Rubedo
Rango12 Nivel 56 (10873 ptos) | Ensayista de éxito
#1

Una vez, conocí a un lobo.

Una vez, confié a un lobo.

Una vez, creí en un lobo.

Una vez...

¿Cuánto ha llovido desde entonces? ¿Verdad, lobo?

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teff_pg
Rango16 Nivel 76
hace más de 1 año

Interesante... Sigamos, a ver que nos deparas con esta historia.


#2

De nuevo, esa niña va a esa casa desecha en medio de la nada, se mete en mi territorio sin más como si este lugar fuera suyo.

Al igual que esa vieja a la que visita, que sin derecho pensó que podía vivir en mi propiedad, que error.

Tan llamativa como siempre, con esa maldita capa roja que llama la atención por donde quiera que pase, pero nadie más aparte de mi puede entrar a este bosque, por algo luché tanto y perdí un ojo para reclamarlo mio, y aún así, es pequeña puta se atreve a cortar los frutos de los arboles cada vez que viene.

Pero ya no más, ya le dí muchas oportunidades para irse, y aún así insiste, parece que fue buena idea meterme anoche a la casa de esa vieja y matarla mientras tejía, es más fácil cuando no oponen resistencia y aunque intentaba gritar mis dientes en su cuello desgarrado que dejaron su tráquea expuesta se lo impedía.

Aunque creo que me pasé un poco, dejé toda la cabaña por dentro llena por las sangre y viseras de la vieja, tal vez se debió a que llevaba tiempo que no acechaba con tanto gusto, pero bueno, lo hecho, hecho está.

Entonces, creo que no bastará con sólo darle un pequeño susto y ya, a los niños pequeños es necesario darle un buen castigo.

Ha pasado tiempo desde que probé carne humana para mi satisfacción, la mesa ha sido puesta, ¿vendrás a comer hoy niña?

Hace más de 1 año

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Sacra
Rango10 Nivel 47
hace más de 1 año

Últimamente las caperucitas están un poco indisciplinadas, no sé yo si acudirá a la cita 😉

Rubedo
Rango12 Nivel 56
hace más de 1 año

Ésa desobediencia debe ser castigada cuanto antes entonces.

Chica_Purpura
Rango14 Nivel 66
hace más de 1 año

Vaya vaya... otra caperucita rebelde :v
me va gustando el asunto...

Rubedo
Rango12 Nivel 56
hace más de 1 año

Dentro de poco sabrán que esos vestigios de rebeldía no son más que los simples juegos animados de un niño. Un niño que juega en un bosque desolado pero juegos al fin y al cabo

retse_96
Rango5 Nivel 22
hace más de 1 año

quiero seguir esta trama! ;) buenas ideas, buen contenido :3 logras atraparme entre las palabras >w< cuando quieras pasate por mi perfil, y lee alguna de mis historias, quien quita y te guste alguna xD

Rubedo
Rango12 Nivel 56
hace más de 1 año

Jaja me tomaré la oportunidad de revisar tu perfil @retse_96 después de todo ahora mismo ando corto con respecto a mi material de lectura


#3

Estoy enferma, por eso nadie juega conmigo.

Hoy vi a un conejo adentrarse en el bosque, fue muy rápido. Y tan pronto puse mi mirada sobre él, se perdió en un matorral.

Sé que soy pequeña y frágil, pero por eso intento hacerme fuerte. Constantemente visito a mi abuela que vive en un pequeño claro, ella es uy tierna y me da dulces cada vez que voy.

Suelo perderme e investigar dentro del bosque, subirme a las ramas de algún árbol pequeño y cuando llego a la cima se siente bien.

Aunque mi respiración se vuelve difícil y forzada me siento bien.

Aunque cada centímetro de mi cuerpo duele de manera punzante por mi condición me siento bien.

Aunque mi vista por breves momentos de vuelve borrosa y pierdo el sentido del equilibrio me siento bien, porque me siento viva.

Pero a pesar de esto, en todo este tiempo no he visto a ningún animal grande, sólo animales pequeños y tiernos. Mi abuela me ha contado sobre venados, osos, ciervos y lobos que habitan en el bosque, pero no me he encontrado con ninguno, de hecho, desde hace un tiempo tengo una sensación de escalofrío en mi nuca y menaieto ansiosa cuando estoy sola, no entiendo porqué.

Pero bueno, hoy le llevaré unas frutas a mi abuela, pero sería divertido quenal menos, por una vez, viera más que sólo plantas y arboles.

