JoaquinGodoy
Rango13 Nivel 60 (14036 ptos) | Premio de la crítica

Libro I

Enseñanzas

Prologo.

Hace 20 años

Agueon se incorporó. Dijo unas cuantas palabras en un idioma extraño, y acto seguido tomo su espada, las runas brillaron con intensidad y luego Agueon ladeo su faz y entonces la dejo en medio de la deriva. Aeonia se sentía absorta, por un momento sintió que estaba dejando una oportunidad única en su vida, nunca había sentido algo así, nunca en todos sus años de experiencia había sentido una aprensión tremenda, deseaba que el joven ladease su faz y le hiciera un gesto, pero nada, no había ocurrido nada, Agueon bajo con mucha indiferencia, no ladeo su faz, no hizo ningún movimiento más que solo seguir caminando hacia la ciudadela, entonces la hechicera se levantó y corrió a su encuentro, lo tomo de la mano e hizo que el hombre ladeara su faz. Por un momento el muchacho la miro un tanto sorprendido, impresionado por la agilidad de la mujer.

teff_pg
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

ya estoy por aquí ;)

teff_pg
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

dame un chance y te comento lo que me parece ;)

teff_pg
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

ay chamo, no le puedes decir algo así a una Venezolana, de pana que no JAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJ @JoaquinGodoy

JoaquinGodoy
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

perdon creo que me excedi si te ofendí lo siento ;)

teff_pg
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

no me ofendiste, solo que eso en mi país se llama un chinazo bello JAJAJAJAJAJ es muy gracioso xdxdxd

JoaquinGodoy
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

hahaah oowww yo pense que te habia dicho algo malo, ya me estaba poniendo un tanto desconcertado haha XD

teff_pg
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

No vale, sino, que acá esas frases tienen doble sentido *inserte carita pervertida del whatsapp*

JoaquinGodoy
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

sii entiendo a lo quete refieres, por ejemplo tengo varios amigos peruanos que usan la palabra como pajaso, chungaso y esas palabras significan otra cosa aca España amiga asi que entiendo ;V haha

JoaquinGodoy
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

Buena por otro lado desde hace cuento que escribes @teff_pg , yo aparte de escribir me dedico al dibujo y estoy creando una novela grafica.

teff_pg
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

Escribo desde que estaba en la escuela; pero nunca lo tomé en serio... Hasta hace un par de años, cuando las cosas se pudieron difíciles y necesitaba desahogarme. ¿Y tú?

Que geniaaaaaaaaaaal, yo solo pinto muñequitos de palitos xdxd

JoaquinGodoy
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

ahah yo me dedique al dibujo a eso de los 7 años desde que miraba dragon ball, luego quize crear animes y novelas graficas al estilo del todo poderoso Alan Moore, que es un maestro en novelas graficas y en darle un carisma y una profundidad brutal a los personajes ;) @teff_pg

teff_pg
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

Vaya, vaya. Sabes estoy pensando en crear un blog para dar a conocer talentos y eso. Una amiga que es de México me va a ayudar, ella también escribe.
¿Quizás te gustaría participar?
Puedes crear ilustraciones para los escritos, y así lograr hacer todo original. O.O

Ojo todavía es una idea, pero se está cocinando jajaja...

Albet_abyss
Rango5 Nivel 20
hace 7 días

Me parece interesante, aunque muy corto jajaja

teff_pg
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJ *Argentina, mi error :p

teff_pg
Rango13 Nivel 60
hace 7 días

¿De donde sacas esos muñequitos @Nahir? Morí de la risa con este :p

Albet_abyss
Rango5 Nivel 20
hace 7 días

Jajaja los mexicanos no siempre decimos qué onda wey jajaja

Nahir
Rango9 Nivel 43
hace 7 días

@teff_pg es un secreto, nena
̿̿ ̿̿ ̿̿ ̿;̿;\̵͇̿̿\з= ( ▀ ͜͞ʖ▀) =ε/̵͇̿̿/’̿’̿ ̿ ̿̿ ̿̿ ̿̿

Albet_abyss
Rango5 Nivel 20
hace 7 días

No me ofende, solo me dio risa jajaja


#2

La mujer era un poco más alta que el joven al que acompañaba, sus cabellos negros y sorprendentemente largos y lacios, sus ojos eran de un celeste puro, con una mirada inocente como el de una niña, sus labios eran delgados y ligeramente elegantes.

– Espera, espera. Hace un momento dijiste que poseías un conocimiento ancestral. ¿A qué conocimiento te referías?

– ¿Y porque ese repentino cambio? – Inquirió el joven guerrero

– No lo sé, creo que es una corazonada.

– Deberías decirle a tus corazonadas que reaccionen más rápido, porque la respuesta que buscas no está en mí, ni en mis conocimientos. – Agueon extendió el dedo índice y lo puso entre los pechos de la hechicera, – la respuesta que buscas está en ti y nada más que en ti.

– Entonces si la respuesta está en mí. ¿Porque no la he encontrado hasta ahora?

– Porque no puedes ver, tu espíritu está agonizando, pero lucha por sobrevivir. Es por eso que sientes esa aprensión tremenda que te lleva a cuestionarte si tu camino es correcto. Yo por mi parte si puedo ayudarte, la cosa es; si tú quieres que te ayude, y si estas comprometida a cambiar tu sendero, recuerda que al momento de cambiar tu sendero, lo tendrás que sacrificar todo, para volver a ser lo que eras, y cuando lo sacrifiques, serás una con el todo y el aliado podrá estar contigo, por siempre y para siempre, solo así serás eterna.

– ¿Te refieres a que seré inmortal?

Agueon la miro fijamente sus ojos rojos eran la muerte viviente, pero no dijo nada. Ladeo su faz y miro el valle donde se encontraban, la brisa del viento empezó a resoplar, el aire viajaba de izquierda y derecha, y las nubes negras se acercaban hacia el pequeño poblado, más allá había una torre eléctrica de la era antigua de la tecnología, y más allá cruzando las montañas se encontraba una ciudad con edificaciones grandes y pequeñas, los reyes más viejos decían que aquellos lugares eran las ciudades de los hombres anteriores.

#3

– ¡Hey! Te hice una pregunta, al menos respóndeme....

– No hace falta que responda tu pregunta hechicera, en este momento no tendría sentido para ti, y además no es algo que uno quiera saber.

– ¿Pero me enseñaras? ¿No es cierto?

– No, no te puedo enseñar, porque tu actitud es muy suelta y deliberada, y para el camino del chaman se tiene que ser liviano y fluido. Cosa que tú no eres. Tu carácter es inmaduro, impulsado por una reacción infantil, crees saber mucho, y sin embargo no sabes nada.

– ¿Y qué es lo que debería saber? – Pregunto Aeonia desconcertada, mientras caminaban hacia el pueblo y un viento frio barría la tierra y levantaba remolinos de polvo aquí y allá.

– Secretos de poder, el conocimiento de un chamán, el poder de acrecentar y reformar.

– Estas loco. ¿Cómo uno puede acrecentar y reformar algo que está quebrado?

– Entonces, me estás diciendo que no tienes esperanzas. ¿Qué lo que te ocurre es inevitable, y nada puede salvarlo?

– No. Lo que quiero decir es que nadie puede acrecentar y reformar, va en contra de las reglas de…………

– Tus reglas, no las mías. – Replico Agueon con una sonrisa.– Tienes que tener algo de fe, hechicera, como dijo un gran sabio hace ya millones de años en este mundo. “La fe mueve montañas”, ese sabio se llamó Jesús, y fue uno de los Avatares más grandes que llego a este mundo en una época de oscuridad.

#4

Al ingresar, Aeonia contempló el orden en la habitación, todas las cosas estaban bien decoradas y le relajo saber que al menos el joven era un tanto higiénico.

– Vaya, la habitación no está hecho un desastre. He notado que te gusta ser ordenado.

Agueon la miro atentamente, parecía por su parte escudriñar su rostro, sonrió y se sentó, acto seguido guardo su instrumento.

– ¿Y me enseñaras? – Inquirió Aeonia con interés.

Agueon sonrió y negó con la cabeza, cerrando la puerta y echándose en su cama

– ¿Enseñarte el sendero del chaman? ¿Por qué quieres emprender este camino? – Pregunto el joven con severidad, mientras la miraba inquisitivamente y tomaba su mate de Coca.

– Lo necesito, enserio, si es cierto lo que me dices de devolverme la fertilidad y hacerme humana nuevamente. ¿No sería esa una buena razón?

– ¡No! – Respondió Agueon abruptamente – debes buscar en tu corazón, y en lo más profundo de tu alma, descubrir porque alguien como tu quiere emprender semejante tarea. De cierto te digo que el camino de un chamán no es camino fácil. Es un trabajo muy forzoso.

– Porque… – La hechicera vacilo por un momento, no sabía que responder con exactitud. – ¿Y tú como lo emprendiste?

– ¿Por qué preguntas eso? – Inquirió Agueon, mientras dejaba de lado su mate de coca.

– Quizás los dos tengamos las mismas motivaciones.

Agueon la miro, y una sonrisa se dibujó en su rostro y empezó a reírse de manera deliberada, su risa era agradable e hizo reír a la hechicera.

– ¿Qué es tan gracioso?

– Nada pequeña hechicera, solo que tú y yo recorremos distintos senderos, tú eres hechicera, yo soy un guerrero chaman.

– Entiendo. Pero lo que quiero saber es como tú puedes mantenerte joven sin usar la magia. Mi única razón es solo aprender. Te juro que mis intenciones no son malas.

Agueon cambio el rostro de feliz a serio y en un instante provoco que la hechicera se ruborizara.

– Te creo. Porque ya te he visto.

#5

– ¿Cómo dices?

– Eso ya no importa en este momento. Ya conozco tus intenciones hechicera. – Respondió Agueon con una sonrisa afable.

– ¿Qué quieres decir con eso? ¿Que viste a través de mi?

Agueon no dijo nada, parecía por su parte estar pensando, y luego dijo:

– Puedes decirlo así si gustas, pero la cuestión es que ya te conozco. – Contesto con una sonrisa sarcástica en el rostro.

– Entonces me enseñaras.

Agueon negó con la cabeza y luego con una mirada veloz provoco que la hechicera se hiciera para atrás a rastras.

– ¡No! – Respondió nuevamente.

– Pero, por qué. ¿Porque no te agrado?

– No pequeña hechicera, no es por eso. Es por que no conoces tu corazón. Lo importante para emprender el camino del chaman es conocer tu corazón y tú no lo conoces, recuerda que lo importante en este sendero es tener un compromiso contigo misma hechicera. Y muy pocos humanos tienen ese deseo.

......

Aquel día Aeonia se había quedado toda la tarde con Agueon empezaron a hablar sobre sus distintas diferencias, y sobre el poder de un chamán, aquella sesión empezó a interesarle más y más, mientras más preguntas hacia más fascinada quedaba con el sendero que Agueon había elegido, Aeonia tenía pensado largarse en la noche.

– ¿Agueon hay alguna forma de que aceptes mi deseo sin ser probada? – Pregunto la hechicera de manera repentina.

Agueon sonrió y luego dijo:

– Hay una forma – contesto después de una breve pausa. – Pero tienes que descubrirlo por ti misma. Yo no te puedo enseñar, te estaría haciendo daño.

– ¿Pero eso hace un maestro? ¿Te enseña…..?

– No. – Contesto Agueon de manera deliberada. – Un verdadero maestro chaman no hace eso, un verdadero maestro hace que decidas por ti misma, que lo descubras por ti misma, te enseña valores y esos valores los aplicas en la vida, lo demás es solo superficial, inútil he idiota.

“Para ser un mocoso de solo 18 años se expresa como un anciano de 90.” – Pensó Aeonia frunciendo el entrecejo.

