EdithGomez
Rango5 Nivel 21 (515 ptos) | Escritor en ciernes
#1

Prologo
Al parecer esa señora se ha marchado. Ya no se escuchan gritos de mis abuelos ni de ella.
Mi abuelo me ha pedido que me encierre en mi cuarto y que por nada del mundo saliera hasta que el fuera por mí.
Aunque no comprendo por qué mis padres han salido como locos de la casa después de haber recibido una llamada.
Escucho pasos que se aproximan a mi habitación,
-Debe de ser el abuelo o la abuela- pensé, enseguida abrí la puerta pero para mí mala suerte no eran ninguno de ellos dos, si no aquella mujer que estaba discutiendo con ellos pero en donde estaban ellos.
Comienza a jalar de mi mano, al parecer quiere que valla con ella, yo enseguida negué porque la verdad me da miedo, al ver mi cara de susto ella solo me dijo
-Ven con migo, yo nunca te aria daño. Eres lo más valioso que tengo en la vida- No comprendía el por qué si yo apenas la acababa de conocer, tome la decisión de ir con ella porque en sus ojos podía ver que lo que me decía era verdadero.
Cuando íbamos bajando las escaleras alcance a escuchar los gritos de mis abuelos, los busque con la vista pero no estaban.
-Quédate a

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Anngiels_54
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espero lo que sigue Edith, buena suerte


#2

El amor siempre está en el lugar menos pensado nunca sabrá lo que la vida te tiene destinado

Ya pasaron ocho años de ese día, el día en que esa mujer mato al abuelo, aún recuerdo perfectamente cada segundo de lo que sucedió aquella noche, por más que trato de no pensar en eso no lo logro, recuerdo el rencor que le tengo a esa mujer que sin saber su nombre o sus motivos, eso no me interesa, me alegra que haya recibido su castigo, estará quince años en la cárcel.

Nos mudamos a Palencia hace más de tres años, ya que el trabajo de mis padres lo necesitaba, fue muy doloroso el dejar a mi abuela sola, no quiso acompañarnos.

Hoy era un día normal de escuela, mis padres tenían un viaje de negocios, es muy comun que salieran de viaje, somos muy unidos, mas mi madre y yo.

-Isabel, ya es hora- grito mi madre desde la puerta.

-Mónica, no hay por qué guitar tanto- ese era mi padre Gustavo, como siempre regañando por los gritos.

-Ya voy- dije desde la planta alta.

-Tenemos que irnos al aeropuerto- dijo mi madre.

Bajaba las escaleras cuando sin fijarme me resbale y caí rodando las escaleras.

-¡Isabel!- grito mi madre

No podía moverme así que de inmediato me llevaron al hospital, por suerte no tenía nada grave, solo tenía que usar un collarín por unos días y estar en reposo.

-Perdón por arruinarles el viaje- dije

-No te preocupes por eso, no fue tu culpa, fue un accidente-dijo mi madre.

-Lo bueno es que estas bien-dijo papá. –Pero tengo que darles malas noticias, no podremos quedarnos contigo, tenemos que viajar a Londres, así que llame a alguien quien te acompañara por unos días o meses.- abrió la puerta y estaba mi abuela.

-Abuela- dije emocionada

-Tu abuela Teresa y tú estarán juntas por varios días- dijo mi madre.

-Yo te cuidare para que te mejores pronto, pero no es por presumir pero son una muy buena enfermera – dijo con voz graciosa.

-Claro que sí y la mejor abuela- dije con una gran sonrisa.

(...)

Pocas horas despues yo ya me encontraba en mi casa, pase todo el día en el hospital que ni cuenta me di que no había asistido a la escuela.

-Hija, abajo están dos jóvenes que vienen a verte, se llaman Fabián y Maddi- dijo la abuela abriendo la puerta de mi habitación

-Diles que pasen.- Dije emocionada, ellos eran mis mejores amigos.

-Hola- dice Maddi al entrar

-Hola, hola, niña.- saluda Fabián.

-Hola- los salude

-Nos preguntamos el por qué no habías ido a la escuela, pero ahora vemos por qué- dijo Fabián

-Sí, las escaleras siguen sin quererme- ellos comenzaron a reír.

-Pues es una lástima que no hallas ido- dijo Maddi.

-No empieces- respondió Fabián con seriedad.

-¿Qué pasa?- pregunte con risa

-Acaba de llegar un maestro de literatura y no es por nada pero esta guapísimo- comencé a reír con la cara de pervertida que puso mi amiga.

-Yo no sé qué le ven, es un engreído- dijo Fabián con fastidio.

-Por suerte tú no eres la persona a la que busco para saboreármelo- dijo Maddi, yo no podía parar de reír, sus peleas infantiles me hacían reír, yo no sé qué aria sin ellos.

-¿Y a David ya lo olvidaste?- dijo el, en ese momento pare de reír, David era el ex de Maddi, ella aun no lo superaba y menos lo aria porque tiene que verlo todos los días en el salón de clases.

-Con eso no se juega- dijo ella, se puso de pie y salió a la terraza de mi habitación.

-Creo que metí la pata- dijo fabian

-¿Crees?- respondí con seriedad –No te preocupes, yo hablare con ella, ahora vete porque a de querer matarte-

-Me voy- sin pensarlo mas salió de la habitación.

Salí del cuarto y vi a Maddi recargada en el balcón, me acerqué a ella sin decir una palabra.

- ¿Cómo lo haces?- me pregunto

-¿Hacer que?- no comprendía su pregunta.

-Mostrarte fuerte- sabía a lo que se refería – Cuando te enteraste de la verdad de que Rogelio estaba comprometido, seguías feliz.- una lagrima comenzó a acariciar mi mejilla.

