JoaquinGodoy
Rango14 Nivel 65 (20985 ptos) | Best seller del año
#1

Libro I
LA LEYENDA DEL LOBO NEGRO

Prologo.

Irelia – Lyriana Dimensional.

8 Años antes.

Desperté solo para ser golpeada por el posadero cuyo nombre era Boyen. El gordo me tomo de los cabellos y empezó a ordenarme que volviera a tender las camas y volviera a barrer las habitaciones.

Empece a arrastrarme por la pequeña habitación, temía a que me asesinara o mucho peor a que me violara. Entonces un chapuzón de agua baño mi cuerpo y acto seguido el gordo Boyen me lanzo unos harapos de un color marrón con matices de color verdes, intente hacerme para atrás, pero mi capataz me tomo de los hombros con brusquedad, de modo que mi cuerpo salió despedido hacia la pared, golpeada. Golpeada hasta que la locura se estaba apoderando de todo lo que era. Mi mirada se mostraba asustada, temerosa, pero al gordo Boyen poco le importo que estuviera sangrando, de manera inmediata me levanto y me empujó hacia las escaleras, empezó a gritarme y a insultarme, como siempre solía hacerlo después de haber peleado con su esposa.

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JoaquinGodoy
Rango14 Nivel 65
hace 7 días

Agueon, cazarrecompensas, un mito olvidado por las eras antiguas, un hombre con una larga historia desde la era de los hombres anteriores hasta su actualidad se ve sumergido en las marismas de un nuevo mundo un mundo donde criaturas nuevas asechan el día a día. Entre las marismas de todo este mundo Inac Sumac Agueon es poseedor de un conocimiento ancestral, un conocimiento guardado por una estirpe antigua conocida como los guerrero chaman, una estirpe que conocía el secreto de la energía sutil, un poder que superaba a la magia, una estirpe que se extinguió hace muchos Eones.

En muchos de sus viajes Agueon logra encontrarse con Irelia una lyriana de guarda un secreto mayor, un secreto que embarcara al joven chaman a entrenarla en su habilidad, antes de rehacerse a si mismo.

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Navesirio
Rango11 Nivel 54
hace 6 días

Me encanta como tejes tus historias, llenas de mitología y fantasía. Como siempre, tus escritos, genial @JoaquinGodoy

AThaini
Rango7 Nivel 31
hace 5 días

@Navesirio Coincido los trabajos de esta muchacho son impecables. Claro hay uno que otro fallo que se debe pulir, pero aun así me gusta, sus protagonistas son originales y salen del típico cliché de elfa arrogante


#2

Me encogí de hombros asustada, no podía defenderme, lo único que pude hacer fue cubrirme la cara con los brazos para que el impacto de la segunda patada no me destrozara el tabique.

Boyen se acercó rápidamente y me volvió a tomar de los cabellos, acto seguido me zurro con una barra de hierro, luego empezó a ordenarme que volviera a fregar los platos y ordenara las respectivas camas de la posada.

Asentí asustada, me vestí de manera inmediata mientras mí opresor se retiraba, entonces corrí presurosa hacia las habitaciones.

…….

Amanecía en la Capital de Arnuin, las calles se llenaban de comerciantes y labriegos que iban de aquí y allá, del Este y del Oeste, en las zonas más altas como el distrito de Fheluan, los nobles salían de sus respectivas casas, para continuar con su labor de todos los días. Las calles estaban conformadas por hileras de bibliotecas, y los tecnosacerdotes, caminaban impartiendo el conocimiento de la Dama de Negro, la diosa de los altos evolucionados.

En las calles casi vacías del distrito de Valyra, los ladrones y cazarrecompensas salían para recibir los encargos de las personas que no querían mancharse las manos de sangre.
Justo ese día un joven ingreso hacia una de las calles vacías, el joven miro hacia los alrededores de una manera sigilosa, atenta. Como siempre las primeras que lo vieron fueron las prostitutas, pero el joven no buscaba placer y paso de largo sin darles una sola mirada. Luego de un parde horas se detuvo justo en una vieja posada.

El extranjero miro la posada por primera vez, he ingreso de manera silenciosa.

Como siempre la posadera y el posadero lo recibieron con una cordial sonrisa, los modales eran necesarios, pero los dos posaderos solían fingir muy bien, para que estos modales se hicieran ver como reales.

Sweetdreamsbaby
Rango11 Nivel 50
hace 6 días

Esos posadores son él matrimonio de la caja anterior? Por casualidad sera este joven el salvador de la chica? Eso espero💕

AThaini
Rango7 Nivel 31
hace 5 días

Insisto haces un trabajo genial con personajes interesantes y como entrelazas sus historias y sus pasados cada uno de ellos con diferentes motivaciones, espera algún día hagas públicos tus libros ;)


#3

– Buen día. ¿Se le ofrece una habitación?

Agueon miro a la posadera un tanto indiferente, como si no creyera la conducta y la sonrisa fingida de la posadera. El joven asintió y la mujer le sonrió.

– ¿Desea cerveza, algo de comer?

– Solo agua por favor.

– Entiendo.

Pero luego el joven extranjero se lo pensó, se llevó la mano al mentón, y entonces pregunto:

– ¿Qué clase de comida tiene?