#6

– Pero en las logias...

– Las logias son para idiotas e ineptas, ya te lo dije, ellos no pueden enseñarte a ser alguien de sabiduría y conocimiento por ende estarán vacíos y huecos – le cortó el cazarrecompenzas con una mirada certera, parecía seguro de sí mismo, y no se lamentó de sus palabras. Agueon miro a la hechicera y la señalo, – tienes que darte cuenta de los engaños, sino jamás serás mujer de conocimiento y sabiduría.

– ¿Que insinúas, que no soy alguien de conocimiento? – Inquirió Aeonia en el total desconcierto.

– No insinuó nada hechicera. Solo que las mujeres hoy en día son muy susceptibles a tomar el camino fácil, pero eso no quiere decir que seas peor que el compañero de tu lado. Pero aun así, te comportas como una niña asustada, aunque no lo parezca, pero eso es normal, por ejemplo para mí fue mucho más difícil asimilarlo, cuando mi maestro me emprendió por primera vez en el camino, fue un poco más agresivo tanto psíquica, como psicológicamente.

Agueon había planteado como ejemplo un problema que le había ocurrido hace mucho tiempo, aseguraba que para él, había sido mucho más difícil aceptar aquello y que antes no podía explicar, y aquello que consideraba magia, para su maestro era energía prestada del mismo universo y que tarde o temprano se tenía que devolver. En reiteradas ocasiones Agueon le platicaba de las plantas de poder, del poder que guardaba el cerebro humano, y de las posibilidades que podría haber en una vida llena de posibilidades.

Entonces lo que ella había planteado como un problema a ser resuelto, él lo había transformado como un acertijo.

– Si pudieras darme una pista, quizás podría tomarlo como una guía. – Asevero la Hechicera.

Agueon miro el suelo con seriedad y sonrió de manera graciosa. Acto seguido se echó a reír.

– Te sugiero que camines un día en la madrugada y te dirijas hacia el valle y pasees por los prados, y has que tu cuerpo este en contacto con la Pachamamá, ahí tienes una pista.

Agueon se levantó y luego se dirigió hacia la puerta, la hechicera se levantó y lo siguió, Agueon la miro pero no dijo nada, acto seguido, le indico a la hechicera que lo siguiera. Y ella haci lo hizo.

……

– Hoy me di cuenta que las personas del Este de Valimar (Europa), se complican demasiado las cosas – dijo Agueon con una sonrisa en el rostro, – si tienen un problema lo ven como si fuera el fin del mundo.

La hechicera abrió los ojos un tanto extrañada.

– ¿Pero a qué se debe eso?

– Eso se debe a que carecen de confianza suficiente, dependen demasiado de otros para solventar sus problemas, por ejemplo, si en Valimar no hubieran reyes y no estuvieran los ancianos supremos sus grandes regidores. ¿Qué pasaría? ¿Qué sucedería? – Comento Agueon de manera repentina y deliberada.

– Creo que sería un caos total, abrían demasiadas revueltas. – Respondió Aeonia poniéndose a pensar.

– Y justo ese es el problema del hombre, no importa lo mucho que desee la libertad, siempre busca ser salvado por alguien y no salvarse a sí mismo, el problema del hombre es que a la mayoría le gusta ser gobernada, incluso ustedes las hechiceras y los brujos, son gobernados indirectamente. ¿No es cierto?

La hechicera bajo la cabeza, parecía por su parte estar pensando, en cierto sentido una parte de ella le decía que todas las aseveraciones del joven guerrero eran ciertas, desde que los inquisidores y los gobernadores de alto rango tomaron los cargos de senadores y diputados ya no hacían falta, se habían vuelto innecesarias, obsoletas al igual que los brujos, ya no eran necesarios en el mundo, ya no tenían utilidad, su tierra ya había sido purgada de toda bestia, y la mayoría de dragones habían sido esclavizados al igual que los elokhar (elfos) y tomados como medio de transporte, para los burgueses y los nobles que comerciaban con el tecnológico País de Blackwine, ciudad de los altos evolucionados.

#7

Un gran Cambio.

La primera Sesión.

Aquel tercer día Aeonia se había dirigido hacia la posada Vhel’alkalel, la posada le pertenecía a un medio elfo que se había mudado al nuevo continente, después de muchos trámites y de haber besado los pies de la sagrada inquisición en Valimar. Aeonia había visto lo que hacía Agueon, y en muchas ocasiones se sintió compelida a ser instruida por este; si era cierto lo que decía el muchacho de devolverle la humanidad y devolverle la fertilidad pues entonces así lo haría, sin importar el coste. Por ende en cada oportunidad que tenía le pedía que Agueon la instruyese en el manejo de las plantas energéticas de su tierra, pero lo que el chamán le decía era un, “no”, como respuesta. En distintas ocasiones Agueon siempre hacia caso omiso a sus peticiones, solo se limitaba a mirarla y luego le cerraba la puerta. Pero ese día sería diferente.

Aquel día se había dirigido a la posada buscando indicios del recién llegado, y entonces lo encontró, el muchacho estaba en medio de las escaleras, contemplando al resto de personas que se movían en la posada, solo se limitaba a mirar y entonces el muchacho la miro, parecía por su parte reconocerla, alzo la vista sorprendido, se levantó y se retiró, Aeonia apresuro el paso indicándole que la esperara, y se abrió camino para intentar alcanzarlo, pero el joven era más ágil y de un momento a otro desapareció. Pero la hechicera no pensaba dejarlo así, y lo persiguió, camino buscando indicios del joven cazarrecompensas, pero no lo encontró, miro para los lados entre la maraña de prostitutas y de soldados que iban y venían.

Entonces una mano apareció entre la oscuridad. Aeonia se hizo para atrás dispuesta a defenderse, pero pronto se dio cuenta que se trataba de Agueon.

– ¿Buscas a alguien? – Inquirió Agueon con tono cansado, mientras miraba a los lados. – Por lo que veo ya son tres días los que llevas acosándome con insistencia, y bien podría denunciarte ante el alcaide, pero ambos sabemos que ese gordo malnacido no me hará caso, así que abogare a la segunda opción.

Agueon camino y le hizo una señal con la mano, y se dirigió a su habitación, y le hizo un gesto para que la hechicera ingresara.

– Creí que conversaríamos abajo en la taberna.

– No me gustan las tabernas, llaman mucho la atención, es más seguro en la habitación, así nadie escuchara nuestra conversación. Entra, no muerdo.

#8

Al ingresar, Aeonia contempló el orden en la habitación, todas las cosas estaban bien decoradas y le relajo saber que al menos el joven era un tanto higiénico.

– Vaya, la habitación no está hecho un desastre. He notado que te gusta ser ordenado.

Agueon la miro atentamente, parecía por su parte escudriñar su rostro, sonrió y se sentó, acto seguido guardo su instrumento.

– ¿Y me enseñaras? – Inquirió Aeonia con interés.

Agueon sonrió y negó con la cabeza, cerrando la puerta y echándose en su cama

– ¿Enseñarte el sendero del chaman? ¿Por qué quieres emprender este camino? – Pregunto el joven con severidad, mientras la miraba inquisitivamente y tomaba su mate de Coca.

– Lo necesito, enserio, si es cierto lo que me dices de devolverme la fertilidad y hacerme humana nuevamente. ¿No sería esa una buena razón?

– ¡No! – Respondió Agueon abruptamente – debes buscar en tu corazón, y en lo más profundo de tu alma, descubrir porque alguien como tu quiere emprender semejante tarea. De cierto te digo que el camino de un chamán no es camino fácil. Es un trabajo muy forzoso.

– Porque… – La hechicera vacilo por un momento, no sabía que responder con exactitud. – ¿Y tú como lo emprendiste?

– ¿Por qué preguntas eso? – Inquirió Agueon, mientras dejaba de lado su mate de coca.

– Quizás los dos tengamos las mismas motivaciones.

Agueon la miro, y una sonrisa se dibujó en su rostro y empezó a reírse de manera deliberada, su risa era agradable e hizo reír a la hechicera.

– ¿Qué es tan gracioso?

– Nada pequeña hechicera, solo que tú y yo recorremos distintos senderos, tú eres hechicera, yo soy un guerrero chaman.

– Entiendo. Pero lo que quiero saber es como tú puedes mantenerte joven sin usar la magia. Mi única razón es solo aprender. Te juro que mis intenciones no son malas.

Agueon cambio el rostro de feliz a serio y en un instante provoco que la hechicera se ruborizara.

– Te creo. Porque ya te he visto.

#9

– ¿Cómo dices?

– Eso ya no importa en este momento. Ya conozco tus intenciones hechicera. – Respondió Agueon con una sonrisa afable.

– ¿Qué quieres decir con eso? ¿Que viste a través de mi?

Agueon no dijo nada, parecía por su parte estar pensando, y luego dijo:

– Puedes decirlo así si gustas, pero la cuestión es que ya te conozco. – Contesto con una sonrisa sarcástica en el rostro.

– Entonces me enseñaras.

Agueon negó con la cabeza y luego con una mirada veloz provoco que la hechicera se hiciera para atrás a rastras.

– ¡No! – Respondió nuevamente.

– Pero, por qué. ¿Porque no te agrado?

– No pequeña hechicera, no es por eso. Es por que no conoces tu corazón. Lo importante para emprender el camino del chaman es conocer tu corazón y tú no lo conoces, recuerda que lo importante en este sendero es tener un compromiso contigo misma hechicera. Y muy pocos humanos tienen ese deseo.

......

Aquel día Aeonia se había quedado toda la tarde con Agueon empezaron a hablar sobre sus distintas diferencias, y sobre el poder de un chamán, aquella sesión empezó a interesarle más y más, mientras más preguntas hacia más fascinada quedaba con el sendero que Agueon había elegido, Aeonia tenía pensado largarse en la noche.

– ¿Agueon hay alguna forma de que aceptes mi deseo sin ser probada? – Pregunto la hechicera de manera repentina.

Agueon sonrió y luego dijo:

– Hay una forma – contesto después de una breve pausa. – Pero tienes que descubrirlo por ti misma. Yo no te puedo enseñar, te estaría haciendo daño.

– ¿Pero eso hace un maestro? ¿Te enseña…..?

– No. – Contesto Agueon de manera deliberada. – Un verdadero maestro chaman no hace eso, un verdadero maestro hace que decidas por ti misma, que lo descubras por ti misma, te enseña valores y esos valores los aplicas en la vida, lo demás es solo superficial, inútil he idiota.

“Para ser un mocoso de solo 18 años se expresa como un anciano de 90.” – Pensó Aeonia frunciendo el entrecejo.

#10

– Pero en las logias...

– Las logias son para idiotas e ineptas, ya te lo dije, ellos no pueden enseñarte a ser alguien de sabiduría y conocimiento por ende estarán vacíos y huecos – le cortó el cazarrecompenzas con una mirada certera, parecía seguro de sí mismo, y no se lamentó de sus palabras. Agueon miro a la hechicera y la señalo, – tienes que darte cuenta de los engaños, sino jamás serás mujer de conocimiento y sabiduría.

– ¿Que insinúas, que no soy alguien de conocimiento? – Inquirió Aeonia en el total desconcierto.

– No insinuó nada hechicera. Solo que las mujeres hoy en día son muy susceptibles a tomar el camino fácil, pero eso no quiere decir que seas peor que el compañero de tu lado. Pero aun así, te comportas como una niña asustada, aunque no lo parezca, pero eso es normal, por ejemplo para mí fue mucho más difícil asimilarlo, cuando mi maestro me emprendió por primera vez en el camino, fue un poco más agresivo tanto psíquica, como psicológicamente.