-Era una máscara, cada vez que nadie me veía lloraba, lloraba hasta quedarme sin lágrimas, pero dolía, aun duele, a ambas nos lastimaron, es un sufrimiento parecido pero no igual.

(...)

A la mañana siguiente me prepare para ir a la preparatoria, estaba en mi último año. El doctor me dijo que tenía que guardar reposo pero no puedo darme ese lujo, no iba nada bien en la prepa, mis calificaciones habían bajado y tenía que recuperarme.

-Isabel, ¿Creo que no recuerdas la indicaciones del doctor?- dijo mi abuela

-Las recuerdo perfectamente, pero no puedo darme ese lujo abuela, mis calificaciones no andan muy bien, por favor abuela, tengo que ir- su mirada no se veía muy convencida -Te prometo que si me duele aunque sea un dedo te llamare-

-Está bien, pero yo te llevo-

-Claro que sí, cuando era pequeña lo hacías todos los días, en ese auto viejo que tenía, por cierto ¿Que paso con él? –

-Lo vendí y me compre uno nuevo- respondio no muy convencida.-Pero hoy usaremos el de tu madre, ahora baja a desayunar-

Desayune y termine de alistar mis cosas, salí antes de la casa en lo que la abuela sacaba el auto del garaje, estaba parada cuando note un auto blanco frente de la casa, había alguien en la parte de atrás y puedo estar segura de que me observaba tras el vidrio de la ventana. No lograba ver nada porque aparte de necesitar lentes los vidrios estaban polarizados.

-Hija sube- no había notado que la abuela estaba enfrente de mi con el auto.

Comenzamos a dirigirnos a la escuela y una cuadra antes de llegar sentimos un golpe en la parte trasera del auto, nos acababan de chocar, para mi mala suerte fue un golpe leve pero yo por estar lastimada sentí como si se hubiera caído el mundo.

-Quédate aquí- dijo la abuela.

(...)

Christian

Era un mal día para mí, me había desvelado ya que ayer tuvimos una fiesta de bienvenida a una vieja a miga de la familia. Aunque estuvo entretenida la fiesta hoy estoy de mal humor ya que se me ha hecho tarde para mi segundo día de trabajo. Iba manejando camino al trabajo cuando mi celular comenzó a sonar, no lo veía por ningún lado, se me ocurrió agacharme para revisar en la guantera pero sin detener el auto, de repente sentí un golpe, me levante y vi que acababa de chocar, de inmediato me baje del auto al igual que una señora mayor de edad.

-Señora, le pido una gran disculpa, venia entretenido en otra cosa que no me fije- le dije a la señora

-No se preocupe joven, suele pasar- dijo algo comprensiva la señora

-No se preocupe por los daños, yo los pagare, pero debe de comprender que voy tarde a mi trabajo y no puedo quedarme- saque una de mis tarjetas de presentación – Aquí están todos mis datos por si necesita algo, llámeme hoy entre las seis de la tarde y las diez-

-Gracias joven, es muy amable- dijo tomando la tarjeta.

-Gracias al igual que usted, ahora me tengo que ir-

Sin decir más, continúe mi camino. A las últimas horas me sentía fatal me dolía la cabeza, el golpe estaba haciendo efecto, me dirigí a la enfermería ya que el botiquín que de los maestro no tenía ni una pastilla.

-Tiene que esperar, hace un rato mandamos al de intendencia por más, pero no a de tardar, si gusta esperar en la sala- dijo la enfermera

-Claro- dije con arrogancia, puse las manos cubriendo mi rostro y los codos sobre mis rodillas.

Hace más de 2 años

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Anabel_17
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Es fuerte. Pero muy lindo el final.

JheanetE
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interesante la historia, pero te recomiendo que cuides la ortografía.


#3

Capítulo 2

Isabel

-¿Está todo bien?- pregunte cuando la abuela subió de nuevo al auto

-Sí, pero el pobre tenía prisa así que me dejo su tarjera-

-¿Lo dejaste ir?, abuela, perdón pero no va a regresar, es un imbécil que no sabe manejar- dije alterada

-A cualquiera le puede pasar esto, tranquilízate-

Al estar en la escuela, el cuello comenzó a dolerme al igual que la cabeza, estuve a punto de llamarle a la abuela cuando.

-¿Qué tienes?- me pregunto Maddi al notar mi cara de sufrimiento.

-Me siento mal eso es todo, pero le hablare a la abuela ahora mismo-

-En la siguiente hora es la del profe guapo, tienes que conocerlo- el morbo nació en mí.

-Está bien, pero iré a la enfermería-

(...)

-Buenos días, quería una pastilla para calmar mi dolor de cuello y cabeza- le dije a la enfermera.

-Tienes que esperar, ya fueron por ellas-

-Claro esperare en la sala-

La sala estaba casi vacía, solo estaba un hombre sentado con los codos en sus rodillas y sus manos cubrían su cara, me senté enfrente de él, pero a los pocos segundo el dolor fue más fuerte, comencé a ponerme incomoda en la silla, no encontraba una postura cómoda.

-Sé que te duele, pero podrías mantenerte quieta- dijo el hombre frente de mí, furioso.

-Perdón pero a usted no debe de interesarle lo que yo haga, solo concéntrese en su dolor- respondí de la misma manera

-Que insolente eres- dijo sentándose derecho

-No sabe que tan insolente puedo llegar a ser si no me deja en paz-

-Aquí tienen sus pastillas- dijo la enfermera con dos vasos de pastillas.

Me tome las mías y me fui.

