Esu_Emmanuel
Rango13 Nivel 64 (18954 ptos) | Premio de la crítica

De una manera frágil,
inocente,
suave,
desobligada,
sencilla…
Libre.

Este amor no supone
cadenas ni ataduras.
En lo sublime de su roce,
yace el perenne encanto
de la vida que nos late
en cada uno de nuestros corazones.

Olvida entender al amor que no toca,
sino que brota como manantial fecundo
de La Fuente Divina de la Creación.

Este amor es el que te ha dado la vida,
la presencia que te viste,
el cuerpo que te cubre
el alma que te vive.

Este amor no es de amantes
ni de amigos,
es de colegas que caminan
por la senda de la existencia
como desconocidos que se encuentran
para aprender.

Es este amor el que brinda todo mi Ser.

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GoldBirds_19
Rango13 Nivel 62
hace más de 2 años

Amable y cálido. Caricias para el recuerdo. Siempre ansioso de leerte

Claudio_3
Rango4 Nivel 15
hace más de 2 años

Una caja llena de sentimiento que ataca al lector obligándolo a pensar en sus musas.


#2

Cuando eres abrazado por un ángel de amor
ya nada vuelve a ser como era…

Se abre la visión,
se rompen las fronteras,
el aire te sabe a Primavera
—aunque sea Invierno a tu rededor—.

Todo se vuelve de un rosa majestuoso,
vivo y armonioso.

Te vuelves Uno con Dios.


#3

¡Por dios, que no puedo detenerme, pues si me detengo, te haré ausente de mí y eso es lo que menos busco, lo que menos quiero, lo que menos intento hacer de ti!

¡Estoy aquí, derramando amor por saberte pisando este mundo como lo hago Yo!

¡Y tiemblo, si, tiemblo! ¡Los dedos se me agitan! ¡La mente se me contrae! ¡Hay espasmos en mi alma! ¡Y todo, todo eso lo provocas tú!

No quiero despertar… No me dejes despertar… No me quites la maravillosa fantasía que tengo contigo… Mis suspiros emiten tu nombre, así de muerto estoy.

Cargo en mis dedos las ansias de tocarte, pero no la piel, amor mío… No, eso es mundano, eso es banal. Mi anhelo va más allá de la carne, mi ternura loca… Estas manos tuyas quieren rozarte la vida, la respiración, la mente, los sueños, los latidos, ¡el alma!

Y no, no quiero que me sepas, no espero que me encuentres… ¡No, eso me mataría! ¡Yo vivo en el silencio de tu risa! ¡Ardo en el latido de tu ser! ¡Ahí, mi amor, ahí me llevas!

Siento que voy a enloquecer de tanto sentir… Mi mente no deja de dibujarte, ni mi corazón de nombrarte… ¡Por piedad, hasta los ojos me brillan de llanto por no poder decirle tu nombre al viento! ¡Lo voy a callar! Si, lo voy a callar… No quiero asustarte… No quiero… Sólo quiero adorarte en silencio… Mi quimera más real.


#4

Descendía.

Ascendía.

Inspiraba.

Exhalaba.

Palpaba.

Degustaba.

Probaba.

Reconocía.

Se agitaba, se emocionaba, se humedecía.

Se volvía apertura, dilatación, agua tibia.

Se mordía los labios mientras sus manos la enaltecían.

Tragaba saliva, se callaba la voz, apretaba los ojos…

Se entregaba a lo que sus dedos le hacían.

Vuelta loca se movía, se balanceaba sobre la cima.

Brincaba, se desmorecía.

Y sus manos, sus ansias, sus deseos se desvanecían.

#5

DEVOLVERTE.

Quiero devolverte las horas que perdimos,
los lugares que juntos construimos,
los detalles que dejamos en el olvido;
las sonrisas, las canciones, los ‘te amos’ compartidos.

Quiero devolverte las ganas de ser tuya
y las ganas de ser mío,
las miradas que juntos labramos
con inocencia y regocijo,
los besos fatuos que nos guardamos
en secreto al mirarnos perdidos
en esa creencia de no estar juntos
cuando todo lo tuvimos.

Quiero devolverte el sol,
las nubes y las estrellas;
los viajes que pudimos
hacer por todas ellas,
los arranques de nostalgia
y la melancolía
con que nos fuimos disolviendo
en el tiempo, día con día.

Quiero devolverte mi vida,
la bruma de mis días,
el incienso inmaculado
de mis manifestaciones etéreas
cuando rozaba mi pensamiento
con tu piel de gardenias.

