su parte, dirigiéndose hacia Adela, desenbainando su arma blanca, haciendo brillar su largo filo bajo la luna de invierno, aunque sabedor en el fondo de que aquel enfrentamiento lo tenía perdido antes de comenzar...

La guerra entre el mundo de los vivos y el de los no muertos acababa de declararse en las calles del cabañal... El frente de resistencia ponía en juego sus primeras cartas, dejandolas ver claramente sobre el tapete... Vanesa y Vicente frente a el engendro y la vampiro original, bajo la incrédula mirada de Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, el mito, quien no daba crédito a sus ojos... Por primera vez veían tambalearse el castillo de naipes que se construyeran siglos atrás y, en el fondo, Vlad era consciente de que en parte su comportamiento era parte consecuente de aquella situación... La defensa de su amada, Angeles Romero Rodriguez, ante aquel tipo, fue el comienzo de la situación, acentuada por las apariciones tanto zombie como licantropas...
Por otro lado, era curioso que el zombie, José, fuese el esposo infectado por aquel virus de Angeles, la amada de Vlad... Por lo que, aquel día en el que sesgo la vida de aquel tipo en la plaza del Rosario, realmente salvo a una dama en apuros... Su caballerosidad, teniendo en cuenta aquel dato, quitaba importancia a la cuestión...

De todos modos, fuera como fuere, la guerra comenzaba a librarse en las calles del cabañal, bajo el manto de la oscuridad y las sombras.... La batalla había comenzado... JCV

Hace más de 2 años

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#49

CAPÍTULO 49

Vicente Visiedo Sentana y Vanesa Orduña Civera se encontraban frente a Esther Lopez Donet y Conchy Sánchez Martinez, Adela, respectivamente... La tenue luz de la luna invernal de aquella noche, semi oculta por densas nuves de tormenta, dejaba ver a aquellos miembros del frente de resistencia frente a frente con los seres nocturnos que estaban causando el caos en las calles del barrio del cabañal, después de cada caída del ocaso... En realidad el engendro, la creación de la creación de Adela no había llevado a cabo acción alguna, pero ese dato escapaba al conocimiento del frente de resistencia...
Fuera como fuere, Vicente se encontraba, catana en mano, avanzando lentamente hacia Adela, atento a cualquier movimiento que pudiera llevar a cabo, mientras que la vampiro original observaba a aquel insignificante humano, con el rostro lleno de incredulidad, sabedora de su superioridad desmedida sobre aquel hombrecillo...

Por su lado, Vanesa desenfundaba entonces su arma de fuego, una semiautomática, 9 milimetros parabelium, apuntando directamente al cráneo de Esther, pendiente también de sus movimientos, visiblemente titubeante ante la posibilidad de abrir fuego sobre aquel ser, mezcla de vampiro y zombie...

Vlad, el vampiro del cabañal, tomaba posiciones detrás de ellos, dispuesto a entrar en acción... Su rostro visiblemente transformado, completamente pálido, con la mandíbula desencajada para dejar salir aquellos largos y afilados colmillos... Los ojos inyectados en sangre y las uñas de los dedos de sus manos sustancialmente alargadas, convirtiéndolas en auténticas garras... La leyenda viva estaba dispuesto para entrar en combate, en aquella peculiar guerra que se libraba en las calles del cabañal...

Ambos lados, tanto el del frente de resistencia, como el del clan vampirico, allí presente, se mostraban dispuestos a comenzar la contienda, aunque titubeantes... Ambos extremos parecían esperar a que el otro bando diese el primer paso...

De pronto, un murmullo comenzó a escucharse en la lejanía... Murmullo que poco a poco, lentamente, iba acercándose al lugar... Ambos bandos de la contienda permanecieron inmóviles, atentos a aquello que se acercaba lenta pero rítmicamente a su posición... La única ajena a aquel sonido, en realidad a todo lo que estaba ocurriendo, era Esther, quien permanecía inmersa en aquella espiral de transformaciones, que estaban disparando su fuero interno...

Aquel extraño murmullo, procedente de la zona del amarradero del Puerto, cada vez se podía escuchar más cerca, más cerca, más cerca...

Cuando el murmullo se hubiera tornado casi insoportable, resonando en el silencio de la noche del barrio marinero del cabañal, Inma Solo y Jose Julio Quilis volvieron a aparecer en la escena que poco antes hubiesen avandonado... Aunque aquella vez no venían solos, sino acompañados de aquel estruendoso murmullo audible desde varios centenares de metros a la redonda...

La desconcertada mirada tanto de Vanesa como de Vicente se cruzaron entre sí, reflejando una mezcla de terror y desconcierto... Al mismo tiempo, Vlad y Adela, olvidando por un momento a los miembros del frente de resistencia, del mismo modo que ellos hubieran hecho con los nosferatu, cruzaron también las suyas, con un reflejo de complicidad, algo que desde que Adela hubiera dotado a Vladimir Dracul de la vida eterna, no hubiera ocurrido...

Los ojos de ambos lados de la batalla se llenaban de espanto e incredulidad ante aquello que acompañaba a Inma y José... Al menos medio centenar de muertos vivientes llegaban en tropel, con su característico andar torpe y violentos movimientos, a la plaza de la Iglesia de Santa Maria del Mar, impregnando el ambiente de un pestilente olor mortecino... JCV

Hace más de 2 años

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#50

CAPÍTULO 50

El ambiente se había llenado de pestilente olor mortecino con la llegada de aquel medio centenar de no muertos... El virus zombie se había expandido más rápido de lo que nadie se hubiese esperado... A buen seguro que Inma Solo y Jose Julio Quilis, habían salido durante el día, ya que ellos no tenían tipo alguno de repulsión hacia el astro rey, a alimentarse, expandiendo así el fatídico virus...

Vlad, el vampiro del cabañal, el mito, la leyenda viva, observaba aquello desde unos metros más atrás que el resto de los allí presentes... Desde su posición la visión que le otorgaba la perspectiva era realmente espeluznante... Aquellos no muertos, unidos en sus movimientos torpes y violentos, habían aparecido en tropel en la plaza de la Iglesia de Santa Maria del Mar, para desatar el caos...

Adela, Conchy Sánchez Martinez, permanecía inmóvil, mientras Vicente Visiedo Sentana había bajado la guardia, poniendose en evidente peligro ante la vampiro original, ante la llegada de aquellos seres venidos del mismísimo infierno... Vanesa Orduña Civera, por su parte, había dejado de encañonar a Esther Lopez Donet, quien parecía ajena a todo lo que estaba ocurriendo a su alrededor, para apuntar hacia aquel grupo de zombies que avanzaba lentamente hacia ellos... El desconcierto reinaba en la plaza en aquellos momentos...

De pronto, un extruendoso sonido llegó a los oídos de los presentes, para acrecentar todavía más el desconcierto... Un sonido brutal a motor descomunal se acercaba rápidamente...
No tardo mucho en aparecer un potente todo terreno, conducido por Enrique Diaz Naranjo, llevando en la abierta parte trasera a Rafa Camacho y Toni Jara, armados con cócteles molotov... Con un movimiento diabólico se posicionó estre la macabra manifestación zombie y la pareja del grupo de resistencia, el mismo grupo al que pertenecían los que llegaron a bordo de aquel potente todo terreno...
Al tiempo que Rafa y Toni comenzaron a lanzar los coctel molotov al grupo de muertos vivientes, Vanesa y José iniciaron una desbocada carrera, saltando finalmente a la parte trasera del monstruoso vehículo...

Un soplo de aire frío resbaló entonces por los rostros de los presentes, apartando las nubes de tormenta del satélite lunar, dejando ver una enorme luna llena, oculta hasta entonces...

Acto seguido, haciendo estremecer incluso a Adela y a Vlad, el vampiro del cabañal, un estridente aullido recorrió las calles del cabañal... La luna llena acababa de dejar paso al único ser que faltaba en aquella reunión de seres infernales... Mari Rodriguez, el licantropo del butoni, no tardaría en unirse a aquella peculiar reunión... JCV

Hace más de 2 años

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#51

CAPÍTULO 51

Un espeluznante aullido cruzó las calles del barrio marinero del cabañal... Con la aparición inesperada de la luna llena, la maldición licantropa volvía una vez más a tener lugar... Los miembros del frente de resistencia allí presente, Vanesa Orduña Civera, Vicente Visiedo Sentana, Enrique Diaz Naranjo, Rafa Camacho y Toni Jara quedaron visiblemente paralizados por aquel sonido que llegó a congelarles literalmente la sangre...

Al mismo tiempo, Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, observaban desde su zona de confort el espectáculo, ojo avizor de lo que pudiera acontecer en relación a aquel nuevo elemento....

Por su parte, Esther Lopez Donet permanecía desconcertada, completamente ajena a lo que ocurría, como si aquello no fuera con ella... Luchando contra aquella irrefrenable transformación que su cuerpo estaba sufriendo... La maldición de la vida eterna unida al contagio del virus zombie avanzaban a pasos agigantados en su interior...

Mientras tanto, Lola Cayuela, entraba nuevamente en estado de trance, comenzando a ver de nuevo, en lo más profundo de su mente, a través de los ojos del nosferatu, pudiendo observar lo que estaba ocurriendo ante vlad, el vampiro del cabañal, a través de las enrojecidas retinas de sus ojos, en la plaza de la iglesia...

Poco tiempo después, mientras algunos muertos vivientes alcanzados por los coctel molotov lanzados por Rafa y Toni, miembros del frente de resistencia, se apresuraban, sin demasiado éxito, en aplacar el fuego que estaba consumiendo sus putrefactos cuerpos sin vida, apareció un personaje sombrío, sucio, repulsivo, vestido con arapos y luciendo una grasienta y pobre melena... La prominente chepa que lucía en su espalda, sobre la que descansaba un desgastado saco, acababa de dejar claro, si es que todavía quedaba alguna duda, que se trataba del enigmático Butoni...

De repente, un nuevo aullido invadió nuevamente cada calle, cada callejón, cada recodo, cada rincón, de las calles del barrio del cabañal... Aunque en ésta ocasión sonase mucho más cerca todavía... En realidad, a pocos metros de allí...

Acto seguido, sin que los allí presentes se hubiesen recuperado siquiera minimamente de aquel desconcertante y agudo aullido, de entre las sombras creadas por la potente luz que proyectara el satélite lunar, aparecía con paso lento pero seguro un salvaje animal de proporciones descomunales... Su amplia mandíbula lucía una poderosa combinación de dientes y colmillos que, unidos a las dimensiones generales del animal, hubiesen aterrorizado al mismísimo diablo...
Mari Rodriguez, el licantropo, la mascota del Butoni, tras lanzar aquel par de aullidos anunciando su proximidad y la cercana puesta en escena de su ser, llegaba a la plaza de la Iglesia de Santa Maria del Mar, para causar, si aún era posible elevar a un nivel superior el significado de aquella palabra, el terror en las calles del viejo cabañal... JCV

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#52

CAPÍTULO 52

Mari Rodriguez, el temido licantropo del enigmático Butoni, aparecía imponente en la plaza de la Iglesia de Santa Maria del Mar... Su puesta en escena, acompañada de aquellos aullidos que recorrieron el barrio de punta a punta, hubiese puesto los pelos de punta al más valiente de los vivos... Y de los no muertos, ciertamente también... Otro caso era el de los muertos vivientes, que aunque relativamente paralizados, no parecían, dada la expresión de sus rostros en proceso de putrefacción, ser conscientes del alcance del peligro que significaba la llegada de aquel ser... Los vampiros, Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, continuaban inmóviles, cada uno en el lugar que se encontrase antes de la llegada de la mascota del Butoni, observando aquel espectáculo desconcertante, pendientes, cada uno a su modo, de los progresos de la peculiar reunión de seres que no cesaba de dar paso a nuevos invitados, a cada cual más especial...

Iván Ventura Martínez y Mario Ventura Martinez, aparecían entonces en escena... A bordo de otro potente todo terreno, se situaban al lado opuesto del que estuviesen los otros miembros del frente de resistencia del que todos formaban parte... En esta ocasión, sobre la abierta parte trasera del vehículo, Desire RunnGimnas, y Lorena Perez Sanz, completando el grupo del frente de resistencia allí presente esperaban , cóctel molotov en mano, la ocasión perfecta para entrar en acción, mientras Iván no cesaba de dar fuertes golpes de acelerador, haciendo rugir el poderoso motor bajo el capot del infernal vehículo, incrementando con ello el desconcierto general...

Angeles Romero Rodriguez, última integrante del frente de resistencia, no quiso a priori participar en aquel enfrentamiento... Lo sucedido con el que fuera su esposo había significado un golpe demasiado duro, aunque a última hora, muy a su pesar, decidió unirse a la fiesta sin previo aviso...

El licantropo pareció decidir que iba a comenzar por atacar a Angeles, quien llegando hasta el lugar a bordo de un ridículo ciclomotor, se puso demasiado a tiro... La visión de Jose Julio Quilis, su reconvertido esposo en zombie, a la cabeza de aquella manifestación zombie, acompañado por Inma Solo, muerto viviente por excelencia, le había llevado a bajar la guardia antes incluso de haberla levantado...

El licantropo se abalanzó sobre Angeles, dándole un fuerte zarpazo en el pecho, violento golpe que, además de lanzarla varios metros por el aire, dejó a la dama sin conocimiento, dando con sus huesos contra el frío suelo. De manera inmediata, José, dirigió sus pasos, todo lo rápido que sus torpes movimientos le dejasen, hasta llegar junto a su amada esposa... En sus ojos se podía entre ver la mirada del ser humano que aún vivía en su interior, mientras observaba a su esposa con toda la ternura que su condición zombie le permitiese...

Rosa Agullo Palao apareció a los mandos de su flamante y descapotable deportivo negro... Con una rápida maniobra, llegó hasta la herida por el licantropo, cruzándose entre ella y el que fuera su esposo, ahora transformado en zombie... Hasta allí se desplazaron rápidamente Lorena y Desi, tras bajar del todo terreno, cogiendo entre ambas a Angeles e introduciéndolas en el interior del deportivo de Rosa. . Para entonces, los hermanos Ventura llegaban para volver a recojer a las salvadora de Angeles, con el potente todo terreno ...

Mientras tanto, Enrique Diaz Naranjo, con Rafa Camacho y Toni Jara, se abrieron paso por encima de la manifestación zombie, a tropezando a alguno de ellos, para recoger a Vanesa Orduña Civera y a Vicente Visiedo Sentana, uniéndose después al resto del grupo, encabezando la huida de aquel lugar, que en cuestión de minutos, se había convertido en el mismísimo infierno...

Aprovechando el desconcierto, Adela y Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, el mito, desaparecieron como llegaron, envueltos por las sombras y la bruma, cual suspiro arrastrado por una suave brisa de verano, no sin que antes, Vlad, recogerse en su vuelo a su creación, infectada ahora por el virus zombie, Esther Lopez Donet, llevándola consigo y poniéndola a buen recaudo, en su escondite particular... Aquel sombrío y polvoriento almacén...

Por su lado, el grupo de resistencia llevaba consigo a Angeles, atacada por el licantropo, bajo la impotente mirada de su enamorado, el mismísimo Vlad, el vampiro del cabañal, con lo que ello significaba...

Aunque el grupo de resistencia no conocía aquel detalle, en el caso de que Angeles se salvase de las heridas producidas por la mascota del Butoni, quien había desaparecido como por arte de magia cuando las cosas comenzaron a ponerse mal, en breve... Un nuevo licantropo recorreria las calles del cabañal, cada vez que la luna llena brillase en lo más alto del cielo Valenciano...

Allí, en la plaza de la Iglesia, la manifestación zombie y el licantropo...JCV

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#53

CAPÍTULO 53

En la plaza de la Iglesia de Santa Maria del Mar, la manifestación zombie, con Inma Solo y Jose Julio Quilis a la cabeza, compartían emplazamiento con Mari Rodriguez, el licantropo del para entonces desaparecido Butoni... Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, habían desaparecido, esfumado con el viento, envueltos en la oscuridad de la noche, con las tinieblas y las sombras como compañeros de viaje, arrastrando el vampiro en su huida a Esther Lopez Donet, su creación... Aquella aberración mezcla de nosferatu y zombie, en pleno proceso de transformación...

Por su parte, el frente de resistencia había huido del campo de batalla, contando como pérdida aquella primera batalla de la guerra nocturna que había estallado en las calles del barrio marinero del cabañal...

Angeles Romero Rodriguez, musa sin saberlo de Vlad, la leyenda viva, y esposa de José, zombie por excelencia, había resultado herida en aquel primer enfrentamiento... Herida por el zarpazo de un licantropo... Aquella maldición de mujer lobo corría ahora por sus venas... A buen seguro no tardaría en mostrarse al mundo aquel ser que se estaba gestando en su interior...

Por su parte, el bando zombie, aunque no podían contarse como bajas, ya que no habían cesado en sus movimientos, acabaron con cuatro zombies ligeramente quemados por los coctel molotov y seis de ellos atropellados, aunque no de gravedad, por el potente todo terreno... Daños prácticamente inapreciables en el bando zombie, intacto el bando vampirico, igualmente intacto el licantropo... Además de aquel baremo, desalentador para el frente de resistencia, aquella noche había arrojado al mundo a un futuro licantropo más, en el cuerpo de Angeles, y un híbrido entre vampiro y zombie... Ambos dos seres infernales no tardarían en ver la luz del sol...

Para entonces, mientras los zombies y Mari, licantropo supremo, compartían el espacio en aquella plaza de la Iglesia, un tanto desconcertados por los acontecimientos que habían tenido lugar momentos antes, llegaban al lugar las dos rezagada del frente de resistencia, completando así la asistencia de la totalidad del mismo... Isa Belin y Rafi Gomez Roldan, inseparables amigas incluso en el campo de batalla, se asomaban tímidamente a la plaza, aprovechando el recodo del mítico edificio de las atarazanas, para poder ver sin ser vistas...

El licantropo perdió totalmente el interés por aquellos torpes y putrefactos zombies, para dirigir su mirada hacia aquellas miradas que le observaban creyendo no ser vistas... No contaron con que, aunque el olor nauseabundo de los zombies invadía el lugar, el olfato canino del licantropo llegaba mucho más allá, detectando el aroma de las escondidas, y aterrorizadas damas... JCV

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#54

CAPÍTULO 54

Isa Belin y Rafi Gomez Roldan observaban paralizadas por el terror a aquel descomunal licantropo... En realidad, después de aquel día en la parte trasera del viejo mercado de Cabañal, era la segunda vez que se veían cara a cara con aquel diabólico ser... Con la diferencia de que en esta ocasión no disponían de ningúna otra criatura nocturna que les sacase del aprieto, enfrentándose a tan poderoso ser...