Agueon había planteado como ejemplo un problema que le había ocurrido hace mucho tiempo, aseguraba que para él, había sido mucho más difícil aceptar aquello y que antes no podía explicar, y aquello que consideraba magia, para su maestro era energía prestada del mismo universo y que tarde o temprano se tenía que devolver. En reiteradas ocasiones Agueon le platicaba de las plantas de poder, del poder que guardaba el cerebro humano, y de las posibilidades que podría haber en una vida llena de posibilidades.

Entonces lo que ella había planteado como un problema a ser resuelto, él lo había transformado como un acertijo.

– Si pudieras darme una pista, quizás podría tomarlo como una guía. – Asevero la Hechicera.

Agueon miro el suelo con seriedad y sonrió de manera graciosa. Acto seguido se echó a reír.

– Te sugiero que camines un día en la madrugada y te dirijas hacia el valle y pasees por los prados, y has que tu cuerpo este en contacto con la Pachamamá, ahí tienes una pista.

Agueon se levantó y luego se dirigió hacia la puerta, la hechicera se levantó y lo siguió, Agueon la miro pero no dijo nada, acto seguido, le indico a la hechicera que lo siguiera. Y ella haci lo hizo.

……

– Hoy me di cuenta que las personas del Este de Valimar (Europa), se complican demasiado las cosas – dijo Agueon con una sonrisa en el rostro, – si tienen un problema lo ven como si fuera el fin del mundo.

La hechicera abrió los ojos un tanto extrañada.

– ¿Pero a qué se debe eso?

– Eso se debe a que carecen de confianza suficiente, dependen demasiado de otros para solventar sus problemas, por ejemplo, si en Valimar no hubieran reyes y no estuvieran los ancianos supremos sus grandes regidores. ¿Qué pasaría? ¿Qué sucedería? – Comento Agueon de manera repentina y deliberada.

– Creo que sería un caos total, abrían demasiadas revueltas. – Respondió Aeonia poniéndose a pensar.

– Y justo ese es el problema del hombre, no importa lo mucho que desee la libertad, siempre busca ser salvado por alguien y no salvarse a sí mismo, el problema del hombre es que a la mayoría le gusta ser gobernada, incluso ustedes las hechiceras y los brujos, son gobernados indirectamente. ¿No es cierto?

La hechicera bajo la cabeza, parecía por su parte estar pensando, en cierto sentido una parte de ella le decía que todas las aseveraciones del joven guerrero eran ciertas, desde que los inquisidores y los gobernadores de alto rango tomaron los cargos de senadores y diputados ya no hacían falta, se habían vuelto innecesarias, obsoletas al igual que los brujos, ya no eran necesarios en el mundo, ya no tenían utilidad, su tierra ya había sido purgada de toda bestia, y la mayoría de dragones habían sido esclavizados al igual que los elokhar (elfos) y tomados como medio de transporte, para los burgueses y los nobles que comerciaban con el tecnológico País de Blackwine, ciudad de los altos evolucionados.

#11

– En el fondo sabes que el mundo está cambiando, la ciencia reemplaza a la magia, la tecnología reemplaza a lo antiguo y los castillos solo son vestigios de una era antigua, por eso la mayoría de reyes se movieron aquí a este continente, porque quieren sentirse libres de todo el mundo tecnológico. ¿No es cierto?

La hechicera quiso rechistar, pero no encontró palabra alguna con la cual concretar sus palabras. Trato de entender las palabras de Agueon, pero era difícil entenderlo.

– Se lo que piensas – dijo Agueon con tono misterioso, – el mundo ya perdió el propósito para personas como tú, pero esa es la dura realidad y sin embargo, aún sigues aquí. Es una ley de neutralidad que todo lo que sube tiene que bajar o quedarse suspendido, por ejemplo los brujos, allá en el Este de Valimar eran cazadores letales y aquí no son nada más que reliquias del pasado, los señores jaguar y las criaturas de esta tierra han cambiado el estilo de cacería, y sus trucos baratos no funcionan contra las criaturas de este continente, allá en tu tierra la plata era eficaz, pero aquí dicha aleación ya no funciona contra un jarjacha, o un señor jaguar.

La palabras del joven chaman hicieron que la hechicera palideciera, por una extraña sensación sintió que estaba con un hombre que había vivido miles de eras, miles de años, miles de eones.

– ¿Cuántas criaturas hay en esta tierra? – inquirió la hechicera, al tiempo que se sentaba delante del joven guerrero.

Agueon abrió los ojos lentamente, parecía por su parte estar buscando en el interior de la mujer, sus ojos rojos eran como una amalgama de energía maligna y benigna a la vez.

– Demasiadas, – contesto con una sonrisa, mientras miraba a la afueras –. La mayoría de ellas son inmunes a la plata, un ejemplo muy claro son los Jarjachas.

– ¿Qué es un jarjacha?

– Los jarjachas fueron hombres. Hombres que fueron desleales al emperador inca, hombres que prometieron algo, y al final nunca lo cumplieron y por lo tanto el padre dimensional los castigo transformándolos en animales de formas inconcebibles, la mayoría de ellos tienen la apariencia de un lobizome, pero tienen el doble del tamaño, son mucho más rápidos y letales en una batalla cuerpo a cuerpo, se caracterizan por tener cuernos en la cabeza que se desplazan para atrás, y su rugido puede emitir una onda de sonido, capaz de dejarte sorda por minutos.

La hechicera se llevó la mano derecha al mentón intrigada.

– ¿Qué tan letales?

– Digamos que pueden manipular la voluntad de alguien, pueden hacer que el contrincante se quede paralizado con la mirada, tienen un control del cerebro que les permite transmitir su psique a la mente de otro y manipularlo como si de una marioneta se tratara, te digo por qué. Porque estas entidades no son dimensionales como las estriges o los lobizomes de este de Valimar, estas entidades son originarias de la misma tierra.

#12

– ¿Y qué es la psique para ti?

Agueon entrecerró el ceño y luego cerro los ojos de manera repentina.

– La psique es un sistema muy complejo, la energía psíquica es a lo que los chamanes antiguos le llamamos vibración y lo usamos para curar, tal energía se puede transponer a otras partes del cuerpo, la psique es una pieza cuantitativa de tu cerebro. ¿Recuerdas cuando te mencione la glándula pineal?

La hechicera asintió de manera interesada.

– Bien, tal órgano es la llave y la puerta hacia lo infinito. Una vez me pediste que te enseñara asuntos de la energía áurica. – Dijo Agueon escudriñando el rostro de la hechicera–. En aquella ocasión me dijiste que querías conocer los secretos de un chamán. ¿No es cierto?

Aeonia asintió diciéndole que si estaba interesada, pero Agueon la miro directamente a los ojos dándose cuenta de sus intenciones.

– No. – Negó con la cabeza y sonrió de manera poco habitual –. No creo que estés comprometida contigo misma. Hay algo en tu interior que te impide tal compromiso, creo que en el fondo de tu corazón, todavía sigues bloqueando tu mente, tienes abrirte paso entre toda la maraña de dudas, aun sigues dudando, aunque en tu expresión no lo parezca. Sin embargo tus intenciones son buenas, hay grandeza en tu corazón, aunque no lo sepas, y es una de las cosas que vi en tu interior, cuando te veo. Veo a una nueva luminosa, pero tus hebras de energía están débiles. Pero de lo que estoy seguro es que con el paso del tiempo podrás emprender este camino, te sacare de tu sendero y te encaminare a uno nuevo.

Agueon tomo su guitarra y luego empezó a limpiarla con delicadeza

– Entonces. ¿Vas a enseñarme el sendero y los asuntos de un chamán?

– Prefiero llamarle el sendero del Qapap’ñan, que es conocido como el sendero de vida, el camino del inca, el camino del lobo negro.

Con esto Agueon había hecho que la hechicera cambiara su perspectiva, a un sendero que se hallaba oculto durante muchos Eones.

– ¿Y cuándo podemos empezar? – Inquirió la hechicera con una sonrisa.

Agueon sonrió negando con la cabeza y luego dijo:

– Aun no te emociones mujer, primero tienes que estar lista para el sendero y empezare con algo teórico, para que lo comprendas, por ahora solo vuelve a tu casa. No te quedaras conmigo, de cierto te digo que no es un buen momento, te acompañare hasta cierto punto, no me gustaría que te maten.

– Gracias – contesto Aeonia con una sonrisa. Parecía por su parte tener un brillo en sus ojos muy parecidos al de una niña –. Creo que estoy lista.

Agueon sonrió y negó con la cabeza.

– Recuerda que esto no es un juego mujer. Tienes que esperar hasta que no haya dudas en tu corazón. Y solo así conocerás tu verdadero camino. Ahora vamos, te llevare a tu casa.

– Si. ¿Pero por qué tengo que prepararme?

– No. Nada más tienes que esperar. Tienes que relajarte y dejar que venga solo a ti.

Y dicho aquellas últimas palabras, Agueon y la hechicera salieron de la posada rápidamente.

#13

La última decisión del Inmortal.

La hechicera camino por el camino empedrado, giro dos calles rápidamente, una sombra la seguía, algo con lo que no quería encontrarse, camino apresuradamente por las dos primeras casas y giro por un callejón, se puso su capucha y luego corrió acelerando su paso, hasta llegar a una granja, el frio de la helada hendía el ambiente, y los vientos soplaban indiferentes, camino y luego se detuvo a contemplar el pequeño lago, la luna hendía los cielos, y el brujo la perseguía.

– ¿Y ahora qué quieres? – Inquirió la hechicera con tono amenazante.

El brujo suspiro y luego agacho la cabeza.

– Me han pagado para que me ocupe de ti. – Dijo el brujo. – Perdóname Aeonia, pero no es nada personal.

Aeonia sonrió, y luego cambio su rostro a una sonrisa mucho más maliciosa.

– Ya veo el alcaide y el resto de labriegos te mandaron a que te encargues de mí, ¿qué extraño tú no sueles hacer esta clase de cosas, porque aceptaste?

El brujo suspiro y luego escupió enérgicamente al suelo.

– Los tiempos cambian. Tengo que adaptarme a ellos.

– Los tiempos. – Repitió la hechicera con una sonrisa maliciosa y burlona. – Recuerdo que hace mucho ambos compartíamos algo muy parecido a una familia, ahora veo que las cosas cambian a medida que pasa el tiempo. Ya no queda nada. Todo es un vacío.

El brujo desenvaino la espada, y la arqueo lentamente.

Entonces con esas últimas palabras la hechicera se metamorfoseo en una criatura mucho más horrida y dio un rugido feroz dando a conocer que no sería nada fácil acabar con ella, su cuerpo era muy parecido al de una estrige, enmarañada, con fauces y garras que sobresalían del interior, y entonces salió disparada como una bala, el brujo giro revolviéndose de su sitio desenvainó su espada, giro nuevamente, sus sentidos sensibles en ese momento le permitieron eludir el ataque de la hechicera, que para ese entonces se había transformado en una criatura horrida. Bebió un frasquito de una de sus porciones y sus sentidos se ampliaron mucho más y entonces se preparó para la segunda envestida de la hechicera, hubo un leve siseo, el rugido de la criatura provoco que hicieran vibrar los oídos, y entonces se abalanzo.

En la perspectiva del brujo los movimientos que deberían ser rápidos se hicieron más lentos, y fue así como logro eludir el segundo desplazamiento de la hechicera.

El brujo giro nuevamente dando una pirueta refulgurante, la hechicera le rozo la mejilla y giro con rapidez, parecía por su parte estar peleando con todas sus fuerzas, ataco nuevamente y sus garras cortaron el aire con sagacidad. El brujo por su parte no perdió el equilibro y lanzo de inmediato un mandoble ágil y veloz, la hechicera se hizo a un lado, pero no lo hizo a tiempo, la espada silbo en el aire y su hombro fue gravemente herido por el arco trazado de la espada, el arma relució al son de la luna, mientras la hechicera sintió el sonido de la muerte acercándose poco a poco, y pronto se dio cuenta que no podría vencer, la hechicera se hizo para atrás esquivando el arco trazado por la espada, la hoja corto el aire y entonces el brujo giro lanzándole una señal.

