SaKirchen
Rango3 Nivel 11 (119 ptos) | Cuentacuentos freelance
#1

Negó, una vez más.
Se volvió hacia la ventana de nuevo y aprecié el batir de sus alas escapando entre los edificios de la ciudad, pero sin moverse del sitio; y justo eso que tantas veces le recriminé, fue lo que más temí.
No huir de manera física significaba la renuncia final. Podría desear lo contrario, sin embargo, determinó que iba a ser lo mejor para ambos, o para mí… decidiendo por los dos.
Acusé tal colapso mental, que no tenía idea de cómo hacerla cambiar de parecer. Luchar contra la resistencia de Adhara, siempre resultó un falso pulso sometido a nuestros ímpetus, mas, aquella mañana, no existía una Adhara pasional y encorajada, ¿cómo enfrentarme a eso?
Yo, cara a la galería, estuve disfrazando la angustia de todos aquellos meses con mal humor y maneras toscas, pero su languidez y resolución, consiguieron prender mi pecho desatando todo el tormento suspendido, un sufrimiento agónico sin remedio. Mi cuerpo perdía tensión admitiendo y negando la derrota, y ante tal contrasentido, apoyé las manos en la mesa y lloré…, sí, y no como un niño caprichoso, sino como un hombre fracasado y hundido.
Lloré, porque pudiendo poseer cualquier cosa en el mundo, perdía lo único que le daba sentido.

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