Illam
Rango5 Nivel 20 (450 ptos) | Escritor en ciernes
#1

Azuzado por el estrés de la calle, pude coger un bus y sentarme para poder irme a mi trabajo, me senté al lado de una muchacha, alta, el perfil de su cara muy perfilado, cabello largo, un aspecto de una niña delicada, como la princesa de su papá, y nos vimos, hablamos sin decir palabras, nos conectamos, nuestras almas hicieron el amor, reaccionamos, apenados, ella sonrojada y yo encantado, nos saludamos, y comenzamos a intercambiar palabras. Le pregunte ¿Como te llamas?.
-Grecia. Respondió ella y me replico y me pregunto ¿Y usted?
-Le respondí, me llamo José, y le hice un cumplido sobre su nombre, por tener un significado y que es un nombre muy hermoso. Y nos conectamos, comenzamos a conocernos mas después de ese día, salíamos, hacíamos el amor como si fuera nuestra ultima vez, conocía sus gustos, la estudiaba, conocía sus pensamientos, y no sabia nada de su pasado, ni su ideología política ni religiosa. Salimos el 15/01/2017, fuimos al cine a ver una película, luego cenamos una pizza y le dije... Grecia, te estoy aprendiendo a querer, y quiero cumplir tus sueños, te leeré lentamente, ¿aceptas?

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#2

-Acepto, respondió Grecia. Continuamos saliendo, entre risas, abrazos, sexo pasional, sexo casual, sentimos que nos conocíamos desde pequeño, nunca hablamos de nuestros pasados, nuestro amor tiene mucho picardía, lo expresaba dentro de mi, pues, ella es una mujer como un cuento, es como una perfección, todo era tan idílico y estrafalario que no podía creerlo, nunca tuvimos una sola discusión, un amor utópico, leíamos juntos, pues ambos estudiábamos en la universidad, incluso en la misma pero nunca estuvimos juntos dentro de la universidad ya que habíamos hecho un contrato verbal en respetar nuestros espacios, ideologías políticas, religiosas y culturales, si llegáramos a discutir por una indiferencia no hablaríamos mas del tema o nos separaríamos. Nos amábamos tanto que no discutimos para no separarnos, nos unimos mas cada día, nuestras almas se enlazaron, hicieron un nudo que nadie lo pudo romper, eramos dos tórtolos enamorados, eramos dos ilusos apasionados, pero esforzados y críticos ante cualquier problema.
Estábamos viviendo juntos y después de tener una buena jornada de sexo apasionado, ambos estábamos sin ropa leyendo, y ella para mi era una diosa, ella era mi Temis, mi diosa de la justicia, estudiaba comunicación social, y recuerdo que cito la frase de Eric Arthur Blair.
--"La libertad es el derecho a decirle a la gente lo que no quieren escuchar".
Grecia, te amo mas, respondí yo a la frase que leyó, porque mi amor por el conocimiento era tan grande, que me encantaba cuando ella leía y compartía su conocimiento, era mi maestro, debatíamos de Derecho, Comunicación Socia, de Historia, Medicina. Un día conversábamos de como solucionar el problema económico de un país.
--Yo le contestaba, pues con la educación.
¿Con que formas educaras a las personas que se niegan a ser educadas? Replico ella con una pregunta y con una risa irónica, ¿los obligaras?
--Pues, le demostrare que educarse no es malo, le respondí yo.
-- Es difícil educar a un pueblo, amor mio, contestó ella.
Ambos creemos en un sistema que tiene que existir la igualdad de oportunidades, muy humanistas nosotros, los vecinos y los muchachos jóvenes interesados por estudiar siempre acudía a nosotros todas las tardes. Y..

