Gon_Mirdon
Rango9 Nivel 42 (3748 ptos) | Escritor autopublicado
#1

Mundo de trapos, ropas usadas aglomeradas una encima de la otra. Algo malo se huele cerca de allí. En su más profunda suciedad, los ácaros saben que el día del juicio se acerca, el día en que la señora echará a lavar la ropa. ¡Un exilio épico esta por verse! Un viaje largo hacia la tierra prometida de la cama.

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LUC45
Rango12 Nivel 55
hace 7 días

¡La Suciedad de Ácaros está en peligro! (:v)


#2

Popepino y Papinolio, se levantaron a media noche. Fueron expresamente elegidos para espiar como era ese lugar del que hablaban las leyendas, la cama, y determinar el trayecto más seguro.

PAPINOLIO—Compadre, compadre, voltéese, ¡Míreme compadre! ¡Esto es una locura compadre! ¡Una locura compadre!

POPEPINO—Déjese de cantifladas compadre, en la mañana verá la luz del bombillo cubriendo las sábanas blancas, que emanan piel muerta y mugre. ¡Imáginese ese manjar compadre! ¡Ímagínese!

PAPINOLIO—¡Pero somos ácaros compadre! De tan pequeño que soy ni lo puedo imaginar, es más ni siquiera me cabe la idea. ¡Ese es el problema compadre! ¡Por eso es una locura compadre! ¡Por eso!

POPEPINO—¡Y qué con que seamos ácaros! ¿No está orgulloso de serlo? ¿Acaso quisistes ser garrapata? ¿Sabes lo mal que vive mi primo, pegado, mamando sangre, aguantando frío, golpes, mordidas del perro... ¿Acaso lo ves mejor? ¿qué, que, o qué?

PAPINOLIO—Al menos no le falta comida compadre. Pero no es eso, no es eso lo que le digo compadre. ¡Somos ácaros! ¡Nos quedan dos días de vida carajo! ¡y nos echaremos un día en hacer el viaje compadre! ¡Da lo mismo morirse de hambre, o del lavado o de viejos compadre!


#3

POPEPINO—Es usté un cobarde compadre. Ni me mire.

PAPINOLIO—¿Cobarde yo? Ni en mis tiempos de larva, ni ahora compadre. Sólo le digo la verda, como siempre se la he dicho. Le dije lo mismo de Carmencita, que no le convenía, y mire, la pasa tan mal que prefiere morir lejos de ella fuera del ropero.

POPEPINO—Sabe qué compadre... hágame el favor y regrésese al ropero, ¡y deje de joderme la vida!

Por fin pusieron la pata en el piso. Les quedaba mucho por delante. Popepino, poseído por los malos recuerdos, dejó de hablarle a su compañero, y este, le seguía de lejitos.

PAPINOLIO—Compadrito... a veces creo que los humanos nos pueden ver, y por eso buscan la escoba... ¿Seguirá sin hablarme compadre? ¡Hey compa! ¡Mi compai! ¡Compadrito!... ¡Compaaadree!

POPEPINO—¡Ya cállase! ¡Quién te entiende carajo! ¿Por qué no te largas, y te mueres feliz en la lavadora y me dejas a mi morir feliz en la cama? ¿No dice que es igual compadre? ¡Me tiene hasta la cien! ¡Lárguese!

PAPINOLIO—... Me ofendiste gacho compadre. Pa que sepas que nuestra amistad vale tanto: tú quédate, y yo buscaré el camino hacia la cama.

POPEPINO—¡No! Quédate tú y yo sigo compadre.

Así cada uno se separó del otro por distintas rutas. Popepino, distraído con sus emociones dispares, entre no volver a ver a su amigo y que lo matara el detergente, cuando la señora agarró la escoba y le arrastró por todo el piso.

casandra
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 17 horas

pobrecillos ácaros, yo los cuido mucho, no limpio casi nunca, jajaja.


