Girasol_congelado
Rango6 Nivel 26 (952 ptos) | Novelista en prácticas
#1

-¡Por favor no me lastimes!- imploró la joven desde el suelo de su oficina al hombre que la apuntaba con desesperación la pistola. -¡Sólo soy una niña! ¡Yo no manejo este negocio! ¡Terminé aquí porque me quitaron mi libertad! - lloraba desconsoladamente, el hombre temblaba. -¡Ni siquiera los cigarros son de verdad! ¡Mira!- la mostró uno de lo que estaban en el suelo y lo desenvolvió con torpeza. -¡Ves! ¡Son de chocolate! ¡Lo que se quema es el papel!
-¡Eres una farsa!- le gritó con furia y desesperanza el hombre.
-¡Ya te lo dije! ¡Sólo soy una niña realmente! ¡El verdadero dueño me usa para ocultar su identidad! ¡No importa si me matas, ellos irán por ti! Pero te ruego que no lo hagas...por favor... No me matas- cubrió su rostro mientras sollozaba.
El hombre dejó de apuntarle y camino por el destrozo de la oficina. Pateo con ira la mesa y golpeó todo lo que estaba a su alrededor. Se dio vuelta y se llevó las manos a la cabeza.
-¿Qué voy a hacer?- quería partir en llanto como la joven. Cuanta desesperación sintió al saber que la persona que creía líder de "Maníacos" era en realidad una farsa.

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Elayha
Rango15 Nivel 72
hace alrededor de 2 años

Dios que buen inicio, he de decir que me encanto. Tiene lo suyo ;) Y creo que con esfuerzo puedes hacer una obra genial ;)

Elayha
Rango15 Nivel 72
hace alrededor de 2 años

Espero que haci sea, conmigo te ganaste un fan, espero tus comentarios en mis escritos, aique actualmente estoy haciendo un manga de mis libros, puesto que se me hace mas facil y ya no tengo que esforzarme en describir hahahaxd aun así seguiré escribiendo y esperare tus opiniones he impresiones.


#2

Comenzó a sudar frío, de todas las cosas más estúpidas que pudo hacer tenía que meterse en esos líos y matar a todo aquel que se encontrara para acabar con el corazón de sus problemas, pero ella en realidad ni a eso llegaba, ni siquiera era parte del cuerpo.
¿En qué momento terminó así? ¿No pudo cambiar? Tantas oportunidades y todas desperdiciadas. Ahora, escucha cómo se acercan los refuerzos hacia la oficina, y él sin escapatoria. ¡Demonios! Incluso para salvar su vida es un imbécil.
Tan poco tiempo para morir y tanto que recordar.
No debió de haber ido al bar.
No debió haber firmado el contrato.
No debió de haber tomado el trago.
No debió de haberse metido a la habitación.
No debió de haber asesinado a esa pobre chica.

Hace alrededor de 2 años

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#3

Todo inició en un maldito lunes. Malditos sean los lunes.
Eran las tres de la tarde y Rubén aún no se levantaba, todo un holgazan que vivía desde hace 4 años en el sillón del cuarto de estudio de su hermano menor. Sin trabajo, una carrera concluida, y ambiciones demasiado fanfarronas para ser verdad

Hace alrededor de 2 años

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#4

El teléfono comenzó a sonar, no quiso levantarse a contestar pero el maldito teléfono no se callaba.
-¿Diga?- contestó semidormido
-¿Te acabo de despertar?- era su hermano.
- Tal vez- trato de sonar menos dormido.
- ¡No puedo creerlo! No te pido que pagues renta ni la comida que te damos, nada, sólo te pido que te hagas cargo de tus cosas Rubén pero ni eso puedes hacer. Gloria ya no te quiere en la casa y los niños dicen que no te bañas más una vez a la semana y no es siempre. Rubén, ya no puedo defenderte más, eres mi hermano y te quiero pero ya no puedo más. Gloria y yo te damos hasta el viernes para encontrar donde vivir. Lamento hacerlo por aquí pero si no lo hago encontrarás la manera de convencerme y te quedarás otro año. Lo siento hermano- colgó.
Rubén estaba furioso, primero su madre, luego su casi eterno amor y ahora su pequeño hermano. Nadie va a aceptarlo en su casa, todos saben como es, sólo saldrían con él para embrigarse hasta el amanecer, sólo para eso es bueno.

Hace alrededor de 2 años

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#5

Aún no es viernes y ya está desesperado. Le quedan 4 días para encontrar donde dormir y no se atreve a quedarse una vez más en la calle, aquella vez fue demasiado para un ser humano.
Fuma una y otra vez hasta acabarse su cajetilla, necesita seguir fumando pero la tienda más cercana está a dos calles y es tan holgazán que prefiere buscar entre sus colillas abandonadas alguna que no se haya terminado bien. Sabe que su hermano le habló en serio, sabe que lo sacará a patadas a pesar de sentir remordimiento y el ardor en su pecho. ¿Cómo puede hacerle eso? Su hermano, el único que tiene. Es muy fácil para él actuar de esa manera, siempre lo tuvo todo, nunca le faltó nada y Rubén le afecta su vida perfecta. Todo en bandeja de plata, la vida misma le fue entregada por los mismos ángeles, en cambio la de él, fue lo que sobró de alguna vida miserable pasada que seguramente no hizo bien a nadie, todo le fue difícil e inalcanzable.
Podría volver a dormir, solo lleva un par de horas despierto seguro puede regresar a dormir y soñar con la vida que nunca tuvo. Incluso podría robar más comida del refrigerador y comerla mientras se queda profundamente dormido. Podría hacer muchas cosas pero prefiere dormir y no despertar hasta la noche para salir a embriagarse en su propia desesperación.