La posadera cuyo nombre era Magnolia le enumeró un listado de comidas y bebidas que disponía en la posada. Agueon la miro con seriedad y luego sonrió de manera repentina.

– Pues entonces quiero una pierna de pato.

– Serán veinte monedas Valeran.

– ¿Eso es demasiado para una pequeña porción? – Inquirió el cazarrecompensas extrañado.

La mujer lo miro inquisitivamente y luego aparto su mirada de manera furiosa.

– ¡Si no le gusta largo de aquí!

– Lo comeré de todas maneras. – Respondió el joven cambiando la expresión de su rostro.

La posadera lo miro directamente, detenidamente, analizando cada minucia.

– Usted no es de Valimar. ¿Cierto?

Pero el joven no contesto.

– ¡Va! qué más da, solo le sugiero tener cuidado, los extranjeros no perduran mucho tiempo en esta ciudadela, además la mayoría de inmigrantes son asesinados apenas tocan un barrio tan bajo como este. ¿Qué lo trajo aquí?

Agueon no respondió, solo se limitó a mirarla, su mirada era profunda y severa para solo un muchacho de 18 años.

– Eso ya no importa. El por qué este aquí es irrelevante para usted.

El posadero que había escuchado la respuesta del joven recién llegado se acercó y se sentó junto al joven.

– Usted viene del nuevo continente, ¿no es así?

El joven asintió.

– Entonces las historias son ciertas –, susurro Boyen, observando al joven forastero. – ¿Es cierto que las riquezas minerales abundan como la leche en el nuevo continente?
– Si, pero la mayoría de minas y recursos primos están siendo custodiados por los Señores jaguar y los señores puma.

El posadero bufo y escupió.

– ¡Vaya, que putada! – Vocifero el posadero con un tono frustrante y furioso.
Agueon lo miro con incredulidad, un tanto extrañado por la reacción del posadero, luego sonrió de un modo poco usual.

– Pero ahora con las nuevas leyes creo que algunas minas están siendo extraídas, pero con asesoría y vigilancia de los señores jaguar, para que no halla excesos. ¿Sabe cuánto tiempo demora en formarse solo un mineral como el oro y el diamante?

#4

El posadero lo miro, incrédulo.

– No. ¿Cuánto tiempo demora?

– Son como unos 4000 años, y además el oro es el metal más difícil de extraer.

– ¿Por qué? – Pregunto la posadera, al sentirse intrigada por la conversación.

El extraño la miro, parecía por su parte estar pensando.

– Por el mercurio.

– ¿Qué es eso?

– Es un componente venenoso que esta junto con el oro, además de otros elementos químicos que van juntos con el metal.

– Vaya mierda de trabajo. ¿Entonces los que están trabajando en las minas no la tienen nada fácil?

Agueon fijo una mirada seria en los ojos del posadero, de modo que el ambiente se tensó.

– Nada es fácil en esta vida, nada llega de la nada, uno tiene que jugársela cada día para obtener lo que realmente quiere. Hoy en día si quieres obtener lo que quieres tienes que arrebatarle algo a otro si realmente lo quieres. Es la ley del más fuerte y la suerte del más astuto.

El posadero sonrió de un modo poco habitual, algo asustado. El gordo miro al cazarrecompensas con atención, su mirada solo presagiaba destrucción, y luego miro la pintura de una guerra sucedida hace ya 100 años.

– Eso muestra que el mundo está cambiando.

El joven miro al posadero con certeza, acto seguido negó con la cabeza, sus ojos rojos hendieron en la quietud de la posada.

– No. – Negó el extranjero con la cabeza –. El mundo sigue igual, solo que ya no queda nada en él, lo mismo les sucedió a los hombres anteriores, y es lo mismo que le pasara a la sociedad actual. Aun así la vida sigue, con sus idas y venidas. Pero bueno, esa es otra historia.

Detrás de los muros la lyriana escuchaba las palabras del extranjero, se mostraba un poco desconcertada por las aserciones que este daba, hasta que escucho su nombre.

– ¡Irelia, baja ahora mismo!

Irelia se alarmo, se lavó de inmediato la cara y descendió del segundo piso con rapidez y agilidad, bajo las escaleras y luego soporto los gritos de su matrona, el extraño miro a la jovencita de orejas puntiagudas, pero no dijo nada, la miro con tristeza, mientras la posadera la jalaba de los cabellos y la llevaba hacia la cocina.

#5

– ¡Ah! ¡Maldita perra! ¡Su madre debio ser otra igual de zorra y al final término abandonándola!

Agueon miro al posadero pero no dijo nada.

La posadera se aproximó y se disculpó con el joven por las molestias y la tardanza.

–Va disculpar usted por las molestias. – Dijo la señora Magnolia con una sonrisa.

El joven miro a la gorda, y tuvo que verse obligado a sonreír.

– ¿Y dígame? ¿Cómo es?

El extranjero volvió su mirada al posadero.

– ¿Se refiere al nuevo continente?

– Exacto.

– Pues si me lo pregunta es porque nunca estuvo ahí. Es un lugar basto de recursos, sin embargo algunos pobladores que han vivido ahí se han dado cuenta que las criaturas que habitan dicho continente son distintos a las criaturas de este continente. La mayoría de ellas son casi inmortales y no se mueren a pesar de que les atravieses con una espada. Una de esas criaturas son los señores jaguar.