#4

En lo que Papinolio buscaba por las tuberías del agua (¿Qué busca ahí? Ni me pregunten, pero así se salvó de la escoba) y Popepino viajaba en el recogedor rumbo al zafacón, en el ropero los ácaros se impacientaban. La señora había comenzado a limpiar la casa y faltaba poco para que se pusiera a lavar. Miguelón, reunió la asamblea en un calcetín. Era una emergencia de las más grandes hasta ahora vistas en el mundo acaretiense.

MIGUELÓN—Compatriotas... Lo que temíamos ha dado inicio. Han prendido el bombillo... Y los dos espías no han regresado. La hora se acerca. O morimos limpios, ¡o nos marchamos a la gloria!

Uno de los presentes preguntó:

PANCRACIO—Disculpe jefecito, ¿Acaso sabe dónde queda o lo que hay allá? ¿Y si lo que hay allá mató a Popepino y Papinolio y por eso no regresan?

MIGUELÓN—Igual si nos quedamos Pancracio, vamos a morir. ¿Prefieren morir aquí o morir sabiendo que vivieron la más grande aventura que ningún ácaro ha vivido?

PANCRACIO—Pues si lo pone así... pues nos vamos ¿no? Ni modo...

Así todo el pueblito preparó el equipaje, y se embarcaron en la travesía que los llevaría a la tierra prometida.

LUC45
Rango12 Nivel 55
hace 7 días

¿La Tierra Prometida? Si no fuera tan listo pensaría que es un complot para volver a leer la Biblia. Coincidencia, no lo creo amigo 😑

casandra
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 17 horas

un relato muy original.


#5

Descendían por las orillas del ropero como caravana en el desierto. Miguelón iba a la cabeza, con su mirada rebosante de fe y determinación. Al final de la cola, Pancracio consolaba el llanto de la pobre Carmencita.

CARMENCITA—¡Ese canalla de Popepino! ¿Quién se cree ese inútil para irse sin avisarme y dejarme sola? ¡Pero espera que lo vea, espera que lo vea! ¡Lo mato! ¡Lo mato!

PANCRACIO—¡Órale! Con razón no quiere volver. Míreme Carmencita, nunca estará usté sola. Cuenta a su lado con un macho, que le cuidará.

CARMENCITA—¡No sea boquiflón Pancracio! Mi marido sigue vivo, por desgracia.

PANCRACIO—¿Y como lo sabe usté? ¿Es que acaso es bruja o qué?

CARMENCITA—¿Para qué pregunta tanto? Váyase al principio de la cola, como el macho que dice ser. Por cobarde y vago no se consigue usté una buena ácara. ¡Vamos! ¡Ándele!

Pancracio, en contra de su naturaleza de cobardica, se fue entonces a hacerle compañía a Miguelón. Ya se divisaba el piso.

MIGUELÓN—¡Por los huevos de mi abuela! ¡Han trapeado el piso!

La caravana entera se alarmó ante aquella terrible noticia.


#6

Una capa tenue de agua cubría toda la superficie del suelo limpio.

MIGUELÓN—¡Debemos esperar a que se seque!

PANCRACIO—¡Oiga jefecito, puede que todo el mundo se eche para atrás, pero yo no soy un cobarde, sabe! ¡Le demostraré a la carmencita que puedo ser más valiente que el difunto Popepino!

MIGUELÓN—!Serás menso... !

Pancracio saltó al suelo, quedando adherido a él. No lograba mover ninguna extremidad. La mayoría se llevó la mano a la cara.

PANCRACIO—¿A esto nos trajo aquí jefecito? ¡Mejor nos hubiéramos quedado!

MIGUELÓN—¡Traigan el pelo de emergencia!

Unos a otros se pasaban un pedazo de cabello humano, lo suficientemente largo para que Pancracio lo agarrara y pudieran sacarlo de su vergüenza.

En cuanto a Papinolio, su aventura por la tubería le llevó al baño.

