Elayha
Rango15 Nivel 72 (30561 ptos) | Estrella de la editorial

Agueon observo atentamente su diario. Estaba a punto de destruirlo. Quería olvidar, quería olvidarlo todo; su pasado, iniciar un nuevo sendero, los años lo habían agobiado, los años lo estaban matando, los siglos se hacían más lentos y acorde pasaban los siglos, su vida y su tiempo se hacían escasos. Era la sensación de sentirse viejo en el cuerpo de un joven.

Entonces escucho el sonido de pasos ligeros acercarse a su habitación, sus sentidos agudos le permitieron incluso escuchar el tenue murmullo de insinuaciones.

— No hace falta que se escondan, sé que están ahí; así que vengan. Necesito algo de compañía. —Dijo en vos alta, al tiempo que sus ojos ya pesados y viejos como eones miraba con severidad a sus aprendices.

Entonces tres figuras femeninas ingresaron a la habitación, sin embargo una ya hacía en el interior. Agueon las miro de un modo inquisitivo, pero luego se sonrió.

Hace alrededor de 2 años Compartir:

3

47
the_airbender
Rango3 Nivel 10
hace casi 2 años

Es una historia donde parece que va a pasar algo raro e extraordinario, eso me gusta mucho. Estoy deseando que publiques la continuación de la historia.

the_airbender
Rango3 Nivel 10
hace casi 2 años

Es una historia donde parece que va a pasar algo raro e extraordinario, eso me gusta mucho. Estoy deseando que publiques la continuación de la historia.


#2

— ¿Saben que les hacían los chamanes a sus pupilos cuando los espiaban?

Irelia, que se encontraba más cerca negó con la cabeza un tanto nerviosa.

— No maestro.— Contesto.

Agueon se sonrió, acto seguido se echó a reír, como siempre solía hacerlo cuando miraba los ojos desconcertados de sus aprendices.

— Los ponían a correr por todo el mundo y te reducían la edad, hasta que tu apariencia era la de un bebe. Pero no me gustaría hacerles eso, es muy duro criar a niñas, Creo que sentarse y escucharme será su mayor tortura.

— Yo creo que será lo contrario.

Agueon miro a la hechicera con detenimiento, acto seguido nego con la cabeza.

— Tienes razón.— Dijo con un aire infantil.

Agueon bostezo y luego se echó en su cama, la noche se hacía cada vez más espesa y los primeros rayos de la luna se acentuaban alumbrando su rostro.

— Vinimos por que hoy nos prometió algo, ya sabes es evidente que tiene más historias e información que nos está ocultando. Además. — Aeonia enarcó una sonrisa y el ambiento dejo de tensarse —. Gane una apuesta, así queme 6 coronas Valeran. Soy buena recordando esas cosas.

Hace alrededor de 2 años

0

12
#3

Agueon miro a la hechicera con un cierto atisbo de incredulidad, y luego se sonrió amistosamente.

— ¿Así? Pues no me acuerdo, pero ya que tú lo dices, — echo un suspiro y luego se acomodó en su cama — no lo sé, creo que hoy no abra historia, perdón si las ilusione, pero la verdad hoy me siento un poco estresado…. Ya saben, entrenarlas a las tres, es muy agotador. Sobre todo si se trata de entrenar sus mentes. Ademas, son niñas, dudo que pouedan dominar mi entrenamiento.

— ¡Hey! ¿Tienes idea de cuantos años tengo? — Le reprocho Aeonia, con una mirada de irritación, como si la hubieran insultado.— He progresado mas que cualquiera.

Agueon frunció el ceño ante la replica de la joven hechicera, echo un resoplido y luego se sonrió.

— Si tienes 200 años, y solo te diré que eres arrogante, necia y testaruda, y realmente no eres la gran cosa. Ya te lo dije Aeonia, la gente no destaca por sus años, sino por su experiencia, por su forma de ser, y una cosa más: Si quieres aprender a ver, tienes que ser lo suficientemente humilde o lo suficientemente fuerte para vislumbrar ese mundo fugaz. Eso difiere que tu carácter tiene que ser rígido como una piedra y duro como el acero.

En ese momento sus tres pupilas se quedaron calladas, y entonces el silencio se apodero de la habitación, como siempre solía hacerlo cuando su mentor estaba pensando.

— Creo que tengo una historia, pero esta historia sucedió en la era de los hombres anteriores. Recuerden que los hombres anteriores, eran personas de tecnología como la gente de Blackwine o Hait'nos, así que cosas como las Tablets, los autos y esas cosas estaban a la disposición de las personas, eran tiempos interesantes, pero en esta historia hablare de la tierra hueca, porque la historia que me precedió sucedió ahí mismo. Si, lo recuerdo como si fuera ayer. — Agueon esbozo una sonrisa, — están preparadas.

Sus tres pupilas asintieron y se acomodaron alrededor de su maestro.

— Hoy os contare la historia de una raza antigua que conocí, y que vivía debajo de la tierra. Hablamos del año 2005 de la era de la tecnología. Si ahí, tendríamos que comenzar, y la historia empieza así….

Y basto esas palabras, para llamar la atención de sus pupilas.

— Si. Creo que todo comenzó cuando la conocí, sus ojos azules como el cielo, su mirada penetrante como una flecha, su vos…. Su vos era como el fuego, su aroma era como las flores…. No, creo que para empezar a contar esta historia tengo que empezar desde el inicio. De cómo me caí de un precipicio, de cómo tuve que enfrentarme a un terrible sajgra, de cómo me perdí en medio de la deriva. — Agueon respiro hondo y luego cerro los ojos, inmerso en sus pensamientos. — Creo que puedo empezar por ahí.

Hace alrededor de 2 años

0

12
#4

Capítulo I

Todo empezó en la ciudad de Lima; era el año 2080, me había mudado ahí por motivos convencionales y por motivos no tan convenciones, en un barrio cualquiera… No las aburriré dándoles detalles de mi vida personal en la capital del Perú, por que hacer eso abarcaría otra historia totalmente distinta, y porque en mi perspectiva no era la gran cosa. El área donde vivía era una zona plagada de gente rica y de alta alcurnia, y al mismo tiempo aburrida, chicas eticosas con vidas fáciles e inmaduras…. Ya saben, la típica mujer que lo tiene todo y espera a que papi y mami se lo de todo… La típica hijita de papa… Pero esta no es una historia de mi vida en lima, eso quizás se los relate en otra ocasión.

Aquel 15 de febrero que hoy en dia se le conoce como Pahtlab. Segun el calendario Vliniense, un hombre toco la puerta de mi casa. Su nombre era….. La verdad es que ni lo recuerdo, ya paso tanto tiempo que ya ni me acuerdo de su nombre. Le llamaremos Mathias. Por que así me gusta llamarlo, y por que Mathias es un nombre simple y sencillo.

Verán la razón por la que Mathias toco mi puerta es que por que había un anuncio que decía:

“Arqueólogo y experto en antigüedades”.

Después del ingreso precipitado de Mathias, el hombre empezó a platicarme sobre un descubrimiento que habían hallado en su mina, y que no quería acudir a los programas de televisión para llamar la atención, y la razón por la que acudió a mí fue por la recomendación de un ex compañero que trabajaba con él. Para ser exactos, no era lo que el esperaba. Creo que en su perspectiva el hombre se esperaba a una persona de edad madura y con una buena cantidad de años por delante, pero lo que encontró fue la figura de un muchacho de solo 18 años de edad.