Los zombies, comenzaron a desaparecer del lugar, por el mismo lugar que llegasen tiempo antes, conscientes dentro del poco conocimiento que sus desmejorados cerebros les concedían, de que aquella presa era demasiado poderosa para ellos, que en ningún momento, siquiera uniendo fuerzas, podrían llegar a causarle el más mínimo rasguño... En cambio, Mari Rodriguez, la mujer lobo, podría acabar con todos ellos en un abrir y cerrar los ojos... Pocos minutos después, la plaza de la Iglesia de Santa Maria del Mar se encontraba prácticamente desierta... El silencio de la noche se hacía notar, llegando a ser pesado, casi insostenible... Roto tan solo por los débiles gruñidos que el licantropo mascullaba entre sus fauces y la acelerada respiración de las amigas, que sentían como desde la distancia la mirada de aquel ser se clavaba en las retinas de sus ojos...

Conchy Sánchez Martinez llegaba a su refugio personal, en la pedania de la punta, al mismo tiempo que Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, el mito, hacia lo propio llegando a su polvoriento almacén... Aquel sombrío y lúgubre lugar en el que se escondía desde hacía siglos de la luz del astro rey y las miradas indiscretas... Junto con el, Esther Lopez Donet, completamente desconcertada, diambulaba por el oscuro recinto, ajena a todo lo que estaba ocurriendo a su alrededor...

Mientras tanto, el frente de resistencia llegaba a casa de Rafa Camacho, lugar donde habían montado el campamento base, cargando con Angeles Romero Rodriguez, herida por el peligroso licantropo... Se encontraba sin sentido, cubriendo su cuerpo un sudor frío, helado... La palidez de su rostro iba aumentando por segundos, al tiempo que los impulsivos escalofríos, casi convulsivos, azotaban su débil cuerpo, mezcla de la pérdida de sangre por el zarpazo de la mujer lobo y del avance de la maldición lucantropa que iba abriéndose paso en el interior de su ser...
Sus compañeros del frente de resistencia se apresuraban en tratar de cortar la hemorragia y establecer el estado de Angeles...

En la plaza de la Iglesia, se dio por acabada la relativa tranquilidad que se estaba viviendo... El licantropo agudizó su mirada, al tiempo que el gesto de su canino rostro se llenase de odio y maldad... Sus ojos inyectados en sangre, dejaron por un instante de mirar a las damas, cuando Mari, la mujer lobo, alzó la cabeza hacia el satélite lunar, brillando en el cielo con su máximo explendor... Acto seguido, un agudo y feroz aullido rompió el silencio que se había formado tras el fin de la contienda, para dar paso a una veloz carrera del infernal ser en dirección a las paralizadas amigas... JCV

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#55

CAPÍTULO 55

El significado de la palabra maldad, de los poderes ocultos, de la representación de la fauna infernal, de los seres de ultratumba, de las criaturas del averno... Elevado a la máxima potencia, corregido y aumentando... Eso exactamente era por aquel instante cada caída del ocaso en el barrio marinero del cabañal... Un auténtico desfile de seres infernales, tanto inferiores como superiores, causando el caos con cada uno de sus movimientos...

Mari Rodriguez, el licantropo del Butoni, tras lanzar aquel estruendoso y agudo alarido dirigido a la luna llena, comenzó a correr hacia Isa Belin y Rafi Gomez Roldan, quienes paralizadas por el terror, observaban atónitas el avance de aquel descomunal ser, de aquella mujer lobo, hacia ellas, a una velocidad más que considerable... Dada la distancia que separaba al cazador de sus presas, y la velocidad del avance, no tardarían más de cuatro o cinco segundos en encontrarse cara a cara con el licantropo...

Mientras tanto, Angeles Romero Rodriguez recuperaba el conocimiento... Su rostro pálido, su cuerpo empapado en sudor frío... Lorena Perez Sanz cogió de la mano a la herida por el licantropo y, dirigiendo a ella con cautela, se atrevió a preguntarle por su estado de salud, ante la atenta mirada de los miembros del frente de resistencia...
Angeles, por su parte, no contestó palabra alguna tras la pregunta... Tenía la mirada perdida en el infinito, como buscando algo que no alcanzaba a encontrar... Recorría el salón del domicilio con la mirada, de un lado a otro, de manera cada vez más rápida e insistente... Fuera lo que fuese lo que buscara, parecía cosa de vida o muerte encontrarlo...
Desire RunnGimnas se acerco tímidamente, casi temerosa... Rodeo la espalda de Angeles con su brazo derecho y la incorporó levemente sobre la mesa que habían utilizado a modo de camilla donde atender a la herida...

Vlad, el vampiro del cabañal, observaba atentamente los movimientos de su creación, Esther Lopez Donet, en aquel polvoriento y oscuro almacén que le servía de refugio... La joven se comportaba de manera cada vez más extraña, dejando ver poco a poco como aquella mezcla entre vampiro y zombie comenzaba a aflorar en su ser... De pronto, Esther se quedó paralizada, cesando ese ir y venir descontrolado que azotaba a su persona... Sus brazos se pusieron rígidos, elevados en posición horizontal, como si quisiera alcanzar a coger algo a lo que no llegara... Sus ojos inyectados en sangre resaltaban en la palidez de su rostro, al tiempo que leves gremidos se escuchaban salir de entre sus labios... Sus movimientos se comenzaron a mostrar torpes como los del clan zombie, pero rápidos, como los del clan vampirico...

El licantropo llegaba para entonces ante Isa y Rafi, quienes completamente inmóviles observaban a aquel ser que hacia lo propio hacia ellas, observarlas minuciosamente, como si estuviese decidiendo el orden en que iba a engullir los platos que formaban la cena de aquella noche... Primero Isa o Rafi, difícil elección...

Entonces fue cuando, a través de los cristales de la puerta corredera del balcón, en lo más alto del cielo, Angeles pareció encontrar aquello que con tanta ansiedad buscaba, fijando su mirada por fin en un punto fijo, en aquel preciso punto fijo, aquel satélite al que, tantas y tantas civilizaciones le han otorgado ciertos poderes, con mayor o menor acierto cada uno de ellos, pero siempre enigmática a la vez... La luna llena...JCV

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#56

CAPÍTULO 56

Esther Lopez Donet la creación de Vlad, el vampiro del cabañal, infectada a su vez por el virus zombie, se encontraba en pleno momento culmine de su transformación... Aquel engendro resultado de la mezcla vamipico-zombie, parecía estar a punto de explotar, dejando aflorar a aquella conjuncion de seres de su interior...

Mientras tanto Angeles Romero Rodriguez, rodeada su espalda todavía por el brazo derecho de Desire RunnGimnas, observaba fijamente el astro lunar, en su fase de mayor explendor, brillando con fuerza en lo más alto del cielo... De pronto se incorporo súbitamente, despreciando para entonces la ayuda de Desire para mantenerse en aquella posición... Un fuerte lamento agónico se convirtió en la antesala de la transformación licantropa que iba a desencadenarse en breves segundo en el salón de aquel domicilio, ante los ojos de los miembros del frente de resistencia...

Al mismo tiempo, Mari Rodriguez, el licantropo, continuaba observando a Isa Belin y a Rafi Gomez Roldan, como jugando con sus presas antes de lanzarse contra ellas con el fin de devorarlas... Pero por fin pareció decidirse... Sus ojos se clavaron en la sensualidad de la silueta de Rafi, como admirando aquel producto que iba a servirle de cena... Impulsivamente, de un certero golpe, apartó a Isa del lugar, lanzándole varios metros por el aire, hasta dar violentamente con sus huesos contra el suelo... Su cuerpo, aunque dolorido tanto por el golpe como por la caída, no presentaba el más mínimo rasguño como resultado de golpe propinado por la mujer lobo... Parecía como si no quisiera dañar aquello que hubiese guardado para el postre... Acto seguido, aunque sin perder de vista aquel jugoso segundo plato que había apartado para más tarde, volvió a centrar su mirada en Rafi, con la que parecía dispuesta a disfrutar devorandola... De ahí la relentizacion del ataque licantropo...

Vlad, el vampiro del cabañal, pudo observar como la transformación del engendro llegaba a su fin, arrojando al mundo aquel ser mezcla de vampiro y zombie, sin saber demasiado bien que resultado daría aquella conjuncion... Aunque con casi total seguridad, el resultado sería, a buen seguro, un vampiro con algunas restricciones de movilidad resultado del virus zombie, unidas a aquella putrefacción acelerada de su ser, en contra de la elegancia y delicadeza del clan licantropo, pero con una parte positiva de la parte zombie que habitaba en su ser... Algo por lo que cualquier vampiro hubiese dado cualquier cosa si pensárselo dos veces... La resistencia a la luz solar...

Angeles, por su parte comenzó la transformación... Mientras sus ojos no apartaba un solo instante la mirada de la luna llena, su cuerpo comenzaba rápidamente a llenarse de pelo canino, al tiempo que la envergadura de su ser aumentaba considerablemente... Su cráneo se alargó, dando lugar a una mandíbula perfilada y poderosa, con aquellos dientes y colmillos capaces de devorar cualquier animal, de triturar en cuestión de minutos los huesos humanos, por duros que fuesen... Los miembros del frente de resistencia allí presentes no sabían que hacer exactamente ante aquella situación... Todos comenzaron a alejarse tanto de aquel ser como de la trayectoria de su mirada, a excepción de Lorena Perez Sanz, quien quedó paralizada justo ante la ventana corredera del balcón, paralizada por el terror, interponiendose entre aquel nuevo licantropo y el astro lunar, algo que a Angeles pareció enfurecer...

Mientras tanto, Esther, la creación de vlad, el vampiro del cabañal, aquel engendro vampirico-zombie, salía del escondite del nosferatu, ante la impasividad del mismo, a recorrer las calles del cabañal...

Angeles salto en dirección a Lorena, momento en que Rafa Camacho se abalanzó sobre la misma derribandola, evitando así el contacto entre ambas... Al mismo tiempo, un centelleo cruzo la estancia, dando contra el cristal de la puerta corredera... Se trataba de la catana de Vicente Visiedo Sentana, que siendo lanzada con acierto por éste, hizo romperse en mil pedazos el vidrio de la puerta... Esto unido al acertado placaje de Rafa sobre Lorena, provocó la caída de aquel nuevo licantropo al vacío, alejandolo, al menos por el momento, de ellos...

Angeles, en su caída, lanzó un fuerte alarido licantropo, antes de alcanzar el suelo de la calle, sin el menor rasguño, y comenzar una alocada carrera...

Mari, el licantropo por excelencia, perdió el interés por sus víctimas al escuchar el alarido licantropo recorrer las calles del cabañal, rompiendo el silencio de la noche... Acto seguido, abandonó ilesas a sus víctimas para salir en busca de aquel nuevo ser, aquel compañero de andaduras... O quizás, aquel nuevo rival...

Un nuevo licantropo y el engendro vampirico-zombie se unían al caos nocturno de las calles del barrio marinero del cabañal... JCV

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#57

CAPÍTULO 57

Amparo Dolores Llovet Mon se encontraba asomada a la ventana de su domicilio desde la cual podía observar las calles del barrio del cabañal... Aquella madrugada se había desvelado, cosa que le sucedía a menudo, y pasaba el rato observando la oscuridad de la noche, las estrellas del firmamento... Aquella enorme luna llena, cuando de pronto sus ojos observaron algo que su cerebro no podía, no alcanzaba, se negaba a procesar... Dos enormes perros de algúna extraña raza pasaban por la cera de enfrente de su casa... Se trataba de una raza de descomunales proporciones y musculoso cuerpo...

Vlad, el vampiro del cabañal, acababa de ver marchar a Esther Lopez Donet, su creación... Un aberrante híbrido entre vampiro y zombie andaba suelto por las calles del cabañal... El resultado de aquella extraña fusión había sido un vampiro que, aunque sensiblemente más lento de lo habitual, era capaz de soportar la luz solar, con todo lo que ello significaba... Un nosferatu, habido de sangre humana y de cerebros que devorar, recorría las calles del cabañal, sin necesidad ya no solo de ocultarse de la luz del astro rey, sino siquiera de descansar, como resultado de la infectacion zombie...

Mari Rodriguez y Angeles Romero Rodriguez, las dos mujeres lobo, se pararon justo ante los ojos de Amparo, quien observaba aquellos enormes y musculados canes que andaban sueltos por la calle... El sol comenzaba a despuntar por el horizonte, dando paso al alba, y proyectando algo de luz a aquella madrugada... La luna llena, a su vez, también comenzaba a desaparecer, un tanto por la llegada de un nuevo día, otro tanto por el efecto de las nubes rodeando su horonda figura...
La pareja licantropo inclinaron simultáneamente la cabeza en busca de aquel satélite lunar, mientras al unísono lanzaban sendos aullidos profundos y guturales, aunque en aquel amanecer se tiñeron un tanto de pesadumbrez... Acto seguido, el proceso de transformación de nuevo a ser humano fue rápido, dando como resultado dos cuerpos femeninos que se apresuraban en desaparecer de aquel lugar, ocultándose entre las pocas sombras que todavía quedaban... Todo aquello ante la atónita mirada de Amparo, que no daba crédito a sus ojos... Era la segunda vez que presenciaba a extraños seres recorriendo las calles en las frías noches de invierno del cabañal...

El frente de resistencia, todavía en estado de sock por lo ocurrido durante aquella primera noche de batalla en contra de los seres del averno, con el fatídico resultado de la infectacion licantropa de Angeles, por no hablar de haber perdido la primera batalla de la que se aventuraba una larga y cruenta guerra entre el hombre y el monstruo, decidió dar por finalizada la infructuosa cacería de aquella noche, afirmandose en el propósito de su unión... Luchar con todas sus fuerzas contra aquello que alteraba la paz de las calles del barrio marinero, comenzando por buscar a la leyenda viva, el mito... Vlad, el vampiro del cabañal...

Mientras tanto, la llegada inminente del amanecer acababa de un plumazo con los ires y venires de vampiros y licantropo, aunque los zombies y el híbrido vampirico-zombie, aunque escondiéndose de miradas indiscretas, continuarían diambulando en busca de nuevas víctimas, siempre semiocultos, pero bajo la luz solar de un nuevo día... JCV

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#58

CAPÍTULO 58

Después de aquella frenética noche, cuando los seres nocturnos, huyendo de su tan temido astro rey, desaparecieron de las calles del cabañal, incluyendo vampiros y licantropos, y el clan zombie y el engendro a medio camino entre no muerto y muerto viviente, una relativa tranquilidad invadió las calles del cabañal...

Mientras tanto, Vlad, el vampiro del cabañal, el mito, la leyenda viva, una vez refugiado en el oscuro y polvoriento almacén donde se escondía cada llegada del alba de los rayos solares, en busca de su tan merecido descanso, comenzó a reflexionar...

Vladimir Dracul, Vlad, se sentía sólo en la jungla de asfalto... La cárcel de cemento en la que se refugiaba cada amanecer comenzaba a imprimirle el pecho cada vez más, cada día un poco más... Su descanso diurno se veía continuamente alterado por pensamientos negativos y preguntas sin respuestas que se amontonaban en su cabeza... Cuestiones que, lejos de resolverse, generaban nuevas preguntas que, demasiado a menudo tampoco tenían respuesta alguna... Su mente se había convertido últimamente en un hervidero apunto de explotar...

¿Valía la pena seguir viviendo del modo que lo estaba haciendo?
Siempre escondido entre las sombras sombras buscando una presa de la que alimentarse...

¿Por qué el y no otra persona debía cargar con el peso de la vida eterna?
Aquello no era vivir si no morir cada día un poco más, encontrandose desde hacía siglos rodeado por los fríos brazos de la muerte...

¿Valia la pena seguir acabando con vidas humanas para alargar su no muerte?
Aquellas inocentes presas perdían casi a diario su vida para que Vlad continuase padeciendo en sus carnes la vida eterna...

Y lo peor, todo aquello, ¿hasta cuando?

Deseaba en lo más profundo de su corazón que aquella situación acabase de un modo u otro...

Mientras su mente seguía llenándose de cuestiones sin respuestas, de desasosiego, de caos, de locura, su creación, Esther Lopez Donet, caminaba por la calle en busca de una víctima, su primera víctima, para apagar aquella sed de sangre que invadía su ser y el desproporcionado apetito de cerebro humano, para calmar su parte zombie...

En esta ocasión el horror invadía las calles del cabañal, ahora también bajo la luz solar... JCV

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#59

CAPÍTULO 59

Esther Lopez Donet, creación de Vlad, el vampiro del cabañal, híbrido entre vampiro y zombie, recorría las calles del viejo barrio marinero de cabañal, bajo el débil sol de invierno... Mientras el amanecer se iba poco a poco abriendo paso, atrás quedaba, casi como el susurro de un recuerdo, el caos vivido la noche anterior, con todas las secuelas que dejó a su paso...

Inma Solo y Jose Julio Quilis, se escondieron de miradas indiscretas en el emblemático casinet, junto al resto del clan zombie que ellos mismos habían creado... Medio centenar de muertos vivientes tropezando unos con otros como resultado de sus torpes y lentos movimientos, gimiendo débilmente, pudriéndose a un ritmo vertiginoso, mientras invadían el recinto de un repulsivo olor nauseabundo, formaban un peculiar grupo, casi cómico... Si se dejaba de lado lo que realmente eran... Sanguinarios asesinos en busca de cerebros humanos que devorar y cuerpos que infectar de aquel virus zombie...

Mientras tanto Vlad, el vampiro del cabañal, el mito, la leyenda viva, y Conchy Sánchez Martinez, Adela, descansaban es sendos escondites, refugiándose de la luz solar... Igualmente que hiciesen Mari Rodriguez y Angeles Romero Rodriguez, licantropos por autonomasia, bajo la protección del enigmático Butoni...

El frente de resistencia esperaba volver a reunirse esa misma tarde para gestionar el plan de ataque y tratar de acabar con aquello... Más teniendo en cuenta el mal resultado de la batalla de la noche que quedaba atrás...

Esther, el híbrido, caminaba bajo la luz solar, para envidia de Vlad, que desde hacía siglos no podía llevar acabo azaña semejante...

De pronto, junto a ella pasó un joven, cargado con una cartera que colgaba de sus hombros... Muy posiblemente se tratase de un colegial de camino al colegio... Esther se quedó mirando atentamente el paso de aquel joven, Rafa Camacho Martínez, que con paso lento y pausado encaminaba el rumbo que le conduciría a su destino... El híbrido lo observaba fijamente, mientras sus ojos se inyectan en sangre y sus carnosos labios comenzaban a hemitir sonidos guturales, parecidos a gélidos gemidos ahogados... Los brazos del híbrido se alargaron en posición horizontal, en dirección a Rafa, como intentando agarrar a aquella presa, que lentamente pasaba ante ella... El híbrido alcanzaba a oler la sangre que corría por sus venas, a escuchar los latidos de su corazón, su respiración acompasada...

Todo parecía indicar que Rafa, hijo a su vez de Desire RunnGimnas y Rafa Camacho, ambos miembros del frente de resistencia, iba a convertirse en la primera víctima del híbrido, la creación de Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

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#60

CAPÍTULO 60

Esther Lopez Donet, el híbrido creación de Vlad, el vampiro del cabañal, diambulaba bajo la luz del astro rey cuando se cruzo con Rafa Camacho Martínez, quien despreocupadamente, se dirigía en dirección al centro de estudios... Desde el primer instante el híbrido vio en el joven a su primera víctima en potencia... Un ser del que alimentarse, aliviando su sed de sangre o con cuyo cerebro aplacar el instinto zombie que albergaba en lo más profundo de su ser... O incluso, ¿por que no?, comenzar a expandir una nueva raza de híbridos a medio camino del vampiro y del zombie... No muerto y muerto viviente unidos en un único ser, cual artística fusion sonora...