#3

... Un día mi persona conducía el automóvil, y deje de tener conocimiento de mi existencia, y lo se porque lo experimente, luego los recuerdos mas importante lo tenia presente pero como una pequeña reminiscencia y muchas cosas estaba recordando y yo no sabia el motivo, recordé a mi mama cuando asistió a mi graduación, la primera vez que hice el amor, y dentro de tantos recuerdos estaba la mujer con que yo estaba viviendo, y recordé claramente las cien citas, pues, realizamos un contrato verbal, y cada cita era única, era momentos inolvidables en nuestra vida, y cuando llego la cita numero 100, hicimos el amor por primera vez, pues, lo recordaba y no sabia el por que pero lo estaba viviendo de nuevo, desde que le quite la ropa lentamente y recorrí todo su cuello, pecho, brazos, espalda, abdomen, ella me sujetaba muy fuerte, y allí nos olvidamos de quienes eramos nosotros y nos convertimos en dioses haciendo el amor de forma apasionada, dioses conectándose. Yo era Zeus y ella Hera, y nuestras almas se unificaron perpetuamente, y nuestro amor podría estar destinado, no lo se, nunca fui creyente del destino sino de las consecuencias de mis actos, pues, cuando la vi desnuda, ella se sonrojo, pero no dudo en entregarse a mi en cuerpo, alma y espíritu, yo en su cuerpo volaba, perdía la noción del tiempo, y la vi tan sonrojada que mascullé en su oído.
--Grecia, de todas las mujeres, tienes el cuerpo mas hermoso.
Ella no disimulaba, y bastó y me domino en todo el acto, yo asustado porque nunca vi esa pasión en ninguna mujer, sin embargo cuando termine de recordar ese momento de mi vida, que fue el mas glorioso y precioso, pude despertar y estaba viendo muy borroso, vi unas paredes de color blanco, una camilla y una persona leyendo un libro esperando que me despertara. Era Grecia, nunca la vi tan asustada, estaba pálida, desaliñada, muy preocupada, y exclamo.
--¡Despertaste José! Y me abrazó, me regañó. No vuelvas a hacerme esto, te amo, siempre estuve la esperanza.
Y me sentí como en clases de matemática cuando cursaba en la secundaria, no entendía nada, estaba haciendo el amor con mi mujer y ahora me despierto en una camilla, todo confundido, ofuscado. Pude preguntarle, Grecia ¿que me pasó?
-Tuvimos un accidente, pues, no fue nuestra culpa, un conductor ebrio y drogado colisionó con nuestro automóvil .... Respondió a medias porque la interrumpí preguntándole...
¿Te pasó algo a ti?
No tuve daños mayores, estuve de reposo un mes, caíste en un coma inducido José, respondió ella.
¿Un mes? ¿Cuanto tiempo tengo yo en esta clínica? Pregunte anonadado.
Dos años y medio, respondió mi amada.
¡No te creo! Exclamé
Pues si, gracias a nuestros ahorros se pudo costear nuestra estadía en este lugar con una experiencia que nos enseño en como se sentirá esas personas que tiene a un familiar, amigo, en un coma inducido como lo atravesaste y superaste tu José. Los médicos me sugirieron que te desconectara, que no ibas a despertar y mira, despertaste.
Mientras que Grecia aun no había terminado, yo me quede pensando, esta mujer no ve la mala experiencias sino ve todo un aprendizaje, y me pregunte ¿que hubiese hecho yo? ¿la hubiese desconectado?. No quería pensar mucho, estaba confundido, y allí aprendí que toda circunstancia es una experiencia, un desamor, una ilusión, un accidente, un amor y una pasión, entre otros, todo es una experiencia, y le comente.
--Grecia, yo recordé por dos años y medio muchas cosas pero recordé claramente la primera vez que hicimos el amor, cuando vimos nuestros ojos en pleno acto y no nos consumimos porque nuestro amor no se acabó sino que aumento nuestro amor, vi en tus ojos ese brillo mientras hacíamos el amor, como si el mundo se hubiese de acabar el día siguiente.
--José, mi príncipe, y esta noche volverás a ver ese brillo porque me debes dos años y medios de tu presencia, de tu amor, de tus caricias y de pasión...