— ¿Disculpe, se encuentra el señor Roger Aranda del Prado?

— Si — le respondí con una sonrisa. — Ese soy yo, un gusto en conocerlo.

Verán los modales son adecuados, sobre todo si vives en una zona adinerada como en la que yo vivía.

— ¿Es usted? — Me pregunto perplejo, extrañado de ver a un joven de solo 18 años en su delante, pero la verdad es que no tenia dieciocho años. — No yo estoy buscando a Roger Aranda de 34 años de edad, usted debe ser su hijo. ¿No es cierto?

Lo miro con ironía, luego me sonreí.

— Con el debido respeto. Pero yo soy Roger Aranda, el hombre que busca esta en su delante.

— ¿Pero? ¿Tu solo eres un niño?

— Lo sé.-- Contesto con todo el respeto que un joven podría hacerlo. -- veo que mi apariencia no es la más apropiada. Le gustaría pasar. — Dije formalmente, con una sonrisa llena de inocencia, como solo un adolescente educado podía hacerlo.

— Parece usted un joven educado y una persona razonable--. Dijo Mathias con haciendo un asentimiento.-- Últimamente la mayoría de jóvenes qué conosco son…. Usted sabe…. Groseros y con una expresión vulgar.

Hace alrededor de 2 años

1

7
AThaini
Rango8 Nivel 36
hace alrededor de 2 años

Creo que aqui viene lo interesante ;) ;)


#5

Me eche a reír y luego cerré mis ojos echando un suspiro.

— Los niños son niños, los adultos son adultos y los ancianos son ancianos. Al final es el tiempo quien lo decide todo. Y al término de todo, eres tu quien paga por su idiotismo.

— ¿Y quién dijo eso? — Me pregunto Mathias con una sonrisa, como queriéndose reír.

— Nadie. Se me acaba de ocurrir hace un buen rato. — Contesté con una sonrisa llena de jovialidad. — Ahora vayamos a lo acordado. ¿Cuál es su propósito aquí?

En ese momento Mathias empezó a contarme lo sucedido en la mina. El descubrimiento de un cráter que llevaba a un foso sin fondo y que su objetivo era explorar el interior del cráter. Mathias me había relatado que había visto algo de mucho interés en el interior del cráter, y en su perspectiva podría ser oro, o quizás diamantes de un extremo valor, y por ultimo me revelo que había visto estructuras y edificaciones que se alzaban en el interior del cráter.

— Si viene conmigo, puedo mostrarle de primera mano el cráter y las zonas arquitectónicas. Pero tendríamos que viajar hasta la ciudad de Junín de ahí dirigirnos a Toromocho.

Me explico que la zona estaba provista en una montaña de 4.600 metros de altura, que la mina era de cobre y empezó a hablarme sobre los problemas con los trabajadores y cosas que me aburrieron, pero algo que si había quedado en mi mente era la mención de estructuras en el interior dela tierra.

— Esta bien, creo que si estoy interesado. Vera, algo que si me interesa es que hizo la mención de edificaciones en el subterráneo. Así que asumo que los trabajos se cortaron por el momento.

El ingeniero asintió, parecía convencido de que en el nuevo crater ya hacían minerales muchos más ricos que los descubiertos hasta entonces, pero con aquellas palabras lo único que ocasionaba eran ganas de no querer ir con él, y abandonarlo todo. Sin embargo Mathias me había prometido, una parte del tesoro que se encontrara en los subterfugios…. Pero la verdad es que no me interesaba el dinero. Les diré porque.

Cuando vives demasiado tiempo como yo, cosas como el dinero, la plata, y esas bazofias te parecen tan superficiales que carecen de importancia. Sé que parezco un idiota por decir esto; pero la verdad es qué poco me importaba el dinero. Sin embargo Mathias no dejaba de mencionarme sobre los recursos y sobre el descubrimiento que se había llevado. ¿Serian aquellas ruinas zonas antidiluvianas? Luego unas imágenes llegaron a mi mente, imágenes de culturas antiguas, donde seres antiguos venidos de las estrellas que habían llegado a la tierra y se habían hecho pasar por dioses. Pero yo sabía lo que eran.

Hace alrededor de 2 años

0

6
#6

— Bien, me ha convencido. — Le dije levantando la mano. — Creo que podemos llegar a un acuerdo. Pero solo le pido una condición.

Mathias me miro con expectación, frunciendo el ceño.

— Solo le pediré el 15 porciento de lo que gane, se que no es mucho. Pero la verdad para mi es suficiente.

Verán la razón por la que pedí una cantidad tan baja como esa, era porque la verdad no sabía que hacer con el dinero. Recuerden que no era cazarrecompensas y mucho menos un sicario. Yo me ganaba la vida buscando la verdad. Y la verdad podía estar en cualquier parte. Pero la realidad es que si te arriesgabas buscando la verdad lo más probable era que no colindases con los cristianos y con los católicos. Que estaban tan atados a una fe absurda y tonta. Sin darse cuenta que Dios estaba en su interior, y que creían que la verdad se encontraba en un Dios al cual rezaban y pedían plegarias solo cuando más lo necesitaban. Yo no lo veía así; en mi perspectiva, Dios se encontraba en todo lo que nos rodeaba. No veía a Dios como una imagen religiosa, yo lo veía como una entidad que estaba en todo y en todos, y en cierto sentido no estaba equivocado. Sin embargo, la gente de aquel entonces estaba muy cerrada al mundo.

Hace alrededor de 2 años

4

7
Elayha
Rango15 Nivel 72
hace alrededor de 2 años

@enamoradadelaluna_81 Muchas gracias, la verdad me estoy esforzando demasiado, si ves una falla no dudes en corregirme ;)

enamoradadelaluna
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 2 años

Nada de esfuerzo, a ti te nace de adentro, es un don, y los dones solo se los cultiva con dedicación!... más aún con una realidad tan compleja y articulada dentro de todos tus relatos.

AThaini
Rango8 Nivel 36
hace alrededor de 2 años

Esta buena me gusta ;)


#7

Ahora comprendan porque ya no relato más de lo que sucedió en ese momento…. Creo que la verdad no me da ganas de contaros que fue lo que sucedió en esos momentos, porque la verdad fueron los minutos más agobiantes y aburridos de mi vida. Sin embargo ya tenía el contrato. Así que mi contratista acordó llevarme el martes del mes acordado. Aun asi, no tenia mucha certeza de que cumpliera con su palabra. De todas maneras si no lo hacía, solo era uno entre un millón de personas que me rechazaba. ¿Quién iba a pensar que alguien como yo fuera arqueólogo? Quizás el hombre se estaría replanteando la idea de no llevarme… Pero mis aserciones fueron silenciadas cuando Mathias llego el séptimo día con su carro.

— Disculpe por la tardanza, tuve unos contratiempos.

— No hay problema, entiendo.

Mathias me invito ingresar a su coche y luego me llevo hasta el terminal de omnibuses, de ahí viajar hasta Junín… La verdad no quiero aburrirles con esa parte de la historia, porque podría hacerse tediosa y al mismo tiempo aburrida.