Mientras tanto, Conchy Sánchez Martinez, Adela, descansaba ya de la larga noche anterior en su escondite de la pedania de la punta, al igual que hiciese lo propio Vlad, el vampiro del cabañal, ajenos los dos a las andaduras de Esther...

Al mismo tiempo, Toni Jara y Enrique Diaz Naranjo planeaban buscar los orígenes de aquel con el que, desde su ignorancia, creían estar seguros de que comenzó todo... Toni había estado investigando desde hacía días y, como fruto de sus esfuerzos, había llegado a la conclusión de que la leyenda viva, el mito, Vlad, el vampiro del cabañal y Vladimir Dracul eran la misma persona... Siguiendo aquella pista, había ido tirando de los hilos de la historia y los recuerdos para llegar a dar con la extraña muerte de aquel mediador urbanístico y con el lugar donde depositaron su cuerpo, tras sagrada sepultura, para que encontrase el descanso eterno... Todo aquel arduo trabajo de investigación acababa en el antiguo cementerio del barrio del cabañal, más concretamente de la zona conocida dentro del barrio como canyamelar, justo en el lugar donde por entonces se encontraba la edificación del colegio hogar nuestra señora del Rosario... Justo a la vera de la calle de la alegría, la cual debía aquel nombre a que la gente cuando volvía del camposanto recorriendo aquella inhóspita calle, más bien callejón, debían encontrarse alegres, por no ser ellos los que se habían quedado en el cementerio por toda la eternidad... Con toda aquella información de primera mano, comenzaron a planear una búsqueda del cuerpo de Vladimir Dracul, con el fin de clavarle una estaca en el corazón y separar su cabeza del resto de su cuerpo, acabando así con la vida de Vlad, el vampiro del cabañal... Y con el, con todo aquello que estaba ocurriendo por las calles del marinero barrio...

Mientras tanto, Esther se encontraba a escasos centímetros de su presa... Rafa, ajeno a aquel ser infrahumano, continuaba con su lento caminar... Nada le hacia suponer que la muerte, o en el peor de los casos, la vida eterna, en cualquiera de las dos versiones, incluso de las tres con las que podía encontrarse por mediación de Esther, vampiro, zombie o híbrido, oscilaba sobre su cabeza cual puñal de Damocles... El destino estaba en sus manos... JCV

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#61

CAPÍTULO 61

Lentamente Esther Lopez Donet, la creación de Vlad, el vampiro del cabañal, iba recortando distancias respecto a su víctima en potencia, Rafa Camacho Martínez, quien completamente ajeno a aquel peligro inminente que le acechaba, continuaba con su despreocupado caminar en dirección a su centro de estudios... La, a primera vista, pesada mochila que colgaba de sus hombros, iba dando bandazos tras de sí, provocando un singular y repetitivo sonido como resultado del roce de la misma con la cazadora de Rafa... Sonido que, si en realidad era sensiblemente débil, resultaba lo suficientemente alto como para encubrir las torpes pero silenciosas pisadas de aquel híbrido, mitad vampiro, mitad zombie...
Además de aquello, y para acabar de aislar al joven del mundo, entre sus manos portaba el teléfono móvil... Inmerso en la lectura de un libro que su propio tío, Juan Camacho, iba escribiendo diariamente y de manera altruista colgaba en Facebook para disfrute de propios y extraños, sus sentidos se encontraban más pendientes de aquellas andaduras novelistas que de su propio caminar...

La mañana había roto ya hacía un buen rato dejando ver en el cielo un brillante sol de invierno que apenas calentaba el barrio, pero que comenzaba a minimizar la fría y húmeda noche que atrás quedase... Dicho astro rey se encargaba de proyectar una desfigurada y caprichosa sobra con la silueta de Esther, que entre mezclándose con la de Rafa, se fundian en el asfalto, creando un extraño resultado... Siquiera aquello hizo que el joven levantase los ojos de aquello que le tenía absorto en la pantalla de su celular, percatandonse así del peligro del inframundo que le acechaba y que, a cada paso, se encontraba más y más cerca de su persona...

Escasos momentos después el híbrido, con sus torpes pasos, llegaba hasta Rafa, consiguiendo contactar con su cuerpo... Con un rápido movimiento, más propio de su lado vampirico que del zombie, rodeó el cuerpo de Rafa, situándose ante el joven, frenando así su avance y sacándole de un plumazo de aquello que le traía absorto en la pantalla del teléfono móvil... Acto seguido, sin apenas dejar tiempo de reacción al joven, alargo lentamente los brazos cual putrefacto zombie, asiendo con ellos ambos brazos del hijo de Rafa Camacho y Desire RunnGimnas, consiguiendo así inmovilizarlo, gracias a su fuerza proviniente del clan vampirico...

Rafa se encontraba en un grave aprieto... Sin comerlo ni beberlo, se encontraba inmovilizado por aquel híbrido a medio camino del vampiro y el zombie... Aún así, tuvo la sangre fría de conectar la cámara del teléfono móvil y realizarle una instantánea a aquel ser que apuntó estaba de atacarle... El flash de la fotografía hizo trastavillear levemente a Esther, pero no lo suficiente como para que Rafa, que así lo intentó, lograse zafarse de aquella inmovilizacion de sus movimientos... Resultaba así increíble que, desde aquella distancia que les separaba, la longitud de los brazos del híbrido unida a la de los del joven, aquel ser consiguiese detener en seco cualquier intenten todo de movimiento de su presa...

Fue entonces cuando los ojos de Esther se inyectaron en sangre... Su putrefacto rostro palidecio completamente, dejando ver unos carnosos y sensuales labios rojizos... Poco a poco, de entre la comisura de aquellos insinuantes labios comenzaron a aparecer, muy lentamente, y ante el asombro de Rafa, unos largos y afilados colmillos... La respiración del joven se aceleró hasta límites insospechados, del mismo modo que lo hiciera su ritmo cardíaco.... El híbrido, dejando aflorar su parte más vampirica, alcanzaba a ver circular la sangre por aquella jóvenes venas, a un ritmo vertiginoso...

Fue entonces cuando Esther, inclinó levemente su cabeza hacia atrás y lanzó un ataque, con. Todas sus fuerzas, en dirección al cuello de Rafa,, dejando aflorar así por completo su la más vampiro... Escasos milímetros le separaban ya de incar aquellos afilados colmillos en su presa cuando sucedió algo completamente inesperado... Del cráneo del híbrido comenzó a salir un, a priori, escaso humillo que rápidamente fue ganando en intensidad, al tiempo que se trasladó al resto de su ser... Esto provocó que Esther soltase rápidamente a Rafa, no sin antes propinarle un fuerte empujón lanzandolo a un lado, y salió corriendo, huyendo de aquello que abrasaba su ser, escondiéndose entre las sombras de los edificios...

Algo acababa de quedar claro respecto al nuevo ser que recorría las calles del cabañal, algo de lo que de inmediato sería informado, de primera mano, el frente de resistencia... Cuando el híbrido dejaba salir al vampiro en su máxima expresión, dejando de lado la infectacion del virus zombie, su cuerpo dejaba de ser inmune a los rayos solares, causando en ella los mismos daños que provocaría en su creador, Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

Hace más de 2 años

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#62

CAPÍTULO 62

Tras reponerse de la impactante experiencia que acababa de vivir, Rafa Camacho Martínez, todavía medio aturdido por el ataque del híbrido, Esther Lopez Donet, telefoneó a su madre, Desire RunnGimnas, para contarle lo sucedido... Ésta le indicó que no se moviese del lugar donde se encontraba, ya que su querido padre, Rafa Camacho, y ella misma se encontraban ya de camino hacia allí, para recogerlo y arroparlo tras tan desagradable suceso...

Mientras tanto, el híbrido, creación de Vlad, el vampiro del cabañal, continuaba con la apresurada carrera que iniciase minutos antes, tratando de huir a refugiarse de aquello que tanto daño le había causado... A medida que avanzaba en su carrera, el vampiro que habitaba en su interior iba dando paso al virus zombie, por lo que progresivamente los rayos solares dejaron de afectarle, cuandose rápidamente las infectas quemaduras que el astro rey hubiera causado en su putrefacta piel... Aquella combinación de seres, a medio camino entre el vampiro y el zombie tenía sus ventajas, pero quedaba claro que unos inconvenientes bastante destacables... O el híbrido aprendía rápidamente a controlar aquellos impulsos, aquellos dos seres distintos que convivían en su alma, y dejaba salir a cada uno en el momento adecuado, aprovechando así los atributos de cada cual, o pronto sería devorada por las llamas, cual alma en pena en los albores del infierno, en el instante en el que, bajo los rayos solares del astro rey, aflorase la parte vampirica de su ser...

Para entonces, mientras el híbrido ya recorría las calles con total impunidad bajo la calidez solar, Rafa y Desi llegaban apresuradamente, conduciendo el primero el monovolumen familiar, a recoger a su tan querido hijo... Junto a ellos, la hija menor de ambos y hermana del hijo varón, Alejandra Camacho Martinez, esperaba impaciente en el interior de vehículo a que se llevase a cabo la recogida del todavía asustado joven...

Al mismo tiempo, Enrique Diaz Naranjo, Toni Jara y Vicente Visiedo Sentana, al margen del resto del frente de resistencia, en una especie de reunión clandestina llevada a cabo a espaldas del resto del equipo, con el único fin de mantenerlos lejos de aquello que llevaban en mente llevar a cabo, tratando así de protegerlos del peligro inminente que aquello conllevaba, ultimaban los últimos detalles del plan que barajaban desde hacía poco...

Buscar los restos del cuerpo de Vladimir Dracul, con el objetivo de clavarle una estaca en el corazón y separar la cabeza de su cuerpo... Todo ello contando con que, en el hipotético caso de encontrar su cuerpo, y este encontrarse incorrupto, confirmasen la sospecha de que él y Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, el mito, se tratasen de la misma persona... Convencidos a su vez de que él y sólo él fuese el origen, el principio y el fin de todo aquello que ocurría cuando la noche caía y la oscuridad, las tinieblas y las sombras cubrían las calles del barrio del cabañal...

Todo parecía indicar que la vida, o mejor dicho, la no muerte del nosferatu, del no muerto, de Vlad, el vampiro del cabañal, tenía las horas contadas... La cuenta atrás había comenzado... JCV

Hace más de 2 años

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#63

CAPÍTULO 63

La noche comenzaba a caer, una vez más, en las calles del barrio marinero del cabañal... Las débiles luces que se antecedian a la caída del ocaso se entre mezclaban con las sombras del fin del día, creando una combinación de luces y claros comparable con una dulce y sutil danza, cubriendo cada recodo del cabañal de esa enigmático misterio que otorgan esos escasos minutos en que las cosas dejan de parecerse a aquello que proyectan, mostrándose alargadas y deformadas, dando un toque místico al mágico instante de la ocultación del astro rey, dando así paso a la oscuridad de las frías y sombrías noches invernales...

Vlad, el vampiro del cabañal, despertaba lentamente de su letargo a medida que la oscuridad se apoderaba de cada calle, cada rincón, cada esquina del barrio... Su despertar no fue como cualquier otro... Esa noche la sed de sangre se había apoderado de su ser, convirtiéndose en prioridad máxima aplacar aquella sensación que le oprimida el pecho con tanta ansiedad...
Los acontecimientos de las noches anteriores habían evitado su tan necesario alimento, aquello cálida y espesa sangre humana... Aquella noche, la sangre humana volvería a cubrir las calles del cabañal...

La oscuridad cubría ya la totalidad del barrio... La inminente caída del ocaso había llegado más rápido de lo esperado, despertando a aquellos seres nocturnos que últimamente llenaban las noches cabañaleras...

Zombies, licantropos, vampiros... Incluso el híbrido salían en aquellos instantes, como acudiendo a una llamada demoníaca al unísono, de sus escondites y refugios, decididos una vez más a causar el caos más descomunal conocido por el ser humano... Conchy Sánchez Martinez, Adela, Inma Solo y Jose Julio Quilis, los zombies, Mari Rodriguez y Angeles Romero Rodriguez, los licantropos, Esther Lopez Donet, el híbrido, incluso el enigmático Butoni, con Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda, el mito, como máximo referente a ojos del frente de resistencia, invadían simultáneamente la fría noche invernal del cabañal...

Una noche más, el terror hacia acto de presencia en aquel, por aquel entonces, inhóspito cabañal...

Mientras tanto, el trío formado por Enrique Diaz Naranjo, Toni Jara y Vicente Visiedo Sentana ultimaban los detalles para, a la mañana siguiente, ir en busca de la tumba de Vladimir Dracul, para tratar de acabar así con la maldición de la leyenda... Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

Hace más de 2 años

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#64

CAPÍTULO 64

Vlad, el vampiro del cabañal, salía de su madriguera, de su refugio... De aquel oscuro y polvoriento almacen donde se ocultaba de la luz solar y de las miradas indiscretas, en busca de aquello que le mantenía en aquella no muerte... Aquel líquido cálido, espeso, color rojo intenso, como el carmín de aquellos carnosos y sensuales labios, que cada día soñaba con besar, cuyo tacto recordaba con ansiedad y recelo... Aquellos labios que le llevaron a lo más alto del erotismo, al borde de la locura... Aquellos labios cuya dulce miel le empujaron a la vida eterna... Los mismos cuyo precio a pagar por sentir su calidez fue cargar con aquella maldición... La vida eterna...
No se trataba, ni más ni menos, que de los labios de Conchy Sánchez Martinez, Adela...

Las calles del barrio se iban llenando progresivamente de seres del inframundo, venidos desde el mismísimo averno.... Licantropos, zombies.... Mientras Adela salía de su refugio en la pedania de la punta, el híbrido, seguía tratando de adaptarse a su extraño poder y el Butoni guiaba a sus cachorros, Vlad, el vampiro del cabañal, recorría ya las calles del barrio, en busca de su recompensa, que extraeria directamente de las venas de la que se convertiría en su presa... Sangre humana...

El nosferatu se quedo agazapado tras una esquina, aprovechando el anonimato que le otorgaban la oscuridad y las sombras, para acechar a una posible víctima, una presa en potencia, que acababa de ver venir a lo lejos... Se trataba de un solitario caballero de mediana edad... Aquel individuo caminaba con paso firme, quizás demasiado, en dirección al lugar donde el vampiro de nuestra historia se encontraba escondido... El golpeteo de los tacones de los zapatos de aquel individuo resonaban con fuerza en el silencio de la noche, dejándose escuchar desde varios centenares de metros a la redonda... Su mirada fija en el infinito, pero no perdida, nada más lejos de la realidad... Observaba más allá de donde su mirada alcanzaba, como en busca de algo... O de alguien...

Al mismo tiempo, la bella e inmortal dama que portaba en su fino y aterciopelado rostro aquellos labios que Vlad, el vampiro del cabañal, nunca hubiese podido olvidar, llegaba a la misma calle en la que se encontrase su creación , aunque a espaldas de aquel individuo que, paso a paso, acompañando sus acompasados y firmes pasos con aquel resonar de tacones clavandose en el frío asfalto, convirtiéndose en testigo privilegiado de aquella escena...

Cuando el caminante nocturno se encontró lo suficientemente cerca de Vlad, el vampiro se interpuso en su camino, frenando de un plumazo su avance... El vampiro se quedó paralizado al reconocer en aquel rostro a la última persona que esperaba ver aquella noche... O que al menos desease hacerlo...

Ante Vlad, el vampiro del cabañal, el mito, la leyenda viva, Vicente Visiedo Sentana, perteneciente de primera mano del frente de resistencia, ante la incredulidad del vampiro, alargaba su brazo derecho hacia la parte alta de su espalda, asiendo fuertemente la empuñadura de su larga y afilada catana... JCV

Hace más de 2 años

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CAPÍTULO 65

Vicente Visiedo Sentana y Vlad, el vampiro del cabañal, el mito, la leyenda viva, cara a cara, en la fría noche de invierno del cabañal... Conchy Sánchez Martinez, Adela, a escasos metros, pero sin haber revelado su posición, observaba atenta aquello que, ante sus privilegiados ojos, estaba apunto de suceder... Vampiro y humano, catan a en mano, frente a frente...

Mientras tanto, a varias calles de allí, sendos aullidos rompían el silencio nocturno, desatando el terror a los que, muy a su pesar, escucharon aquellos agudos aullidos dirigidos al astro lunar... Mari Rodriguez y Angeles Romero Rodriguez sentían en sus carnes la transformación a licantropo provocada por la luna llena... Mano a mano, las dos mujeres lobo se unían por primera vez, bajo la vigilancia del Butoni, para dar caza a las presas que pudieran caer víctimas de sus feroces fauces...

Más allá, en los límites del barrio, un tropel zombie ocupaba la totalidad de una de las calles principales de la zona, avanzando con pasos torpes y descontrolados, al unísono, creando una mezcla entre absurda y terrorífica manifestación de infectados por aquel putrefacto virus... El virus zombie... Los muertos vivientes buscaban cerebros de los que alimentarse y cuerpos a los que infectar, propagando así el fatídico virus zombie...

Un sonido metálico, unido al brillo de un filo largo, pulido y afilado de la hoja de la cara natural de Vicente desconcertaron a Vlad, el vampiro del cabañal, en el instante en el que Vicente desenvainaba su tan amada catana japonesa... El nosferatu observaba a aquel insignificante ser que tenía la osadía de, en solitario, enfrentarse a un auténtico vampiro... Posiblemente el ser infernal más poderoso de todos los tiempos...
Sus ojos no daban crédito a lo que estaban viendo...

Adela, se iba acercando poco a poco, asegurándose de no ser vista... De pronto, Vlad, se fijó en ella... Con un sutil gesto se comunicaron, cual matrimonio que lleva años conviviendo, haciéndose saber el uno al otro que la otra parte se encontraba allí...
Realmente, si Adela hubiese querido, Vicente hubiese muerto en ese mismo instante, sin haber alcanzado a poder observar la causa de su deceso, pero parecía como si la vampiro original quisiera saber en que acababa aquello... Hasta donde era capaz de llegar el humano...

O quizás no era del todo así... Vicente estaba más alerta de lo que parecía... Con un rápido movimiento, en el que su afilada catana corto el viento, dejando como resultado un fino y seco sonido metálico, giró sobre su eje 180 grados, atacando así a la confiada Adela... Ésta, en última estancia, con la velocidad característica del vampiro consiguió dar un paso atrás esquivando el ataque, aunque la hoja rozó su brazo derecho, cortando sus vestimenta y alcanzando levemente a su muerta carne... Ni una sola gota de sangre brotó de aquella herida, por la cuagulacion de la misma, pero provocó un respingo en Adela... Acto seguido hizo lo propio con Vlad, el vampiro del cabañal, aunque este esquivó completamente el ataque, saliendo ileso...