Hace más de 1 año

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teff_pg
Rango16 Nivel 76
hace más de 1 año

Esto no me lo esperaba...Creo que su deseo está a punto de cumplirse.

Rubedo
Rango12 Nivel 56
hace más de 1 año

Nadie se espera la banana digo, los giros que colocó... dije giros.

teff_pg
Rango16 Nivel 76
hace más de 1 año

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ


#4

Ya está oscureciendo, y como es costumbre me perdí.

Mi abuela me dijo que en caso de que me perdiera debía seguir río abajo, el problema es que no encuentro ningún río. Tengo hambre, discúlpame abuela, pero creo que comeré las frutas que te iba a traer.

Oh, esa roca es alta, me sentaré ahí y veré el atardecer en el horizonte.

Ya me he perdido en más de una ocasión, y en más de una ocasión lloré durante horas por no saber que hacer, mi abuela no sabe que me voy a visitarla y en mi casa creen que estoy donde mi abuela, así que he tenido que valerme por mi misma en esas situaciones, a pesar de que estoy enferma y estar al aire libre durante tanto tiempo muy malo para mi salud resulta que, aunque a veces me desmayé, terminé por acostumbrarme y a mantener la calma.

-*Cof**Cof* tal vez quedarme aquí no sea la mejor decisión, necesito encontrar un río o algún lugar para pasar la noche.

Hablé para mi misma intentando encontrar confort en mis palabras, sé muy bien que si me quedo a la intemperie en mi estado actual, puede que no despierte.

Tan pronto el sol se ocultó en el lejano horizonte una repentina brisa fría golpeó mi espalda, mi capa revoloteó de un lado a otro y un escalofrío recorrió toda mi espalda. Entrecerré mis ojos un poco por el polvo y hojas que levantó y segundos después de que amainó, bajé de la piedra y seguí caminando.

Mis pequeños pies hacían crujir las hojas secas en el suelo, *Crush* *Crush* una tras de otra.

Me gusta ese sonido, me recuerda a cuando como galletas. El cielo ahora está despejado, la luz de la luna pasa a través de los arboles y me cubre totalmente, además de que las estrellas brillaban increíblemente como miles y miles de luces esplendorosas que llenan el cielo.

Pero de nuevo, siento un escalofrío en mi nuca que recorre toda mi espalda, tal vez esto se deba a mi enfermedad ya, o que soy particularmente sensible al frío, pero ahora vi algo extraño, tan pronto giré mi cabeza a mi alrededor algo grande que se ocultaba parcialmente detrás de un árbol fue visible.

-Hey, ¿podrías ayudarme? estoy perdida- le dije con una sonrisa amistosa, no quería que se asustara y se fuera.

No podía distinguir de quien se trataba, no creo que sea un animal porque ni una sola vez he visto a uno de ese tamaño, y en caso de que lo fuera sería solo una tonta que le habla a los animales.

Me acerqué lentamente buscando distinguirlo pero aquella figura negra
se ocultó detrás del árbol.

-¡E-espera! ¡No te asustes!

Intenté decirle que no se asustara y calmarlo, pero en ese momento me di cuenta de que había algo raro.

¿Por qué si es una persona, de repente ahora tiene mi altura? además de que ahora se ve más alargado.

Di dos pasos atrás, y aquello dio dos adelante.

Ahora que la la nube que cubría la luz de la luna se movió, me di cuenta de que era aquello, con dos ojos rojos inyectados en sangre, dientes largos y afilados y de un tamaño enorme con garras curvas y puntiagudas.

Era aquello que mi abuela me mostró en sus libros con dibujos, era un lobo, pero este era mucho más grande de lo que había imaginado.

Mi mirada tiembla, tengo mucho miedo, no sé que hacer.

Me mira con hambre, no puedo hacer nada contra él, no tengo fuerzas ni para correr mucho menos para defenderme.

¿Qué hago? ¿Qué puedo hacer?

Antes de darme cuenta estaba llorando y un hilo de moco transparente salió de mi nariz.

Mientras daba un paso hacia atrás una rama se interpuso en mi camino y caí al suelo.

-(¡N-no! ¡Ésa rama no estaba ahí cuando pasé! no por favor... déjame ir).

Imploré para mis adentros, pero obviamente no hubo respuestas. Y cuando tuve a ese lobo cara a cara a solo escasos centímetros de mi rostro cerré mis ojos fuertemente y apreté mis dientes esperando que me comiera.

