Ranacien
Rango9 Nivel 41 (3457 ptos) | Escritor autopublicado
#1

Nunca había pensado que una sola mirada, y todo lo que ella arrastra en la distancia, haría verme a mí misma, como en un espejo único. Afirmo que la vida que solemos llevar bajo un vestido verde y algún tacón alto, no es más que sensaciones en ida y vuelta sobre calles observadoras de movimientos latentes y sencillos. ¡No! Sin dar tantos rodeos, yo me sentía tan simple antes de que, esos redondos ojos negros se dirigieran a mí, en aquel restaurante, el cual guardaba un pequeño grupo de personas esperando que la noche acabara bien. Tratando de convencerme de que no vendría mi cita, de que una vez más sería "la mujer embarcada de Maracaibo", de esa forma tan sencilla que me catalogaba... él miró a mi mesa, vio lo que había, y decidió cambiarme; ¡Así! De una forma deliciosa y definitivamente simple. ¡Ja! Con tantos alardes de durezas ante los conocidos, puedo decir que me salté la regla esencial y personal que designaba el tiempo justo para abrir la puerta, dejar entrar; Vamos, en éste caso sería, apartar la silla a la razón por la que ahora, soy tan distinta desde una primera cena. ¡Tan distinta!

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ToniCartagena
Rango6 Nivel 29
hace más de 4 años

Qué bueno y autentico. Enhorabuena. Si te apetece pasate por mi perfil y echale un vistazo a mi relato El don, con el que también participo en el concurso. ¡Mucha suerte!

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 4 años

Excelente. Me han encantados sus escritos. Mucha suerte también!!!

the_one_eyed
Rango15 Nivel 71
hace más de 4 años

Un corazoncito más de mi parte. Buena historia, a ver si se pone más interesante aún. Un saludo. :)

PrueHolmes
Rango11 Nivel 53
hace más de 4 años

Muy buen comienzo! Mucha suerte!

lasourise
Rango11 Nivel 51
hace más de 4 años

Muy buena introducción: abre muchas posibilidades al desarrollo de la historia, y está muy bien escrito. Adelante, a la 2°.
Espero te guste mi cuento "El candelabro de RICHARD"

TeenageWriter_03
Rango5 Nivel 23
hace más de 4 años

Me ha gustado, espero que continúes. Te dejo mi like :D si gustas pásate por mi historia en concurso. Suerte

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 4 años

Muchas gracias por su apoyo.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Me han gustado esa interjecciones repartidas en el texto. Salu2 y suerte!

sinesand01
Rango10 Nivel 49
hace más de 4 años

Me gustó muchísimo, espero poder verte en la segunda ronda y leer lo que le sigue. Te dejo totalmente mi voto. Si quieres pásate por mi perfil y lee el que yo tengo para el concurso a ver si te gusta. Mucha suerte y éxito, un saludo. :*

MaarLopez
Rango9 Nivel 42
hace más de 4 años

Me encantó, sigue así que vas bien. Ya tienes mi votito =) Te espero en mi historia "Entre el bien y el mal"
Saludos y mucha suerte =D

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 4 años

Muchas gracias @MaarLopez ... Ya me pasé por allá y lo que leí, me ha encantado. Suerte igual.

PAK
Rango8 Nivel 39
hace más de 4 años

ha sido complicado leer tantas historias por aquí,ahora es buen momento
y esta empieza bien...


