SARACEN
Rango15 Nivel 74 (34701 ptos) | Estrella de la editorial
#1

Esta es la historia de como sin poder evitarlo termine enamorada de ella.
Yo no era de este mundo, y ella no era parte de mi mundo.
¿Pero al final que importancia tiene de donde seamos?
Ella terminó siendo el mundo que necesitaba.
¿Pero saben?... Ni en el mundo de ella ni en el mio nos enseñaron las consecuencias del amor.
Después de todo...
Solo se ama de verdad una sola vez.

Hace casi 2 años Compartir:

10

14
1234
Rango11 Nivel 51
hace casi 2 años

Esto... Es autobiogra´fica?

1234
Rango11 Nivel 51
hace casi 2 años

El amó es una decisión personal. Y como tal, usted puede decidir no amar nunca más allá de su propio ser. Enamoramiento -el amorcito de las cigarras- tampoco?

SARACEN
Rango15 Nivel 74
hace casi 2 años

Tampoco señor Flaneta, algunos nacen en este planeta solo para vivirla con locura, usted por ejemplo no es de aquí señor pero aun así consiguió a su bella Eleonora, un extraterrestre bastante suertudo;) @Flaneta

1234
Rango11 Nivel 51
hace casi 2 años

Debo haber extraviado aquel registro de la memoria. Usted qué prefiere hacer el amorcito y no recordarlo, o recordarlo sin tener que hacerlo?

1234
Rango11 Nivel 51
hace casi 2 años

Es decir, cómo prefiere el caramelito del amor por abducción o mediante el injerto de un falso recuerdo?

SARACEN
Rango15 Nivel 74
hace casi 2 años

El injerto de un falso recuerdo seria perfecto, luego seria como la película el efecto mariposa, pero sin amores, más como un mundo o una vida para sobrevivir y obviamente sin caramelitos y amorcitos. ¿Lo entiende no? Recuerde que al fin y al cabo me toco nacer mujer en esta vida señor Flaneta jajajaja ;)

1234
Rango11 Nivel 51
hace casi 2 años

Acaso preferiría ser hombre? Sí yo fuera como usted no me haría ni un arreglito.

SARACEN
Rango15 Nivel 74
hace casi 2 años

Preferiría ser un gato sin dudarlo, o quizás una bella lombriz. Pero si me dieran a elegir nacer nuevamente lo haría reencarnada en un hombrecito sin su lombriz ;) @Flaneta

StoneH
Rango7 Nivel 30
hace casi 2 años

El amor suele ser lo que algunos buscan con desesperación pero realmente es el no querer estar solo en este mundo.


#2

Llegue a este mundo llamado tierra para comenzar mis estudios acerca del comportamiento de los terrícolas, mejor conocidos como los seres humanos. Ha pasado mucho tiempo desde mi llegada, al principio solo permanecí entre las sombras, desde ahí los observaba, lo más interesante de esta especie era sin dudas su forma de obtener poder. Para ellos el poder significaba vida, riquezas casi y podía ser comparados con la inmortalidad, o eso creían ellos.
Para ellos destruir, amenazar, engañar y asesinar era parte importante para su "crecimiento social" pero de aquello ha pasado mucho tiempo. La modernidad trajo consigo nuevos métodos de obtención de beneficios para adaptarse a la nueva sociedad.
Encontraron que el poder radica en estos tiempos por sobre todo en las mentiras y en la falta de cultura de las personas, es increíble que esto aun sea posible ya que hablamos de que todavía hoy, marzo del 2020 las personas siguen siendo tan estúpidas como sus antepasados de 200 años atrás.
Tuvieron que pasar 200 años para que yo conociera una de las cosas más primitivas de aquel mundo. Quien lo diría... No existe nada más salvaje en este mundo que el amor. Y todo aquel que caiga en los embrujos de este sentimiento nunca... Nunca termina bien.

#3

Mi especie aunque es mucho más desarrollada intelectualmente, prácticamente carece de la habilidad de amar. Muy pocos son capaces de encontrar parejas y aquellos que lo encuentran son como una gran novedad, una rareza.
El hecho es que yo nunca había amado, prefería el trabajo antes que cosas tan antinaturales como el amor, en la tierra mis conocimientos acerca de esta rara anomalía humana habían incrementado mis razones por no creer en el amor verdadero, y que esto de enamorarse solo era un gran problema para el gran futuro que uno tenia planeado.
Pero los humanos vivían a base del amor, en mi mundo solo existe el amor al conocimiento y claro las rarezas de amar a otros de forma sentimental. Pero en la tierra el amor tenia una gran variedad.
El amor al dinero, el amor al poder, el amor al sufrimiento, el amor al dolor, el amor a la locura, el amor a lo material, el amor a la guerra, el amor a las drogas, el amor a la naturaleza, el amor a los animales, etc, etc...
Y la lista sigue, tan larga como la vida misma en la tierra. Pero claro el amor clásico es sin dudas el amor que uno siente por otro de su misma especie.
Cuando me enviaron a la tierra para estudios sobre la vida de los seres que habitaban en ella tuve que tomar la forma de una humana hembra, ya que aunque mi sexo sea femenino, decidí que lo mejor seria sentir lo que una mujer humana siente en su tierra ya que era del sexo más débil, aunque con muchas más ventajas que el hombre, solo que no sabían como utilizar sus rasgos y características para su propio logro.
De mi llegada a la tierra ha pasado mucho tiempo, pero desde el día en que la conocí, desde el momento en que mi corazón dejo de latir por unos segundos, nada de mi pasado, nada de lo que crea o entienda tiene absoluto significado, porque de algún modo esa pequeña humana termino siendo todo en lo que creo.
Su nombre es Anny, la conocí en un parque a la luz del sol, mientras ella leía un libro de título "Un mundo feliz" de Aldous Huxley. Algo en ella me llamo la atención, la delicadeza de sus movimientos, el aura de inocencia que trasmitía y la belleza natural de cada parte de su ser.
Era el 31 de agosto de 2019 cuando la vi de esa forma, y aun esos días, en aquellos tiempos, nuestro amor estaba prohibido por su sociedad y la mía. Pero por razones tan diferentes que al final no importaban, porque los dos tenían el mismo fin.
Separarnos por siempre y para siempre.