Pero sólo hubo silencio.

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Rubedo
Rango12 Nivel 56
hace más de 1 año

yo mismo me he puesto la soga al cuello


#5

Abrí los ojos lentamente, como si abrirlos muy rápido fuera peligroso.

Y al abrirlos completamente, no encontré nada, parecía que todo lo que acababa de pasar había sido una ilusión, un sueño, una pesadilla.

Tuve una cierta sensación de alivio, pero cuando miré al suelo me di cuenta que esto no era ningún sueño, era la más cruda de las realidades. En el suelo, una huella nítida marcada en un rojo carmesí me devolvió a la tierra.

Lo que acababa de pasar, no fue mi imaginación, estuve a punto de morir pero aún sigo viva, ¿por qué sigo viva?

No lo entiendo, este charco de agua amarilla donde estoy sentada sólo me hace dudar más sobre que tengo que hacer pero algo si es claro, tengo que huir.

Ese lobo me dio una pequeña oportunidad, me está diciendo que me vaya de aquí, y eso haré.

tengo que correr rápido, iré a casa de mi abuela, ahí estaré bien, estoy segura.

Hace más de 1 año

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#6

Es divertido.

Esta sensación de predador y presa es tan nostálgica, pero es demasiado fácil, ni siquiera intentó defenderse sólo se orinó encima como la perra que es.

Voy a darle la oportunidad de alejarse y que se confíe, que piense que tiene una oportunidad, y luego destrozar sus esperanzas como lo hice con esa vieja.

Ummm... parece que sigue río abajo, creo que va directo a la casa de la vieja, supongo que cree que allá estará a salvo.

¿Cómo es qué dicen ellos...?

¡Ah! ya recuerdo, va directo a la boca del lobo.

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#7

-Por favor... Sólo un poco más.

Estos árboles los conozco, ésa piedra también, cerca, muy cerca está la casa de mi abuela.

Corrí por la orilla del río y después de correr tan fuerte como para hacer que mis piernas frágiles no dieran para más y con cada paso un dolor punzante la recorría toda su extensión.

-No te detengas... No lo hagas.

Implorar para uno mismo era casi todo lo que podía hacer, pero cuando pensé que no llegaría a ningún lado de entre los árboles, una figura familiar era visible.

Fue tanta mi emoción que hasta empecé a llorar, la casa de mi abuela estaba justo ahí y podía alcanzarla.

Corrí el último tramo y me desplomé frente a la puerta.

Un jadeo intenso, unos ojos lagrimeando y un cuerpo adolorido era básicamente todo lo que me constituía, y con mis últimas fuerzas golpeé la puerta.

Pero nadie respondió.

Me desesperé, ¿Acaso mi abuela habrá salido?

Una duda desesperante surgió en mi corazón, y como sabía que sería, mi vista empezó a nublarse.

-No me hagas esto ahora ¡jodeeeer!

Mi enfermedad. Y en el peor momento.

Mis brazos ya ni podían sostener mi peso, temblaban mientras lentamente dejaban que mi gordo tocara el suelo.

Pero justo en ese momento un rechinido provino de la puerta.

Mi mirada se levantó rápidamente y un ligero atisbo de alivio salió de mis labios junto a una sonrisa.

Pero esa sonrisa instantáneamente fuera sustituida por una mirada horrorizada.

-Hola Caperucita, tardaste mucho para llegar, te he estado esperando.

Aquel lobo, que vestía sobre sí, la piel de mi abuela.

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#8

-Ohh querida, ¿cuánto tiempo pensabas estar allá afuera a la intemperie? entra, entra, que la abuela te dará algo para que comas.

El lobo que demás de moverse de un lado a otro de manera dramática en la sala, hacia una imitación burlona de las acciones de mi abuela.

-Ven, ven, siéntate.

Dijo mientras apuntaba con su hocico la silla amueblada frente a la chimenea.

-N-No... aléjate....

mis piernas sacaron de repente una fuerza desconocida para mí y logré levantarme, con todo lo que pude intenté escapar.

-Ohh dime, ¿a donde vas?

Y tan rápido como me levanté volví al suelo, pero esta vez sentí algo extraño en mi brazo izquierdo.

dirigí mi mirada a un lado para ver porqué no lo podía mover, y vi horrorizada como a unos pasos de mi, estaba el lobo, con mi brazo en su mandíbula.