– ¿Los señores jaguar?

– Viven en la selva, conocida como la selva del amazonas.

– ¿Hay selva en ese continente? – Inquirió el posadero sorprendido.

– ¡Claro! La fruta crece hasta un tamaño que realmente deja boquiabierto a muchos extranjeros, y ya hubo emisarios de la corte y señores de otras familias nobles de este continente que se están movilizando hacia el nuevo mundo por tierras, gloria y riquezas, pero están teniendo problemas con los señores puma y los señores jaguar.

– ¿Y cómo son los señores jaguar y los señores puma? – Pregunto el posadero en el total desconcierto.

Agueon frunció el ceño, suspiro y luego negó con la cabeza.

– Son guerreros letales cuerpo a cuerpo, es una raza originaria de este planeta, y no, la plata no les afecta, de hecho ninguna aleación les afecta, miden de entre 6 a 5 metros de altura, y tienen una musculatura que realmente dejaría perplejo a cualquier guerrero por muy letal que sea, y la palabra miedo no está en su vocabulario. Sin embargo, no es una raza que valla de lugar en lugar impartiendo guerras, a ellos no les agrada la guerra, sin embargo tienen que defenderse.

El posadero escucho sorprendido al extranjero, sin saber que decir.

– Bueno, vaya historia la que me has lanzado. Ahí está la comida, apresúrate Irelia.

AThaini
Rango7 Nivel 31
hace 4 días

Interesante la info que nos mandas sobre el nuevo continente.

AThaini
Rango7 Nivel 31
hace 4 días

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AThaini
Rango7 Nivel 31
hace 4 días

Interesante la info que nos mandas sobre el nuevo continente.


#6

Irelia caminaba cuidadosamente, mientras fijaba su mirada en el cazarrecompenzas, el joven le sonrió de manera afectuosa y recibió su comida.
– ¿Bueno, ya tiene todo lo que quiere? ¿No es cierto?
El joven asintió.
– Bien, tu – indico el posadero señalando directamente a Irelia –, atiende a nuestro hospedado, y no lo hagas molestar.
La lyriana asintió agachando la cabeza y se sentó al lado del joven forastero y por primera vez se vieron las caras.
– ¿Irelia, no es cierto?
La lyriana lo miro pero no dijo nada, encogió los hombros.
– Irelia, mi nombre es Agueon. Inac Sumac Agueon. Inac Sumac significa en la lengua antigua de mi pueblo lobo negro.
– ¿Tu pueblo? ¿Cómo se hacían llamar?
Agueon sonrió, tomo su vaso de agua y miro fijamente a la lyriana.
– Eso ya no importa.
– ¿Por qué? – Inquirió extrañada.
– Es una historia muy larga, una historia que se remonta hace ya mucho tiempo.
Agueon sonrió y por una extraña razón Irelia sintió una extrema relajación, dejo de ponerse tensa y miro a su captor. El joven le sonrió y ella le devolvió el gesto.
– Mi nombre es Irelia Ashtar Ahal.
El joven la miro un tanto intrigado, la lyriana cambio su semblante y se ruborizo.
“¿Ashtar Ahal, pero ese no es un nombre elfico?” – Se Preguntó Agueon mientras miraba fijamente a Irelia.
Se creó un silencio por un momento, un viento helado se apodero de la posada y entonces el individuo miro al posadero, miro la tajada de pollo y acto seguido hizo presión en la carne. Una sustancia de un color negro salió de la carne, y el joven cazarrecompensas se percató que aquella sustancia era veneno.
– Interesante, – susurro el joven cazarrecompensas, mirando al posadero, desvió su mirada hacia la elfa que se encontraba a su lado y luego le sonrió. – Querida, me puedes traer un vaso de agua y por favor tráeme a la posadera.

Irelia asintió un tanto extrañada mientras el joven extraño le sonreía, Agueon tomo el cubierto y lo clavo en la pierna del pato.

Irelia subió las escaleras asustada por la reacción repentina del joven cazarrecompensas, había visto esa cara en otros hombres, pero aquellos ojos la llenaron de terror, un terror triple seguido por un escalofrió que le hendió todo el cuerpo. Llego a la habitación de su patrona y toco tres veces la puerta, la señora Magnolia le abrió de manera veloz y la miro con el desprecio que siempre se tenía hacia los elokhar.
– ¿¡Otra vez tú!? ¿Ahora qué ha pasado?
– Disculpe mi señora, pero es el cliente…. está pidiendo su presencia.
La señora magnolia cambio su semblante de sopetón, como si estuviera asustada, alarmada por algo que iba a acontecer, así que la mujer tomo el cuchillo y lo guardo en su prenda dirigiéndose rápidamente hacia el primer piso donde ya hacia el cazarrecompensas.
La mujer se acercó y le sonrió.
– Joven Agueon, ¿no es cierto?
– Si – afirmo el joven.
El cazarrecompensas se levantó tomo a Irelia de los brazos se acercó a ella y le indico que se dirigiera a su habitación.
– ¡Oiga, usted no puede darle ordenes! – Exclamo el posadero.
– Puedo, puedo hacer lo que se me venga en gana. El dinero abre muchas puertas, ¿lo sabía, maestre Boyen? – Agueon dirigió su mirada severa en la joven elokhar y acto seguido le hizo una señal para que se retirase. – Vete querida.
Irelia asintió, percibiendo el cambio de tensión en sus dos patrones, sabía que algo indescriptible sucedería, no estaba segura que sería, pero percibió que no sería nada bueno, así que subió de inmediato a su habitación.
Una vez la lyriana abandono la estancia, Agueon sonrió de una manera poco normal, acto seguido ordeno a los dos posaderos que se sentaran junto a él.