#2

Condenado al infierno. De esa forma quedaría si no me acercaba a ella. Bajo ese ajustado vestido verde de algodón y sus zapatos de tacón alto, parecía entera y con justicia divina. Pero todo ese semblante tan cliché en una mujer sola en la esquina de aquella mesa, se desbarató al ser consciente, de una ligera línea de agua taspasar su mejilla derecha. El efecto que causó en mí... Cómo los movimientos rápidos de manos para secarla se clavaban en mis retinas... o el acercamiento del mesero para consolarla... no hicieron mella. La verdad de mi interés se resumen en la insana y mal hablada curiosidad de saberlo: El porqué la mujer que intentaba darle un trago más a su copa de vino tinto, le daba rienda suelta a sus lágrimas.
Si en alguna oportunidad nos poníamos a pensar en la sencilla pregunta: ¿Puedo sentarme? Perderíamos un muy valioso tiempo. La lluvia cesaba y ella había sido embarcada por alguien sin nombre. Se iría, estaba seguro. ¿Quién era yo para detenerla? Pero es inevitable no recordar su mirada dudosa y al mismo tiempo, pidiendo auxilio... La sonrisa a punto de ser reprimida, y la visión eterna del rastro de una gran gota salada secándose... Entre todas esas importantes cosas de nuestra primera cena, la que más destacaba era esa pregunta demoníaca. ¿Qué decirle a una dama en sus circunstancias? Catalogar el saludo inicial entre un hombre y una mujer, se da efectivo entre la impresión física y el descubrimiento emocional posterior. Aquí, lo que realmente importaba era el acceso a su persona. ¡Dios santo, parecía divinamente agotador!
Levantarme y dirigirme hacia ella fue mas fácil que darme cuenta que en segundos, ya sabía que la amaba. No, con más relevancia puedo añadir, que fue allí donde me di cuenta que tenía el poder de cambiarle la vida por completo a una mujer.

Savel
Rango6 Nivel 26
hace más de 4 años

Va mi like...¡saludos!

JotaDe
Rango4 Nivel 18
hace más de 4 años

Tienes mi voto para el concurso. Espero seguir leyéndote.

sinesand01
Rango10 Nivel 49
hace más de 4 años

¡Hola!, me he venido a leerte; gracias por el apoyo que me has dado. :) Me gustó esa sorpresa de que pasaste a narrar... ¡desde la otra parte! Aún no le veo la parte erótica (lo digo por tus categorías), sino más bien románticas y nada más. Cuando uno va leyendo se le olvida que están contando lo que ya pasó y se mete en ese momento como si se estuviera aún en el restaurante. Eso me ha llamado la atención; mezclas sus dudas con un resultado ya sabido. Un placer leerte, un saludo de otra venezolana. :)

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 4 años

Jeje genial. Sí, la cosa va poco a poco ya que lo escencial es el punto de partido al cambio que tanto profesan. Todo vendría en ascenso y en ese entonces, las categorías cobrarían vida y valor. Aprecio muchísimo tu comentario y bueno, qué decir de encontrarnos los venezolanos a través de estas cajas??? Gracias y felicitaciones nuevamente por tus creaciones literarias. Saludos desde una tierra calurosa en Venezuela.

MayFierro
Rango7 Nivel 33
hace más de 4 años

Muy bueno e interesante, hasta ahora me ha gustado lo que escribes.. Te dejo mi voto. si deseas pásate por mi historia, UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD. Suerte

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

¿Y sabremos qué le cambiará ella a él? Adelante con la tercera caja.

lasourise
Rango11 Nivel 51
hace más de 4 años

Me gusta cómo llevas la historia. Tu manejo gramatical es bastante correcto. Va mi voto. Lo que "me chirria" es la construcción de esta frase: "se desbarató al ser consciente, de una ligera línea de agua taspasar su mejilla derecha". Tal vez sonara mejor si pasas los infinitivos a verbos conjugados: "cuando noté que una lágrima traspasaba su mejilla derecha".

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 4 años

Gracias por tu sugerencia @lasourise ...siempre bienvenidas. La estudiaré y revisaré el texto pronto. Saludos.

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace más de 4 años

! Me encanta tu forma de escribir ! . ! Es muy expresiva ! .

jlvq
Rango6 Nivel 29
hace más de 4 años

¿Puedo sentarme? Solo su mirada te responderá... excelente!

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 4 años

Gracias @jlvq ... Se aprecia el comentario!!!

Jhusun
Rango6 Nivel 27
hace más de 4 años

Hoy he quedado atrapao por tu narrativa. Me gusta escribir lo erótico y creo que contigo voy a aprender!!!!
Saludos

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace más de 4 años

Un amor a primera vista, normalmente son los mejores y los que nos hacen más felices.