PAPINOLIO–Creo, creo que me perdí. ¿Cómo estará mi compadrito? Tanto que quiero a ese compadre. ¿Se le habrá pasado el pique? Ojalá y entendiera que yo sólo quiero su bien. Ya se han prendido las luces, el jefaso, si no hemos llegado ninguno de los dos, seguro ya sacó a todo el pueblo. Ay hermanito, Pancracio, espero que no metas la pata.

#7

La señora entró al baño a llenar un cubo de agua. Suspiró, y en palabras bien claritas expresó una de las ideas más descabelladas. Papinolio, que estaba allí, se horrorizó. Decidió pues volver al principio, y retomar el camino de su compadre Popepino. Debía alcanzar al pueblo. Era una noticia terrible, terrible la que llevaba.

En cuanto a los demás, logrando salvar al tonto de Pancracio, avanzaban de apoquito, por los sectores que se iban secando.

PANCRACIO—¡Hey Carmencita! ¿Vio el machote que le puso el ácaro divino en su camino? Fui el único que dio un paso al frente, ¡el único!

MIGUELÓN—Disculpe usté que me meta Pancracio. Pero dado que pasó por encima de mi advertencia, y salió del problema con la ayuda de todos, más que un acto de valentía, ¡sería un acto de estupidez! Su hermano Papinolio estaría decepcionado por su incompetencia.

PANCRACIO—No meta a mi hermano en esto jefecito. No se meta en lo que no le importa. ¡Déjeme ser como soy! La carmencita me quiere así, ¿verda carmencita? ¿verda?

CARMENCITA—¡Mire buen atrevido! ¡Nunca le sería infiel a mi marido, y menos con un idiota como usté!

PANCRACIO—¡Que gacho carmencita! ¡Todos me discriminan porque nací con la cabeza más pequeña! Pero mira lo bueno que soy, te libraré de esa pena. Te demostraré que ese marido tuyo ya guindó la pata.

Pancracio, abandonó la caravana, para darse a la búsqueda del cuerpo de Popepino.

Mary_hope94
Rango11 Nivel 54
hace 5 días

Ahí está, ¡Carmencita fiel a su amor pese a todo! Jajaj, me lo paso genial leyendo esto @Gon_Mirdon.

Gon_Mirdon
Rango9 Nivel 42
hace 5 días

@Mary_hope94 x) que bueno que te guste. Trato más o menos de que cada caja tenga la misma extension pa que no se me emburren, digo, se me aburran x)

Mary_hope94
Rango11 Nivel 54
hace 5 días

La verdad es que tienen la extensión perfecta para no hacerse pesadas y entretener :P @Gon_Mirdon-


#8

Carmencita sólo rogaba al ácaro divino que Popepino siguiera con vida. Y esa oración viajó a través del espacio y, de una manera que el narrador de esta historia no comprende, penetró en el alma de Popepino y le infundió vida, en aquel rincón olvidado de esta historia, el zafacón.

Y levantó su cabeza en medio del cementerio de ácaros, entre miles de seres sin vida, y le dio gracias, gracias al cielo por tener ese amor fuerte que lo mantenía atado a esa ácara. Continuaba ardiendo de determinación por encontrar la tierra prometida, la cama, la sábana blanca donde todos habrían de morar en paz y seguridad.

Escaló sobre la pared de plástico, sobre los compañeros caídos residentes del polvo, y escaló y subió y salió del zafacón. Y cuando estuvo fuera, brincó, y usando un hilo dejado convenientemente para la trama, logró salir disparado volando por los aires y cayó a lo lejos en el piso. Lástima que tal hazaña, tal valentía, tanta gallardía fue contemplada por la persona más inútil de esta historia: Pancracio. Popepino le vio y se echó las manos a la cabeza, y lamentó darse cuenta de que el éxodo había comenzado. Pancracio se llevó las manos a la cabeza, y lamentó haber encontrado vivo a Popepino.

Mary_hope94
Rango11 Nivel 54
hace 4 días

''Usando un hilo dejado convenientemente para la trama'' jajajaj me mató eso. ¡Quiero más! :3

Gon_Mirdon
Rango9 Nivel 42
hace 4 días

@xD es mi manera de coger pique con mi propia historia.