Solo era la imagen de un hombre y un joven comprando pasajes y llevando una mochila y una maleta ligera, con todo lo dispensable para un viaje de 5 horas. Además, la vía más rápida para llegar a Junín era tomando el desvió de Tarma hasta la Oroya, de ahí, dirigirnos hacia Junín. Lugares que hoy en día ya no tienen importancia porque ya no existen. Y que ahora solo son ruinas como la ciudad de Lima, Arequipa y demás.

Hace alrededor de 2 años

0

5
#8

Capitulo II.

Ya habían transcurrido 5 horas desde nuestra partida de Lima hasta Junín. Habían unos guardias de seguridad que me confundieron con el sobrino del ingeniero de la mina. Algunos se acercaban y me preguntaban si era su hijo. Pero yo solo les decía que era un arqueólogo y había venido por el descubrimiento que se había encontrado en el interior de la mina. A lo que ellos solo respondieron que era muy joven para dicha profesión y que en cierto sentido estaba loco. Pero sospecho que ya habían empezado a tener sus dudas por la manera en la que me expresaba. Algo que en cierto sentido empezó a generar cierto grado de expectación en muchas personas que ya hacían a mí alrededor. De modo que muchos empezaron a decirme que hablaba como un viejo en el cuerpo de un joven, y en cierto sentido no estaban muy equivocados.

Permítanme deciros que aquellos minutos fueron los momentos más agotadores de mi vida…. Esa parte de mi vida lo llamo aburrimiento, y no era de extrañarse, era una persona en un lugar que no conocía, y en una zona llena de adultos que me consideraban un mocoso, pero toda esa tortura termino cuando mi contratista me llamo para explorar junto a él; el interior de la mina. Para esa hora ya todos estaban dormidos y no se escuchaba ni el más minino farfullo, solo unos ronquidos de aquí y allá. Hasta que llegamos al pozo.

Hace alrededor de 2 años

0

5
#9

— Esta vez seré yo quien baje, mañana usted lo hará junto conmigo. — Me dijo con un tono formal en su vos. Mathias parecía impaciente por ingresar, quizás al lugar que cambiaría la historia de como es nuestro mundo.

— Entiendo. — Le dije de un modo tranquilizador.

Mathias se había hecho bajar en una especie de jaula, después de haber comprobado la respirabilidad de la atmósfera en donde nos encontrábamos se dio cuenta que la zona era segura. Mathias empezó a descender por el enorme pozo oscuro, con nada mas que una linterna y un casco. Cuando lo subimos junto con el equipo Mathias ya no era el mismo. Parecía una persona diferente, la expresión de su rostro era de desnudo terror, como si en el interior hubiera visto el mismísimo infierno; su mirada era algo muy diferente a la mirada entusiasta de la mañana, lo cual había sido, franco, jovial y despreocupado.

Cuando me acerque para preguntarle qué había pasado. Me contesto que el descenso no prometía ningún resultado y que era poco seguro para nuestra integridad.

Aquellos siguientes días se había suspendido cualquier tipo de trabajo, Mathias se mostraba más evasivo, y en ocasiones taciturno, no dormía de noche y su mirada presagiaba una desesperación infranqueable. Algo que empezó a preocuparme, su mirada era de absoluto desconcierto y confusión, como si hubiera visto a un demonio o un fantasma salido de las más locas pesadillas. Durante el transcurso de los días empezó a platicarme sobre las antiguas leyendas de diversas culturas, todas antes del diluvio. Sobre el tema del arca de Noé, de la biblia y temas a fines en los que habíamos colindado, incluso coincidido. Así que un día mientras nos encontrábamos solos le pregunte nuevamente que era lo que había visto en aquel cráter.

Hace alrededor de 2 años

0

5
#10

— Los últimos días has estado muy distante Mathias. ¿Qué fue lo que ocurrió? — Le pregunte, de cierto modo más preocupado por el estado en el que se encontraba, su mirada era fría y desapasionada. Y por un momento pensé que un tulpa lo había poseído. Pero para mí buena suerte no fue así.

Verán, los Tulpas son capaces de violar las leyes de la naturaleza, y lo peor es que si llegan a apoderarse de un cuerpo, usan las capacidades de su usuario. Ya saben, es como si entraran a un recipiente lleno de energía, y les diré algo más. Algo que ningún alquimista, ni brujo, ni hechicero, ni arcanista sabe…. Los tulpas conocen el secreto de la fuerza original, eso significa que si un tulpa llega ha apoderarse del cuerpo de un ser humano lo mas probable es que ningún ejercito podría detenerlo. Son capaces de repeler magia de cualquier tipo y eso los hace más peligrosos de lo que ya son. La única manera de matar a un tulpa es fabricando una espada de baja vibración, o la otra, matando a las personas que crearon al tulpa. Puesto que un tulpa es creado por los pensamientos colectivos de diversas personas. Verán, el poder de la mente es el arma más poderosa, tanto así, que es capaz de superar a la magia, y si existe un arma así de poderosa, lo más probable es que la criatura creada por dicha fuerza sea igual de fuerte. Incluso me atrevo a decir que son más astutos que un homúnculo. De hecho si compararía a un Tulpa con un homúnculo, creo que el homúnculo se queda corto en conocimientos.

Pero bueno, no estoy aquí para darles una tanda de lecciones sobre como son los tulpa, y como matan a sus víctimas, eso se los dejo de tarea. Creo que sus capacitadas mentes son capaces de entender el riesgo que supone crear a uno de ellos.

— Te lo contare todo; — me dijo mirándome fijamente a los ojos. — Cuando descendí me encontré con un borde de roca. Debajo de la roca había un precipicio oscurecido, cuya oscuridad no pude iluminar por mi linterna. Pero del fondo llegaba una luz brillante, que palpitaba. Si se hubiera tratado de fuego volcánico, abría sentido su calor, pero este no emanaba calor alguno. — Tomo la botella de vino que ya hacia como a 6 centímetros suyo y la bebió con rapidez. —Examiné, los costados del precipicio y vi que podía aventurarme, por las proyecciones y bordes irregulares de las rocas, a lo menos hasta cierta distancia. Salí de la jaula y descendí. A medida que me acercaba más y más a la luz, el precipicio se ensanchaba, hasta que por fin, ante mi inenarrable asombro, vi en el fondo del abismo, un ancho camino nivelado, iluminado hasta donde alcanzaba la vista, por lo que me parecieron lámparas de gas artificial, colocadas a trechos regulares como en las anchas avenidas de una gran ciudad; oí, además, a distancia, como el zumbido de lo que parecían voces humanas. Me consta, naturalmente, que no trabajan mineros rivales en esta sección del país. ¿De quién podían ser tales voces? La verdad todo esto me deja desconcertado.

En ese momento llegaron a mi imágenes de esculturas antiguas, esculturas que había visto en distintos museos en el mundo, de culturas antes del gran diluvio.