#7

– Hace un buen tiempo, cuando era aún más joven, habría matado a personas como ustedes. – Agueon tomo la presa de carne y se lo aventó al posadero – en mi cultura, en la tierra de dónde vengo, el intento de asesinato se paga con la vida, pero para su suerte, no estamos en esos tiempos. De estarlo vuestras cabezas estarían volando por los aires en el acto, sin embargo las cosas como estas demandan un pago.

El posadero miro intimidado al cazarrecompensas y por alguna extraña razón sintió que el ambiente se puso mucho más tenso, empezó a sudar, nervioso, se llevó la mano a la frente limpiándose el sudor. Miro a la posadera como si supiera sus intenciones. Y acto seguido le indico que no se moviera y que no efectuara una acción imprudente del que solo ella saldría herida, o mucho peor, muerta.

– ¿Qué es lo que demandas?

– Me llevare a Irelia, a su esclava, estoy seguro que eso solventará el intento de asesinato.
Los posaderos se miraron desconcertados.

– Pero ella es irrelevante, no tiene importancia. – Comento Boyen un tanto extrañado. – Además es nuestra sirvienta, usted no se la puede llevar, ella no se puede largar, tiene una deuda que pagar.

Agueon se llevó la mano al mentón.

– Intentaron matarme y luego robarme. No están en posición de darme condiciones, esa elfa vendrá conmigo. Hare la vista gorda y ustedes harán de cuenta que nunca me vieron, ustedes no sabrán donde estará ella y mi intención es que ella no vuelva nunca más a poner un pie en este lugar. Yo perdonare sus vidas y a cambio ustedes me darán lo que ustedes consideran valioso. Le conviene esto, ¿sí o no?

El semblante de la posadera se puso más tenso.

– No se le ofrece otra cosa, tenemos….

– Es eso o la vida. – Le corto Agueon con un tono tan amenazante que hizo que la pareja de posaderos palideciera haciéndose para atrás asustados–. No me tomara tiempo matarlos, solo unos tajos desde el pecho hasta los intestinos y la vida será derramada en lo ya vivido, será entonces cuando robe sus almas atravez de sus ojos, hasta que estos se tornen blancos y sin vida, será en ese momento cuando sus almas me pertenezcan.

#8

Agueon cerró los ojos y al abrirlos su mirada se volvió en pura muerte, aquella era una sensación de total desesperanza, la sensación de sentirse acorralado, la sensación de sentirse impotente.

Agueon se llevó la mano hacia la empuñadura de su espada, las marcas de su brazo brillaron, al tiempo que el joven cazarrecompensas acumulaba la energía vibratoria que lo rodeaba.

– ¡Esta bien! ¡Está bien! – Grito el posadero – llévate a esa maldita zorra, y no te vuelvas a acercar a este lugar, tengo amigos, contactos, te buscaran hijo de puta, te cazaran como si de un perro se tratara y violaran a esa elfa.

La posadera grito el nombre de su esclava, y la lyriana bajo presurosa.

– Bien maldita. Ya es hora de largarse. El joven aquí presente será tu nuevo amo.

Por un momento Irelia sintió su enorme carga alivianada, quiso sonreír, pero se contuvo.

– ¡Ahora lárguense de aquí! Si los vuelvo a ver.

– Si me vuelve a ver tenga la certeza que solo será para reclamar su cabeza y exigir mi recompensa. – Afirmo Agueon. – Querida.

La lyriana asintió, y por primera vez en toda su vida pudo sonreír.

Y gracias a Agueon ella sintió esperanza y gracias a ella pudo Agueon continuar en la senda de la virtud, a pesar de ser un cazarrecompensas.

…..

Seguimos el sendero rocoso, aún seguía con los pies desnudos, era la segunda vez que veía la luz del día.

Caminamos entre la maraña de casas, torres y barracones, las edificaciones de mármol se alzaban imponentes sobre la gran ciudadela de Arnuin, la torre de Taniquetil, se alzaba como una imponente estructura de perla y plata. Me sorprendió observar por segunda vez las maravillas arquitectónicas de la gran ciudadela.

Hasta que llegamos al centro de Arnuin. El centro era un santuario donde se conmemoraba a los grandes caídos en la guerra de Eregión, un evento que había sacudido los cimientos del continente Meridional hace ya 100 años, cuando los insurrectos llevados por la locura asesina y ambición de un Rey codicioso había destruido los grandes sueños de los ancianos de una humanidad unificada.

Cerca de la gran estatua se congregaban varias personas rezando de rodillas, delante de la loza con bordes dedicada a los muertos tras la devastación, y la traición del señor de los reinos corona, cuyo nombre era Tartarus.