Iba por el pasillo casi corriendo, era hora de la clase de literatura, Maddi no me perdonara si llego tarde, con eso que quiere que vea al maestro "guapo".

Cuando llegue no estaba ningún maestro guapo, tome mi lugar que era enfrente del escritorio del profesor. Aún estaba parada frente a mi lugar y de espaldas a la puerta.

-Todos a sus lugar- escuche una voz, al voltear mi mundo se vino abajo, era él.

Christian

Era ella, la niña grosera de la enfermería, al parecer me había reconocido.

-El día de hoy terminaran de hacer el reporte del libro de "El Diario de Ana Frank"-

-Profesor yo no vine ayer, no traigo el libro- dijo la joven

-Que lastima señorita... -

-Barnes- respondió
-Señorita Barnes, pero lo quiero para hoy y en mi clase hay una regla, no se puede hablar si antes levantar la mano, eso es una falta de respeto- creo que cruce la línea al hablarle de esa manera enfrente de todos, pero se lo merecía.

Isabel

Se estaba vengando por todo lo que le dije.

No podía creer que de todos los grupos de esta escuela le haya tocado a el ser mi maestro.

La clase fue eterna, no lo soportaba.

-¿Qué tal te pareció el maestro? ¿Esta guapísimo verdad?- me pregunto Maddi.

Ella tenía razón, pero lo que arruina su belleza es el humor que se carga.

-Es un engreído- dije

-Pero esta guapísimo- repitió ella

-Si te gusta ese tipo de hombre- dije

--¿A qué te refieres?- dijo con una risa.

-Los hombres mayores- respondí

-No sé lo que dices, tú estabas con u...- se dio cuenta de lo que iba a decir

-Con alguien mayo, dilo, es verdad-dije

-No quería decirlo-

-Pero lo dijiste- dije

-Perdón- fue lo único que dijo, ella no tenía la culpa de lo tonta que había sido en ese tiempo

-No te preocupes, vamos a clases.-

No había visto a Fabián en la última hora, era muy extraño que él no entrara
(...)
Ya era hora de salida, estaba con Maddi enfrente de la escuela, sentía la mirada de él profesor Jones.
En un momento en el que volte a ver al otro lado de la calle vi el mismo auto de esta mañana, intenté acercarme pero un enorme ramo de girasoles me lo impidió.
-Te traje tus flores favoritas - dijo Fabian.
-Te lo agradezco - me sorprendió que después de años de amistad no supiera que las rosas son mis flores favoritas. - ¿A que se debe? -
-¿Quieres ser mi novia? - dijo con seguridad

Sabía que el sentía algo por mi pero pensé que lo había superado, sea como sea yo no podía responderle con ese tipo de cariño. Sin decir una palabra salí corriendo, deseando no tener ese horrible collarín.
Vi un auto que se opuso en mi camino.
-¿Necesita que le llave a su casa? - era el profesor Jones.
-No gracias, yo puedo irme sola- dije agitada
-Entonces la dejare para que hable con su novio, que por sierto, viene detrás de usted- me di la vuelta y vi a Fabian a unos metros de mi. - Que tenga lindo día-
-Esta bien, aceptaré su ayuda- de inmediato me subí al auto, enseguida arranco.
-¿En donde vive? - pregunto
-vivo a tres colonias de aquí, es todo derecho, yo le diré en donde de vuelta-
Condujo hacia mi casa, el viaje fue en total silencio, de momentos sentía su mirada en mi, yo no le diriji la mirada en todo el trallecto.
-Gracias por traerme - dije
-No es por nada- respondio.
Se quedo hasta que entre a mi casa.
-¿Quien era ese joven tan apuesto? - preguntó la abuela
-sólo es mi profesor, se ofreció a traerme pero es solo eso-comence a parlotear
-Tranquila, se que es solo tu profesor, y también se que es con el que chocamos esta mañana. Isabela si tu tomaras la decisión de estar con el-
-¿Abuela de que estas hablando? - la interrumpí
-Solo habla con la verdad, el amor se encuentra en el lugar y la persona más inesperada, pero si fuera el caso, yo te apoyaría, es tu corazón y tu sabrás a quien se lo entregas-
-Abuela, no sabes lo que dices-
Christian
No sabia lo que me estaba pensando cuando le ofrecí llevarla a su casa, claro que sabias lo que pensabas, no querías a ese joven con ella. Solo era lo que pensaba, esto no era posible, yo no podía sentir nada por alguien que acababa de conocer, alguien tan altanera.
-Christian, ¿Que tanto piensas? - dijo mi novia Charlotte , interrumpiendme en mis pensamientos.
-Nada- respondi, estábamos comiendo en mi casa, ella y yo no vivimos juntos pero cada uno tiene las llaves de la casa del otro.
-Pues para no ser nada estas muy distraído, pero en fin, vendrán mis padres en unas semanas para conoserte-
-Esta bien, ¿Tus hermanos no vendrán?-
-No, gracias a dios, ellos de quedarán en Madrid, al parecer no pueden abandonar la escuela-
-Que mal me hubiera gustado conocerlos, Charlotte? Por que nunca hablas de ellos o tienes una foto? -
-Jamas los e aceptado, yo soy hija única-respondio con la mirada perdida.