Hace alrededor de 2 años

0

5
#11

Luego mi mente se llenó de supersticiones de criaturas que habitaban las minas. De apariciones y leyendas antiguas sobre ciudades en el interior de la tierra. Y en ese instante un escalofrió se apodero de mi interior, temblé ante de la idea de enfrentarme a una fuerza desconocida, aunque sabía defenderme, sabía que no sería suficiente. Sin mi espada, estaría expuesto ante cualquier peligro. Temblé ante la idea de descender a aquel lugar infernal. Aquella fue la primera vez que experimente una sensación de miedo. De igual manera no hubiéramos podido descender al precipicio sin cuerdas y un equipo.

— ¿Volverá a descender? — Le pregunte con una mirada seria en mi rostro.

Mathias se mantuvo callado por un buen rato, parecía por su parte estar pensando. Luego me contesto.

— Si. Pero tengo un mal presentimiento de todo esto. Siento que no me atrevo. — Bebió otro sorbo de su botella de vino.

Entonces un viento gélido se hizo presente en el ambiente.

—Iré con usted. — Le dije lleno de decisión. — Me contrato para esto. Nos proveeremos con sogas de resistencia y un equipo. Ahora usted debería dejar de beber, si mañana nos internaremos y deberiamos estar sobrios para nuestro descenso.

Hace alrededor de 2 años

0

5
#12

Interludio.

Agueon alzo la mirada y la dirigió hacia la ventana. Sus aprendices lo miraron un tanto extrañadas. Su mentor se levantó y fijo su mirada hacia el exterior, atravez de la ventana. Parecía estar recordando algo.

— Vaya, ya está amaneciendo. — Dijo Agueon con un bostezo llevándose la mano a la boca, volvió su mirada hacia sus aprendices y luego se sonrió. — Vayan a descansar las despertare a eso de las ocho o nueve, le pediré al posadero su puedo usar su cocina, hoy hare algo diferente de lo habitual.

Irelia levanto las manos estirándose, Agueon se acercó y la tomo desprevenida de los brazos y luego la sacudió de manera inmediata, los huesos crujieron y los músculos se aflojaron de un modo inmediato.

— ¿Mucho mejor? — Inquirió.

— Uhm…. Si, aunque admito que eso fue realmente desconcertante. — Contesto Irelia, después de un leve sacudón de orejas.

Las Orejas de Irelia eran cortas, y terminaban en punta, por lo cual era muy fácil esconderlas ante la vista de las personas. Lo difícil era cuando tenía que ir de infiltrada a un palacio real, o cuando tenía que ponerse un vestido formal. Puesto que en Arodhir, las mujeres que se presentaban en las fiestas de los altos nobles tendían a ir con el cabello recogido. Eso la obligaba a perder mucho terreno, y la experiencia le había enseñado que perder terreno no era bueno para los negocios. Aunque siempre recordaba la frase que su joven maestro le decía en esos momentos de disgusto:

“Irelia, Perder es bueno para tu ego, porque a pesar de todo te ayuda a mantener los pies en la realidad. Además, te hace recordar que a veces en la vida real no todo sale como debería. Eso transforma en un reto todo lo que te rodea”.

Aquellas palabras se las había dicho después de haber fracasado en la infiltración del palacio del rey Kaspar del reino de Alveron. Pero aquel tema lo había dejado olvidado. Como su joven maestro decía:

“El fracaso solo te hace perfecta; nunca te molestes al fracasar. Por qué de seguro lo vas a lograr”.

— Espera, Espera. ¿Dijiste que descubriste una civilización que vivía debajo de la tierra?— Pregunto Nenneke con una mirada misteriosa en la cara, como si estuviera escudriñando el rostro de su mentor.

Agueon volvió su mirada apacible hacia la sacerdotisa y luego se sonrió.

— La verdad para serte sincero Nenneke, había muchas cosas que en ese entonces desconocía. Desconocía que hubiese una tierra interna. Desconocía que abrían civilizaciones superiores a la humana. Ya te lo dije, a veces creemos saber mucho y sin embargo, no sabemos nada. — Echo un suspiro y luego se rasco la sien con una mirada un tanto infantil y llena de incredulidad, se sonrió y se levanto. — Quizás algún día experimenten lo que yo experimente, o quizás no. ¿Quién sabe?

Hace alrededor de 2 años

0

5
#13

Y habiendo dicho aquellas últimas palabras Agueon se levantó de su cama, se colocó su chaleco de cuero. Aeonia su tercera y última aprendiz lo miro de un modo inquisitivo.

— ¿Por qué esa mirada Aeonia?

— Por nada, solo me pongo a pensar que su relato tiene una conexión con algunos cuentos infantiles y mitos sobre civilizaciones venidas del espacio exterior. Algo que en mi perspectiva suena muy fantasioso y en cierto sentido muy infantil. — Contesto la hechicera cruzando las manos, al tiempo que una mirada severa se formaba en su rostro.

Agueon frunció el ceño y se echó a reír de un modo malicioso.

—Creo que hace mucho se los dije, ¿no es cierto? Toda leyenda y mito de nuestro mundo tiene cierto grado de realidad. Y eso es todo lo que te diré Aeonia, el resto ya depende de ti.

La hechicera que en ese momento estaba con una mirada seria cambio a una picara en la cara.

— No. Yo puedo inventarme una historia y decir que es real, sin embargo no porque la allá dicho quiere decir que sea real. Puede que yo haya cambiado partes de mi historia solo para hacerla más fantástica. — Argumento Aeonia.

Aeonia era la más razonable. Y como siempre le encantaba cuestionar las aserciones de su joven maestro.

Agueon se sonrió y luego le dio sus felicitaciones por sus cuestiones.

— Bien dicho. Pero del mismo modo yo podría decirte que los hombres anteriores fueron unos desgraciados que no les importaba la vida, que fueron unos nómadas que mataban a diestro y siniestro todo lo que se encontraban a su alrededor. Lo cual sería una gigantesca falacia, y en cierto sentido algo estúpido…. Algo estúpido que las personas en la actualidad se lo creerían, porque no conocieron aquella era. Ya te lo dije Aeonia, la gente puede decir muchas cosas. Pero ello no justifica su falta de percepción en el mundo.

Agueon echo un suspiro y luego se dio la vuelta para retirarse, tomo una pequeña talega de 50 monedas Valeran y luego indico a sus aprendices que descansaran.

— Tenemos otros asuntos más tarde, descansen y reserven sus fuerzas.

…..

Agueon salió de la habitación, apretó los puños recordando a los hombres anteriores, recordando la ciudad de lima. Recordó la figura de un cadáver con sangre en los ojos. Recordó como una estación de comisaria entera había sido degollada y mutilada en el año 2020. Recordó como el gobierno peruano había encubierto su corrupción. Respiro hondo he intento olvidar aquellas imágenes de su mente. Pero mientras más lo intentaba, más fuerte se hacían los recuerdos.

Siguió caminando por el pasadizo y empezó a bajar las escaleras, se acercó al posadero y de manera educada le pidió si podía usar su cocina. En un primer instante el posadero lo miro un tanto extrañado, pero al ver las 5 monedas de plata Lotem accedió a su propuesta.

— ¿Qué es lo que hará? — Le pregunto el posadero con curiosidad, al tiempo que Agueon tomaba cuatro huevos, y los batía en un plato hondo.

— Torreja de plátano —. Contesto Agueon, fijando una mirada inocente hacia el posadero. — ¿Dígame alguna ves a degustado comida oriental?

— No. — Contesto el posadero cuyo nombre era Erdil.