#3

-¿Puedo sentarme?- me preguntó aquel hombre.
Después de unos segundos que parecieron minutos, asentí con un movimiento apenas de cabeza. No quería que descubriera el estado de derrota en el que me encontraba. La verdad, no quería que nadie lo hiciera. << Debe ser dueño del restaurante. De seguro, el mesonero chismoso le habrá comentado algo >> pensé mientras él arrastraba la silla y se deslizaba en ella. El lugar iba quedándose solo y lo más acertado para cualquiera del personal, era encontrar una manera delicada para sacar a la 'triste mujer desvalida y con cara de loca'. Sentía fastidio y más miseria, si eso era posible. Revisé mi cartera y comprobé la cantidad de dinero que tenía para el taxi. ¡Gracias a Dios! Las varias embarcadas han hecho de mí, una mujer precavida.

-¿Quieres que te pida otra copa?- volvió a preguntar.
Subí la mirada hacia su rostro ya que, su pregunta llamó mi atención. Se veía relajado pero a la expectativa. << ¿Expectativa de qué? >>
-No hay problema. Ya me voy- respondí.
-¿Quieres que te llame un taxi?-
Debí haberme visto ridícula queriendo ocultar mi desconcierto sin lograrlo. Mi ceño fruncido apenas perceptible
-¿Eres el dueño del restaurante?-
-¿Disculpa?-
Suspiré hondo, cansada. Agotada de todo. -Necesitas que me vaya. Está bien. Es tarde y debo irme a casa-.
Nadie movió un músculo y a ciencia cierta, no supe el porqué.
-¿Qué necesitas tú?-

Ahora sí que lo miraba y con mucha atención. Su manera de preguntar aquello me puso en alerta total. En ese momento no supe explicar ese tono de voz. Y Dios solo sabe lo mucho que quería responderle; decirle exactamente lo que quería y necesitaba. La dichosa pregunta fue lanzada en la mesa rebotando a mis sienes de una forma mortal. ¿Qué necesitaba? ¿Pagar la cuenta de la cena, irme a casa y dormir? ¿Eso era todo? Allí, pensando en la respuesta y viendo cómo se dignaba a esperar que yo emitiera algún sonido, no despegué mis retinas de las suyas.

-Quiero volver a empezar-. Exhalé; casi susurré soltándolo en un suspiro de liberación. Válgame Jesús, que débil me ha dejado esta noche vacía.
Entrecerró sus ojos un poco, tan solo un pequeño movimiento. Tenía una sonrisa invariable, estaba desesperándome de una forma anormal e infrahumana.
-Ibas a tener sexo esta noche, ¿cierto?-
<< ¿Qué? >> pensé.
Colocó un debo sobre su labio superior, sobándolo. Analizando y arrastrando la yema del índice derecho. Esperando.
-Si te digo que sí, ¿qué pensarías?-
-Que me decepciona el que te hayan dejado varada. Una mujer como tú, debería estar sobre una cama-.
El corazón que ya sentía enfermo, se movió con una señal de sismo. El miedo que una chica siente ante un extraño en dicho escenario, puede confundirse con algo aún más peligroso.
-¿Si te digo que no?-
-Entonces te preguntaría, ¿qué te impide volver a empezar?-