De inmediato, el nosferatu alzó el vuelo y, recogiendo a su paso a Adela, desaparecieron ambos dos de allí, a gran velocidad, del mismo modo que llegarán, envueltos por la oscuridad y las sombras... Por primera vez la balanza se inclinaba, aunque levemente, del lado del bien...

Primera batalla ganada por el frente de resistencia, o mejor dicho, por Vicente Visiedo Sentana... JCV

Hace más de 2 años

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CAPÍTULO 66

Tras el resultado de aquella esperanzadora noche, Vicente Visiedo Sentana acudía al punto donde había quedado con Toni Jara y Enrique Diaz Naranjo, todos ellos miembros del frente de resistencia...

Supuestamente debido a los acontecimientos que pocas horas antes habían tenido lugar en las calles del cabañal, Vicente apenas había podido dormir... Una mezcla agridulce entre satisfacción y terror invadía su cuerpo... Si bien, por un lado, había conseguido herir, aunque fuera apenas un rasguño, a Conchy Sánchez Martinez, Adela, y conseguir que ningún ser nocturno le encontrase con la guardia bajada, el temor de que la próxima vez le pillasen más descuidado parecía haberle quitado el sueño... Adela le había demostrado hasta que punto podía ser silenciosa en su avance, cosa que le intranquilizaba profundamente...

Fuera como fuese, a la mañana siguiente, aprovechando que era domingo y el colegio hogar nuestra señora del Rosario se encontraba cerrado al público, aquel valiente grupo del frente de resistencia iban a llevar a cabo la que, muy posiblemente, sería la mayor gesta de sus vidas, dar muerte al mito, la leyenda viva, Vlad, el vampiro del cabañal...

Armados con un martillo neumático que portaba Toni, saltaron el alto muro que daba al patio del colegio, lugar exacto donde antiguamente se encontraba el cementerio de la iglesia... Rápidamente, antes de que el día acabase de despuntar y los vecinos saliesen a recorrer las calles del barrio marinero del cabañal, se pusieron manos a la obra...

Tras localizar una fuente de energía apropiada para hacer funcionar el martillo neumático, se dirigieron al lugar exacto donde, según sus cálculos, todo parecía indicar que, bajo aquella capa de cemento y hormigón, debía encontrase la tumba de Vladimir Dracul... O lo que era lo mismo, Vlad el vampiro del cabañal...

Sus cálculos, al menos a priori, parecía claros y concisos... Justo a los pies de aquella destartalada puerta de madera, en aquel patio donde cada día jugaban en la hora del recreo los niños del colegio, debía descansar el cuerpo del nosferatu... Incluso, si se fijaban en el pavimento, parecía llegar apreciarse en él la silueta del foso donde debía descansar, casi con total seguridad, el ataud con los restos del cuerpo del no muerto...

Mientras comenzaban los trabajos de cincelado del suelo, unos ojos ocultos en la oscuridad observaban los avances del trabajo de aquel grupo de valientes...

Poco después de comenzar los trabajos, tras retirar la relativamente fina capa de cemento y hormigón, dieron con una más profunda de arena húmeda, que se apresuraron en sacar con sendas palas plegables que sacó, como por arte de magia Enrique, sin que ninguno de sus acompañantes llegase a saber muy bien de donde...

No transcurrieron demasiadoa minutos hasta que, la pala de Toni, golpease contra algo duro, creando un peculiar sonido de madera...
Rápidamente acabaron, ahora a toda velocidad, de sacar la poca arena que seguía cubriendo aquello que ya podían ver, mientras aquella mirada indiscreta continuaba observando minuciosamente sus movimientos, llenando sus miradas con una mezcla de alegría y preocupación...

Ante sus ojos se encontraba el recipiente donde, supuestamente, descansaba el cuerpo de Vladimir Dracul... O lo que era lo mismo, el ataud de Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

Hace más de 2 años

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#67

CAPÍTULO 67

El día ya había roto completamente cuando Enrique Diaz Naranjo, Toni Jara y Vicente Visiedo Sentana llegaron a contactar con el que estaban seguros que se trataba del ataud de Vladimir Dracul, Vlad el vampiro del cabañal...
En las cercanias de aquel patio de recreo del colegio que se encontraba donde antes hubiese un pequeño cementerio, el barrio comenzaba a despertar...

Mientras el destacamento del grupo de resistencia contactaba con aquel viejo y un tanto destartalado feretro, unos ojos observaban desde el anonimato de la oscuridad, con minuciosa atención, cada movimiento de los tres valientes...

Al mismo tiempo, Inma Solo y Jose Julio Quilis, regresaban a su escondite, el mítico edificio del casinet, junto con el resto del clan zombie, que hacía ya horas que lo había hecho, tras una noche en la que dejaron tras de sí un verdadero espectáculo dantesco... Y con ello, la expansión del virus zombie... La familia iba creciendo a pasos agigantados, a un ritmo desorbitado...

Por fin consiguieron quitar la totalidad de arena que cubría el ataud, ayudándose a última hora incluso con sus propias manos, para dejar al descubierto la tapa del feretro...
En aquel instante se mostraeon los tres amigos dubitativos por unos instantes... La primera parte de la misión estaba cumpliendo... Localizar y desenterrar el feretro de Vlad, el vampiro del cabañal... Pero ahora venía la parte más complicada, la que requería de más sangre fría, de armarse de valor, de exponerse al peligro, incluso, ¿por qué no?, de mirarse cara a cara con la muerte...
El temor, la incertidumbre, las dudas se amontonaban en sus colapsadas mentes, que parecían negarse a llevar a cabo tan osada empresa...

Mientras tanto, el Butoni regresaba a los alrededores del cementerio del cabañal, acompañado por Mari Rodriguez, el licantropo por autonomasia, y Angeles Romero Rodriguez, el licantropo inferior, ambas mascotas del enigmático Butoni... Teniendo en cuenta que la luna llena se había escondido hacia ya varias horas, las mujeres lobo caminaban reconvertidas en lo que eran inicialmente, mujeres de carne y hueso... Eso sí, hasta la noche siguiente, en la que por tercera y última vez aquel ciclo de lucha a llena, volverían a convertirse en aquel horrendo ser...

Por fin, uno de ellos, de los tres miembros del frente de resistencia, concretamente Enrique, se decidió a quitar la tapa del feretro, algo a lo que Toni y Vicente rápidamente le ayudaron, saliendo los tres de aquel estado de sock en el que habían entrado...

Al quitar la tapa del feretro, mientras aquellos espectantes ojos que continuaban observandolos, pasaban de ser dos a ser cuatro, desde aquella misma discreta oscuridad, quedaron completamente estupefactos ante lo que encontraron....
Sus miradas reflejaban el estado de sus almas, al encontrarse cara a cara con aquello...

Por su lado, el híbrido, Esther Lopez Donet, continuaba recorriendo las calles del cabañal, adaptándose rápidamente a su nueva condición... En aquellos instantes, ciertamente, ya conseguía confundirse con el resto de personas que paseaban distraidamente por las calles, pasando por uno más de los viandantes, sin levantar el más mínimo atisbo de sospecha de que pudiese ser el infernal ser que realmente era, una letal mezcla entre vampiro y zombie...
Además, la parte vampirismo se estaba encargando de sanar la putrefacción de su carne, ocasionada por el virus zombie, consiguiendo así pasar más inadvertida todavía, fundida con el gentío mañanero... JCV

Hace más de 2 años

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#68

CAPÍTULO 68

Aquellos cuatro ojos, bajo el refugio de intimidad y anonimato que les proporcionaba la oscuridad, observaban a Toni Jara, Enrique Diaz Naranjo y Vicente Visiedo Sentana, mientras éstos permanecían inmóviles, completamente paralizados, ante aquella visión que invadía las retinas de sus desorbitados ojos...

En el interior de aquel feretro se encontraba un cuerpo en avanzado nivel de descomposición, enrollado en jirones de vendas fabricadas con unas telas de visible antigüedad...
O estaban muy equivocados, casi tanto como lo estaban en la localización de la tumba de Vlad, el vampiro del cabañal, o acababan de dar con los restos momificados de alguna persona...
Una auténtica momia...
Eso si, de Vladimir Dracul, ni el menor rastro...

Mientras tanto, Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, el mito, la leyenda, continuaban observando desde la oscuridad los movimientos de los tres miembros del frente de resistencia...
Los dos ojos que inicialmente observaban desde el anonimato se trataban de Vlad, a los que más tarde se uniesen los de Adela...
Ambos dos se encontraban en el refugio del vampiro, en aquel polvoriento almacén del colegio, a los pies de cuya puerta se encontraban escavando los tres valientes, en busca de del cuerpo de Vlad, desconocedores de que su búsqueda se encontraba a escasos metros de ellos, observandolos...

De pronto, sin apenas haber tenido tiempo de reacción por parte del frente de resistencia, ante la atónita mirada tanto de ellos como de Adela y Vlad, el vampiro del cabañal, aquella momia acartonada y semi putrefacta, lanzó al viento un débil quejido, apenas un susurro de dolor, de tormento...
Aquel cadáver momificado, aquella momia ancestral parecía albergar en su interior un atisbo de... ¿Vida?...

Vlad y Adela observaban atentamente aquello que ante sus ojos había ido tomando forma, poco a poco, hasta llegar al punto de que, aquellos miembros del frente de resistencia, aquellos valientes decididos a llegar al fondo de toda aquella cuestión, mientras trataban de localizar el cuerpo de Vladimir Dracul para acabar con la no muerte de Vlad y así dar comienzo al principio del fin, lejos de conseguir su objetivo, parecía que habían dado alas a aquel ser que debía llevar en letargo varios siglos... Posiblemente incluso desde antes de que el antiguo cementerio hubiese tenido lugar...

Lejos de acabar con la leyenda vida, el mito... Lejos de atravesar con una estaca el corazón del nosferatu, habían despertado una nueva bestia...

Como alma que lleva el diablo, los tres amigos salieron huyendo del lugar sumamente espantados, dejando a su libre albedrío el futuro de aquel ser, de otro más vuelto de entre los muertos...

Aquel domingo una ancestral momia había despertado en el barrio marinero del cabañal... JCV

Hace más de 2 años

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#69

CAPÍTULO 69

La maldad materializada, una nueva criatura del averno... El despertar de una nueva maldición... La más antigua de las leyendas urbanas, llegada desde los mismísimos tiempos del antiguo Egipto, acababa de despertar en el barrio marinero del cabañal, ante los atónitos e incrédulos ojos de Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, el mito...
Además de, por supuesto, los que se encargaron, mientras buscaban el feretro del nosferatu, de despertar a aquella ancestral momia... Toni Jara, Enrique Diaz Naranjo y Vicente Visiedo Sentana... El trío destacado del frente de resistencia...

La momia, aquellos restos humanos putrefactos, acartonados, enrollados en rudimentarias vendas confeccionadas con antiguas telas, había lanzado al viento un débil gemido al entrar nuevamente el aire en sus oxidados pulmones...

Mientras tanto, desde el oscuro y polvoriento refugio de Vlad, aquel olvidado almacén, la pareja de no muertos, de nosferatus, de vampiros, observaban atentamente a aquel ser del que, aunque habían escuchado hablar en más de una ocasión, siempre creyeron que no pasaba de lo que inicialmente era, una leyenda urbana, nunca antes habían podido observar... Posiblemente al resto de seres nocturnos les ocurriría lo mismo en referencia a los vampiros...

La momia comenzó poco a poco, lentamente, a removerse en el interior del destartalado ataud, cuyo mullido recubrimiento interior se encontraba en avanzado estado de deterioro... Un extraño olor invadía el ambiente, proviniente del interior de aquel mortuorio recipiente...
No era el típico olor entre dulce y nauseabundo de la muerte, de un cuerpo en descomposición... Se trataba de otra cosa... El olor de la maldad...

Al mismo tiempo, los tres amigos del frente de resistencia llegaban a casa de Rafa Camacho, el cuartel general, donde se encontraba Desire RunnGimnas, Iván Ventura Martínez, Mario Ventura Martinez, Lorena Perez Sanz, Amparo Dolores Llovet Mon, Rafi Gomez Roldan, Isa Belin y Rosa Agullo Palao... Todos en reunión... A la espera de noticias por parte de los tres valientes que, desgraciadamente, llegaban sin demasiadas buenas noticias...

La momia se incorporaba en su feretro, con visibles dificultades... En breve debería alimentarse de almas humanas para, poco a poco, recuperar su aspecto humano, aquel que tenía antes de fallecer... Del mismo modo, alimentándose de dicha esencia, aumentaría su maligno poder... Una nueva maldición se desataba en las calles del barrio marinero del cabañal... JCV

Hace más de 2 años

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#70

CAPÍTULO 70

La ancestral momia recuperaba por primera vez en siglos la verticalidad...

Desde el refugio, el escondite oscuro y polvoriento de Vlad, el vampiro del cabañal, éste mismo y Conchy Sánchez Martinez, Adela, observaban como aquel ser recuperaba la vida, por llamarlo de alguna forma, después de tantos y tantos años de mortalidad...

Mientras tanto, los miembros del frente de resistencia, esperando la llegada de Vanesa Orduña Civera, se encontraban en jaque, en un callejón sin salida, en una incomoda y peligrosa situación sobre la que no tenían el más mínimo control...
Aquello se les estaba yendo de las manos, cada vez más, sin saber que camino debían tomar para acabar con aquello que invadía las noches, incluso ya los días, causando el caos en cada rincón, en cada calle, en cada recodo del marinero barrio, infectado cada vez más por seres venidos del mismísimo infierno...

La momia, envuelta en aquellos andrajosos vendajes, mostraba a lo largo de su ser, en aquellos lugares donde escaseaban dichas telas, amarillentos huesos con escasos restos de carne putrefacta adherida a duras penas a los mismos... Igualmente tendones y músculos que pasaron mejores tiempos colgaban a lo largo de aquel lánguido ser...
El cráneo, prácticamente descubierto, mostraba una calavera en la que faltaban algunas piezas dentales, pero por lo demás, casi perfectamente conservada...

En aquel instante se comenzó a escuchar un sonido en la puerta de acceso trasera del colegio, aquella que lindava con aquel patio de recreo donde estaba teniendo lugar aquel renacer de la momia...
En breves instantes apareció el conserje del centro de estudios, posiblemente alertado por parte de algún vecino que hubiese escuchado los ruidos producidos por el frente de resistencia, en su búsqueda del nosferatu...

Sin demasiado tiempo de reacción, con una relativa velocidad que hasta aquel instante no había mostrado en ningún momento, la momia se abalanzó sobre el conservador del colegio, inmovilizando con sus manos la cabeza del humilde trabajador, quien oberservaba aterrorizado el rostro de aquella momia, que poco a poco iba acercando su boca, o aquel lugar donde debería estar, a la del conserje... Instantes después comenzó a absorber, a través de los labios, el alma de aquel indefenso ser...

Poco a poco, del mismo modo que iba perdiendo la vida, por la ausencia de alma, el cuerpo del conservador adelgazaba rápidamente, el cabello se iba desprendiendo de su cráneo, la carne de su cuerpo comenzaba a pegarse a los huesos del mismo, hasta caer ante los pies de la momia, sin vida, convertido en simple piel y huesos, completamente deshidratados...

De modo inversamente proporcional, el cuerpo de la momia iba recuperando algo de carne, músculos, etc, que recubriesen minimamente aquel huesudo cuerpo... Harían falta varias almas humanas para que recuperase toda su explendor, pero el primer paso estaba dado...

La maldición de la momia, daba los primero pasos en barrio del cabañal... JCV

Hace más de 2 años

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#71

CAPÍTULO 71

La momia ya se había cobrado su primera victima... La inocente vida de aquel conserje de avanzada edad había dado alas a la recuperación de aquel cuerpo sin vida, a la maldición momificada...

Mientras tanto, Vanesa Orduña Civera llegaba al cuartel general... Lejos de recibir las buenas noticias que esperaba, la muerte de Vlad, el vampiro del cabañal, se encontraba con que una momia andaba suelta por el barrio del cabañal... Realmente solo sabían que habían de vuelto a la vida a ese ser, pero no tardarían en conocer el alcance de la maldad que habían despertado...
Ninguno de los seres que hasta el momento habían alterado la tranquilidad del barrio alcanzaba ni de lejos el poder de aquel ser...

Al mismo tiempo, los incrédulos ojos de Conchy Sánchez Martinez y el nosferatu, creación de ella misma, observaban como aquel ser, renacido ante ellos, salía andando por la puerta que el conserje dejase abierta instantes antes...
Su caminar resultaba un tanto torpe, pero dicha torpeza había desaparecido cuando llevó a cabo la caza de aquella presa con la que iniciase su recuperación... Claro estaba que en un momento clave era capaz de moverse de vivacidad...

Los miembros del frente de resistencia en pleno decidieron que lo mejor era volver al patio de colegio a ver que había sucedido, el estado de aquello que acabasen de despertar, y sin pensarlo dos veces, encaminaron sus pasos en aquella dirección, a relativamente escasos metros del cuartel general, el domicilio de Rafa Camacho y Desire RunnGimnas...

La momia recuperó su libertad saliendo por el portón que daba acceso a la calle de la maestra Pilar Hernández, en dirección a la calle Arcipreste Don Vicente Gallart, perdiendose más tarde sus pasos por la mismísima calle del Rosario, en dirección a la avenida del Mediterráneo...

Poco después llegaban los miembros del frente de resistencia al lugar de los hechos... Al entrar en el patio del colegio, por aquella puerta abierta que ya les puso sobre alerta, lo primero que encontraron fue un cuerpo inerte, sin vida y completamente deshidratado sobre el lucido suelo... Sin apenas tiempo para reponerse de aquella visión, Vicente Visiedo Sentana dio la voz de alerta... El cuerpo de la momia había desaparecido...

Instantes más tarde la momia llegaba hasta el cruce de la avenida mediterráneo y la calle San Rafael, donde una bella dama, vestida de domingo, esperaba pacientemente la llegada de alguien... Pero fuera quien fuera a quien esperaba, aquello con lo que se encontró distaba muchísimo de la persona con la que esperaba encontrarse... JCV

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#72

CAPÍTULO 72

La ancestral momia se encontraba en la esquina del viejo barrio marinero del cabañal... Sus manos rodeaban ambos mentones del terso y fino rostro de la dama, quien instantes antes esperaba impacientemente la llegada de su cita...

En aquel mismo instante, bajo el débil calor de un tímido sol invernal, llegaba hasta aquel mismo lugar Esther Lopez Donet, el híbrido creación de Vlad, el vampiro del cabañal...

Mientras tanto, el frente de resistencia no salía de su asombro, tanto por la visión del inerte cuerpo sin vida del asesinado y deshidratado cuerpo del conserje como por la ausencia del cuerpo momificado de la momia cuya exhumacion llevasen a cabo menos de una hora antes...
En tan corto plazo de tiempo aquel demoníaco hallazgo había acabado con la vida de aquel trabajador del colegio y había desaparecido sin dejar rastro...