Hace alrededor de 2 años

0

5
#14

Erdil tenía una mirada un tanto extrañada. Pero su semblante cambio cuando vio al joven cocinar. Su estilo era ágil, rápido, veloz. Su habilidad con los cuchillos y los cortes era majestuoso, a su lado las pobres técnicas de cocina del posadero eran simplemente banales y ridiculas ante un arte tan sutil y ágil.

Primero empezó a cortar la pechuga entera de pollo en forma de cubos. Luego en la olla de aceite caliente empezó a dorar los cubos de pechuga. Después de un parde minutos empezó a retirarlos y reservarlos para más tarde.

En otra olla con aceite preparo una tortilla con cuatro huevos. Abrió su talega y le aventó 2 monedas Lotem al posadero sin desconcentrarse.

— Por los huevos. — Dijo de manera apresurada, al tiempo que empezaba a cortar la tortilla en forma de cuadros. Acto seguido lo dejo a un lado y lo reservó para después.
Calentó el aceite en la olla que uso para dorar las pechugas de pollo y empezó a agregar las pechugas de pollo que habían sido reservadas. Empezó a cortar champiñones en forma de láminas, acto seguido las agrego a la olla y empezó a saltearlas de manera apresurada. Agrego una sustancia blanca, con formas de fibras de un color blanquecino.

— ¿Qué es eso? — Le pregunto el posadero.

— ¿Esto? — Agueon levanto las fibras blanquecinas y luego se sonrió. — Se le conoce como frijolito chino. ¿Tendrá arroz?

El posadero asintió y entonces su captor le pidió que trajera lo que quedase. Para su suerte había demasiado, y Agueon se sonrió.

— Con eso será suficiente. Gracias. — Dijo con una sonrisa. Ya no parecía un letal asesino, ya no tenía la mirada de un demonio. Frente al posadero había solo un muchacho de 18 años, una persona alegre e inocente.

Entonces agrego el frijolito chino, y empezó a saltearlo por un minuto. Luego añadió 4 tazas de arroz cocido y continuo salteándolos. Incorporo tallarines y la tortilla, luego agrego una cucharilla azúcar y pimienta. Acto seguido mezclo los ingredientes. Por ultimo agrego una pequeña porción de ostión y una cucharada de aceite ajonjolí, junto a una cucharada de sillao que llevaba en el bolsillo, y volvió a saltearlas.

— Ya está. He terminado. ¿Quiere un poco? — Inquirió Agueon mirando al posadero con una sonrisa.

— No, no hace falta.

— Le aseguro que no le hará daño. De hecho le gustara. Adelante. — Agueon tomo un plato y empezó a servirlo como en otras ocasiones lo había hecho.

Hace alrededor de 2 años

0

5
#15

— ¿Dónde aprendió a cocinar? — Le pregunto Erdil.

— ¿Oh? Es una historia muy antigua. Hablamos de muchos, muchos años atrás, pero eso ya no importa. Adelante sírvase, y buen provecho. — Contesto de manera respetuosa, mientras se ponía a servir su comida en distintos platos.

— ¿Y como se llama esta comida? — Pregunto Erdil al tiempo que empezaba a degustar la comida que su captor le había servido y que en cierto sentido le estaba agrandando.

— Se le conoce como aeropuerto. Bueno ahora me retiro, mis acompañantes deben estar esperándome.

Hace alrededor de 2 años

0

4
#16

Capitulo III.

Al día siguiente, Mathias despertó ya con los nervios apagados. Parecía más tranquilo y emocionado. Con una curiosidad que sobrepasaba por creces a la mía. La verdad en mi perspectiva lo veía como un hombre que había perdido un poco la cabeza, por momentos hablaba solo. No es que creyera que había faltado a la verdad, pero la verdad es que pensé que el hombre se había vuelto presa de alucinaciones.

Aquel día martes era soleado. Podría decirse que era algo acogedor, una lástima para mí, porque las mañanas eran hermosas para poder ver las cosas que te rodean; sin embargo ese día estaría bajo tierra. Nunca pensé que a continuación ocurriría una de las tragedias más grandes en toda mi vida, algo que cambio por completo todo mi mundo.

Justo a eso del medio día después de haber comido y habernos preparado para el descenso. Mathias llamo a seis hombres para que nos trajeran cuerdas y vigilaran nuestro descenso, Mathias fue el primero en descender, tenía un dispositivo con el que consiguió abrir la jaula de descenso. Entonces cuando elevo la jaula uno de los mineros me dio el equipo de escalar y las sogas, me dio unas indicaciones antes de descender y me dijo que se iría para hacer unos encargos y nos dejarían. Lo mire con desaprobación, pero no le dije nada, simplemente asentí y luego descendí hacía el interior del precipicio que se presentaba ante mí. Muy pronto me encontré al lado de Mathias.

Hace alrededor de 2 años

0

6
#17

Entonces mucho más abajo como a 90 metros de altura una luz atrajo mi visión. El precipicio por el que estábamos atravesando empezó a descender de manera diagonal. La luz parecía un tanto difusa, algo plateada; salimos de la jaula que nos mantenía encerrados y empezamos a descender gracias a las rocas sobresalientes de los costados del precipicio, hasta que llegamos una zona en el que Mathias tuvo que detenerse. Por alguna razón que yo no podía entender la estructura del sendero que se había creado, más abajo como a unos 6 metros de altura pude ver un valle, un camino con verdes pastos y rocas, y lámparas de un color plateado. Podía escuchar el sonido de voces y gruñidos que venían desde abajo. Escuche un zumbido indescriptible, muy parecido a un motor Bishla, o un motor de auto. En ese momento me di cuenta que Mathias no había exagerado, todo y cuanto había descrito estaba ahí, la luz plateada, y el sonido de voces y zumbidos extraños. La idea de un infierno debajo de la tierra tampoco me aterraba, si algo así sucedía tendría que estar listo para lo peor. Y a veces lo peor suele venir en cualquier momento, cuando piensas que nada malo podría suceder. Fue justo eso lo que me ocurrió a mí.

Ejecutamos pues el trabajo en silencio, colocamos las sogas en las rocas más fuertes y le indique a mi compañero que sería yo quien bajaría primero. Trabajamos como hombres que temieran hablarse. Después de sujetar las sogas a los extremos de las rocas, atamos la soga una piedra lo suficientemente grande para que la cuerda pudiera sostenerse, y luego baje. La cueva tenía una profundidad de 15 metros de altura, así que me deslice velozmente y logre llegar sin dificultad hacia el suelo. Entonces de manera inmediata Mathias había empezado a bajar; ya había descendido 3 metros cuando la cuerda que lo sujetaba se rompió y Mathias cayó precipitado hacia el abismo donde yo lo esperaba; cayeron encima mío pedazos enormes de roca, moví lo más rápido que pude, pero una de ellas me callo encima y me aturdió por unos minutos. Cuando me levante, encontré a Mathias con la pierna torcida en un ángulo extraño, su cabeza agachada hacia la izquierda, su vida completamente extinguida.

Hace alrededor de 2 años

2

5
AThaini
Rango8 Nivel 36
hace alrededor de 2 años

Esta increíble me gusta como le das ese toque humano a los personajes.