-Aaaa...¡AHHHHH!

Duele, duele mucho. Es un dolor indescriptible; nada de lo que he sentido hasta el día de hoy se compara a esta sensación, tan fuerte que no puedo ni pensar, siento como mi vista se nubla, y mi mente se desvenase.

Oh no, voy a perder la conciencia, ¿así que moriré? ¿moriré aquí?

No quiero morir, tengo miedo.

-Por favor... alguien ayúdeme....

-No tienes que temer, tu abuela siempre te cuidará- dijo el lobo entre risas ahogadas por mi brazo en su hocico.

Y mi conciencia se desvaneció.

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#9

-...¿Eh?

Abrí mis ojos lentamente, tan pesado mis parpados que difícilmente logré abrirlos.

¿Cuánto tiempo he estado dormida?

Estoy en la cama de mi abuela, acurrucada entre sabanas mientras el calor de la chimenea me provoca una calidez adormilante.

¿Todo esto habrá sido un sueño?

Entonces todo por lo que pasé fue producto de mi imaginación, ¿verdad?

Intento levantarme, mi cuerpo pesa, ¿debería llamar a mi abuela para que me ayude? No lo creo, puedo hacerlo por mi misma.

-Uggg...¡Ah!

No. No puedo hacerlo sola, caí por la orilla de la cama al suelo. Me duele mi brazo izquierdo, no sé porqué, intento verlo para asegurarme sin no tengo algún moretón, pero en su lugar tengo un espacio vacío.

-Ah..

Así que no fue un sueño, fue real, muy real. No sé que hacer, todo mi antebrazo hasta el codo ha desaparecido y en su lugar hay unas vendas empapadas en color rojizo, y ahora que me percaté empezó a doler mucho.

Tengo que salir de aquí, no sé donde está el lobo pero debo aprovechar que ahora no está.

pero no puedo levantarme por mi misma, mis piernas no tienen la suficiente fuerza como para hacerlo, maldita sea ¿por qué tengo que estar enferma?

Mis medicamentos están en la mesa de noche pero del otro lado de la cama, no creo poder llegar allí sin hacer notar que me levanté.

-¿Ya despertaste pequeña? ya preparé el desayuno.

Entonces una voz aterradoramente familiar provino desde una de las esquinas de la habitación.

-¡A-Aléjate!

Él nunca me perdió de vista, siempre estuvo observándome desde la oscuridad, desde un principio no había forma de escapar.

Se acercó a mi y sonriendo me entregó un vaso lleno con algo.

-Bebe un poco, debes de estar exhausta por todo lo que pasó ayer.

No quería aceptarlo, quería negarme y simplemente irme pero esa no era una opción, así que con la mirada gacha para evitar mirarlo a esos ojos rojos tomé el vaso.

Lo acerqué a mis labios he intenté beber un poco, pero tan pronto el liquido tocó mi boca y pasó por mi garganta nauseas y una instintivas arcadas me hicieron vomitar.

-¿Qué pasa? pensé que la sangre de tu abuela sabía bien, bueno como gustos hay colores.

¿Es la sangre de mi abuela? ¿Qué le pasó? ¿Donde está?

Hay muchas cosas que no sé, por favor explíquenme que está pasando.

-Bueno eso es todo lo que hay así que bebelo todo.

-....No lo haré- le respondí.

Él sólo sonrió, se acercó lentamente a mi lado y susurrante a mi oído dijo:

-Sabes que los juguetes no hablan, ¿cierto?

Un escalofríos recorrió todo mi cuerpo y en contra de todos mis instintos y deseos bebí todo el liquido rojo.

Ese sabor como a cobre, caliente, nauseabundo, ¿por qué no simplemente me mata?

-¿Ya lo bebiste? te debes sentir mejor ahora. Pues bien es hora de comer el desayuno.

Hace más de 1 año

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#10

Me senté a regañadientes en la mesa, no es comos si tuviera elección.

No sé que tiene planeado, pero llegada a estas alturas no me sorprendería que me matase, lo que me sorprende es el hecho de que no me haya matado aún, ¿qué está esperando?

-Estuve cocinando esto especialmente para ti, que lo disfrutes.

Mis ojos lo observaban de manera exhaustiva en caso de que hiciera un movimiento extraño, pero lo único que logré ver fue a él colocando una bandeja cubierta en la mesa.

-Yo lo llamo, "filet de abuelé" jajaja.