Al mismo tiempo, Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva , el mito, observaban desde la oscuridad del polvoriento almacén que servía de refugio desde hacía siglos para el nosferatu, los movimientos de aquel grupo de valientes que parecían haber decidido acabar con aquellos seres que alternaban la tranquilidad y el sosiego de un humilde barrio obrero...

La momia comenzaba a acercar lentamente su descarnado rostro, aquellos amarillentos y desgastados dientes que sobresalian de aquel lugar donde debiesen encontrarse sus labios años antes, a los carnosos y sensuales de la bella dama, mientras la mortecina mirada del maldito ser, de aquellos inexpresivos ojos hundidos en sus propias cuencas, miraban fijamente a los de su victima, quien no podía dejar de observar, paralizada, a aquello que apunto se encontraba de arrancarle su alma, para alimentarse de ella...

El híbrido llegó hasta ellos, sabedor ya de su poder, habiendo conseguido controlar sus dones, las concesiones de su condición de zombie vampirico, sabiendo exprimir sus habilidades para sácale hasta la última gota de sus posibilidades...

La momia se alertó con la llegada de la creación del no muerto, como sabedor de que no se trataba de un dominguero más que pasearse sin rumbo por las calles del barrio...
Sin tiempo de reacción, aceleró el proceso que llevaba entre manos, despojando con una rápida acción a aquella dama de su alma, cayendo al suelo violentamente el cuerpo sin vida de la misma...

El momificado ser cubrió su rostro, ante los ojos del híbrido, de aquello que años atrás lo llenase, dotándole de un masculino rostro, de mirada y expresión malvadas...

Acto seguido se posicionó, frente a frente, al híbrido... La batalla, el enfrentamiento de fuerzas infernales estaba servida... JCV

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#73

Capítulo 73

Híbrido y momia cara a cara, frente a frente... El poder ancestral contra la unión de maldiciónes, de poderes del inframundo, del cúmulo de la maldad...

Por su parte, los miembros del frente de resistencia salían del patio de recreo del colegio justo instantes antes de que llegasen los cuerpos de seguridad del estado, acompañados por el director del centro...
Alguien debía haber alertado a la policía de golpes en el lugar o la puerta abierta por la que escapara la momia... O de algo más... Fuera como fuese no tardarían en encontrar el cuerpo sin vida y el feretro vacío, víctima a sus ojos de una exhumacion, en el suelo...

El frente de resistencia había abandonado el lugar en el instante justo para no ser relacionados con los hechos, para no culparles de la exhumacion y, lo que hubiese sido peor, de la muerte del conseje...

Mientras tanto, aquellos cuatro ojos, ansiosos de tranquilidad para su necesario descanso, observaban ahora a los nuevos visitantes desde el interior del oscuro y polvoriento almacén...

La momia observaba fijamente a los ojos del híbrido, mezcla de curiosidad y estupor... Desde sus poderes sabía que aquello a lo que se enfrentaba no era humano...

El híbrido, por su parte, hacía lo propio... Observar a aquel ser acartonado, sin saber realmente que hacer...
Ambos dos seres diabólicos se encontraban en la misma situación...

En aquel instante, justo cuando parecía que la batalla iba a tener lugar, en ese justo momento en el que las miradas de los dos seres enfurecieron, retandose el uno al otro, Inma Solo y Jose Julio Quilis aparecieron como por arte de magia... Parecía una reunión de seres maléficos a plena luz del día, en aquella esquina de la avenida del mediterráneo... Junto a ellos, tendida sobre el suelo sin vida, el cuerpo de la última víctima de la momia...

Sin que nadie esperase ya la llegada de más seres, el repulsivo Butoni hizo su aparición estelar... Junto a él Mari Rodriguez y Angeles Romero Rodriguez, en su apariencia humana, acompañando como extrañas mascotas a aquel enigmático personaje...

Lanzando un silbido al cielo llamó la atención del híbrido, quien olvidándose por completo de la momia acudió a su lado, cual perro fiel... No estaba claro en que momento había sucedido aquello, pero el híbrido parecía haber pasado a estar bajo la protección del Butoni...

Sin dar más tiempo de reacción a los presentes, todos los seres desaparecieron del lugar, cada grupo en una dirección, quedando sola la momia en aquella esquina de la avenida mediterráneo, en el mismo instante en el que las sirenas de la policía se escuchaban acercarse rápidamente... JCV

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#74

CAPÍTULO 74

No tardaron demasiado en llegar tres coches de la policía nacional hasta el lugar donde la momia se encontraba paralizada, junto al cadáver de la dama caído sobre el asfalto...
Eso si, lo suficiente como para que el resto de seres hubiesen desaparecido de allí...

Mientras tanto, en el patio de colegio, otros miembros de loa cuerpos de seguridad del estado, acordonaban la zona, a esperas de la llegada de alguien que proyectase luz sobre aquello que había sucedido...

Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, continuaban atentos a aquellos que estaba sucediendo... El anonimato, la tranquilidad que hasta entonces le había otorgado a Vlad aquel oscuro y polvoriento almacén, aquel lugar olvidado desde hacía años, se veía peligrar con los acontecimientos que se venían sucediendo últimamente, y lo de la momia y el deceso del conserje habían superado con creces las expectativas...
Vlad comenzaba a valorar la posibilidad de buscar un nuevo refugio, pero por otra parte se resistía a hacerlo...
Aquel lugar había sido su hogar desde siglos atrás y desde allí tenía controlado todo su mundo de oscuridad y tinieblas, de maldición eterna...

Los coches de policía cercaron a la momia antes de que cuatro agentes bajase de cada uno de los tres vehículos... Rápidamente dieron el alto a la momia mientras le encañonaban con sus armas reglamentarias...
A buen seguro que alguien había visto como acababa con la vida de la dama que yacía a sus pies y había dado la voz de alarma... La luz del día no concede el cobijo que proporciona la oscuridad de la noche...

El caso era que, fuera como fuese, la momia se encontraba rodeada por doce agentes apuntándo a su persona con sus armas reglamentarias... Por segunda vez consecutiva, uno de los agentes le dio el alto a la momia, mientras la totalidad de ellos no salían de su asombro ante aquello a lo que estaban tratando de detener, aquel ser que, a pesar de que su rostro mostraba casi la forma humana que tuviese al ser momificado y embalsamado, el resto de su ser se entre veía, a través de restos de jirones de vendas, putrefacto, con restos de carne muerta, tendones y músculos colgando a lo largo de un amarillento esqueleto...

Mientras tanto, los miembros del frente de resistencia se dirigían al cuartel general, a tratar de asimilar lo ocurrido y decidir entre todos que rumbo tomar en aquella lucha sin cuartel, en aquella enmienda en la que se veían inmersos y de la cual no sabían como salir victoriosos...

Al mismo tiempo, los agentes de policía que rodeaban a la momia daban un tercer y último alto a aquel ser que despreciaba por completo sus indicaciones y que, lejos de obedecer, comenzó a caminar en dirección a ellos...
Acto seguido, las balas silvaron violentamente en el aire, acompañadas de estruendosos y violentos sonidos de disparos, en el momento en el que los agentes abrieron fuego a discreción sobre aquel ser que desobedecia sus órdenes y que todavía tenía a su víctima junto a sus pies... JCV

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#75

CAPÍTULO 75

Las balas silvaban mientras cruzaban a gran velocidad el aire, en dirección al cuerpo de aquel ser del inframundo, de aquella momia ancestral, después de que ésta desobedeciera las órdenes de los agentes... Más de un centenar de proyectiles fueron disparados en un plazo mínimo de tiempo, alertando a todos los vecinos del lugar, que no tardaron en salir huyendo aterrorizados y temerosos por lo que estaba sucediendo... Incluso las gentes que desde sus casas cercanas al lugar comenzaron a observar aquello cual dantesco espectáculo, acabaron refugiándose en sus domicilios, presas del mayor terror que jamás hubiesen imaginado, cuando la momia, lejos de caer desplomada contra el suelo como resultado de aquel literal acribillamiento, como si aquello no hubiera ido con ella, se dirigió furiosa hacia aquellos agentes que habían descargado sus armas contra su figura...

Desde el patio de colegio, los agentes que allí se encontraban, escucharon el tiroteo y, tras solicitar refuerzos en aquel lugar donde estaba teniendo lugar, ya que por los comunicadores internos del cuerpo sabían que se estaba llevando a cabo u a detención a escasas calles de allí, abandonaron el colegio y se dirigieron en dirección al lugar donde estaban teniendo lugar los hechos...

Aquellos momento fue aprovechado por Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, el mito, la leyenda viva, para retomar aquel descanso que sus cuerpos reclamaban a gritos desde hacía horas...

Los dos agentes llegaron hasta la esquina de la avenida del mediterráneo, bajándose ambos del vehículo policial antes incluso de que éste se hubiera parado por completo, al observar como aquel ser iba acabando uno por uno, de manera tan violenta como espectacular, con las vidas de la docena de agentes que trataban de reducirlo... Una tras otra, las almas de aquellos miembros de los cuerpos de seguridad del estado fueron alimentando las entrañas de aquella momia ancestral, devolviéndole poco a poco su apariencia humana y elevando hasta límites insospechados el diabólico y maligno poder que aquel ser albergaba en su interior...
Los dos últimos agentes en llegar a aquel masacre descargaron sus armas reglamentarias contra la momia, del mismo modo que hubiesen hecho sus compañeros del cuerpo, y corriendo acto seguido la misma suerte que ellos...

En el mismo instante en el que el último agente caía sin vida ante la momia, llegaron dos furgones antidisturbios del que bajaron un total de quince agentes más, esta vez armados con escopetas y ametralladoras, superando con creces el armamento con el que, hasta el momento, habían tratado sin exito de parar a aquel ser...

Tras reponerse rápidamente de la visión de aquellos cuerpos sin vida, repartidos indiscriminadamente a diestro y siniestro, los antidisturbios comenzaron a acribillar sin miramiento alguno a la momia... JCV

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#76

CAPÍTULO 76

Aquella esquina de la avenida del mediterráneo, en el barrio marinero del cabañal, se convirtió en segundos en una auténtica batalla campal... Las balas de aquellas escopetas y ametralladoras volaban desde todas direcciones mientras las vainas iban cayendo a diestro y siniestro, provocando un tintineo casi melódico, entremezclado con los fuertes fogonazos de los disparos de las armas de fuego...

Más de un millar de proyectiles impactaron simultáneamente en el cuerpo de la momia, ser que como causa de aquellos violentos impactos apenas se tambaleaba mínimamente, sin que ello evitará que, aunque lentamente, fuera recortando camino en dirección a aquella quincena de antidisturbios que, espantados por el nulo resultado de su ostilidad, continuaban vaciando cargadores, uno tras otro, cayendo contra el suelo una vez vaciados, todavía humeantes por la fricción provocada por el alto ritmo de disparos, y reponiendo rápidamente el siguiente, empleando el tiempo mínimo necesario para aquella acción... Aunque, para desesperación de los miembros de seguridad del estado, aquella drástica acción parecía no conseguir lo más mínimo su objetivo...

Uno de los más veteranos del grupo, visiblemente afectado por la falta de resultados, decidió tomar medidas mayores... Al grito de '' ¡Granada! '' lanzó varios de estos artilugios explosivos en concreto seis, cubriendo la totalidad del perímetro utilizado por la momia para moverse...
Rápidamente todos los allí presentes llevaron a cabo un entrenado cuerpo a tierra, justo antes de que, de manera consecutiva, en el mismo orden en el que fueron lanzadas, aquellas granadas de mano fueron estallando una tras otra, provocando un enorme estruendo en el lugar, amén de llenar el ambiente de un espeso humo negro, que poco a poco fue disipandose...

Para cuando pasó la humareda, los agentes recuperaron la verticalidad y comenzaron a buscar visualmente los restos de aquel ser que tantos quebraderos de cabeza les estaba causando, y que debería estar despedazado...

Aunque no consiguieron localizar ni el menor trozo de aquel, a buen seguro, prácticamente desintegrado cuerpo, a causa de las explosiones en cadena...

Desgraciadamente no tardaron en salir de su error... Un leve sonido tras ellos llamó su atención, provocando que se volviesen en busca del origen del mismo...

Tras ellos, un ser completamente reconstruido se alzaba a más de dos metros sobre el suelo... La embargadura de aquel ser, los poderosos músculos de aquel cuerpo, sobre saltaban sobre los ropajes que portaba, y que inexplicablemente parecían haber surgido de la nada... Algo parecido a una elegante túnica de seda, fielmente ajustada al contorno de su atlético cuerpo, cual guante se adapta a una mano para resguardar la del frío invernal, albergaba en su interior la totalidad del cuerpo de aquel desmesuradamente enorme figura...

El ser quedó inmóvil, observando por unos instantes a aquellos que, sin fortuna alguna, habían tratado de acabar con él, justo antes de romper en una irónica carcajada que hubiese hecho estremecerse al mismísimo diablo... JCV

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#77

CAPÍTULO 77

La ancestral momia observaba a aquellos que habían convertido la aquella esquina de la avenida del mediterráneo en un auténtico infierno de disparos y explosiones, mientras lanzaba al aire una irónica carcajada...
Aquellos infelices humanos, lejos de conseguir el objetivo que sus iguales no consiguieran, perdiendo la vida tratando de lograr su objetivo, a buen seguro no tardarían en correr la misma suerte que sus compañeros del cuerpo de seguridad del estado...

Allí, frente a frente con aquel ser infernal, devuelto desde el mismísimo averno, los antidisturbios que descargasen toda su fuerza balística y potencial contra aquel ser, no daban crédito a sus ojos... La artillería utilizada contra aquello que burlonamente se reía ante ellos hubiese sido suficiente para abatir a todo un regimiento militar, incluso para ganar alguna que otra batalla dentro de una contienda, pero para desconcierto general, lejos de caer sin vída en la cruenta batalla, se presentaba ante ellos completamente regenerado...

Mientras tanto, Vlad, el vampiro del cabañal, y Conchy Sánchez Martinez, Adela, permanecían agazapados en aquel oscuro y polvoriento almacén, a la espera de la caída del ocaso para poder salir a recorrer las calles en busca de aquella infinidad de respuestas a las preguntas que se amontonaban en su mente... Además de tratar de dar caza a aquella momia renacida ante sus propios ojos, o cuanto menos controlar sus movimientos... Por otro lado, un cambio de escondite tampoco les hubiese venido mal, pero eso resultaba bastante más complicado...

Al mismo tiempo, el frente de resistencia andaba perdido en aquellos momentos de incertidumbre, sin saber que rumbo tomar ni que pasos debían seguir...

La momia, vestida con aquella especie de túnica ajustada y larga hasta los tobillos, cubriendo la totalidad de los más de dos metros altura de su ser, parecía dar por finalizadas las concesiones para con aquellos insignificantes individuos que habían tratado de acabar con su vida...

Sin mayor tiempo de reacción, aquel ser comenzó a girar sobre su propio eje, aumentando la velocidad de sus giros a un ritmo desorbitado, hasta conseguir crear un auténtico torbellino que, poco a poco, fue envolviendo a los agentes, arrastrando los hacia el interior del huracan, haciéndolos desaparecer literalmente de escena...

Pasados algunos segundos cesó tan frenético movimiento, desapareciendo lentamente la nube de polvo que hubiese envuelto a aquellos valientes, vomitando al barrio la dura realidad... La imagen resultante de aquella acción resultó un verdadero espectáculo dantesco...

Los cuerpos sin vida de aquellos que fueron absorbidos por el torbellino fueron estrellándose contra el frío asfalto de la avenida del mediterráneo... JCV

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#78

CAPÍTULO 78

Después de aquella masacre sin precedentes, dejando tras de sí un auténtico reguero de sangre y cadáveres destrozados, miembros amputados repartidos por diestro y siniestro, la ancestral momia desapareció del lugar sin dejar más rastro de su presencia que aquella montaña de cuerpos sin vida, alguno de ellos todavía convulsionado e incluso balvuceando... Aunque todos ellos avocados a una muerte segura, con el horror de aquello que pasó por delante de ellos, segandoles la vida sin temblarle el pulso lo más mínimo, sin dudar un solo segundo ninguno de sus movimientos, todavía gravado en las retinas me sus ojos como última aterradora visión antes de morir a manos de la maldad personalizada...

Las horas pasaron hasta la caída del ocaso... Mientras que aquello ocurría, los cuerpos encargados de llevar a cabo aquel tipo de misión, se encargaron de la retirada de los cadáveres y limpieza de la zona, tratando de mostrar que allí no hubiese ocurrido absolutamente nada... Aunque el barrio entero se hubiera hecho mella de los hecho...

La noche llegaba y con ella la oscuridad, las sombras y las tinieblas que la acompañan, envuelta en el silencioso misterio que siempre alberga algo tan mágico como místico...
La luna llena comenzaba a mostrarse por tercera y última vez consecutiva, al tiempo que sendos aullidos, provinientes de Mari Rodriguez y Angeles Romero Rodriguez, la pareja de licantropos, rompía el silencio cruzando el barrio marinero del cabañal de lado a lado...

Al mismo tiempo, Inma Solo y Jose Julio Quilis, ambos zombies mayores, acompañados de una bestia corte de infectados por el letal y putrefacto virus, salían del interior del antiguo y mítico casinet, en busca de jugosos cerebros de los que alimentarse... En total más de cien zombies recorrían en grupo las calles del cabañal...

Mientras tanto, Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, el mito, salían por fin de aquel polvoriento y oscuro almacén, en busca de aquel espeso y cálido líquido... En busca de sangre humana...

Igualmente, Esther Lopez Donet, el híbrido creación del nosferatu, seguía los pasos del repulsivo Butoni, como nueva mascota suya, al cargo de la pareja de licantropos...

A buen seguro, la momia ancestral no tardarían en mostrarse de nuevo, causando nuevamente el caos en los dominios de Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

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#79

CAPÍTULO 79

El misterio de la noche, con sus tinieblas, sombras y sombras invadía la totalidad del barrio marinero del cabañal cuando la más feroz concentración de seres infernales conocida por el hombre se apoderaba de cada rincón, cada recodo, cada esquina, asumiendo el dominio total del viejo barrio...

Como si de una extraña manifestación de monstruos salidos del mismísimo infierno se tratara, la plaza del viejo mercado del cabañal se convirtió, supuestamente por casualidad, en el punto de reunión, de encuentro, de aquellos seres del averno...

Casi simultáneamente fueron llegando a aquel lugar...
Por un lado, llegando allí desde la calle Martín Grajales, un centenar de zombies, encabezados por Inma Solo y Jose Julio Quilis, hacían su aparición estelar, con sus torpes e inestables movimientos... Sus dentelladas al aire, producidas al unísono, resonanban en el aire cual repique de castañuelas andaluzas... Llegando a crear una repetitiva tonadilla casi hipnótica...