#18

Aturdido, y con mis sentidos dormidos me levante con mucha dificultad, de pronto oí un sonido que vino de distintos lugares. Era….Era como una mezcla de silbido y ronquido, y luego un sonido como el que emiten las serpientes cascabeles; entonces me estremecí, por cuatro zonas oscuras emergieron cuatro criaturas de 5 metros de un aspecto reptiliano. Sabía lo que eran. Eran Sagjras, o como los antiguos los llamábamos, hiperbóreos una raza hostil para los antiguos Kaina Inca, una raza que en mi perspectiva estaba maldita y destinada a la extinción. Entonces se abalanzaron contra mí llenos de una ira implacable al tiempo que emitían un sonido sibilante, como un rugido y un silbido, me lanza hacia un lado, el sajgra de mi izquierda giro rápidamente retorciendo su cuerpo como si fuera una serpiente y empezó a salta en zigzag. La intención estaba más que clara, iba a morir y no de una manera muy honorable. Iba a ser devorado por un hiperbóreo, si esto fuera una saga de fantasía épica como en los libros de fantasía adolescente, les diría que salí de aquel confrontamiento ileso, pero a veces la realidad es mucho más perturbadora, y a veces la realidad puede superar con creces a la ficción.

Hace alrededor de 2 años

0

5
#19

Otro sajgra se lanzó por la derecha con mucha agilidad, y me empujó hacia un montículo de piedras, se movió rápidamente y me inserto las garras en el hombro. La sangre empezó a brotar y grite de dolor. Verán, pelear con un ser humano es una cosa, pero pelear con un sajgra es otra cosa totalmente diferente; tienen la fuerza de 100 hombres y una capacidad psíquica que dejaría al mejor brujo más adiestrado como un idiota en la batalla. Además, poseen el todo poderoso tercer ojo, que es como una especie de arma biológica. Pues bien, uno de ellos abrió su tercer ojo, supuse que era el líder porque me propino un golpe con fuerza en el estómago, me tomo por el cuello y me aventó hacia el suelo con tanta fuerza que sentí que me había roto cinco costilla, escuche un crujido, seguido de un fuerte crack que me indico que me había roto la clavícula, volví a grita, y además sin una espada o un arma, no era rival para cuatro sajgras. Ahí podía haber terminado todo, mi historia y mi vida. Pero a veces supongo que el destino es un cabrón con las personas que se encuentran en una situación comprometida, como en la que yo me encontraba. Porque por un breve instante los Sajgras voltearon su mirada hacia una dirección, con una mirada llena de concentración, su líder me soltó y salieron corriendo apresurados, como si algo los hubiera asustado.

Yo estaba confundido, intente levantarme, pero no podía, así que me arrastre por el suelo como un animal herido, sangre llenaba mi ropa, sangre llenaba mis labios y sangre recorría mi cara cegándome la vista.

#20

Escuche zumbidos y aleteos como las de un pájaro. Así que me recosté a un lado de la caverna y me tome por el lado izquierdo de las costillas, trate de alineármelas, pero el dolor era insoportable; volví a gritar de dolor. Estaba resignándome a morir, recuerdos del pasado inundaron mi mente, recuerdos de un pasado en la era incaica. Recordé las palabras de mi abuelo.

“Nada más me gustaría que este pequeño bastardo se largara de esta tierra, no tiene el aspecto de un inca, esa piel blanca, esos ojos rojos. Tu estas maldito, los dioses han escupido a un bastardo sin futuro”.

Aquellas palabras las recordé con mucha claridad, y un atisbo de ira inundo mi rostro.

— ¡Cállate! — Grite, el eco de mi grito se escuchó en toda la oscuridad como una pesadilla. — Te odio maldito viejo, nunca me moriré. Buscare la manera de sobrevivir.

Aquellas palabras salieron de mi interior, como el recordatorio de un pasado ya olvidado. Primero, porque mi infancia no fue una de las más bonitas. No tuve la suerte de tener un padre ejemplar y nunca tuve el amor de una madre, a mi madre la mataron solo porque yo nacimiento, y mi padre quería asesinarme por el color de mi piel y el color de mis ojos; porque en su perspectiva yo era hijo de un demonio, y los niños como yo, que nacían con una diferencia ya sea física o facial eran apartados y repudiados. La vida nunca me ha tratado como un rey. Yo más que nadie conozco el dolor de la soledad, el ímpetu sentimiento de sentirse solo, y sientes que cada cosa en el mundo es tu enemigo y cada día es una batalla. Supongo que ahora eso ya no importa, porque solo es el pasado, y como decía mi maestra:

“El tiempo cura las heridas, pero uno ya no es el mismo. Sin embargo puedes quedarte estancado y encerrado en ella, o hacer algo al respecto.”

Nunca olvidare esas palabras. Porque si, después de mis traumas en la era incaica nunca volví a ser el mismo. Pero esa es otra historia, y la verdad no me gustaría contarla, quizás porque solo es un capricho mío, pero la verdad es que el recordarla trae imágenes de dolor a mi mente.

#21

Interludio.

Nenneke, Aeonia e Irelia se quedaron mirando a su joven maestro con una mirada llena de expectación, parecían concentradas. Agueon se percató de esto y acto seguido frunció el ceño de un modo misterioso, y luego se sonrió.

— Por favor señoritas no se pongan así, la verdad la historia de mis orígenes no fue nada humilde, nunca conocí el calor de una familia, y la verdad una parte de mi me dice que me perdí de mucho, pero es algo que aprendí a sobrellevar. — Dijo con un gesto inarticulado en la cara como queriendo sonreír.

Nenneke estaba con un semblante pálido, casi podría decirse que estaba petrificada, trago saliva y luego poso una mirada llena de concentración en su maestro, como queriendo escudriñarlo, Aeonia bajo la mirada como queriendo recordar algo importante, abrió la boca para preguntar, pero Irelia le hizo una señal para que se callara.

— Se lo que piensan, mi pasado no tiene nada que ver con la historia actual. Pero la verdad, cuando estas al borde de la muerte el pasado es lo que te atrapa. — Agueon se levantó y tomo su espada. — Supongo que eso fue lo que me paso, el pasado me atrapo y digamos que no fue algo agradable. La verdad, para ser sincero me lleno de ira recordar a los ayllus, me lleno de ira recordar al anciano que vivía con nosotros, y la verdad es que ahora nada de eso me importa, lo había olvidado. Y lo recordé cuando la muerte estaba llegándome.

Irelia lo miro con un deje de tristeza, comprendiendo el dolor que Agueon llevaba en sus hombros.

— ¿Fue ahí donde le dieron el nombre asesino de Dioses? — Le pregunto con una mirada llena de tristeza.

— No —contesto con una mirada cortante. — La verdad no debería contarles sobre esto, estoy volviendo a mi historia personal y me estoy desviando del camino. Además, es el pasado y ya no me importa.

— ¿Y si el lugar donde vivía eran tan aberrante para usted por que no escapo? — Pregunto Aeonia con un cierto aire de preocupación.

Agueon la miro de una manera seca y fría, y luego negó con la cabeza.