Hace alrededor de 2 años

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#6

Ya es de noche y nadie le llama para salir a beber. ¿Quién los necesita? Puede ir solo y disfrutar de todas las bebidas que le ofrezca la abultada bartender. El único problema es que no tiene dinero ni para un trago del licor más barato, pero si hermano si.
Se escucha en la parte de abajo la familia cenando, tantas risas y amenidad le hacen sentir una envidia que nunca admitiría en voz alta entonces repudia esos momentos de su hermano. Con mayor razón toma dinero de la cartera que dejó su hermano en el estudio cuando llegó, después de tanto tiempo aún confía en su hermano mayor.
Sale por la ventana de las escaleras y va directo al bar que frecuenta.

Hace más de 1 año

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#7

Tomó suficiente dinero como para beber hasta poder volver a la casa de su hermano.
La abultada bartender habla de vez en cuando con él pero hasta ella ya se ha hartado de su presencia pero siempre le da una buena propina. En algún momento ya no será suficiente para soportarlo.
-¿Por qué no me sorprende verte aquí, Rubén? - su amigo llegó y le dio unas palmadas en la espalda.
-A mi me sorprende verte aquí. - lo saluda con alegría.
-Tenía tiempo que no venía. -
-Siéntate, siéntate. Cuéntame de tu vida.-
-No hay mucho que contar, ahora prefiero escuchar los problemas de los demás. Así parecerán los míos más pequeños.
-Dímelo a mi. Tengo que encontrar otro lugar a donde mudarme para el viernes, mi hermano me va a correr en serio. ¿Tu no tienes un espacio extra en tu casa?
-Bueno, no es... - lo interrumpió.
-Bah, no te culpo. Yo tampoco quiero vivir conmigo mismo.-tomó un sorbo a su cerveza.
-¿Quieres divertirte?
-Mientras pueda olvidar todo con el alcohol, si.
-Más que eso. - se acercó a Rubén y dijo. -Conozco un lugar donde hay buena música, alcohol, lleno de gente cada fin de semana, pero lo mejor es que tienen una atracción en la qué puedes meterte con alguien aleatorio.
-Un prostíbulo
-No, no, no. Escucha Rubén, es un antro donde gente normal como tu y como yo van a divertirse, y se acuestan con gente como tu y como yo. Sexo casual en un cuarto que el antro te proporciona.
-¿Eso no es ilegal?
-No porque firmas un pequeño contrato de consentimiento de tu parte, al igual que la otra persona. Sería el viernes en la noche.
-Ese día no tendría donde dormir. No es un buen día.
-Pasarías una buena noche con una extraña. Ya veras que hacer el día siguiente.-Rubén pensó. - Mira, siempre después de una gran fiesta el día siguiente es más sencillo. Piénsalo, el lugar se llama Maníacos. - su amigo se fue dejando una tarjeta con la dirección del lugar.

#8

Regresó a casa de su hermano con poca conciencia de sus acciones. Tratar de meterse por la ventana del estudio parecía una buena y silenciosa idea. La ventana estaba abierta pero debía brincar para alcanzar el borde. Sus saltos eran patéticos y sus quejumbros sólo denotaban más su estado de ebriedad, hasta que lo vomitó.
-¿Qué estás haciendo Rubén?- preguntó su hermano desde la ventana.
Rubén lo miró y le dijo que guardara silencio, podría despertar a alguien.
Su hermano salió y lo ayudó a entrar a la casa, después lo llevó a la regadera y le abrió el agua fría. Rubén gritó de adrenalina y vómito más.
-¡No puede ser Rubén! ¡Tomaste mi dinero y lo gastaste en alcohol! ¿Qué te sucede?- Rubén no quería prestar atención. - ¡Es increíble que hagas esto! Ya no sé cómo ayudarte o qué decirte. No quería darme por vencido contigo, eres mi hermano mayor, te admiraba, pero así cómo estás no puedo hacer más por ti. Ya no puedo Rubén, ya no... Estoy cansado y harto de ti. Lo siento, pero el viernes te irás, no quiero verte cuando regrese de trabajar. No me busques más, porque ya no te voy a ayudar en nada.
Rubén entendía todo lo que le decía, y lo odiaba pero no más que a él mismo por ser quien es. No podía cambiar, creía intentarlo pero nunca iba a suceder, siempre va a ser un perdedor.
Salió de la bañera en camino al estudio de su hermano, dejó que todo el pasillo se llenara del agua que escurría su ropa. Mientras caminaba buscó entre sus bosillos y encontró la tarjeta de su amigo, y de pronto la idea sonaba bastante bien.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 6 meses

No conocía esta historia pero esta bien y si la sigues publicando estaré atento a ella para seguir leyendo.