Al mismo tiempo, llegando por la calle Justo Vilar, desde la avenida serrería, el repulsivo Butoni, con sus araposas vestimentas, su aceitoso y sucio, a la par que escaso aunque largo cabello, su prominente joroba y su descuidada imagen, aparecía en el lugar en el mismo instante en el que el aullido de sus licantropos, Mari Rodriguez y Angeles Romero Rodriguez, rompían el aire cruzandolo con aquel espeluznante sonido aterrador...
A la cabeza de las mujeres lobo, Esther Lopez Donet, el híbrido creación de Vlad, el vampiro del cabañal, dirigía los pasos de aquel par de canes, bajo la supervision del siempre enigmático Butoni...

Mientras tanto, desde la calle Francisco Baldoma, Conchy Sánchez Martinez, Adela, acompañada de la leyenda viva, el mito, Vlad, el vampiro del cabañal, hacían su entrada triunfal envueltos en una espesa niebla que los ocultaba de miradas indiscretas... Ambos portaban atuendos extraordinarios, como su posición elevada, realmente la más alta, en la gerarquia de seres nocturnos les obligaba... Por algo los vampiros siempre destacaron por su elegancia, educación y saber estar...

Cuando parecía, pasados unos segundos de incertidumbre, en los que todos los presentes parecían esperar la reacción de alguna de las partes para reaccionar, que todos los que debían encontrarse allí lo estaban, un fuerte viento comenzó a soplar, acompañando la llegada del ser más temido por todos, tanto por el potencial que desplegaba, como por el relativo desconocimiento de los mismos...

Desde la calle Ernesto Anastasio, la tan temida ancestral momia aparecía uniéndose a aquella extraña reunión, completando así el abanico de seres infernales...

A buen seguro, de aquella reunión, concentración de maldiciónes varias, no saldría nada bueno... JCV

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#80

CAPÍTULO 80

La noche guardaba aquel secreto del destino... Una estranbotica reunión de seres nocturnos aguardaba a que la caída del ocaso inundara de oscuridad, sombras y tinieblas el barrio marinero del cabañal...

La tensión se podía cortar en el aire... Cada grupo de seres, cada clan maligno protegía sus propios intereses en aquella macabra manifestación de monstruos infernales...
Por encima de todos, los más veteranos en el dominio de aquellas calles no eran otros sino los vampiros... Cómo siempre ocultos con la llegada del alba y feroces cazadores tras cada caída del ocaso, siempre con la disciplina del anonimato y cuidando al máximo pasar inadvertidos, eran los más poderosos de aquella reunión, aunque el número de individuos les dejaba por detrás frente a los zombies... Aunque que estos no tendrían nunca nada que hacer contra los nosferatu...

El clan zombie, por su parte, aunque muy superior en número, su capacidad reducida de movimientos resultaba un factor determinante que, muy a buen seguro, les dejaba en clara desventaja frente a los demás...

Por otro lado, el Butoni, con su pareja de licantropo, con el híbrido al frente de gamboa canes, y su propia condición a medio camino del vampiro y el zombie, adquiría cierta fuerza en aquella posible batalla...

Para finalizar, la ancestral momia, aunque en la más absoluta soledad, disponía del poder suficiente para acabar ella sola con todo un ejercito...

De pronto, en medio de aquel auténtico caos, llegando por la calle Justo Vilar, provinientes de la calle Vicente Brull, el frente de resistencia apareció en escena, por si ya eran pocos, inundando el ambiente con el ensordecedor sonido de sendos todo terrenos...

La reunión se enciende traba, entonces si, al completo... JCV

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#81

La reunión al completo... Licantropos, híbrido, zombies, momia, frente de resistencia, y por supuesto el clan vampirico, con Vlad, el vampiro del cabañal, a la cabeza...
El caos estaba garantizado...

De pronto, como si alguien hubiese dado el disparo de salida, como si desde algún lugar hubiesen dado la señal de que pudiesen comenzar las hostilidades, el ambiente comenzó a tornarse más enrarecido, más maléfico, más inseguro, más hostil...

Sendos aullidos licantropos rompieron el silencio que, tras la llegada del frente de resistencia, haciendo rugir los potentes motores de sus todo terreno, se había creado en la plaza del viejo mercado del cabañal...
Sus cabezas alzadas al cielo, buscando con sus ojos aquella imponente luna llena que les llevaba, sin remisión alguna, a adquirir aquella apariencia canina que su condición maldita llevaba a cuestas...
Sus musculados cuerpos alargados hacia el cielo, creando la sensación de que la altura de ambas, ya de por sí increíblemente desproporcionada, fuera todavía mayor de los dos metros largos que ya de por sí tallasen...
Sus cráneos apepinados y el bello corporal cubriendo gran parte de aquellos desnudos cuerpos de mujeres lobo...
Al frente de ellos, el híbrido, mitad zombie, mitad vampiro, el único de su especie que podía caminar bajo la luz del sol, parecía esperar las órdenes del repulsivo Butoni, quien se había apartado un tanto de la zona virtual de la batalla, convirtiéndose en un espectador de lujo de la misma...

Acto seguido, el centenar de zombies allí presentes, con sus putrefactos cuerpos y rostros desfigurados, por la falta de tejido en ellos, comenzaron a emitir al unísono una maléfica combinación de genios ahogados y dentelladas al aire, mientras movían rítmicamente sus cuerpos, inclinandolos de un lado a otro, como si de una extraña danza se tratase...

Al mismo tiempo, los motores de los vehículos del frente de resistencia volvieron a rugir violentamente, mientras los miembros del grupo cargaban todo tipo de armas de fuego, apuntando por doquier hacia aquella marabunta de seres malditos, esperando el más mínimo movimiento hostil para abrir fuego, dando así por comenzada la batalla...

Mientras tanto, la ancestral momia permanecía impasible, plantada en medio de la calzada, en una posición absoluta de provocación y superioridad, sabiéndose mucho más poderosa que el resto de los allí presentes.... Siquiera se molestaba en vigilar los movimientos del resto de asistentes a aquella macabra reunión...

Por último, aunque no por ello menos importante, quedaban los vampiros... Elegantes, imponentes, seductores... Tanto Adela como Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda, el mito, parecían posar, en perfecta simbiosis, a la espera de que comenzase lo que quisiera que fuera a suceder allí, hasta el momento en el que aquellos licantropos lanzaron al viento aquellos aullidos, instante en el que, por primera vez desde hacía siglos, dejaron salir a la verdadera bestia que albergaban en su interior, comenzando la transformación completa en nosferatus... JCV

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#82

CAPÍTULO 82

Una espesa niebla comenzó a rodear los cuerpos de Conchy Sánchez Martinez, Adela y Vlad, el vampiro del cabañal, en el mismo instante en el que la transformación simultánea de sus seres comenzó... Una misteriosa niebla, salida de la nada, y que tan sólo afectaba a sus cuerpos y apenas alcanzaba un perímetro más allá de un par de metros de ellos, no afectando ni al resto de seres de inframundo allí reunidos, ni al frente de resistencia, ni a ningún otro emplazamiento dentro de la plaza del viejo mercado del cabañal...

Mientras tanto, Lola Cayuela comenzaba de nuevo a ver a través de los ojos del vampiro... Un sudor frío comenzó a recorrer su cuerpo sacudido a su vez por convulsivos movimientos justo antes de entrar en trance... Su rostro pálido, la mirada perdida en unos ojos que, incluso en ocasiones, se quedaban completamente en blanco... De sus labios salían débiles balbuceos inteligibles mientras su mente se llenaba de aquello que el nosferatu estaba observando en cada momento...
Una vez más, su cuerpo rodeado por los brazos de su querida hija, Irene Kyriakí, mientras sufría aquel desconcertante estado hipnótico...

Plantados en la esquina de la calle Francisco Baldoma, ante la desconcertada mirada de todos los asistentes a tan macabra reunión, en el instante en el que la niebla había rodeado por completo los cuerpos vampiricos, la transformación de los no muertos dio comienzo...

Atónitos ante lo que estaban viendo y, dada la cercanía entre ambos grupos, temiendo, los miembros del frente de resistencia asistían como privilegiados invitados de primera fila, a aquello que jamás había visto el ojo humano desde hacía varios siglos...

Sendos cuerpos vampiricos, nosferaticos, no muertos, se elevaron en el aire lentamente, muy lentamente, mientras abrían los brazos hasta colocarlos en cruz...

En breve, el barrio marinero del cabañal sería testigo de la evolución de los vampiros, dejando salir fuera de si a ese ser oculto, agazapado durante siglos en las entrañas de sus cuerpos ausentes de vida...

Pronto, muy pronto, en apenas unos minutos, sendos demonios vampiricos verían de nuevo la luz de la luna, en aquella fría noche de invierno, en el barrio marinero de Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

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#83

CAPÍTULO 83

La batalla que estaba apunto de acontecer se podía oler en el ambiente... El barrio marinero del cabañal se cubriría en breve de auténticos ríos de sangre, de destrucción, de dolor, de llanto... Sus calles, a buen seguro, mostrarían un verdadero espectáculo dantesco cuando aquello que se estaba gestando desde hacía varios minutos diese a luz a una cruenta batalla del bien contra el mal, del frente de resistencia humana frente a aquellos seres infernales, quienes a su vez se enfrentarían entre ellos mismos... Un auténtico caos estaba a punto de sentarse en aquella fría noche invernal...

Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda, el mito, habían comenzado su épica transformación, dejando aflorar a aquel demonio que albergaban en lo más profundo de su ser y que llevaba siglos sin ver la luz...

Lola Cayuela, inmersa en su particular estado hipnótico, se debatía en una vorágine de sensaciones, un cúmulo de sentimientos que invadían su ser y atormentaban su alma...

La pareja de nosferatus, el clan vampirico, se encontraban en estado de levitación, como comienzo de la transformación que habían comenzado... La espesa niebla que rodeaba sus cuerpos apenas dejaba entre ver la transformación de vampiro a demonio vampirico...

Sus cuerpos comenzaron a aumentar súbitamente de envergadura, de musculatura, convirtiéndolos en sendos templos hormonados... Sus ropajes desgarrados en girones por aquell repentino aumento de masa, dejaban ver como la piel de aquellos esculturales cuerpos se había tornado de un color verdoso oscuro... De sus espaldas salieron sendas extremidades, que poco a poco se tornaron en enormes y potentes alas, que comenzaron a batir para sujetarse en el aire, provocando una fuerte brisa que cubría la plaza del viejo mercado del cabañal... Las fauces de sus alargados cráneos dejaban ver unas feroces dentaduras, con unos colmillos de un tamaño aterrador, mientras de sus bocas brotaba un espeso líquido salivar, de repugnante hedor que invadía el aire del lugar...

La transformación había terminado, dejando a dos enormes, músculosos, poderosos, temibles, desproporcionados demonios donde poco antes estuvieran Adela y Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

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#84

CAPÍTULO 84

La espeluznante transformación vampirica había finalizado, dando como resultado sendos demonios del inframundo, terroríficos en sí mismos... Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, habían dejado salir de lo más profundo de su ser a aquellos seres que albergaban en el lado más oscuro de sus corazones, ante la atónita mirada de los allí presentes...

Justo en aquel momento, cuando parecía que el principio del fin se encontraba cerca, Esther Lopez Donet, el híbrido, la creación de Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda, el mito, pareció cojer el relevo de aquel que le crease, comenzando su particular transformación...

Mientras tanto, los miembros del frente de resistencia permanecían espectantes ante todo aquello que ante sus ojos estaba aconteciendo... Las retinas de sus ojos se llenaban a marchas forzadas de imágenes que sus mentes no eran capaces de asimilar, mucho menos de entender ni aceptar...

El híbrido, bajo la custodia de los licantropos y la atenta, a la vez que orgullosa mirada del Butoni, del mismo modo que hiciesen Adela y su propio creador, comenzó a elevarse en el aire, con los brazos abiertos en cruz...

Al mismo tiempo, la ancestral momia permanecía ajena a todo aquello que sucedía a su alrededor, con la mirada perdida en el infinito y una expresión en su rostro entre desidia e impaciencia... Parecía estar cansándose de esperar a que finalizasen aquellas transformaciónes, aquellos alardes desproporcionados de despropósitos, para acabar con las vidas y no muertes de aquellos que se encontraban en el lugar...

El híbrido comenzó a ser rodeado por una espesa niebla, similar a la que cubrirse al clan vampirico, mientras los aullidos de los licantropos no cesaban de romper el aire, el silencio de la noche, resonando en los oídos de los vecinos del barrio del cabañal, refugiados en sus domicilios, conocedores de que, aunque no sabían bien lo que estaba sucediendo, a buen seguro no sería nada bueno...

Lola Cayuela, en brazos de su querida hija, continuaba en aquel singular estado hipnótico, recreando en su cerebro las visiones del transformado en el horror en sí mismo, en la apología del terror, Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

Hace más de 2 años

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#85

CAPÍTULO 85

La transformación del híbrido, medio vampiro, medio zombie estaba en marcha...
Flotando en el aire con los brazos en cruz, cuña cristo crucificado, su cuerpo envuelto en una espesa niebla y los aullidos de Mari Rodriguez y Angeles Romero Rodriguez, los licantropos del Butoni y esbirros del híbrido, rompiendo el silencio de la noche, poniendo los pelos de punta del aventurero más osado, iba poco a poco cambiando de aspecto, incrementando de paso sus, ya de por sí, increíbles poderes sobrenaturales...

Mientras tanto, los miembros del frente de resistencia continuaban espectantes, ante aquello que estaba aconteciendo ante sus ojos...

Por su parte, Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, ya transformados en auténticos demonios infernales, batian sus gelatinosas alas al viento, haciendo que permaneciesen en el aire, mientras lucían sus verdosos y musculado cuerpos, ante la mezcla de terror y asombro de los pocos humanos espectadores de aquello...

Amparo Dolores Llovet Mon, desde la ventana de la vivienda de un familiar donde había ido a pasar la noche, observaba incrédula aquel cúmulo de seres, de alardes sobrenaturales, absorta en su visión, como si de una a nivela televisiva se tratase...

El híbrido continuaba con su transformación...
Igualmente que le sucediese a los vampiros, su cuerpo aumento súbitamente en tamaño, mientras en su espalda aparecían sendas alas, idénticas a las de los nosferatus... Su cuerpo se lleno de una musculatura descomunal, sobrehumana, directamente proporcional al aumento de su potencia... La piel de su cuerpo, a diferencia de la de los no muertos, se tornó de un color marrón putrefacto, con vísceras sangrantes y pedazos de carne en descomposición colgando por doquier...
Sus fauces aumentadas en tamaño se llenaron de cuatro filas distintas de afilados colmillos, creando unas fauces destructivas...

La transformación de Esther Lopez Donet, el híbrido, había finalizado,dando como resultado un ser todavía más infernal que los propios demonios de Adela y Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, el mito... JCV

Hace más de 2 años

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#86

CAPÍTULO 86

La transformación del híbrido finalizó dando como resultado a aquel extraño ser, aquel demonio del inframundo, de las profundidades del mismísimo infierno...

Acto seguido, el clan zombie, con Inma Solo y Jose Julio Quilis al frente, pareció coger el testigo...
En lo que a ellos respectaba, no había ninguna transformación posible en ningún otro ser, en ninguna criatura más allá de lo que ya eran ellos mismos... De todos modos guardaban una última sorpresa que aportar a aquella esperpentica reunión de monstruosidades...

Los miembros del frente de resistencia, cada vez más atónitos ante todo aquello que acontecía ante sus ojos, parecían comenzar a impacientarse... Los rugidos de los potentes motores de sus modificados vehículos todo terreno había cesado hacia rato, llegando a escucharse tan sólo el murmullo de los mismos a relenti...

Los zombies cesaron en su hipnótico tambaleo nervioso... Sus torpes movimientos cesaron igualmente, reflejando en aquel instante un absoluto aplomo... Unos nervios de acero...
Cuál escuadrón militar, obedeciendo a una señal de Inma, compusieron a gran velocidad una formación perfecta... Incluso podría llegar a decirse que se encontraban en una completamente inmóvil posición de firmes, al más puro estilo militar...
Sus ahogados gremios cesaron, al mismo tiempo que lo hicieran sus descontrolados movimientos... Del mismo modo, las dentelladas incontroladas que lanzarán al viento momentos antes, cesaron igualmente...
Era más que aparente que el aplomo de aquellos seres se había serena do, dando como resultado un perfecto escuadrón militar de más de cien miembros...

Acto seguido, la ancestral momia, quien parecía ausente, ajena, a todo aquello que estuviera sucediendo a su alrededor, comenzó a girar sobre su propio eje, dando como resultado el comienzo de un torbellino que comenzó poco a poco, progresivamente, a levantar un viento, a prioridades leve, pero que poco a poco fue ganando en velocidad y potencia...

Todo aquello ante los ojos de Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

Hace más de 2 años

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#87

CAPÍTULO 87

La ancestral momia comenzó a girar sobre su propio eje, creando un pequeño torbellino que poco a poco fue ganando en intensidad...
Instantes más tardes el azote de un viento huracanado invadía la plaza del viejo mercado del cabañal...
Un revuelo de papeles, colillas... Pequeñas unidades de basura parecían perseguirse entre sí, afectadas por aquel viento provocado por la momia, creando un extraño baile rítmico...

Los licantropos comenzaron a aullar a la luna violentamente, mientras el cabello que cubría su cuerpo ondeaba en la diestra dirección de aquel pequeño tornado...
Acto seguido comenzaron a trotar simultáneamente y en paralelo en dirección al foco de aquel viento atroz...

Mientras tanto, Vicente Visiedo Sentana y Enrique Diaz Naranjo apostaron sendas ametralladoras sobre las cabinas de los todo terreno y pusieron a la momia en el punto de mira, otorgándole el privilegio de convertirse en el objetivo número uno...
Al mismo tiempo, Rafa Camacho y Desire RunnGimnas, esposos ambos entre sí, preparaban las mechas de los coctel molotov que llevaban preparados en la parte trasera de los abiertos vehículos, conducidos por Toni Jara y Rafi Gomez Roldan...
Isa Belin se encargaria de suministrar munición a Enrique, mientras que Vicente sería apoyado por Rosa Agullo Palao... Los hermanos Iván Ventura Martínez y Mario Ventura Martinez se encontraban cerrando los laterales de los vehículos con dos cajas de granadas de mano, preparados para la acción... Tan sólo quedaba suelta Marimar Solis, como peon dispuesto a ayudar a cualquier parte necesitada del frente de resistencia...

El híbrido, agitando sus recién estrenadas alas para mantenerse en el aire, observaba el avance de las mujeres lobo, mientras el repugnante Butoni se refugiaba de aquel pequeño infierno que se estaba formando poco a poco en el cabañal...

Por su parte, Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, permanecían ojo a visor, pacientemente, batiendo sus alas contra aquel torbellino, sin demasiados problemas para mantener su rasante vuelo, espectantes a los acontecimientos...

Fue entonces cuando, encontrándose los licantropos a escasos metros de la momia, su avance se detuvo forzosamente debido al viento creado por ésta... Lejos de alcanzar su objetivo, ante la desesperación del dueño de tan espectaculares mascotas, Mari Rodriguez y Angeles Romero Rodriguez, sendas mujeres lobo, salieron lanzadas por el aire acusando el efecto de la acción de la momia, volando velozmente varios metros y acabando con un doloroso aterrizaje de sus huesos contra el frío suelo de la plaza...

