DuneAyane
Rango9 Nivel 42 (3659 ptos) | Escritor autopublicado
#1

Si sois de los que me habeis leído de pasadas, sabreis que hubo un año en el que me apunte a este gran reto. Este año me he vuelto a plantear hacerlo y finalizarlo. Así que dicho esto, os dejaré con los retos que publicaré en el blog, así como una breve explicación, que tambien podeis encontrar en Literup, pero de todas formas os dejaré la lista por aquí y el enlace a la pagina del post.

Hace 13 días Compartir:

0

0
#2

Podeis leer tambien este post en mi blog elrinconduniano.blogspot.com o en mi perfil de wattpad @ayanedune

#3

"ESTOY MUERTA" - 1/52 retos de ELDE

Época de examenes, primer día. Arrastrando sus pies entra en casa. Sus padres se quedan mirando como su hija, con el alma casi saliendo por los cuatro lados, camina hasta su cuarto. Le preguntan si va a cenar algo, pero no obtienen respuesta. Ambos se miran, entienden que su hija pueda estar cansada, deciden no hacer nada. El padre, preocupado por el estado de esta, decide ir a hacerle una visita para animarla, pero la madre, creyendo que la podrían molestar, decide que no haga nada. Los dos se quedan al otro lado de la puerta.

Amanece, la puerta se abre. La joven estira sus brazos hacia arriba. Camina bostezando, como si nada hubiera pasado. Parece renovada. Se sienta en la mesa, a desayunar lo que había preparado la madre. Asegura que está muerta de cansancio. Los dos se miran, preguntandose por qué su hija decía eso, si parecia que estuviera bien.

Escuchan caer las llaves sobre la mesa de la entrada. A alguien tararear como si nada. El padre se levanta del sofá del salón y ante la atenta mirada de la madre, sale a recibirla. La joven se acerca, le da un beso en la mejilla y se da la vuelta mientras sigue bailoteando. Cierra la puerta, al otro lado se escucha como sigue cantando. Camina hacia esta, pero ve como su mujer lo intecercepta. Cree que lo mejor es dejar que siga de buen humor.

Era la hora de cenar, sale como si nada, con su pijama. Vuelve a decir que está muerta. Coje de todo lo que ve en los platos, come como si nada. Su madre, sorprendida por las palabras y la actitud, decide preguntarle si todo está bien, a lo que esta responde asintiendo con la cabeza. Llena su estomago de todo lo que pilla, toma un pequeño postre, y vuelve a su habitación. Ambos se quedan sin saber qué hacer.

Escuchan la penuria por el pasillo. Vuelve a arrastrar sus pies. Su padre, harto de ver esos cambios tan bruscos. Sale a recibirla, pero parece que no está ahí, pasa por delante como si nada. Entra en la habitación. Se acerca a la puerta, preguntando si va a cenar, pero solo escucha una respuesta. <>. Su madre, al escuchar eso, pone la mano en el pomo, pero ven que está puesto el pestillo. El padre intenta forzarlo, pero nada, no consiguen abrirla. Escuchan como la ducha del baño interior se abre, suspiran aliviados.

Esperan a que salga, pero pasa el tiempo y no ven ninguna señal. La madre se levanta y entra. Ve que está dormida. Se acerca para acariciarla, pero el hombre le dice que no la toque, pues puede despertarla. La mujer, de puntillas, sale sin hacer ruido.

La puerta de la entrada se cierra. Alguien saluda alegremente. Reconocen su voz. Otra puerta se escucha, es la de la habitación. Los dos salen, curiosos por saber dónde está su hija. La madre es la primera en acercarse a la habitación. Da dos toques. Nadie contesta. Abre sin decir nada, pero allí dentro no hay nadie. Piensa que puede estar en el baño, pero tampoco. Salen de nuevo, y curiosa, vuelve a abrir. Esta en la cama, durmiendo como si nada. Asustada por lo que acababa de ver, le pide a su marido que haga lo mismo. Al abrir la puerta, ve que la chica está bailando encima de la cama con los cascos.

#4

SENTADA - 2/52 Retos de ELDE

Sé que estoy sentada, siento el frío en la parte inferior. Quiero moverme, pero noto que mis piernas están cruzadas. Sé dónde estoy, pero a la vez me siento perdida. Por la ventana entra la luz suficiente como para poder mirar a mi alrededor, pero me siento como si no pudiera ver nada. No hay nada que pueda estar inmovilizandome, pero no entiendo por qué mis piernas siguen así, por qué no puedo ponerme de pie. A pesar de poder mirar a todas partes, no veo la silueta de la cama. Veo a mi primo, tumbada sobre la suya, la mía tendría que estar al lado, pero no sé por qué no siento que ese objeto lo sea. Estoy cansada, quiero poder darme le vuelta, el cuello me duele de tanto moverlo. Cuando saco las fuerzas de donde nunca creí tenerlas, consigo hacerlo y allí la veo. Me arrastro hacia ella, creo poder llegar, pero a mitad de camino me siento observada. Muevo las manos con rapidez, consigo subirme encima y me escondo entre las sabanas.

Creí haber conciliado el sueño por mucho tiempo, pero vuelvo a abrir mis ojos. Otra vez esa presencia, pero un poco más débil, pero no tanto como yo creía. Empiezo a sentir una presión en el pecho, un dolor en el brazo, con un poco de escozor. Ya no me siento a tientas, así que me incorporó en la cama y alzo la manga de mi camiseta. A simple mista solo parecía un rasguño, pero conforme iba pasando el tiempo, lo que parecía ser una simple rozadura, pasó a ser una mano marcada, como si alguien me hubiera tomado a la fuerza. Creí que podría haber sido jugando, pues eramos unos brutos, pero aquella mano era sobrehumana, nuestras manos eran minusculas y anchas en comparación con aquellas. Los dedos eran largos y finos, como si de un cuerpo sin vida se hubiera tratado.