En el momento en el que la hechicera se hizo para atrás, el brujo salto hacia adelante, la espada silbo en el aire y volvió a cortarla, esta vez en el estómago y la hoja ascendió hasta arriba, y entonces el cuerpo se ladeo de manera curvilínea, y fue ahí cuando su cuerpo se transformó en su estado normal.

Las lágrimas recorrieron sus mejillas, mientras el brujo se acercaba, cerró los ojos aceptando su muerte, y entonces se escuchó otro movimiento veloz como si el viento estaría en contra, y entonces lo vio, era Agueon, el joven chamán había tomado el brazo del brujo deteniendo justo a tiempo el mandoble de la hoja.

#14

– ¿Vaya? – Inquirió una vos conocida y familiar – hacen demasiado escándalo, no me dejan dormir.– Dijo Agueon mientras le echaba una mirada seria a la hechicera y su sonrisa se desvanecía, mientras miraba directamente al brujo. – Lo siento rivio, no puedo dejar que la mates, le prometí algo a esta mujer y un chamán siempre cumple sus promesas. Así que lo mejor será que te retires, antes de que cambie de opinión.

El brujo miro al joven incrédulo.

– ¿Que le dijiste que le devolverías su humanidad, que le devolverías su fertilidad, que le darías una vida? Ella es lo que es; no puede cambiar eso, en el momento….

– Puedes ya callarte, – le corto Agueon – ustedes los brujos y su estúpida filosofía del bien mayor y el mal menor, me parece algo ridículo, se cuestionan demasiado; dejándose llevar por códigos creados por ustedes mismos, eso me parece algo estúpido y enfermo, fingiendo seguir un constructo de reglas, como si el mundo estuviera hecho de ellas.

El brujo giro, intento revolverse de su sitio lanzo una señal, pero Agueon la esquivo con facilidad, giro y dio media vuelta dando una pirueta relampagueante, logrando así bloquear la señal del brujo, de modo que el impacto fue a parar contra el suelo, Agueon le había dado una oportunidad, siempre lo hacía, pero el brujo quería sangre y eso es lo que obtuvo. Agueon abrió los ojos como si de un lobo furioso se tratase, su conjuntiva se encogió y de alguna inexplicable manera el ambiente se tensó, Agueon respiró hondo y luego tomo su espada y la desenvaino lentamente y con una mirada amenazante le dijo:

– Una cosa más, brujo, los lobos negros no nos llevamos bien con los lobos blancos, y por ende, los matamos. – Los ojos de Agueon se volvieron en la muerte viviente y por un instante aquella actitud de niño sarcástico cambio de manera abrupta y repentina. Aquella persona ya no era un niño, era alguien totalmente distinto.

El cuerpo de Agueon se movilizo con agilidad y sagacidad, ambos dirigieron hacia la misma dirección y el brujo volvió a beber otro de sus frasquitos, Agueon movilizo su espada curvilínea cuyo nombre era Runay Supay (Espada demonio) y las runas de su brazo brillaron con rapidez, por un momento el brujo vacilo, aquello era algo nuevo para él, pero aun así ataco ambas espadas entrechocaron, y por primera vez se vieron a los ojos, y entonces el brujo sintió un estremecimiento revoltoso en el estomago al ver los ojos rojos de su oponente, Agueon giro rápidamente y el brujo lo hizo de igual manera, Agueon tiro y jalo hacia adelante el cuerpo del brujo y acto seguido le proporciono un rodillazo en la boca del estómago, la espada de plata descendió hacia el suelo y entonces Agueon aprovecho ese movimiento y tomo de los cabellos al brujo, proporcionándole otro rodillazo en la cara, el brujo trato de girar para esquivar el siguiente ataque, pero Agueon fue más rápido y con un rugido feroz muy parecido al que efectuaban los lobos cuando estaban furiosos, tomo del cuello al brujo y le golpeó fuertemente en la nuca con el mango de su espada, provocando que el brujo gritara de dolor y cada vez que el brujo trataba de defenderse, Agueon solo arremetía con él y entonces el joven guerrero envaino su espada y acto seguido lo dejo tendido en el suelo.

#15

El brujo lo miro indiferente, aun no se podía creer que un muchacho menor de edad que él, lo hubiera derrotado.

– Hoy la tierra no se manchara con la sangre de nadie, lobo blanco, así que te sugiero que te quedes tendido en el suelo, y no se te ocurra hacer algo estúpido, porque no podrás conmigo. Que mi apariencia joven no te confunda, soy mucho más viejo de lo que te podrías imaginar. – Agueon lo miro con sus ojos asesinos y acto seguido se dirigió hacia la hechicera, la tomo de las piernas y de los brazos cargándola con delicadeza y luego se alejó de aquel repugnante lugar.

No buscaba matar al brujo y ya había evitado la muerte de su nueva aprendiz, con ello era suficiente, y con eso Agueon se retiró perdiéndose en la oscuridad.

………….

Aeonia se despertó, un tanto desconcertada, en su cabeza le zumbaban mil abejas, junto a ella ya hacia Agueon, este le trajo un vaso y se lo entrego.

– Bebe, te hará bien. – Indico Agueon con una sonrisa.

La hechicera lo miro un tanto extrañada.

– Gracias. ¿Mataste al brujo? – Inquirio.

Agueon negó con la cabeza, haciéndole saber que no lo había matado.

– No tengo por costumbre matar en tierra sagrada. Y además la luna estaba mirando, no es de buen augurio matar en luna nueva, ínsitas a los demiurgos a entrar a la tercera dimensión.

#16

– ¿Demiurgos? – Inquirió Aeonia extrañada.

– Por ahora no es importante, además es un tema del que los chamanes no hablamos, – dijo Agueon con seriedad, – lo único que importa es qué estas viva, eso importa, lo demás es superficial.

Agueon sonrió y luego tomo otro vaso y se lo paso a la hechicera.

– Aunque lo admito, todo ese rollo de tu transformación fue algo muy espeluznante, para ser sincero pensé que si eras un arconte. Tu apariencia cambio de manera abrupta, y por un momento me sentí compelido a no ayudarte.

La mirada curiosa del joven cazarrecompensas hizo que Aeonia agachase la cabeza avergonzada.

– No debí transformarme, – comento, aun con más vergüenza de lo que debería –. Solo empeore las cosas, y casi pierdo la vida.

Agueon tomo el vaso y luego sonrió de manera divertida.

– Al menos me hiciste reír con todo ese rollo de tu rugido. Me pareció algo divertido. Como mi sabio maestro dice; los problemas son parte de la vida, sin ellos la vida no tendría algún maldito sentido.

Aeonia se echó a reír un tanto extrañada por la aserción del joven guerrero, contempló su rostro, este era apacible y de alguna extraña manera le trajo paz y armonía. El joven saco un su instrumento y empezó a tocarlo.

– ¿Qué es eso?

– Esto es una guitarra, se usaba en la era de la tecnología y creo que ahora soy el único que sabe como tocarlo. – Respondió Agueon con una sonrisa cómica en la cara.

– ¿Desde hace cuánto que tocas?

– Desde siempre mujer, – contesto mirando la luna –. Desde que era niño, tocaba con el corazón. Me atraía todo lo bello, incluso en la escritura. Mientras otros escritores de fantasía estaban muy enzarzados en desbordar los ropajes y mostrar con desnuda fealdad lo repugnante que es la realidad, yo solo buscaba la belleza, y cuando no la expresaba con las palabras solo la confluía en mis notas, creer que el mundo es cruel, es solo un sueño pesimista. El mundo es hermoso, siempre lo ha sido y siempre lo será, hasta el fin de las eras. Este mundo ha sido el mayor anfitrión desde tiempo inmemorable y nos ha dado los más grandes espectáculos, desde que llegamos aquí.

…………….

Al día siguiente Aeonia había despertado en su habitación, la luz del sol se filtraba como pequeñas amalgamas de luz dorada, la hechicera estaba un tanto confundida, Agueon ya no se encontraba, no había nadie solo un vacío interminable, de alguna extraña manera sintió una enorme melancolía, y una aprensión tremenda que no supo cómo explicar, realmente el impacto de tal encuentro con Agueon la había cambiado de manera repentina, sus sentidos estaban confusos.

Agueon ingreso a la habitación y acto seguido miro directamente a su nueva aprendiz y dijo:

– Ayer fue un día demasiado interesante. – Comento Agueon con una sonrisa, mientras traía una taza de café y se lo entregaba a la hechicera, – por desgracia no voy a poder instruirte, por el momento, me llego una carta desde Valimar, hay unos problemas que debo resolver.

– ¿Te refieres al País de Valimar?

Agueon asintió.

– ¿Y que pasara conmigo?

– Nos volveremos a ver, eso es un hecho, un Kaina siempre cumple sus promesas, sin embargo y desde ahora te advierto que no seré condescendiente contigo, cuando comencemos a entrenar, quizás sea un poco agresivo o quizás no, pero si quieres volver a ser humana tendrás que sacrificarlo todo, y a veces el camino será más duro de lo que te imaginas.

– ¿Cómo sabré que vendrás? ¿Cómo sabré que no mientes?

– Ten –. Agueon tomo su guitarra y se la entrego. – Quiero que tengas mi guitarra, volveré por ella, así sabrás que yo estaré ahí cuando menos te lo esperes.

Agueon sonrió de manera afable y luego como si de un padre con su hija se tratase le acaricio la cabeza afectuosamente, y le dio un beso en la frente.

#17

Libro dos

Una Promesa

Hileras del Destino

#18

El Puma.

Después de 8 meses.

Se quedó sentada esperando a que Agueon apareciera, estaba impaciente, emocionada por la primera enseñanza, hace cinco semanas le había llegado una paloma de Agueon, sintió que su corazón pálpito mucho más rápido, y cuando lo vio, se puso un tanto nerviosa, por fin, después de mucho tiempo emprendería un camino que quizás la volvería nuevamente humana y si aquello llevaba un coste muy alto estaría dispuesta a emprenderlo, entonces lo vio el joven apareció entre la maraña de gente, su piel blanca como la nieve, sus ojos rojos y apacibles, eran las siete de la mañana y el sol hendía en todo el páramo y entonces Agueon se acercó a la hechicera que para ese entonces estaba absorta en sus pensamientos.

– ¿Sucede algo Aeonia? – Inquirió Agueon un tanto extrañado.

– Nada, solo que estoy impresionada que hallas cumplido con tu palabra. – Contesto.

– Por supuesto que lo iba a cumplir, por quien me has tomado, ya te dije; tienes que tener un poco de fe hechicera. – Agueon miro el cielo incrédulo. – Bien, ya es momento de empezar con tu camino.

– Si. – Aeonia asintió y se levantó con rigidez y elegancia, devolviéndole su guitarra.

Agueon sonrió y luego tomo su instrumento.

– ¿Agueon, porque aceptaste mi deseo?

– porque tu interior estaba cansado de repetir el mismo proceso de magia, algo en tu interior me ínsito y me impulso a ayudarte, ahora no me pidas explicación por que quizás no lo puedas entender, pero lo que tienes que entender es que el alma y el espíritu son fuerzas que están más allá de la magia y la hechicería.

En ese momento Aeonia sintió un tremendo calambre y una sacudida tremenda y entonces Agueon la insto a levantarse.