-Pero que sean adoptados no significa que nos en tus hermanos- hemos hablado varias veces sobre este tema.
-Te pondrás de su parte- sin decir más se fue de la casa.
No se el por que no fui tras ella como otras veces, decidí quedarme para seguir pensando en que era lo que me pasaba.
En lugar de estar pensando cosas absurdas decidí ponerme a planear mi clase de mañana, en cuanto sonó mi celular, era un número desconocido, yo nunca atendía si no conosia el número pero de igual manera conteste.
-Diga-
-Lamento molestarlo, soy la señora Teresa Brown-
-Disculpe pero no la conosco- conteste
-Soy con la que choco esta mañana- respondió
-Ya me acorde, le pido una disculpa, ¿Que se le ofrece? -
-Quisiera arreglar las cosas sobre el choque de hoy, me gustaría que viniera a mi casa esta noche para discutir sobre ese asunto-
-Por supuesto, hay estaré, si gusta mandarme la dirección se lo agradecería -
-Se la mandare en unas horas, que tenga linda tarde- era una señora muy simpática.

Hace más de 2 años

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#4

ISABEL
- Tuve un pésimo día- estaba con mi abuela en el comedor
-¿Que fue lo que paso? - pregunto la abuela
-Primero le contesté de una manera grosera a un joven que estaba sentado a mi lado mientras esperaba mi turno en la enfermería...-

-¿Que hacías en la enfermería?- dijo mi abuela interrumpiéndome y con un tono de preocupación.

- Es que me dio un liguero dolor en el cuello-

-Pero ¿Porque no me llamaste?, hubiera ido por ti. -

-Era un dolor leve- le mentí para no preocuparla más -¿Te sigo contando?-

-Era un dolor leve- le mentí para no preocuparla más -¿Te sigo contando?-
-Claro, continúa. -

-Que ese joven era mi profesor-
-¿El que te trajo esta tarde? -
-Si- respondi
-No puedo creer la mala suerte que tienes ¿Y qué pasó? - pregunto mi abuela comenzando a reír.

-Me miraba muy extraño, pero la verdad me callo mal, no soportare verlo todos los días, es un pesado y en segundo lugar Fabian se me declaró-

-¿Y qué le respondiste? -

-No le dije nada, solo salí corriendo, tu sabes qué es un gran amigo para mí pero no lo quiero de esa manera, creo que es mejor que se figue en alguien que le corresponda. -

-Tienes razón, el encontrará a alguien más, es un gran muchacho-

-Eso espero abuela, el es una gran persona y no sabes cuanto me duele no poder corresponderle- dije algo desepcionada
-No es tu culpa, en el corazón no se manda, ya veras que tu también encontrarás a alguien que te ame y le puedas corresponder- la abuela sueña tanto con esas cosas, yo creo que era persona de la que ella habla no existe.

Estaba en mi habitación cuando tocaron el timbre.
-Isa, puedes abrir la puerta-dijo mi abuela desde su habitación.

En cuanto abrí la puerta no podía imaginarlo.

-¿Que hace aquí? - le pregute-Créame que yo estoy igual de sorprendo, revise dos veces la dirección pero es exacta, dígame conoce a la señora Teresa Brown--Si, ella es mi abuela--¿No me invitara a pasar señorita Barnes? - -Claro, pase- odiaba que ...
-¿Que hace aquí? - le pregute
-Créame que yo estoy igual de sorprendo, revise dos veces la dirección pero es exacta, dígame conoce a la señora Teresa Brown-
-Si, ella es mi abuela-
-¿No me invitara a pasar señorita Barnes? -
-Claro, pase- odiaba que fuera tan grosero. - Ella bajara en unos momentos. -
-No hace falta, ya baje- dijo la abuela.
-Yo me iré a la habitacion mientras ustedes hablan- me retire.
Christian
-¿Levantara algún cargo? - le pregunte a la señora.
-Claro que no, no soy ese tipo de pensonas, esto le pudo haber pasado a cualquiera.
-Entonces dígame, ¿Cuanto dinero es?, de golpe y vi que su nieta usa un collarín ¿Es por el choque? -
-No se preocupe, es por eso que lo llame, no levantaré nungun cargo ni le pediré dinero, el golpe no fue tan fuerte pero yo correré con todos los gastos y de mi nieta fue en otro accidente así que no debe preocuparse -
-Me quedo más tranquilo sabiéndolo, pero si necesita algo de ayuda con los gastos no dude en decirme -me sentí como un tonto diciendo eso, era obvio que no lo necesitaba, la casa a en la que vivían era enorme -Ahora si es todo me retiro-
-¿Gusta quedarse a cenar? -pregunto la señora.
-No quiero molestar-
-No lo ara, quédese-
-Se que no es obvio pero su nieta me odia- dije en voz baja
- Claro que no, ella no puede odiar a nadie, yo puedo controlarla, acompañenos-
Lo pensé por unos segundos - Las acommpañare-
estábamos los tres sentados cenando, ella estaba enfrente de mi,sin decir nada
-¿Viven solas? - decidí entablar una conversación
-No, mi hija y su esposo viven aquí, yo solo estoy de visita-
-Y si no es mucha molestia ¿Donde están? -
-Están de viaje- responrio Isabel con tristeza.

Teresa
Yo sabía que entre ellos podría haber algo, en la razon por la que lo llame, quiero que mi nieta sea feliz, y quien más que el, el accidente de no hoy no fue un accidente al igual que se hallan encontrado en la escuela, ellos estar hecho el uno para el otro, pero aun no lo saben.

Isabela
Isabela.

El resto de la semana Fabian me ignoraba, no era el mismo de antes, Maddi y yo salíamos por las tardes a tomar un café o comer algo.

Era viernes por la tarde, estaba en clase de literatura haciendo un trabajo que el profesor nos dejó, "espero hacerlo bien", era lo que pensaba, él siempre me regresaba los trabajos por cualquier excusa, llegue a pensar en que me odiaba, desde la cena en mi casa ya no emos hablado.

-Listo- dije acercándome, tomo mi cuaderno y comenzó a revisar.