Suspirar era lo que mejor hacía, pero no iba a intimidarme. -Que preocupación tan grande el de los hombres-
-¿Cuál?-
-Si no poseemos el disfrute y la vida que físicamente deberíamos tener, entonces el mundo termina ahí, en ese instante. Ustedes viven de ello-.
Sonrió sinceramente y tuve que mirar hacia otro lado para no mostrarme más por debajo de lo que me sentía en el momento. Abajo, muy abajo... De repente, quería estar debajo...
-No pienses que me acerqué a tu mesa porque esté preocupado por ti. No te conozco. Pero supongo que una dama sola a estas horas, en Maracaibo, llorando y mirando la pantalla del celular como si le fuera la vida en ello, es una atracción inevitable. No me eches la culpa de nada. En cambio, yo te echo la culpa de todo-.
Apreté mis labios.
-Supongo entonces que todas y todos aquí, ya debieron hacer sus conclusiones de lo que me pasa. Quizás, las pocas personas que quedan deben estar pensando que eres un baboso, el cual se ha dignado a cumplir una apuesta personal conmigo. Con la solitaria muchacha del vestido verde...-
-Yo no apuesto nada. Yo no cumplo una apuesta. ¡Yo cumplo! A secas. Nada más...-
-Entonces, ¿Por qué pediste permiso para sentarte, si haces y cumples 'A secas, Nada más'?-
-...Sí, es cierto. Pero no solo pedí permiso para sentarme. Pedí permiso para acompañarte. Algo muy distinto...-
-Lo reconoces y luego cambias la pregunta que ya por sí misma, ha caducado-.

El sonido de la silla siendo arrastrada unos centímetros me trajo a una realidad de la que no me había visualizado apartada. Y esta última palabra describe a la perfección el antónimo de cómo me encontraba ahora. Este hombre decidió que con sus manos, podía acercarme a él con asiento y todo. El cuerpo que me soporta quería sacudirse en defensa y el traicionero vestido dejó en evidencia un hoyuelo de mi muslo derecho. Un poco de frío del aire acondicionado se coló ahí pero fue calentado por unas malditas y diabólicas palmas de macho... ¡Estaba atrapada! Las mismas, se balanceaban con un toque del que jamás había sido testigo. Y su aliento a whisky y hierbabuena fue volcado sobre el hueco entre mi cuello y hombro. No tenía cabeza para nada más; ¡Me la había arrancado! Manos sobre mis piernas. Boca saboreando mi piel con un pequeño soplido. El embarque, las lágrimas, el dolor, fracaso, angustia y hasta los minutos, se fueron al techo y se quedaron allí. Juro por el más alto rango en el cielo que no me importaba si la gente veía, como dos extraños se profesaban algo apenas íntimo, pero demasiado excitante. Mis piernas estaban cruzadas y me di cuenta de ello cuando sus dedos las separaron un poco pero con tal decisión, que pude haber dejado un ligero olor a sexo femenino, en una distancia considerable. Jamás en mi extraña vida y pico de años, me había sentido tan excitada. Tan voluminosamente, penosamente excitada. Y ahí dejé que 'alguien' me torciera los sentidos cuando al segundo, su dedo índice, ese que antes arrastraba sobre su labio, me conociera profundo. Adentro. Por donde pocos habían entrado y por donde únicamente él, debía entrar.

-Si esto que percibo aquí abajo, es volver a empezar- me dijo. Yo ya... no podía hablar, así que dejé que continuara -coordinaré un nuevo embarque, pagaré si es necesario para que te hagan llorar, seré yo mismo quien te vista de verde y ajustaré el broche de tus tacones para regresar aquí y comenzar, iniciar de nuevo cuantas veces lo necesites-.
Mi respiración apremiaba.
-Tu rostro, mujer- continuó -este que veo ahora y que me dedicas mientras te recorro, valdría la pena cada hora de esta noche, cada desplante, cada puto mensaje de tu celular-.
-Oh, Dios-
Siguió moviendo su macabro dedo, dentro y fuera. Respirándome. Venerando lo que le alcanzara. Estaba a punto; acabaría explotando en un lugar público de la mano de un total desconocido. Y como leyendo mis pensamientos, de inmediato se colocó en mi oreja para susurrarme:
-Mi nombre es Carlos. No soy el dueño del local. Y si lo que quieres es... empezar, entonces lo harás conmigo. ¡Ahora!-.