Fue justo entonces cuando el frente de resistencia abrió fuego... JCV

Hace más de 2 años

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#88

CAPÍTULO 88

En el rostro de la ancestral momia se veía reflejado un gesto de satisfacción, mientras veía salir volando por los aires a los licantropos, dando violentamente con sus huesos contra el suelo...

En aquel mismo instante, cuando las mujeres lobo aterrizaban sobre el asfalto, el frente de resistencia tomó cartas en el asunto...
Vicente Visiedo Sentana y Enrique Diaz Naranjo abrieron fuego con sendas ametralladoras, en dirección a la momia... Del mismo modo los hermanos, Iván Ventura Martínez y Mario Ventura Martinez comenzaron a lanzar granadas de mano a discreción, creando entre los cuatro un auténtico infierno de explosiones y disparos... Las vainas de las balas de las ametralladoras caían por doquier, creando un sonido de tintineo casi melódico, mientras recargaban una y otra vez, de forma incesante...
Las granadas de mano volaban a toda velocidad, cayendo alrededor de la momia, formando un caos de explosiones unida a una espesa capa de humo, que poco a poco fue cubriendo el cuerpo de la momia, hasta llegar a desaparecer tras aquella espesa cortina de humo...

Mientras tanto, los licantropos recuperaban la verticalidad, preparándose para un ataque que no sabían si tendrían que descargar, al menos contra aquella momia, de momento desaparecida ante sus ojos tras aquella cortina de humo provocada por las explosiones...

Poco después cesó el ataque del frente de resistencia... El silencio se hizo en la plaza del mercado, mientras todos los ojos permanecían clavados sobre aquella espesa cortina de humo, que poco a poco, muy lentamente fue disipandose....

Cuando por fin, pasados varios minutos de incertidumbre, el humo se disipó por completo, para desesperación y desconcierto de todos, la momia permanecía de pie, con los brazos cruzados sobre el pecho, con la. Morada pérdida en el horizonte...
Ni un solo rasguño podía apreciarse sobre su piel en el momento en el que comenzó a reír convulsivamente, llenando la plaza de aquellas terroríficas carcajadas que rompieron el silencio que se había creado en el barrio del vampiro, Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

Hace más de 2 años

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#89

Capítulo 89

Las carcajadas, mezcla de histeria y maldad, de la ancestral momia hubiesen congelado la sangre del soldado más audaz, cuando comenzó a jactarse hironicamente del ataque infructuoso, primero del clan licantropo y después de la artillería del frente de resistencia...

Los miembros de este, en concreto Rafa Camacho y Desire RunnGimnas, comenzaron de inmediato a lanzarle cócteles molotov, aprovechando que al menos había cesado de girar sobre su propio eje, con lo cual, el huracanado viento que había creado con su movimiento circular había desaparecido por completo en aquellos instantes... Un movimiento muy inteligente, demostrando rapidez de pensamientos y actuación por parte del matrimonio...

Los coctel molotov comenzaron a impactar sobre el cuerpo y las cercanías de la momia, causando un pequeño incendio que poco a poco, con la llegada de nuevas cargas llenas de gasolina, fue ganando en intensidad...
Las elegantes vestiduras de la momia comenzaron a arder rápidamente...
Nuevamente, aprovechando la coyuntura, volvieron a descargar sobre ella todo el resto de la poca artillería de que disponían, aunque realmente ya no era demasiada... Media docena de granadas de mano y una decena de cargadores de las ametralladoras fueron descargados contra la momia, mientras esta comenzaba a arder súbitamente...
Tras aquello, y en vista de que, pese a el fuego que consumía sus vestiduras, aunque parecía no afectar a su cuerpo, los dos todo terreno salieron rápidamente en dirección al cuerpo de la momia, con la clara intención de arrollarla, de pasar por encima de aquel ser conocido todo el peso de los dos modificados vehículos...

Pero no tuvieron la ocasión de llevar a buen término su empresa... Antes de que los vehículos llegasen a impactar contra ella, comenzó nuevamente a girar sobre su eje, consiguiendo así apagar las llamar que envolvían su persona, al tiempo que los todo terrenos del frente de resistencia veían frustrado su intento de atropello, ante la imposibilidad de continuar con su avance... JCV

Hace más de 2 años

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#90

CAPÍTULO 90

La ancestral momia comenzó a girar sobre su propio eje, frenando el avance de los vehículos todo terreno del frente de resistencia... Las ruedas de los vehículos chirriaban sobre el frío asfalto mientras sus conductores trataban sin éxito de avanzar en dirección a la momia... De las mismas comenzó a salir una fina columna de humo como resultado de la fricción de ellas sobre el asfalto, que poco a poco fue ganando en intensidad, hasta llegar a convertirse en llamas que devoraban las gomas y amenazaban en afectar a los vehículos... Poco después, ya consumidas las gomas, seguían rozando sobre el asfalto, pero para entonces ya eran las metálicas llantas las que lo hacían, provocando un sonido chirriante y haciendo salir chispas disparadas en todas direcciones, mientras la momia iba progresivamente aumentado la velocidad de giro de su cuerpo, y con ello el viento desplazado por el mismo, creando un auténtico huracán...
No tardó en conseguir que los vehículos todo terreno, ya humeantes por la zona del motor, saliesen disparados por los aires, dando varias vueltas de campana antes de impactar violentamente contra el suelo...
De su interior, a duras penas, salieron sus desorientados conductores, a quienes inmediatamente prestaron ayuda el resto de miembros del frente de resistencia, llevándolos rápidamente a buen recaudo...
Una vez más la ancestral momia, sin moverse apenas del lugar donde nuevamente permanecía parada, con la mirada perdida en horizonte, había llevado al traste las intenciones de un nuevo ataque contra su ser...

Con los vehículos todavía luchando por no ser de orado por las llamas que afectaban tanto a sus motores como a los bajos de los mismos, pareció como si el clan zombie decidiese que era su turno para tratar de vencer a aquel ser infernal...

Cuál escuadrón diabólico, en perfecta formación, comenzaron a cogerse los unos a los otros de los codos, uniéndose tanto en filas como en hileras...
Tras aquello, bajo la supervision de los zombies superiores, comenzaron a avanzar, marcando sobre el suelo cada uno de sus sincronizados pasos, cual formación militar al uso... JCV

Hace más de 2 años

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#91

CAPÍTULO 91

El clan zombie avanzaba lentamente, marcando el paso, haciendo resonar cada paso en la calma que queda tras la tempestad, en dirección a aquella ancestral momia que hasta el momento había resistido todo tipo de ataques contra ella...

La momia, que hasta entonces había permanecido con la mirada perdida en la inmensidad del espacio, dejó de lado la perdición de su mirada para clavar sus retinas en aquel escuadrón zombie que, cogidos los unos a los otros por los brazos, a la altura de sus codos, avanzaba lenta pero seguramente hacia ella... Por primera vez se podía adivinar cierto gesto de preocupación en aquel inexpresivo rostro infernal...

Mientras tanto, los licantropos agazapados cerca del repugnante Butoni y el frente de resistencia tratando de recuperarse del sock de su frustrado ataque a la ancestral momia, Conchy Sánchez Martinez, Adela y Vlad, el vampiro del cabañal, habían levantado el vuelo dibujando amplios círculos al rededor de las cercanías del infernal ser resistente a todo tipo de ataque...

Al mismo tiempo, el híbrido, creación del nosferatu, hacia lo propio, del mismo modo que hiciese el clan vampirico, pero a una mayor altura que ellos, y creando mayores círculos imaginarios en el cielo...

El avance del clan zombie, con sus líderes al frente, marcando el rítmico paso de sus pisadas, continuaba a un ritmo firme... Recortando poco a poco la distancia entre ellos y la ancestral momia quien, una vez más, se elevó en el cielo y comenzó a rodar sobre su propio eje, comenzando a crear nuevamente un torbellino que pronto se convirtió en un auténtico huracán...

Pero, en esta ocasión, dada la altura a la que volaban tanto los nosferatu como el híbrido, parecía no afectarles lo más mínimo...

Del mismo modo, el avance del escuadrón zombie, convertido en un bloque humano, tampoco presentaba signos de que aquella defensa de la momia, la misma que había frenado tanto a licantropos como al. Frente de resistencia...

Por primera vez desde que apareciese en las calles del cabañal la ancestral momia presentaba signos de debilidad... JCV

Hace más de 2 años

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#92

CAPÍTULO 92

La ancestral momia giraba cada vez más y más rápido sobre su propio eje... La plaza del viejo mercado del cabañal se estaba viendo afectada por un auténtico torbellino, un huracan, un tornado... Decenas de papeles, colillas, cáscaras de pipas... Infinidad de pequeñas basurilllas hacían círculos o simplemente volaban creando caprichosas piruetas en el aire, afectadas por la acción momiacal...
Los dos vehículos todo terreno del frente se resistencia, cuyas llamas ya se habían extinguido a causa del mismo viento, se tambaleaban acusados por aquel tornado, llegando incluso a arrastrarse levemente sobre el asfalto, creando un peculiar sonido metálico...

Mientras tanto, el escuadrón zombie continuaba con su avance, completamente ajeno al torbellino de la momia, quien observaba la impunidad de aquellos putrefactos seres ante su ventisca defensa con desesperación...

Al mismo tiempo, tanto el híbrido, volando a mayor altura, como los vampiros, llevando a cabo un vuelo más cercano a la momia, seguían el avance de la tropa con incertidumbre, esperando el momento para entrar en acción, sin ser afectados, al menos sólo levemente llegados a aquel punto de tornado, por la defensa de la momia...

El escuadrón seguía avanzando marcando cada paso en el frío asfalto de la plaza del mercado, encontrándose ya a escasos diez metros de la momia, siguiendo sin ser afectados siquiera mínimamente por el viento de aquel demoníaco ser...

Entre tanto, el frente de resistencia, desarmado completamente en todos los sentidos, observaban los acontecimientos agazapados en grupo, sin atreverse ni a tomar cartas en el asunto ni a salir huyendo del lugar, aunque ganas no les faltaran...

Del mismo modo, el repugnante Butoni, con sus mascotas licantropo cubriendo su repulsiva persona, depositaba toda su esperanza tanto en el híbrido como en sus inesperados aliados, el clan zombie...

Encontrandose ya a menos de dos metros de la momia, que continuaba girando sobre su eje a la máxima velocidad que su cuerpo le permitía, se detuvo en seco, por indicación expresa de Inma Solo y Jose Julio Quilis...
Estando allí, a tan escasa distancia que alcanzaban a rozar levemente la figura de la momia, parecían disponerse para lanzar el ataque zombie... JCV

Hace más de 2 años

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#93

CAPÍTULO 93.

El escuadrón zombie se había frenado a escasos dos metros del torbellino creado por la ancestral momia, mientras la pareja vampirica y el híbrido continuaban con su vuelo circular sobre la cabeza de la misma, guardando la distancia suficiente para no ser afectados por la defensa creada por aquel infernal ser...

Poco a poco, el escuadrón se fue desdoblando lentamente, comenzando a rodear el cuerpo de la momia, creando un círculo de cuatro filas de zombies, hasta llegar a rodear por completo aquella figura que no cesaba de girar, sin afectar lo más mínimo ni a los zombies, ni a los vampiros, ni al híbrido, creación de Vlad, el vampiro del cabañal...

Los licantropos posicionaron sus cuerpos en posición de ataque, desde la distancia, esperando la ocasión para unirse al ataque simultáneo que se estaba gestando en contra de la ancestral momia...

De pronto, tras una señal de InmaSolo, el círculo zombie comenzó a cerrarse cada vez más y más, encerrando por momentos a aquel giratorio ser...

La momia, consciente de que su esfuerzo estaba siendo inútil, cesó en su empeño de girar sobre su eje, parando así de crear aquel huracan que agitaba la plaza del mercado del cabañal...

Poco a poco el círculo se acabó de cerrar hasta que el clan zombie consiguió hacer desaparecer visualmente a su víctima...

Poco después, comenzaron a escucharse dentelladas, múltiples dentelladas... Éstas se estrellaban inicialmente contra el viento, produciendo un estruendo sonoro, un repique de dentaduras estallando en el aire, para poco a poco comenzar a escuchar como impacta banda contra el cuerpo de la momia...

Por fin, todo parecía indicar, que este último ataque estaba dando sus frutos, estaba provocando daños en el cuerpo de aquel ser...

De repente, cuando parecía que los zombies comenzaban a ganar la batalla infernal, las carcajadas de la momia, una vez más, cruzaron el aire del barrio del cabañal... JCV

Hace más de 2 años

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#94

CAPÍTULO 94.

Las carcajadas de la ancestral momia resonaron en el barrio del cabañal, cuando parecía que la balanza se inclinaba, por primera vez desde el comienzo de la contienda, del lado contrario al de aquel ser infernal, para desesperación de los allí presentes...

De pronto, las risas diabólicas de aquel ser cesaron, mientras los mordiscos violentos del escuadrón zombie continuaban oyendo se desde la distancia...

Sin tiempo a que tuviesen un atisbo de esperanza, de haber derrotado a la momia, primeramente uno a uno y poco a poco en grupos comenzaron a salir disparados los muertos vivientes, impulsados por aquel ser infernal...

No tardó demasiado tiempo en quedarse nuevamente libre del ataque del escuadrón zombie, quedando una vez más plantada, con la mirada perdida en el horizonte...

Inmediatamente, el híbrido, creación de Vlad, el vampiro del cabañal, realizó un descenso en picado, directamente contra el cuerpo de la momia... En su trayectoria pasó justo ante ella, en dirección vertical, cambiando el rumbo justo antes de impactar contra el suelo... De aquel ataque resultó una incidente brecha en el rostro de la momia...

Acto seguido, los dos vampiros, Adela y Vlad, realizaron una bajada en círculo, rodeando a gran velocidad el cuerpo del ser en direcciones opuestas entre sí, provocándole infinidad de heridas a lo largo de su cuerpo...

Sin darle tiempo a reaccionar, los licantropos saltaron simultáneamente contra su cuerpo, consiguiendo lanzarla varios metros por el aire, aterrizando violentamente contra el frío asfalto...

Mientras tanto, el híbrido, Adela, y Vlad el vampiro del cabañal, se preparaban para un nuevo ataque, al tiempo que el desagradable Butoni había desaparecido de escena...

Una cosa quedaba clara, si podían tumbarlo podían vencerlo... JCV

Hace más de 2 años

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#95

CAPÍTULO 95

La ancestral momia acababa de dar con sus huesos en el suelo, cayendo por primera vez ante el ataque de la unión de fuerzas infernales que, sin haber llegado a ningún tipo de paco previo, y mucho menos haber dejado de lado sus conflictos y enfrentamientos entre clanes, habían unificado fuerzas en contra de aquel ser que hacia peligrar al resto de clanes...

La momia comenzaba a levantarse nuevamente, aunque visiblemente aturdida, más por el inesperado resultado del ataque que por el mismo en sí...

Sin darle tiempo a reponerse por completo, Conchy Sánchez Martinez, Adela, volvió a lanzarse en fichado contra la momia, lanzando sus garras contra su estómago, al tiempo que lanzaba su cuerpo por el aire...
Esperando su cuerpo, a escasos metros de allí, esperaba la recepción de la momia Vlad, el vampiro del cabañal...
Sin que llegase a tomar tierra, se lanzó de forma idéntica a lo que hiciera Adela, hiriendo gravemente en esta ocasión la altura del pecho del infernal ser e, igualmente que hiciera Adela, lanzándole por los aires a varios metros de distancia, dando con sus huesos violentamente contra una pared cercana, rebotando contra la misma, saliendo nuevamente disparada en dirección contraria...

Allí mismo recogió a la maltrecha momia el híbrido, quien inmovilizando su cuerpo desgarro su cuello con toda la violencia que sus cuatro filas de afilados colmillos le permitieron...

Una vez hecho esto, lanzó su cuerpo nuevamente por los aires, para que los licantropos, simultáneamente, se lanzasen contra ella, desgarrado con sus feroces fauces infinidad de partes de su cuerpo...

Una vez llevado a cabo el ataque licantropo, ambos seres lanzaron el cuerpo de la momia, esta vez en altura, haciéndola caer justo al centro del escuadrón zombie, quien se avalanzo sobre la momia, haciéndola desaparecer de la vision del resto...

Poco después volvieron a organizar el escuadrón, dejando sobre el frio asfalto los escasos restos de la momia...

Acto seguido, a lo lejos, apareció la figura del repugnante Butoni, quien portaba a cuestas el ataud del que saliera aquella ancestral momia...

Desde la lejanía, un ser se avalanzo sobre los restos de aquella criatura de los avernos, lanzandolo por el aire haciendo que diera con sus huesos en el interior del ataud, que el Butoni se apresuró en cerrar el mismo, atrapando así a la momia una vez más...

Se trataba de Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

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#96

CAPÍTULO 96.

Con la momia fuera de juego, en el interior de aquel feretro del que no debía haber salido nunca, las fuerzas parecían compensarse, volviendo a dejar de lado la unión de fuerzas en contra de aquel diabólico ser y levantándose en armas por las rencillas de antaño, aquellas que durante años llevaban a cuestas los distintos clanes de seres nocturnos...

El frente de resistencia, completamente desarmado, sin vehículos, sin nada con lo que defenderse, atacar, arremeter ni siquiera huir de allí a una velocidad rezonable, tan sólo podía permanecer agazapado, haciendo una piña, a la espera de acontecimientos...

Fue entonces, mientras el repulsivo Butoni desaparecía cargando con el ataud que contenía los escasos y maltrechos restos de la ancestral momia, muy posiblemente en dirección al cementerio del cabañal, en cuyos alrededores se refugiaba, cuando algo inesperado sucedió...

El híbrido, creación de Vlad, el vampiro del cabañal, sin dar apenas tiempo de reacción desde la partida del Butoni con los restos de la momia, se puso en pie ante los licantropos, mirándolo fijamente...

Adela y Vlad observaban aquel inesperado giro, al igual que hiciese el clan zombie...
O muy equivocados se encontraban o todo indicaba que el híbrido, aprovechando la ausencia del Butoni, había decidido enfrentarse a la pareja de licantropos...

Pocas horas les separaban de un nuevo amanecer, cuando el híbrido, posicionándose en posición de ataque, dejó claras las intenciones contra las mujeres lobo...

La batalla entre licantropos e híbridos estaba a punto de estallar... JCV

Hace más de 2 años

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#97

CAPÍTULO 97

Con la momia fuera de juego y el repugnante Butoni desaparecido bajo el halo de misterio que siempre acompañaba a aquel extraño ser, el híbrido creación de Vlad, el vampiro del cabañal, parecía haber tomado la determinación de enfrentarse a la pareja de licantropos...