Quiero devolverte la paz,
la libélula de un presente,
el atisbo diáfano de un futuro
que fuimos haciendo
con lo que íbamos sintiendo
y esa flor inoculada de confianza
que sembramos en nuestros corazones
cuando nos bañamos en nuestras aguas mansas.

Quiero devolverte el retoño de mi pureza,
el pétalo de mi nobleza,
el cáliz de mi esperanza
y la espada de mi presencia
para cuando te sientas perdida,
sola o confundida
sepas que me llevas contigo
como se lleva el latido de un corazón vivo.

#6

Empezó a calarme tu recuerdo en un momento que supuse perder… Y, con la ironía pendiendo de mis dedos, la acritud de no tenerte en mis brazos se hizo hiel que palidecía en mis labios fruncidos; y que, opacados y taciturnos, se bebían de un cáliz la nostalgia.

Azul, le decía… Azul, le recitaba cada que, en mi boca, tenía la miel de su ciruela humedecida.

Así fue, en la punta de mi lengua, atada a mi paladar, como fui aprendiendo a quererla para mí nada más. Me hice egoísta, me perdí en el nimbo luminoso y pervertido que era poseerla.

Oh, dulce almíbar, cálido vientre que me contenía… Hoy lloro con las manos humedecidas de mi savia tibiamente enardecida.

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#7

Esta noche quiero
hablarte de este amor
que me agobia el corazón
y a mi espíritu vuelve frágil.

En mi mente
ahí, en el centro de mi cabeza,
brillan los recuerdos tuyos.
Toda tú entera, amada e imperfecta.
Es toda tu imperfección
la cautivadora sensación
que me doblega los sentidos.

Voluble y malsana,
pero bella y única.

Y, mientras estoy aquí,
escribiéndote estos versos…
Tú lloras, enojada y triste,
por lo que fue,
por lo que se perdió.

Y reflexivo,
meditabundo,
abnegado busco
la manera de soltarte,
de olvidarte
de no quererte tanto
de borrarte.

Y entre llanto me pregunto,
¿cómo es que llegué a adorarte tanto?

Y un nudo se aferra a mi garganta…
arde en mi pecho.

Tú, encerrada en tu mundo,
ni siquiera te das por enterada,
ignoras lo que siento.

¡Qué tristeza tan profunda!
¡Qué lamento tan hiriente!
Te tuve como a ninguna
y te perdí por bien quererte.

Y con este mar de llanto
nacido de tu inconsciencia,
busco frenéticamente a Dios,
esperando Su respuesta
a este furtivo amor que me molesta.

Noches en las que te creí mía…
Momentos de inquieta algarabía,
ahora sólo son recuerdos
y memorias tristes a la deriva
de ese algo que fue… y que perdiste.

Y a sabiendas que nunca te tuve,
[porque ni aún teniéndote fuiste mía]
te escribiré versos,
te haré poesía,
mi amada princesa de melancolía.

En la lejanía gritaré tu nombre y,
con las sílabas de tu apellido,
dibujaré estrellas en mi camino,
porque tú eres el cielo,
la luna y los miles de silencios
que habrán entre nosotros.

Mi esencia se queda contigo,
para siempre.

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#8

Tenerte entre mis brazos.

Respirar el mismo aire.

Besarte las sienes.

Suspirarte.

Apagar la luz.

Silenciar los ruidos.

Dejar a la luna entrar.

Dormir unidos.

Mirarte tan indefensa ante mí, con tus ojitos cerrados y tu respiración sutil.

Contemplar el reflejo de la luz de la luna en tu terso cabello.

Sonreír.

Abrazarte a mi pecho y arrullarte con los quedos latidos de mi corazón.

No querer cerrar los ojos. No desear dormir. No querer perderme ni un fragmento de ti.

Suplicar a mi cansancio por clemencia para que no me adormezca contigo ante mi presencia.

Susurrarte quedo y suave, en tu frágil oído, todo ese cariño que, en poco tiempo, me ha surgido por ti.

Tocar con mis dedos la divina textura de tu piel y de tus cabellos para, con mis labios, beber de tu boca la miel.

Anhelar que el tiempo se olvide de nosotros, que la noche no termine, que este sueño no se apague para pasear mis manos por las líneas de tu cuerpo y tocar con atrevimiento tus senos.

Descender por tu vientre.

Hacer de tu sexo mi nido.

