RJ_franco
Rango5 Nivel 22 (530 ptos) | Escritor en ciernes
#1

12:00 am

Julián no podía cerrar los ojos y caer en los brazos de Morfeo, osea, no podía dormir y por consiguiente, llegaría tarde a clases dentro de ocho horas. Se movía para encontrar el lugar más cómodo de la cama para dormir y la posición perfecta para que el cuerpo descanse plácidamente, aunque su cuerpo este tan doblado como el de una persona que ha caído de un décimo piso.
Cuando ya no podía más, se levantó de su cama y prendió el televisor, el control remoto como siempre había desaparecido; volvió a su cama y se sentó a ver el programa de chismes de la medianoche. Ni por casualidad, sus ojos se cerraban, ni el sueño hacía que se sobresaltara, es como si fuera un día soleado y uno tiene que estar despierto para disfrutarlo.
Se acurrucó en sus sabanas, así sentado como estaba y siguió mirando la tele.

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#2

1:00 am

El programa había acabado y Julián seguía sin poder dormir, ahora se estaba emitiendo una repetición de una serie de los ochenta que para nada agradaba a Julián, fue hacia el televisor y lo apagó, estiró los brazos para mejorar la circulación en su cuerpo y salió de su dormitorio, bajó hasta la cocina que, por lo oscura de la noche, tenía una apariencia tétrica.
La fresca agua salía del contenedor limpiamente como si de un manantial se tratara, y así como salió, entró por la reseca garganta de Julián que no demoró mucho en tomar todo el agua que estaba en el vaso. Regresó a su habitación, escaleras arriba y un pasadizo largo y entró a su dormitorio, volvió a echarse en su cama, totalmente tapado de pies a cabeza y dispuesto a dormir definitivamente.
No supo cuanto tiempo pasó, tal vez seria veinte o treinta minutos desde que fue a tomar agua, que en el primer piso se escucharon sonidos de canicas chocando entre sí. Julián se tapó de nuevo, pensando que tal vez sean alucinaciones de un insomnista, cuando la conmoción en su cabeza paró, volvió a escuchar el mismo sonido, esta vez mas fuerte, y moviéndose, de alguna manera, el lo sentía así.

#3

1:50 am

A pesar de que estaba cubierto por sus sábanas hasta tal punto de parecerse a una momia, no podía dejar de ignorar a los extraños sonidos que había en el primer piso, poco a poco entraba en un estado de conmoción y abatimiento. Muy a parte de que esté solo, lo que deprimía a Julián era que sus padres se negaran en llevarlo con ellos al Caribe, donde el sol y la brisa marina relajarían hasta al más tembloroso ser.
Pero el hecho era que Julián estaría solo por una semana más, se encargaría de las compras, sus responsabilidades académicas y de la limpieza, aunque le daba flojera hacer más cosas que su tarea, al menos a lo que respecta en limpieza estaba dando un buen avance, sacó el polvillo que siempre se dispersa por la sala, luego pasó por la cocina, dejando brillante platos y ollas, hasta que terminó con todo el primer piso, luego seguiría con el segundo y el tercero.
Así echado como estaba, trató de recordar si su madre tenía una decoración con canicas, pues se le pasó por la cabeza que tal vez se haya caído y las canicas estén chocando entre sí. Esto era bastante ilógico, puesto que esos sonidos estaban durando más de cincuenta minutos, pero en la desesperación del ser humano para buscar hechos lógicos, recurre a otro hecho ilógico para suplantar lo ilógico de la situación, pues la respuesta que uno da a los hechos, vale más que los hechos en sí, al menos eso pasó en la mente de Julián.
Tomó aire, tapado como estaba, se armó de valor y se destapó como aquel soldado caído que vuelve a la vida y con espada en mano va a luchar contra sus asesinos, eso mismo pasó con Julián, se puso unos calcetines, sus zapatos, un abrigo encima y salió de su dormitorio, armado de valor.