MayFierro
Rango7 Nivel 33
hace más de 4 años

Me gustas como describes y tu relato esta muy bien redactado.. Te dejo mi voto y mi apoyo, espero que avances de ronda... Si deseas visita mi historia en concurso UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Robe_Ferrer
Rango7 Nivel 32
hace más de 4 años

Revisa los diálogos, empleas mal la puntuación.
La primera parte apenas me atrajo, pero estás dos últimas me engancharon. Deseo leer más.
Visita mi Biohazard y comenta lo que te parrce

Camelot
Rango10 Nivel 48
hace más de 4 años

Un inicio de relato suave, que se desborda con gran ímpetu en esta tercera entrega @Ranacien. Las dos últimas palabras, sin embargo, me causan cierta desazón. Veremos cómo se desenvuelve la historia. Saludos.

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 4 años

Gracias @Camelot por tu comentario. Y por las sugerencias. Siempre bienvenidas!

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

MUy buena caja 3. (lo único, quizá, un exceso de uso de los puntos suspensivos). Ánimo!

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace más de 4 años

! Hermoso relato y excelente redacción ! : ! De diez ! ...


#4

“Quiero volver a empezar”. ¡Esa frase me volvió loco! Poder explicar de la mejor manera lo que sentí al escucharla de su boca, con esa expresión exigiendo y rogando ayuda, sería un arduo trabajo. Lo juro por lo más sagrado, que no tengo caracteres ni números para exponerlo. Es de suponer que la única percepción efectiva al tocar a una desconocida, se limita a las sensaciones más físicas que puedan compartir dos personas. Pero ella con sus palabras desaforadas y su confesión roja, como un gran botón del peligro, me transformó en Ser de Acción.

Me había propuesto no salir de casa esa noche. Mi trabajo suele ser demasiado competitivo y cansón, por tratar de entenderme de manera informal. Los fines de semana los aparto para dedicarlos a la nada, a pernoctar en casa o en algún otro lugar para desconectar. YO. NO. ESTARÍA. ALLÍ. Aquello no estaba destinado y no soy un hombre de creer en esas bobadas. Es más, todavía pienso que la cena que compartí con ella (si es que se le puede llamar cena, porque no recuerdo haberme comido nada que no fuese a ella misma), en el caso de desarrollarse en base a un plan, no habría quedado tan perfecta.
La vida nocturna en Maracaibo para un hombre que trabaja con tantas ratas y cizañas alrededor, suele teñirse de vicios y malos actos carnales. A ciencia cierta, muy pocos son los que saben cómo es tal mundo aquí abajo. En las calles que todos transitan durante el día, el marabino siembra la sazón en base a los billetes que pagan putas, humos ilegales, peligro, delincuencia a borbotones, licor en cantidades infrahumanas; ver a una mujer sola en un restaurante como La Napolitana no es sorpresa. Aquí se reúnen desde los artistas municipales con más renombre, hasta los chulos o proxenetas con sus hijas de la mafia ilegal. Si los juntamos, saldría una noche interesante; ninguna mesa se comunica con la otra, todos dejan que fluya su noche predilecta. Entonces, verla sola, esperando por alguien en una de esas mesas antiguas y de madera oscura que caracterizan al italiano establecimiento, era un capítulo trillado. El interés que encendió la malévola pretensión de sentarme a su lado, comenzó al darme cuenta de una cosa sencilla: no era una mujer cualquiera. Pero lo que sí destruyó por completo mi cordura, fue su desahogo. ¡Qué problemón para acercarme! ¡Qué grandeza para la ocasión! Pero, ¿Qué debía hacer? Su mala manera de responderme me dio a entender que en frente, tenía a una altanera: difícil y sufrible. No entiendo eso de que a los hombres nos encantan los desafíos. En mi caso, solo me gustaban aquellas féminas sinceras y gracias a ese gusto, he aprendido a leerlas sin que hablen y ella lo hizo incluso antes de acercarme. Solo Dios sabe que Carlos, ¡Yo! Éste carajo quien tuvo la necesidad de contar aquella noche, luchó consigo mismo para no desarmarla en el acto.