Dejar a mis dedos jugar contigo.

No, no quiero despertarte, sólo quiero palparte… sentirte… adorarte… arrullarme.

¡Qué canción más bella que la que toco en tu sagrado cuerpo! ¡Acercarme a tu cuello… olfatearte… cerrar los ojos… y degustarte!

¡Eres mi fiel obra de arte!

Hace más de 2 años

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#9

Shuuu, no digas nada, sólo déjame abrazarte... quiero sentirte entre mis brazos mientras los sentimientos van dictándote al oído las palabras que haces brotar de mi centro místico. Shuuu, respira, déjame mostrarte mi alma en este mundo de letras que me arde en las entrañas. Tú no necesitas decir nada, sólo escucha a mi alma todo lo que te ama. No es necesario que me creas, la fe es mía, pero el amor; ése siempre ha sido tuyo.

————

¿Qué tiene tu presencia que me hace temblar? ¿Qué hay en tu esencia que no la puedo dejar de venerar? ¿Qué tiene, dime, qué tiene tu alma que sólo por ella puedo suspirar?

Mis manos se colman de necesidad, quieren tocarte sin parar... Y no puedo evitarlo —ni lo evitaré jamás—. A ti es a quien amo y no lo esconderé ya más.

————

Y tú que miras caer algodones del cielo con esos bonitos ojos que adoro, ¿cómo pretendes que deje de amarte si reflejas la virginal luz de invierno de esa manera tan cálida?

————

Me llevas en la carne, en los huesos, en el ser... Me llevas y me traes... No lo puedo contener.

Hace más de 2 años

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#10

Te dejo millones de razones para que sonrías en cada una de las cosas que tus ojos miran, porque si algo amo con el alma hacer es saberte feliz en este camino llamado Vida. Mi más sincero y preciado sentimiento está, es y va en Ti y Contigo.

Quizás lejos, pero nunca distantes ni separados, pues Somos Eternidad de Dios hechos materia y hemos venido a aprender a sentirnos sin mirarnos; eso, bendición mía, es amar.

Hace más de 2 años

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hermanolpgc
Rango2 Nivel 8
hace más de 2 años

Precioso tus poemas nacidos del corazon, tienes un don y lo utilizas para dejar un mundo mejor.


#11

Y todas las almas son bellas, pero la tuya... ¡Por dios, la tuya es la sagrada partitura que he de hacer melodía por toda la eternidad!

Hace más de 2 años

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#12

Nació de mis labios un "te amo" sólo para Ella.
Y mis manos se colmaron de estrellas.
En mi pecho, el Corazón vibro.

Viví.

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#13

Voy a pintarte los labios de estrellas.
De azules los ojos te cubriré.
Te esbozaré en las mejillas quimeras
que, en mi Corazón, protegeré.

No habrá dicha más dulce
entre tu mirada y la mía.
Navegaremos unidos
con la presencia de la alegría.

Mi niña de coquetos luceros.
No me dejes vagando en tu risa,
pues no deseo borrarla con la prisa
que me provocan tus labios inquietos.

Hoy el Azul ha vuelto a brillar.
Hoy mis ojos han vuelto a mirar.
Hoy mis dedos están bailando.
Hoy, Emmanuel, ha regresado.

Hace más de 2 años

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#14

Caricias cristalinas, envueltas entre pétalos de nubes de rayos color rosa, caen del cielo cual mariposas que buscan rozarte los labios. Besos cubiertos de oro dulce viajan risueños entre ruiseñores; te buscan, te cazan sólo para enamorarte. Ondinas danzantes, vestidas de colores fulgurantes, te soplan al oído preciosos versos concebidos por los labios del Divino. Y sonríes, bonita… Sonríes como jamás lo has hecho, pues te sabes amada, consentida y mimada por las caricias sagradas del Cielo. Miras hacia ese cielo azul turquí, recubierto de eternos luceros que parecen dibujarte corazones en esos ojos que gustan de soñar. Y tus dedos, cuales notas al piano, viajan en el viento; pintan de cristales rubís los senderos. Te envuelves en una esfera de matices dorados y tu vestido blanco se colma de diamantes… Y, en el centro de tu corazón, nacen dos amantes; uno porta el Azul mientras otro porta el Rosa. Dos llamas candorosas que danzan al compás de tu palpitación; hacen el amor entre ellas, se colman de estrellas. Arden en tu pecho, el cual se colma de agitación. De ahí nace una bella flor en purpura; amatista reluciente y clamorosa, con un aroma celestial que te invita a perdonar. En tus ojos, dos lagrimas se anidan; resbalan por tus tersas mejillas, mientras de tus labios salen dos gaviotas a la libertad. Esas gaviotas cruzan el cielo, van cantando alabanzas a Tu Centro; a ese magnánimo espacio que Dios ha de habitar. En tu garganta se hace la Voz. Vibras al compás de la Creación. Eterno femenino. Mujer que amas con el Corazón.