-Muy buen trabajó señorita- en ese momento no podía creerlo, al fin acepto un trabajo mío.

-Gracias profesor -dije

-Christian - dijo tomando mi mano

-¿Perdón? - respondí confundida

-Puede decirme Christian, pero solo ustes- me guiño un ojo.

- Gracias Christian- dije al mismo instante en el que intercambiamos sonrisas y miradas para después dirigirme mi lugar.
Era muy extraño, hace poco el me trataba mal pero ahora me trata bien, no lo comprendía.
(...)
Era sábado por la mañana, decidí salir a correr en el parque que estaba a unas calles de mi casa, ya no usaba el collarín, el doctor dijo todo estaba bien y que podía seguir con mi rutina y salir a correr formaba parte de ella.
Mientras corria escuchaba música, iba tan entretenía con la canción que no me di cuenta que había lguien enfrente de mi, choque con ella provocando que las dos cayeramos.
-Perdón, perdón ¿Estas bien?, Dije mientras me levantaba y la ayudaba
-Estoy bien no te preocupes- contesto la joven - Me llamo Lucy-

-Yo me llamo Isabel- estrechamos las manos-¿Estas bien?- dijo una voz conocida a mis espaldas -Claro que si hermanito, estoy bien, mira ella es Isabel- en cuanto volte solo nos quedamos viendo fijamente
-Yo me llamo Isabel- estrechamos las manos
-¿Estas bien?- dijo una voz conocida a mis espaldas
-Claro que si hermanito, estoy bien, mira ella es Isabel- en cuanto volte solo nos quedamos viendo fijamente. - ¿Se conocen? -
-Si- respondí- Soy su alumna-
-Que pequeño es el mundo- dijo feliz
En un momento sonó el teléfono de Christian.
-Charlotte ¿Que pasa? - dijo alejándose de nosotras.
-Su novia- dijo lucy torciendo los ojos.
El tenía novia, no se el por qué pero algo en mi se sentía extraño, él tenía novia, pero eso a mi que me importaba, el es lo suficiente grande para para hacer lo que quiera.
-Yo seguiré corriendo, ¿Me acompañas? - me pregunto Lucy
-No, yo tengo que regresar a mi casa, espero verte pronto- me despedí de ella, comencé a caminar cuando alguien tomó mi mano e hizo darme media vuelta, era el, era Christian.
-¿Te vaz tan pronto? - me pregunto
-Si, tengo que irme-
-Quería pedirte un favor- el pidiéndome a mi favores, este hombre no parara de sorprenderme. - ¿Podrías ayudarme el lunes a revisar algunos exámenes?, en esta semana me a gustado mucho cada trabajo que has echo, eres la mejor de mi clase. - Y si puede sorprenderme más. - ¿Qué pasa? - Pasa que toda la semana me estuvo regresando mis trabajos según por qué estaban mal y ahora me dice que soy la mejor de su clase, enserió no lo comprendo- respondí alterada
-Se que soy un estúpido por haberte tratado de esa manera pero hay cosas que no comprendes-
-Si trata de explicarme tal vez lo comprenda- dije más tranquila
-No es el momento, si estas dispuesta a ayudarme te espero el lunes después de clases en mi salón, nos vemos- sin decir más se retiro.
Iba camino a mi casa y de lejos vi el mismo auto que los demás días, lo e visto toda la semana esto comenzaba a asustarme, comencé a acercarme, viendo a alguien en la parte trasera, en cuanto me hacerque más el auto arranco, esto me asustaba pero no quería contarle nada a la abuela, no quería que se preocupara.

(...) Lunes

Lo pensé durante todo el fin de semana y decidí ayudar a Christian.

Caminaba hacía el salón para encontrarme con el , me quedé frente a la puerta, se escuchaban los gritos de una mujer.

-No te perdonaré que me hayas terminado, a mí nadie me termina-

dijo una mujer al mismo tiempo en que se abría la puerta, ella salió del salón sin siquiera fijarse que estaba parada frente a el, Christian sólo me observaba
dijo una mujer al mismo tiempo en que se abría la puerta, ella salió del salón sin siquiera fijarse que estaba parada frente a el, Christian sólo me observaba.

- Perdón, si quiere puedo venir luego - dije

-No te preocupes, entra- respondió

Comencé a revisar, tres horas después había terminado.

-Termine ¿puedo irme a casa? -dije mientras acomodaba los exámenes en su escritorio.

-Dime ¿Por que te importa el como soy contigo? - pregunto
-A cualquiera le importa como lo tratan- no sabia que más decir
-¿Extrañas a tus papás? - cambio de tema ¿Por qué no están contigo? -
-Perdón pero eso a usted no le importa- el era mi profesor no más, no tenia nada que ocultar pero no tiene que meterse en mi vida.
-Claro que me importa-dijo acercándose a mí - Me importa todo lo que te pase- tomo mi mejilla con su mano, fue muy extraño lo que sentía en cuanto nos quedamos viendo a los ojos.

-Tengo que irme- dije separándome de él, tomé mis cosas y caminé hacía la puerta, sentí su mano sosteniendo la mía, me di medía vuelta y de nuevo nos quedamos viendo fijamente, soltó mi mano unos segundos después y sin decir nada comencé a caminar. Durante el camino a casa sólo pensaba en ese momento, no sé qué es lo que ha provocado en mí que no dejó de pensar en todo lo que pasó en tan sólo en esos minutos.
Es algo muy extraño, cuando caminaba a mi casa vi alguien parado frente a ella.
-¿Que haces aquí? -

Hace más de 2 años

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JheanetE
Rango12 Nivel 57
hace más de 2 años

pobre James :(
PD: se que es un poquito fastidioso, pero pon atención a tu ortografía

EdithGomez
Rango5 Nivel 21
hace más de 2 años

Si, la estoy corrigiendo en otro formato solo q aquí solo son los borradores pero ya la corregiré todo en la semana


#5

Capítulo 4
-Vine a hablar contigo- contesto él.