Ya la tenía bajo mis dedos. Con ese olor tan conocido, aunque... no existía nada igual. Nunca en mis 35 años iba a poder diferenciar su olor a feminidad acabada por la pasión, con las mujeres que han pasado por mis manos. Así que me coloqué como pude para taparla de los curiosos y que al mismo tiempo no se sintiera avergonzada, después del acto que habíamos protagonizado. Con mi extremidad mojada, saqué la mano del bajo de su vestido y acerqué los dedos a sus labios. ¡Aun no entiendo cómo no morí en el acto! Empezó a reírse pasito, saboreándose entre mis yemas. Allí, como pude, inicié una de las mejores conversaciones que he tenido en la vida; momento en el que conocí la certeza de que, efectivamente, el dichoso restaurante era testigo de una primera cena, porque el ímpetu por conocerla me haría volver a invitarla a muchas de ellas, mil veces de ser necesario.

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace más de 4 años

! Me encantó tu historia, emocionante, atrapante y muy bien escrita ! . !Muy bien ! ...

PrueHolmes
Rango11 Nivel 53
hace más de 4 años

Muy bella historia. Ha sido un gusto leerla!


#5

¿Qué dato interesante hay entre las historias que los empleados de un restaurante, pueden contar a diario? Sobre todo los fines de semana, cuando mayor es la población de locura bajo estas mesas. Tanta gente con problemas y soluciones rápidas, que me catalogan entre la mujer más común de todas las estadísticas.

Empecé a salir con Alonso hace 7 años. Lo conocí en la universidad, tuvimos nuestro tiempo de pasión desenfrenada, luego las peleas, ahora las sospechas de posibles engaños y las embarcadas continuas, esas que me confirman un desinterés inminente. Eso es todo lo que una 'mujer común' puede narrar, mientras se tiene una vida que va desde ir al trabajo y llegar a casa temprano, para cocinar el almuerzo destinado a ser engullido en la siguiente jornada laboral. Salir a cenar a La Napolitana, uno de los lugares más reconocidos en la capital de éste gran estado, suele ser una diferencia notoria en los planes de una persona como yo. Entonces, ¿Cómo no aceptar que un desconocido me hiciera acabar en frente de un número penoso de mesoneros? Todo fue culpa de Alonso por haberme dejado varada una vez más.

Carlos fue por mí en dos segundos, y en tres segundos más, ahogué la vergüenza en unas sonrisas. Si tenía sed, adelantaba un vaso de vidrio a mi boca. Si pasaba mis manos por la frente, apretaba mi cintura rodeándome al completo. Susurraba cualquier cosa para hacerme sentir con algo de valor, entendiendo que mi respuesta a sus caricias, no eran algo que yo haría todos los días; estábamos tan cerquita, formamos una pequeña burbuja de protección en un radio justo alrededor. Parecíamos estar encerrados en un armario muy pequeño, y escondidos de nuestros padres como adolescentes. Me exalté cuando sentí un bloque frío en el lateral de mi cuello.