Hace más de 2 años

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#15

Mira... Caminas frente a mí,
me provocas sonreír,
creas un caos en mis entrañas
y dices que no es nada.

Aparece entre bruma
tu aura aperlada.
Y tu aroma suave
me alcanza la piel.

Ternura y risas.
Así, en tu boca y en la mía.

Vivir conjugando versos
tiernos y melosos para compartir.
Caen las hojas al roce travieso del viento
y tus ojos se pierden al seguir.

Suspiras.
Te aletargas.
Me embelesas.

Y, al danzar la hoja en el aire,
tus labios muestran una leve sonrisa.
Y yo, pasmado en tu belleza,
no veo nada mas que a Ti.

Nos quedamos sin tiempo.
Buscamos que el reloj se detenga,
mas el Sol se esconde,
nos prohíbe continuar
con nuestra encomienda.

Aparece la luna
con sus aires tímidos
colmados de palidez.
Sabe que nos duele separarnos,
pero así tiene que ser.

Hace más de 2 años

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#16

El cielo se ha vestido de algodón.
Pareciera que trata de acariciar
a la luna y al sol;
a ése que se va ocultando,
poco a poco, en su mar.

Y la música sigue.
Aparecen los recuerdos.
El estomago se contrae.
Dicen que son mariposas,
no lo sé, yo sólo siento.

Música que suspira
a través de mis poros
en una simbiosis
que raya en el deseo.

Amor tal vez,
sigo sin saberlo,
yo sólo siento.

Música.
No termines,
sigue acariciando a mis oídos
que mi piel se siente estremecer.

Exacerbados toques
enraizados en el centro del cortex.

La música sigue.
Y tú sigues siendo mi placer.

Hace más de 2 años

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#17

Háblame.
Es en tu voz donde habito.

Mírame.
Estoy en cada lucero que arde en el firmamento.

Tócame.
Es en tus manos que vivo.

Huéleme.
Duermo en los girasoles que esperan la puesta del sol en el jardín de tu habitación.

Escúchame.
Es en el sonido de la noche que mis labios esbozan estrellas que vibran para ti.

Muerde tus labios.
Pruébame.
Es en tu lengua que mi placer ha sembrado su fuente.

Hace más de 2 años

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#18

Ése
Tu cuerpo
Mi aposento.

Ésas
Tus manos
Mis ansias.

Ésos
Tus ojos
Mi universo.

Ésos
Tus labios
Mi embeleso.

Hace más de 2 años

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#19

Contenerte en un abrazo...
Y respirar lo que no he respirado jamás.

Abrazarte con una sola mirada...
Y ver lo que no he visto jamás.

Tocarte en un vago roce de mis dedos...
Y sentir lo que he sentido jamás.

Sonreírte con la gracia que el amor contiene
y que en una tierna caricia te sostiene.

Así, inmerso en tus ojos,
confundido en las estrellas,
hablarte de lo más bello
que he visto reflejado en ellas.

Saber que, en cualquier momento,
puedo perderme en la oscuridad
de tus parpados de noche...
Y dejar que pase lo que ha de pasar.
No poner objeción al tiempo...
Entregar mis manos a amar.
Escuchar el pringoteo de Aquello
a lo que le gusta mirar
en el agua que cae del cielo;
ése que busca suspirar.

Y suspiro en silencio...
Ni la voz que me escribe alcanzo a escuchar.
La oigo de lejos y no la quiero alcanzar.
Es aquí que me siento sereno,
en la brisa que huele a tu aliento.

¡Bendita caricia que me he de guardar!
Roce que sabe a tus besos;
esos buscan adorarme las manos
que usas para hacerme cantar.

Bendita pasión la que te tengo;
ésa que añoras cada que te vas.
¡Bendita, si, bendita es la hora en la que estás!

Me deshago entre estrofas,
todo por tenerte aquí,
en este pecho que te guarda las horas
en un concierto de cuerdas hechas para Ti.