El hombre que había traicionado a su propia gente y había generado una guerra civil que había no solo sacudido los cimientos de diversas facciones, sino que había logrado lo imposible. Asesinar a uno de los ancianos supremos y vivir para contarlo, y aunque el recuerdo de esos días eran escasos, las historias de aquellos tiempos eran algo de lo que poco se hablaba.

Agueon me miró fijamente, y luego se sonrió.

– ¿Ashtar? ¿No es cierto?

Asentí un tanto nerviosa, asustada, aún estaba intimidada, creí que Agueon me usaría como otros me habían usado en el pasado, pero cuando lo vi a los ojos me di cuenta de que sus intenciones eran diferentes. Su mirada era de absoluta compasión, aunque en el fondo de su corazón pude sentir un cierto atisbo de malicia, algo que no sabría cómo describir.

– Si. – Afirme.

Agueon se llevó la mano al mentón intrigado.

– Recuerdo bien que hace 4 años me cruce con alguien que tenía el mismo apellido. ¿Era curioso? tenía el pelo igual de blanco que tú.

AThaini
Rango7 Nivel 31
hace 3 días

Me gusta que tu historia este vinculada con el libro de la Ultima emisaria donde se cuenta la historia detrás de Irelia y quien es su tía, una protagonista muy interesante ;)


#9

Su vos se hizo intimidante, como su profiriera una amenaza. Entonces Agueon saco de su prenda un collar de un color celeste, de un color puro, tan brillante como las estrellas del firmamento se acercó y me lo entrego.

– Esto es tuyo. – Me dijo con una mirada apacible.

Observé sorprendida el artilugio y por un momento sentí una extraña aprensión, y luego reconocí el artilugio.

– ¿Esto le pertenecía a mi tía?

Agueon asintió.

– Su deseo fue que te sacara de ahí, y te llevara a tu tierra. Y creo que en ese ámbito Ya cumplí mi palabra.

Le lance una mirada enfurecida, pero Agueon me miro un tanto extrañado.

– Ustedes los seres humanos son unos monstruos. – Le Dije con lágrimas en los ojos –. Son un virus, por eso están, como están, a puertas de la extinción, llegan a un sector basto de recursos se reproducen como larvas y luego destruyen todo lo que hay a su alrededor, y al final no queda nada.

Agueon se sentó en una roca, y luego miro el cielo echándose a reír de manera relajada.

– Si. – Afirmo Agueon con una sonrisa en la cara, como si no le importaran todos mis argumentos. – Tienes razón, la humanidad es una basura. Pero sabes, hay grandeza en sus corazones. Al principio yo también pensaba como tú, creía que la humanidad era nada más que un virus, pero con el paso del tiempo te das cuenta que la vida es algo que tú no puedes cambiar, ni decidir. ¿Puedes cambiarlo? ¿Crees poder decidir por ellos?

Mire fijamente a Agueon y su mirada se llenó de puro y desnudo dolor, y de un momento a otro mi semblante furioso cambio de manera repentina. En sus ojos pude ver sufrimiento, dolor, ira, odio, entre otras emociones unidas. Entonces Agueon se me acerco de manera severa y me dijo:

– Así como hay personas que merecen la muerte, pero viven injustamente, también hay personas que no merecen la muerte, y sin embargo mueren. ¿Puedes arrebatar esas vidas, Irelia? ¿Qué derecho tenemos en decidir la vida de uno y de otro? Yo creo que ninguna, lo único que nos queda es esperar y ver el mundo crecer, tu tía creía en ello firmemente, yo diría que se ganó más que mi respeto.

Pero negué con la cabeza en total desacuerdo.

– ¿Y esa es tu excusa para decirme que tienes respeto a los que te arrebatan todo lo que amas?

– Creo que no has entendido lo que te he querido decir Irelia.

– ¡Oh! Lo entendí. Claro que lo entendí, pero para mí solo son pretextos e idioteces.
Agueon negó con la cabeza nuevamente frunció el ceño de un modo poco habitual de manera que el ambiente se dejó de alivianar.

– Tu tía decía que ella solía usar las mentiras y entrecruzarlas con la verdad, pero el verdadero mensaje siempre estaba oculto en el interior.

– ¡Cállate, no te quiero escuchar! – Estalle aún más furiosa por las palabras de Agueon.
– ¡Eso es Irelia! – Exclamo. – Cuando a mí me quitaron las cosas que yo amaba, también sentí ira, la ira me enseñó a matar, a vivir, a comer, la ira y la rabia me dieron la vida, la razón de mi existir. Me sucedió lo mismo que a ti. Y entonces lo vi. En esas celdas junto a tu tía, lo vi con claridad. ¿Tú crees que eres la única con problemas Irelia? ¿Crees que eres la única que ha tenido una vida llena de miserias? ¿Crees conocer la miseria, crees conocer el dolor?

Aquellas palabras habían provocado en mí una aprensión total y sin motivo.

#10

– ¿Yo…?

– Tú no conoces el sufrimiento Irelia, aferrarte a lo ya vivido no va a solventar tus problemas, lo único que conseguirás con eso es abrir más tus heridas, y al final te quedaras vacía, hueca. ¿Crees que tu tía hubiera querido un futuro así para ti? ¿¡Dime!?

Quise alegar, pero no encontré las palabras necesarias para replicar.