Mientras tanto, el frente de resistencia, una vez repuestos de aquello que habían vivido, permanecían incrédulos de lo ocurrido...
Todo parecía indicar que la momia había pasado a convertirse en un tormentoso recuerdo de una maldición que ellos mismos habían desatado y que nunca pudieron tener bajo control...
Completamente desarmados y sin vehículos con los que moverse, tan solo podían permanecer agazapados en grupo a la espera de nuevos acontecimientos...

Por su parte, Conchy Sánchez Martinez, Adela y Vlad observaban atentamente cómo el escuadrón zombie recuperaba posiciones, en perfecta formación militar, recomponiendo sus filas...
Inma Solo y Jose Julio Quilis pasaban revisión de posibles bajas, comprobando que a pesar de no haberlas, si contaban con algún miembro maltrecho entre sus filas...

El clan licantropo, conocedor de aquel nuevo e inesperado giro de los acontecimientos, se preparaban para continuar con la batalla... Aún lamiendose las heridas, la pareja de canes se disponían, llevándo el peso de sus cuerpos a sus cuartos traseros, con el dorso inclinado hacia los mismos, para lanzarse sobre aquella amenaza...

Allí, bajo el frío invernal de barrio marinero, se encontraba Esther Lopez Donet, el híbrido... Apoyada sobre sus patas traseras, con las manos semillas extendidas en dirección a las mujeres lobo, Mari Rodriguez y Angeles Romero Rodriguez, mientras un leve aleteo de sus alas creaba el viento suficiente para acariciar levemente el bello que cubría sendos cuerpos licantropos, sus fauces con aquellas cuatro filas de dientes lanzaban mordiscos a un cargado y pesado ambiente que pronto se llenaría de metálica y espesa olor a sangre... JCV

Hace más de 2 años

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#98

CAPÍTULO 98

El híbrido en posición de ataque, la pareja de licantropos en identica posición...

La batalla estaba servida cuando un nuevo amanecer amenazaba de un momento a otro con llegar...

Esther Lopez Donet, el híbrido dio el primer paso, rompiendo aquella tensión que se estaba apoderando del cargado ambiente de las calles del barrio marinero del cabañal...
Alzó el vuelo a una velocidad de vértigo, para después dejarse caer en picado en dirección a Mari Rodriguez, el mayor de los licantropos...
Justo un instante antes del impacto, la mujer lobo saltó contra aquel ser, medio vampiro medio zombie, justo antes del impacto... Cómo resultado ambos cuerpos salieron disparados en direcciones opuestas, dando con sus huesos contra el frío suelo de la plaza del mercado...

Acto seguido, sin tiempo a reacción, Angeles Romero Rodriguez, la menor de las mujeres lobo, se abalanzó sobre el híbrido, alcanzando a propinarle sendos zarpazos justo antes de que se repusiese del golpe inicial y el desconcierto causado por el mismo...

Una vez recuperado el híbrido, con su demoníaco cuerpo sangrando visiblemente afectado por las heridas inflingidas por el licantropo, se quitó de encima al licantropo de un seco y duro golpe, haciéndole volar por los aires...

Inmediatamente después se lanzó a su encuentro, tratando de golpearle nuevamente antes de que su cuerpo tocase el suelo, pero la licantropo mayor evitó aquel impacto, saliendo a su encuentro y lanzando al híbrido contra uno de los todo terreno de la resistencia, haciendo que este desplazamiento varios metros, con el cuerpo del híbrido incrustado en aquella maltrecha chapa del vehículo...

Todo parecía indicar que la balanza se inclinaba hacia el lado del clan licantropo, tanto por número como por actitud de combate...

Aunque la batalla no había hecho más que comenzar... JCV

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#99

CAPÍTULO 99

La balanza se inclinaba hacia el lado licantropo... Todo parecía indicar que el híbrido, Esther Lopez Donet, se había equivocado de rivales... Mari Rodriguez y Angeles Romero Rodriguez, la pareja de licantropos, parecían ser rivales demasiado poderosos para ella, aún más teniendo en cuenta que unían fuerzas en aquella bestial batalla...

El híbrido consiguió salir a duras penas del amasijo de hierro del todo terreno en el que se encontraba incrustada...

Salió disparada en dirección al licantropo mayor, quien interceptando su veloz vuelo, aprovechando su propio impulso, hizo salir volando en dirección al cielo estrellado el cuerpo del híbrido...
Por un momento, envuelto en la oscuridad de la noche, el ser en cuestión llegó a desaparecer de la vista de los allí presentes...

Segundos después, como salido de la nada, el híbrido volvió a salir a escena, de manera inesperada, atacando al licantropo menor...

Asiendo su cuello con su mano derecha, lo alzó en vilo, apretando con fuerza aquella parte de su cuerpo...
Poco a poco comenzó a faltar el oxígeno en los pulmones de la mujer lobo, mientras realizaba aspavientos con sus brazos, tratando de zaparse de aquel furioso ataque...

Cuando colgando de su brazo, a varios centímetros del suelo, el cuerpo del licantropo menor se presentaba casi inerte, ausente de vida, el licantropo superior volvió a atacar al híbrido, salvando la vida de su compañera a punto de perecer en el ataque...

Con el licantropo menor casi fuera de juego la balanza comenzaba a igualarse... JCV

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#100

CAPÍTULO 100

El licantropo menor maltrecho habiendo estado apunto de la muerte por asfixia, en manos del híbrido, creación de Vlad, el vampiro del cabañal...

El híbrido no demasiado bien, teniendo en cuenta el intercambio de golpes con los licantropos, de los cuales Esther Lopez Donet, el híbrido, se había llevado la peor parte...

Los zombies en perfecta formación militar, espectantes, pero sin realizar movimiento alguno... Al frente Inma Solo y Jose Julio Quilis, frenandoc los impulsos irracionales de alguno de los miembros del club zombie...

Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, con la mirada clavada en la batalla mientras el frente de resistencia permanecía agazapado, pasando casi inadvertidos... Cómo si se hubieran olvidado de su presencia...

El híbrido se repuso del último golpe, alzándose en el aire velozmente...
Tras aquello, caída en pica en dirección a Mari Rodriguez, el licantropo mayor...

La muerte lobo volvió una vez más a salir en su encuentro, provocando un auténtico choque de trenes en pleno vuelo....

Angeles Romero Rodriguez, sacando fuerzas de flaqueza, realizó el trabajo de licantropo menor, apoyando a su compañera en la batalla...
Antes de que pudieran darse cuenta, mientras el licantropo superior tenía cogido por delante al híbrido, el licantropo inferior hizo lo propio, pero por la parte trasera del ser, mitad vampiro, mitad zombie...

Entre los dos licantropos habían conseguido conseguido inmovilizar, todavía en el aire, a la creación de Vlad, el vampiro del cabañal...

Acto seguido cayeron al suelo, tomando tierra en pie, teniendo los licantropos atrapado al híbrido...
Sus poderosas fauces comenzaron a incarse en las carnes de Esther, desgarrado partes de su cuerpo y salpicando de sangre a diestro y siniestro, formando un auténtico espectáculo dantesco... JCV

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#101

CAPÍTULO 101

El híbrido siendo devorado vivo en presencia del clan zombie, el frente de resistencia y la pareja de vampiros, Adela y Vlad, el vampiro del cabañal...

Las dentelladas por parte de los licantropos contra el cuerpo del híbrido resultaban bestiales, salvajes, mientras la creación de Vlad trataba de zafarse de aquel ataque, con las pocas fuerzas que iban quedando en su cuerpo, a causa de las heridas provocadas por las mujeres lobo...

De pronto, un atisbo de esperanza iluminó la mirada del híbrido... Un débil rayo de sol comenzaba a aparecer por el horizonte, dándole una nueva oportunidad a Esther Lopez Donet sobre la pareja de licantropos...

Con la llegada del alba, de un nuevo amanecer, la influencia lunar sobre la pareja de mujeres lobo dejó de causar efecto, comenzando poco a poco a recuperar su imagen humana habitual...

Del mismo modo, Adela y Vlad, la pareja de vampiros, se apresuraron en salir huyendo de allí, antes de que los rayos solares les convirtiesen en cenizas...

Poco a poco, las fuerzas de las mujeres lobo, Mari Rodriguez y Angeles Romero Rodriguez, desaparecieron, de forma directamente proporcional a la recuperación de su apariencia humana...

Por su parte, el híbrido, gracias a su parte zombie, podía soportar sin problema alguno los rayos solares....
Con las pocas fuerzas que quedaban en su cuerpo, acabo de un plumazo con las vidas de los licantropos...
Con certeros mordiscos, con aquella diabólica mandíbula de cuatro filas de dientes y varios zarpazos con sus afiladas garras, desmembro por completo los cuerpos licantropos...

Todo esto antes de caer desplomado contra el suelo, habiendo perdido su vida en manos de aquellos a los que les acababa de de arrancar las suyas...

Sobre el frío suelo de la plaza del mercado, licantropos e híbrido creaban una única montaña de cadáveres...

El escuadrón zombie, tras las indicaciones de Inma Solo y Jose Julio Quilis no tardaron en pasar por encima de aquellos cuerpos, devorandolos por completo...

Con Adela y Vlad, el vampiro del cabañal desaparecidos ante la llegada del alba, el frente de resistencia fueron los únicos testigos de lo alli ocurrido... JCV

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#102

CAPÍTULO 102

Tras aquellos acontecimientos, con la momia, los licantropos y el híbrido fuera de juego, y los vampiros desaparecidos, tan sólo quedaban en la plaza del mercado el escuadrón zombie y el frente de resistencia cuando los rayos solares de aquel nuevo y, al parecer, esperanzador amanecer, se adueñaban de la plaza del viejo mercado del cabañal...

Aquella plaza se había convertido durante varias horas en el escenario de un auténtico caos, de una brutal y desmedida batalla entre nocturnos y malvados seres, dejando como resultado un reguero de destrucción que la luz de un nuevo día dejaba claramente a la vista...

El frente de resistencia en grupo aprovechando el desconcierto ocasionado por el último tramo de la michelín y la llegada del ocaso, realizó un silencioso pero eficiente mutis por el foro, desapareciendo de la escena sin que los zombies, todavía acabando de devorar los cuerpos sin vida de sendos licantropos y el híbrido, fuesen testigos de su huida, algo que hacía horas deseaban hacer pero para lo que no habían encontrado la oportunidad...

El escuadrón zombie finalizó la devoración de licantropos e híbrido justo cuando comenzaba la vida, la actividad diaria del barrio, más tardía que cualquier otro día de la semana, teniendo en cuenta que era domingo... De no haber sido así, los madrugadores vendedores del viejo mercado se hubiesen encontrado con el enfrentamiento infernal cara a cara...

Inma Solo y Jose Julio Quilis, al frente del clan zombie, decidieron que era el momento de retirarse a su escondite y quitarse del medio, seguidos por su escuadrón, tras aquella noche en la que, sin esperarlo, se podría decir que ellos habían salido vencedores...

Dejando de lado la formación militar, volviendo a convertirse en aquellos seres de andar torpe y descompasado, se dirigieron al mítico casino donde se refugiaron, como de costumbre, ajenos a unos ojos que les habían estado siguiendo en su caminar. JCV

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#103

CAPÍTULO 103

El clan zombie, con Inma Solo y Jose Julio Quilis se refugiaron en el antiguo y mítico casinet, tratando así de pasar desapercibidos durante las horas de luz, y desapareciendo de la escena de la batalla campal que había tenido lugar el la plaza del viejo mercado del cabañal...

Tras aquellos acontecimientos un auténtico reguero de caos y destrucción...

Pero unos ojos, alguien semi oculto, había seguido el camino recorrido por los muertos vivientes, hasta llegar hasta su refugio...
Se trataba de Enrique Diaz Naranjo, quien ocultándose tras cada automovil, cada esquina, cada frondoso árbol, cada patio de vecinos, sigiloso como el humo de un cigarro, poniendo en peligro su propia vida, había decidido por cuenta propia seguir a aquellos putrefactos seres, con el fin de saber donde se ocultaban...

Por fin había logrado, en nombre del frente de resistencia, encontrar el escondite, la colmena, el enjambre de aquellos seres...

Mientras tanto, Conchy Sánchez Martinez, Adela y Vlad, el vampiro del cabañal, permanecían ocultos de aquellos rayos solares, en aquel oscuro, polvoriento y olvidado trastero...

El frente de resistencia, por su parte, una vez conocedores de la información que traía consigo Enrique, comenzaron los preparativos para lanzar una ofensiva envoscada contra el clan zombie...

Era esa misma tarde o nunca, posiblemente no dispondrán de ocasión mejor para acabar con sus vidas... JCV

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#104

CAPÍTULO 104

La tarde comenzaba a dar sus últimos coletazos, antes de que la oscuridad cubriera cada calle, cada esquina, cada rincón del barrio del cabañal...
El frente de resistencia ultimaba los últimos preparativos antes de lanzar el ataque final contra los zombies... El todo por el todo... Matar o morir...

Adela y Vlad, por su parte, comenzaban a recuperarse del letargo de su descanso diurno, preparándose igualmente para salir a las calles del cabañal, en busca de aquel líquido caliente y espeso que tanto ansiaban, aunque en aquella ocasión no buscarían víctimas humanas por doquier...
Para ellos, la batalla de la noche anterior continuaba presente en sus mentes, llevando idea de continuar con las ostilidades... En el enfrentamiento contra los seres infernales por el dominio de las noches del barrio...
Si alguna sangre correría aquella noche, sería la de los miembros del frente de resistencia...

Los últimos y débiles rayos de sol iluminaban tímidamente el barrio en el momento en el que los miembros del frente de resistencia tiraban a bajo la puerta del antiguo casinet, encontrándose en su interior con más de un centenar de zombies, semi amontonados...

Sin darles tiempo a reaccionar comenzaron a lanzar los pocos coctel molotov que habían conseguido preparar, siendo las únicas armas de que disponían... Aquella veintena de coctel molotov y algunos cuchillos y bates de béisbol...

Comenzaron a intercambiar golpes, recibiendo del mismo modo que daban...
La batalla estaba repartidos, incluso inclinándose hacia el lado zombie....

Algunas bajas en el frente de resistencia, muchas más en el lado zombie.....

De pronto, sendas figuras se pararon en la puerta, con la oscuridad de la ya más que entrada noche como compañía...

Adela y Vlad, el vampiro del cabañal, acababan de llegar para unirse a la fiesta... JCV

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#105

CAPÍTULO 105

En el mismo instante en el que la oscuridad, con sus sombras y sus tinieblas teñidas de misterio, dos sombras aparecieron, envueltas por la bruma, frente a la tumbada puerta del mítico casinet...
En su interior, una auténtica batalla campal, un verdadero espectáculo dantesco se abría ante los ojos de propios y extraños...
Zombies y miembros del frente de resistencia esparcidos por doquier, con múltiples heridas, amputaciones y sanginolientas escenas cubrían el oscuro interior del casinet, iluminado tan sólo por la luz proyectada por los coctel molotov lanzados por los humanos contra el clan zombie...

Conchy Sánchez Martinez, Adela y Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda, el mito, le postraban bajo el alféizar de la destrozada puerta que abría paso al interior del recinto...

Como si de la brisa del viento se tratase, sendos vampiros se deslizaron veloz y sigilosamente al interior de aquel espeluznante lugar, que dejaba entre ver entre sombras y luces, el resultado de la batalla que se estaba librando en pro de la continuidad del clan zombie frente a la defensa por la supervivencia del frente de resistencia...

A partir de la entrada de los nosferatu, de los no muertos, de los despiadados y sangrientos vampiros, el desenlace no se hizo esperar...

En breves minutos, una auténtica montaña de cuerpos sin vida se amontonaban en el antiguo y mítico casinet, dando paso, tras gritos de dolor y ahogados llantos de terror, a un sepulcral silencio, roto tan sólo por el crepitar de las llamas producidas por los incendiarios proyectiles lanzados por el frente de resistencia, que no tardaron en devorar por completo el mítico casinet, con los cadáveres de su interior, convirtiendo en minutos en cenizas todo aquello a lo que llegaron a afectar...

Del mismo modo que aparecieron in situ, Adela y Vlad, el vampiro del cabañal, desaparecieron si dejar más rastro que un reguero de sangre, dolor y destrucción... JCV

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#106

CAPÍTULO 106.

. . . . . . . . . . CAPÍTULO FINAL

Despues de aquello, con la ancestral momia destruida, los licantropos y el híbrido devorados por el escuadrón zombie, y estos últimos y el frente de resistencia sucumbidos bajo el poder de los vampiros, Conchy Sánchez Martinez, Adela, y Vlad, el vampiro del cabañal, la leyenda viva, el mito, desaparecieron de la escena sin dejar rastro...

Más de tres décadas han transcurrido desde que el terror y la maldad se apoderasen, como nunca antes hubiese ocurrido, de manera tan brutal, de las calles del cabañal...

Nunca más se supo nada relativo a lo ocurrido, tan sólo quedó gravado para el recuerdo en las retinas de dos jóvenes que fueron testigos de algún modo de aquello que marcó sus infancias y que, con más cuarenta años de edad, todavía recordaban cada noche, tras la caída del ocaso, devolviendo a sus vidas, en forma de pesadillas, lo acontecido de manera tan próxima en sus vidas... Se trataba de Rafa Camacho Martínez y Alejandra Camacho Martinez, quienes perdieron a sus padres en el interior del antiguo y mítico casinet, a manos de los vampiros...

Rafa y Alejandra estaban preparados por si algún día, y posiblemente ese día no estuviese tan lejos como pudiesen imaginar, tuviesen que convertirse en los líderes del frente de resistencia, en contra de las legiones infernales, las legiones del mal...

Vlad y Adela, por su parte, siguieron viviendo ocultos por las sombras, con las tinieblas y la bruma como compañeras, durmiendo de día y saliendo a cazar de noche...

Sendas vidas vampiricas se fundieron en una sola, recorriendo desde aquel día el camino de la vida eterna cogidos de la mano, escribiendo día a día su propia historia, su propia novela, su propio destino...

Finalmente, como siempre debiese ocurrir en la vida, venció el amor por encima de todo...

Pero, ahí no queda todo... Desde el anonimato de la noche, un repugnante ser urdia planes de venganza...
Una figura encorvada, de andrajosa vestimenta, cabello grasiento y desagradable faz, abandonaba cada noche las cercanías de del cementerio del cabañal, en busca de aliados para devolver el terror a las noches del barrio marinero...

Se trataba, por si quedaba alguna duda, del Butoni...

La lucha entre el bien y el mal siempre, desde el principio de los tiempos, ha estado presente, incluso oculto, o no tanto, en las santas escrituras, en libros sagrados, en libros malditos, en libros prohibidos...

La historia siempre ha estado plagada de acontecimientos que, vistos desde otro punto de vista, quizás cambiarían la visión que de ellos tenemos... No sabiendo si para bien o para mal...

Lo cierto, y bien cierto, es que la noche esconde misterios ocultos a la luz del día...

Por cierto, mi nombre es Juan Camacho... Más conocido como Vladimir Dracul...

Vlad, el vampiro del cabañal... JCV

. . . . . . . . . . . . . . . FIN.....

O quizás no....

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