— Numero uno, era muy niño. Número dos, si lograba escapar tendría que rebasar la fortaleza del Sacsayhuaman, y número tres. ¿A dónde iba a ir? Nunca en mi vida había salido de la fortaleza y no conocía la zona geográfica, para los incas yo era un demonio, y no pasaría mucho para….. — Agueon se interrumpió y luego apretó el puño. — Para nada. Olvídenlo, no tiene nada que ver con el relato que les estoy contando. Además, tenemos trabajo que hacer. Alisten sus armas tenemos que acabar con una criatura. ¿Lo recuerdan?

— ¿Pero maestro?

— ¡Pero nada! — Exclamo Agueon de un modo amenazante, se llevó las manos a la cara se tapó lo ojos, tratando de disipar su ira.

En ese preciso instante sus aprendices bajaron la mirada.

— Quizás no deberíamos tocar el tema maestro — Dijo Nenneke, con una mirada comprensiva. — Siento que estaremos mejor así, y creo que podremos escuchar su relato más cómodamente, si dijimos algo…

Agueon negó con la cabeza, interrumpiéndola.

— No, el que debe disculparse soy yo. — Echo un suspiro y sonrió. — Mejor olvidemos que tuvimos esta conversación.

Y habiendo dicho esto Agueon se levantó, fingiendo una sonrisa. Cuando salió de la habitación un silencio de expectación inundo la habitación donde, sus tres aprendices se quedaron calladas, como si el mismo ambiente las hubiera enmudecido.

— Yo lo entiendo. — Dijo Irelia, al tiempo que ponía sus manos en su espada. Una mirada de tristeza lleno su rostro.

— ¿Qué es lo que entiendes? — Pregunto Aeonia desconcertada.

— Lo entiendo todo. Porque yo también he vivido ese dolor, conozco la soledad, y lo que he aprendido de ella, es que la soledad vuelve amargada a una persona. También la vuelve agresiva y evasiva. Conozco muy bien ese sentimiento, esa mirada en Agueon la reconozco muy bien. — Contesto Irelia con firmeza y absoluta convicción. — Porque es la misma mirada que yo tenía cuando estaba entre mi gente. Una mirada llena de odio hacia todos y a todo, y las personas que están a tu alrededor se vuelven en tus enemigos, pero hay algo más en Agueon, algo que no pude ver. Había algo de felicidad en aquellos ojos sombríos. Pero realmente no lo comprendo.

Nenneke la miro con interés a su compañera y luego echo un resoplido un tanto preocupada, se llevó la mano izquierda a hacia los ojos poniéndose a reflexionar sobre los acontecimientos acaecidos.

— No deberíamos preguntarle más sobre su pasado. — dijo Aeonia con seriedad. — ¿Recuerdan lo que dijo la chamana Hujmaya?

— Si — contesto Irelia.

Y Nenneke asintió.

— Recuerdo lo que ella nos dijo. — Dijo con dureza.

“Por favor, no permitan que Agueon recuerde el pasado. Ello podría afectarle, si quieren un relato suyo pídanselo, pero si empieza a divagar y recordar la era incaica deténganlo y párenlo. Ello le traería mucha pena, Agueon aún tiene el espíritu de un niño”.

Irelia asintió.

— Debemos ser más precavidas con las elecciones que tomamos, también nos pidió que cuidemos de él.

Las tres mujeres se miraron fijamente. Irelia alzo sus puntiagudas orejas y luego se permitió llorar en silencio, se levantó y lloro por Agueon, porque sabía que su maestro no podía hacerlo.

#22

Capitulo IV.

Al recobrar el conocimiento después de la horrible experiencia con los Sajgras, note que estaba entre un montículo de rocas. Era evidente que algo o alguien me había ocultado ahí. Note que mis costillas rotas se habían reparado, pero aun mi cuerpo no se había recuperado del todo, así que deje que mi cuerpo tuviera el descanso necesario para poder movilizarme. Sabía que si me quedaba ahí seria presa fácil. Un instinto muy intenso me instaba a moverme de manera inmediata. Me levante lentamente, aún estaba aturdido por los golpes. sacudí mi cabeza y eche caminar lentamente sosteniéndome en las rocas, mi cuerpo aún seguía débil, pero no tenia más remedio que avanzar, sabia que si me quedaba ahí moriría. Verán, cuando me había despertado el cuerpo de Mathias había desaparecido, y las cuerdas por donde habíamos descendido se habían roto por completo, así que estaba atrapado. Lo único que me quedaba era seguir adelante.

#23

Cuando voltee para ver donde estaban las sogas y ganchos, pero ,me di cuenta que habían desaparecido. En cierto sentido estaba agradecido. Agradecido por estar vivo, muy poco sobreviven a un ataque de tal magnitud, así que sosteniéndome en el montículo de rocas, seguí caminando... Arrastrándome como un animal herido. Me encontraba solo en una zona extraña que no conocía, en las entrañas de la tierra, y mis probabilidades de vivir eran escasas.

Así que lenta y cautelosamente me encamine cojeando y sosteniéndome entre las rocas, mire de izquierda a derecha tratando de buscar una salida, pero poco a poco me fui adentrando mas y mas, hacia el interior de aquellas cuevas. Así que escogí al azar y seguí mi recorrido. El camino que había elegido estaba compuesto de un paso alpino, bordeado por montañas rocosas. Mas allá como a 10 metros distancia, hacia mi izquierda divise un valle, que a mis ojos solo me decía una cosa. Comida, y quizás un lugar donde descansar y refugiarme. Refugiarme de los sagjras, refugiarme de la muerte. Mas allá se veían campos de pasto y cultivos, lo que me dio a suponer que había gente viviendo ahí. ¿Pero que clase de criaturas estarían viviendo ahí? ¿Y quienes? Mas allá como a 30 metros de distancia habían campos cubiertos de una extraña vegetación. Era como estar en un mundo totalmente diferente, en una tierra distinta.

#24

Mas allá había brechas y desfiladeros de rocas con un camino entre ellos, me sostuve en una roca y seguí mi recorrido hacia aquel valle confiado en que abría algo para comer. Muchas mas allá a mi izquierda se abrían arboles decorados de una manera llamativa. Al parecer las habían formado artificialmente. Otros arboles tenían la forma de palmeras gigantes y me pregunte como se habían formado arboles en el subterráneo sin la energía del sol. Sin embargo aquel mundo sin sol brillaba con tibieza y calma, como un paisaje paradisíaco al medio día, y el aire era menos opresivo.

Aquella escena ante mis ojos me desconcertaron y asombraron a la vez.

Continué mi camino y vi un matorral muy parecido a una montaña, estaba mezclada con helechos, plantas de hojas largas y gigantes, mucho mas grandes que las plantas que poseemos en la superficie, después de un determinado momento que de las plantas y de las arboleda emergió una criatura que reconocí, y que no existía en la superficie. Era una especie de ciervo que se había extinguido hace miles de eones, cuando había transcurrido el diluvio histórico. Al principio me hice para atrás, pensando que era un depredador, pero el animal se me acerco, me olfateo y luego se dio la vuelta, se detuvo un segundo se volteo para verme nuevamente y luego tuve la certeza de que me hizo un gesto con la cabeza, y luego se retiro dando brincos.

#25

Me sonreí sabiendo que las palabras de mi antigua maestro eran verdad. Nada muere en este mundo, La gran pachamama lo preserva todo hasta el mas pequeño vestigio.