– Veras; en este mundo y en el universo existen fuerzas que no son invisibles, poderes externos que nos pueden guiar, y que son incluso invisibles para las hechiceras. – Explico el chamán al tiempo que miraba hacia arriba –. Lo primero que tengo que hacer es hacerte aceptar tal cual eres, ¿quieres ser humana?, pero lo primero que tendrás que hacer es aceptar que eres humana. En este momento tú yo interno me dice que aún no te aceptas como humana.

– Si lo hago.

– No. Tú piensas que lo haces, pero realmente no lo haces. Hay una forma de delinear tu problema hechicera. – Dijo Agueon, – pero este no es el sitio ni el lugar, con palabras esto será demasiado difícil, tengo que llevarte a una zona energética. Vamos.

Agueon le indico que se moviera de su sitio y acto seguido se encaminaron hacia las afueras de la ciudad de Wizburg situada en un área de montañas y una vasta extensión de llanura, Agueon y la hechicera caminaron apresuradamente, los campos verdosos se extendían hacia lugares inalcanzables donde se perdían en la vista. En el transcurso de su caminata Aeonia se cuestionaba y reflexionaba sobre las aserciones que Agueon le había dado y se vio compelida a preguntarle, pero la única respuesta que recibió fue:

– Lo que tienes que hacer es intentar y una vez logrado, tienes que practicar, no basta solo con aprenderlo.

En ese entonces volvieron a meterse en otro punto de discusión entre su modo de ver el mundo. Aeonia espero alguna explicación más detallada de lo que Agueon le estaba enseñando, pero cada respuesta solo la había llevado a una nueva interrogante, hasta llegar al punto de terminar con más preguntas que con respuestas.

Agueon la miro y se hecho a reír de manera repentina.

– Me recuerdas a mi hechicera, cuando inicie el camino también hacia demasiadas preguntas y quedaba en el absoluto desconcierto con las respuestas de mi maestro, cuando las preguntas se acabaron, mi maestro percibió que ya era el momento de que yo mismo me respondiera a mis preguntas, que es lo que hare en este momento contigo. – Comento Agueon con una sonrisa.

–El problema es que no tengo la menor idea de que hacer en este momento, no se la verdad que hacer, y tampoco sé por qué me estas sacando de la ciudad.

– De hecho ya llegamos a la zona. Ahora lo que quiero que hagas es que te pongas a correr en toda la extensa llanura.

– ¿Correr?

– Si, correr, esa será tu primera acción. Correrás hasta que tus pies no puedan avanzar y seguirás corriendo.

Entonces Aeonia resoplo un tanto disgustada, y empezó a correr por toda la extensa llanura de pasto y plantas de todo tipo y entonces por un momento se sintió ridícula, no entendía porque estaba realmente haciendo lo que Agueon le decía, pero por algún extraño motivo comenzó solo a correr y cuando se sintió tremendamente agitada se paró frente a su mentor y se sentó totalmente cansada.

#19

– ¿Quieres saber por qué te hice correr?

– Realmente ayudaría muchísimo.

– Bien, te hice correr por que quería que conocieras los límites de tu cuerpo como hechicera, si fueras humana hubieras corrido por horas, incluso por días, y aun así no te hubieras cansado. – Explico Agueon mirando hacia otra parte. – ¿Ahora que hubiera pasado si detrás de ti hubiera aparecido un Tunche?

– ¿Qué es un Tunche?

– Es un demonio de la selva, son cazadores y guerreros, y su estilo de combate es el arte implacable. Si uno de ellos hubiera aparecido en tu delante lo único que te hubiera quedado es correr y en tu estado actual hubiera sido imposible escapar. – Asevero Agueon con una mirada seria –. Tu tarea en este momento consiste en distinguir tus diferencias entre tu cuerpo y tu entorno, adaptarlo al entorno y sobrevivir en el entorno. Esto consiste en sentir todo lo que te rodea, abre tu mente, no te cierres al mundo que te rodea. Cuando logres determinar esto, serás capaz de dominar tu estado correspondiente.

Entonces Aeonia se dio cuenta que no solo se trataba de un entrenamiento cognitivo sino de uno físico, se dio cuenta que esta primera prueba requería de un largo periodo que especificaba, el cuerpo, el entorno y el tamaño del entorno. Descubriendo así; que las posibilidades para un ser humano podían ser infinitas y amplias, en un nivel físico.

– Tu tarea es encontrar tu sitio de felicidad. Eso es todo Aeonia.

– ¿Mi sitio de felicidad? – Inquirió un tanto extrañada.

– Si hechicera. Tu espacio, un lugar donde tu mente pueda sentir satisfacción. Ahora que ya lo sabes, sigue corriendo y encuentra ese lugar y sujétate a él con uñas y dientes.

– ¿Pero cómo lo sabré?

– Ya te lo dije, percibe tu entorno.

Entonces durante las siguientes horas Aeonia corrió sin parar tratando de buscar su zona de felicidad, pero mientras más lo intentaba más difícil le era; sintió que todo lo que le rodeaba la rechazaba.

– ¡Ah! ¡Esto es una mierda! – Grito desde lo lejos.

Agueon la miro y acto seguido le hizo una señal para que corriera como nunca antes lo había hecho. De manera repentina y veloz de entre los matorrales y la espesura de helechos emergió un puma, el felino debía medir 2.4 metros de altura y empezó a correr hacia la dirección de Aeonia, la hechicera al percatarse de la presencia del felino, le lanzo un rayo, pero el puma lo esquivo con facilidad, lo que hizo que la hechicera se pusiera a correr de manera frenética, aunque el vestido no le ayudara demasiado.

#20

El puma rugió y empezó a perseguirla. Y por primera vez la hechicera sintió miedo y terror. Cuando se volteo a ver a su mentor este solo se empezó a reír, lo que provoco que se enfadara aún más con él.

Agueon se sentó y luego empezó a tocar su guitarra mientras Aeonia corría por sobrevivir. Hasta que en un determinado momento el puma se detuvo y se dio la vuelta retirándose. Una ves hecho eso, la hechicera se acercó a su mentor y comenzó a insultarlo con palabras indecorosas.

– ¿Qué es tan gracioso?

– Tú eres graciosa. No debiste correr, ya lo habías encontrado.

– ¿Encontrar? Maldito seas, hubiera encontrado la muerte si me hubiera quedado quieta.

Agueon se volvió a reír de manera que le volvieron a salir lágrimas de los ojos, rebosaba de alegría.

– Estas loco. Estas muy mal de la cabeza.

– Si, ya me lo habían dicho. Querida ya habías encontrado tu zona de felicidad, no te hubiera ocurrido nada, el puma hubiera pasado de largo y no te hubiera hecho nada. Pero bueno. Ahora échate y descansa.

Aeonia se echó encima del pasto y empezó a cerrar los ojos lentamente, por un extraño motivo empezó reírse de manera deliberada.

“¿Por qué me reí?” Se preguntó la hechicera.

Entonces empezó a rodar involuntariamente, permaneciendo sobre su estómago, pudo sentir un sonido parecido a un zumbido y luego voces de personas y de niños riendo, algo que le pareció totalmente extraño.

……..

Al cabo de unas horas Aeonia abrió los ojos y al abrirlos, las voces cesaron, sintió un extremo desconcierto y una desazón extraña y se sintió compelida contar su experiencia a su mentor Agueon, el joven escucho atentamente y luego se echó a reír.

– Eso no es relevante para ti hechicera, puesto que no pudiste ver, sin embargo pudiste oír y es en parte algo bueno. Bueno hechicera, ya vámonos.

– ¿Ahora que más haremos? – Inquirió la hechicera agitada, cansada.

– Ahora te enseñare los asuntos de las plantas.

– ¿Enserio, vas a enseñarme los asuntos de la hoja de coca?

– Prefiero llamarle aliado.

– ¿Y cuándo podemos empezar?

– No te desesperes, tienes que ser paciente, el proceso para hacerte humana aún está muy lejos. Nada viene de la noche a la mañana. Y mucho menos en tú caso, ahora vamos a tu casa te dejare yo mismo, no quiero que te asesinen. – Comento Agueon con una sonrisa.

#21

– ¿Cómo cuanto faltara para volver a ser humana?

– Primero tienes que rehacerte a ti misma, eso es algo que solo tú puedes hacer. Tenemos que esperar el momento adecuado y de ahí partir para adelante es el poder de enfrentarte al todo sin dudar ni vacilar. El poder de ser humano es la mayor fortaleza de la humanidad, no requiero de otro poder, por que como soy, ya soy perfecto.

Y diciendo esto Agueon se retiró, Aeonia se levantó junto con él y se retiró hacia la ciudad de Wizburg.

#22

Nueva Lección.

Al día siguiente la hechicera se dirigió hacia la posada, como siempre el resto de personas y labriegos la miraron con curiosidad, pero la ignoraron.

Entonces antes de llegar se cruzó con el cazarrecompensas en mitad del camino.

– ¡Agueon! ¿Creí que estarías en la taberna?

– Ya te dije que no me gustan las tabernas, llaman mucho la atención.

– Perdón, lo había olvidado. ¿Y a dónde vas?

Agueon la miro fijamente, acto seguido soltó un bufido, seguido por una sonrisa burlona.

– Que te importa, espérame en la posada.

– ¡Hey! No puedes responderme de ese modo.

– Claro que puedo hechicera, soy humano. – Contesto Agueon con una sonrisa sarcástica en el rostro.

Aeonia lo miro con desconcierto

Y con estas palabras se retiró.

– Perdón Aeonia, pero tengo que ir a ver a alguien en particular, cuídate, te veo más tarde hechicera. – Hizo un ademan con la mano en señal de despedida y con esto su joven maestro se perdió en medio de la maraña de personas congregadas.

…….

Después de 3 horas volvieron a reencontrarse, pero como siempre Agueon pasaba de la taberna a su habitación como si aquello no existiera. Nuevamente Aeonia volvió a saludarlo, y entonces el cazarrecompensas le devolvió el gesto, miro hacia un lado de reojo y acto seguido una espada se desplazó en su espalda, unos ojos amarillos y escalofriantes se acercaron con una ira e impotencia, Agueon sonrió como si no tuviera que preocuparse por ello y luego giro el brazo y pronuncio “Niama” y de un momento a otro su brazo entero se volvió en acero puro, hubo un leve destello y las personas ya presentes se alarmaron.

– ¿Un ataque por la espalda? Que poco honorable para un brujo.

Los ojos del brujo eran fieros con un aire asesino sin medida.

– Aun veo que no aceptas que un mocoso te halla derrotado brujo, que orgulloso eres. Ese orgullo te llevara a la muerte. – Agueon sonrió de manera siniestra. – Ahora vas a morir. – Advirtió al tiempo que desenvainaba su espada lentamente, al tiempo que su corazón latía de manera acelerada por la energía del Niama.

– ¡Mierda que creen que hacen, esta es mi maldita posada, aqui no habrá muertos! ¡Largaos de aquí, si quieren putear háganlo afuera!

Agueon miro al posadero y luego miro a su aprendiz, sonrió en son de mofa y luego las runas de su brazo se apagaron se dio la vuelta y se tomó del pecho para medir su pulso cardiaco, usar la energía del Niama requería de grandes cantidades de energía vibratoria y energía vital.

– Bien, creo que no habrá muertes por hoy. Ahora tu brujo, aparta de mi camino.

Quito su brazo y luego este se normalizo, sus ojos asesinos se desvanecieron, y por un momento el brujo sintió nuevamente un estremecimiento en todo el estómago, como si algo le hubiera avisado que de haber continuado hubiera muerto.

– Aeonia, nos vamos. – Ordeno Agueon.

– Pero mi cerveza.

– Te daré otra, no te preocupes, ahora ven, hoy te quiero enseñar algo. – Dijo Agueon con una sonrisa, como si nada hubiera ocurrido.