– A veces en la vida tienes que afrontar esos problemas. – Dijo Agueon con severidad –. Claro, habrá un momento para llorar a los muertos, para llorar por aquellos a quienes consideraste valiosos. Pero el repetirte todos los días de tu vida que has perdido a tus seres queridos no traerá a la vida a aquellas personas que amas, solo desperdiciaras tu tiempo y el tiempo de otros, estamos en la maldita vida real, supéralo y sigue adelante, porque nadie más controla tu vida, más que solamente tú.

AThaini
Rango7 Nivel 31
hace 3 días

Muy buena la seguiré leyendo esta genial ;)


#11

Despertar.

Actualmente.

Mes de Khetp, Según el calendario Valiniense.

Desperté de golpe, estaba conmocionada, asustada. Aquel sueño era una presunción del pasado, un pasado que había dejado enterrado y olvidado.

“Otra vez ese sueño.” – Pensé, al tiempo que miraba a mí alrededor. Habían pasado 8 años desde que había logrado salir del continente Meridional y había atravesado una singularidad espacio temporal conocida como el portal del sol. El portal del sol según algunos recopilatorios inscritos en la cultura de mi pueblo eran singularidades capaces de mover el cuerpo mediante partículas de Turzalag (prana), según las leyendas antiguas de mi pueblo los Kadistu (Forjadores de vida) usaban estos portales para viajar mediante el espacio y el tiempo. Eran energías incandescentes que se movían por todo el brazo de la gran Tiamate (Sistema Solar).

Ya habían transcurrido 8 años desde la destrucción de mi reino a manos de los Musgir (Pazuzu) y los alfa draconianos (poderoso reptiliano), seres interestelares llegados de otro universo que habían destruido mi tierra natal, y habían traicionado el tratado de hostilidades que habían efectuado con los líderes de mi planeta.

Sentí una enorme ofuscación, seguido por una sensación de melancolía, al recordar no solo la muerte de mi gente, sino la extinción de toda mi raza, y los Kadistu no habían hecho nada. Entonces un sentimiento ardoroso de melancolía hendió en mi interior.

Me levante aturdida, tenía pocos recuerdos de mi estancia en este planeta Uras (Tierra), y entonces empecé a gritar. Grite y grite; buscando algún alma que se encontrara cerca y que me pudiera orientar, que me pudiera ayudar, pero pronto me di cuenta que no había nadie. Solo existía un vacío congelado; camine por un largo rato mirando a los alrededores, el hielo era puro como el cristal y reflejaba mi imagen a la perfección, como si de un espejo se tratara; es extraño ver algo así, era extraño ver el hielo. Entonces me incorpore me di cuenta que me encontraba en una zona desierta de hielo puro, era extraño sentir la sensación del hielo en mis pies descalzos. Era extraño ya no sentir frio. Seguí caminando, buscando algún indicio que me indicara que no estaba sola.

AThaini
Rango7 Nivel 31
hace 2 días

@SoyMagdaly tienes razón sus obras tiene salseo me agradan y tiene una buena mitología.


#12

Luego escuche un crujido, entonces el hielo se agrieto, el suelo se hundió de manera repentina y acto seguido caí inadvertida hacia el agua, en un primer instante me desespere. No sabía nadar, luche por salir del agua pero el hielo era demasiado resbaloso para que me sostuviera, entonces me volvieron a invadir los recuerdos del pasado. Recuerdos de esclavitud, recuerdos de azotes, recuerdos de dolor, recuerdos de sangre y muerte.

Ahora era mi turno, cerré mis ojos y empecé a entregarme a la muerte.

……

Después de unos minutos volví a despertar de sopetón, frente a mí ya hacia un joven de pelo negro, de ojos rojos como un demonio, pero que por alguna extraña razón emanaban compasión. Quizás de 18 años, quizás mayor, pero lo cierto es que era igual de joven que yo. Tosí expulsando toda el agua posible por la boca, una vez hube terminado de expulsar el agua, el joven me miro atentamente, fijamente. Era Agueon, y no pude evitar echarle una mirada de desprecio a la persona que me había causado tantas desgracias, había sido él, quien había permitido la muerte de mi familia, había sido él, quien me había separado de mis seres queridos.

– ¿Estas bien?– Me pregunto, con un tono preocupado. Su mirada me parecía irritante, tenía unas ganas de insultarle y luego decirle que me dejara sola, pero me contuve.

– Si, gracias. – La forma en la que lo dije fue con un aire de desprecio y de poca credibilidad, pero Agueon fingió no entenderme. Aunque una parte de mí, me decía lo contrario.

– Bien, entonces andando, nos queda un largo recorrido. – Me dijo fijando su mirada hacia una ruta de salida.

Me levantó tomándome de los hombros, pero lo empuje tratando de demostrarle que no necesitaba de su ayuda, pero Agueon negó con la cabeza sonriendo de un modo burlón, tomo su enorme espada curvilínea y la coloco en su espalda. Entonces me hizo una señal para que lo siguiera. No quería hacerlo, pero no me quedaban alternativas.

– ¿A dónde iremos? – Le pregunte, tratando de encontrar una salida.

AThaini
Rango7 Nivel 31
hace 2 días

Esto es después de los acontecimientos en Orion me gusta como saltas partes, puesto que dejas en intriga al espectador.


#13

– Cerca de aquí hay un portal del sol, lo usaremos. – Contesto de manera relajada, como si todo lo que sucediese a su alrededor no fuera importante.