-Hablar sobre que Rogelio, sobre la manera en la que me engañaste o ya se vienes a contarme sobre los preparativos de tu boda, pero lamento decirte que no me interesa nada de lo que tengas que decirme
-Hablar sobre que, sobre la manera en la que me engañaste o ya se vienes a contarme sobre los preparativos de tu boda, pero lamento decirte que no me interesa nada de lo que tengas que decirme. -
-Por favor escúchame- suplico
-No quiero escuchas una más de tus mentiras- comencé a caminar a la puerta de mi casa
-Me vas a escuchar quieras o no- dijo poniendo su mano en mi cuello
-Suéltala- escuché a Christian decir, lo alejo de mí y comenzó a golpearlo - No quiero que te acerques a ella.
En un movimiento Rogelio comenzó a golpearlo, no podía detenerlos, parecían animales aunque Rogelio llevaba la adelantara, consiguió tirar a Christian y comenzó a golpearlo con más fuerza, salieron los vecinos y dos de ellos lograron separarlos.
-No te vasto con el daño que me hiciste, hazme un favor y no vuelvas nunca - le dije a Rogelio con lágrimas en los ojos, pero esas lágrimas no eran por el sino por Christian, estaba demasiado golpeado, lo metimos a la casa con ayuda de vecinos, se quejaba del dolor y temíamos que tuviera algo grave.
-Tenemos que llevarlo a un hospital- dijo la abuela.
Llamamos a una ambulancia, yo no dejaba de llorar, lo veía golpeado, esto había sido mi culpa. Tardaron una hora en darnos noticias sobre él.
-¿Doctor como esta Christian? - pregunte
-Este bien, no tiene ninguna lesión interna, solo moretones y tuvimos que coser algunas de sus heridas, pero estará bien, en un momento se le dará de alta.
Sentí mucho alivio al escuchar eso.
-¿Podemos entrar a verlo? - pregunto la abuela
-Solo ella - apunto hacia mí - tu novio no deja de nombrarte-
¿Mi novio?, de que estaba hablando este señor, pensé en corregirlo pero si lo hacía era probable que no me dejaran pasar.
-Hola - salude a Christian
-Hola-respondio
-El doctor nos dijo que te darán de alta hoy mismo, pero ¿tienes, el número de algún familiar? -
-No quiero que nadie se entere, no quiero ir a mi casa, yo me iré a mi casa-
-Está bien como quieras, gracias por defenderme-
-Te dije que todo lo que te pasara me importaba- respondio - ¿Quién era él?
-Alguien de mi pasado, tengo que ir con la abuela- salí de la habitación
-¿Y cómo está tu novio? - dijo burlándose
-No es gracioso abuela, bien, solo tiene algunos moretones.
-¿Te dio el número de alguno de sus familiares? -
-No, él no quiere que nadie de su familia se entere, y quiere irse a su casa, ¿Qué hacemos? - pregunte
-No debemos dejarlo solo, está herido, hay que llevarlo a la casa-
-Estoy de acuerdo contigo, hay podemos cuidarlo- respondí
Y como lo acordamos él se fue con nosotras, al principio no estuvo de acuerdo pero lo amenace con llamar a alguno de sus familiares y no le quedó otra que aceptar, lo cuide toda la noche, lo quería alejarme de él, esta era mi manera de agradecerle.
-Isabela, despierta - era Christian que había despertado
-¿Qué pasa? - me había quedado dormida en el sofá del cuarto, vi que se estaba cambiando-¿A dónde vas?
-Tengo que ir a mi casa por ropa para ir a trabajar- respondio
-Tú no puedes ir así- dije
-Tengo que ir y no te preocupes, ya me siento mejor, eres muy buena enfermera-
-Lo sé, ¿No quieres desayunar?, no es por nada pero se preparar unos deliciosos desayunos
-Me gustaría comprobarlo-dijo
-¿No me cree? - me hice la ofendía para después reír.
-Hasta no ver no creer- dijo con una gran sonrisa.
Baje a prepararle algo de desayunar, ambos desayunamos juntos, la abuela aún dormía y la entiendo ayer fue un mal día.
-¿Que te párese? - dije mientras el probaba el primer bocado, empezó a hacer una cara de asco mientras masticaba, me tense en ese momento pero después lo vi reír.