-Olivia, Olivia- le repetí en un suspiro mi nombre, bajo la tortura de sus preguntas heladas, enmarcadas con el pasar de pequeños cuadros de hielo por donde tuviese descubierta mi piel. –Yo no… no suelo hacer éstas cosas.-
-Eres hermosa. El hielo no resbala por ser hielo, sino porque tú estás… tan mojada.- dijo impresionado.
-Carlos, todo el mundo se está dando cuenta-
-Ya no queda casi nadie aquí. Mira, no voy a invitarte a mi casa, tampoco te persuadiré de irnos a la tuya. En cualquier momento la noche se acabará, nos sacarán de aquí y quizás no coincidamos en otro lugar. Pero necesito saber una cosa-
Un bajón de desilusión se apoderó de mí. ¿Le perdería la pista tan rápido? A ciencia cierta, no sé cómo llegué a tal situación.
-Deja el hielo. ¡Deja el hielo, por favor!- suplicaba en un susurro. Estaba tan caliente que juro haber sentido una especie de parálisis a un costado de mi cuerpo. ¿O era otra cosa? Y su risa tan altiva, ¡No podía más!
-Dime una cosa. ¿Por qué una mujer tiene que esconder sus lágrimas? Todavía me parece una estupidez que ustedes acepten una vida así-
-¿Qué quieres decir?-
-Vamos, es normal que tu pareja hace bien su trabajo. ¿Qué pasó? ¿Tuvo atasco en la oficina, o inventó alguna excusa barata?-
Estaba a punto de lloriquear como una nena de 15.¡Maldito! –Aleja el hielo y seguiré respondiendo lo que quieras-.
Como si fuese la orden del milenio, obedeció y me apartó de la tortura. Lo sabía todo de mí, era la impresión que me daba. Bueno, mejor dicho: conocía todo de las mujeres, y suelo pertenecer a un rango muy predecible. Era fácil adivinar lo que sea, hasta mi pena ante los mesoneros que ya se iban moviendo al son de sacarnos. Pero debía responderle antes de irme.
-No es fácil hablar así, Carlos. ¿Qué tanto importa si lloré, lo haré a escondidas o delante de toda Maracaibo? Sí. Me han dejado embarcada otra vez y me dejé llevar por ti– Al decir esto, posicionó su mano en mi muslo como un ancla –No voy a decirte algo que ya sabes-
-¿Debo confesar que me pones nervioso?-

Mi rostro cambió de susto a extrañeza. << ¿Nervioso? >> Logré apartarme un poco colocando las palmas de mis manos en su pecho para distanciarme y mirar su cara. Pude notar que se arrepentía de la pregunta, la cual no entendí hasta ahora. Recordando el momento, suelo reírme por su expresión y del tiempo que duramos clavándonos en la memoria del otro. Al pasar los minutos, un mesonero se acercó para cobrarnos la cuenta. Nos estaba echando y de inmediato, Carlos pagó mi consumo, acomodó mi vestido, me repasó con la mirada una vez más y tomándome de las manos, ayudó a levantarme para salir. Pregúntenme qué color de cabello tenía el empelado o si nos había sonreído. No tengo recuerdos de ello por andar escondiéndome de la gente que miraba, detallando el impuro suelo para no caerme del cansancio hormonal en el que había quedado. ¡Un desconocido! Un extraño vino a mí y se enterró en mi vida y al salir del sitio, fue imposible separarnos hasta el sol de hoy.

Sé que quizás no hay nada interesante el contar cómo las parejas se conocen. En múltiples ocasiones, muchas de ellas no emiten detalles específicos. Pero éstas son las historias que contamos los mortales; los padres de nuestros hijos, las parejas con mayor peso emocional. Esos son los cuentos que observamos al tenerlos al alcance de la mano.
A pesar de que nosotros dejamos de lado un saludo inicial, sentimos la necesidad de demostrar la humanidad que nos forma como personas, al permitir cambiarnos de súbito, en una cena jamás planeada.

Fin.

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 4 años

Bien, aquí está. No podía irme de las cajas sin la versión que empezó esta corta y sencilla historia. Espero que les guste. Gracias por sus comentarios y apreciadísimos likes... Nos leeremos @PrueHolmes @Rurba_741 @Camelot @ToniCartagena @SEXYLOVER122 @MayFierro @MaarLopez @marcelacay @Noah_Munoz @Robe_Ferrer @Rurba_741 @liibcv @HJPilgrim @ToniCartagena @the_one_eyed @Jonathan_Deck @jlvq @Jhusun @sinesand01 @TeenageWriter_03 @nikkylove8kiss @lasourise @Savel

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace más de 4 años

! Es una historia genial !. Realmente... "! Muy bonita !...

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace más de 4 años

@Ranacien qué excitante historia. Curiosa primera cita, donde las haya. Manejas dos narradores en primera persona y te digo que me confundí por momentos. Te recomendaría que ese cambio lo hagas visible con el lineado entre párrafos. Mucha suerte!

PrueHolmes
Rango11 Nivel 53
hace más de 4 años

Excelente historia, aunque concuerdo con @HJPilgrim , por momentos me confundí. Fuera de eso, me gustó mucho! :)