La hechicera paso por el lado del brujo sin voltear, y siguió su recorrido.

Cuando salieron Aeonia le pregunto cómo había logrado retener el ataque del brujo, y la respuesta que escucho la dejo perpleja.

– Con el Niama, la energía vital, la fuerza original, un poder que está más allá de la magia, gracias a ese poder el hombre puede crear y destruir solo con sonido, pero también tiene un riesgo muy elevado, claro está si te excedes puedes morir de un paro cardiaco, y en mi caso el tiempo para usar esa habilidad es demasiado limitado, solo puedo usarlo por tres minutos, antes podía usarlo por una hora, pero ahora ese tiempo se ha reducido.

La hechicera lo miro extrañada.

#23

– ¿Por qué?

– Antes no tenía esta apariencia de niño querida, antes mi apariencia era más adulta, pero esa es otra historia, y no me gusta recordarla. Esas son solo dagas en mi interior, dagas que supere con el paso del tiempo. A veces es mejor dejar de lado el pasado para dejar de ser melancólico.

– ¿Por qué?

– Porque así ya no te aferras a nada, porque así te das cuenta que el mundo tiene un sin fin de posibilidades y para aquel que las perpetua es capaz de entender el infinito.

En ese momento se metieron en otra larga discusión, hasta que de manera repentina tocaron el tema de las plantas. Entonces Agueon le aseguro que tenía una hoja de coca para ella.

– Pronto te darás cuenta que siempre hay que darle un empujón a las cosas para que se efectué la transformación.

El empujón al que Agueon se refería, se efectuaría en la casa de un amigo suyo que vivía en las afueras, su nombre era Tennen y en antaño había sido el segundo comandante de las fuerzas expedicionarias en todo Valimar, junto a él estaba una mujer cuyo nombre era Cateline.

Tennen tenía los ojos de un color verde claro y sus cabellos eran blancos, pero el hombre llevaba un kimono de color tradicional azul con bordados blancos de Shin, un país establecido en Oriente y que actualmente había establecido alianzas con Valimar y con la corte del gobierno, tras la guerra de las Coronas allá en el año 170 de la nueva era. Su rostro era caucásico y su ojos expresaban una paz que inundaba la habitación. Junto a el había una mujer, cuyo nombre era Cateline.

Cateline era más delgada, sus cabellos eran de color rojizos, sus ojos de un color rojo fuego como los de Agueon y su mirada penetrante, sus labios eran delgados y su presencia era la esencia de la llama viviente de la vida y la muerte.

– Aeonia ellos dos son mis anteriores aprendices, pero ellos ya terminaron su aprendizaje, ellos se encargaran de ayudarte con el tema de las plantas. – Dijo Agueon instaba a Cateline he acercarse.

La mujer vestía unos pantalones aprietos llevaba una camiseta blanca y encima un chaleco de cuero, se recogió el pelo y se hizo un moño, acto seguido abrazo a Agueon dándole un beso en la mejilla.

– Veo que trajiste a una hechicera. – Comento Tennen, mirando directamente a la mujer.

– La hechicera trato de inducirme una parálisis, pero le salió mal, – dijo Agueon con una sonrisa. – Sin embargo le propuse que la volvería humana. Y pienso cumplirlo.

– ¿Eso se puede? – Inquirió la hechicera.

#24

Si se puede, la cuestión es; si tú quieres realmente ser humana. Ya de plano tienes que tener el compromiso contigo misma. – Contesto Tennen, al tiempo que miraba a Agueon, como queriendo escudriñar su rostro.

– ¿Entonces se puede?

Pero Tennen no dijo nada, simplemente le sonrió y luego se sentó para hacer sus dibujos.

…….

Después de un parde horas Agueon se acercó a su aprendiz, al tiempo que Tennen y Cateline se sentaban mirando fijamente a la hechicera. No había cojines, ni sillas, pero el suelo no resultaba una incomodidad.

– Cateline tiene siete hojas de coca para ti, – le susurro Agueon a la hechicera –. Te ayudara con cierta parte del entrenamiento.

Aeonia miro al joven chaman con cierto aire de desconcierto.

– ¿Y tú no los tienes, Agueon?

– Si, pero yo no te puedo ayudar porque son mis hojas. Veras, otra persona tiene que impulsarte y dártelos.

– ¿Por qué?

– Ella tiene que verte con su tercer ojo. Solo así podrás abrirte paso a ese mundo fugaz. Solo así podrás agradarle.

– ¿Pero por qué no le agradaría en este momento? No le hice nada, esto no tiene sentido. – espeto Aeonia sin entender lo que estaba sucediendo.

– Nada más tienes que quedarte callada, te contactaremos con el aliado. Ahora escúchame bien, el aliado es un ser ultradimensional, se puede manifestar de muchas formas, cuando lo veas no te resistas, solo acéptalo, puede que te sientas un poco perdida, pero eso puede ser normal.

Agueon le hizo una señal a Cateline, la mujer se acercó, miró fijamente a Agueon y luego le entrego 7 hojas de coca a la hechicera, y luego se retiró de la habitación.

– Agueon, recuerda que no puedes ayudarla, tiene que hacerlo ella sola. – Dijo Cateline cruzando los brazos.

Agueon asintió y luego indico a la hechicera que se comiera las hojas.

– ¿Agueon, que pasara si no me acepta? ¿Qué podría hacer?

Agueon arqueo el entrecejo y luego sonrió.

#25

– ¿No sabría decírtelo? ¿Tienes que hacerlo por ti misma, descúbrelo tu sola? Yo estaré aquí contigo.

– ¿Pero no sé qué hacer realmente?

Agueon volvió la cara a un lado y entonces Aeonia sintió que ya no podía hablarle. La habitación se hallaba semi oscura, Agueon seguía mirándola y ella sintió una extraña aprensión sin motivo.

Después Agueon salió de la habitación. Después de que Agueon saliera vio la silueta de la pelirroja, esta se acercó a Agueon y luego escucho unos insultos y unas palabras injuriosas.

Aeonia lo miro, pero no dijo nada, a estas alturas se había dado cuenta que algo había sucedido con aquellos dos individuos, solo ignoro lo acontecido y miro fijamente las hojas de coca. La habitación donde se encontraba contenía dibujos y diversos objetos, la luz del sol ingresaba con poca fuerza y la oscuridad lo embargaba todo, solo abundaba el absoluto silencio. Entonces la puerta se abrió e ingreso Cateline, la mujer se colocó delante de ella, llevaba consigo una pipa y luego se puso a fumarlo.

– Esto es una completa molestia, si Agueon no tendría la apariencia de un crio ya estaría enrolándome con él, bueno. – Miro a la hechicera y le indico que se acercara. – Acércate querida, no muerdo, mi problema no es contigo. Mi problema es con Agueon.

– ¿Qué sucedió?

– El muy cabrón cree que el amor es una mierda. Siempre le digo que realmente sea más sincero consigo mismo, pero sigue empeñado en no sentar cabeza, ni siquiera conmigo. Pero que hago contándote esto a ti, ven aquí pequeña hechicera no te voy a hacer nada, solo estoy aquí para ayudarte a que no te pierdas. Eres nueva en esto de la chamaneria, y será tu primera ves con el aliado así que te sugiero que contengas la respiración una vez ingreses a la ultradimensión.

Aeonia miro con aire de incredulidad a Cateline, esta sonrió de un modo un tanto malicioso. La mujer se sentó con las piernas entrecruzadas, el color de su albornoz era de un color rojizo y llevaba consigo una pulsera con una pluma de color.

– Ya has encontrado algún objeto de poder.

– ¿Objeto de poder?

– ¿Que Agueon no te lo ha contado? Ha ese hijo de…. Como sea, búscalo ahora encuentra tu zona de felicidad, estoy segura que Agueon te enseño eso.

Aeonia asintió sintiéndose relajada.

Cateline sonrió y luego se llevó la mano al mentón.

– Entonces no hay problema querida, busca tu zona de felicidad. Cuando lo encuentres me lo haces saber, ¿entendido?

Aeonia asintió.

– Perfecto cría, en ese caso, empieza a buscar, tu lección dependerá mucho del como busques. ¿Entiendes?

– Comprendo. Pero que pasare si no lo encuentro.

– Si no lo encuentras jamás podrás contactar con el aliado.

– ¿Disculpa, pero quien es el aliado?

Cateline sonrió de manera burlona.

– Vaya, las hechiceras son tan predecibles, ahora entiendo porque Agueon se reía con cada pregunta que le hacías. Estas demasiado abierta, eso es bueno. Sera fácil encontrar tu punto de quiebre.

#26

– ¿Qué es eso?

– El punto de quiebre se encuentra en la columna vertebral, en los nervios, hay un nervio especifico que se conecta con la glándula pineal, y si encuentras tu zona de felicidad podre llevarte ante el aliado. ¿Ahora busca tu zona neutral?

Entonces durante el transcurso de las horas Aeonia se dedicó a moverse por la pequeña habitación, mientras Cateline la miraba con una extrema paciencia, pero pronto se dio cuenta que la paciencia también se le agotaba.

Fue en ese momento cuando recordó la sesión efectuada con Agueon en la llanura de pasto verdoso y entonces empezó a moverse con rapidez alrededor de la habitación y en un momento dado lo encontró, la zona neutra se hallaba en un espacio casi llegando a la esquina, donde el sol alumbraba con una tenue luz anaranjada, y entonces Cateline se acercó.

– Perfecto, ya estaba empezando a perder la paciencia. – Advirtió la pelirroja.

Cateline se levantó el sonido de sus pisadas eran suaves y delicados, pero al mismo tiempo agiles.

– ¿Hace cuánto que conocen a Agueon? – Pregunto Aeonia.

– Lo conocemos desde hace 500 años.

– ¡quinientos años!

– Si, ya paso mucho tiempo desde aquel entonces, yo era comandante y custodiaba el palacio real en Willford a servicio de la corona para el rey Agareon II, cuando conocí a Agueon el solo era un hombre solitario y además lo tomamos como prisionero, de hecho la espada que lleva, no era una espada tal cual, era más que todo una especie de maza, parecía una bola triangular cóncava, pero vaya que pegaba duro, un solo golpe de esa arma y la cabeza reventaba como si de un globo se tratara, pero yo me encargue de atraparlo –. Dijo la mujer con orgullo –, él no era de ningún reino, ni de Arnuin, ni de Valimar y no tenía esa apariencia de mocoso que ahora tiene, en aquel entonces él era un hombre.

La mujer se echó a reír, mirando directamente hacia las afueras.

– Debiste verlo, un solo hombre se deshizo de 30 hombres armados, pero palideció y lo colgamos de un solo brazo como castigo – , hecho un suspiro mirando con una sonrisa burlona a la hechicera –. No te imaginas lo resistente que era, no se quejó ni una sola hora, hasta que lo sentenciamos a muerte, pero para su suerte el rey Valerio I, el señor del reino de Maldea lo salvo de su maldito destino, nunca supimos porque; pero de todas maneras lo condenamos a ser esclavo y vaya lo obediente que era, parecía inocente como un niño, pero esa es una historia aparte y mucho más larga, de esos días no hablamos, y prefiero que sea así, no me gusta aferrarme al maldito pasado.