– ¿Tehkar noahri tiadalm neaker’dualash? – Le pregunte un tanto desconcertada.

Agueon me miro como si fingiera estar extrañado por mi pregunta, en ese momento me di cuenta que no comprendía nada de lo que le había dicho, en ese momento le formule la misma pregunta, pero en su idioma. Entonces de manera repentina la expresión de su rostro cambio, me sonrió y luego levanto el dedo índice indicándome hacia donde iríamos. Señalo hacia el sur, hacia una zona envuelta por gigantescos bloques de hielo.
Entonces le volví a preguntar a donde nos llevaría dicho portal.

– Desgraciadamente no sabría decirte donde nos llevara dicho portal, puesto que los portales dimensionales pueden llevarte a cualquier parte, pero hay un riesgo muy elevado de quedarnos estancados en ninguna parte. Aun así nos arriesgaremos. Es eso, o morir congelados –. Contesto con un tono de firmeza en la vos.

– ¿En ese caso no sabes a dónde nos pueda llevar dicho portal?

– Nos arriesgaremos, a llevar la rienda suelta a donde nos lleve dicho portal. ¿Entendido?

– ¡No! – Exclame furiosa, alejándome de Agueon. – Acabo de salir de un maldito infierno, no iré a otro. Vete tú, pero no me arrastraras contigo a ese mundo nuevamente. Ya estoy hastiada de tu gente, hastiada de toda la humanidad, ustedes se tratan como bestias, peor que bestias, no me volveré ahí.

Agueon se volvió para encararme, me miro de un modo inquisitivo, parecía estar estudiándome minuciosamente.

– Irelia, es la única manera de…….

– No me molestes –.Le corte con un tono inflexivo en la vos, – crees que voy a ir contigo humano. ¿A qué me esclavicen otros humanos como antes? No señor, eso no sucederá de nuevo. No conmigo.

#14

La forma en la que lo dije fue de una manera muy severa, demasiado diría yo. Pero a Agueon no parecía importarle.

– Irelia eso ya paso hace 8 años. Creo haberte dicho que dejaras de aferrarte al pasado.

– ¡Y qué más da, que hayan pasado 8 años! Si igual acabare con tu gente; siendo una esclava, una paria, una….

– ¡Cállate! – Me corto con un tono amenazante, tanto así que hizo queme callase de inmediato –. Quítate esos aires de grandeza, en este momento eres nada, eres nadie, simplemente eres una elfa cualquiera, tu reino fue destruido, tu padre fue asesinado. No puedes cambiar eso. Si no te adaptas al mundo actual, el mundo terminara tragándote, pasando sobre ti como si fueras una porquería, en esta era solo el más apto sobrevive. ¿O acaso crees poder sobrevivir por tu propia cuenta?

– ¿Yo….?– En ese momento me sentí confusa, quería protestar, pero había algo que me impidió hacerlo. Era como si una fuerza exterior me impidiera responder.

– Tienes que dejarte de lado esos aires de grandeza y arrogancia. – Advirtió Agueon con un tono serio en su vos. – Lo único que provocaras es que te maten mocosa, y en esta vida te vas a cruzar con todo tipo de gente, y si no sabes desenvolverte en la sociedad actual, terminaras muriendo de hambre como el resto de tu gente.

– Pues si ese es el caso… – Desenfunde una daga que tenía oculta en mi túnica, y me lo apunte al cuello, no sabía por qué hice eso, me había dejado llevar por mis impulsos. Amenacé a Agueon de dejarme en libertad o de lo contrario me arrebataría la vida. Parecía algo estúpido e idiota, pero tienen que entender en momentos como esos era la idea más efectiva, aun así no me daba cuenta de lo que hacía.

Agueon se sonrió, y se me acercó abriendo los ojos de un modo malicioso.

– Escúchame atentamente Irelia. – Dijo con una vos que heló mi corazón.

Agueon fijo sus ojos en los míos. Como un depredador con su presa, me acorralo con su mirada. Una sensación de miedo y euforia se apodero de mí, empecé a temblar, no de frio, sino de puro y desnudo terror, no podía gritar, no podía hacer nada, me había atrapado con su mirada. Sus ojos presagiaban destrucción. Pero de manera repentina cambio la expresión de su mirada y con una vos severa me dijo:

– Escucha. Ahora tú eres Irelia, la elfa del confín del mundo. No tienes reino, no tienes nada. Recuérdalo siempre, y quizás con el paso del tiempo, puedas sobrevivir al mundo. ¡Ahora! Déjate de juegos estúpidos y ese rollo de la princesita valiente. Porque no serás tú la que se arrebate la vida. ¿Entendido?

#15

UN ÚLTIMO DESEO.

Había despertado justo en la entrada del sol, el viento frio y el hielo se habían desvanecido. Frente a mí ya hacia un montón de tierra y exuberante vegetación, un lugar lleno de árboles, el sol daba sus últimos rayos, mientras los jilgueros y demás aves se escondían y se ocultaban.

– Vaya, hasta que por fin te despertaste. – Me dijo Agueon de manera repentina, mientras revisaba la fractura de Irelia. – No te muevas, cambiare la venda, de caso contrario se infectara.

– Estoy confundida. ¿Dónde está tu herida? ¿Qué fue lo que paso?