No entendí a lo que se refería, pero tan pronto terminó de hablar levantó la cubierta y debajo había un pedazo de lo que parecía ser carne recién cortada, estaba bastante crudo y aún chorreaba sangre.

el plato estaba frente a mí, pero algo me decía que no debía comerlo, que estaba mal hacerlo, pero el lobo tenía sus propios planes.

Se colocó a mis espaldas y con sus garras empujó y nuca de golpe hacia la mesa estrellando mi rostro en el plato y la carne.

-Vamos ¿qué estás esperando? come.

mi nariz empezó a sangrar por la fuerza del golpe, y con mi mejilla en la mesa sin poderme levantar tuve que masticarla como pude.

-Bien, bien, delicioso ¿cierto?

Tenía un sabor horrible, era fibroso, difícil de masticar, dejaba un mal sabor en la boca, ¿qué animal horrendo puede dar esta clase de carne?

Sus garras hicieron presión en mi cuello esperando una respuesta, no podía hablar porque las palabras no salían por la presión pero logré asentir con la cabeza.

-Jajaja ya nadie aprecia la buena comida, al menos tú si lo haces- dicho eso liberó mi delgado cuello de sus garras.

-*Cof* *Cof*

tosí durante un rato, y entre lagrimeo y arcadas terminé éste plato.

-Que bueno que te haya gustado tanto como para dejar el plato limpio, si quieres otra porción hay más bajo la mesa.

-¿Eh?

¿Dijo bajo la mesa?

Se alejó dos pasos de mí como si me dijera sin decir nada que me asomara y viera que había debajo, y como tonta caí en su juego.

Levanté el mantel de la mesa y me incliné un poco para ver, y debajo había algo que me hizo vomitar todo lo que comí.

La cabeza de mi abuela, junto con todo su cuerpo picado en pedazos y su rostro como si hubiera sido picoteado observándome.

vomité todo lo que comí en un instante, fue tan repentino e instintivo que de tantas arcadas seguidas mi cuerpo perdió fuerzas muy rápido y apenas mis brazos podían sostener mi peso en el suelo.

-ahh....ah...

escuché como sus garras rasguñaban la madera a mis espaldas mientras se acercaba a mí.

-Oh no, lo vomitaste todo, si no lo comes será un desperdicio. Hazlo.

Colocó su peso en mi espalda acostándome en el suelo, mi cara estaba sobre lo que acababa de vomitar, sabía lo que tenía que hacer pero no quiero.

-Si fuera tú ya lo habría hecho, o ¿es que ya no le tienes miedo a morir?

Tengo miedo no solo a morir, sino a morir en este lugar, que nadie nunca sepa que fue lo que me pasó, que se olviden de mí, tengo miedo a morir sin más, no quiero morir, no quiero.

No quiero, no quiero, no quiero, no quiero, no quiero, no quiero, no quiero, no quiero, no quiero, no quiero.

-Bien, bien, así se hace, todo de nuevo al estomago, que no se desperdicie nada.

Entre las garras afiladas que cortaban mi espalda y la cabeza de mi abuela que observaba, me comí mi vomito como si lo disfrutara.

Él levantó su peso de mí y se alejó lentamente hacia la cama.

-En cuanto termines, ven aquí, ya es tiempo de acabar.

Hace más de 1 año

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masster32
Rango10 Nivel 45
hace más de 1 año

Por favor continua todas las cajas de esta historia me han encantado!!!

Rubedo
Rango12 Nivel 56
hace más de 1 año

pronto @masster32, a este monstruo es difícil de darle un final.


#11

¿Cuando fue la última vez que sentí tanto frío? ni allá fuera en la intemperie me sentía tan expuesta como lo estoy ahora en esta cama desnuda; no puedo entender cómo este vacío que siento en mi pecho, esta ansiedad cargada de incertidumbre de alguna manera ya no me aqueja.

Tal vez de se deba a que ya no me importa morir, que pase lo que tenga que pasar pensé.

Él abusó de mí tanto como quiso, me penetró con su cosa tan adentro como pudo empujar, mordió mi cuello tanto como pudo dejar marcas en el y rasguñó mi espalda con sus garrar hasta el punto que estas parecía ser marcada como su propiedad.

Al principio, en los primeros días el dolor de ser abusada, mezclado con la horrible sensación de no tener un brazo engendraba una amalgama extraña de dolor que luego era amortiguado con la perdida de conciencia.