#27

La mujer se soltó el cabello, se levantó, tomo su pulsera y tomo de la espalda a la hechicera.
– Bien continuemos. ¿Quiero que sueltes los músculos?
Aeonia asintió.
– Suelta los hombros. Relájate.
Entonces Cateline, empezó buscar el nervio conocido como Udat, el nervio que conectaba con la glándula pineal.
– ¿Qué sucederá cuando vea al aliado?
– Mantén el silencio necesito concentrarme.
En los siguientes minutos Cateline empezó a buscar el conducto nervioso que llamaba Udat, el nervio invisible que conectaba con la glándula pineal, conocida como tercer ojo. Para la hechicera todo esto era totalmente nuevo, en un principio se pensó que se encontraría con una religión, pero poco a poco se fue dando cuenta que aquello no tenía conexión con ninguna religión.
Aquel sistema era totalmente distinto y con infinitas posibilidades.
Entonces Cateline presiono un punto como un musculo que se encontraba junto a la vértebra prominente y la apófisis espinosa, luego hundió el dedo pulgar con fuerza y se escuchó un crujido, seguido por un sonido poco normal. Aeonia grito adolorida y luego sintió calambre en todo el cuerpo. Por un momento el campo de visión de Aeonia se volvió de un color amarillo, un amarillo brillante, con matices verdosas y con hebras de todo color que circulaban de izquierda a derecha como vientos de luz que viajaban a todas direcciones.
. – ¿Que me hiciste?
Cateline sonrió de una manera poco habitual, y no dijo nada se quedó callada y tomo las hojas de coca.
– Solo abrí tu campo cerrado querida, ahora puedes continuar con la sesión.
La mujer se desabrocho la camisa y después saco unas 2 hojas de coca y se las metió a la boca, acto seguido la mujer tomo otras hojas de coca y le indico a la hechicera que los comiera.
En un primer momento Aeonia vacilo sin saber qué hacer.
– ¿Esto se masca? – Se preguntó Aeonia.
Cateline la miro incrédula y acto seguido se echó a reír de manera graciosa y deliberada. La hechicera la miro un tanto extrañada, pero la mujer no dijo nada, simplemente se levantó y empezó a susurrar unas palabras en un idioma extraño.
Luego de un parde horas la mujer pelirroja se levantó, se sentó junto a ella y acto seguido la insto a comer la hoja.
– No tengas miedo querido, no te vas a morir por comer una simple hoja. – La mujer hizo una breve pausa, sus palabras eran suaves y tranquilizadoras. – Se realmente como debes sentirte, pero lo que ahora debes saber, es que una vez tengas la planta en tu interior, ella podrá llevarte ante el aliado. El aliado es un ser ultradimensional que te ayudara en tu camino y tu sendero. – La mujer frunció el ceño de manera misteriosa –. Tú vienes de Valeran. ¿No es cierto?
– Si – afirmo la hechicera.
Cateline se llevó la mano al mentón, y luego comenzó a recordar algo que realmente le genero una sonrisa un tanto graciosa.
– Curioso, antes ese lugar era conocido como Alemania, así se le conocía en la una era de los hombres anteriores. Agueon me relato que ese país causo una guerra que se le conoce como la segunda guerra mundial. No habla demasiado de aquella era, pero es un tema del que no le gusta tocar. – Comento Cateline recordando el relato que su antecesor le había relatado hace ya cientos de años.
Aeonia se sintió compelida a protestar, intentando alegar que no conocía bien aquella era, pero Cateline, la acuso de no escuchar, acto seguido suspiro y sonrió, parecía por su parte deliberar un millón de pensamientos, pero solo se los guardo para sí.

…….

Sus manos se hallaban húmedas, miró fijamente las hojas de coca, pensando que haría con ellas, tomo la primera hoja con la mano derecha y acto seguido se o metió a la boca y empezó a masticarlo. En un primer momento sin un sabor rancio, pero que variaba a medida que lo iba masticando. Tras un rato tomo otra hoja y lo volvió a masticar. La hechicera sintió la boca entumecida. La hoja era un haz de energía incandescente, como algo fibroso en su boca.
En ese momento Cateline se puso de pie y salió de la habitación.
Aeonia se encontraba sola en la absoluta oscuridad, miro hacia los lados esperando algo mágico, o alguna reacción en el ambiente. Respiro hondo observando la última hoja de coca. Acto seguido se lo metió a la boca y lo mastico.
Y de pronto como si de una hondonada se tratara, el espacio se contorsiono y se quebró como si de vidrio se tratara, Aeonia se hizo para atrás asustada, el ambiente se distorsionó de manera repentina, los paredes se repujaron y se agrietaron removiéndose de su sitio, el ambiente se contorsiono como si de olas se tratara, una energía acuosa proyecto su cuerpo hacia una densidad distinta y entonces lo vio. Aquella zona donde se encontraba era de un color púrpura con hebras de energía que fluían como el viento.
– Aeonia Delyvandrian Blackbonkart, ¿no es cierto?
La hechicera miro hacia los lados desconcertada, tratando de buscar algún alma que estuviera cerca de ella.
– Valla eres más pequeña desde esta altura. Curioso, nunca había visto a una mujer tan de cerca.
Una entidad de un color luminiscente apareció en el escenario, su cuerpo era una conglomeración de hebras luminosas, tenía un aspecto eterico y una forma humana, carecía de ojos y de boca, pero el cuerpo en su totalidad era humano, medía 4 metros de altura y emanaba un aura que a los ojos de la hechicera era de un resplandor purpura.
– ¿Quién eres? – Inquirió Aeonia sorprendida.
– Silencio – dijo la entidad sentándose frente a ella, hizo un gesto extraño con la mano, como su dé una señal se tratara, pero no expulso energía alguna, solo se limitó a mirarla. – Eres alta, eso es bueno – la entidad la miro de arriba abajo analizándola, escudriñando cada minucia.

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#28

– Disculpe….
– ¡Silencio! – Exclamo el aliado con una vos severa y autoritaria.
Aeonia dejo de hablar y entonces la entidad cambio de color morado a un color más amarillo extendiendo la mano hacia el abdomen de Aeonia, pero lo quito de manera veloz y repentina.
– Uhm… Hay un arconte en tu interior, lo que me da a suponer que eres hechicera, y has dejado de ser humana, tu alma y espíritu están agonizando, sin embargo hay algo en tu interior que lucha por sobrevivir, las causas de la convergencia están cerradas en ti, tu merkaba esta desalineado, no puedo integrarme en ti por ahora vete, eso es todo. – Indico el aliado al tiempo que se levantaba y se retiraba.
– Espera, a que te refieres con convergencia.
– Eso no importa, aun estas muy lejos para eso, sin embargo tu destino cambiara en este preciso momento. Solo has caso a tu maestro, cuando te vuelvas humana me volverá a contactar contigo, por ahora solo sigue tu camino libre de preocupaciones.
La entidad volteo distorsionando el espacio y desapareciendo en un haz de energía luminosa, al momento de su desaparición la mente de Aeonia fue proyectado al velo de la realidad, y acto seguido se desmayó.

….

Al despertar lo primero que vio fue una silueta negra, parecida a un demonio, luego aclaro su vista y se dio cuenta que era su maestro. Agueon se encontraba a su lado saco un paño lo mojo y acto seguido lo coloco en su frente. El agua parecía brillante y reluciente en la espesura de la noche, Aeonia quiso alegar, pero no hizo nada más que mascullar incoherencias. Quiso preguntar por su experiencia, pero Agueon la tomo del brazo y le exigió que se callara. En ese momento la hechicera experimento un momento confuso y advirtió que su mente divagaba entre la realidad y la no realidad, tubo la sensación de ver que todo a su alrededor era gelatinoso como su el mismísimo espacio se disolviera, quiso comentar la extraña sensación del agua en su frente, pero sintió que sus pensamientos no salían de su boca, se esforzó por hablar, pero mientras más lo intentaba más difícil era efectuar un sonido. Tubo la sensación de vomitar, su diafragma se contraía.
Agueon la miro y acto seguido tomo una taza de agua pura y le indico que lo bebiera. Entonces la sensación de vomito se desvaneció de manera repentina. Para entonces Aeonia sintió que algo en ella se había agudizado, podía sentir los sonidos de todas las cosas, podía escuchar incluso a kilómetros de distancia, podía percibir cada cosa, por más minina que sea. Pero de manera inmediata aquel sentido se desvaneció, como si alguien se lo hubiera quitado.
Aeonia se levantó de manera repentina y empezó a preguntar que había sido todo aquello.
– Por un momento tus sentidos se abrieron, y pudiste escuchar aquello que no se puede oír, ni percibir. Sin embargo se volvió a bloquear.
Aeonia miro desconcertada al joven cazarrecompensas.
– Porque. ¿Por qué se bloqueó?
– Eso es evidente. Por qué no eres humana. Sin embargo una parte de ti ya está aceptando la peor de las realidades, tu experiencia con el aliado fue fructífera. Por fin has iniciado el sendero, pero te falta mucho por recorrer, además una parte de ti todavía se cierra a aquel mundo fugaz.
Aeonia se sintió absorta pérdida en sus pensamientos sin saber que decir.
– ¿A qué te refieres con eso?
– Hay un parasito en tu interior que te impide abrirte al mundo, ese parasito te da el poder de la magia y también esa juventud, sin embargo esta devorando tu alma, por ahora no puedo hacer nada para ayudarte, pero podemos detenerlo.
Aeonia miro fijamente a su joven mentor, luego miro el suelo marrón de la casa donde se encontraba, volvió su mirada hacia Agueon y se sintió compelida a preguntar nuevamente sobre su experiencia, pero Agueon le volvió a exigir que se callara y no dijera nada. Su mentor parecía estar pensando.
En ese momento tuvo la sensación de unas convulsiones intensas, y en otros instantes una grieta se formó en un ángulo de la habitación y de ella emergió una criatura parecida a un perro, una especie de humo negruzco lo envolvía y salsaba a su alrededor, Agueon no se movió, miro directamente los ojos aterrados de Aeonia y le indico que no mirase a la criatura.

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#29

La criatura parecida a un perro abrió las fauces y empezó a olfatear, cuatro ojos tenia, y parecía tener una cabeza alargada y unas ranuras cóncavas como si de branquias se tratara, aquellas ranuras empezaron a moverse como su estuviera olfateando y tratando de buscar alguna presa, paso por el lado de Aeonia y la olfateo, la criatura la miro con curiosidad, pero luego la ignoró y salió atravesando la pared dando un rugido atronador que solo los dos pudieron escuchar.
Agueon se acercó a la hechicera y le proporciono un sopapo con delicadez a su nueva aprendiz.
– Casi te detecta, un poco más y se hubiera llevado tu alma.
– ¿Que era esa cosa? – Pregunto la hechicera con temeridad.
– Eso mi querida hechicera era un sabueso dimensional, vino aquí detectando el llamado del parasito que tienes en tu interior. Sin embargo perdió la señal y se retiró – Contesto Agueon con severidad. – Desde ahora tendrás que aprender a controlar tus emociones, hoy llego a ti una nueva emoción que no sentías por mucho tiempo, y esa emoción es el miedo, los Sabuesos dimensionales detectan el miedo y se alimentan de eso y también de las emociones más fuertes, pero es un tema muy controversial, además de incomodo, así que no te daré muchos detalles.
Por un momento sintió un extremo pánico, al tiempo que se hallaba exhausta, su ropa estaba empapada de una sustancia que parecía un humo de color incandescente, se hizo para atrás tratando de alejarse que aquel humo negro fusiforme, y por primera vez sintió que su corazón bombeaba tan fuerte como nunca antes en la vida se le hubiera imaginado. Luego vio otra vez al perro, la criatura la miro, parecía por su parte escudriñarla.
– ¿Agueon, que hago? – Susurro
– Ignóralo, haz de cuenta que no existe.
– ¿Cómo hago eso?
– Solo deja de mirarlo.
Agueon la tomo de la cabeza y acto seguido la obligo a mirar el suelo.
– No lo mires a los ojos, si lo haces quedaras atrapada en ellos. – Le susurro Agueon en vos bajo – la clave está en no tener miedo. Mantén tu temple alto y ten seguridad de ti misma pequeña hechicera.
Entonces Aeonia respiró hondo y trato de tranquilizarse, sintió su corazón latiendo con más intensidad, con más velocidad, y se sintió compelida a cerrar los ojos al sentirse acorralada. Agueon la abrazo y entonces el área se tranquilizó.
– Ya está, ya no tienes miedo. – Comento Agueon con un tono tranquilizador.
Aeonia miro de izquierda y derecha tratando de buscar algún indicio de peligro, pero no encontró nada, solo habia un vacío absoluto.
– Bien con eso es suficiente Aeonia.
– ¿A qué te refieres?
– Por el momento no te podre entrenar, acabo de darme cuenta que careces de disciplina, y careces de concentración, sin embargo tienes determinación y eso es algo que me sorprende, pero te asustas demasiado rápido y ese puede ser un problema, aun así tienes algo que otros no tienen.
La hechicera lo miro con un cierto aire de intriga.
– Tienes paz en tu interior, y eso es algo que muy pocos tienen.