-- Después de mucho tiempo y sigues dándome clases, Mama Ocllo.-- Arrugue el ceño viendo que mis heridas me molestaron, y luego sacudí la cabeza.

Entonces como a 10 metros de distancia divise un edificio. Evidentemente estaba construido por manos humanas, un sonido gutural como una aeronave entro en mi campo de percepción y vi una especie de planeador en el aire, surcando los cielos. Mientras vi el planeador un tanto asombrado, de este emergió una forma humana, pero esta tenia unas alas, las abrió y se deslizo hacia mi posición, su forma era mucho mas poderosa que la mía, tenia unos ojos celestes y media 3 metros de altura. Puedo decir que cuando nos vimos directamente una sensación de estremecimiento se hizo presente en mi interior, era como si la presencia del individuo que ya hacia en mi delante me estuviera aplastando. Lo peor es que no tenia fuerzas para seguir peleando.

#26

Sus enormes alas se encogieron y acto seguido su mirada cambio, me miraba como si fuera un cazador con su presa. Lo peor esque yo era la presa. Sina que hacer, y con el cuerpo aun adolorido después del confrontamiento que tuve con los sajgras me caí al suelo y luego escupiendo sangre. Una herida interna me estaba haciendo efecto.

"Maldita sea,y justo en este momento". Pensé.

Algo que tengo que detallarles es que el vestido principal de aquella figura consistia de grandes alas plegadas en la espalda. Aquellas alas gigantes se arrastraban hasta el suelo, sus plumas eran de un color azuleado, con un color mas que no pude distinguir, era verde, pero con unos matices purpuras. En el cuello llevaba una especie de collar con diademas en los bordes que brillaban como los cristales, su vestimenta estaba compuesta de una túnica con polainas de un material fibroso. Pero su rostro ¿Ese rostro? Me parecía mucho al humano, pero con una diferencia, había una especie de tercer ojo colocado en su frente, era como el tercer ojo que tenían los Sajgras, pero con un aspecto menos desagradable que estos. Sus ojos eran de un color celeste, no como un celeste humano, sino que todo el ojo entero era celeste, incluso la parte esclerótica de sus ojos eran azules como el mar. Era como si el parpado, la pupila y el iris no existieran.

En ese momento el rostro de aquel ser se vio conmocionado, de manera inmediata su tercer ojo se abrió, y al hacerlo mi cuerpo se paralizo, no podía mover ninguna articulación, su semblante se mostraba indiferente hacia mis reacciones. Iba a matarme, estaba seguro de eso. En su mano, una especie de amalgamas eléctricas se huizo presente, era como si la atmósfera a nuestro alrededor se estuviera atrayendo hacia sus manos, una energía eléctrica se envolvió en sus brazos y sabia que iba electrocutado y quemado. Sin embargo se detuvo, y su semblante cambio, cuando vio la sangre que estaba emanando de mi cuerpo.

Hasta ese momento, no me había fijado que estaba lleno de sangre.

#27

El se me acerco, aun no podía moverme y me puso la mano en el hombro, de manera inmediata mis sentidos volvieron estabilizarse y me levante, era como si el dolor se hubiera acabado. Me levente y vi a mi captor, este media 3 metros de altura, a su lado yo era un enano.

(Agueon se echo a reír, como si estuviera recordando algo muy gracioso)

Es increíble que todavía lo recuerde, me hice para atrás asustado... Algo en mi interior me advertía del peligro que se me presentaba, pero mi captor intento con mucho esfuerzo calmarme he intentar que me relaje, pero seguia evasivo. Luego de aquella conmoción me levante, y me toque la zona donde tenia un hueso roto, pero esta ves ya no me dolía. Me mire y me levante el polo ensangrentado y acto seguido me sorprendí de ver que se había reparado solo. Sin embargo aun sentía mareo, y después me desplome al suelo y me quede inconsciente.

......

Luego de un parde horas escuche voces, el idioma no podía entenderlo. Sin embargo, sirvió para disipar mi terror, intente abrir los ojos pero aun mi cuerpo estaba pesado y mis ojos se abrían de poco a poco. Algunas figuras me miraron y se conmocionaron ante mis movimientos, vi a uno de ellos que se movió alarmante, como si quisiera sacar un arma, otro se adelanto y lo tranquilizo. Era el ser que me había acogida hace unos momentos antes de caer inconsciente.

Cuando abrí los ojos por completo, lo primero que hice fue levantar mi cabeza, me habían quitado los vendajes, y me habían curado todas la heridas.

#28

Muchas de las figuras que ya hacían a mi alrededor se hicieron para atrás, estaban asustados de ver a una figura distinta a ellos moverse y mostrar gestos de desconcierto hacia ellos. Si tuviera que describir la expresión de mi rostro, era la de un joven asustado.

Mas allá habían unas figuras mecánicas que tenían formas cubicas, tenían una especie de armamentos extraños que hasta ahora me son difíciles de describir, tenían la forma de rombos flotantes, y giraban a su alrededor, habían 10 de ellos juntos con sus dueños, como si fueran servidores, las figuras reaccionaron de manera hostil hacia mi, pero se calmaron ante el levantamiento de de mano de sus respectivos amos. Luego me di cuenta que eran figuras autómatas, sus ojos rojos y metálicos me miraron con expectación y los rombos que flotaban a sus alrededores regresaron a sus hombros, hacia una apertura de la misma forma rombica.

Algunos de llos hablaron y se susurraron cosas en los oídos, otros abrieron su tercer ojos, como si quisieran escanear algo en mi interior. Los que abrieron con el tercer ojos me miraron con inquietud, como si fuera una clase de demonio salido de infierno, se mostraron algo hostiles hacia mi, los otros solo los intentaron calmar. Luego una figura joven se me acerco y se interpuso entre mi y los que ya hacían presentes, como si estuviera abogando por mi.

Otros echaron suspiros y luego se llego a una decisión, o es así como me pareció, por que muchos de los que hacian reunidos se retiraron, algunos me miraron con fijeza, otros me miraron asustados y desviaron su mirada. Yo sencillamente no lo entendía.

#29

......

#30

Tras unos minutos después, los mismos individuos volvieron a juntarse, y por sus gestos habían decidido algo no muy bueno para mi. De manera repentina, uno de los seres se interpuso entre sus semejantes y yo, sus palabras se habían vuelto duras.

--Tehkar'Naker I'inoegh naluh.-- No tengo idea de lo que halla significado eso, pero creo que surtió un efecto desconcertante para muchos.

Luego que di cuenta que el ser estaba abogando por mi, la expresión dura de su cara provoco en mi un pavor extraño, se acerco para mirarme y luego uno de los lideres levanto la mano, para quitar la tensión del escenario, luego le encargo algo a uno de los lideres y luego , el ser que había abogado por mi me miro de un modo sonriente, y luego me asintió, haciendo un gesto de que me calmara y tranquilizara, se acerco a mi y luego me miro un tanto extrañado. No pude mas que sentirme agradecido, el ser que luego me di cuenta que era joven, se me acerco y me toco la prenda, lo mire con desconcierto, luego me sonreí, dándome cuenta que veía mi vestimenta como algo extraño y nuevo para sus ojos.

#31

.....

Hace más de 1 año

0

0