Rjmc98
Rango11 Nivel 51 (7165 ptos) | Artista reconocido
#1

"De todas las criaturas que caminan por la tierra, ninguna parece tan débil como el hombre"- Esa frase le recordaba a Joseph que el mundo era malo con los hombres, le recordaba cuanto habían sufrido las personas en el pasado. Esto le permitía nunca olvidar que no debía sucumbir ante las dificultades de la vida, nunca bajar la mirada y seguir caminando aún si esto fuera lo último que hiciera.

Todas las noches se sentaba en la azotea y repetía esa frase para sí mismo. Joseph siempre se consideró una persona resistente y fuerte, una de esas personas que sigue hasta el fin de su vida aún cuando al final no hubiera nada importante. Todo eso cambió el día que conoció a Felicia, a quien él llamaba, su último y más grande error.

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#2

PRIMERA PARTE: La chica que no creía en finales felices.

Diario de Joseph C. 01/08/1980

"Esta es la primera vez que escribo en un diario, bueno lo hago porque creo que lo que me pasó hoy es el inicio de una de esas historias que se cuentan a lo largo de la vida y no me gustaría olvidar nada.

Empecemos, era una noche como cualquier otra. Ya sé que todas las historias de este tipo comienzan en un día soleado, con el mundo a tu alrededor completamente feliz y música sonando por doquier. Pero yo prefiero la noche al día, es más pura, lo que quiero decir es que solo deja visibles las cosas importantes y significativas, siento por la noche una especie de atracción fatal, a veces creo que solo soy una víctima más.

Bueno a lo que iba, estaba caminando por la calle de siempre, queda en un vecindario donde la gente suele dormirse temprano por lo que no hay ruido, esa calle es algo así como el paraíso por ser uno de los pocos lugares donde lo puedo caminar tranquilamente con la soledad. A lo lejos pude notar la silueta de una chica, estaba leyendo mientras su cabello castaño reflejaba la luz de la luna, esa escena parecía ser sacada de una película romántica. Donde el chico se acerca a la chica y automáticamente se vuelve el amor de su vida, bueno este no fue el caso, decidí evitarla y seguir mi camino.

Al volver noté que el lugar que había ocupado momentos antes estaba vacío, no le di mucha importancia y seguí caminando. Poco antes de llegar a la esquina, una figura salió de la oscuridad y se paró frente a mí, era la chica del cabello color luz de luna, se presentó y me dijo que me había visto caminar varias veces por esa calle. Apenas recuerdo lo que respondí, no estoy seguro de haberlo hecho, lo que si recuerdo son esos ojos azules en los cuales se sentía de todo menos calidez.

Hoy fue la primera vez que la vi y sé que por mucho no será la última. A lo largo de esta historia le llamaré Felicia, me parece un nombre adecuado para alguien que me hizo feliz."

Cinderink
Rango11 Nivel 52
hace casi 2 años

Por un segundo tenía claro que la chica le pediría que le dijera su destino y de pronto sabríamos que el prota es un fantasma. He leído demasiados juegos de medianoche...


#3

En el mundo hay dos tipos de personas, las que creen en finales felices y las que no. En términos simples, soñadores y sensatos. Joseph era del primer grupo, era de los que creía en algo más grande que él, en el azar, el destino o como quieran llamarlo (Religiones, ideales etc…) Joseph estaba convencido que sin importar cuando en la vida le llegaría el momento por el cual estaba vivo y tal vez de ser posible fuera lo que llamamos “Feliz”. Por eso se repetía la frase como lema de vida, para darle fuerzas para afrontar lo que fuera necesario y aguantar tanto como la vida quisiera, le hacía creer que llegaría su momento y cuando este se presentará, él lo sabría inmediatamente. Según Joseph cada persona termina su historia con el final que merece y el sin ánimos de presumir, creía que merecía un final feliz.

Por el otro lado tenemos a los sensatos como Felicia, personas que habían visto lo más crudo de la vida, las personas pertenecientes a este grupo no nacen así, la vida los hace ser como son. Estas personas han perdido la fe en la esperanza, han perdido la ilusión de lo nuevo. Contrario a lo que todos creen, estos dos grupos no son opuestos, sino uno es consecuencia del otro. Los sensatos tan solo son soñadores a los que la vida hizo polvo.

Joseph nunca entendió porque Felicia no podía, aunque sea un instante, ser un poco como él. Nunca entendió que un sensato jamás volverá soñar. Por si fuera poco, de mala manera aprendió lo mucho que duele estar soñando y luego caer, Felicia a la que él bautizo por lo que le hacía sentir fue la encargada de enseñarle tan valiosa lección.

#4

El primer amor, ese que te hacer creer que serás feliz el resto de tus días. Es ese que te hace ver la vida en colores y ya no en tonalidades de gris. El primer amor, al que me arriesgaría a decir, es el que no hizo morir por primera vez. Pues no hay sensación que nos deje con más vacío interior, que  te haga sentir tanta incertidumbre, no hay sensación que te destruya tanto como cuando ves, a quien pensaste que estaría para siempre, marcharse.  Las grandes cosas tienen grandes precios, el sentir ese calor en tu corazón por primera vez, tiene un precio altísimo, pues nunca más serás el mismo.

Joseph quien nunca había sentido calor en su corazón, tuvo miedo cuando lo sintió por primera vez. Porque la vida no viene con instrucciones que se puedan leer “En caso de enamoramiento” y aunque si las hubiera, Joseph nunca las hubiera leído.  Él se consideraba a sí mismo un “Coleccionista de Fracasos” era de esos que preferían aprender al fallar y cada vez que lo hacía, se limpiaba la cara, se secaba las lágrimas, recogía el fracaso y lo guardaba  para cuando en una ocasión futura pudiera volver  a fallar de la misma manera poder evitarlo. A veces había fallos tan grandes que no podía guardarlos, de esos fallos que es mejor dárselos al viento y olvidarlos.

Felicia no fue un fallo, Felicia para Joseph fue la que le enseño que hay personas que sin querer tocan tu corazón y te cambian, personas que te enseñan que no todas las historia están destinadas a terminar de una manera feliz, personas con las que se aprende el verdadero valor de la soledad, esas personas que te enseñan que iluso puede ser el amor.

Hace más de 1 año

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#5

Diario de Joseph C. 10/08/1980

“¡No puedo creer que tan parecidos somos! He hablado con Felicia más de una semana, por cartas y escurridizas llamadas a media noche.  Le doy gracias a Dios por haber pasado tantas veces por aquella calle. A veces creo que le doy mucho significado a cosas tan minúsculas que caigo en la categoría de súper sentimentalista. Me pasa muy seguido que soy de esta manera solo cuando estoy con ella y cuando estoy solo.

Nunca he sido lo que las personas llaman: Sensible. Esto se debe a que no me conocen ya que tengo este problema de no poder expresarme frente a otras personas, me siento como un niño debilucho cada vez que pienso en sentimientos. Siento que soy mucho más pequeño y que el mundo no tarda en aplastarme por haberme permitido sentir algo.

Esa es la principal razón por la que Felicia se adentró tan rápido en mi vida, con ella no me siento como un tonto al hablar de asuntos del corazón, creo que de eso se trata la vida, de encontrar a alguien con quien podamos destapar lo más oculto de nuestro ser, esos pensamiento y sentimientos que solo la luna de las noches más oscuras ha visto. Sí de eso se trata, de enseñarle a alguien nuestra alma y que no salga huyendo sino que se siente con nosotros y proteja nuestros secretos como si fueran suyos.”

Hace más de 1 año

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