…….

Al día siguiente después del almuerzo, Tennen el dueño de la casa, Agueon y Aeonia se dirigieron a donde vivía la hechicera. Aeonia se encontraba cansada, sus ojos totalmente rojos eran prueba del insomnio.
Al llegar a su casa la hechicera se aventó a su respectiva cama y se durmió.
Después de cinco horas despertó dándose cuenta que era de noche, se dio cuenta que se hallaba tapada con una cobija, su mentor estaba junto a ella y miraba directamente el cielo estrellado.
– ¿Cómo estás? – Pregunto Agueon, al tiempo que se aproximaba a la hechicera y la miraba con una fijeza poco habitual.
Aeonia se tomó de la cabeza y se la sacudió.
– Siento que mi cerebro va estallar, me duele.
Agueon sonrió se sentó en la cama, acto seguido se echó a su lado con una sonrisa sarcástica en el rostro.

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#30

– Estarás bien hechicera, solo fue una mala noche. Aparte de eso que tal te fue. – Agueon parecía sonreír, la miro con un brillo propio y por un minuto el ambiente dejo de tensarse; – como fue tu experiencia con el aliado.
Entonces Aeonia empezó a relatar los acontecimientos acaecidos con el aliado, al terminar Agueon la miro y negó con la cabeza echándose a reír de manera enérgica.
– Que gracioso – dijo Agueon de manera entretenida, al tiempo que esbozaba una sonrisa. – Vas por buen camino hechicera. Por el momento no puedo darte muchos detalles; pero tu experiencia fue diferente a lo que había visto hasta el momento. Eres la única persona que conozco que tubo un encuentro de tal magnitud.
– ¿A qué te refieres? ¿Qué tan diferente fue mi experiencia?
– El problema es que no eres humana, el parasito en tu interior me dificulta verte del todo. El espíritu de la tierra y el cielo te acepto. Pero de un modo muy diferente. Veras el espíritu toma a alguien y a menudo lo rechaza, dependiendo de cómo sea su carácter.
– ¿Cómo aun no comprendo?
– El gran espíritu aconseja y responde cualquier duda que tengas, dices que encontraste a una entidad semi-eterica, ¿no es cierto?
Aeonia asintió.
– Bien ese era un Namlu’u, un humano primordial.
– ¿Humando primordial? – Inquirió Aeonia, al tiempo que tomaba su café.
– Son entidades multidimensionales, capaces de viajar a distintas densidades y realidades, tuviste el privilegio de ver a uno eso no pasa muy a menudo. – Agueon se levantó mirando las estrella nuevamente – ¡Bien está decidido! Te hare mi aprendiz, tú serás la primera después de muchos milenios, solo faltarían dos.
– ¿A qué te refieres?
– Eso no importa, por ahora tu deber será no perder la claridad. ¿Entiendes?
Aeonia asintió un tanto extrañada por las nuevas aserciones de su joven maestro, el muchacho hablaba con una severidad y una seguridad dignas de un adulto y entonces sonrió de una manera poco habitual.
– Cuando comencemos te hare aceptar la peor de las realidades. Y cuando la aceptes volverás a ser humana nuevamente. Es lo menos que hare por ti hechicera.
Agueon la miro con severidad y luego su semblante cambio de manera repentina y deliberada.

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#31

– Ya es el momento de dejar mi legado –, susurro Agueon con una vos misteriosa. – Tengo que regresar, cumpliré mi promesa.
– Agueon me asustas. ¿No entiendo a lo que te refieres?
– Hace mucho le prometí algo a alguien. Quiero cumplir esa promesa y luego cumpliré la promesa de volverte humana. No permitiré que alguien a mi semejante vuelva a caer nuevamente en las manos de los arcontes.
Aeonia lo miro en el total desconcierto, sin saber a lo que se refería Agueon.
– Por ahora no es importante Aeonia, sin embargo te instruiré, para que así puedas encaminarte para cuando nos volvamos a ver puedas confrontarte al guardián intradimensional.
Aeonia miro con un cierto aire de intriga a si mentor por la nueva palabra que había empleado. ¿Quién era el guardián intradimensional? ¿Cuál era su función en su entrenamiento? Todas aquellas cuestiones calaron en lo más profundo de su mente aun sin saber a lo que se refería su joven maestro.
– ¿Quién es el guardián intradimensional?
– Es el ente más poderoso y devastador que existe, habita más allá de más dimensiones y densidades, donde la no existencia se hace real. – Repuso Agueon, al tiempo que esbozaba una sonrisa poco habitual y maliciosa. – Pero él será el menor de tus problemas hechicera. Por ahora en lo que debes centrarte es en la concentración. Y en la protección del aliado y también de la planta.
Aeonia enarco el ceño un tanto extrañada.
– ¿Cómo puede la hoja de coca protegerme?
Agueon palideció y de manera repentina, acto seguido la reprendió por no saber escuchar.
– ¡No le llames así! – Exclamo Agueon con un tono autoritario –. Tú no tienes ninguna autoridad, aun no eres humana, todavía no has visto lo suficiente para nombrarlo.
En ese momento Aeonia se dio cuenta que nombrar por sus nombres a las plantas sin ver la esencia de las cosas era una grave falta de respeto.
– ¿Entonces cómo debería llamarlo? – Pregunto la hechicera un tanto extrañada
Agueon se llevó la mano al mentón, parecía por su parte estar pensando.
– Llámale aliado.
– ¿Aliado?
– Si aliado.
– ¿Entonces el aliado es real? Digo. ¿Es algo que puede percibirse, como un Djhin?
Agueon alzo la visto incrédulo. Acto seguido su mirada se tornó vacía y un tanto molesta. Aeonia noto extrañeza y se vio compelida a retractarse.
– Lo que quiero decir…
– Escuche lo que dijiste; no hace falta que me lo repitas, – echo un suspiro inquietante y acto seguido se echó a reír de manera repentina y deliberada –. Hechicera enserió no eres muy perceptiva esa es tu mayor desventaja y debilidad, ahora puedo verlo muy claramente.
Agueon sonrió de una manera maliciosa, acto seguido la señalo de un modo deliberado indicándole que debía esperar y ser paciente.

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#32

– Ayer lo viste, pero creo que te hace falta seguir observando, tu solo miras, te hace falta ver.
Entonces en ese preciso momento ingresaron a otra larga discusión en el transcurso de las horas Aeonia delegaba convincentemente que había visto a un perro con 6 patas un cuerpo semigelatinoso, con un enorme hocico, y que bramaba y rugía, describía que se había desprendido de una de las esquinas de la habitación donde se encontraban.
– ¿Crees que lo que viste fue un perro común y corriente? – Pregunto Agueon con severidad.
– No lo sé. – Contesto la hechicera un tanto extrañada – pero yo lo vi como un perro.
Agueon negó con la cabeza, su semblante mostraba seriedad y severidad, y por un momento reino el silencio, acto seguido Agueon rompió el silencio. Comenzó a explicar que el ver generaba en el espectro invisible algo totalmente diferente a cualquier cosa antes experimentada, permitía al captor abrir piezas y aberturas ocultas del cerebro, esto se lograba con prácticas, interacciones y ejercicios.
En diversas ocasiones el joven chaman empezó a relatarle que para poder ver se tenía que usar las plantas como un medio para poder visualizar aquel espectro invisible, según decía que esta habilidad se requería de diversos ejercicios disciplinarios.
– Hay muchas cosas que desconoces hechicera, hay mucho espacio por llenar en tu interior, quieres ser humana de inmediato, pero hay mucho que desechar antes de llenar, tenemos que exterminar todo lo que hay en ti, para volverlo a reformar, eso no se consigue de la noche a la mañana hechicera. ¿Qué esperabas? ¿Volverte humana de la nada, solo por haber visto al aliado? ¿Qué ingenua eres? Como te lo digo; crees saber mucho, pero no sabes nada nada, el hecho de que sepas algunos trucos de magia y lanzarle un maleficio a alguien no te hace mejor o peor que yo. Un guerrero lo sabe y lo usa como su mejor arma.
Los ojos del guerrero se cerraron tranquilamente Agueon alzo la cabeza y miro hacia los cielos y luego hacia el firmamento, acto seguido se echó a reír, como si recordara algo gracioso.

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#33

– Él me dijo lo mismo. – Comento Agueon de manera repentina.
– ¿A quién te refieres Agueon? – Inquirió Aeonia.
– A mi maestro, un gran hombre, una pena que la vida para él, haya sido tan corta para enseñarme todos sus secretos, él era más poderoso que yo, estaba a un punto de transformarse en un poderoso chaman, pero la vida lo alcanzo como a todo ser humano le alcanza, ahora él está con la fuente universal.
La forma en la que lo decía era con una gran tristeza, pero de manera repentina cambio el rostro y sonrío, alegando que llorar por los muertos solo significaría avergonzar la memoria de aquellos quienes dieron la vida por sus seres queridos.

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#34

– La vida me enseño dos cosas, que las personas que viven enfrascados en su pasado, creyendo ser trágicos por haber perdido todo lo que aman, no merecen ni un maldito tiempo del mundo, y la segunda cosa que aprendí de la vida, es que hay que aprender a sonreírle a pesar de los problemas, libre de preocupaciones, con esto quiero decir que cuando veo a esas personas con sus caras serias y sin expresión, intentando hacerse los mantones y los interesantes, con sus trágicos pasados y perdidas sin medida, son sencillamente idiotas que no supieron aprovechar las oportunidades de la vida, esa clase de personas no merecen la vida. Eso te enseña que a nadie le interesa tu pasado nada más que a ti.
Aeonia agacho la cabeza parecía por su parte estar reflexionando, no obstante Agueon percibió esto y simplemente negó con la cabeza.

…..

Al día siguiente Aeonia y Agueon caminaron hasta la casa larga, las calles se llenaban de comerciantes y las cargas de los carromatos rondaban de izquierda a derecha. En la perspectiva de Agueon las casas se apilaban de un modo muy uniforme, era un sitio donde solamente la alta nobleza solía rondar, algunos lo muraron con un cierto aire de desprecio, pero no se atrevían a insultarlo, los labriegos se hacían para atrás ante la sola mirada del joven cazarrecompensas.
La ciudad siempre se mantenía limpia, incluso las grandes murallas se mantenían en buen estado, aunque habían problemas con las criaturas del nuevo continente, sobre todo con los Yanapuna, criaturas que llevaban a medir 4 metros de alturas con unas garras capaces de escalar muros con una velocidad que sorprendía a los soldados más avezados en el combaten, y como siempre solía suceder con el resto de criaturas de aquella tierra, el Yanapuna era inmune a la plata. Su piel gruesa era capaz de soportar las flechas y las lanzas de los guerreros que intentaban agujerearle.
Incluso había colocado una proclama por 5000 coronas Valeran de oro por tal criatura.

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