Esto se repetía una y otra vez, una y otra vez, hasta que sólo permanecía ahí, quieta, como una muñeca rota, esperando a que me desecharan.

Él hablaba sobre algo de que era muy joven para tener un bebé, no entendía muy bien a qué se refería él se encontraba feliz pero yo sólo podía llorar en agonía.

Tuve varios ataques por mi enfermedad mientras estaba ahí, en más de una ocasión recé para que estos ataques acabaran conmigo, pero en cada ocasión el lobo lograba detenerlos.

Como en una historia vieja, me había resignado a luchar pero era demasiado cobarde como para acabar con mi vida por mi misma, me doy lastima, me repugno, asco siento en cada parte de mi cuerpo pero es una suciedad que nada puede limpiar, estoy sucia por dentro en más de un sentido.

Y hoy, como en cada una de las ocasiones me encontraba allí, sobre la cama en cuadro patas como el perro sin derechos que soy ahora, pero hoy a diferencia de los otros, pasó algo que sencillamente no pude entender.

-Bien... creo que ya es tiempo de que me vaya.

Él simplemente se detuvo en medio del acto, sin más, se bajó de la cama y se sacudió un poco, caminó unos cuantos pasos hacía la puerta y se preparó para abrirla he irse, volteó a mi dirección que lo miraba con estupefacción sin poder comprender lo que estaba haciendo y él me sonrió mostrando sus afilados dientes y me dijo.

-Yo sólo quería abusar de tu idea inocente del mundo, pero ya solo eres un animal que, aunque parezca increíble, muerde peor que yo- inhaló momentáneamente, después exhaló y siguió- sólo estas rota, ahora te toca arreglarte, se un buen juguete y sólo arréglate con estas piezas que te he dejado en todos estos días.

Y abrió la puerta perdiéndose en el bosque, sin mirar atrás, sin mirarme a mí.

Ahora me encontraba sola, ya no estaba sujeta a sus constantes abusos, ahora era libre, ¿no era esto lo que tanto quise durante muchos días? entonces ¿por qué me siento tan vacía?

¿Será que me acostumbré a éso? no, no creo que sea así, no totalmente, en todo este tiempo, nunca había estado sola, siempre estuve con alguien y ahora, que finalmente me encontraba libre, me sentía más aprisionada que nunca.

Decidí levantarme de la cama como pude, difícilmente logré mantenerme de pie ya que mis piernas temblaban por los movimientos constantes, recogí toda la ropa que pude y me vestí.

Pasaron al rededor de treinta minutos desde que se fue, me vestí con la misma ropa con la que llegué, llena de sangre y orina, y me dirigí a la puerta que durante todo este tiempo se mantuvo abierta, como si me invitara a salir.

Con pasos temblorosos pasé por la puerta y miré el cielo, era de noche, ni una sola estrella en el cielo y había luna llena, el viento silbaba entre los arboles y el frío que provocaba me traía recuerdos poco gratos.

Sabía lo que me pasaría si me iba, lo sabía muy bien, este frío que sentía mi cuerpo como la fuerte presión en mi pecho me alertaban pero decidí seguir.

Tan cobarde para acabar con mi propia vida pero esperando que algo más lo haga en mi lugar, ¿seré una cobarde hasta el final?

FIN.

Hace más de 1 año

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#12

Palabras finales:

Hola, nos volvemos a encontrar.

¿Cuánto tiempo habrá pasado desde la última vez que hice esto? tal vez dos meses, quizás menos, en fin, como siempre lo hago y no queriendo quitarle peso, muchas gracias por leer esta humilde historia hasta el final.

Ahora dime, ¿qué te pareció? ¿Fue de tu agrado? ¿Hubo algo que te gustó en particular? ¿Algo qué te desagrado?

En particular, no fue mi mejor final, pude haber hecho uno mejor, más elaborado, más grande, pero pensé que a veces, lo muy elaborado no siempre es lo que mejor queda acorde a lo que se necesita. Simplemente decidí con seguir la temática que llevaba tratando desde capítulos anteriores y darle un desenlace que en mi parecer, puede ser tan conclusivo como la muerte de la protagonista como abierto al dejarla vivir y que descubriera el lado del que habló "el lobo" en un inicio.

En fin, se los dejo a ustedes dicha tarea.

No me extenderé más, ahora mismo en encuentro haciendo un pequeño análisis a una serie que planeo mostrarles pronto si es posible, los leemos luego.

Hace más de 1 año

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