– Tranquila, – contesto levantándo la mano, haciéndome un ademan para que me relajara, – no tienes por qué preocuparte por mí, a diferencia de otras personas mi cuerpo puede recuperarse. Sin embargo esa recuperación conlleva un riesgo muy elevado.

Agueon se llevó la mano al pecho y se lo presiono muy preocupado.

– ¿Por otro lado? ¿Sabes lo que hiciste ayer, tienes alguna idea de lo que le acabas de hacer a ese señor polar?

No sabía exactamente a lo que se refería Agueon, solo recordé que hace 5 horas había sentido una sacudida tremenda en todo mi cuerpo, pero de un momento a otro mis recuerdos se hicieron confusos.

– ¿A qué te refieres? ¿Qué fue lo que hice? – Le pregunte con un cierto aire de intriga, extrañada por sus nuevas aserciones.

Agueon frunció el ceño, parecía desconfiado. Sobre todo por la actitud que estaba transmitiéndome. Entonces sonrió de manera que el ambiente dejo de tensarse. Parecía por su parte estar pensando, y entonces dijo:

– Al parecer no tienes ni la menor idea de que posees dicha habilidad, ¿no es así?

Lo mire extrañada, no sabía exactamente a lo que se refería, pero sabía que tenía que ver con los sucesos acaecidos en el portal del sol y la confrontación con el señor polar, aun así no me quedaba claro la mayoría de aserciones que Agueon me estaba lanzando. No recordaba nada de nada. Ni siquiera recordaba lo que había pasado en aquella ocasión.

Hace alrededor de 23 horas

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#16

Entonces de manera repentina Agueon me miro con fijeza. Fijo su mirada inquisitorial en mis ojos. Por un momento me paralice, había un cierto rasgo de maldad en su mirada, pero al mismo tiempo había un rasgo benigno. Algo que no llegue a comprender del todo. Sin embargo sabía que su mirada ocultaba algo mucho más pesado, algo más doloroso, pero cubría aquellos sentimientos con una sonrisa.

– Bien, déjame que te aclare la mente. Ayer tu expulsaste energía eterica, y la mezclaste con energía Quas, al parecer lo hiciste involuntariamente.

– ¿Yo hice eso? – Pregunte totalmente desconcertada. Recordé que una energía dorada había impactado al señor polar, pero no lograba recordar que había sido yo la que había efectuado tal acción.

En ese momento muchas cosas se aclararon. Hace muchos milenios mi padre me había contado que yo era mucho más especial de lo que me imaginaba. Porque era la mezcla perfecta de lo incorpóreo y corpóreo. No entendí en ese momento a lo que se refería, pero ahora creo entender.

– No solo hiciste eso – dijo con una sonrisa. – sino que también reventaste a ese señor polar como un globo, y luego quedaste inconsciente. ¿No lo recuerdas?

Intente rebuscar en mi mente, en lo más profundo de mis pensamietos, pero solo recodaba mi molestia con Agueon, una ira y una rabia incontenible. Había muchas cosas que aún no comprendía. Y había muchas dudas que no se habían aclarado, sobre todo en lo referido a mi linaje, en lo que se refería a mi madre. En ese momento Agueon empezó a recordarme que procedía de una línea de sangre muy especial, y según él, esa línea de sangre me hacía diferente a los elfos y los lyrianos. Me asevero que hace mucho tiempo mi gente había hecho un pacto con una entidad pan-dimensional. Tal entidad había transformado a un arconte en un ser corpóreo. Entonces me desvelo una de las aserciones más descabelladas que me fue difícil aceptar.

Me dijo que ese arconte se había vuelto corpóreo, y de alguna manera empezó a tener emociones humanas como todos los seres vivos, y de la sangre de esa fuerza nació mi linaje. Un linaje que era importante para todos aquellos que habían sido tocados por tal sangre. Entonces recordé todo, mis experiencias vividas en mi planeta, cuando todavía trabajaba como emisaria. Recordaba la mirada de repudio de mi propia gente, me miraban con un cierto aire de miedo, y los niños siempre corrían al verme, como si fuera una especie de criatura corrosiva. La loca del pelo blanco, ese era mi nombre.

– Estas loco. Solo recuerdo estar frustrada, estaba molesta, amargada, quería expresar esa ira, por eso grite. – Respondí ignorando lo demás, trate de no darle interés al relato de Agueon, pero sabía que nunca lo olvidaría aquella afirmación. ¿Cómo sabia sobre los linajes de sangre? ¿Cómo se había enterado?

Entonces Agueon se llevó la mano al mentón de manera curiosa, como si estuviera recordando algo importante.

– ¿Uhmmm? Eso explica por qué los inquisidores de Valimar estaban buscándote el primer día cuando nos conocimos –. Dijo Agueon, con cierto aire de intriga, mientras me miraba y analizaba detenidamente. – Irelia escúchame bien y atentamente, tú posees una habilidad que los altos mandos y los inquisidores de alto rango envidian, una habilidad que está por encima del éter, es un poder que si hubieras nacido siendo una noble de la corte, te hubieras vuelto en una inquisidora influyente en los altos mandos del imperio, desconozco como obtuviste dicha habilidad, pero ese poder lo había visto antes.

Hace alrededor de 3 horas

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