-Está delicioso, lamento haber dudado de usted - continuamos comiendo - ¿Quién era el hombre de ayer?
-Ya te dije nadie importante- levante los platos
-Perdón pero esa persona nada importante intento matarte ayer, ¿Quién es?
-Te lo diré en su momento- dije.
-Está bien, Pasaré por ti en media hora-
-¿Qué? - no creí escuchar bien
-No te dejaré andar sola por las calles mientras ese hombre esté suelto-
-Gracias por preocuparse por mí pero la abuela me llevara en su auto-
-Está bien, ahora tengo que irme-
-Lo acompaño a la puerta- Vi cómo se subía a su auto y se iba.
(...)
El día fue muy tranquilo, varios no podían dejar de ver los moretones que tenía Christian en la cara, en ocasiones nos intercambiábamos miradas, esto no estaba bien yo puedo estar mal interpretando las cosas.
-Señorita Barnes puede esperar un momento- dijo cuándo se acabó la clase - ¿puedes venir mañana después de clases para ayudarme a formar una lista? -
-Claro que si- respondí - ¿Es todo? -
-De hecho no, quiero que me digas todo sobre ese hombre-
-Le dije que le contaría en su momento-
-Perdón pero quiero saber quién es el hombre que por tu culpa me golpeó ayer- dijo alterado
-¿Por mi culpa?, yo no le pedí que peleará por mí, no le pedí que me salvará la vida- tome mis cosas y me dirigí a la puerta para irme, el no dijo nada más.
(...) Miércoles
Me fui a la escuela, Christian me pidió de favor que lo ayudara a formar la lista de nuevos libros para leer en clase, acepté sólo porque él me lo insistió. Después de la pelea que tuvimos no volví a dirigirle la palabra, solo el a mí y nada más para pedirme ese favor. Cuándo estábamos formando la lista
-Lamento lo de ayer, sé que no me incumbe lo que te paso- dijo
-Sí, no se preocupe- dije sin despegar los ojos de la computadora.
Así fue toda una hora, no volvió a dirigirme la palabra a menos de que fuera algo del trabajó ni yo a él.
Llegue a mi casa, comí e hice la tarea o trate, no dejaba de pensar en Fabian, no quería perder su amistad, me levante d emoción cama.
-Abuela, vengo en un rato- le dije mientras me ponía mi chamarra y acomodaba mi falda.
-¿A dónde vas? - pregunto ella
-Tengo que ir a hablar con Fabian, no quiero que siga distante, él es mi mejor amigo-
-Está bien ve, pero no llegues tarde.-
-No abuela, adiós- me despedí de ella y me dirigí a casa de Fabian él vivía unas calles de la mía.
Al llegar me recibió su hermano Bruno. Me agradaba demasiado su hermano, aún que fuera 16 años más grande que nosotros
-Hola Bruno ¿Esta Fabian? - pregunte
-Hola enana claro que si pasa-
-Isabel ¿Qué haces aquí? - dijo Fabian en cuanto me vio
-Quiero hablar contigo sobre lo del otro día-
-Pasa- me dirigí hacia su jardín - No piensen más en eso, tengo más que claro que tu no sientes esa clase de afecto así mi-
-Sabes que eres mi mejor amiga pero no puedo ofrecerte más que eso perdón-
-Ya, olvida eso mejor esfuérzate en encontrar a alguien que en verdad ames-
-Me alegra que comprendas- dije
-Solo quiero que seas feliz
-Y creme que te deseo lo mismo para ti, espero que encuentres a alguien que te amé.-
-¿Amigos?-pregunto el
-Amigos- nos abrazamos
-¿Y ahora qué quieres hacer?-
-¿Te parece si llámanos a Maddi y salimos al cine o a comer algo?-
-Me parece perfecto
Llamamos a Maddi, pasamos todo el día junto, fuimos a comer, nos la pasamos riendo, no había pasado mucho tiempo con ellos hace mucho tiempo.
Al llegar a mi casa vi que estaba estacionado el mismo auto que la otra vez, al entrar en la sala vía una mujer de espaldas en cuánto me vio corrió hacía mi con los ojos llorosos corrió a mí.
-Ella es mi otra hija Elizabeth - me dijo mi abuela, yo conociéndote de algún lado a esta mujer, estaba haciendo memoria
Es ella...