#4

Los humanos eran seres interesantes, llenos de curiosidad, llenos de inmensa maldad.
Hubo una época en el que me tocó ser esclava, yo tenia el poder de elegir simplemente no serlo y permanecer oculta entre las sombras, pero era parte de mis estudios saber como era sentirse humano.
Creo que en algún momento aquella época de esclavitud habían sido las peores vividas en la tierra... Sin dudas estaba tan equivocada.
Una vez escuche a un hombre de color hablar con otra mujer de color sobre el amor que sentía acerca de su amada, el problema era que la amada era blanca. Aún recuerdo sus palabras que en ese momento me parecieron absurdas y sin ningún tipo de coherencia.
-"Viví la mitad de mi vida en esclavitud, pero no hay nada que pueda compararse a esto que siento ahora. Amar duele, ser esclavo de este amor me quema, me lleva al infierno y luego me devuelve al cielo eterno."
Sus palabras no podrían tener más sentido ahora, me había vuelto esclava del amor, de los sentimientos que hacen a cualquier ser más débil y al mismo tiempo más poderoso.
Al principio nos costó acercarnos, interactuar, pero por sobre todo a mí. Cortejar era sin dudas algo que simplemente no me salia bien, pero lo superamos y caímos las dos juntas en aquel pozo sin fondo llenos de intensos sentimientos desbordantes.
Cuando mi amada Colette me miraba, podía jurar que el universo se encontraba escondido dentro de las dos perlas oscuras que tenia por ojos. Cuando me acariciaba el rostro y tomaba mis manos, el tiempo se paraba, cuando sus labios y los míos se rozaban terminando en un beso donde las dos jugábamos a devorarnos con ternura y al mismo tiempo con aún tímida pasión, podía doblemente jurar que se me erizaba el alma.
Y aquella tarde de diciembre, en el frío invierno de Francia, cuando perdimos aquella timidez, nos encontramos tumbadas en la cama, recorriendo cada rincón de nuestro cuerpo, descubriendo el sabor de nuestra piel.
Cuando observé su rostro perlado en sudor, exhalando, casi ronroneando de placer igual que yo, me pregunté como era posible tanta perfección... Me pregunté como era posible haber vivido tanto tiempo sin ella a mi alrededor.
Pero lo bueno dura poco. Mucho más en la tierra, donde los humanos son esos... Humanos.

#5

Si tan solo hubiese conocido a Collete aproximadamente cincuenta años atrás. Los humanos eran seres mortales, solo vivían hasta los 80 y en pocas ocasiones hasta los 90 años. Nosotros en cambio aunque mortales podíamos vivir mucho más años que ellos, lo suficiente como para aprender y dejar un legado de sabios estudios de la vida en el universo. Aunque existía una leve diferencia, según la creencia humana (no de todos pero si de la gran mayoría) cuando uno fallece, solo muere el cuerpo terrenal, más el alma viaja a un paraíso donde permanecerá por toda la eternidad junto a su creador o bajará a los abismos de un infierno donde sera torturado por todos sus pecados hasta la eternidad y en el peor de los casos existe otras dos que a mi parecer son peor que permanecer por siempre en el infierno, se quedaran bagando en un lugar llamado purgatorio, donde solo existe una oscuridad infinita llena de otras almas perdidas, o bagaran en la tierra donde verán a sus seres avanzar sin ellos, pero esos humanos nunca los verán, permanecerán invisibles para ellos y el odio, la soledad, la tristeza los consumirán, pero nunca los dejaran libre, vagaran en la tierra por siempre.
Para ellos la muerte no es más que un paso para la inmortalidad, no estoy ciertamente segura de que esto sea cierto, pero ellos creen (No todos) firmemente de que es así. Nosotros en cambio una vez que morimos nos convertimos en nada, no existe un más haya, es solo desaparecer, dejar de existir, quien sea que nos haya creado nos ha dado las vidas suficientes para vivir, no existe necesidad de seguir viviendo luego de haber muerto.
Collete era muy católica, siempre me pedía que la acompañara en sus rezos todas las mañanas, ella decía que las dos iríamos al cielo juntas, aun cuando pecábamos inmensamente por amarnos y si por algún motivo no nos dejaban entrar a alguna de las dos, entonces elegiríamos ambas ir al infierno, porque nuestro amor era tan grande que ni el mismo diablo podría separarnos.
Cuando la conocí tenia 25 años, yo ya tenia 246, pero ella parecía siempre más sabia que yo.
Los humanos tenían uno de los pocos cerebros capaces de crear incluso vida, pero ellos mismo lo atrofiaban con creaciones que los entorpecían.
Mi Collete, mi dulce y tierna Collete, estaba llena de inteligencia, sabiduría y amor, no se merecía aquello, nadie merecía en el universo pasar aquello por lo que ella pasaría.
Aunque fueron unos cuantos años preciosos a su lado, donde aprendí cosas que nunca en la vida creería posibles, porque cuando uno ama, cuando enloquece de amor, la vida se ve de otra manera, los colores son más puros e intensos, los sentimientos más difíciles de controlar, los sueños ya no se vuelven sueños sino realidad y las perdidas mucho más dolorosas.