¿Dónde es que voy a suspirar?
¿Dónde más si no aquí, en este Corazón de niño que sólo late por Ti?

Hace alrededor de 2 años

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#20

No ser luz
sino espacio en el escondite de tu corazón.

No ser voz
sino delirio sonoro en el tímpano que te vibra el alma.

No ser recuerdo
sino momento presente en cada inspiración.

No ser quimera
sino verdad suprema en tu vida entera.

No ser mañana
sino ahora.
No ser allá
sino aquí
en Ti
en Mi
en Nosotros así.

Hace alrededor de 2 años

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#21

Podría comerme su boca
y ni cuenta se daría.

Podría resbalar por su delicado cuello
y hacer de ese arco mi condena.

Podría explorar la piel de esa curva risueña
que hace agua a mi boca.

Podría suspirar mientras deambulo
por las finas lineas de su clavícula.

Podría aspirar el aroma sagrado de su pecho
y florecer en delicados besos.

Podría anhelar sus labios,
prenderme de ellos
y olvidar mi nombre
para musitar el suyo...
En un beso eterno.

Hace alrededor de 2 años

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#22

En ese lugar bonito de tu cuerpo, en el centro de tu pecho, donde vibra la vida y el aliento divino de la alegría… Ahí, estar ahí, y no escapar. No buscar hacerlo, ¿para qué? Si ahí soy feliz, si ahí me encuentro con lo que siempre he sido. En un latido… En un soplo… En un segundo de vida, de tu vida, de mi vida… de nuestra vida.

Hace alrededor de 2 años

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#23

¡Cuántas sonrisas no te he pintado en los labios
al reflejar mi alegría en tu cristal!

Y ese destello diamantino que
en tus ojitos nace
cada que busco mi reflejo en Ti…
¡Cuánto lo atesoro en Mí!

Y me deleito con las chispas doradas
que surgen de Ti
cada que paso mis manos
por tus labios carmesí.

¡No puedo negar a mis manos
la dicha de suspirarte
por las fibras de mi piel!

¡Y qué decir de mis labios
que adoran tanto prenderse de los tuyos
para cantar pegados
la más dulce canción en murmullos!

Y suspirar, suspirar,
no puedo más que suspirar.
Cerrar los ojos y soñar.
Creerte en mis manos y volar.
Ser Uno con tus labios y danzar.

La sonrisa mía la llevas en tus ojos.
Los suspiros míos los llevas en tus labios.
Las caricias mías las llevas en tus manos.

Hace alrededor de 2 años

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#24

Hoy, al abrir los ojos al despertar, latí...
Tu imagen vino a mí.
Una sonrisa jocosa no pude resistir.
Te has colado en mí.
Si el Sol pudiera hablar,
te haría saber
en el calor de su brillar,
todo lo que, por ti, me he puesto a pensar...
Y, si las estrellas pudiesen entender
lo que, por ti, mi corazón suele contener,
harían al cielo arder.

Hace alrededor de 2 años

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#25

La Luna no puede comprender
lo tanto que Yo amo a esa mujer...
Y el cielo no puede asimilar
lo tanto que la extraño si no está...
Y el viento no puede siquiera intentar
a mis labios callar
cuando en mi mente y corazón
Ella está.

Y Ella,
mi mujer coqueta,
se desespera
por tratar de entender
el corazón palpitante
de este hombre
que tanto la ha llegado a querer.

Y sus ojos se colman de llanto...
Sus labios de silencio.
Es aquí, vida mía, que te siento.

Tengo todo un mundo por entregarle...
Y Ella sólo pide que la ame.

Y la amo, no sabe cuánto Yo la amo...
Si pudiera sólo entrar en mí,
por unos segundos,
sabría lo cuanto que la extraño
cuando no está aquí.
Y este hombre que la escribe
cae en la incongruencia...
En la inconsistencia...
En la absurda incoherencia.
Mas algo tiene claro...
N o l a q u i e r e . . . . . . . . . p e r d e r.

Hace alrededor de 2 años

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#26

¿Cuántas veces te he besado los parpados
con el firmamento encendido por las intrigantes estrellas?

Dime, ¿qué es lo que ha visto la Luna que no he visto yo?
Ella sabe tus secretos...
Ella sabe lo que Yo no.

Esa almohada que te acompaña en tus tibias noches
sabe que estoy en Ella para Ti.

Esas sabanas que te cubren el cuerpo al dormir
son mi presencia silente que te abraza y besa sin fin.

Hace alrededor de 2 años

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