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#6

Capítulo 5
-¿Eres tú? - pregunte aventando la bruscamente de mí y con un temblor en mi garganta - ¿Qué haces aquí?
-Isabel, ella es mi hija Elizabeth-dijo la abuela
-Ella es una asesina o no te acuerdas lo que paso en esa noche, ella mato al abuelo, me secuestro. - dije con lágrimas en los ojos.
-Sé que cometí errores y los pague, estuve en la cárcel durante tres años... - intento explicarme ella
-No me interesa saberlo, ¿A qué has venido? -
-Vine a pedir perdón, quiero acercarme a ustedes, a mi familia, quiero tu perdón -
- intento explicarme ella-No me interesa saberlo, ¿A qué has venido? - -Vine a pedir perdón, quiero acercarme a ustedes, a mi familia, quiero tu perdón -
- Y vengo a invitarlas a mi fiesta de compromiso, será este fin de semana. - dijo cambiando el tema
-No me interesa nada de eso, te pido que salgas de mi casa ahora mismo- dije tranquila
-Isabel tú no puedes hacer esto- dijo la abuela
-claro que puedo, y quiero que se largue-
-No te preocupes mamá, estaré bien- se despidió Elizabeth
- Espero que algún día me perdones o al menos logres escucharme por qué hice lo de hace tantos años.-dijo para después marcharse.
-¿Por qué la aceptaste en esta casa? - le pregunte a la abuela
-Por qué es mi hija, sé que no comprendes nada, pero cuando escuches su historia la aceptarlas y la querrás como yo-
-Eso jamás, es tu hija pero es una asesina, ¿mamá sabe sobre su parentesco con ella? -
-Claro que lo sabe, ellas crecieron juntas-
-¿Por qué nunca lo habían mencionado? -
-Tu padre no quiso que recordarás esa parte de tu vida, pensé que la había perdido y no es así, no dejes que se aleje de mí, por favor - mi abuela estaba llorando
-Está bien, pero yo no quiero tener ningún trato con ella -
(...)
Pase el resto del día en mi cuarto, tenía mucha tarea por hace cuando recibí una llamada.
-Bueno- nadie contestaba - Bueno- colgaron, no le tome mucha importancia, regrese a mis asuntos pero volvió a sonar
-Bueno- nadie contestó de nuevo - bueno, si no contesta colgare-
-No, no me cuelgues, soy yo Christian- dijo desesperado
-¿Que pasa profesor? - conteste seria
-Necesito hablar contigo- sonaba preocupado
-Mañana en la primera hora lo buscare-
-No, estoy afuera, ¿puedes salir?- sonaba algo extraño
-Enseguida salgo- colgué
Salí sin hacer ruido, estaba el recargado en su auto.
-Hola- lo salude
-Hola- dijo serio
-¿Que tiene que decirme? -
-¿Te parece si damos una vuelta? -
-¿Vino a mi casa solo para llevarme a dar una vuelta? - dije cruzándome de brazos
-Solo sube al auto, no lo hagas difícil- dijo serio, la verdad no tenía ganas de discutir así que subí en su auto, comenzó a conducir, yo me quedé dormida pero cuando desperté estaba el a mi lado.
-¿Me quedé mucho tiempo dormida? - pregunté asustada
-No, solo fueron unos minutos- quedo en silencio -Quiero que veas la hermosa vista que tenemos-
Y era cierto, era hermosa, se alcanzaba a ver las luces de la ciudad, era una vista única.
-Te quiero- No me pareció escuchar bien.
-¿Qué? - pregunte
-Te quiero, desde que te vi he sentido algo único por ti- puso su mano en mi rodilla - Quiero estar a tu lado, ya no puedo vivir sin ti.
-Quiero irme a mi casa- dije con la mirada perdida
-No dirás nada sobre lo que te acabo de revelar, te quiero- esto no me podía estar pasando a mi
-Si no me lleva a mi casa me iré yo sola- baje del auto y comencé a caminar sin saber a dónde iba, escuche que él se bajó del auto y corrió tras de mí.
-Yo te llevare- dijo prohibiéndome el paso.
El camino de regreso fue en silencio, no podía creer que esto me estuviera pasando a mí, claro esto no puede estar pasándome, todo es mentira de este señor, él no se podría fijar en mí.
-Caminaré desde aquí- dije encanto estábamos en la esquina de mi casa.
-¿Estas segura? -
-Sí, que tenga linda noche - cuando me iba a bajar del auto el logro detenerme - ¿Que pasara con nosotros? - pregunto
-Nada, seguiremos igual que cuando nos conocimos, usted tomará su lugar de profeso y yo el de alumna- sin decir más salí del auto.
Christian
No puedo creer que me atreví a revelaré mis sentimientos a Isabel, ella me rechazo, pero no me rendiré, yo la quiero con todas mis fuerzas estoy dispuesto a dar mi vida por ella.
(...) Jueves
Estoy dispuesto a hablar con ella, quiero decirle que mis intenciones con ella son puras.

-¿Podemos hablar? - dije acercándome a ella.
-No creo que tengamos algo de qué hablar- dijo intentando escapar de mí, pero se lo impedir - ¿Por qué hace esto? - pregunto
-¿Hacer qué? - no comprendía
-El decir que me quiere, sé que es una mentira pero ¿Por qué lo hace? -
-Todo lo que te dije ayer es verdad, yo te quiero, Isabel ¿Por qué te cuesta tanto creerme?
-Por qué hace un año una persona me dijo lo mismo confíe en el pero me hizo tanto daño que jure jamás volver a creer en esas tonterías y también sé que usted tiene novia-
-Yo ya no tengo novia, el otro día que viste salir a la joven de mi salón esa era Charlotte, ese día terminé con ella, yo no quiero estar con nadie más que no seas tú-. Nos miramos fijamente a los hijos por unos segundos.
-Perdón pero no puedo creerle- salió del salón corriendo, ya no podía hacer nada, ella gamas me aceptaría.
Estaba en casa pensando en Isabel, en todos los momentos que habíamos pasado juntos y también sobre nuestra plática de hoy, estaba tan entretenido en mis pensamientos cuando el timbre me hizo regresar a la realidad. Abrí la puerta y era Elizabeth, una vieja amiga de la familia.
-Hola, me da mucho gusto verte- dijo al entrar.
-A mi igual, dime ¿qué hace una señorita tan guapa visitándome? -
-Vine a traerte la invitación para mi fiesta de compromiso, será pasado mañana-
-Claro que estaré ahí, ¿ya invitaste a la demás familia? -
-Sabes que sí, ustedes son como mi familia-
Ella había llegado a vivir con nosotros hace muchos años, no sabría cuántos es actualmente porque yo estaba estudiando fuera de Palencia y un día que llegue ella ya estaba hay.
Isabel
(...) viernes
Acababa de llegar cuando mi abuela salió de la cocina.
-Tenemos que ir al centro comercial - dijo ella
-¿Para qué? - dije
-Tenemos que comprar algo para ponernos mañana- La fiesta de compromiso.
-Yo no iré abuela-
- Claro que iras, somos las únicas de su familia, no vallas por ella, ve por Bruno-
-¿Qué?, ¿De qué hablas? - que tenía que ver el en esto
-Él es el prometido de Elizabeth, la fiesta será en su casa- se acercó a mí - Acompáñame, sabes que a mi edad ya no puedo andar sola por la vida- siempre se salía con la suya.
-Está bien te acompañare- dije con fastidio
Fuimos de compras todo el día, aprovechamos para comer algo, le conté lo sucedido con Christian.
-Lo que tienes es miedo, miedo a volver a amar pero no todos los hombres son malos-
Ella tenía razón pero no quería pasarme la vida investigando quien sí lo era y quién no.
(...) Sábado
Nos dirigimos a la "gran fiesta" la verdad no tenía tantas ganas de ir.
-Me alegra que allá decidido venir- dijo Elizabeth
-No te emociones, solo vine porque la abuela lo pidió- dije para después continuar con mi camino
Al salir al patio vi a Christian sentado en una de las mesas junto a varias personas.

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